Se suponía que esto lo subiría ayer, pero por alguna razón fanfiction no me dejaba, estuve casi una hora intentando pero no hubo caso... En fin, aún no sé como hacer para que el interlineado se guarde jajajaja, gracias a todos los que me han dejado un review, de verdad me hacen muy feliz.
Los personajes de Naruto son Propiedad de Masashi Kishimoto, lamentablemente. Ah, con la participación especial de los chicos "Motley Crue" los menciono aquí porque no vaya a ser que me demanden por derechos de autor.
Naruto observaba la escena atónito, en cualquier momento veía que Sasuke se empezaría a transformar, se convertiría en King Kong o algún ser mitológico y le empezaría a gritar un montón de palabrotas a la pobre chica. Sí, así era él cuando se ponía de malas, y si la razón de sus malas pulgas era una chica, peor aún. A veces se preguntaba si Sasuke sería gay o algo por el estilo, no lo había visto siquiera coquetear con alguna mujer nunca.
Quizá hasta esté enamorado de mí.- Pensó el rubio con cara de tragedia. Qué le iba a hacer, sabía que su encanto era natural, pero, ¿Hasta ese punto?
Sasuke se limitó a coger una que otra servilleta que estaba por ahí y limpiarse el líquido que había quedado por sobre las vestimentas para que la mancha no fuese peor, le iba a gritar a esa estúpida mujer, ¿Cómo podía ser tan torpe? ¿Acaso tenía dos pies izquierdos? ¿Sabía hacer algo bien siquiera?
Hinata al borde de las lágrimas no sabía qué hacer además de disculparse, era una tonta, una verdadera tonta que había hecho algo que quizá le costaría el trabajo. Siempre hacía todo mal incluso si ponía todo su empeño en ello. Razón tenía su padre en recalcarle que era una buena para nada, ni servir en una mesa como se debe podía y todo por culpa de sus nervios y timidez exacerbados. Cómo le gustaría ser como Hanabi, exitosa, talentosa, bella y amable. Era como si todos los atributos estuvieran en una sola persona y en cambio ella, ella no tenía nada, ni siquiera podía hablar sin tartamudear cuando estaba muy nerviosa. Quizá su padre la envió a América por eso, ya no la quería cerca y se le notaba cada vez que la miraba.
Había prometido cambiar desde que pisó suelo americano, aquí podría ser libre, aprendería a manejar sus nervios. Aquí le demostraría a su papá que podía ser una chica fuerte, porque enviarte precisamente a Estados Unidos sin una pizca de inglés era como enviarte a la boca del lobo, sobre todo si tu hermana era dueña de un bar, lleno de chicos rudos que la miraban como lobos hambrientos cada vez que pasaba cerca de ellos. Había comenzado como "Bar Woman" un trabajo no muy difícil si estabas bajo la tutela de Jeffrey, pero fracasó. Sus nervios la traicionaban y hacían que se equivocara en la combinación de tragos, se le derramara uno que otro o simplemente que un grupo de chicos fuese a la barra sólo para molestarla y hacerla ruborizar a más no poder. No hablaba muy bien inglés, pero bien que entendía todo lo que decían.
Flash Back
- ¿Eres nueva, preciosa?.- Decía un chico pelirrubio con melena de león, mientras se sentaba en la barra, triunfante, junto a tres chicos melenudos más.
- S-Si... llevo aquí poco tiempo...- decía Hinata por lo bajo, concentrada en secar un vaso de vidrio, como si fuese lo más importante en ese momento. Lo hacía para evitar la mirada de él y de los tres acompañantes que lo seguían.
- Vaya, así que extranjera...- Sonrió para sus compañeros el rubio.- Y dime, ¿Cómo te llamas? Yo soy Vince Neil, un gusto, señorita.
- Yo... me llamo Hyuga Hinata.- Dijo la peli azul aún con los ojos fijos en el vaso, sentía su cara arder y no quería mirar hacia ellos, sabía que estaban sonriendo por haberla hecho ruborizar. ¿Qué tenía de gracioso hacerla pasar vergüenza?
- Oye, Oye... ¿Tan feo soy que no me dirás tu nombre sin mirarme a la cara? Estamos en América, y en América saludamos de frente, mirándonos a los ojos, sino, es un signo de mala educación. ¿Cierto Nikki?.- Dijo aludiendo a su compañero pelinegro que tenía dibujada dos franjas negras en las mejillas y permanecía atento al reaccionar de la chica.- Cierto, Vince.- Dijo casi echándose a reír, la situación le tenía estúpidamente entretenido.
- Y yo supongo que tú no eres una chica mal portada, ¿No Hinata? - Esto último lo dijo con un trasfondo que se hizo notar por el tono de su voz. Hinata sentía que se iba a desmayar ahí mismo, no estaba acostumbrada a que la llamaran con tanta familiaridad, ni tampoco que bromearan con ese tipo de cosas. Quería gritarles que se fueran, que la dejaran tranquila, que ella no estaba para la diversión de nadie.
Pero no iba a ceder, debía ser fuerte.
- Soy Hyuga Hinata y yo no le he dado la confianza para hablarme así.- Dijo, seca, mirándolo fijamente. Ni ella misma se reconoció en ese instante, ¿De verdad había dicho eso?
- ¡Ohhhh! ¡Toma viejo! ¡Te han flipado! - Decía el chico de franjas negras mientras se largaba a reír y se caía de su asiento, estaba borracho igual que todos y hacía esfuerzos sobrehumanos para no morir ahogado en su propio ataque de risa.
Vince se había quedado perplejo con una sonrisa en el rostro.
- Ahora sí que nos vamos entendiendo.- Dijo Vince convencido de lo que había logrado, aunque al poco rato la expresión dura de la peliazul se había desvanecido, volviendo a su inseguridad de siempre.
- Y es que parece un conejito asustado, mira esa carita.- Dijo Tommy Lee con tono enternecedor, soltando una risotada luego.
- Bastante tuvieron con molestar a la chica, levanten esos traseros y ayúdenme a cargar con el infeliz de Sixx- Decía Mick al mismo tiempo que trataba de reincorporar al melenudo pelinegro que seguía riendo sin parar.
- ES QUE JODER...HUBIESES VISTO LA CARA DE JAJAJAAJ...!
- Bueno conejito, nos veremos en otra ocasión.- Dijo el pelirrubio mientras se acercaba a su mejilla y le depositaba un beso y se daba media vuelta, acomodándose su chaqueta de cuero al mismo tiempo que sacaban a Nikki por los brazos, ni sostenerse en pié podía.
- ADIÓOOS CONEJITO...! AJAJAJAJAJA...- Se despedía con la mano Sixx mientras era jalado hacia afuera del bar.
Hinata esperó a que se cerrara la puerta y se desmayó.
Fin Flash Back
Cerró los ojos con fuerza y suspiró. Tomó una de las servilletas para tratar de ayudar a Sasuke pero este en un movimiento rápido anuló cualquier intención de la Hyuga para apartar su mano que no había ni alcanzado a tocarle.
- Déjalo así.- Escupió, levantándose de la silla sin dignarse siquiera a mirar a nadie y dirigirse a los baños. Pero antes de irse se volteó a ver a la peliazul.- Aprende a hacer tu trabajo como corresponde, espero que no seas así de inútil todo el tiempo.- Dijo venenosamente para luego entrar al baño de hombres, quizá se había pasado pero no le importaba en lo absoluto, estaba en lo cierto y es que además tenía que descargar toda esa furia con alguien y no halló mejor que hacerlo con la pobre camarera, que además era la prima de Neji. Bien Sasuke, la había cagado otra vez.
Hinata quería echarse a llorar, pero no dijo nada. Sólo se limitó a agacharse y a recoger los pedazos de vidrio que habían caído con las manos desnudas.
Inútil, Inútil. Eso era lo que realmente era, el chico tenía toda la razón.
Ni siquiera se dio cuenta cuando ni como, las lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas, gracias a Dios tenía flequillo y estaba de cuclillas, al parecer nadie se había percatado de que había comenzado a llorar. Y al parecer ella tampoco lo hizo cuando una mano tomó su muñeca, una mano cálida que le había impedido seguir haciendo su tarea, y es que tenía todos los dedos rotos por tomar el vidrio directamente y había dejado un montón de sangre regada en la baldosa.
- No, no, no, Chica. Déjame que yo te ayudo. Disculpa a mi amigo si te hizo sentir mal, realmente no es tan malo como parece. Sólo dale tiempo, es un poco idiota.- Sonrió ampliamente al mismo tiempo que ayudaba a poner de pie a la chica y cubría sus dedos con un paño de cocina, para evitar que siguiera perdiendo sangre.- Soy Uzumaki Naruto, Neji y yo somos amigos, ¿Cuál es tu nombre?
Ella levantó la cabeza y lo vió. Vió unos hermosos ojos azules que la miraban dudosos, esperando una respuesta inmediata. Tez morena con unas extrañas marcas en las mejillas, su pelo rubio lo hacía ver más atractivo aún, no sabía por qué, pero él era como un príncipe sacado de un cuento de hadas, al menos así lo percibía ella.
- S-S..Soy... Hyuga...Hyuga Hinata...
Estaba anonadada, el corazón le latía a mil por hora y sentía que empezaba a temblar, en poco tiempo la cara le empezaría a hervir, pero no le importaba. Permanecía estática, contemplando a aquél chico majestuoso.
- Mucho Gusto, Hinata-san.- Decía el rubio incorporándose y llevando la basura a su respectivo lugar, al mismo tiempo que tomaba a Sakura por los hombros y la llevaba hasta Hinata, casi queriendo presumirla sin darse cuenta.- Y ella es Sakura-chan, también viene con nosotros. Es la tecladista de la banda y mi no...- A lo último dicho fue golpeado por una Sakura encabronada.
- ¡Ni siquiera lo pienses, idiota! Oh... lo siento Hinata-san.- Se disculpó la pelirosa rascandose la cabeza con una expresión de disculpa.- Naruto es un tarado. En fin, - Tendió su mano hacia la peliazul.- Espero que nos llevemos bien y podamos ser buenas amigas, hehe... Tendrás que enseñarme las costumbres de aquí, porque no entiendo nada.- Bufaba en tono triste la Haruno.
No había visto a una chica tan linda como Sakura, su pelo rosa iba muy bien con su color de piel. Poseía unas facciones casi perfectas, como una muñeca de porcelana, además de su temperamento carismático y amable. Se sentía feliz de tener una nueva amiga, necesitaba a alguien con quien conversar, la barrera lingüística le frustraba mucho y por lo mismo, no podía expresarse bien ni tampoco hacer amigos. Aunque dudaba que ella fuese capaz de tal cosa.
Sakura era como su hermana Hanabi, de seguro le tomaría uno o dos meses acoplarse, luego de eso sería la sensación.
- Claro Haruno-san... C-Con gusto la ayudaré...
En ese momento llegaba Sasuke con su mochila al hombro, se había cambiado la camisa por un sweater negro tipo "Beatle" y unos pantalones de mezclilla, los cuchicheos de las chicas ya se hacían notar para variar, los cuales prefería ignorar. Con total tranquilidad se había acercado al resto del grupo, mientras tomaba asiento. De repente, sintió un codo que le golpeó el brazo tan fuerte que le hizo sobresaltar.
- Pero qué carajos...!
- ¿Qué estás esperando para disculparte con Hinata-san idiota?- Se quejó su amigo rubio, quien había sido el autor del golpe, quien le miraba reprobatoriamente, junto con varios más.
- Yo no tengo por qué disculparme con nadie. Fue su error y más bien que lo sepa, le he hecho un favor haciéndole ver la verdad.
- Sasuke...Aveces eres un...! - Decía naruto quien había levantado su puño siendo detenido por Hanabi, la hermana de Hinata.
- Uchiha-san... Quizá...U-Usted tenga razón, quizá no sirvo para esto... Lamento el...el mal rato, si me disculpa...- La chica salió a paso rapido y se perdió en uno de los pilares que daban hacia el fondo, se dejó caer en el suelo y lloró, no había nadie, así que no había problema si hacía ruido. Necesitaba descargarse. No podía dejar de pensar en lo que había pasado, el chico tenía razón. Bien merecido se lo tenía, ¿Y es que ella pensaba siquiera en poner los ojos sobre Naruto? Y es que era muy tonta.
Hanabi vió a su hermana perderse en el fondo, mas no hizo nada. Hinata era muy blanda y debía aprender, aunque le doliera más a ella que a su propia hermana, debía volverse fuerte de alguna u otra manera.
- Bueno, Bueno chicos... Son cosas que pasan, ¿No? ya habrá tiempo para arreglar cuentas luego. Ahora, voy a lo importante.- Sacó un manojo de llaves de su bolsillo y de entre ellas, eligió una.- Tengo lo que me han pedido, espero que Neji les haya advertido que nada de fiestas muy ruidosas o Grupies, ah,y que porfavor sean aseados.
Neji tomó las llaves y abrazó a su prima en señal de despedida, buscaba con la mirada a Hinata pero no la encontró.
- Hanabi, ¿Estás segura de lo que estás haciendo? Si le pasa algo a Hinata-sama yo...
- Neji.- Lo miró, seria.- Hinata debe aprender a ser fuerte, no puede ser una niñita débil toda la vida. Ahora ve, tus amigos te esperan.
Salieron del local y unas cuantas calles más allá estaba localizado el apartamento en el cual vivirían por un tiempo.
- Sasuke, fuiste muy grosero con Hinata. A veces creo que no tienes sentimientos hacia nadie.- Le reprochó el pelirubio, con una mueca de disgusto y dolor, pensaba en cómo se habría sentido la pobre chica.
Sasuke guardó silencio. ¿Qué se creía el dobe? Aunque en parte, debía admitir que tenía razón. Quizá se había pasado. Qué más daba, lo pasado, pasado. Además estaba seguro que no la volvería a ver y si la veía, tanto mejor, ahí aprovecharía para pedir perdón o algo por el estilo, cosa que veía muy improbable.
Nos leemos prontito, un beso.
