Bienvenidos, jóvenes entusiastas. Soy Mariel y vengo a traerle el siguiente especial alternativo.

Bueno, se estarán preguntando algunas veces ¿Qué pasaría si Dark tuviera "x" pareja? O sea que en vez de tener a Zafire como su novia, tenga a alguien más y eso ¿cambiaría muchas cosas? ¿Daría influencia positiva o negativa a Dark? Y si esa pareja estuviera con él… ¿Cambiaría mucho la forma de conquista de Equestria? ¿Sería muy diferente a lo que pasó en el fic "La oscuridad de nuestra alma"? Hay muchas incógnitas al respeto. Así que sin demora, disfruten del capítulo y nos leemos abajito— pero en eso, cambió su expresión a una sombría.

Aunque les advierto que el capítulo tendrán escenas muy fuertes y sangrientas, les recomiendo discreción.


Especial alternativo 3-1: Una gala sangrienta

En una habitación oscura, se encontraba Dark Soul en la cama en su forma gato, pero se observaba que estaba en el regazo de alguien que eran unas piernas mientras el felino era acariciado por una mano en su cabeza. No se sabía quién era el que lo acariciaba ya que la pantalla no la dejaba mostrar, pero se notaba que era una mano femenina y más que se veía un poco los pechos, y que usaba un sostén.

El aludido daba un ronroneo por la caricia.

—… Entonces ¿estás de acuerdo en invadir esa Equestria nosotros dos solos, sin nadie más?— preguntaba Dark curioso.

—Sí. Es lo mejor para no enviar a los juguetes a conquistar cada pueblo o ciudad. Solo necesitamos deshacernos de las molestias principales del mundo y el reino ya será nuestro, y el de los juguetes. Además que así no habrá bajas innecesarias, ni derramamiento de sangre de más ponis "inocentes", solo por tener a una estúpida yegua inútil en el trono, amo Soul— decía con malicia la mujer sin dejar de acariciar la cabeza del gato.

—Sí, lo sé, pero bueno, será muy divertido hacerlo nosotros dos solos como una pareja. Je, je— daba una risita el felino y con su cola, acariciaba uno de los pechos de la chica. En eso, miraba en una parte de la habitación y le daba algo de tristeza —La verdad, sigo sin saber ¿Por qué la mataste? Ella era mi cama móvil— decía con la mirada baja teniendo una aura de depresión.

—Yo no la maté, amo Soul. Solo fue un "accidente" ya que yo estaba entrenando y de repente, aparece su gran trasero frente de mí y no pude evitar su muerte. Eso le pasa por atravesada— decía con seriedad y malicia en su voz —Y además, creí que ya habíamos hablado de esto, amo Soul.

—Sí, lo hicimos, pero vaya, es que esa yegua era muy sexy igual que ese trasero tan grande que tiene— se lamentaba de perderla —Al menos, pude quedarme con su cuerpo y poder verla al salir del cuarto— decía con una pequeña sonrisa al ver en una esquina a una alicornio sin cabeza. Era alta como Celestia, tenía el pelaje azul claro, su cola tenían dos tonos de azul, eléctrico y marino oscuro, y su Cutie mark era un corazón de zafiro con dos espadas cruzándolo de diferentes lados, junto a un par de alas blancas. Se notaba que tenía unos enormes flancos. Estaba en una pose con una pata delantera alzada mientras con los cascos traseros abiertos y con la cola levantada. Parecía estatua, aunque tenía como hilos en la parte de la cadera y en una pata delantera como si hubiera sido cosida —No sé porque, pero su cuerpo parece que fuera hecho por Pinkie del mundo de Cupcake donde arma a Rainbow Dash. Je, je— daba una risita algo sádica.

—Sí, pero te quedó perfecta, amo Soul.

—Sí. Le puse los hechizos adecuados para que el cuerpo pueda preservar lo sexy que es. Al menos por sus flancos y aún siguen suaves, supongo. Je, je.

—Sí y nuestra "hija" le gustó el regalo que le dimos para que juegue— habló la chica con una voz algo maternal.

—Sí. Se puso muy contenta de recibir a una "amiga" más. Je, je— daba una risita.

En otro lugar del castillo

Se observaba una cabeza azul claro con la crin del mismo tono que de la cola del cuerpo sin cabeza, sus ojos eran de color azul zafiro, aunque opacos. Tenía una expresión alegre con una sonrisa. La cabeza tenía una pata por debajo donde sería su cuello.

—"Hola amiguis. Estoy aquí para jugar con ustedes"— los labios de la cabeza de la pobre yegua, se movía como si estuviera hablando. Esa cabeza era nada menos que Zafire.

—"Siiiii. Me alegro que vinieras para jugar a los besitos"— decía otra cabeza y era de una Celestia cualquiera que tenía una expresión de miedo en sus ojos opacos.

—"Siiiiiii. Juguemos, inútil"— habló la cabeza de la poni azul y las dos cabezas juntaban sus labios como si estuvieran besándose.

—… ¿Cuánto tiempo tengo que estar aquí viendo como besas cabezas decapitadas?— preguntaba un terrestre verde en la cama. Estaba sentado con una cabeza de una cebra, la miraba y la tiraba por ahí. Era Brodek.

—Ji, ji. No sé. Si quieres, puedes jugar conmigo. Solo escoge una o dos cabezas y ven a divertirte conmigo. Ji, ji— daba una risita la que usaba a las cabezas como títeres y era nada menos que Lunar. El semental suspiraba fastidiado.

—Ok, pero ¿no te molesta que te hayan matado a tu futura madre? O sea estás jugando con su cabeza— decía Brodek refiriéndose a la cabeza de Zafire mientras se levantaba de la cama y agarraba una cabeza de Rarity que tenía una expresión de pervertida.

—Me molesté un poquito, pero… ¡tengo una futura madre mejor que ella y es mucho mejor! Ji, ji. Ya que me trae comida para comer y… es muy sexy. Ji, ji— daba risitas alegre la alidrake.

—Me alegro por ti. Al menos, alguien se ocupa de traerte comida y yo podré estar más tiempo contigo. Je, je— decía el terrestre sentándose frente a ella con la cabeza de la unicornio en alto.

—"Hola, soy Rarity. Soy la gran zorra de la habitación ¿Quieren jugar conmigo a lo lésbico?"— hablaba la susodicha mientras estiraba sus labios como besando.

—"¡SIIIIIIII!"— gritaban las dos cabezas de alicornios con emoción.

De regreso con Dark y la misteriosa mujer

—Además que mi hija adoptiva le agradas mucho y te ama de que la mimes— decía el gato con una gran sonrisa.

—Je, je. Pues claro. Como será mi hija, tengo que consentirla— comentaba con un tono malicioso.

—Sí, se nota mucho. Je, je— dicho eso, no se decían nada por un rato ya que el felino disfrutaba de las caricias que le daba la chica en su cabeza y espalda, y la misma disfrutaba la caricia que le daba su amo en sus pechos.

—… Quiero seguir con esto, amo Soul, pero ya es hora de prepararnos. Tenemos muchas cosas que hacer y muchas víctimas que tomar— decía la mujer con una voz de sadismo.

—Sí, mi pechugona. Je, je. Y muchas esclavas que tener. Je, je— se reía un poco malicioso.

—También esclavo. Yo también tengo necesidades— decía algo burlona.

—Ok, ok. Lo intentaré. Je, je— dicho eso, Dark se subió en los pechos de la chica y le daba un beso en sus labios. La aludida le correspondía el beso hasta que el gato lo rompía —Será muy divertido conquistar ese mundo solo contigo. Je, je.

—Lo sé, gatito. Y te prometo que tú, mi "hija" y los juguetes, tendrán un mundo para vivir— decía la chica acariciando la mejilla del felino, el cual lo disfrutaba ya que ronroneaba.

— ¿En serio?— preguntaba mirándola a los ojos. Ella tomaba su barbilla con un dedo.

—Tú sabes que yo nunca miento. Lo que digo, se hará y se cumplirá— mencionaba con sinceridad y mucha determinación.

—Sí, lo sé, mi pechugona. Sé que cumplirás tu palabra— decía mirándola con una expresión de enamorado —Igual yo. No defraudaré a mis súbditos— sonreía determinado.

—Sé que no lo harás— fue lo único que dijo la mujer antes de levantarse de la cama. No se veía bien su figura, pero se podía notar, unos ojos morados que brillaban con intensidad.

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Desde aquí, la historia no ha cambiado casi nada referente a lo de Starlight. La unicornio rosa tuvo el sueño extraño con Dark, tuvo esas alucinaciones, tiene puesto el vestido, se llevó el pergamino negro y está en la gala del galope con Spike, y Trixie, y las manes 6, o sea como si fuera casi la historia principal, pero algo de aquí cambió y con eso, cambiará completamente la historia.

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En Canterlot

En las calles de la capital, estaban desiertas ya que la mayoría de la nobleza fue a la gala, aunque uno que otro estaba descansando en su hogar, pero en una de las calles vacía de la ciudad, había un carruaje que parecía abandonado, si no fuera por la mancha de sangre que tenía en la parte delantera del carruaje.

Se podía observar a un poni en el suelo que se suponía que era el que conducía el carruaje, pero estaba cortado a la mitad y dentro del carruaje, estaba sentado un unicornio blanco junto a una yegua blanca, eran nada menos que Fancy Pants y Fleur de lis, aunque el semental estaba recostado con un cuchillo en un ojo que lo había matado al instante y la yegua estaba inerte con la cabeza en el regazo del unicornio teniendo la mandíbula torcida.

—Bueno, eso fue fácil. Qué casualidad que nos encontramos a dos idiotas que iban tarde a la fiesta. Je, je— decía Dark con burla.

—Sí. Debieron llegar temprano los idiotas estos— habló la misma voz femenina.

Afuera del carruaje, estaban en un costado, dos ponis. Uno era un unicornio gris con la crin y cola de color morado, tenía unos ojos amarillos y su cutie mark era una huella de gato rojo. La otra, era una alicornio de pelaje y crin un poco más pálido al de Twilight, pero con la forma de Rainbow y su cutie mark era un alma con una cadena.

—Oye linda ¿Cómo me veo? Je, je— preguntaba el semental acomodándose el esmoquin que tenía puesto. Era el traje que había tenido Fancy Pants. La yegua lo miraba un momento.

—Te ves guapo. Te queda mejor que ese unicornio blanco, amo Soul— respondía con sinceridad

—Je, je. Gracias, mi pechugona o debería decir por ahora, mi nalgona. Porque enserio, tienes unos enormes flancos. Pareciera que se pasó tus pechos a tu trasero cuando estás en tu forma poni— decía Dark mirando de forma pervertido los flancos de la alicornio. Ella miraba de reojo su trasero y los meneaba de un lado a otro para luego mirar con burla a su amo.

—Je, je. Y tú quejándote de que muriera esa alicornio con un gran trasero, si estoy yo. Solo que mi trasero es mucho mejor y más sexy que el suyo— mencionaba con una mirada seductora hacia el unicornio.

—Ok, lo admito. Superas con creces a esa yegua zafiro. Je, je— decía con un tono pícaro y le daba una nalgada.

—Je. Lo sé. Supero a cualquiera— comentó algo presumida pasando su pezuña en uno de sus flancos.

—Sí. Esos flancos son de lo mejor— el semental abrazaba sus flancos y restregaba su cara en ellos.

—… ¿Sabes algo? Cuando terminemos con esto, podríamos divertirnos en forma ponis y así disfrutas de mis flancos— decía la yegua acariciando con un casco, la cabeza de Dark —Pero sabes cómo será el juego— agregaba con una sonrisa maliciosa. El poni suspiraba fastidiado.

—Tú y tus juegos de masoquista. Los riesgos que hay para tener a una yegua y mujer con un gran cuerpazo— decía rodando sus ojos, pero sonreía y le daba otra nalgada.

—Sí. Tú sabes como es. Yo te complazco, si tú me complaces, pero siempre tendrás lo que quieres— hablaba con una mirada seductora pasando su cola en la barbilla del semental haciéndolo sonrojar un poco.

—Sí, lo sé. Je, je— daba una risita apenado.

—Muy bien. Vamos a hacer lo que vinimos hacer— la alicornio levitaba el vestido que traía Fleur, pero no se lo ponía todavía ya que lo observaba detenidamente.

— ¿Qué pasa?

—Nada. Solo que esa yegua se hubiera puesto un vestido mejor que este, pero bueno— alzaba sus hombros y se lo ponía mientras Dark la veía fijamente sin dejar de sonreír — ¿Y bien? ¿Cómo me veo, amo Soul?— preguntaba girando su cabeza para ver a su amo que aun seguía detrás de ella.

—Mmmmmmmm. La verdad, el vestido te queda muy bien. Por lo visto, el vestido no estaba hecho para flancos grandes, porque tu trasero se resalta mucho. Je, je— decía el semental mirando los flancos de su pareja que estaba muy ajustado y sus alas estaban tapadas por el vestido.

—Sí, pero así llamaré mucho la atención en la fiesta— comentaba viendo su retaguardia.

—Sí y mucho. Je, je. Bueno mi lady ¿vamos caminando, entramos en la fiesta y creamos un desmadre?— preguntaba Dark poniéndose al lado de la alicornio y le extendía un casco.

—Por supuesto que sí, señor— hablaba con un tono refinado siguiéndole el juego y tomaba el casco del semental con una pezuña para luego empezar a caminar dejando el carruaje abandonado con tres cuerpos en ese lugar.

Un rato después

Por las puertas del salón donde sería la gala, entraban la pareja con tranquilidad después de darle los boletos robados al guardia de la entrada.

—Entonces ¿estas lista para empezar el plan, querida?— preguntaba Dark con una sonrisa al ver el lugar que estaba adornado, una mesa con los bocadillos y lo normal que siempre había en una gala del galope.

—Sí, lindo. Yo disfrutaré mucho lo que haré— respondía la yegua con sadismo en su voz —Y espero que ya hayas elegido quienes serán las afortunadas de ser espectadoras, y no se metan en el show.

—Je, je. La verdad, ya se quienes serán esas yeguas que estarán con nosotros al ver la función— decía con una sonrisa sádica.

—Ok. Entonces, nos veremos luego— mencionaba y le daba un beso en los labios de Dark. El aludido le correspondía el beso para luego romperlo y la alicornio se retiraba por un lado, y el semental por otro lado, pero cuando los dos estaban caminando para cumplir los objetivos que tenían en mente, tenían una expresión de malicia.

Dark caminaba con tranquilidad por el lugar y observaba alrededor. Con sus ojos, podía identificar varias cosas, como una Rarity en la mesa de bocadillos tomando un sorbo de ponche y miraba alrededor como esperando a alguien. También a una Starlight yendo al balcón y a pocos segundos, Trixie y Spike iban con ella.

—… Una a la vez. Je, je. Después voy con mi invocadora— pensaba con malicia mientras se dirigía a la mesa donde estaba la unicornio blanca y al llegar, agarraba un bocadillo y se lo comía, pero veía de reojo a la yegua y se daba cuenta que la aludida se quedó mirándolo fijamente al dar un sorbo, aunque al ver que la miraba, giraba su cabeza para mirar a otro lado ruborizada.

Vaya, que semental tan apuesto— pensaba Rarity aun con un rubor en sus mejillas.

—…— Dark sonreía de forma alegre —Buenas noches, señorita— saludaba con un tono refinado sobresaltando un poco a la yegua y lo miraba con una sonrisa nerviosa, pero recuperaba su compostura.

—Buenas noches, señor— le saludaba devuelta.

— ¿Qué haces aquí tan sola, señorita?— preguntaba curioso.

—Pues, esto, esperaba a alguien, pero aún no ha llegado— decía decepcionada, pero en eso, cambiaba a una sonrisa al mirar al semental —Por cierto, me llamo Rarity, Rarity Belle— se presentaba contenta ante aquel misterioso y apuesto poni que ya le echó el ojo.

—Mucho gusto. Mi nombre es Dark Soul, señorita Rarity— decía con una pequeña reverencia y tomaba su pezuña para darle un beso.

—Vaya, eres muy caballeroso— la unicornio se ruborizaba.

—Pues claro. Hay que ser caballeroso con una dama y no ser un cretino— decía con una sonrisa sincera.

—Sí. En eso tienes razón, señor Dark— comentó Rarity con una sonrisa.

Dicho eso, empezaban a conversar los dos. La yegua blanca estaba alegre de conversar con el semental ya que creía que por fin, encontró a su "príncipe", sin saber que su rostro amable y refinado, había dentro malicia y perversión.

Mientras tanto, con la yegua que parece Twilight

La alicornio estaba saliendo de un cuarto y se sacudía las pezuñas como un trabajo bien hecho para luego irse por un lado del pasillo dejando ver por un momento el interior del cuarto. Unos guardias mutilados hasta la cabeza de un poni estaba en la punta de una lanza y se cerraba la puerta con la magia de la yegua.

Estaba caminando con tranquilidad por el pasillo. Ella se había escabullido de la fiesta para ir en otra parte del palacio y los guardias creían que era la princesa Twilight por lo muy parecida y se lo creían al ver sus alas, o sea no tenía su vestido puesto ya que lo tenía en su cuello.

Estos guardias si son idiotas. Creen que yo soy la nerd y que me cambié la crin, y todo. Había pensado pedirle al amo de querer unos guardias para que sean mis esclavos, pero lo estoy reconsiderando— pensaba con seriedad, pero al cruzar una esquina, se chocaba con alguien que lo tumbó al suelo. La alicornio al ver quien era, su rostro seguía con la misma expresión.

— ¡Oye, fíjate por donde vas!— exclamaba nada menos que Blueblood que se levantaba molesto y se sacudía su traje, pero en eso, veía quien era —Oh genial. Tuvo que ser la nerd que tiene a un dragón como mascota— decía con burla, pero ella no se inmutó.

Que novedad. Otro idiota que cree que soy la nerd esa— pensaba rodando sus ojos y pasaba a su lado ignorándolo por completo haciendo que se enfadara.

— ¡Oye, te estoy hablando, estúpida yegua!— exclamaba agarrando con su pezuña la cola de la alicornio haciendo que ella se detuviera en seco y giraba su cabeza para mirarlo con una seriedad que daba miedo —No me estés ignorando ¿oíste? Yo necesito respecto y… — en eso, se fijaba en algo y era los flancos de la yegua —Vaya, nunca me di cuenta que tienes una enorme retaguardia. Parece del mismo tamaño que de los de mi tía— decía con una mirada pervertida y le daba una fuerte nalgada en los flancos de ella, pero no reaccionó a eso —La verdad, aunque seas una nerd, estas buenísima en esta noche —agregaba acariciando sus flancos como si nada —Espero que no hagas nada, porque si no, le diré a mi tía que…

Cinco segundos después

Se observaba al unicornio blanco atravesando la puerta de una habitación de golpe ya que la alicornio lo había lanzado con enfado para luego entrar al cuarto y cerraba la puerta con botón, con pasador hasta le echó un hechizo para que no oigan ruido ni grito alguno.

Si no tuviera ese hechizo, se oiría el grito de una niña asustada.

Había pasado unos cinco minutos y salía por la puerta, la yegua con una mancha de sangre en sus flancos. Sacaba un pañuelo de su crin que le había dado su amo y se quitaba la mancha para luego tirarlo dentro del cuarto para ponerse el vestido, y se retiraba dejando ver a unos cuadritos blancos ensangrentado. Había cortado a pedacitos al idiota del príncipe y estaba su traje bien acomodado en la cama para después cerrar la puerta con su magia.

Un rato después

La alicornio volvía al salón y observaba alrededor para encontrar a su pareja hasta que ya lo encontró. Estaba en una esquina alejado de las miradas de cualquiera acompañado de unas yeguas. Ella con seriedad, se acercaba a Dark.

—Entonces, supongo que cumpliste con tu objetivo y ya tienes a las que serán las espectadoras junto con nosotros ¿verdad?— preguntaba la yegua mirando a tres yeguas que estaban sentadas con la mirada perdida y tenían una sonrisa en sus rostros.

—Sí. Estas serán las indicadas— decía el semental con una sonrisa maliciosa abrazando con un casco a Starlight que era una de las yeguas y metía su casco dentro del vestido de Rarity que era la otra para acariciar sus flancos que daba un suspiro de placer por la caricia, y la tercera yegua era Fluttershy que estaba a un lado de la unicornio rosa —Aunque también hay un él— la alicornio lo miraba con una ceja alzada y bajaba la mirada para ver a Spike con la misma expresión que las ponis. Estaba quieto y firme a un lado de la unicornio blanca.

—Oh vaya, al menos te acordaste mío— decía con una sonrisa burlona.

—Sí, lo sé, pero aún sigue en crecimiento. Así que no lo sobreexplotes. Je, je— se reía burlón.

—Sí, lo sé. No soy cruel con los niños, amo Soul— la yegua que parecía Twilight, rodaba sus ojos y se sentaba al lado de su amo empujando a Rarity con sus flancos haciendo que cayera al suelo de lado, y ahí quedó.

—Oye, pero tampoco tan agresiva— decía con un puchero mientras su pareja lo abrazaba con una pezuña.

—Sí, pero estaba en mi lugar— ponía su mejilla con la de él y lo miraba con burla haciendo que rodara sus ojos.

—Rarity, siéntate y se una dama. No somos perros para estar en el suelo— decía con un tono bromista.

—Sí, amo Soul— la unicornio blanca se levantaba y se sentaba como toda una dama.

—… Entonces ¿terminaste de eliminar a los guardias palmeras?— preguntaba el semental con malicia.

—Si hasta quité a un estorbo en el camino que no serviría para nada que esté vivo— respondió con una mirada sádica.

—Je, je. Esa es mi chica— decía para darle un beso en sus labios mientras acariciaba sus flancos bajo su vestido. Ella lo dejaba hacer eso para luego ver que se fue la luz del salón dejando todo a oscura.

—Je, je. Por lo visto, ya va a empezar— comentó Dark con sadismo en su voz.

Los ponis del salón se alborotaban ya que no sabían lo que pasaba del porque se fue la luz y no podían ver más allá de su nariz.

— ¿Qué sucede, hermana? ¿Apagaste las luces para tener la gala a oscuras o quieres robarte los pasteles que están en la mesa?— preguntaba Luna algo alterada al no ver nada.

— ¡Yo no apagué nada, Luna!— exclamaba Celestia molesta de que haya insinuado de que haría eso, aunque lo había pensado un momento.

Las dos princesas estaban arriba de las escaleras y no sabía lo que pasaba. La alicornio blanca iba a brillar su cuerno, pero en eso, se escuchó una voz en la oscuridad.

— ¡Yeguas y caballos, les presentamos una función especial para esta gran noche! ¡Espero que la esté pasando bien en esta gala, pero esto será sensacional para avivar esa emoción de gritar eufóricos hasta quedarse roncos!— gritaba una voz femenina muy conocida para la princesa del sol y algo fastidiada.

—¿Trixie?— al decir el nombre, un reflector iluminaba el centro del lugar para mostrar a la unicornio celeste que tenía solo su sombrero y capa, estaba parada en dos cascos mirando con una sonrisa al "publico" que estaba como alrededor de la luz que producía un reflector que estaba en el techo que fue pegado recientemente con pega loca. Además que la yegua tenía una mirada perdida.

Los presentes estaban confundidos y desconcertados de lo que pasaba.

— ¡Espero que disfruten del espectáculo de esta noche!— exclamaba con mucha alegría — ¡Y les dejo paso a estas intrépidas yeguas que les dará un gran espectáculo igual que su servidora!— gritaba eufórica y en eso, salía de la oscuridad las cuatro yeguas que mencionó y dejó a todos desconcertados.

— ¿Twily?

— ¿Applejack? ¿Pinkie?

— ¿Rainbow Dash?— las dos princesas y Shining Armor que éste último estaba a un lado de la escalera, observaban eso muy confundidos. Además que las aludidas tenían la misma mirada que Trixie.

—Emmm. Hermana ¿Twilight había dicho que haría una actuación o algo así?— preguntaba la alicornio azul confundida.

—No. No que yo sepa. Pero si es un espectáculo de magia usando a sus amigas, pues esta gala será mejor en este año— respondió Celestia con una sonrisa alegre.

—Sí, supongo que sí y quiso que fuera una sorpresa— comentaba Luna con una sonrisa para ver el espectáculo que se realizara.

Dark miraba un momento a las tres yeguas que estaban con ellos y al bebé dragón.

— ¿Qué esperan? Aplaudan a sus amigas hasta griten con emoción para apoyarlas— ordenaba con burla haciendo que los cuatro aplaudieran con sus cascos y garras. Gritaban con una emoción vacía.

— ¡Vamos maestra!

— ¡Si, den un buen espectáculo, queridas!

— ¡Si, rómpanse una pierna!

— ¡Rómpanse la cabezota!— gritaba Starlight, Rarity, Fluttershy y Spike casi al unísono.

—Ok. Ya cállense— ordenaba la pareja del semental.

—Si ama— se callaban de golpe y se quedaban quietos en el lugar.

—Je. Te acordaste mío al poner tu huella para que obedezcan a mí también ¿verdad?— decía la alicornio con una sonrisa burlona.

—Pues claro ¿Qué creías? Así te diviertes tú también. Je, je— daba una risita malicioso para luego la pareja ver con atención el espectáculo que se realizará.

— ¡Muy bien, querido publico! ¡La primera que empezarán serán Applejack y Rainbow! ¡Adelante chicas!— exclamaba Trixie haciendo que las aludidas hagan su número. La pegaso de la crin arcoíris volaba y agarraba a la granjera por la espalda, y empezaba a tomar altura a toda velocidad. Algunos presentes veían ese espectáculo con desinterés, emocionados o con burla ya que estos últimos le hacían gracia de ver como unas plebeyas se humillan ante ellos hasta con las princesas. Esperaban un gran espectáculo que le dejaran muy… muy satisfecho.

La pegaso celeste voló hasta detenerse a centímetros del techo para girar en su propio eje para después lanzar a Applejack hacia abajo haciendo que cayera en picada, pero se intentaba estabilizarse hasta que cayó en cuatro con una fuerza que quebró sus cascos haciendo que gritara de dolor y caía al suelo. Eso impactó a todos por lo que pasó. La pareja de Dark se levantaba y empezaba a alejarse de él. El semental no la veía, solo miraba el verdadero espectáculo que se va a realizar mientras abrazaba a Rarity, a Starlight hasta a Fluttershy que estaba en su regazo acariciando su cabeza.

Ese impacto de la vaquera hizo que Celestia pidiera ayuda a los guardias, pero una voz la interrumpió dejándola helada por lo que dijo.

— ¡Ta da, este fue el número de Rainbow y Applejack! ¡Esto se llama romperse una pierna o mejor dicho, las cuatro! Ja, ja, ja, ja— se reía Pinkie de forma escandalosa.

—Ay, por favor. Yo lo hubiera hecho mejor que tirarte del techo— decía Twilight con la misma sonrisa desafiante.

— ¿Ah sí? Pues, inténtalo princesita— decía Applejack sin poder levantarse del suelo por sus patas rotas, aunque lo intentaba, pero se escuchaba puros quejidos de dolor.

— ¡Oye, tú no eres Rainbow Dash para andar presumiendo! ¡Dashie, enséñales quien manda!— exclamaba Pinkie por un megáfono.

— ¡Pues claro que lo haré!— gritaba la pegaso celeste muy presumida y volaba a toda velocidad al techo. No se detenía por nada. La alicornio del sol veía eso y se alarmaba.

— ¡Espera!— gritaba Celestia intentando que se detenga, pero hacía caso omiso y atravesó el techo. La fiestera miraba eso y sacaba de su melena, unas cosas.

—No, no, no, eso no, eso tampoco, eso… menos— sacaba cosas inusuales. Eran tan inusuales que era imposible de describirlos. Rainbow regresaba entrando por la apertura a toda velocidad e iba a hacer el Sonic Rainboow en el interior.

— ¡Espera! ¡No lo hagas aquí dentro!— exclamaba Luna asustada de lo que iba a cometer, pero esa acción no se realizó, porque Pinkie sacaba un bate de su melena.

—Aja. Perfecto— la terrestre rosada daba un salto que literalmente, llegaba muy alto y todo iba en cámara lenta con el bate en un costado, y con la pegaso frente suyo — ¡Homerun!— daba un grito que todo volvía a la normalidad y golpeó con fuerza a la cabeza Rainbow que la mandó contra una ventana, que la atravesó quedando la mitad de su cuerpo atorado en el vidrio haciendo que todos se asustaran por dicho acto.

— ¿¡Pero que rayos les ocurre!? ¿¡Se volvieron locas o que!?— gritaba Luna enojada por las yeguas que se suponía que eran amigas.

— ¿¡Qué clase de espectáculo es este!? ¡Así no se trata a una amiga!— exclamaba Celestia shockeada por esa acción cometida por la fiestera y se iba volando hacia donde estaba Rainbow —Rainbow Dash ¿estás bien?— preguntaba sacándola de la ventana con su magia, pero lo que vio, la horrorizaba haciendo que la soltara y caía al suelo como un saco de papas. Los presentes excepto las locas y Dark, se impactaban hasta se ponían pálidos por lo que veían. El cuerpo de la pegaso estaba en el suelo, pero su cabeza no estaba y en su lugar, salía sangre del cuello.

—Eso llamo yo, un homerun— decía Pinkie con una sonrisa presumida mientras se apoyaba en el bate que lo ponía en el suelo y se había puesto en dos cascos. La punta del bate tenía sangre.

—…— la princesa del sol aterrizaba al lado del cuerpo de Dash y la veía pálida para luego mirar con horror a la fiestera que ni se inmutó por la muerte de su amiga, ni siquiera se veía reflejado en ninguna de ellas, como si no importara nada.

— ¿Qué? ¿Eso? Pfffff. Ay dulzura, te enseñaré un buen espectáculo de verdad— decía Applejack con arrogancia y lograba levantarse sin importarle el dolor de sus cascos que hasta se veía sus huesos descolocados de sus cascos. Sin más, sacaba una soga de su sombrero, pero al hacerlo, se cayó el sombrero y se ponía la soga en su cuello.

—A-Applejack ¿Qué haces?— preguntaba la alicornio blanca temiendo lo que iba a hacer.

—Pues, un gran espectáculo ¡Twilight arrójame!— exclamaba la vaquera con la misma sonrisa que pareciera de locura.

— ¿No quieres que te patee en esos firmes flancos que tienes?— preguntaba la alicornio lavanda con burla y quitaba el bate a Pinkie donde aún estaba apoyada haciendo que se cayera sin remedio al suelo.

— ¡Oye! ¡Eso es mío!— gritaba la fiestera molesta, pero sin dejar de sonreír.

—Pues, ahora te aguantas, porque batearé unas…— su cuerno brillaba con mas intensidad haciendo que el bate estuviera rodeado de su completa magia —… ¡manzanas!— exclamaba Twilight y bateó en los flancos de Applejack que la envió al balcón que estaba ahí y en el proceso, se rompió el bate.

— ¡Jerónimo!— gritaba la granjera con emoción cayendo al vacío asustando a los presentes.

—¡Applejack!— exclamaba Luna y rápidamente, con su magia, atrapaba la punta de la soga que casi se iba también por el barandal e intentaba atraer devuelta a la vaquera con rapidez hasta que veía el cuerpo de Applejack y la metía devuelta al balcón acostándola al suelo con su magia para luego galopar hacia ella —¡Applejack, Applejack! ¿¡Estas bien!?— exclamaba la princesa de la luna acercándose a ella, pero al ponerse a su lado, se impactó por lo que veía y se tapaba su hocico con un casco. Su mirada de terror lo decía todo.

El cuello de la granjera era un poco más alto y sus ojos estaban en blanco. Tenía la cabeza de lado mostrando una sonrisa de lunática y se observaba unos hilos de sangre saliéndole por el hocico.

Por la caída y como detuvo la alicornio azul la soga, le había roto el cuello. Los presentes no veían muy bien por la oscuridad, pero al ver la expresión de Luna, ya debían imaginarse lo que pasó.

Algunos de los nobles, le estaba dando nauseas que se empezaba a marcharse del lugar para salir del castillo con rapidez. La princesa del sol se acercaba a su hermanita y veía impactada a la vaquera.

—H-hermana, n-no fue mi intención… Y-yo intenté salvarla, p-pero…— la voz de la alicornio azul era quebrada y tenía los ojos vidriosos, pero su hermana la calmaba con un abrazo de una de sus alas.

—Ya, hermanita. No te angusties. No sabías que eso pasaría… — Celestia intentaba reconfortar a la princesa de la noche. En eso, Shining se acercaba a su hermana con una expresión de molestia y decepción.

— ¡Twilight! ¿¡Por qué hiciste eso!? ¿¡Por qué le has hecho eso a tu amiga!?— gritaba esperando una explicación de la misma, pero su respuesta, lo dejó descolocado y más enfadado.

—Pues ¿no es obvio? Para dar el mejor espectáculo de la vida. Las muertes de ellas son insignificantes— decía Twilight sin mostrar una pizca de pena, lamento, nada de eso. Solo una sonrisa perturbadora.

—Si Shining. No te angusties por perdidas "materiales". Ji, ji— daba una risita Pinkie de forma perturbadora —Mmmmmm. A todo esto, viene mi número y seré una estrella— decía con emoción y metía su pezuña en su melena para sacar una secadora —Wow ¡Rarity, encontré tu secadora!— exclamaba la fiestera agitando la secadora.

— ¡Ok querida! ¡No te preocupes, te lo regalo!— gritaba devuelta la unicornio blanca como orden de su amo.

— ¡No me ignoren! ¡No sé qué rayo les pasa, pero ustedes hicieron unos actos que las convierte en… en… en…!— el semental blanco le costaba decirlo al ver a Twilight con cara de despreocupada —… en unas asesinas— agregaba lamentando por eso — ¡Guardias!— llamaba el unicornio para poder arrestar a las dos yeguas, pero… no venía nadie. Shining los llamaba de nuevo, pero nada. Ni un guardia.

— ¿Sabes algo, Shiny?... — el aludido veía a su hermana que empezaba a volar para tomar una gran altura —Hay cosas que no puedes evitar… — decía con una voz desquiciada —Como ¡eso!— señalaba a la fiestera que se apuntaba con la secadora.

— ¡Seré una estrella muy brillante! ¡Seré muy brillante!— exclamaba Pinkie con locura activando la secadora que sin previo aviso, salió fuego como si fuera un lanzallamas cubriendo el cuerpo de la terrestre convirtiéndola en una poni en llamas asustando a los presentes empezando a dar gritos de miedo — ¡Siiiiiii, soy una estrella ardiente! Ja, ja, ja, ja— se reía como una lunática y dejaba caer el secador al suelo para empezar a galopar alrededor donde brillaba el reflector. Los ponis se iban para abandonar el salón ya que no soportaban más eso, pero en la oscuridad se escuchaba sonidos extraños ya que por los gritos de la fiestera, no se podía escuchar bien esos sonidos dentro de la oscuridad.

— ¡Hermana! ¡Haz algo!— exclamaba Luna asustada al ver a Pinkie en llamas. Celestia intentaba pensar en algo, pero en eso, la fiestera dejaba de galopar poco a poco y también de reír hasta que cayó al suelo con todo su cuerpo quemado. Con unas horribles quemaduras que deformó por completo su cuerpo hasta su cara y no tenía melena, ni cola.

—…— la princesa del sol estaba en shock igual que la alicornio de la noche. No sabía cómo reaccionar a todo lo que estaba pasando. Tres yeguas muertas y que eran amigas suyas. No sabían lo que estaba pasando, pero en eso, un grito les llamó la atención.

— ¡Y ahora, el ultimo número de esta noche! ¡Qué será de la gran y poderosa Trixie con Twilight Sparkle!— gritaba Trixie con emoción mientras la unicornio celeste se paraba en un lugar cerca del borde de la luz y se paraba con las patas algo separadas — ¡Listo, Sparkle! ¡Adelante, estoy preparada!— Shining alzaba su vista para ver a su hermana que tocó techo, temía lo peor hasta intentó formar un escudo o una burbuja alrededor de la alicornio lavanda para detenerla, pero se quedó en shock al ver que… no funcionaba su magia.

Dark estaba en su lugar con las tres yeguas recostadas alrededor de él mientras le acariciaba sus cabezas igual que Spike que estaba encima de la cabeza de Rarity y además que el aludido observaba en el techo donde brillaba la luz, había un símbolo de un cuerno con símbolo de prohibición.

— ¡Ok, Trixie! ¡Allá voy!— exclamaba Twilight para luego caer en picada a toda velocidad.

— ¡Twily, detente!— gritaba su hermano asustado intentando hacer magia, pero nada. Las dos princesas veían eso temiendo lo peor. Así que sin más, emprendían vuelo para volar con rapidez para poder detenerla hasta intentaban hacer magia, pero era inútil. Celestia con el corazón palpitando a mil por horas y con una expresión de horror de que le pasara algo a su ex aprendiz, pero no eran muy rápidas ya que la alicornio lavanda llegó y se chocó con fuerza en la cabeza de la unicornio celeste clavando su cuerno en su ojo ya que Trixie tenía la vista alzada para luego chocar con el suelo con fuerza.

— ¡Twilight!— gritaban los tres e iban con la aludida que estaba en el suelo encima de la yegua celeste y su cuerno se había roto en el impacto quedando incrustada en el ojo de Trixie. Ya no había nadie, porque huyeron de ahí y solo quedaban esos tres. El semental blanco tomaba a su hermana con sus cascos y se observaba sangre saliéndole de su cabeza.

— ¡Twily, Twily, por favor, reacciona!— exclamaba Shining desesperado de que no reaccionaba.

— ¡Twilight, por favor, abre los ojos!— gritaba la princesa del sol que ya estaba al lado del guardia y pasaba una pezuña en la mejilla de la princesa de la amistad sintiendo un miedo en eso. Luna también estaba preocupada y calmaba a su hermana de que todo estará bien ya que aún respiraba, pero estaba inconsciente.

—Hay que llevarla a la enfermería— decía Luna con preocupación. La alicornio blanca estaba callada, no sabía qué hacer. Miraba a las ponis muertas que estaban en el suelo. Estaba en shock — ¡Hermana!— reaccionó sacudiendo su cabeza.

—Sí. Buena idea. Vamos— secundó la princesa del sol la idea de su hermana menor haciendo que el semental asentía con la cabeza para levantarse y ponía a la yegua en su lomo. Iban a galopar para salir de ese lugar, pero antes de que lo hicieran, se escuchó una voz femenina.

— ¿Ya se van tan pronto? Hay que lastima. Si este espectáculo, aún está empezando— decía con un tono sádico. Las dos princesas no podían ver nada por la oscuridad, pero se ponían en guardia igual que Shining.

— ¿¡Quien anda ahí!? ¡Identifíquese! ¿¡Eres una invitada a la gala o no!?— exclamaba el semental con autoridad.

—Vaya, tu sí que eres un semental. Je, je. Ok. Si quieren saber quién soy, pues, espere un momento— la voz femenina no dijo nada más y la luz del reflector se apagó un momento alarmando a los tres, pero después de unos segundos, la luz del salón volvió a iluminarse encegueciendo a los tres, pero poco a poco veían un poco claro, aunque era preferible no ver nada ya que lo que observaban, les heló la sangre hasta les daban nauseas por esa horrible escena que veían.

Todos los ponis que habían asistido a la gala, estaban ahí, solo que algunos estaban mutilados, decapitados, descuartizados, apuñalados, castrados. Se observaba unas extremidades por ahí hasta unos flancos de yeguas en el techo colgados de su cola. Había algunas cabezas por ahí, estaban juntos como una reunión de cabezas teniendo una mirada de horror y una cabeza de un semental, estaba con el hocico entre los flancos de su propio cuerpo. Unos cuerpos con varios cortes en todo su cuerpo. Uno que otro sin la mandíbula dejando la lengua afuera o también que les arrancó la cutie mark como si hubiera pasado un "cuchillo" por esos flancos.

—…— nadie dijo nada y Luna le daba mucha nauseas, pero resistió las ganas de vomitar.

— ¿¡Q-Q-Que significa esto!?— gritaba Celestia más pálida de lo normal. Estaba asustada de lo que veía y lo único que pensaba era que un monstruo fue el causante de esto.

—Pues… Que parece. Esto si es una gala. Si tantos idiotas ladillando la vida a uno— respondía la misma voz femenina.

— ¡M-m-muéstrate ahora!— exigía la princesa de la noche intentando calmarse por lo que pasó.

—Ok... Si ustedes insisten. Así podrán ver lo último que verán en sus miserables vidas— decía apareciendo caminando entre los ponis muertos. Los tres observaban eso confundidos ya que era esa yegua que era idéntica a Twilight hasta ellos veían a la alicornio lavanda un momento y a la que se acercaba que eran casi idénticas hasta que la alicornio misteriosa se detenía a unos cuantos metros de ellos. Lo sorprendente, era que no estaba manchada de sangre en ninguna parte de su cuerpo —Espero que les hayan gustado la velada de esta noche. Así si son más divertidas las fiestas— decía con una sonrisa sádica.

—… ¿T-tú quién eres? ¿Y por qué te pareces a Twilight?— preguntaba Luna exigiendo respuestas.

—Me parezco a ella, porque es una gran casualidad que tengamos casi los mismos colores y si quieren saber quién soy, pues, déjame presentarme con mi forma original para que así, vean lo último de sus vidas…— habló con una expresión sombría y su cuerpo brillaba mucho dando una luz enceguecedora que los presentes tuvieron que taparse los ojos y cuando la luz se disipó, se destapaban los ojos para ver impactados lo que tenían en frente.

La yegua había cambiado de forma a una humana de cabello corto más claro al de Twilight. Sus ojos eran de color morado profundo. Estaba vestida solamente con un sostén tipo armadura, aunque algo pequeño que tapaba un poco sus enormes pechos que tenía. Una falda corta tipo armadura que le llegaba solo a sus muslos y unas botas negras tipo tacón. La chica veía las caras shockeada de los tres ponis. En eso, la mujer ponía una mano en su cadera y con la otra, hacía aparecer una guadaña y lo ponía encima de su hombro para luego verlos con una sonrisa sádica.

—Me llamo… Gifka Shnneyder y vengo a reclamar este reino en nombre de los juguetes, y del amo Soul— decía señalando con un dedo a sus pechos y salía de entre ellos, Dark en su forma gato con túnica morada.

— ¡Hola a todos!— saludaba el felino con una sonrisa emocionado y maniático haciéndolos sobresaltar por el sorpresivo aparición de Dark, pero en eso, el gato saltaba a un lado de la mujer y cambiaba de forma también con un chasquido, y lo que apareció, los impactó. Dark era ahora un humano de cabello corto con el mismo color morado oscuro. Sus ojos seguían siendo amarillos. Se notaba sus músculos en los brazos. Estaba vestido con una chaqueta de cuero abierta dejando ver sus pectorales y su abdomen. Usaba unos pantalones morados y unos zapatos deportivos de color dorado. El aludido abrazaba a la mujer con un brazo mientras los ponía bajo sus pechos alzándolos un poco mientras miraba a los presentes que estaban atónitos con una sonrisa sádica.

—Corrijo lo que dije. Las últimas caras que verán… serán de nosotros— lo había dicho con un tono sádico y perverso, y los ojos de los dos brillaban con intensidad.

Continuará.


Todavía no termina este especial y todavía no puedo comentar nada al respecto de esto, pero aun así diré algunas cosas.

Supongo que ustedes lectores estarán pensando que "Alivio que Gifka no es pareja de Dark" y muchas cosas más. La verdad, si lo fuera, causaría muchas masacres en donde vayan los dos, o sea sería peor hasta pienso que prefieren más que se quede con Zafire que con Gifka y sea más pervertido que sádico, supongo. Ji, ji.

Se nota mucho de que influencia da Gifka a Dark y más que si vieron las historias, han visto que mi querido sobrino, nunca, jamás ha usado a sus esclavas para que se suiciden o se maten entre ellas. Ya que originalmente, Dark solo usa a las esclavas para divertirse o humillarlas, pero nada más que eso y no las mata cuando están hipnotizadas o idiotizadas cuando lo dicen otros lectores. Ji, ji.

Bueno lectores entusiastas, nos veremos en la siguiente parte y veremos como acaba esta conquista. Y supongo que prefieren quedarse con la conquista canon que esto, o sea murieron algunas manes y una debió ser sus favoritas.

Bueno, nos vemos— se esfumó como tal viento.