Capítulo III - Compras
Cuando entro al establecimiento de Borgin & Burkes sonó una campanilla apenas al abrir la puerta, el lugar estaba desolado, no había ni rastro de Borgin sin perder tiempo se dirigió directo al mostrador en donde toco una campanilla que estaba sobre el mostrador, mientras esperaba observo distraídamente la tienda. En un estante de cristal cercano había una baraja de cartas manchada de sangre y un ojo de cristal que miraba fijamente. Unas máscaras de aspecto diabólico lanzaban miradas malévolas desde lo alto. Sobre el mostrador había una gran variedad de huesos humanos y del techo colgaban unos instrumentos herrumbrosos, llenos de pinchos.
No tuvo que esperar mucho para que dé tras del mostrador aparecido un hombre encorvado, alisándose el grasiento cabello.
— ¡Buenos días señor…! — respondió el señor Borgin con una voz tan pegajosa como su cabello, observando a Harry de manera inquisitiva y suspicaz.
— Evans, Charles Evans — contesto con voz amenazante cargada de superioridad.
— ¿En qué puedo servirle? Señor Evans, hoy puedo enseñarle el lugar, y a un precio muy razonable... — le pregunto Borgin con un deje de malicia, el discurso fue cortado abruptamente por un comentario de Harry.
— Le informo que es de muy mala educación intentar iniciar cualquier tipo de negociación sin antes presentarse adecuadamente, no sé usted señor, pero a diferencia suya mi familia me ha inculcado modales desde pequeño — le dijo de muy mal humor Harry arrastrando cada una de las palabras de manera despectiva — tal vez hice mal en venir a un establecimiento como este, debí esperar tal y como Padre me decía hasta regresar a América para hacer las compras en un lugar más indicado, incluso a lo mejor usted ni siquiera sea un mago de sangra pura, y me estoy rebajando tan solo con dirigirle la palabra — a cada palabra que pronunciaba se denotaba su enojo, y eso a Harry le encanto, verdaderamente era realmente muy buen actor, y no dudaba que su plan resultara de maravilla. Antes de entrar Harry había trazado un plan muy ingenioso, el cual constaba de dar la impresión de ser un mago purasangre Americano el cual iba disfrazado con un atuendo muggle para no ser descubierto y de esa manera Borgin no sospechara de él ni de sus motivos, solo esperaba que su acento Ingles no lo delatara así que siguiendo su plan original se encamino hacia la puerta y con un movimiento brusco fingió irse.
En cuanto a Borgin, decir que estaba sorprendido era poco, dedujo que sin duda este joven pertenecía a una familia antigua y adinerada, no por la forma de vestir, que de seguro era para no llamar mucho la atención, sino por la manera en que hablaba y se comportaba, sin duda alguna era algún mago de sangre pura Americano, el cual tenía la intención de comprar una cantidad razonable de artículos, se maldijo interiormente, como pudo ser tan descortés, generalmente sus clientes eran magos Ingleses adinerados con los cuales estaba familiarizado, y tenía la precaución de ser lo más cortes posible para evitar un mal entendido, como el que acababa de generar, así que haciendo uso de todo su ingenio intento arreglar la situación.
— Le suplico, disculpe mis pésimos modales, señor Evans, le puedo aseguro que no era mi intención ofenderlo — cuando Harry escucho la melosa voz de Borgin se detuvo en el momento justo en el que tomaba el pomo de la puerta e inmediatamente giro sobre sus talones para encarar a Borgin — solo que soy demasiado precipitado a la hora de hacer negocios, le puedo asegurar que no se arrepentirá de haber elegido ingresar en este lugar para hacer sus compras señor Evans — intentaba a toda costa convencerlo no podía perder este cliente — respecto a su inquietud, sobre mi pureza de sangre, le aseguro que mi familia tiene más de 15 generaciones sin ningún tipo de unión con muggles, sangres sucias o mestizos, ni a nacido ningún squib en toda esas generaciones — confirmo con gran orgullo en su voz, mientras lo intentaba convencer.
— Siendo así, no me molestaría poder ver su mercancía, pero sigo insistiendo que lo correcto sería que usted se presentar correctamente primero señor — contesto Harry con gran satisfacción, sin duda alguna su plan había dado resultado, lo cual lo hizo mostrar una sonrisa de lo más arrogante.
— Mil disculpas señor Evans, mi nombre es Borgin, Ayrton Borgin — mientras hacia una pequeña reverencia ante Harry — siéntase libre de preguntar por lo que usted le interese — le informo mientras Harry inspeccionaba los anaqueles — si no es muy atrevido de mi parte le podría hacer un pregunta — como única respuesta Harry asintió con la cabeza animándolo a continuar — ¿está buscando algo en especial señor?
— Vera Borgin, estoy sumamente interesado en una poción de la cual desconozco su nombre, pero conozco sus increíbles efectos, los cuales son el hacer que la magia del mago que la beba sea indetectable y completamente irreconocible — le explico con una voz bastante maliciosa Harry.
— Tengo una exquisita colección de libros muy antiguos, la cual contiene infinidad de hechizos y pociones oscuras, de la magia más negra y poderosas existente sobre la faz de la tierra, en la cual viene sin duda alguna lo que usted busca, si no me equivoco la poción que usted busca señor Evans se llama "elixir de sombras" ya que usted al beber su contenido su magia se hace indetectable e irreconocible por un periodo de 60 días, después de ese tiempo tendrá que esperar 2 días para volverlo a beber el cual es el tiempo en el que el cuerpo se vuelve a restaurar a su estado original, ya que si lo bebe antes podría sufrir efectos secundarios por sobredosis, a parte le tendré que advertir que estos libros son sumamente caros — le informo Borgin con sus ojos brillantes a causa de la avaricia.
— Eso no será ningún problema, mientras esta colección valgan la pena el precio no interesa, solo le informo que no intente timarme, porque entonces de lo contrario no responderé por mis actos Borgin — le contesto tomando una actitud muy intimidante, la cual hizo retroceder unos cuantos pasos a Borgin.
— Le aseguro señor Evans, que en ningún momento he intentado timarlo — se apresuro a contestar Borgin intimidado por la clara amenaza — si gusta esperarme un momento en lo que busco en la trastienda los libros que le he comentado — inmediatamente después abandono la tienda dirigiéndose a la puerta por la cual había entrado, cuando Borgin salió apresurado rumbo a la trastienda Harry no pudo hacer otra cosa que sonreír, todo le estaba saliendo mejor de lo que había pensado, y si era honesto consigo mismo estaba sumamente interesado por los libros que Borgin había ido a buscar.
Mientras Borgin regresaba, se dedico a revisar uno por uno los estantes en busca de algo que le pudiera servir, de antemano sabía que su entrenamiento no podía consistir completamente del material escolar, y este lugar era famoso por tener una de las mayores colecciones en toda Inglaterra a lo que a Artes Oscuras y Magia Negra se refiere, ya que no podía siquiera soñar combatir a Lord Voldemort y sus mortifagos, sin saber las armas con las que contaban su rival. En las pasadas ocasiones siempre su éxito se había debido a la suerte, pero no podía seguir igual.
No le importaba lo que sus amigos y conocidos llegaran a pensar si se enteraran de sus planes, ya que él estaba completamente decidido, tendría que aprender una gran cantidad de Artes Oscuras y Magia Negra entre mayor fuera su conocimiento en estas dos ramas de la magia, mayor oportunidad tendría de sobrevivir. Usaría cualquier recurso a su mano si con esto lograba evitar que otro de sus seres queridos fueran victimas de Tom y sus seguidores. Esto también le ayudaría a no ser manipulado nunca más por nadie.
Nada de lo exhibido le era útil, la mayoría de los objetos eran artículos creados para causar dolor o matar a los muggles de manera en la que no se usara la magia de una varita, y otros eran objetos demasiados sombríos sin ninguna utilidad aparte de infundir miedo. Frustrado por no encontrar nada de utilidad se dirigió al mostrador para esperar a que Borgin regresara cuando algo llamo su atención, un viejo libro forrado en piel azul sin ningún título alguno, el libro tenía una extraña cerradura la cual tenía unos raros signos grabados sobre ella, parecidos a algún tipo de lenguaje rúnico antiguo, no tenía ni la menor idea de lo que decían pero algo en su interior le decía que era sumamente importante para él, ya que este lo llamaba a gritos, con sumo cuidado lo tomo entre sus manos, en el instante mismo en que lo toco sintió una extraña sensación recorrer todo su cuerpo parecida a una descarga eléctrica, cuando lo volvió a mirar noto que los símbolos brillaban, excitado por la anterior toco la cerradura con la yema de su dedo índice e inmediatamente sonó un leve click, para su total asombro la cerradura se encontraba abierta, dispuesto a abrirlo toco la pasta para abrirlo, cuando sintió un fuerte dolor en las manos el cual lo obligo a soltar el libro en el mismo momento en que toco el suelo se cerró abruptamente con un sonoro click.
Harry estaba sumamente impresionado a causa del dolor que había sentido en las manos, tenía la certeza que el causante de dicho dolor había sido el libro por que en el momento de soltarlo el ardor de sus manos desapareció súbitamente tal y como se había originado. Sin duda alguna tendría que comprar ese libro, de alguna manera estaba íntimamente ligado a él, con algo de desconfianza levanto el misterioso libro y se dirigió al mostrador.
No tuvo que esperar mucho para que regresara Borgin levitando con su varita un gran número de antiguos y pesados libros, todos ellos estaban forrados en un fino y elegante terciopelo color rojo con letras de color negro, sin duda alguna esta fina colección prometía mucho, con cuidado el señor Borgin los dirigió con su varita sobre el mostrador.
— Veo señor Evans que ha encontrado algo de su agrado — le dijo Borgin viendo el libro que Harry había colocado sobre el mostrador — pero permítame decirle que este extraño libro me lo vendieron sin la llave que lo abre, por lo cual lleva mucho años sin que nadie lo haya comprado, ya que este ejemplar no lo he podido abrir con ningún hechizo ni siquiera de forma muggle, tiene un extraño escudo que lo protege, pero si usted se interesa en el puedo darle un buen descuento por el quizás usted tenga mejor suerte que yo — le informo Borgin inmediatamente.
— En ese caso me llevaría este libro con su debido descuento y esta exquisita colección, así que cuanto seria por todo Borgin ya que tengo prisa, y me esperan otros negocios los cuales tengo que atender lo antes posible — le pregunto mientras ojeaba los libros que había puesto sobre el mostrador de Borgin, sin duda alguna estos libros contenían un gran conocimiento plasmado sobre sus hojas.
— El valor de ese libro es 120 Galeones pero se lo dejaría en 100 Galeones y por esta magnífica colección serian 23,500 Galeones, sé que es cara pero le aseguro que vale cada Galeón señor Evans — le informo Borgin cuando Harry aparto su vista de los libros, eran caros pero no algo que no pudiera pagar — así que serian 23,600 Galeones señor Evans.
— Bien, un precio bastante razonable, pero tratando otro asunto Borgin, quisiera que me dijeras si entre tus productos tienes algunos libros más especializados en las distintas ramas de las Artes Oscuras y Magia Negra — le comento como no dándole mucha importancia — tu sabes cómo Rituales Oscuros, Animagia Oscura, Oclumancia y Legilimancia, Transformaciones Oscuras, Pociones Oscuras, Lenguajes Oscuros, Maldiciones Imperdonables, Maldiciones Oscuras, Magia Negra Defensiva y Ofensiva, Artes Oscuras Defensiva y Ofensiva, Encantamientos Oscuros, Posesiones, Magia Aural y Necromancia — le pregunto con un extraño brillo en los ojos, todas estas ramas las había descubierto gracias al salón de los requerimientos en Hogwarts, cuando se preparaba solo sin la compañía de sus amigos, para las lecciones del E.D. Le había pedido al salón que le diera el material para poder combatir mejor las Artes Oscuras y así fue como en uno de los libro de la gran colección nombraba todas las ramas de la magia Negra y de las Artes Oscuras y sus contrapartes.
Borgin nunca pensó que este joven tuviera el conocimiento sobre todas las ramas de la Magia Negra y las Artes Oscuras, si a Borgin le quedaba alguna duda de la pureza de la sangre de el joven, estas se había esfumado, solo las familias más antiguas y poderosas conocían todas estas, sin duda tendría que tener mucho cuidado de no ofenderlo, este pensamiento le genero un pequeño escalofrió involuntario, ya que era bien sabido que la mayoría de las familias de sangre pura le enseñaba a sus hijos magia oscura muy avanzada. Pero eran excesivamente precavidos, no les enseñaban mucha ni demasiado comprometedora, porque en un arranque podrían cometer una estupidez e ir a prisión, pero si lo bastante poderosa para deshacerse de sus enemigos fácilmente sin ningún problema.
— Tengo justo lo que busca, son varios libros creados por diferentes magos y bujas oscuros hace ya muchos años, pero con mucho conocimiento en sus páginas sobre todas las ramas de la Magia Negra y las Artes Oscuras, señor Evans se los podría vender por la módica cantidad de 26,500 Galeones señor y si los quiere seria por todo la cantidad de 50,100 Galeones señor — le contesto con una gran sonrisa en sus labios.
— Le doy cincuenta mil Galeones por todo, y esa es mi mejor oferta, así que tómela o déjela — le contesto muy decidido, no le podría extender un cheque a Borgin ya que en los cheques venia su nombre y podría alertar a los mortifagos de su presencia en el Callejón Nocturno, y tampoco podía perder más tiempo en regresar a Gringotts por más dinero.
— Muy bien señor Evans tomo los cincuenta mil Galeones solo por tratarse de una persona tan fina como lo es usted, si me permite ir por los libros le prometo que no tardo ni un minuto — Borgin estaba sumamente feliz tenía mucho tiempo que no realizaba una venta tan sustanciosa como esta, no le importaba haber perdido 120 Galeones supuestamente de ganancia, después de todo el libro que el joven había tomado no valía nada, así que en realidad no perdía nada, sino todo lo contrario.
Harry estaba sumamente feliz por lo poco que había leído de los primeros libros que Borgin le trajo tenían un sin fin de hechizos y pociones que le podrían ser de utilidad, y por otro lado si los libros que le traería contaba con el conocimiento de esas ramas de la magia habría hecho un gran negocio, no solo por el precio de ellos, sino que con este conocimiento podría tener mayor oportunidad en contra de Tom.
— Aquí están señor Evans, como le dije estos son los libros más completos en lo que se refiere a Artes Oscuras y Magia Negra que haya tenido jamás en mi poder, sin duda alguna son de los más completos en todo el mundo y solo existen dos ejemplares de estos en el mundo entero — le dijo Borgin en el momento que colocaba sobre el mostrador unos montón de antiguos y rústicos libros forrados con diferentes colores de pieles, y de diferentes tamaños, algunos tenía una apariencia realmente tenebrosa — quiere llevárselos ahora o después señor.
— Me los llevo de una vez Borgin, como ya le dije anteriormente, tengo otros negocios que atender en el otro callejón — le contesto bastante molesto por el simple hecho de que no entendía lo que significaba la palabra prisa, tomo su varita y apunto a los libros — REDUCIO — en un principio Borgin tuvo miedo pensó que había exasperado al joven y lo iba a maldecir por su impertinencia, pero gracias a Merlín, el joven solo redujo de tamaño los libros para después guardarlos en su mochila — toma — le dijo Harry mientras le lanzaba su saquito encantado, el cual fue rápidamente recibido por Borgin quien inmediatamente lo abrió viendo el contenido de la bolsita — ahí hay cincuenta mil Galeones como convenimos, si desea cuéntelos, pero le informo que no soy ningún vulgar ladrón y que se cumplir mis tratos — esto último lo dijo con un tono de voz sumamente arrogante y frío, el cual causo un estremecimiento involuntario de parte de Borgin.
— Confió plenamente en su palabra señor Evans — contesto rápidamente Borgin guardando el saquito dentro de su túnica — recuerde que estoy para servirle en lo que pueda señor — contesto mucho más tranquilo y con voz melosa.
— Bien fue un placer hacer negocios con usted Borgin, la próxima vez que venga a Inglaterra volveré para adquirir más de sus "interesantes" productos — le dijo mientras se dirigía a la puerta del establecimiento.
— El placer fue todo mío señor — contesto Borgin mientras Harry salía del lugar, inmediatamente después Borgin soltó un gran suspiro, sin duda este había sido uno de los clientes más difíciles y peligrosos con los que tuvo el agrado y desagrado de tratar. Cuando Harry se había alejado bastante del lugar Borgin se concentro en contar el oro de la bolsa rogando en no haber sido timado por ese joven, en poco tiempo logo terminar de contar gracias a la experiencia de tratar con clientes adinerados, se había asombrado al confirmar lo dicho por el joven señor Evans, cincuenta mil Galeones ni más, ni menos, este sin duda era de todos sus clientes el más honrado y peligroso de todos, sin perder tiempo guardo todo el oro y regreso a sus quehaceres.
Cuando Harry salió de Borgin & Burkes salió de lo más feliz, su primera parada del día había resultado mejor de lo que pensó e incluso pudo conseguir todo y más de lo que buscaba, en su mochila tenía una interesante colección de libros de Artes Oscuras y Magia Negra así como el extraño libro que le había llamado mucho la atención, caminando a través del tétrico Callejón Nocturno comenzó a maquinar la siguiente parte del plan, la cual consistía de varias compras en diferentes establecimientos de el Callejón Diagón en el cual podría pagar con su chequera de una manera más sencilla y segura, cosa que no había podido hacer el en Callejón Nocturno.
Su recorrido a través del Callejón Nocturno pasó sin ningún incidente, en este momento se encontraba en la entrada al Callejón Diagón a la distancia vio un edificio de mármol blanco como la nieve el cual era el banco de Gringotts. Con paso decidido se adentro al Callejón Diagón intentando no llamar la atención de los magos que se encontraban haciendo sus compras en ese lugar, se encamino a la tienda de madame Malkin, tenía que comprar sus uniformes ya que los que tenia no le quedaban, además quería comprar túnicas decentes así como alguna que otra prenda que se le antojara.
Cuando entro al local este se encontraba vacío, en el fondo estaba madame Malkin junto con otras dos brujas las cuales lo vieron de manera perspicaz cuando entro, la dueña Madame Malkin era una bruja sonriente y regordeta, vestida de color malva se acerco a él para atenderlo.
— En que puedo servirle señor — pregunto sonriente madame Malkin a Harry.
— Quisiera comprar diez túnicas sencillas de trabajo negras, dos pares de guantes de piel de dragón y diez capas de invierno con broches de plata, todo con el emblema de Gryffindor, así como mi nombre y si fuera posible encantadas para que se adapten a cambio de mi altura y hechizos contra rupturas por favor madame — contesto con voz suave y sumamente educada Harry — y necesito unas treinta túnicas de uso diario de diferentes colores sencillas pero elegantes con sus guantes y capas, también veinte túnicas de duelo con su pares de guantes y sus capas. También treinta túnicas de entrenamiento con sus guantes y capas. Y necesito dos túnicas de gala con capa, sombrero y guantes.
— Muy bien señor, si fuera tan amable de darme su nombre para poder grabarlo en todas sus prendas — pregunto madame Malkin.
— Eso mi querida señora se lo diré siempre y cuando prometa no decirle a nadie mi nombre no quiero que la gente se entere que estoy en el callejón Diagón — comento de manera gentil pero serio — no es lo que usted piensa no soy ningún mortífago, ni ningún prófugo, solo que he tenido demasiados inconvenientes con lo que se respecta a mí persona — contesto cuando Madame Malkin estaba por preguntar que no podía venderle si era un prófugo.
— Muy bien señor, no divulgare su nombre— contesto suspicazmente.
— Bien eso me basta — contesto bajándose la capucha — mi nombre es Harry, Harry Potter a sus servicios Madame — dijo haciendo una inclinación con la cabeza, inmediatamente Madame Malkin reacciono dirigiendo su mirada a su cicatriz, cosa que a Harry le molestaba mucho pero no lo demostró ya que no quería ser grosero.
— Mil disculpas señor Potter pero en estos días más vale ser precavido — informo en voz baja — muy bien señor su secreto está a salvo conmigo, y volviendo a su orden todas sus túnicas serán en un mismo color o de diferentes — pregunto mientras Harry se volvía a colocar su capucha.
— Me gustaría que usted eligiera los colores de todas mis túnicas madame ya que yo no soy muy versado en estas cosas de la moda y a lo que a gustos de ropa se refiera — dijo de manera graciosa provocando una pequeña sonrisa en madame Malkin.
— Bien si es tan amable de subir en este banquito para que pueda medirle para poder hacer sus túnicas a su medida — le indico un banquito que se encontraba enfrente de un espejo e inmediatamente unas cintas mágicas tomaron las medidas necesarias para poder hacerle sus túnicas — con su pedido no quisiera agregar camisas y pantalones que combinen con su diferentes túnicas señor — pregunto cuando las cintas había terminado de medirlo.
— Si eso fuera posible madame, si quiero, si no es mucha molestia quisiera que todas mis túnicas tengan sus respectivos pantalones y camisas tanto las de gala, las de diario, las de entrenamiento y las de duelo y si se pudiera agregar un hechizo que eviten que se rompan por favor madame — le comento mientras bajaba del banquito.
— Bien eso no es ningún problema, sus túnicas negras junto a sus capas llevaran el emblema de Gryffindor, pero sus túnicas, capas, guantes, pantalones y camisas no llevaran ningún emblema querido — pregunto mientras apuntaba algo en una libreta — te pregunto porque tu difunto abuelo y padre les gustaba que se le colocara el escudo de armas de su familia en todas sus prendas — informo para la sorpresa de Harry — si querido, tu padre siempre fue uno de mis mejores clientes al igual que tu abuelo, ellos también preferían que yo les eligiera el diseño y color de su ropa mientras eran solteros, ya después eran tu abuela y tu madre la que se encargaban de hacer las compras — le dijo al notar el asombro que tenia plasmado en su cara Harry.
— No tenía idea madame, pero ahora que me lo menciona, me encantaría que le agregara el distintivo de mi familia por favor — el comentario de parte de madame Malkin lo había tomado desprevenido nunca se imagino que su padre y abuelo comprara sus túnicas en este lugar y más aun que madame Malkin recordara sus gustos los cuales para su sorpresa eran parecidos sino iguales a los suyos — Madame no me interesa en lo más mínimo lo que llegue a costar, mientras que lo que usted me elija sea de la mejor calidad que tenga y que me haga ver lo mejor posible.
— Muy bien querido, se hará tal y como deseas, sin duda alguna tú eres sumamente parecido a tu abuelo y a tu padre, si me disculpas iré a realizar tu pedido — dijo mientras se dirigía a la trastienda.
— Perdone madame, pero no sé si usted acepta cheques mágicos — el comentario de Harry hiso que ella se detuviera inmediatamente.
— Claro que si acepto cheques mágicos, solo que no es muy frecuente que las personas usen ese sistema de pago, la mayoría paga en efectivo, ya que lo caro que suele ser el obtener una de esas chequeras y el alto costo de los cheques hacen casi imposible el tener una para la gran mayoría de las familias mágicas, solo aquellas sumamente adineradas suele pagar de esa forma para evitar cargar oro con ellos — informo de lo más natural madame Malkin — deseas pagar con ese método querido.
— ¿Si no es ninguna molestia para usted madame?— pregunto Harry.
— De ninguna manera jovencito, bueno voy a hacer tu pedido no tardo — sin más salió hacia la trastienda seguida de las otras dos brujas con las que estaba platicando.
Mientras esperaba su orden decidió dar un vistazo, después de un momento desistió realmente nada le había llamado la atención, se empezaba a desesperar ya que tenia aproximadamente tres cuartos de hora en que madame Malkin se había dirigido a la trastienda para hacer su pedido y todavía no salía, estaba a punto de acercarse a la trastienda a preguntar si no faltaba mucho para terminaran, pero no había ni siquiera avanzado tres pasos cuando salió madame Malkin acompañada de las otras dos mujeres cargando una gran cantidad de prendas de diferentes colores, las cuales tenía la apariencia de ser sumamente elegantes y finas.
— Perdona por la tardanza jovencito pero tu pedido era bastante grande, espero que sean de tu agrado — le dijo mientras le enseñaba las túnicas negras, pantalones, camisas y sus respectivas capas las cuales eran sumamente diferentes a las que normalmente usaba, estas eran de una tela mucho más fina y suave al tacto — estas será lo que me imagino usaras para Hogwarts — pregunto recibiendo un asentimiento por parte de Harry — estas otras son las de uso diario — le enseño otras pero a diferencia de las anteriores estas eran mucho más elegantes y las combinaciones de colores eran excelentes — estas otras son las de entrenamiento, como veras tiene diferencias bastante notables con las túnicas normales, estas son más ajustadas y flexibles para poder tener mayor movilidad, y es de un materia sumamente resistente pero a la vez muy suave — y de verdad eran sumamente diferentes la tela en el exterior era un poco dura, y en el interior muy suave al tacto — las de duelo son parecidas a las de entrenamiento con la diferencia que las partes más delicadas del cuerpo como lo son el tórax, la espalda, la entrepierna, los muslos, las muñecas, las rodillas y los codos están recubiertas con piel de dragón la cual las hace más resistentes contra una gran cantidad de hechizos pero el recubrimiento está totalmente oculto — estas eran las que más le habían gustado de todas, sin duda estas le serian de suma utilidad — y por último las de gala que son de la tela más fina que tengo, su diseño es parecido a un frac muggle, pero con variaciones típicas de la cultura mágica, los botones son de oro y como veras en todas tus prendas menos las de Hogwarts todas llevan el escudo de armas de tu familia en el lado derecho — solo cuando madame Malkin lo menciono es cuando se fijo en el escudo de su familia, el cual era un escudo muy complejo divido en cuatro partes con un pequeño escudete ubicado justo en el centro; la primera división mostraba si mal no recordaba el escudo de la Casa Real de Estuardo diferenciado con una banda dorada que surgía en la esquina superior izquierda y terminaba en la esquina inferior derecha; la segunda división mostraba a seis canarios dorados coronados colocados en forma de una pirámide invertida sobre un fondo rojo; la tercera división mostraba un león plateado el cual se encontraba dentro de un escudo rojo el cual se encontraba justo en el centro sobre la bandera de Escocia; la cuarta y última división era la misma que la primera; justo en el centro del escudo había un pequeño escudete simple todo negro atravesado de derecha a izquierda por una franja blanca en la parte superior de la división causada por la franja había dos flores blancas en línea con la franja y en la parte inferior una sola flor blanca con la misma orientación que las otras dos de arriba — es de tu agrado querido — Harry tan solo pudo afirmar ante la pregunta — bien eso sería todo jovencito o deseas algo más.
— Si quisiera comprar botas para las túnicas de entrenamiento y duelo — contesto cuando terminar de mirar el gran trabajo hecho por madame Malkin — zapatos negros de vestir para las túnicas negras, así como zapatos a juego con las demás túnicas, también quiero cinturones y corbatas.
— Quieres un par de botas para todas las túnicas de entrenamiento y de duelo o un par para cada una — pregunto para asombro de sus acompañantes las cuales no pensaban que ese joven pudiera poder pagar por todo lo que había comprado, mucho menos por más de un par de botas y de zapatos.
— Un par para cada túnica lo mismo para mis demás túnicas, incluidas las negras — contesto Harry, en años anteriores ni hubiera soñado con comprar tal cantidad de ropa pero ahora que tenía conocimiento de la dichosa profecía no estaba dispuesto a ver como todo ese oro en su cámara de Gringotts se pudría mientras el vestía como un mendigo con las ropas viejas de Dudley, no tenía sentido almacenar tanto oro para que quizás ni viviera lo suficiente para disfrutarlo en años futuros, por eso se había prometido comprar todo aquello que antes se había privado.
— Muy bien, imagino que las botas serán de piel de dragón ya que son las más finas que tengo — esta pregunta recibió un solo asentimiento por parte de Harry — bien, los zapatos pueden ser de piel de serpiente o de piel de venado ya que estos son los más finos que tengo — pregunto mientras apuntaba otra vez en su libreta.
— De los dos tipos de piel por favor madame, igual uno para cada tipo de túnica, los cinturones y corbatas igual— informo mientras se sentaba en una silla en donde le indico madame Malkin.
— Si fuera tan amable de descalzarse un momento para medir la planta de sus pies por favor, para que pueda saber del número que calza — le dijo a Harry, el cual se quito sus zapatos para que las cintas lo midieran automáticamente — numero 44, si me permite un momento por favor, iré a la trastienda para buscar el calzado adecuado para cada una de sus prendas — le dijo mientras Harry se volvía aponer sus zapatos.
— Si no fuera mucha molestia madame podría hacerme otro favor — le pregunto Harry a la mujer.
— Usted me dirá en qué más puedo servirle — pregunto muy contenta de poder servirle correctamente a sus clientela.
— Bueno es un poco difícil para mí pero — dijo mientras se sonrojaba un poco, la mujer lo ínsito a que continuara con una mirada tranquilizadora, más o menos se daba una idea de lo que Harry quería — bueno vera quisiera ropa interior para toda mis trajes, usted sabe camisetas, calcetines y calzoncillos — esto último lo dijo muy bajito para que solo madame Malkin pudiera oírlo y tan rojo como un tomata por la vergüenza.
— No te preocupes cariño en un momento vuelvo con tus botas, zapatos, cinturones, corbatas y la demás ropa que me pediste, me imagino si es que no me equivoco, que todas serán a juego con la demás prendas ¿verdad? — Pregunto a un Harry sumamente rojo el cual asintió torpemente — bien en un momento regreso — le dijo mientras volvía a salir acompañado de las otras dos mujeres.
En pocos menos de veinte minutos tenía en frente de él una gran cantidad de cajas de zapatos, que le había traído madame Malkin todos eran sumamente finos y elegantes de diferentes colores a juego con sus túnicas, los cinturones eran del mismo tipo de piel que el del calzado y las corbatas del mismo tipo de tela que el de las túnicas. Su ropa interior había sido de un algodón sumamente fino, en el momento que la mujer le mostro su ropa interior, casi se muere de la vergüenza pero madame Malkin le dijo que no se preocupara que ella estaba sumamente acostumbrada a tratar con clientes varones a la hora de elegir su ropa interior, cosa que relajo a Harry bastante, sus calcetines eran la mayoría de seda a juego con el color de los zapatos.
En este momento se encontraba en frente de la caja registradora, en donde madame Malkin estaba haciendo una lista de todo lo que Harry había elegido y sumando los precios de cada una de las prendas.
— Muy bien querido esta seria tu nota en la cual te pongo cada prenda así como su valor y el monto total — le dijo a Harry, mientras le daba un pergamino.
— No le molesta si la leo — le pregunto Harry.
— En lo absoluto querido — le con una sonrisa.
— Gracias — contesto Harry mientras leía la lista.
20 Pares de Botas de Piel de Dragón 10,000 Galeones
20 Túnicas de Duelo Finas 7,585 Galeones
30 Túnicas de Entrenamiento Finas 2,790 Galeones
20 Pantalones de Duelo Finos 1,978 Galeones
20 Camisas de Duelo Finas 1,956 Galeones
60 Pares de Zapatos Finos 1,200 Galeones
30 Túnicas de Uso Diario Finas 1,050 Galeones
30 Pantalones de Entrenamiento Finos 1,030 Galeones
30 Pantalones Finos 980 Galeones
30 Camisas de Entrenamiento Finas 954 Galeones
2 Túnicas de Gala Finas 845 Galeones
20 Capas de Duelo Finas 832 Galeones
30 Camisas Finas 800 Galeones
82 Cinturones Finos 500 Galeones
82 Camisetas de Algodón Finos 180 Galeones
10 Túnicas Negras Finas 494 Galeones
20 Guantes de Duelo Finos 489 Galeones
10 Capas de Invierno Negras Finas 285 Galeones
30 Capas de Entrenamiento Finas 280 Galeones
82 Corbatas Finas 250 Galeones
2 Camisas de Gala Finos 230 Galeones
2 Pantalones de Gala Finos 198 Galeones
30 Capas de Uso Diario Finas 170 Galeones
30 Guantes de Entrenamiento Finos 152 Galeones
82 Cansancillos de Algodón Fino 120 Galeones
82 Pares de Calcetines de Seda 102 Galeones
30 Guantes de Uso Diario Finos 88 Galeones
10 Camisas Blancas Finas 84 Galeones
2 Capas de Gala Finas 50 Galeones
10 Corbatas de Seda colores Gryffindor 45 Galeones
2 Guantes de Gala Finos 14 Galeones
2 Guantes de Piel de Dragón 10 Galeones
Total ______________
35,714 Galeones
— Entiendo que es mucho dinero, pero te está llevando un gran guardarropa de la mejor calidad que existe en el mundo mágico jovencito — comento mientras Harry terminaba de leer la nota.
— No se preocupe madame, de antemano sabía que este guardarropa no me saldría nada barato, además respecto al precio estoy de lo más conforme — dijo mientras sacaba su chequera de su mochila, tenía pensado dejar una muy buena propina ya que el trato que había recibido fue excelente, sobretodo madame Malkin había de gran ayuda eligiéndole diseños y colores de telas para sus túnicas así como la combinación con los pantalones, camisas, corbatas, cinturones y zapatos. Si no hubiera tenido ayuda hubiera estado perdido el era sumamente incompetente a lo que a moda y estilo se refiera, tenía que admitir que su gusto era sumamente pésimo — Si usted fuera tan amable madame en decirme a nombre de quien realizare el cheque — pregunto con pluma en mano.
— Sera a mi nombre, Melisa Malkin — contesto con una sonrisa en los labios — para servirle, señor Potter — esto último lo dijo en voz baja.
— Gracias madame — contesto entregándole un cheque a madame Malkin por la cantidad de 36,000 Galeones el cual cubría el costo de su compra y el de una cuantiosa propina.
— Señor Potter, creo que se ha equivocado aquí sobran la cantidad de 286 Galeones — le informo madame Malkin intentando devolverle el cheque.
— No mi querida señora, no existe ninguna equivocación le puedo asegurar que la cantidad es la que yo estimo conveniente — le contesto Harry regalándole una sonrisa a madame Malkin la cual después de un momento entendió inmediatamente que la cantidad sobrante era una propina.
— Pero señor Potter esto es muchísimo dinero — contesto sumamente impresionada.
— Es lo mínimo que puedo hacer, después que usted me brindo su inestimable ayuda a la hora de elegir mi guardarropa mi querida señora — contesto Harry brindándole una sonrisa.
— Gracias señor Potter — contesto madame Malkin
— No al contrario gracias a usted madame, existirá alguna forma en que pueda llevarme todos mis paquetes sin recurrir algún hechizo de reducción ya que como usted sabrá soy aun menor de edad y vivo con mis tíos que son muggles — le pregunto Harry ya que tenía que ser muy cuidadoso, aunque esperaba pronto poder hacer magia sin que el ministerio lo detectara tendría que guardar las apariencias hacia las personas.
— Si usted desea alguien puede llevarle sus paquetes a su domicilio o podría comprar un guardarropa portátil mágico a los cuales se les incorpora un sistema de reducción así de esa forma usted no tendrá que realizar magia — contesto madame Malkin comprendiendo de inmediato el predicamento por el cual pasaba Harry.
— La idea de el armario portátil me agrada mucho pero en donde podría adquirirlo uno — esto sin duda sería mejor que tener toda su ropa amontonada en un baúl en su cuarto, lo cual aria que su ropa se maltratara y se destruyera.
— Lo puede comprar en donde vende muebles mágicos, justo al lado de esta tienda hay una tienda de muebles señor le aseguro que encontrara algo de su gusto en ella — le contesto.
— Bueno no le molesta si le encargo mis paquetes en lo que voy a comprar el armario madame, le aseguro que no me tardo — le pregunto Harry.
— De ninguna manera señor Potter — contesto inmediatamente la mujer — puede tardarse lo que usted guste le aseguro que no es ninguna molestia.
— Muchas gracias regreso en un momento — informo mientras salía al callejón para comprar lo necesario para poder guardar adecuadamente su ropa nueva.
Cuando entro al negocio de muebles mágicos, que estaba justo al lado del negocio de Madame Malkin, solo tenía pensado comprar un armario para poder guardar en el toda su ropa, pero esa idea fue descartada inmediatamente por que en el interior pudo observar una cantidad inmensa de muebles, desde los más simples hasta los más finos y elegantes que jamás haya visto sin duda en este lugar podría conseguir todo para amueblar una casa.
