Ya lo tenía medio escrito, así que no tardé mucho en acabarlo xD

2P!KorBela.

Todos los personajes que se mencionen son 2P

Como no encontré gran cosa sobre 2P!Corea, se me ocurrió hacerle serio y frío, violento y borde a veces, pero también muy tímido con algunas personas, y que se ponga nervioso fácilmente, no le gusta ser el centro de atención, habla poco, etc... Espero que así les guste xD

BELARUS X THE WORLD

2P!Corea x 2P!Bielorrusia

Im Yong Soo x Natasha Arlovskaya

—Entonces... no quieres comerte mis galletas porque crees que son inglesas. —Murmuró la chica desalentada, dejando la bandeja encima de la mesa. Acostumbraba a llevar galletas a las conferencias, si.

—No. No quiero comérmelas porque haces lo mismo que Inglaterra con ellas. —Replicó sin interés Yong, que estaba sentado, con la cabeza apoyada en la mano y cara de aburrimiento.

La rubia ladeó la cabeza, confundida. No entendía a que se refería, si ella no le hacía nada raro a las galletas, no era culpa suya si caía veneno para ratas en la masa. Suspiró y observó al coreano con sus ojos rosados muy abiertos, MUY fijamente.

Éste frunció levemente el ceño y apartó la mirada al notar que ella clavaba la suya en él.

—¿Qué?

Natasha esbozó una amplia sonrisa y se acercó, sentándose sobre sus piernas, poniendo las suyas a ambos lados de las del coreano. Éste se sonrojó bruscamente y levantó las manos, como si temiera tocar donde no debía accidentalmente.

—¡A mi hermano le molesta que esté contigo, cree que todo el mundo va a aprovecharse de mi! Pero si a Rusia le molesta, a mi me apetece más hacerlo, ¿sabes? —Parloteó alegremente, siguiendo la conversación... o más bien, el monólogo, porque Yong estaba demasiado ocupado intentando que ella no se le pegara más, e intentando no apartar la mirada de... bueno, miraba a cualquier parte que no fuera ella. Porque, maldita sea, la bielorrusa llevaba demasiado escote. Bueno, en realidad solo un poco, pero lo suficiente como para que él se pusiera nervioso. —Oh, Yong, ¡no me escuchas!

Protestó Natasha, frunciendo el ceño e inflando las mejillas.

—Los demás empiezan a mirarnos... —Murmuró con la voz ahogada, deseando que la tierra le tragara. Efectivamente, algunos de los demás países les lanzaban miradas curiosas.

A ella le daba igual. Soltó un gritito, y él se asustó, pero enseguida vio que ella empezaba a reírse.

—¡Pareces un tomate, Yong! —Exclamó divertida. Como si él no lo supiera, el caso es que no era necesario que se lo recordara. Natasha alzó la cabeza y casi le besó la frente, pero él ladeó bruscamente la cabeza, evitando el contacto. Ella parpadeó, sin entender por qué le avergonzaba tantísimo un simple beso, que además era en la frente.

—No me gusta ser el centro de atención. —Dijo mientras intentaba buscar algo tras lo que esconderse. Ahogó una leve exclamación de sorpresa cuando Natasha se inclinó hacia él, riendo, y apartó aún más las manos de ella cuando notó el pecho de la bielorrusa contra el suyo. —¡N-Natasha!

—¿Siiii? —Dijo esta tranquilamente, jugueteando con algunos mechones de cabello del coreano, sin darse cuenta de lo nervioso que se ponía éste ante el contacto físico (sobretodo si era con ella), a pesar de que se lo repitiera siempre.

Él frunció el ceño, intentando mantenerse serio. Intentó empujarla un poco, pero lo único que consiguió fue hacer que Natasha se moviera un poco y seguidamente se apretara todavía más contra él, mientras que Yong notaba el corazón a punto de salírsele por la boca. No podía evitarlo, cada vez estaba más sonrojado. Volvió a hacer un débil intento de quitársela de encima, consiguiendo solo que ella se diera un pequeño golpe en la espalda con la punta de la mesa. Arqueó levemente la espalda, soltando un leve quejido, que en los oídos de Yong sonó como un gemido. Se tapó el rostro con las manos, y Natasha le miró sin entender por qué hacia eso.

—... ¿Yong? —Le llamó, cogiendo con delicadeza una de las manos de él para apartarlas. Yong no intentó soltarse, era excesivamente cuidadoso con ella, sobretodo porque Natasha podía ponerse a llorar enseguida ante el más mínimo gesto brusco o violento hacia ella. —¿Qué te pasa?

Él negó con la cabeza, echando una nerviosa mirada a su mano, que seguía agarrada a la de Natasha. Tragó saliva, haciendo un pequeño esfuerzo por mirarla a los ojos.

—¿Estás enfadado? —Insistió la bielorrusa, acercando la mano libre al rostro de él. Sin embargo, recibió un manotazo en ella y la apartó enseguida, al instante las lágrimas comenzaron a aparecer en sus ojos.

—N-no, no... no llores, joder, no llores por estupideces. —Dijo rápidamente, dándose cuenta de que así solo conseguía empeorarlo. No podía evitar ser algo violento a veces, sobretodo cuando estaba nervioso. Aún así, no quería pedir disculpas, odiaba hacerlo.

Natasha le soltó la mano para apartarse de él y levantarse. Le dio la espalda, pero antes de poder dar un paso notó un suave tirón en el vestido y giró la cabeza, viendo al sonrojado coreano agarrando la tela del vestido, éste apartó la mirada cuando ella estableció contacto visual. A Yong le era muy difícil hacer eso, solía mostrarse insensible cuando veía a alguien triste por lo que consideraba una tontería; y todavía era más raro que hiciera eso en público.

Ella sonrió dulcemente y volvió a recuperar su asiento en las piernas del coreano. Le besó la mejilla, pero Yong giró la cabeza y la dio un corto y rápido beso en los labios.

Natasha se sorprendió, y ya no parecía humanamente posible que el coreano pudiera estar más rojo. O si. Italia del Norte silbó desde su asiento no muy alejado de ellos, gritando la típica frase del hotel. Y entonces Yong si que no pudo estar más rojo. Frunció el ceño y agarró a Natasha de la cintura, levantándola un poco para ponerse de pie y dejarla sobre la silla. La bielorrusia intentó detenerle, pero antes de que pudiera hacer nada, el coreano cogió un bolígrafo y lo lanzó contra la cabeza del italiano, que no tardó en lanzarle una mirada asesina e intentar avalanzarse sobre él, pero alguien intentó detenerle, el italiano le insultó, más personas se metieron, discutían, y la mayoría de las naciones se animaron al ver una pelea e intentaban molestarse entre ellos para que se pusieran más violentos, y todos empezaron a pelearse, gritando frases que Natasha no pudo escuchar porque Rusia apareció repentinamente y la tapó los oídos desde atrás. La bielorrusa soltó un gritito de pánico y se echó a temblar, apartándose rápidamente.

La cosa es que, por un motivo u otro, la mayoría parecían interesados en unirse a esa batalla campal y eso se convirtió en una lluvia de insultos, amenazas, retos y golpes.

Natasha agarró la mano del coreano, asustada, y éste la miró de reojo y comenzó a andar para sacarla de allí, pero no pudo avanzar mucho. Al dar un par de pasos se interpusieron accidentalmente entre la pelea que estaban teniendo Canadá y Estados Unidos, y éste último no consiguió reaccionar lo suficientemente rápido como para que el puñetazo que iba dirigido a su hermano golpeara el estómago de la chica. Ésta soltó un gritito de dolor, soltando la mano de Yong y llevándose las manos al estómago.

Entonces todos se callaron al escuchar el grito de Natasha. Y no por eso precisamente, sino por Yong. Estados Unidos soltó una maldición por lo bajo, no pensaba disculparse ni sentirse culpable precisamente, pero no había querido golpearla a ella; y al darse cuenta de que Yong estaba allí, retrocedió un par de pasos. Más que nada, por la mirada asesina que tenía éste y el aura oscura que le envolvía, mascullando algo por lo bajo, seguramente no halagos, antes de avalanzarse sobre el americano.

~o~

2P!Corea me parece tierno :3 Aw, ahora me encanta el 2P!KorBela, debo escribir más sobre ellos (?)