Temprano en la mañana, Castle se despierta sobresaltado por el llanto de un bebe. Sin embargo, lo primero que percibe es que Kate ya no está recostada su lado ni sosteniendo su mano. Mira para ambos lados buscándola.

-Estoy aquí detrás, Castle.

Él se gira hacia donde proviene la voz.

-Pensé que te habías…

Y Allí esta Kate, de pie balanceando a una bebe en sus brazos, de apenas meses de vida envuelta en una manta rosada.

-… ¿Estas sosteniendo un bebe?

Castle frunce el seño y se pone de pie.

Kate revolea los ojos en respuesta a la obvia pregunta que Castle le hizo.

-Claro que es un bebe, Castle. Me desperté muerta de sed y cuando fui a ver si conseguía algo de beber, una joven me pidió si cuidaba a su beba mientras iba en busca de su otro hijo, pero nunca más volvió… No sé qué hacer con ella. Llora a cada instante.

-Déjame sostenerla.

Kate le pasa la beba a Rick.

Rick se balancea y le susurra una canción, y enseguida la beba se queda dormida.

-¿Cómo hiciste? Estuve un largo rato intentando dormirla sin lograrlo.

-Nada extraño, Kate. No olvides que soy padre, ya tuve alguna vez una pequeña llorona en brazos que necesite hacer dormir.

Kate se sonríe. Le causa ternura ver a Rick como padre. Esa es una de las cosas que más le atraen de él, y también que mas envidia, ya que es algo que ella no ha experimentado aun.

-¿Por qué te ríes?

-No me estoy riendo, solo sonriendo… ¿Te quedas con la beba mientras voy a dar una vuelta a ver si encuentro a su mamá? Me gustaría que podamos irnos de aquí, y tenemos que darle la beba a la madre.

-Si, por supuesto, ve.

Kate sale en búsqueda de la chica, mientras Castle se sienta sobre una de las mantas procurando no despertar a la beba.

Media hora más tarde, Kate regresa frustrada y preocupada, y toma asiento frente a Castle.

-¿Qué sucede?

-Esa chica no está aquí, Castle. Recorrí todo, dos veces. Y un señor me dijo que una chica, que concuerda con la descripción que le di, se fue de aquí con un chico, y le pidieron indicaciones para llegar a la estación de buses.

-¿Piensas que abandono a su hija y se fue?

-Eso me temo.

-Los servicios estaban interrumpidos tal vez aun podemos hallarla.

-Eso fue hace más de cuatro horas, Castle. Si no volvió es porque logro irse o porque no quiso volver. ¿Qué vamos a hacer?

-No desesperes, Kate. Tal vez podemos dejarle la beba a alguien más aquí.

-¿Y hacerle lo mismo que su madre le hizo?

Castle observa el rostro compungido de Kate. Y la toma de una mano.

-¿Qué quieres que hagamos?

-¿Crees que tu apartamento estará en buenas condiciones como para ir allí?

-No lo sé, podemos intentarlo.

-Hoy podemos quedarnos allí y mañana, si aun no sé nada de mi papá, iré a buscarlo. Conduciré hasta hallarlo. Tu puedes quedarte con la beba en tu apartamento.

-Sabes que iré contigo.

-¿Y la beba?

-Ya lo resolveremos.

Kate asiente y se pone de pie tomando su paraguas y el bolso con sus cosas. Rick envuelve a la beba en las mantas y luego se pone de pie.

Salen de la Biblioteca Pública y se encuentran con que el agua llega al pie de las escalinatas. Y aun continúa lloviendo.

-¿Qué hacemos ahora?

-No queda otra que mojarnos, Castle.

Kate abre el paraguas y comienza a atravesar el agua, que le llega hasta pasando las rodillas, dirigiéndose hacia la vereda de enfrente que es más alta. Rick sostiene fuerte a la beba cubriéndola con las mantas y la sigue.

Cuando llegan del otro lado, Rick verifica que la beba este bien, y luego Kate coloca el paraguas por encima de ambos para continuar caminando.

Tardan más de lo normal en llegar al edificio de Castle debido a los obstáculos que deben sortear en el camino. Pero finalmente arriban, ambos empapados de pies a cabeza ya que el paraguas se les rompió por el camino, y Rick estornudando a cada instante. La beba por suerte ha logrado llegar casi seca.

Suben las escaleras notando que no hay luz en el edificio y que está completamente deshabitado.

Al llegar al apartamento correspondiente, Rick abre la puerta. El sitio está intacto a excepción de algunas ventanas astilladas y de que no hay luz.

-Creo que estaremos bien aquí.

-¿No se romperán esas ventanas, Castle?

-No, son blindadas, más que astillarse como ya están no harán. Cuando oscurezca encenderemos algunas velas. Tal vez tenga alguna linterna, y con suerte pueda lograr encender la chimenea del living, si es que no entro agua y se mojo la leña.

Kate apoya su bolso en el suelo y luego se saca su abrigo empapado.

-Deberías cambiarte, Castle. Estornudaste todo el camino.

-Los dos deberíamos ponernos ropa seca. Ven, acostaremos a la beba en el cuarto de Alexis que aún conserva su moisés en alguna parte, y luego nos podremos secar y cambiar.

Kate asiente. Toma algo de ropa de su bolso y sigue a Castle escaleras arriba.

En el cuarto de Alexis, Rick encuentra el moisés y recuesta a la beba, que milagrosamente aun sigue dormida. Luego la cubre con unas mantas secas de la cama de Alexis.

Después, acompaña a Kate hasta el cuarto de huéspedes.

-En el baño tienes toallas, y si logras que salga agua caliente tal vez puedas darte una ducha. Iré a mi cuarto, cualquier cosa me llamas. Luego veré que puedo preparar de comer. Y espero tener algo de leche para darle a la beba.

-Gracias, Castle. De verdad. Yo… me alegro de no estar sola en esto.

El asiente y se sonríe. Luego se va dejándola sola.

Kate enseguida entra al baño, se quita la ropa y abre la ducha. Apenas sale tibia el agua así que aprovecha y se da una ducha rápida. Luego deja su ropa mojada colgada allí mismo, y se pone ropa seca. Un Jean y un sweater azul marino. Se cepilla un poco el cabello, se coloca un par de medias y sale hacia el cuarto de Alexis, al ver que no está allí la beba, desciende las escaleras.

Al mismo tiempo, Rick al salir del cuarto de huéspedes, toma el moisés con la beba y se lo lleva a su cuarto. La apoya sobre la cama, mientras él se quita la ropa mojada, se da un baño tibio, y se pone ropa seca. Un jean azul y un buzo negro. Se coloca un par de pantuflas, se cepilla el cabello, toma el moisés y se dirige a la cocina.

Se siente un poco cansado y no deja de estornudar. Además del dolor de cabeza que lo está matando.

En la cocina, apoya el moisés a un costado, mientras investiga sus alacenas. Encuentra algunas cajas de leche, y una vieja mamadera que nunca quiso tirar. Intenta encender una hornalla para calentar la leche pero se encuentra con que el gas no funciona. Por lo tanto prepara la mamadera con la leche al natural y le coloca un poco de azúcar.

Luego, busca algo para que él y Kate coman. No hay mucho contando con que la heladera no funciona y la mayoría de las cosas que están dentro es mejor no consumirlas por que han quedado sin frio por mucho tiempo.

Encuentra algunas galletas y cajas de cereal. Lleva todo, más una caja de leche y dos tazones hacia el living. Luego logra encender la chimenea.

Mientras aguarda a Kate se sienta en el sofá del living a alimentar a la beba que ya se ha despertado.

Enseguida, Beckett desciende las escaleras y toma asiento en el otro extremo del sofá.

-¿Quieres que te ayude?

-Ya casi acaba de beber, con suerte se dormirá nuevamente. Sírvete algo de comer, Kate. Es todo lo que pude encontrar.

-Está bien, Castle. Es suficiente.

Kate sirve leche para ambos, y luego se acomoda sentada en el suelo junto a la chimenea.

Rick finaliza de alimentar a la beba y la recuesta en el moisés. No se duerme pero se queda tranquila.

Él toma su tazón, arrima las galletas y cereal, y se sienta pesadamente frente a Kate en el suelo al lado de la chimenea.

Comen y beben en silencio por unos instantes.

-Menos mal que podemos quedarnos aquí. Y que pudiste encender la chimenea. El piso de arriba esta helado. Aquí se siente bien.

Rick asiente.

-No puedo creer que esa chica haya abandonado a su beba tan chiquita. Ni siquiera esta situación amerita que alguien haga eso.

Rick asiente.

Kate nota el rostro pálido pero con las mejillas rosadas de Castle.

-¿Qué sucede, Castle? No tienes buena cara. ¿Te sientes mal?

Él la mira pero no le responde.

Kate apoya su tazón y el de él en la mesa, y luego toca la mejilla de Castle, y luego besa su frente.

-Estas hirviendo de fiebre, Castle. Sera mejor que te recuestes y duermas un poco. Buscaré un termómetro, algún analgésico y mojaré algunos paños para bajarte la fiebre.

Rick intenta levantarse pero todo su cuerpo le pesa y no logra ponerse en pie. Kate lo ayuda a ponerse en pie, lo acompaña a recostarse en el sofá y lo cubre con una manta.

Luego, busca por todos lados las cosas que necesita. Logra encontrar un analgésico y se lo da con un vaso de agua. Moja un paño y se lo coloca en la frente.

Kate lo observa, realmente luce mal. Parece como si toda esa vida que Castle siempre lleva encima se hubiera evaporado. Esta decaído, silencioso, empalidecido, con las pupilas dilatadas.

Ella acomoda el moisés sobre la mesa, toma una manta para ella y luego se sienta cerca de Rick. Lo toma de una mano.

-¿Cómo te sientes?

-Cansado.

-Nos mojamos demasiado al venir aquí. Te debes haber agarrado un resfriado. Te pondrás mejor.

-Lo siento.

-¿De qué hablas, Castle?

-Prometí que estaría para ti, pero ahora no sirvo para nada. ¿Crees que podrás ir sola en busca de tu papá si no mejoro para mañana?

-No hables pavadas, Castle. Estamos los dos en esto. Y debemos cuidar el uno del otro. No iré a ninguna parte hasta que no mejores.

-Gracias, Beckett.

Ella le sonríe.

-Ahora duerme. Te sentirás mejor.

El cierra los ojos y se va quedando dormido.

Ella mira a la beba, la cual parece dormir, y aprovecha para recostar su cabeza en el sofá en que esta Rick, y descansar un rato.

En segundos, los tres se quedan dormidos.