Al día siguiente, todo había vuelto a la normalidad. No obstante, los hombres que se encontraban en la academia habían sido llamados para cumplir con su deber enlistándose en el ejército, por lo que muchos de ellos, que tenían pareja, estaban afligidos. Sin embargo, Saito empezó a pensar sobre su situación y el hecho de que no tenía que ir a la guerra como ellos, ya que él era un familiar y tenía que quedarse con su ama Louise para protegerla a toda cosa. Pero para él no era tan malo, dado que sería el único hombre en la academia, por lo que podría aprovecharse y dar "visitas" a las chicas afligidas. Louise, leyéndole la mente, le dio un golpe para que se le fueran los deseos mundanos que rondaban por su mente.

De repente, a lo lejos, un destello apareció en el mero día.

-"¿Qué será eso?"-se pregunta Louise, al verlo. Para su sorpresa, recibió parte de una ráfaga de viento que había chocado y al poder ver, resultó ser un dragón blanco con insignias pertenecientes de un país.

De él baja un chico rubio con apariencia de caballero, con ojos rojo y azul, rebozando una sonrisa llena de confianza. Todas las chicas se vieron atraídas, dejando un Aura de celos por parte de los chicos, incluyendo a Saito. Las únicas que no expresaban atracción hacia él eran Louise y Tabitha.

-"Soy Julio Chesaré"-se presenta el caballero con una sonrisa encantadora hacia la mage de cabello rosado-"un estudiante transferido de Romalia".

Para mayor sorpresa, el tipo con capa de color vino que impedía identificarlo a excepción de Saito y Louise había aparecido como caído del cielo. Él se quitó la parte que le cubría la cara para mostrarse quien era.

-"¿Nos dirás quién eres?"-le pregunta Saito al chico.

-"Me disculpo por lo de aquello"-les dice el chico, bajando un poco su bufanda para mostrar completamente su cara. Él realmente tenía un gran atractivo en su cara pero una expresión seria, como alguien que nunca sonreía ni que sonreiría en toda su vida-"Soy Hasegawa Yisugo, estoy aquí como un apoyo en la Reina Henrietta, por órdenes de mi mundo, y por las de la Ex-reina de Tristain, a la vez, madre de la Reina de Tristain: Mariane de Tristain"-se presenta, con una reverencia.

-"Dices apoyo cuando te viste muy rudo en aquel momento"-le menciona Saito.

-"De nuevo, me disculpo, pero necesitaba ayudarlos y ayudarla a ella en hacerla entrar en razón"-Le contesta Yisugo, disculpándose por segunda vez y justificando sus acciones.

-"No hay problema, gracias por ayudarnos, Yisugo...Soy Hiraga Saito"-le dice el Hiraga, presentándose y saludándolo. "Yo soy Derflinger, compañero nuevo"-se presenta el compinche de Saito como familiar-"También llevémonos bien

-"Soy Julio Chesaré"-se presenta el caballero de Romalia, extendiéndole la mano en señal de respeto.

-"Llevémonos bien, igual para ti, espada parlanchina". Los tres se tendieron la mano en señal para crear una amistad, sin embargo solo aplicaba entre Yisugo y Saito, Yisugo y Julio, mientras que Saito y Julio tenían...mejor dicho, Saito tenía una especie de cuentas pendientes en contra de Julio por celos.

Todas las chicas rodeaban estando atraídas hacia los dos chicos que recién habían llegado. "Te las dejo Julio"-A Yisugo no le gustaba la idea de atraer la atención y ser rodeado, por lo que utilizó la técnica de sustituto, apareciendo en el techo de uno de los edificios donde dormían los estudiantes, con tal de observar desde lejos. Las estudiantes se dispusieron a rodear de atención a Julio.


Más al rato, todas las chicas, Saito, Julio y Yisugo se encontraban en clases con Sensei Colbert, pero en medio de ella, Yisugo se acerca al profesor para presentarse ante él.

-"Es un gusto tenerlo aquí Yisugo-kun, puede contar conmigo para lo que sea"-le dice el Profesor respetuosamente.

-"Igualmente Profesor".

Tras esa presentación siguieron con su clase. Unos minutos después de que la clase se reanudara, Agnes, junto con un escuadrón de la Tropa de Armas de Fuego entra forzosamente, interrumpiéndola.

-"¡Diríjanse todos afuera!"-ordena Agnes con todas las de la ley.

-"¿Quiénes son ustedes?"-les pregunta el Profesor Colbert, molesto por ser interrumpido de tal manera.

-"¡Soy del Escuadrón de Armas de Fuego de Su Majestad!"-le contesta Agnes con voz altanera-"Para entrenar al ejército Real para la batalla, utilizaremos la academia por ese lapso de tiempo".

-"Todas las clases serán suspendidas hasta nuevo aviso"-le sigue una de sus subordinadas.

-"¿Suspendidas?"-se pregunta el profesor.

-"Ahora, vayan al área de reunión, rápido"-vuelve a ordenarles Agnes.

-"¡Estudiantes, siéntense, continuaremos la clase"-les instruye, contradiciendo a la capitana del Escuadrón de Armas de Fuego real.

-"Sensei, estamos en tiempos de guerra, no hay tiempo para dar clases"-discute Agnes.

-"Ya que estamos en tiempos de guerra, necesitan saber lo estúpido que es luchar en una"-le argumenta el profesor-"aunque todos los hombres se hayan enlistado... ¿Dejarían de hablar sobre la guerra en la escuela?".

-"¡Cállese!"-le grita Agnes con una voz altanera y apuntándole con su espada.

En ese mismo momento, Agnes fue desarmada por Yisugo utilizando un Kunai, el cual había vuelto a él utilizando una manipulación de levitación cuando llegó a la pared y sorprendiendo a todos.

-"Creo que no es forma de pedir las cosas, señorita"-Menciona Yisugo, con una mirada penetrante.

-"¿Tú quién te crees que eres como para interrumpirme?"-le pregunta con insolencia.

Yisugo no dijo nada y como un rayo apareció entre Agnes y el profesor.

-"Profesor, solicito que acepte la petición de la señorita. Sabemos que no concuerda con sus principios, pero se lo pido".

Él no podía hablar con tanta sorpresa y susto que se había llevado por parte de ambos.

Yisugo volteó a Agnes-"Deja esa actitud de renegada. Él es un aliado, no se apunta con la espada a los aliados, deberías entender eso".

Ella solo desvió la mirada, resignada y guiando a los estudiantes hacia afuera.

-"Descanse un poco profesos, lamento que esté pasando por esto"-le dice Yisugo, retirándose y dejando al profesor para que se pudiera recuperar.


En el área donde había reunido Agnes a las estudiantes, todas se encontraban con una especie de vara larga.

-"Agnes-san, lamento mi actitud"-se disculpa Yisugo-Por cierto, me llamo Hasegawa Yisugo, solo diríjase a mí como Yisugo".

-"Está bien"-le responde Agnes, entregándole una de las varas y comenzando con la lección, con el chico de cabello negro/rojo/plateado a su lado y por el otro a Julio Chesare.

-"¡Espera!"-interrumpe Montmorency, soltando la vara-"no necesitamos estas cosas, somos mages, podemos utilizar magia para defendernos.

-"¿En serio?"-le pregunta Agnes, respondiendo ante su insolencia y acercándose a ella. De repente le agarra el brazo y le retuerce, quitándole su varita-"Veamos, derrótame con tu magia".

-"¡Suéltame!"-trata de zafarse.

-"Habrías muerto si yo fuera un enemigo"-le rectifica Agnes, soltándola y volviendo a su postura, a la vez, devolviéndole la varita.

-"Bien, iniciaremos el entrenamiento básico ahora"-prosigue.


Una vez que enseña las técnicas, Yisugo se aleja un poco para entrenar por su cuenta, utilizando una de sus pequeñas varas que tenía guardada y que se transformaba en un gran bastón (bo). Saito se encontraba observando desde lejos el entrenamiento de las chicas, mientras que Julio era rodeado por las chicas pidiéndole que entrenara con ellas. El chico familiar volteó a verlo para ver qué hacía. Por otra parte:

-"¿Entrenarías solo conmigo?"-le pregunta Kirche al chico caballero de Romalia.

-"Lo siento, ya tengo a alguien en mente para que practique conmigo"-le responde, dirigiéndose hacia Louise. Kirche se sorprendió ante ese hecho.

-"Louise ¿Entrenarías conmigo?"-le solicita Julio.

Saito se enfurece observando su atrevimiento y su acercamiento hacia Louise.

Ella, sin poder encontrar a alguien que le ayudara en tal situación, corrió hacia él para atacarlo tal y como él le pidió, pero como esperarse de ella falló y Julio le paró, ya que de lo contrario habría caído al suelo.

-"Que pena"-dice Julio, haciendo sonrojar a la pelirosa, mientras él esbozaba una sonrisa llena de confianza-"No es así".

-"¡Ese maldito sabelotodo!"-"Exclama Saito, todo fúrico-"¿Por qué se acerca tanto a Louise?". De repente es atacado por una de las subordinadas de Agnes, el cual apenas logra esquivarlo, pero lo deja todo sorprendido.

-¿Qué traes tú?"-Le pregunta Saito, aún anonadado.

-"Muéstrame tus habilidades"-le ordena la subordinada.

Saito reaccionó y tomó la espada de madera para bloquear el ataque.

Mientras él huía de los golpes que le daba, Julio se encontraba entrenando con Louise, cuando ella ve que su familiar es derrotado, corre para asegurarse de que estuviera bien.

-"¿Qué le hiciste a mi familiar?"-le reclama la pelirosada a la subordinada de Agnes.

-"Valiere-dono"-le llama la misma Agnes-"Aunque ya lo he visto luchar, si no puede ni siquiera golpearme, será un hazmerreír".

-"Es porque él tiene a Derflinger"-le explica Louise.

-"¿Derflinger?"-se pregunta algo confundida Agnes.

-"Es mi espada"-aclara Saito-"Si no tengo en mis manos algún tipo de arma que sea para una batalla, no puedo activar mis poderes de familiar".

-"Así que ¿Nunca has entrenado para ser un espadachín?"-vuelve a pregunta Agnes.

-"Ese es un dato muy interesante"-le interrumpe Julio-"Saito ¿Te gustaría tener un duelo conmigo? Trae a esa Derf...A cualquier espada que elijas".

A Saito le molestó la manera en como le estaba retando-"¿Por qué debería tenerlo?".

-"Sólo soy curioso"-le responde muy confianzudamente Julio-"El ganador podrá besar a Louise".

Ambos (Saito y Louise) se sorprenden ante el atrevimiento en tomar decisiones por su cuenta, sin considerar los sentimientos de los demás.

Yisugo, quien entrenaba a lo lejos, paró por un momento para observar el pequeño conflicto entre el caballero de Romalia y el Familiar de Louise.

-"Estos chicos"-dice algo relajado Yisugo-"son muy competitivos". regresó a su entrenamiento, ya que no tenía mucho qué hacer mientras estuviera en la academia.

Regresando a la pequeña riña:

-"¡Aceptaré cualquier desafío!"-dice Saito, determinado a derrotar a Julio en cualquier desafío.

-"¡Te dije que no te comportaras así!"-le reclama Louise, tratando de tranquilizarlo.

-"¡Estoy decidido!"-le responde su familiar.

-"¡Morirá si te lo tomas en serio!"-susurra Louise.

-"¿Ahora te preocuparás por él en vez de por mí?".

Louise, harta, decidió retirarse, viendo que ya no podía hacer nada ante la terquedad de su familiar-"Está bien, pero utilizarás la espada de madera...De ninguna manera usarás una espada real".

-"Entendido"-le responde resignado Saito, ahora encarándose a Julio-"Veremos quién es el ganador mañana".

Ambos se retiran.

-"Será interesante...el día de mañana"-dice Yisugo, oyendo la pequeña riña retadora entre ellos dos.


Más tarde, afuera, en los jardines de la academia:

-"¿Para qué me trajiste aquí?"-le pregunta Yisugo, seguido de Agnes.

-"Quiero que me enseñen a ser un espadachín"-les pide Saito, con una reverencia-"nunca he aprendido el uso adecuado de una espada. Podría utilizar mi poder de familiar si se trata de un arma de batalla".

-"Pero creo que eso no explica muy bien el porqué quieres tal cosa"-le rectifica Yisugo.

-"Siento que dependo mucho de ese poder"-aclara Saito-"Habrá muchas batallas en estos tiempos de guerra, y quisiera volverme más fuerte para poder proteger a Louise".

-"Así que todo esto lo hacer por ella"-deduce Yisugo-"yo aceptaría observar el entrenamiento, pero no podría enfrentarte de esta manera".

-"No te preocupes, Yisugo-dono, él luchará contra mí como entrenamiento"-le responde Agnes-"Espero que puedas superar mi entrenamiento".

Así, ellos empezaron el "Entrenamiento especial".


Entretanto, Louise, quien acabó de hacer sus cosas, fue a buscar a Saito. Primero fue a buscarlo con Siesta, luego con Kirche y Tabitha.

-"¿Saito?"-pregunta confundida Kirche-"Lo vi en el parque hace un rato, con la Capitana del Escuadrón de Armas de Fuego...Se veían muy disfrutados el uno al otro, bañados en sudor".

-"¿Qué insinúas?"-pregunta algo desconfiada Louise.


Momentos después, en el entrenamiento de Saito, Agnes luchaba fieramente contra Saito con las espadas de madera, mientras eran observados de Yisugo, estando relajado.

-"Crea una abertura"-le aconseja Yisugo.

-"Ahora que lo recuerdo, tú mencionaste algo de odiar a los mages, en especial los que manejan fuego"-le dice Saito, tomando el consejo de su amigo de cabello negro/rojo/plateado, a la vez que luchaba contra ella-"¿Hay alguna razón para tu bronca?".

Agnes, aun luchando, empieza a recordar por lo que pasó en su aldea, creando lo que él esperaba. No obstante Saito se tropezó y cayó encima de Agnes, en una postura malinterpretable.

-"¡Genial! ¡Ese es el camino!"-le felicita Agnes.

Saito solo asiente, al igual que Yisugo.

-"Así que es verdad"-dice una voz muy conocida por Saito, temiendo por su vida. Él volteó a donde estaba Yisugo, pero solo encontró su figura en aire. "Louise, esto no es lo que piensas". Louise, sin querer su justificación, lo explotó.

...

-"Es tu culpa por decir esas cosas"-dice Tabitha, al sentir el temblor de la explosión de Louise.

-"No sé de qué estás hablando"-le responde Kirche, desviando la mirada y fingiendo demencia.

...

No obstante, Louise no se conformó hasta que pasó toda la noche castigando a su familiar con fuertes latigazos, haciéndolo sufrir y llamándolo "Perro pervertido y despreciable".


Al día siguiente, ambos llegan al punto donde se iba a dar el encuentro entre Saito y el caballero de Romalia. Yisugo, como sabía que podía ser perseguido por las chicas si lo encontraban, decidió observar su encuentro desde el tejado de uno de los edificios que pertenecían a la academia

-"¿Qué te sucedió?"-le pregunta Julio al familiar, viendo todas las heridas que había recibido por parte de su ama-"Pareces un dragón que explotó o algo por el estilo. Habrás tenido una noche salvaje".

-"Sí, la verdad no está tan alejada de eso"-dice Saito, todo acabado, ganándose un golpe por parte de Louise.

-"Está bien si quieres cancelar el duelo"-le propone Julio.

-"¿De qué estás hablando?"-le cuestiona Saito, olvidando sus heridas-"Arreglaremos este asunto ahora mismo".

Ambos se pusieron en guardia y al instante empezaron el duelo. Yisugo apareció a lado de Louise, con el fin de observar la pelea, con su cara más seria.

En el transcurso de la batalla:

-"¡Ese es mi aibou!"-Le apoya Derflinger saltando desde su vaina.

-"Él debería poder ganar"-le secunda Louise, observando seriamente el duelo.

-"No, definitivamente perderá"-menciona la espada mágica. Louise se asusta ante aquello.

-"Estoy de acuerdo con Derflinger"-le apoya Yisugo, analizando los patrones de pelea que tenían ellos dos-"A pesar de que solo haya entrenado una tarde, Julio-dono tiene más habilidad en manejar una espada".

Entretanto, en el duelo:

-"¿Realmente eres un Clérigo Sintoísta?"-le pregunta Saito, buscando una abertura mientras se trataba de defender de los ataques de Julio-"No será que te echaron de aquella academia por ser insoportable?".

Por unos momento Julio frunció el ceño. Saito, creyendo que era una apertura, lanzó un nuevo ataque. No obstante, Julio rápidamente actuó y esquivó el ataque, provocando que Saito casi cayera.

-"Tratando de provocarme una reacción para crear una apertura ¿Eh?"-Dice Julio, deduciendo los movimientos que parecían de desesperados por parte de Saito-"Q ingenuo".

Saito se volteó aún más molesto y en guardia debido a la actitud del caballero de Romalia.

-"Saito-kun, no solo yo quiero besar a Louise, sino que tú también"-prosigue Julio, poniendo a Saito todo nervioso. Ahí ve rápidamente la apertura y la aprovecha. Como un Rayo, el familiar espabila y trata de hacer una defensa, quitándole la espada, o por lo menos lo que todos creían.

-"He...perdido"-dice Julio, fingiendo la derrota.

Saito, todo molesto, solo lo observó mientras él fingía, a la vez, recuperaba el aire que había perdido por tanto esfuerzo en no ser derrotado, al mismo tiempo que las chicas rodeaban al caballero para asegurarse de que estuviera bien y abucheando a Saito verbalmente

-"¡Lo lograste! ¿Estás herido?"-le pregunta y felicita la pelirosada, cargando a Derflinger y corriendo hacia él.

-"No, solo tengo las heridas que tú me causaste"-le responde, aún con su semblante serio.

-"¿A qué te refieres con eso?"-le reclama Louise.

-"¡De todos modos, has ganado, compañero! Ahora viene el beso de victoria"-interrumpe la espada encantada, poniendo a una Louise muy nerviosa.

-"No necesito nada de eso"-le dice Saito, tan harto de ese tipo que decidió retirarse.

Louise se queda toda anonadada y desconcertada, por lo que decide seguirlo y reclamarle el recibir un porqué de su actitud molesta.

-"Él perdió a propósito"-le responde, aún furioso.

-"Sí, porque con las habilidades de mi compañero nunca le habría ganado a ese tipo"-le explica Derflinger a la pelirosada.

Antes de que pudieran seguir hablando, una de las subordinadas de Agnes los llamaba bajo la señal de "Zero".


Mientras tanto, Yisugo, quien se encontraba entrenando con su bastón largo, fue interrumpido por Agnes.

-"Yisugo"-le llama Agnes.

-"¿Sí?"-contesta.

-"Le exijo para que venga conmigo a presentarse con Su Majestad y nos revele sus intenciones"-le pide firmemente Agnes.

-"No hace falta que lo hagas tan formal...Agnes-san"-le responde Yisugo, aceptando la exigencia-"De todos modos, estaba esperando este momento para hacerlo".


Un poco más tarde, en la habitación donde venía siendo la dirección, una persona con una capa, sin poder reconocerla se encontraba frente a una ventana, viendo el paisaje. Antes de que todos pudieran decir algo:

-"¡Julio!"-Exclama Saito, molesto-"¡Maldito! ¿Cuáles eran tus intenciones en ese duelo?"

-"Mi objetivo no era ganar o perder"-le respondía Julio, todo calmado y confiado-"Sólo quería conocer la fuerza de mi camarada".

-"¿Camarada?"-se cuestiona todo confundido Saito.

-"Sí, camarada"-afirma la persona que traía la capa. Louise logró distinguir la voz, pero sin estar segura de que fuera esa persona en la que pensaba. Tal y como lo sospechaba, la persona, quien se quitó la capucha para mostrar su identidad, resultó ser Henrietta.

Unos momentos después llega Yisugo, acompañado por Agnes, con su capa y su bufanda, pero sin que le tapara su cara.

-"¡Eres tú!"-exclama Henrietta.

-"Su Majestad"-saluda Yisugo, arrodillándose-"Me disculpo por mi rudeza en aquella situación, también lamento mi falta de empatía".

-"No, al contrario, le agradezco, y por sus disculpas, las acepto, gracias a usted, Saito-san y Louise, me rescataron. De seguro esa persona también lo fue"-les explica Henrietta.

-"Disculpe a mi familiar también si fue algo brusco"-se apresura a decir Louise, agachándole la cabeza a Saito por la fuerza.

-"He oído cosas de Wales, pero al final fue una especie de conspiración por parte de Albion"-menciona Julio, con un semblante serio.

-"Agnes, Julio-san, Saito-san, Louise, y también usted, Yisugo-san, son los únicos en los que puedo depender"-dice muy seria Henrietta-"Sin embargo, quiero oír la historia de Yisugo-san y las razones por las cuales hizo lo que hizo".

-"Claro, Su majestad"-le responde Yisugo, empezando a contar. Todos le prestaron suma atención:

-"Yo provengo de otro mundo"-Empieza Yisugo-"En ese mundo, soy un guerrero. Mis padres son reyes de un gran imperio lleno de magia y otros seres conviviendo en armonía, no obstante ellos dos son muy amigos de su padre y su madre. Desde que murió él, Mariane de Tristain se acordó de la relación de amistad que tenían y decidió llamarnos. Tras eso, me mandaron a mí para que le sirviera como una especie de apoyo con el que usted... Su Majestad, pudiera contar".

-"Entiendo"-Dice Henrietta, comprendiendo.

-"Sin embargo, lamento haber aparecido de esa manera ante usted. Había decidido primero conocer a las personas más cercanas a usted, como lo son Saito-dono y Louise-dono para ganarme su confianza, para luego presentarme ante usted sin ningún conflicto"-se justifica Yisugo, para luego volverse a disculpar.

-"Comprendo"-le vuelve a mencionar Henrietta-"De hecho, tengo la prueba suficiente para confiar en ti, por lo que no te preocupes".

-"Gracias, Su Majestad".

Después de aclarar los asuntos, todos se retiran, pero antes de que Yisugo se retirara junto con Saito, Louise y Julio, Henrietta le pide que se quede un poco más para que pudiera conocerlo.

Una vez solos (aunque Agnes también se encontraba):

-"Quisiera que me ayudara plenamente como un caballero personalmente para mí"-Le solicita Henrietta.

-"no...no entiendo"-le responde Yisugo, algo confundido en tal pedido.

-"Quiero que seas como mi mano derecha...en secreto"-le explica Henrietta-"mi mano derecha secreta, como Agnes es como mi mano derecha, pero todos la conocen, a usted no lo conoce nadie por el momento. Usted puede actuar como siempre lo ha hecho, pero cuando le dé su señal, que será la misma que Louise y Saito-san. Incluso seguirá en la academia como si fuera un guardián de ella".

-"Entiendo"-le responde Yisugo-"Será un placer".

-"Gracias".

Sin nada más qué decir, él se retiró.

Continuará