Vuelvo a estar por aquí con el tercer capítulo, y como siempre:

Gracias a las que le habéis dado a seguir y a las que la han añadido a favoritos. Me encanta que os paséis a leer lo sale de mi cabeza y a las visitantes fantasma gracias también. Solo por el hecho de que me leáis ya es mucho para mi. Aunque siempre agradeceré enormemente si me dejáis un pequeñito comentario, aunque fuera minúsculo. Las críticas constructivas siempre son bienvenidas y me podéis dar alguna idea o aportación.

Quiero añadir que esta historia tiene un Rating M por un motivo obvio y claro. Si nos os gustan las escenas explicitas de sexo o de contenido sexual, esta no es vuestra historia. Cuando haya una escena de este tipo avisaré para prevenir.

Siento si hay algunos errores gramaticales o de sintaxis, soy muy perfeccionista y releo los capítulos antes de subirlos pero algunas faltas se me escapan.

Respuesta a los comentarios:

Natalia Nervel: Primero de todo gracias por tu comentario! Me alegra mucho poder leeros! :) En este capitulo se aclaran algunas cosas y aparecerá algún personaje nuevo. Aunque como ya dije esta historia es principalmente un Tom/Hermione, pareja que me vuelve loca. La reacción de Tom...ya la verás ya...creo que no te dejará indiferente o eso espero. Y efectivamente, los niños de estos dos pueden ser tremendamente inteligentes y astutos! Qué peligro! jajaja Gracias de nuevo!

CamGem1212: Gracias de nuevo por tu comentario! Estoy contenta por leerte y por darme consejitos. Primero de todo (es muy importante esto), efectivamente como pone en mi perfil así es como veo a mi Voldemort perfecto. Opino que Henry Cavill es ideal y en esta historia así será él físicamente. Me alegra que te guste como a mi! Sobre el virus Liret (aaaah maldito virus que tantos disgustos a traído a los personajes, pero que tantos buenos momentos nos traerá) algo más se sabrá pero no me centraré mucho más en él, mas que para aclarar algún punto. He tenido que jugar un poco con los Horrocrux y la edad a la que empezó a hacerlos...más que nada para que se adecuaran al fic, pero gracias por la aportación! :) Me alegra mucho que la historia te guste. Un beso enorme!

Shewolfprincess: Me he reído mucho con tu comentario y seguiré tu consejo, porque esta historia si tendrá su parte de humor. Hasta ahora solo a aparecido un poquito pero irá a más, o esa es mi idea! Y efectivamente, Voldemort tiene también un pequeño corazoncito que a mi, personalmente, me gusta sacar a la luz. TODAS DEBERÍAN CONOCERLO! jajaja Y, gracias a Godric, Morgana y Merlín, es tremendamente SEXY. Ya conocerás un poco más de su manera de ser en el capitulo 4 (guiño conspirativo, guiño conspirativo, guiño conspirativo, jajaja). Gracias, muuuchas gracias por sacar un ratito para comentar! Un besito!

Disclaimer:Los personajes, hechizos, etc pertenecen a J.K Rowling. Si fueran míos Severus y Sirius vivirían. Y Voldemort me estaría acariciando con una pluma por todo el cuerpo.

Escuchando: When the Day Comes (Nico&Vinz)


Capitulo 3. DE REUNIONES Y REENCUENTROS

Cuando llego a la mesa de la secretaria del ministro esta me comenta que debo dirigirme a la planta inferior, donde se llevará a cabo una reunión.

- No me entiende, debo hablar con el señor Shaklebolt en persona, es sobre…

- Si si, -me interrumpe impaciente- ¿es usted una de las que ha recibido la carta con la hoja purpura verdad?

- ¿Hoja purpura? Eeeh…-rebusco en el bolso hasta dar con la carta, la abro y saco los papeles. Efectivamente hay una hoja de pequeño tamaño purpura, la cual está completamente limpia, no hay nada escrito en ella. La miro desconcertada, no la había visto antes- ¿es esta verdad? - miro a la secretaria un poco avergonzada. - ¿Qué se supone que significa?

- Significa que tiene que bajar a la planta inferior, buscar la sala de reuniones número 450 y entrar. En diez minutos se lo aclararan todo. - Me sonríe diligente.

- Si usted lo dice…- contesto no muy segura de si sabe exactamente a lo que he venido. - Gracias, muy amable- me despido.

- ¡Suerte con su mortífago! - escucho que tararea detrás de mi mientras me alejo. Me paro un segundo y la miro, pero está atendiendo a un inefable. Sacudo la cabeza incrédula y me encamino a la planta baja.

Busco la sala 450, la puerta está abierta por lo que deduzco que aún no habrá comenzado la reunión. Entro sin dilación para encontrarme en una habitación relativamente pequeña, hay varias mujeres y por lo que puedo distinguir un solo hombre, sentado apartado del resto.

- Oh-escucho una vocecita detrás de mí- así que no soy la única. - Me giro al reconocer la voz y abro los ojos con alegría- ¡Hermione! No sé si estar contenta o triste por verte aquí.

- ¡Luna! Madre mía, cuanto tiempo sin verte. ¿Dónde has estado? Sabía que habías sobrevivido a Liret pero no sabía nada más- la abrazo con ganas, necesitaba un abrazo, es liberador.

- Estoy bien, y puedo concebir que es lo importante aquí. Ven vamos a sentarnos. - Me sonríe contenta mientras me guía a unos asientos vacíos- Después de la enfermedad decidí marcharme un tiempo a Escocia, para alejarme ya sabes, la muerte de…-se aclara la garganta- de papá fue un golpe duro. ¡Pero estoy mucho mejor! - aplaude contenta- ¡y estás aquí!

- Siento mucho la muerte de tu padre Luna, maldito virus. Lo odio. Mira donde estamos por su culpa. - Señalo la habitación, hasta que caigo en un detalle importante, ¿si Luna está aquí es porque le habrá tocado un mortífago? - Madre mía Luna, ¿Quién? ¿Quién es tu pareja perfecta?

Luna parece incomoda y se vuelve a aclarar la garganta, se ruboriza antes de hablar.

- Yo también odio a Liret Hermione, pero en parte estoy contenta. Visto por el lado bueno resulta que tendré una pareja con la que tener niños, al menos ya no estaré sola…

- Pero Luna pensé que tú y Neville…-me corta con un gesto vago de su mano.

- No, no funcionó y finalmente decidimos seguir como amigos. Era lo mejor. Luego vino el virus, la muerte de papá y me fui. Ayer recibí la carta del Ministerio y decidí volver, aunque no tenía muchas más opciones. Hay que empezar de nuevo, la línea mágica debe continuar ¿no? - escucharla decir eso hace que se me revuelva el estómago.

- Si…eso dicen. Pero no contaba yo con estos sujetos. No sé por qué creí que los habrían esterilizado a todos.

- ¿Por qué pensaste eso? No tiene mucho sentido…-comenta soñadora- al fin y al cabo la mayoría de ellos son sangre pura. Buena reserva mágica. - Acaba la frase riendo- Sueno como si estuviera valorando una buena porción de carne. - No puedo evitar reír con ella, tiene razón, ha sonado así.

- Sé que son sangre pura y todo eso, pero no sé porque creí que no los dejarían participar en esto. Aunque visto por el lado práctico si que tiene sentido. En fin…dime Luna, ¿Quién es?

- Lucius Malfoy. - ¿Que qué?

- Lucius Malfoy- repito- ¡Lucius Malfoy! Pero él está casado con Narcissa…-mi voz se va apagando a medida que hablo. No importa que esté casado, si las pruebas dicen que debe procrear con Luna Lovegood es porque así tiene que ser. Malfoy no estará obligado a divorciarse ni a casarse con Luna. Simplemente debe "crear" bebés con ella. Qué asco de vida.

- No tiene nada que ver que esté casado. Sólo tendremos que mantener relaciones sexuales y tener dos o tres bebés. Será bonito. - La miro incrédula, ¿bonito? - Oh, no me mires así. Al menos sé que podré tener hijos y repoblaremos parte del mundo mágico, es bonito mires por donde lo mires.

- ¿Aunque sea un ex mortífago?

- Aun así. - No puedo evitar suspirar y sacudir la cabeza. Hundo la cara entre mis manos, al parecer Luna no será un gran apoyo en esta incursión de odiar al SUJETO.

- Pensé que los Malfoy eran casi estériles, al fin y al cabo solo tienen un hijo y ha sido así durante varias generaciones- dejo caer como quien no quiere la cosa.

- Al parecer Lucius está perfectamente capacitado para tener más hijos si no no me hubieran emparejado con el- se encoge de hombros. - A lo mejor es Narcissa Malfoy la que es casi estéril.

- Podría ser.

- Pero dime Hermione, ¿con quién te han emparejado? Si estás aquí debe ser un ex mortífago también ¿no? - cabeceó no muy segura de que responder, al fin y al cabo mi sujeto no es exactamente un ex mortífago ni lo ha sido nunca. Más bien él los creó.

- No exactamente…-me interrumpen a media frase. Por la puerta acaba de entrar Kingsley Shacklebolt en persona. Las dos nos miramos y prestamos atención al mago que se coloca en la tarima.

- Bienvenidas y bienvenido, - mira por unos segundos al único hombre que hay en la habitación- seré breve. Por favor no me interrumpáis mientras hable, una vez haya acabado de hablar podremos pasar a las preguntas, ¿de acuerdo? Bien, si estáis todos aquí reunidos es porqué habéis recibido la carta indicando el mago o bruja más adecuado según los estudios realizados para vosotros, junto con la hoja purpura. Vuestro caso es más especial que el del resto de magos y brujas ya que en vuestro sobre consta el nombre de un ex mortífago o ex mortífaga. Como sabréis la gran mayoría de ellos son magos y brujas sangre pura por lo que su capacidad de reproducirse es muy importante para nosotros, no con esto digo que los mestizos o nacidos de muggles sean menos importantes pero su reserva mágica es menor. En esto estamos de acuerdo, ¿verdad? - Hay un asentimiento general. - Continuemos. Como veis detrás mío hay una puerta que lleva a otra habitación, en ella os estará esperando vuestra pareja, por supuesto hemos tomado medidas muy importantes de seguridad.

- Primera, no podrán usar varita. Y esto es imperativo. - Sin querer suelto un suspiro de alivio que no sabía que había estado conteniendo- Si decidieran robaros vuestra varita, o la de cualquier otro sufrirían un dolor terrible. Estamos orgullosos de esto, hemos creado un hechizo que les será lanzado justo antes de aparecer aquí, y será el encargado de hacer que padezcan dicho dolor. Este dolor también aparecerá en caso de que quieran atacaros o siquiera pensar en haceros daño. Un simple pensamiento fugaz sobre heriros y ¡pum! Sufrimiento. Así evitaremos que os dañen. - No soy partidaria de este tipo de hechizos, pero con estos sujetos mejor la precaución, sobre todo con el mío- Segundo, no podrán ir a ningún sitio si no es con vosotros o con algún otro mago o bruja al que deis vuestro consentimiento. Recordad que son presos, deberían estar en Azkaban, por lo que no tienen libertad de movimiento. Serán vuestra responsabilidad. - Carraspeo incomoda, ¿cómo? Yo no quiero hacerme cargo de ese- Tercero, vivirán con vosotros- se alza un murmullo desaprobatorio por toda la sala. ¡Esto sí que no! ¡No vivirá en mi casa! - Silencio por favor. Recordad que el preso estará muy muy limitado, no podrá heriros, no podrá quitaros la varita, ni siquiera podrá hacer magia no verbal, serán, para simplificarlo, como muggles. Y si, y lo dudo mucho, llegaran, aunque fuera a haceros un simple rasguño serían enviados directamente a Azkaban por aparición. Serán inofensivos, - y añade mirándome específicamente a mi- todos. Hemos acordado que vivirán con vosotros porque de otra manera sería muy incómodo tener que trasladaros a la prisión para…-carraspea incomodo- para el cometido. Además, no está bien acondicionado para ello. No estáis obligados a pasar las veinticuatro horas del día con ellos, la misión aquí es procrear, repoblar la Bretaña mágica, por lo que solo tendréis que estar con ellos el rato que haga falta. – Al menos tiene la decencia de ruborizarse un poco mientras lo suelta. - Añadiré que todos ellos llevarán un dispositivo localizador, por lo que sabremos donde estarán siempre. Como bien sabéis, el margen para procrear y quedarse embarazada será de dos meses. Si en esos dos meses no ha habido…ejem…relaciones, tendremos que tomar cartas en el asunto. A vuestra disposición siempre habrá pociones de lujuria, con que contactéis por la red flu con San Mungo os las darán. Bien, ¿preguntas?

Se alzan varias manos, incluida la mía por supuesto.

- ¿No pueden vivir en otro sitio que no sea nuestra casa? No sé, en Azkaban y cuando queramos…ya sabe…los llamamos y que nos lleguen a casa y luego se vuelvan a ir…-la que ha preguntado parece bastante avergonzada al final de su discurso, menuda tontería y por como la mira el ministro él piensa lo mismo.

- No señorita Tallis, como ya he dicho eso sería muy incómodo y serán vuestra responsabilidad. - Ahora se dirige a la sala entera- Sé que vosotros no habéis escogido esto, ninguno habíamos previsto el ataque del virus. Pero hay que aceptar este presente.

- ¿Y si decidimos no aceptarlo? ¿Si decidimos marcharnos? - miró sorprendida al único hombre, a parte de Shacklebolt, que acaba de formular la pregunta. Su voz me es conocida, pero no lo veo bien desde donde estoy sentada.

- Si decides irte, señor Finnigan- abro mucho los ojos, ¡es Seamus!, ¡se ha estado escondiendo de nosotras para que no lo viéramos! - el Ministerio tiene la orden de búsqueda y captura e ingreso en Azkaban hasta que dejes embarazada a la bruja asignada. Y aun así es posible que te cayeran unos años más. - Seamus se ruboriza furiosamente pero asiente con la cabeza. Es mi turno.

- Señor, ¿a qué se refería con que tomaran cartas en el asunto si no mantenemos relaciones en el periodo de dos meses? - pregunto. Este tema me ha dejado intrigada.

- Buena pregunta señorita Granger, me refiero a que, si constatamos que no ha habido relaciones, a través de pruebas médicas específicas para ello, podríamos obligarlos. ¿Cómo? Os preguntareis. La maldición imperius.

- ¿Pero se han vuelto locos? ¿Maldecirnos para obligarnos a follar? - respondo iracunda y sin medir mis palabras. No me importa lo que piensen de mi lenguaje, es mi cuerpo, nadie debería obligarme a nada de esa manera.

- Señorita Granger, esto no es fácil para nadie. El mundo mágico británico ha sufrido muchísimo en los últimos años, todos hemos sufrido pérdidas irreparables, hemos visto morir a amigos, familiares…este es el precio que nos toca pagar. Todos somos víctimas, pero para tener un futuro deberemos sacrificar nuestro presente. Y por esto se ha aprobado el uso de la maldición imperius si fuera necesario. Cosa que espero fervientemente que no ocurra. – Asiento con la cabeza todavía muy cabreada por lo que acabo de oír.

- Bien, otra cuestión. Sabemos que deberemos tener de dos a tres hijos con ellos. Una vez me quede embarazada, ¿él deberá vivir conmigo también? ¿o lo mandaran a Azkaban hasta que haya parido para volver a procrear? - no puedo evitar preguntar con un deje de ironía, que en el último minuto ha decido agarrar a sarcasmo y sacarlo a pasear.

- Eso os lo dejamos a vuestra libre elección. Una vez se confirme el embarazo podréis escoger que vayan de nuevo a Azkaban o que sigan viviendo con vosotros. En este asunto el Ministerio no se inmiscuirá. Una vez el bebé haya nacido dispondréis de algunos meses para recuperaros. Eso sí, deberéis tener de dos a tres hijos en el plazo máximo de cinco años.

- Una pregunta más y acabo señor Shacklebolt, las que trabajamos y ahora nos encontramos con que tenemos que hacernos responsables de un hombre o mujer- añado mirando al hombre medio escondido al final de la sala- ¿cómo lo haremos? Es decir, ¿tendré que llevármelo al trabajo? -Me niego a que el sujeto se venga conmigo a cualquier parte, pero al trabajo ya sería rebasar los límites.

- En ese caso señorita Granger no hará falta que vuelva al trabajo hasta que se haya quedado embarazada, y aún así, durante estos cinco años estás exenta de presentarte a tu puesto si así lo deseas.

- Pero a mí me gusta mi trabajo, no quiero dejarlo…

- No estamos diciendo que lo dejéis, simplemente aplazarlo. Pero una vez embarazadas podréis escoger si ir o si quedaros en casa reposando hasta el nacimiento. Os lo dejamos también a vuestra elección. -Me gusta mi trabajo, no quiero dejarlo aparcado por "esto".

Esta vez fue Luna la que levantó el brazo.

- Y a las que nos ha…umm…tocado un mago casado, ¿exactamente cómo tenemos que hacerlo?

- Buena pregunta también, señorita Lovegood. - Dios mío pienso, ni que estuviéramos en clase- A las que se os haya unido con un mago previamente casado no os tendréis que preocupar por celos tontos. Todas las esposas han sido alertadas y saben perfectamente que la repoblación del país es lo primero. La mayoría de ellas lo han tomado muy bien, y muchas otras fueron afectadas por el virus por lo que no podrán tener hijos propios. - El ministro hizo una pausa estudiándonos- Lo mismo ocurre a la inversa, por supuesto, también hay brujas casadas que tendrán que tener hijos con otros magos y los maridos de estas también han tenido que aceptarlo. Debéis saber, que, aunque os hayan emparejado con alguien casado o casada, entre ellos podrán seguir manteniendo relaciones sexuales. En ese aspecto el Ministerio no intervendrá, aunque si se les dará prioridad a las parejas escogidas de acuerdo a su afinidad.

- ¿Y no puede ser que una bruja se quede embarazada de su esposo, aunque no sea su "pareja"? – pegunta una mujer bajita sentada dos asientos delante mío.

- Es posible, pero poco probable. El virus Liret nos ha afectado a todos en mayor o menor medida. Lo más probable es que aparte de con la pareja asignada no se podrá tener hijos con cualquier otra persona. – Se queda de nuevo en silencio esperando por otra pregunta que no llegó- Como veo que no hay más preguntas y para aclarar os recordaré una parte esencial: No corréis peligro. Estos reclusos están totalmente controlados, no os harán daño, no pueden. ¿De acuerdo? No tengáis miedo. Daros unos días para adaptaros el uno al otro, al fin y al cabo sois muy afines a vuestras parejas así que no será difícil. Cualquier duda o problema que tengáis poneros en contacto con el Ministerio, las puertas siempre estarán abiertas, ahora más que nunca. -Nos miramos entre todos los que estamos en esa pequeña sala, como dándonos apoyo silencioso. - En cinco minutos empezaremos con la entrega de los reclusos.

Suspiro agotada de toda la información recibida, y observo que no soy la única. Todos nos mantenemos en un oscuro silencio. ¿Vivir con ese? No sé si podré. Intentó matar a mi mejor amigo, por su culpa Dumbledore murió, ¡intentó matarnos a todos!, y aun así es como si ahora tuviera una segunda oportunidad para vivir. Para empezar una nueva vida, cuando el no tuvo piedad de todos los magos y brujas que murieron por su culpa. No es justo. Me refriego los ojos, he notado que se me han empezado a llenar de lágrimas y no quiero llorar en frente de toda esta gente; al fin y al cabo todos ellos también tienen a gente "mala" como pareja por lo que no debe ser fácil para nadie. El único consuelo que encuentro es que al menos una vez me haya quedado embarazada ese ser volverá a su celda en Azkaban y no tendré que verlo en varios meses. Ese ser…ser… ¡de repente caigo en la cuenta!¡Merlín! ¡Tom Riddle tiene aspecto ofidio! Si ya me parecía repugnante la idea ahora simplemente es inconcebible, necesito hablar ¡ya! con el ministro. Lo busco con la mirada, está hablando con un par de brujas a unos metros de mí.

- Señor ministro por favor, necesito hablar con usted- le interrumpo de lo que sea que esté hablando con esas mujeres. Seguro que lo mío es más urgente.

- Disculpadme señoras. - Me mira y me conduce hacia una de las esquinas de la sala- Señorita Granger, contigo quería hablar personalmente. Nos sorprendió muchísimo descubrir que tu pareja…sería él,- parece incomodo- es decir, Tom Riddle. No creímos que ninguna bruja fuera a ser su pareja ideal.

- Más me sorprendió a mí se lo aseguro, no estoy muy segura de como es que sigo en pie.

- Puedo imaginar como debes sentirte, pero no debes sufrir. No te hará daño. Con él tendremos más cuidados que con los otros presos. -Me coge el brazo en lo que pretende ser un gesto de apoyo- Cada cierto tiempo es posible que algún miembro del Ministerio se aparezca en tu casa para controles rutinarios, para ver si Tom está estable, o si hay algún tipo de problema. ¿Estás de acuerdo?

- Sí, claro. Ningún problema. Me quedo más tranquila al saber que estará más controlado. Pero quería hacerle una pregunta de carácter más físico, - me mira sin comprender- ya sabe que ese tiene aspecto de serpiente…ummm…no estoy muy cómoda sabiendo que tendré que convivir y mantener…hacer…ya sabe, si tiene ese aspecto. Es asqueroso. Ya lo es de por sí, con ese aspecto aún más.

- Oh, no te preocupes, pronto descubrirás que ese aspecto que todos recordamos ya no es el actual. - ¿No? ¿Ya no tiene ese aspecto? Pienso para mí. Miro al ministro sin comprender- Además, aunque Tom Riddle en la actualidad debería aparentar cincuenta y nueve años, no los aparenta. No te preocupes- añade al ver mi cara de confusión- en breves minutos lo verás por ti misma. Si me disculpas tengo que ir a revisar como está yendo el traslado de los presos. –Se aleja unos metros pero parece caer en la cuenta de algo y vuelve a mi- Por cierto, tampoco debes preocuparte por Harry Potter, en el sentido de que el señor Riddle no está interesado en él.

- ¿Qué quiere decir? ¿Ya no quiere matar a Harry?- pregunto sorprendida.

- Ya lo verás Hermione, como he dicho ha cambiado mucho. Parece tener más interés en la repoblación mágica que en incurrir en viejas batallas sin sentido, lo que es muy inteligente por su parte. Ahora si, debo ocuparme de esos traslados.

Se aleja sin prácticamente darme cuenta de ello, tengo demasiado en lo que pensar. ¿Qué habrá querido decir con todo eso? ¿Ya no tiene aspecto de reptil? ¿No tiene cincuenta y nueve años? ¿No quiere asesinar a nadie? ¿Es ahora ese sujeto un santo? Sacudo la cabeza y veo que Luna se ha acercado a hablar con Seamus, sin pensarlo me dirijo hacia ellos. Cuando llego a su altura ambos me miran, Luna sonriente y Seamus ligeramente avergonzado. Me cruzo de brazos ante él, molesta.

- ¡Seamus! – Le reprendo- Te estabas escondiendo de nosotras. Si estamos aquí es porque nuestro destino tampoco es que sea tan brillante. ¿Por qué no has venido a hablar con nosotras?

- Lo siento Hermione, cuando recibí la carta y vi el nombre de la bruja me enfadé muchísimo. Tenía el firme propósito de venir a esta reunión y marcharme fuera del país en cuanto acabara. -Agacha la cabeza derrotado- Está claro que no puedo hacerlo, así que toca aceptarlo.

- Entiendo que estés molesto Seamus, siento la muerte de Dean. Realmente esta jodida enfermedad nos ha machacado a todos. - Suspiro con tristeza- ¿Tan mala es tu bruja?

- Muy muy mala, no tengo ni idea de como haré para que se me levante – nos mira a Luna y a mí con ojos desorbitados hasta que las dos nos echamos a reír como un par de colegialas- Lo siento chicas, pero es que es la verdad, solo pensar en ella hace que se me maree y me entren ganas de vomitar.

- Tendrás a tu disposición litros de pociones de lujuria, campeón –le golpeo el hombro bromista- ya verás como podrás. A todos nos va a costar mucho adaptarnos.

- ¡A mí no! -Tanto Seamus como yo miramos embobados a Luna que tiene una gran sonrisa pintada en su cara- ¿Qué? Lucius Malfoy es muy atractivo y guapo, no me hará falta ninguna poción os lo aseguro. Tengo ganas de descubrir lo que ese semental sangre pura es capaz de hacerle a una flor delicada como yo- bate las pestañas inocentemente.

- Qué asco Luna, yo no podría. Ecs, ecsssss -hago una mueca de disgusto.

- Bah- hace un gesto vago con la mano en mi dirección- no seas tan puritana y acepta lo que ocurre. No tienes más opción, y tú tampoco Seamus – añade mirándolo. - Por cierto, ¿Quién es?

- Buff, es que hasta decir su nombre me pone enfermo. -Toma aire antes de soltar la bomba, estoy conteniendo el aliento- Alecto Carrow.

Luna y yo nos echamos para atrás con caras de disgusto. Seamus al verlo se hunde más entre sus hombros y agacha la cabeza.

- Es malo Seamus, -lo abrazo dándole mi apoyo- saldrás de esta, y con hijos. Piensa en la parte positiva. No tendrás que vivir con ella y una vez tenga a los bebés, si quieres, ella tendrá que volver a Azkaban y tú te quedarás con los niños. Aunque habrá un régimen de visitas, claro. Sería muy horrible separar a unos niños de sus padres, aunque estos sean ex mortífagos.

- Si, no me queda otra. -Finaliza, aunque no muy convencido.

- Hermione, aun no nos has dicho que mago te ha tocado. - No puedo responderle a Luna porque de nuevo el ministro vuelve a interrumpirnos. Parece que lo haga aposta para darle más dramatismo a la escena.

- Señoras y caballeros, vamos a empezar con la entrega de los magos y bruja asignados. El orden de llamada es totalmente aleatorio y no sigue ningún patrón. Llamaremos por el nombre del preso y la bruja o mago que tenga ese nombre en su carta pasará a la habitación de al lado donde estará el preso esperándoos. Empecemos. -Señala a otro miembro del ministerio que ha aparecido desde la puerta que hay detrás del ministro.

- Avery- Una chica de las primeras filas se levanta y se acerca al mago, le tiende la carta para comprobar el nombre y desaparece dentro de la habitación. Vuelve a salir al cabo de un rato con Avery detrás de ella, que la mira con evidente lujuria. Qué asco. Es más mayor que ella y seguro que está disfrutando con todo esto.

- Rodolphus Lestrange- ¡El marido de Bellatrix! Bufff esto se pone cada vez peor. Una bruja se levanta y realiza el mismo ritual, al cabo de un par de minutos vuelve a salir con Lestrange siguiéndole los pasos, esta serio y nada en el denota ningún tipo de sentimiento por la situación.

Poco a poco la sala se va vaciando, quedamos seis personas, y aún están aquí Seamus y Luna.

- Tom Marvolo Riddle- la sala entera se queda en silencio hasta que los pocos que quedan empiezan a alzar la voz con indignación y miedo.

- Tranquilizaos por favor, - interviene Kingsley- sabíais que Tom Riddle estaba en Azkaban.

- ¡Si, pero no pensamos que fuera a participar en esto!- chilla furioso Seamus a mi lado- ¡Es un asesino!

- Pero puede procrear señor Finnigan, si no eres capaz de entenderlo, de entender que la sociedad mágica necesita hijos magos es que no has estado lo suficientemente atento estos últimos años. -El ministro mira a Seamus duramente. Este baja la mirada unos segundos y cuando la levanta de nuevo está más calmado.

- Lo siento, me ha sorprendido nada más.

- Os recuerdo que no es un peligro para nadie. Ninguno lo es. Prosigamos.

-Tom Marvolo Riddle- repite el ayudante. Todos en la sala se miran. Dios mío, preferiría estar en mil lugares antes que aquí, creo que me voy a desmayar y ahora de verdad. Cojo aire dándome fuerzas mentalmente, tu puedes, tu puedes, tu puedes…no puedo, no puedo… ¡HAZLO! Poco a poco me levanto de la silla ante la sorprendida mirada de Luna y Seamus, los miro con una disculpa clara en mi rostro y me dirijo lentamente hacia el mago que ha dicho el nombre de ese. Saco la carta y se la doy, comprueba que todo esté correcto y me señala la habitación para que entre. Al ver que no hago ningún movimiento me empuja suavemente por la espalda.

Entro a regañadientes en la habitación, es mucho más pequeña que la que he dejado atrás. En ella hay dos guardias de Azkaban colocados detrás de un tercer hombre que está sentado en una de las dos sillas que hay en la habitación, junto con una mesa. Mis ojos se desvían al hombre sentado, trago saliva y conecto mi mirada con la de Tom Marvolo Riddle. Los ojos más azules, preciosos y grandes que he visto en mi vida me devuelven la mirada.

Dios mío.


N/A:

Madre míaaaa, que esto se pone cada vez MÁS interesante (y calentito)! ¿Que creéis que debe opinar Tom/Voldemort de Hermione? ¿Como reaccionará él al verla? ¿Sobrevivirá Hermione a TODO lo que puede llegar a ser Tom? Yo desde luego no se si podría...jijiji

Como veis aquí han hecho acto de presencia Luna, Seamus Finnigan y Kingsley! Aunque repito, no serán personajes muy trascendentales en esta historia.

Espero que os haya gustado el tercer capitulo. Si es así ya sabéis! REVIEW=MOTIVACIÓN!

-Nake-