Miraculous: tales of Ladybug and Chat Noir no me pertenece, si fuera así les aseguro que Marinette y Adrien ya sabrían sus identidades y serían una pareja. Mi absoluto respeto y reconocimiento para su creador.
Capítulo 2: Uno y el mismo (Parte 2)
Durante todo el camino Marinette se mantuvo callada y aunque sabía que Chloè la miraba fijamente no levanto la vista. Cuando la limosina se paró frente el hotel Le Grand París un hombre se acercó para abrir la puerta y ayudar a bajar a Chloè.
-Gracias, Cam. Ella es mi amiga Marinette Dupain, estaremos en mi habitación. ¿Podrías pedir que nos suban café y galletas por favor?- ¿Amigas? Si bien Chloè ya no la trataba mal Marinette no diría que eran amigas.
-Por supuesto señorita. ¿Puedo hacer algo más por usted?- Cam cerró la puerta de la limosina y luego camino rápidamente hasta la puerta del hotel para mantenerla abierta hasta que Chloè y Marinette entraron. En cuanto pisaron el recibidor del hotel y en el recorrido hasta el elevador todo el personal que laboraba en ese momento se tomó un momento para saludar a Chloè mientras pasaba, sorprendentemente la ex mimada hija del alcalde se tomaba unos segundos para devolver el saludo y preguntarles qué tal iba el trabajo.
-¿Sabes si mi padre está en su despacho?- pregunto a Cam.
-Me parece que aún no vuelve de su reunión, señorita.- Respondió este.
-Cuando regrese podrías avisarle que necesito hablar con el, por favor.- La Chloè del paso abría explotado de furia y exigiría ver a su padre de inmediato, ¿cuantas cosas más habían cambiado sin que Marinette se diera cuenta?
Siguieron el camino hasta la habitación de la rubia en completo silencio y cuando entraron sobre la mesita en el balcón ya estaban los aperitivos que Chloè había pedido.
Marinette no pudo evitar mirar. Parecía que el tiempo no había pasado por la habitación seguía siendo inmensa y llena de luz, el peluche de mariquita seguía sobre la cama pero al igual que con su dueña podían verse los cambios visiblemente. La decoración era ahora más simple.
Los espejos, el maquillaje, la ropa y los zapatos de diseñador habían sido sustituidos por lienzos (algunos con paisajes verdes y ciudades, otros en los que no se distinguía a simple vista una forma y algunos más en blanco), 2 caballetes apoyados uno contra el otro estaban frente a la ventana, apilados en una esquina blocs de dibujo, pinceles, gises y lápices regados por toda la mesa, la alfombra que alguna vez fuera de un blanco inmaculado ahora tenía manchas de pintura, sobre una gran plancha de corcho en la pared estaban sujetas con tachuelas algunos bocetos, notas de colores y fotografías (en algunas se podía ver a Sabrina y al Alcalde, en otras a Nathaniël junto a Chloè y para agrandar aún más su sorpresa en muchas otras se podía observar a Adrien acompañando a los dos últimos).
Marinette no podía contener su asombro, entre más miraba la habitación sus ojos se abrían más y mas.
-Puedes mirar todo lo que quieras, pero estoy segura que aún quieres saber por qué te traje- sin poder superar su asombro inicial, Marinette sólo atinó asentir con la cabeza.
- Sientate, por favor. Verás, Marinette, durante la mayor parte de mi infancia únicamente tuve un amigo, por 10 años solo hubo una persona además de mi padre que se preocupo por mí, una persona que se tomó el tiempo de conocerme realmente y a pesar de que me equivocara una y otra vez siempre me dio una oportunidad; quizás intuyas de quien te hablo pero para llegar al punto más rápido té diré que se trata de Adrien- Chloè parecía no notar la atmósfera extraña, sus ojos contemplaban la vista mientras tomaba un sorbo de café y su rostro estaba sereno; Marinette en cambio no podía ni pensar una palabra coherente.
-¿Tienes al menos una idea del daño que le haces, de lo mal que él se siente cada vez que te marchas? ¿Te interesa, aunque sea un poco, que sufra?- Chloè no levantó la voz pero cuando sus ojos hicieron contacto con los de Marinette esta pudo notar un poco del fuego de la Chloè anterior.-¿Qué es lo que sucede, Marinette? Todos sabíamos que sentías algo por el, ¿Qué cambio?
¿Qué cambio? Era la misma pregunta que se hacia ella y aunque sabía la respuesta no era sencillo de explicar. Ella era quien había cambiado, creció y maduro; se dio cuenta que había sido escogida para cumplir un papel muy importante que merecía más del tiempo y dedicación que ella perdía en cosas sin sentido. Si quería cumplir su sueño de ser diseñadora y no seguir preocupando a sus padres tendría que concentrarse en su vida académica así mismo París necesitaría que Ladybug cumpliera con su deber y protegiera a los cuidados del mal.
Fue un cambio difícil pero necesario, había momentos en que de verdad extrañaba salir con sus amigos con tanta frecuentemente como antes por suerte tenía a Chat Noir para alegrar sus noches. Su gatito siempre la hacía reír, a su lado las cosas parecían más fácil, el tiempo se volvía efímero cuando estaban juntos y sin que pudiera frenarlo en su corazón empezó a crecer un afecto más allá de una simple amistad.
Chloè quería una respuesta que no podía darle sin revelar su identidad y aunque terminará por decirle que ella era Ladybug como le explicaría que estaba asustada y confundida porque el chico a quien solía contarle sus penas y sueños, que sentía que la entendía mejor que nadie en el mundo y por el que sería capaz de entregar su propia vida era en realidad Adrien Agreste.
El mismo Adrien que seguía sentándose justo enfrente suyo y de quién estuvo enamorada una vez.
-Se que estás asustada, Marinette. El amor nos confunde, nos alegra y nos aterra; es parte de ser humanos. Pero créeme cuando te digo que no eres la única. En este instante, a unas calles de aquí, hay otra persona igual de asustada que tú. Te necesita como tú lo necesitas a él -. El tono de Chloè volvía a ser sereno sin embargo la vergüenza le impedía a Marinette mirarla a la cara. Cuanta verdad había en sus palabras.
Una ocasión le había confesado a Chat lo torpe y simple que era la chica debajo del traje de Ladybug, pensó que se burlaría de ella y en cambio su repuesta la dejó muda. Adrien tenia razón, sin importar cuán diferentes pudieran ser sus identidades civiles de las heroicas seguían siendo ellos, tan distintos y a la vez tan iguales.
-Tienes razón.- Aún desorientada por la revelación fue todo lo que Marinette pudo decir mientras alzaba el rostro para mirar a Chloè; esta seguía viendo hacia la ciudad que ahora se pintaba de naranja y amarillo con el atardecer mientras tomaba con calma de su taza de café.
-Y entonces, ¿qué haces aún aquí, Ladybug?.- aunque Chloe no voltio pudo ver una sonrisa aparecer en sus labios mientras Marinette se levantaba y se transformaba en su alter ego. Lo último que escucho antes de salir rumbo a la torre Eiffel fue un -Ve por el- de parte de la rubia…
He dejado el capitulo abierto para que ustedes puedan darle el final que gusten pero si lo prefieren puedo hacer una tercera parte solo díganme en los comentarios.
A proposito las tachuelas tambien son llamadas chinche o chinchetas.
Discúlpenme de verdad por no actualizar pero la escuela me tiene muy ocupada, tengo que confesarles que también estuve un poco triste. Como les conté en el primer capítulo mis niñas son mi inspiración y ahora que ya no puedo verlas tan seguido como antes la motivación principal parece haber desaparecido; una de ellas a tenido que mudarse hasta Morelia, Michoacán y la escuela también tiene entretenidas al resto de la tropa.
Sin embargo mi hermana tiene razón y algo bueno debe salir d todo esto por lo que ahora que ya no estoy tan comprometida con el lenguaje y las situaciones que debía usar escribiendo para ellas espero tener un poco más de libertad en el contenido.
