Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, solo la historia salió de mi cabeza.
Este capítulo va dedicado a todas las chicas que se dan tiempo para leer mis locuras! ¡MuchaS GraC!aS por leer!
Capitulo 3 Apuesto e Idiota
"No quiero que la gente sea agradable, así me ahorra el problema de tomarles cariño".
Jane Austen
Bella POV
Nuestras actividades no variaron el domingo.
Este día pasó mucho más rápido de lo que me hubiera gustado y aunque traté de distraerme arreglando un poco la casa, no pude. Así que estuve enfurruñada el tiempo que duró el desayuno y la comida, ya que una vez más fuimos el centro de atención en el restaurante. ¿Acaso ya mencioné que odio tener puesta la atención en mí? Sí, sonará tonto pero es algo con lo que no puedo lidiar desde hace meses, antes no le daba mucha importancia.
Y aunque hoy era lunes y me alegraba que llegarían algunas cosas de la mudanza, entre ellas utensilios para cocinar en casa y así no tener que soportar a todas las personas cuchicheando de nosotros, la perspectiva de ir a la escuela era algo que me tenía de los nervios.
"¿en verdad tengo que ir a la escuela?" me pregunté mentalmente
"Vamos Bella, no tengas miedo, nadie te va a comer" respondió aquella vocecita interior
"Claro, como no eres tú quien va a estar ahí y va a tener que soportar el escrutinio" bufé
"Te recuerdo que yo también soy parte de ti y…" antes de que mi loca interior siguiera fastidiando tan temprano dándome lecciones, me levante sin ganas de hacerlo y entré al baño. Me detuve frente al espejo viendo nuevamente mi reflejo y sólo pude decir:
–Hola Bella– la misma chica pálida, con el cabello alborotado y los ojos tristes me dio la bienvenida –veo que la autentica tú todavía no regresa– intente sonreír, pero fingir era más difícil cuando no hay nadie alrededor –espero y regrese algún día– susurré con pesar.
Era en estos momentos en que dudaba que mi salud mental estuviera bien, pero con todo lo que había pasado consideraba que era un pequeño precio a pagar… por lo menos no me había vuelto completamente loca. Aunque en opinión de mis padres, tal vez necesitaba de un psicólogo que me ayudara a superar lo que había pasado, pero yo no lo creía necesario.
Me bañe y vestí tomándome mi tiempo, bajé las escaleras y me encontré a Charlie listo para salir.
–¿Estas lista Bella?
– ¿Para qué?- pregunte inocentemente
–Para que será, para ir a la escuela– dijo él como cuando tenía cinco años y me llevaría al jardín de niños por primera vez –bueno primero vamos a desayunar al restaurante y después te llevo a…
–Papá espera, espera– dije con mis nervios en aumento –No quiero desayunar, no tengo hambre– y ante el gesto de réplica de papá, añadí –y si me da, comeré algo en la escuela y ¿Por qué tú me vas a llevar a la escuela?
–Bella, ¿acaso debo recordarte que no tienes auto y no está tu hermano para llevarte? – se rascó la cabeza evitando mi mirada –así que si no vas a desayunar, vamos que te tengo que llevar yo– respondió Charlie serio.
Esto iba a ser peor, no solo iba a ser la nueva justo a la mitad del curso, sino que mi padre iba a actuar de chofer y probablemente, de guardaespaldas, si definitivamente esto no estaba empezando bien.
Sin otra cosa que añadir, ambos salimos de la casa y caminamos al auto y así partimos rumbo a la escuela.
Durante el trayecto, trataba de imaginarme la escuela, ya que en Phoenix la escuela era inmensa, y a pesar de que era un mar de gente, yo, Bella, sobresalía de los demás. Al principio solo era por ser la amiga de Rosalie y Jasper Hale, la chica más deseada y el chico más inteligente de la escuela y también por ser la hermana de Emmett, el chico más perseguido por toda la población femenina escolar. Pero al cabo de un tiempo sobresalía por mí misma, ya que era la favorita en las creaciones literarias y siempre me pedían los profesores que yo dirigiera los discursos, es por eso que me pensaban que era rara, hasta que James se fijó en mi y todo cambió. Pero eso ya estaba en el pasado.
Ahora, si seguimos con la metáfora del mar, la preparatoria de Forks apenas si simulaba una laguna, humm tal vez un charco sería mejor ya que esta constaba de cuatro edificios pintados de blanco. Me dieron escalofríos al entender que aquí no pasaría desapercibida, porque todo el mundo se conocía.
Llegamos a la escuela quince minutos antes de que iniciaran las clases, por lo que el estacionamiento se encontraba vacío tanto de alumnos como de autos. Me senté en una banca que había cerca de un pequeño jardín a esperar que iniciara todo, cuando…
I can't find the words to say that I'm confused ~ I'd travel half the world to say I belong to you… (1)
Mi celular empezó a sonar.
–Bueno
– ¡Hola Enana! ¿Lista para tu primer día de clases en Forks?
–Lista no, resignada más bien– suspiré –ah y ¡hasta que te cuerdas que tienes una hermana hee!
–Oh Bella, estamos tan ocupados con la mudanza que apenas si le hablamos papá cuando llegaron.
–Ok ok entonces mañana llegan ¿no?
–No lo sé Bells porque hemm– Emmett dudó – tuvimos un ligero problema con el jeep
– ¿Qué paso? – pregunté inquieta
–Bueno es que íbamos a dejar algunas cosas en casa de Jasper e iba un poco rápido y nos estampamos contra un árbol así que el jeep quedo inservible– habló tan rápido que le entendí con dificultad
–Sí, un jeep va a quedar inservible solo por chocar contra un árbol–
–Bueno eso y dos árboles más para terminar con el convertible de Rosalie, realmente ni me acuerdo como paso– oh mi hermano
–hay Emmett y ¿qué dijo mamá? ¿Y Rosalie?
–Bueno mamá le conto a papá y ambos me castigaron como era de esperarse, papá no me va a comprar otro auto en un buen tiempo y Rosalie– suspiró – después de que me dijera hasta de lo que me iba a morir, dijo que ahora soy su esclavo hasta que se harte de mi…
–Bueno eso lo tienes merecido, ya sabes que Rosalie amaba su auto, y era obvio que buscaría la manera de vengarse, lo siento por ti oso– sabía que Rosalie y Emmett siempre se molestaban mutuamente –Emmett tengo que dejarte, ya casi es hora de entrar a la primera clase, pero prométeme que me hablaras en la tarde ¿sí?
–Claro enana, me tienes que contar como te fue y también tienes que decirme si hay chicas guapas en esa escuela, bueno te hablo al rato cuídate–y así colgó.
Me puse de pie y vi que el estacionamiento ya estaba casi lleno. Muchos estudiantes que se encontraban ahí me miraban con curiosidad, así que decidí moverme en dirección de la dirección para obtener mi horario y no perder tiempo.
Durante mi recorrido noté que la mayoría de los autos eran comunes, nada extraordinario, hasta que me topé con un Volvo plateado y un Porche amarillo estacionados un poco lejos de la puerta, estos autos claramente resaltaban de los demás.
"Bueno alguien tendría que ser la excepción aquí ¿no? "pensé.
Aceleré mi paso cuando me di cuenta que me había quedado parada viéndolos y varios estudiantes se reunían a mi alrededor.
… …
Llegué a la dirección y me dirigí a la secretaria, una señora que parecía amable.
–Hola cariño, ¿qué puedo hacer por ti?
–eh b-buenos días –tartamudee –mi nombre es Isabella Swan y vengo por mi ho… –entonces la señora me interrumpió
– oh si, permíteme un momento– y rápidamente comenzó a buscar en unos papeles –si aquí están, Emmett e Isabella Swan– dejó de mirarme y busco tras de mí –pero ¿dónde está tu hermano?
–Él vendrá después– respondí rápidamente
–mmm tienes razón, tiene permiso para entrar a clases hasta la próxima semana – ¿Qué? pensé desesperadamente "una semana sola" definitivamente mi suerte se había ido de vacaciones.
–Bueno cariño aquí están tus papeles, recuerda venir cuando terminen las clases y espero que tengas un buen día.
–Gracias –contesté y me dirigí a la salida.
Ya en el pasillo, miré todos los papeles que me había dado: mi horario, un mapa de la escuela, folletos de bienvenida y datos de los diferentes talleres y eventos que se hacían durante el año. Revisé el horario y la clase que tenía a la primera hora; era español en el edificio 4. Me dirigí hacia allá y cuando ya iba a llegar, sentí que el poco valor que había reunido se esfumaba, ralenticé mis pasos y traté de caminar con cuidado para evitar caerme, ya que era muy torpe y lo que menos quería era conocer la enfermería el primer día de clases. Cuando iba a entrar pude ver que el profesor ya estaba dando clase y lo único que se me ocurría era salir corriendo de ahí, pero tampoco me gustaba sentirme tan cobarde, así que respire profundamente varias veces y entré.
… …
Las siguientes clases (historia, matemáticas e inglés) habían pasado igual que la primera, entrar, dar mi nombre al profesor y que éste me presentara enfrente de todos, sentarme y empezar la clase. Al fin ahora era el almuerzo, y me estaba muriendo de hambre. Entré a la cafetería y pude notar otra vez casi todas las miradas en mí. Sumamente incomoda me formé y mientras esperaba mi turno alguien atrás de mí dijo
– ¡Hola! –me giré hacia su dirección y frente a mi estaba una chica delgada y bajita de cabello corto y negro, tez pálida (un poco más que yo) y enorme sonrisa, que reconocí porque teníamos clase de historia juntas –eres Isabella Swan ¿verdad? Yo soy Alice Cullen –añadió rápidamente con una melodiosa voz mientras me tendía su mano
-Ho-Hola Alice –balbucee y le di mi mano.
– ¿Tienes compañía para el almuerzo? si quieres te puedes sentar con nosotros– ella hablaba demasiado rápido que me recordó a Emmett, y por eso no fue tan complicado entenderla
–ehmm gracias– por alguna razón, no pude decirle que no
Terminamos de comprar y nos dirigimos hacia una mesa en donde ya se encontraba una chica de cabello negro, lacio y sumamente largo, usaba lentes y parecía agradable.
–Ella es Ángela Weber, Ang ella es Isabella Swan –nos presento Alice
–Hola Ángela– la saludé con una sonrisa –y si no les importa, prefiero que me digan Bella –añadí
–Ok Bella– sonrió Ángela también – ¿de dónde vienes? –preguntó
–De Phoenix –contesté
–Wow, que cambio tan radical, ¿por qué decidieron venir aquí? –preguntó Alice
–Bueno mi papá vivía aquí hace tiempo y cuando se casó con mi mamá, ambos decidieron irse. Pero ahora extrañaba Forks y mi mamá quería cambiar de aires… así que nos decidimos y aquí estamos –realmente me sorprendía que ellas no supieran de dónde veníamos y quiénes éramos, ya que parecía que toda la ciudad lo sabía.
–y ¿tienes hermanos? –dijo Ángela
–Sí, mi hermano mayor Emmett
– ¿Y por qué no está aquí?– preguntó Alice, ganándose un sutil golpe de parte de Ángela – ¿Qué? Solo tengo curiosidad– dijo ella sobándose el brazo
–Si ya sé, pero deberías ser menos curiosa…
–No hay problema– dije para que no siguieran discutiendo – él no está aquí porque se quedo con mi mamá a arreglar algunas cosas de la mudanza y los asuntos pendientes en su trabajo –
– ¿Y en que trabajan tus papás? –otra vez preguntaba Alice
–Mi papá tiene una empresa constructora y mi mamá es decoradora de interiores, ¿y los suyos?
–Mi mamá es maestra y mi papá abogado –contestó Ángela
–Ohh, mi papá es doctor y mi mamá también es decoradora –dijo Alice moviéndose en el asiento emocionada al hablar de sus papás
– ¿y tienen hermanos? –pregunté para hacerla calmar. "deberían prohibirle la cafeína" pensé. Aunque esperaba que se calmara, Alice pareció ponerse triste de repente.
–Yo tengo dos hermanos de 10 años, gemelos –contesto Ángela con un brillo especial en los ojos
–Y yo tengo a eso – dijo Alice mientras se giraba y señalaba a un chico que estaba en una mesa del rincón, rodeado de varios chicos y chicas –se llama Edward, es mi mellizo y es un completo tonto –terminó Alice con un suspiro.
Sus palabras me causaron sorpresa ¿acaso no se llevaban bien? Eso era completamente raro para mí ya que Emmett y yo siempre nos habíamos llevado bien, incluso a Jasper y Rosalie los consideraba mis hermanos.
Giré un poco mi cabeza y miré al chico que Alice había señalado. Me quedé un poco embobada ya que él era sumamente guapo.
"Wow" pensé "es sumamente apuesto"
Tenía el cabello color cobrizo y un poco despeinado, su tez era pálida, al igual que la de Alice, sus facciones eran perfectas y por lo que alcanzaba a ver, su silueta también. Lo miraba atenta y me sorprendió cuando de repente él volteó. En cuanto nuestras miradas se encontraron, sentí como el calor subía y se concentraba en mi cara.
"¡Rayos! De seguro estoy toda roja, eres una tonta" pensé y rápidamente desvié la mirada. Pero eso no duró mucho ya que después de eso una carcajada que provenía de ahí me hizo volver a centrar mi atención en aquella mesa.
– ¿Quiénes son todos los demás? –pregunté.
–El que está junto a él es Jacob Black, su mejor amigo desde que estaban en primaria, después sigue Mike Newton, está en el equipo de basquetbol, igual que Jacob pero no se lleva mucho con Edward, después sigue el trió de las descerebradas, Tanya Denali, Lauren Mallory y Jessica Stanley, las tres creen que cada uno de ellos es su novio, aunque a veces ni siquiera las toman en cuenta, realmente dan lastima –dijo Alice.
–Pobres tipas –en ese momento sonó el timbre y nos levantamos para ir a clase. Mientras salíamos de la cafetería, Alice pregunto:
–Bella ¿Qué clase tienes ahora?
–mmm literatura en el edificio 2– contesté revisando mi horario
–Bueno podemos acompañarte, nosotros tenemos inglés en el edificio 3
–Ok– acepté
Caminamos juntas hasta el edificio 2, donde nos despedimos y entré al salón. Ya había varios estudiantes ahí, pero realmente el que llamo mi atención de inmediato fue Edward Cullen. Genial, compartir clase con él me permitiría conocerlo un poco más, aunque no entendía el por qué de mi curiosidad. La clase empezó y el libro que estaban estudiando en estos momentos era Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, mi libro favorito.
Esto comenzaba a mejorar. Por suerte apenas habían leído los primeros 2 capítulos, ahora empezaría la diversión, justo cuando Elizabeth y Darcy se conocen. Terminamos de leer el tercer y cuarto capítulo y el maestro nos pidió una opinión. Me sorprendí que Edward fuera el primero en levantar la mano.
"Además de guapo, parece ser inteligente" me dijo mi voz interior
"See" respondí y algo dentro de mí comenzó a brincar de emoción aunque "ahh vamos Bella, contrólate" me reproché y me golpee mentalmente por mis pensamientos.
–Yo opino que Elizabeth es igual de tonta a las demás chicas, es obvio que le gusta Darcy y no tiene caso que lo oculte– se detuvo un momento mientras sentía como mi boca se abría por la estupidez que estaba diciendo –aunque pensándolo bien, es entendible que ella diga que no le afecta, ya que a nadie le gusta que lo rechacen y es obvio que la va a rechazar, porque en mi opinión Elizabeth es poca cosa para Darcy–
Y, justo ahí, entendí porque Alice llamaba a su hermano un tonto. Y yo no nada más lo llamaría así, y por mi cabeza comenzaron a saltar todas las malas palabras que conocía hacia aquel intento de Adonis. Porque nadie podía opinar eso, ¿Elizabeth Bennet poca cosa? Esa era la mayor de las blasfemias.
Antes de que pudiera expresar mi opinión, termino la clase y el profesor nos pidió leer los siguientes 3 capítulos, hacer un resumen y dar nuestra opinión sobre ello. Salí rápidamente de ahí y me dirigí a mi siguiente clase, Educación Física. Esta materia la odiaba, no era buena en deportes y siempre alguien, incluyéndome, salía herido gracias a mí.
Cuando llegué al gimnacio, noté que para desgracia mía, compartía la clase con Edward Cullen, otra vez. El profesor nos puso a practicar voleibol y mi mala suerte se manifestó cuando el balón se dirigió a mí y solo atine a pegarle torpemente para que cayera en la cabeza de… sentí mi rostro caliente y quise que la tierra me tragara ¿por qué? Sip, la estúpida pelota cayó en la cabeza cobriza de Edward Cullen.
En cuanto se giro, me miro de forma arrogante y me dijo que tuviera cuidado, yo solo balbucee una disculpa y literalmente me quería desaparecer. Terminó la clase y me fui al vestidor para cambiarme de ropa. Terminé después de unos minutos y salí, pero me detuve en la esquina, cuando escuché que alguien decía mi nombre
–Vaya, esa chica Isabella es realmente hermosa ¿o lo vas a negar Edward? –dijo una voz gruesa
–Pues si tienes razón, pero también es muy ordinaria, y torpe, y por lo que vi, apenas si puede decir algo sin tartamudear –contestó una voz que reconocí como la de Edward Cullen.
–oh vamos, solo dices eso porque te arruino tu intento de peinado con el balón de voli ja ja, además ella se disculpo, y me encanto el sonrojo en sus mejillas, tal vez le gustas– insistió la otra voz
–bueno no creo que lo pueda evitar, siempre pasa lo mismo, pero que no se haga ilusiones, yo no podría fijarme en alguien como ella– replicó con voz arrogante el hermano de Alice
–Bueno pues yo si voy a hacerle platica, realmente quiero conocerla
–Como quieras, es tu problema Jacob, sólo te recomiendo que tengas precaución
–Sí papá Eddy –termino diciendo el tal Jacob con una carcajada
Ahhhhhhhh, eso sólo me podía pasar a mí, y yo que lo creí simpático. En ese momento mi celular comenzó a sonar y me alejé de ahí antes de que ellos se dieran cuenta de mi presencia y pensaran que los estaba espiando.
Era un mensaje de mi papá donde me pedía disculpas y me decía que tomara el autobús para llegar a casa. Seguí caminando rumbo al estacionamiento pensando que Alice tenía razón, su hermano era un completo idiota. Llegué al estacionamiento y ahí se encontraba el autobús, pero con todo lo que tenía en la cabeza prefería caminar para pensar.
Pero todavía no había cumplido mi cuota de mala suerte del día.
Caminaba para salir del estacionamiento cuando alguien toco la bocina de un coche. Giré y mi mirada se encontró con la de Cullen, que me veía enojado y con el ceño fruncido. Iba en el Volvo plateado que vi en la mañana, y a estas alturas no me sorprendió. Tenía que ser, alguien que se sentía superior tendría cosas para hacérselo notar a los demás. Camine más rápidamente, ya que me había quedado petrificada a la mitad de la salida, impidiéndole el paso, y lo mire alejarse a gran velocidad. Detrás de él salía un chico en moto, que de repente se paro junto a mí, se levantó el casco y pude reconocer a Jacob Black.
–Discúlpalo, el golpe que le diste le afecto, bueno nos vemos – y antes de que pudiera decirle algo, acelero hasta perderse en el camino. No pude evitar reírme. Después salió el Porche amarillo y Alice me habló
–¿Necesitas transporte Bella?
–Gracias Alice, pero prefiero caminar, mi casa no está lejos
–Nada, Bella vamos ¡sube!
Y sin ganas de protestar me subí. El camino fue monopolizado por Alice, algo que me alegro. Llegamos a mi casa, me bajé, le di las gracias a Alice y entré. Subí rápidamente a mi cuarto y me arrojé a mi cama con un cansancio repentino alojándose en mi cuerpo.
De repente los comentarios de Edward invadieron mi mente haciéndome completamente miserable, pero me levanté y decidí que no tenía que importarme lo que un idiota como él pensara de mi.
Y lo único que mi mente gritaba y en lo cual por una vez estaba de acuerdo era DETESTO A EDWARD CULLEN.
(1) Fragmento de I belong to you de Muse
Tercer capítulo Up!
Creo que no hay mucho que decir, solo ¡MuchaS GraCiaS X lEEr!
Nos vemos el sábado.
L'S P
