Viñeta dedicada a Hawk, dado que esta viñeta es un pedido suyo para un meme.
Notas: Esta vez fue culpa de otro ser que denominaremos "H". Mejor ignoren mis incriminaciones a letras, estoy volviéndome loca.
Advertencias: Spoilers como siempre, y nuevamente de Baroque Works saga (Arabasta). Pero no son directos, simplemente uno de los personajes es spoiler en sí *gota*.
Pairing: Smoker/Tashigi, relatado desde el punto de vista de Hina.
Por puro aburrimiento, podría decirse.
Eran raras las ocasiones en las que Hina iba a visitar a sus "amigos" de la Marina. Era una persona ocupada, desde luego, así que se podía comprender. Pero las veces que lo hacía, solían ser memorables, porque ella se encargaba de eso.
Lo que más le gustaba era molestar a Smoker en sus visitas. Sentía que se relajaba de esa manera, que volvía a ser una adolescente luchando y estudiando para entrar en la Marina, sin aquella presión que sentía ahora. El problema era que los años pasaban, y las bromas se iban gastando lentamente, haciendo que comenzara a faltarle el material.
Fue entonces cuando empezó a fijarse en la subordinada de Smoker de otra forma. Siempre la había visto como a una amiga, alguien con quien compartir un rato agradable cuando no estaba molestando. Pero un día se fijó en otra cosa, algo que había dejado pasar anteriormente.
Tashigi y su superior llevaban una relación muy particular. Él la trataba diferente, y Hina era completamente conciente de eso. Era difícil notarlo si no lo conocías, porque en general su actitud era ruda con todos, y cualquier cambio era sutil, imperceptible. Pero ella había pasado suficiente tiempo con aquel insoportable como para notar cualquier cosa.
Observarlos, entonces, se volvió casi su hobby. No tardó demasiado en comprender a la perfección lo que sucedía, lo que cada acción, cada mirada y cada palabra delataban ante sus ojos. Y así obtuvo el material que necesitaba.
—Nadie se esperaría algo así —comentó aquel día, aprovechando que Tashigi no estaba cerca. Smoker la observó con hartazgo, incluso si no sabía de qué hablaba –aún–, pero Hina sólo lució una sonrisa maliciosa, mientras jugaba con una moneda. En cuanto soltara las siguientes palabras, lo tenía muy claro, comenzaría otra de aquellas peleas infantiles. Mas ella sabía que, por una vez, llevaba la ventaja—. Creo que nadie puede imaginarse a Smoker enamorado, ¿no?
