Deber

Las gotas fritas de aquella noche cubrían su cuerpo centímetro por centímetro así cómo el calor sofocante de ese mismo día lo había hecho horas atrás.

Ni siquiera el hecho de haber estado a unos pasos de su lugar le había hecho escapar a semejante tormenta.

Pero para el caballero, en ese exacto momento, aquel aguacero no era más que una purificación hacia él. Hacia su acción.

.- Que hice.- murmuró sentándose en el primer escalón. Dejándose caer cual cuerpo muerto sobre la tierra.

Y fue allí en donde la realidad tomo una fuerza inimaginable llenado sus entrañas de un horrible espasmo, provocándole una arcada.

El terror, la injusticia, el dolor, la desesperanza. Agolpadas solo en un sentimiento: culpa.

.- Pero era mi deber- le hablo al viento, puesto que el solo podría haber escuchado tan penosas palabras llena de congoja.

Se avergonzaba de si mismo y de lo que acaba de llevar a fin.

¿Por que?

Era su amigo después de todo.

Eso no justifica lo que hizo.

¡No, claro que no¡Por ello lo mate!

Me dices algo de lo que no estas seguro.

¿Quien demonios eres para juzgarme?

conciencia.

Después de todo si existes. Hermoso momento has elegido para presentarte.

No hay momentos buenos ni malos para hacer tal cosa, simplemente aparezco por una simple razón.

¿Y cual seria esa?

Para que no te vuelvas loco.

No lo haré.

Yo no estaría tan seguro. Mataste a ese que te abrió las puertas de todos los lugares a los cuales deseabas llegar, a ese que te apoyo en cuanta decisión tomaste. A ese que tomaste como hermano pues fue la única persona que no te trató como un maldito fenómeno.

Él era tu única familia.

¡No lo era!

La gente sólo grita y se desespera cuando escucha la verdad en su más cruda naturaleza. Así que vete acostumbrando, tu deber lo cumpliste pero lo traicionaste a él.

¿Que es mas fuerte?

Eso únicamente depende de ti.

No me ayuda de mucho esa respuesta.

Tampoco intento darte una que te beneficie, solo estoy aquí para mantener tus pies en la tierra.

¿Y eso lo lograras a través de una tortura continua? Que alivio.

Agradece tener este beneficio, otros carecen de mí y terminan ardiendo en el mismísimo infierno.

Arderé en el infierno de todas formas.

Pero con el alma tranquila.

Que consuelo.

Deberías sentirlo así. A los ojos de los demás eres un caballero que cumplió órdenes. Nadie te recriminara nada. Bueno, casi nadie.

A ese no tengo ganas ni de verle a la cara.

Claro que no, si es la viva imagen de tu victima. ¿Cómo crees que este en este momento? Por que de seguro ya se ha enterado del acontecimiento.

Tendría que irse de aquí, no será bienvenido en ninguna parte. Además, lleva su misma sangre, la del traidor.

¿Así que ahora ni nombre tiene?

¿Debería de?

No, supongo que no. A las personas se les hace más fácil si sus victimas no tienen nombre.

Es mas, persuadiré a ese para que desparezca del Santuario.

¿Y crees que él te hará caso¿A ti sobre todo? Estoy seguro que si estuviera en sus posibilidades el mismo te arrancaría la cabeza.

No es una opción.

No, claro que no. Él entrenara hasta convertirse en un caballero de tu altura y después te matara.

Podría intentarlo, no lo negare. Siempre fue de tener carácter volátil y arriesgado.

Entonces por que siento duda. Sabes que Aioria no es igual a su hermano. Él no pensara las cosas dos veces y con cuidado.

No, no lo hará, por que no durara mucho en el Santuario.

¿Estas seguro de eso?

El caballero no supo que contestar. En realidad, no volvió a hablar de ese tema consigo mismo.

El hacerlo le causaba un vació tan grande que contradecía sus propias creencias y lealtades.

Por que el no debía ser mas que un hombre leal hacia la Diosa y que nada valdría mas que eso en su vida.

Metiéndose en su propia burbuja de realidad.

Por que la verdad absoluta no existe, por que depende de los corazones de cada persona ya que es tan infinita como el universo.

Y por que su propia verdad, la que sentía en lo más profundo de si, le decía en ensordecedores gritos que el verdadero traidor había sido él.

Fin


Gracias por leer y miles de chocolates a: Elena, Andromeda no Sainto, Ethel .