Capítulo 3 : ¡ Maldita Curiosidad!

Eche mi solicitud para alistarme en el ejercito lo que me llevó a tener muchas discusiones con mi padre y sobre todo con Walter pero al final decidieron que si era lo que me hacia feliz estaba bien . Espere una semana impacientemente deseando saber si entraba o no hasta que me llegó una carta .

Estimada Ishtar Middleton

Tenemos el placer de comunicarle que ha sido admitida en las tropas de reclutas las cuales constituyen parte del ejército . Se deberá desplazar a la sede en un plazo de 7 dias. Pasado el plazo comenzaran las clases y el entrenamiento. Allí se le informará de todo mas detalladamente y se le proporcionará el uniforme correspondiente.

Cordiales saludos

Keith Shadis

Leí la carta entusiasmada y me dispuse a prepararme para salir por primera vez de la mansión y de la muralla Sina. La sede de los reclutas estaba dentro de la muralla Rose y estaba ilusionada con empezar el entrenamiento. La noche antes de partir, mis padres me realizaron una pequeña fiesta a la que asistieron solo los amigos mas íntimos y familia. Vinieron las chicas con las que salia de vez en cuando . También estuvo presente Warner. Sabia que despedirme de el iba a ser muy duro pero tenia que hacerlo. Lo arrastré hasta el jardín y nos sentamos en el césped mirando las estrellas

" Gracias por todo Warner, por protegerme y cuidarme" le sonreí con sinceridad.

Warner tenia una mirada triste. Su pelo largo le caía por los hombros y sus ojos verdes estaban apagados pero me sonrió de vuelta.

" Ha sido un verdadero placer Ishtar, lo haría todas las veces que hiciera falta". Al decir esto se acercó a mi y me dio un suave beso en los labios. Sentí ganas de llorar por no poder corresponderle como el quería pero tampoco quería hacerle daño dándole falsas esperanzas.

Al día siguiente partí hacia la sede de las tropas de reclutas, emocionada y nerviosa preguntándome que me deparara el destino.

Año 850

Habían pasado 3 años desde que me uní al ejercito y hoy por fin me gradúo. Han sido tres años maravillosos pero también muy duros. Me costó mucho saber manejar el equipo tridimensional pero al final llegué a controlarlo. Ahora mismo es lo que mejor se me da, adoro danzar por los arboles y matar a los titanes de " mentira " que nos proporcionan los instructores. He conocido a gente de todo tipo, gente idiota, gente sosa, gente divertida y gente loca. Mi grupo de amigos estaba dentro de este último grupo. Eramos Sara( una chica de pelo negro y ojos marrones muy adorable), Adam( un chico rubio con los ojos azules y con una mirada muy traviesa), Edgar( un chico moreno con los ojos grises, quien tenia unas ansias increíbles de matar titanes ) y por último estaba yo. Me había dejado crecer el pelo , a pesar de que me recomendaron que me lo cortara para no tener accidentes con el equipo tridimensional, y lo llevaba casi siempre recogido en una coleta alta. Acababa de cumplir 22 años y mi cuerpo también había cambiado considerablemente. Habia adelgazado mas, sustituyendo la poca grasa que tenia en algo de músculo. Aun así, tenia unas curvas bastante considerables.

Habia tenido varios líos con algunos chicos de las tropas pero nada serio. En mi mente, por desgracia, solo seguía estando el.

Hacia 3 años desde que había estado cerca de el, en ese baile . Durante estos años lo había visto un par de veces, sobre todo cuando salía de expedición con las tropas y siempre lo observé desde la lejanía, sin hacerme notar

Todo lo que he recorrido estos años ha sido maravilloso y debo decir que las tentaciones que he encontrado han sido muchas pero yo solo tenía mis pensamientos para el, el ha estado en mi mente todo el tiempo y con solo pensar en ese pasillo oscuro años atrás, en el baile, me di cuenta cuenta de que Rivaille es el único hombre que me hace vibrar con su sola presencia.

Esa noche, tras la graduación, nos dirigimos a una taberna a emborracharnos para celebrar que el duro entrenamiento había terminado. Ahora teníamos que elegir una facción . Por un lado estaban las tropas estacionarias, las cuales se encargan de proteger las murallas. No me disgustaba ese trabajo pero tampoco me convencía del todo. Luego estaba la policía militar y esa estaba totalmente descartada de mis planes. Por último quedaba las tropas de exploración, donde estaba Rivaille. Esta es la que mas me interesa, no solo por las razones obvias, también porque durante estos últimos años, mis deseos de matar titanes habían aumentado considerablemente. Los habíamos estudiado , habíamos aprendido las maneras de matarlos pero yo quería mas. Por lo que me decidí y eche mi solicitud en las tropas de exploración.

Tuve la suerte de que Sara, Edgar y Adam también quisieron entrar en la tropa por lo que al menos, no estaría sola. El primer día, el comandante de la legión, Erwin Smith, nos dio un discurso bastante desesperanzador pero muy honesto. Estabamos todos los nuevos miembros reunidos en un gran patio escuchando al comandante hablar, cuando me di cuenta de que cerca suyo estaba de pie un hombre de corta estatura,pero muy apuesto. Era Rivaille y parecía muy aburrido. Tenia el rango de sargento por lo que era un superior directo. Eso me intimidaba pero también me excitaba. Lo miré de reojo . Estaba muy guapo, no había crecido nada en estos últimos años pero parecía estar mas fuerte y mas aburrido que nunca. En ese momento nuestras miradas chocaron. Me revolví incomoda al lado de Adam, el cual me dio una risa burlona. Durante todo el discurso evite mirar a Rivaille pero sentía su mirada en mi y me quemaba por dentro. Me sudaban las manos, necesitaba salir de allí cuanto antes. No sabia si Rivaille se acodaría se aquella pobre chica que se le lanzó en el baile . Cuando volví a mirarle, el volvía a tener su mirada aburrida puesta en un punto fijo al frente.

Al acabar nos dirigimos hacia nuestras habitaciones, ya que teníamos tiempo libre hasta mañana por la mañana, cuando nos asignarían los equipos y jefes. En el camino Adam me preguntó con una sonrisa traviesa "¿ Que pasa Ishtar, que eran esas miraditas que os estabais echando el Sargento Rivaille y tu?

" No me imagino al soldado mas fuerte de la humanidad echandose miraditas con una cria como tu " dijo Edgar con las cejas arqueadas.

Sara por el contrario, estaba entusiasmada. " ¡Yo también lo vi! Que suerte tienes, ¡al menos le has llamado la atención!"

" Seguro que no para bien" se burló Adam. Le di un codazo en el estomago que le hizo jadear mientras los demás se reían a carcajadas.

Sara se fue al comedor ya que tenia hambre y Edgar y Adam se fueron a sus habitaciones. No me apetecía quedarme en la habitación sin hacer nada y aun no se había puesto el sol, por lo que salí y empece a deambular sin rumbo por todo el complejo. Visite los campos de entrenamiento, la cocina, el comedor, el establo, los campos de maíz y llegué de nuevo a zona de dormitorios de chicos y chicas , las cuales estaban separadas. Decidí ir a visitar a Adam y a Edgar ya que Sara estaba ocupada comiendo ( es una glotona) y entre en la zona de los chicos. No tenia ni idea de cuales eran sus habitaciones pero me aburría así que decidí investigar. Oí a unos chicos ,que estaban en el pasillo hablando, decir que el sargento Rivaille estaba de muy mal humor y se había encerrado en su habitación del segundo piso.

Sabia que no debía ir, pero no pude resistirme y subí las escaleras hasta el segundo piso. Estaba poco iluminado y había una puerta que destacaba sobre las demás. Estaba echa con una mejor calidad y y el pomo era de un metal plateado,a diferencia del de las demás puertas que era de madera. Estaba nerviosa pero mi cuerpo no hizo caso a mi cerebro y llamó a la puerta. Tendría que pensar en una excusa rápida que justificara mi situación aquí. Como no me abrió, decidí abrir yo misma la puerta. ¡Maldita curiosidad! Estaba abierta.

Todo estaba en completo silencio, apenas pude guiarme por la luz que emanaba de una vela en su escritorio. La mesa estaba desordenada, llena de papeles y libros. Seguramente había estado trabajando. Camine silenciosamente hacia su cama.

Suspiré de alivio al verlo acostado de lado sobre la parte izquierda de su cama. Dormía plácidamente y completamente vestido con el uniforme, sobre unas sabanas blancas . Debía de estar muy cansado, pensé. Su rostro apenas se movía al ritmo de una leve respiración casi imperceptible. Era maravillosa la imagen y me excité muchísimo.

No quería que se despertara y me pillara mirándolo por lo que intente irme de allí sin hacer ruido . Me di la vuelta y estaba apunto de llegar a la puerta cuando de pronto mi pie se chocó con la pata de la silla de su escritorio.

" ¡Auch!" me queje con gran dolor . Intente que sonara bajo pero en vez de eso me salió un chillido agudo . Mire hacia atrás y vi con temor como Rivaille se levantaba sobresaltado de la cama y posaba su mirada sorprendida en mi. Me quedé petrificada, no podía moverme. Me había atrapado en su habitación, mientras el estaba durmiendo. Soy como una maldita acosadora, pensé.

"¿ Quien eres tu y que coño haces mi mi habitación?" preguntó dándome una mirada helada. Tenia el entrecejo muy fruncido y parecía muy enfadado.

Estaba sin palabras, no tenia ni idea que decir ni que excusa dar " Lo siento, me equivoqué de habitación, veras soy nueva y no conozco esto muy bien" intenté sonar segura pero mi tono salió de forma muy débil y entrecortada. Soy una mentirosa horrible.

Por supuesto, el no se lo tragó. Arqueó las cejas, se levantó de la cama y se acercó a mi. Estaba situada en la ventana por lo que pudo verme con claridad-. Volvió a mostrar una expresión de sorpresa. ¿ Se acordará de mi?

Me di la vuelta avergonzada con la intención de irme de allí y enterrarme bajo tierra cuando me agarró del brazo y me empujó contra la pared. " He visto como me has mirado antes, cuando Erwin estaba dando el discurso, me has devorado con la mirada, me deseas".

Eso me sorprendió y me sentí ofendida. ¡Joder, soy un libro abierto!

" Mas quisieras tu ...sargento. No decidas lo que siento con solo un par de miradas" repliqué enfadada.

" ¿Vas a negar que me deseas? ¿Vas a negar que esto no te afecta?" dijo con su grave voz mientras una mano suya me recorrió la pierna por encima de la falda. Aun no llevaba puesto el uniforme, solo llevaba una falda verde clara y una blusa de manga corta blanca. Intenté tragarme un pequeño gemido y le miré enfadada

" No siento nada en absoluto".

Entonces su mano subió mas hasta detenerse en mi entrepierna, por encima de mi falda. Levanté ligeramente la vista y me me encontré con sus labios carnosos y deseé que los pegara a los míos. Estaba perdiendo mi capacidad de autocontrol a pasos agigantados, y mi conciencia hacía ya un rato que me ha abandonado. Estaba muy excitada, y con este hombre no era de extrañar. Acercó una mano a mi pecho y con el pulgar me dibujó círculos alrededor del pezón por encima de blusa . Mantuvo la mirada fija en sus movimientos. Se me erizaron los pezones con el contacto, y se endurecieron bajo la tela.

Me rozó el labio inferior con la lengua y buscó con ella una entrada que no le negué. Lo acepté en mi boca y nuestras lenguas se batieron en duelo. Le rodeé los hombros con los brazos para acercarlo más mientras él presionó la entrepierna contra mi vientre. Su erección estaba muy dura.

Se le escapó un leve gemido de entre los labios cuando me acarició la espalda con las dos manos . Rivaille interrumpió el beso y yo jadee ante la pérdida. Sus hombros se elevaron y descendieron debido a las respiraciones profundas con las que intentaba llenar sus pulmones. De repente, apoyó la frente contra la mía con los ojos cerrados. Parecía estar sufriendo.

"No se que demonios estoy haciendo " suspiró enfadado. No dejé que pensara y le levanté la cara para que me volviera a besar con la misma pasión que antes. El no se resistió y me levantó una pierna hasta su cadera y me agarró el trasero con la otra mano.

"Eres mi jodida subordinada y te saco al menos el doble de tu edad" susurró. " Vete de aquí antes de que pierda el control".

Eso que dijo me excito muchísimo. Sabia que esto estaba mal, el era mi superior y si acabábamos esto solo seré un polvo mas en su lista de conquistas. Y la cosa será muy incomoda viéndonos todos los días por los pasillos del cuartel y en los entrenamientos. Pero en ese momento me daba todo igual, lo necesitaba y solo quería que el se moviera lentamente dentro de mi. Ya pensaría en las consecuencias mas tarde.

" No pienses, solo sigue" le ordené con voz dura. Me miró arqueando una ceja e inclinó la cabeza buscando mi boca. Pero esta vez me besó de una manera más calmada y pausada. Presionó la pelvis contra mi cuerpo y al instante advertí un importante aumento de presión en mi entrepierna.

Mientras clavaba la cadera contra la mía, siguió poseyendo mi boca lentamente y ambas sensaciones combinadas me acercaron al límite. Su beso se intensificó y la presión de su cadera aumentó.

De pronto, un golpe se oyó en la puerta . ¡Mierda, mierda, mierda!, grité sin cesar para mis adentros. Mi cuerpo excitado se tornó rígido de repente y clavé los dedos en los hombros de Rivaille . Alcé la vista hacia el y ví como miraba enfadado hacia la puerta. Se puso la mano en su boca indicándome que no hiciera ruido.

" Sargento, soy Petra, le venía a entregar una taza de té , señor" se oyó detrás de la puerta.

Petra...pertenecía al escuadrón de Rivaille y le seguía a todos los lados. ¿Porque viene a darle el té a su habitación y no a su oficina como seria lo normal? Estos pensamientos me estaban inquietando por lo que, con todo el silencio que pude, me separé de el y me recoloqué la ropa.

" Tsk...llevalo a mi oficina, estaré allí en 5 minutos" dijo Rivaille con voz desganada.

Así que esos dos se iban a encontrar a solas en su oficina, pensé amargamente. No entendía los malditos celos que me estaban asaltando por lo que cuando se escucharon los pasos de Petra alejarse, abrí la puerta y me volví para decirle a Rivaille : "Siento lo que ha ocurrido, pero no volverá a pasar. Que tenga una buena noche, señor" me volví y cerré la puerta de un portazo dejando a un Rivaille muy enfadado dentro.