Desde la tienda, Hinata miraba con algo de precaución y nervios hacia la calle, y cerraba sus ojos con temor cada ves que veía a ese tipo, quien parecía esperarla con mucha calma, y no podía estar mas que alteraba por eso. Y si los de la tienda querían cerrar, ¿Qué iría hacer ella?

Marco varias veces a casa, pero su madre no le contestaba.

Sentía las piernas y manos temblar.

Y entonces paso, lo recordó.

Busco en el bolsillo de su chaqueta de instituto y saco aquel papel, desde que se lo entrego hace casi una semana había olvidado sacarlo de su saco escolar. Cuando tuvo el papel en sus manos, dudo realmente si llamarlo, hacia días que no se le había vuelto acercar y eso significaba, quizás, que ya no quería pedirle nada.

Miro de nuevo hacia fuera, y ese señor aun seguía ahí.

Tomo su teléfono y marco el número al sentir pánico ya de la situación.

...

— ¡Es mi turno!

Grito Tamaki tomando el control para buscar alguna pista que quisiera cantar. Naruto solo tomaba algo mientras escuchaba a los demás cantar, Kiba a su lado vitoreaba a su chica ideal, y había otros chicos de la clase de la castaña que se les había unido.

En eso el teléfono del rubio vibro en su pantalón, y tomo la llamada sin miramientos. Al principio le extraño ver que era un número desconocido, pero paso de largo de todos modos, podía ser importante.

—Uzumaki, yo, ayúdame por favor...

Abrió de a poco los ojos al reconocer aquella voz suave, sintió un inexplicable piquete de felicidad al ver que le había llamado luego de tantos días de insistir. Aunque al reparar en su voz asustada mas tarde, se alarmo.

— ¿Qué pasa Hinata?, ¿donde estas?

Y fue cuando Hinata le medio explico en medio de la llamada donde se encontraba. Colgó rápidamente, y se levanto tan exaltado que llamo la atención de todos sus compañeros en esa noche de karaoke.

—Naruto, ¿A dónde vas? — Fue el grito de Kiba al verlo apurado, pero este solo siguió de largo luego de tomar sus pertenencias— . ¿Qué le pasaría? — frunció el ceño y Tamaki le miro igual de confundida.

...

Hinata miraba impaciente hacia la puerta y la hora en su teléfono. Desde hace minutos que había llamado a Naruto Uzumaki para que le ayudara. Pero este aun no llegaba, y la verdad sentía lloraría.

Bajo la mirada desilusionada al pensar que en realidad el chico no iba ayudarla.

Idiota, si apenas si se conocen.

—¡Hinata!

Levanto la cabeza al escuchar su voz, el chico iba entrando a la tienda agitado. Apoyo enseguida las manos sobre sus rodillas, parecía que había corrido un maratón ya que trataba de recuperar algo de aire.

Aun traía su uniforme del instituto puesto.

Pero a Hinata solo le brillaron los ojos al ver que si había ido por ella.

Sintió un cosquilleo en su pecho.

— ¿Cuál es el problema?

Ella parpadeo, y entonces miro hacia afuera de la tienda.

—Aquel tipo me viene persiguiendo, no sé lo que quiere, pero enserio tengo miedo — señalo hacia el lugar donde el tipo aun estaba, Naruto siguió su dedo— . Llevo casi una hora aquí, y no se va.

—Obvio es un acosador — hablo con molestia, y entonces volvió a fijar sus orbes azules en ella, toma su mano sorprendiéndola — . Me alegra me haya llamado — le dice, Hinata se sonrojo un poco— . Ven, comprare algo, y luego saldremos.

Y sin soltarla de la mano, llego a la caja y pidió un helado. Hinata solo tenía fija su mirada perla en sus manos entrelazadas. Entonces Naruto volvió a jalar de ella una vez compro, y cuando vio que iban a salir su cuerpo volvió a temblar de miedo.

El tipo al ver que la chica finalmente salia sonrió, pero enseguida se borro al verla tomada de mano con aquel chico rubio. Dio un paso a ellos, y Hinata sintió sudar frío. No sabía hasta que punto podría llegar ese sujeto.

Pero como en cámara lenta, sintió ahora la mano que estaba unida con el rubio en su barbilla, haciendo que girara su cabeza para mirarle fijamente, y noto sus orbes azules brillar intensamente.

—Hinata.

Y entonces fue cuando paso.

Naruto fue acercando su rostro al de ella, y cuando pensó se iba a detener, este planto sus labios con los de ella. Hinata sintió que su bolso caía al suelo de la impresión, y no pudo siquiera cerrar sus ojos.

Naruto miro del reojo aquel hijo de puta, y sonrió internamente al ver como se retiraba murmurando palabrotas. Cuando ya se hubo retirado, se separo de Hinata pero no dejo de ver por donde se iba. Fue hasta que se perdió definitivamente que volvió a mirar a la chica en sus brazos.

—Listo, ya... — quedo mudo al ver a la chica mirarle pasmada, labios entreabiertos y mirada brillante— . ¿Hinata?

Ella con eso pareció reaccionar.

— ¿Por qué hiciste eso?

Naruto entendió enseguida a que se refería. Rasco su nuca, la verdad era lo primero que se le ocurrió en ese momento. Pero aun así, desde el fondo de su corazón era lo había querido robarle desde que la conoció.

Hinata Hyuga no le era indiferente.

Pero mejor se reservaba eso ultimo.

—La única manera de alejarlo, y funciono — pero ella seguía rara con mirada distante, y entonces fue cuando comprendió — . Hinata, no me digas que, ¿fue tu primer beso? — le pregunta impresionado, y no porque la chica quizás no haya besado antes, es que en el fondo de su corazón bailaba feliz al ver que él era el primero en tocar esos dulces labios.

— ¡No importa! — chillo de repente y mirando a un lado sonrojada— . Solo fue algo que tenias que hacer — su voz fue bajando de tono a la vez que decía eso ultimo, vio su bolso en el piso y se agacho un momento para tomarlo. Cuando se lo coloco en el hombro le volvió a mirar—. Gracias... Por venir a ayudarme, Uzumaki.

Naruto sonrió.

—No fue nada, ya te lo dije, esto es lo que hacen los amigos...

Hinata se obtuvo de decirle que los amigos no se besaban, pero el chico solo lo había hecho para salvarla de aquel tipo. Soltó un suspiro al sentir su corazón latir sin control, nunca imagino que su primer beso fuera a ocurrir de aquella manera.

—Te acompaño a tu casa.

Ella solo asintió a medias.

—Por cierto — volvió a dirigirle la mirada, él sacaba de la bolsa lo que había comprado, era de esos helados que se podían picar en dos. Le extendió la otra mitad — . Para pasar el susto.

Hinata solo alzo su mano tímidamente para tomarla, miro a un lado a tenerlo en sus labios.

Naruto soltó una ligera carcajada.

Y así ambos emprendieron camino a casa de la chica de ojos perla.

...

— Nuevamente, gracias.

Hinata estaba ahora afuera del edificio donde vivía. Naruto con las manos en sus bolsillos le sonrió, y ella solo pensó en lo cálido que se veía él al hacerlo.

—Lo haría un millón de veces si es necesario.

Aquella la sorprendió, pero no dijo más nada al respecto.

—Bueno, adiós.

Y se voltio, pero un comentario de él la hizo detenerse.

—Y entonces, ¿somos amigos? — y de nuevo sintió aquella palabra de mas, pero era lo mejor, por ahora, espero, le decía nuevamente esa parte de su corazón.

Ella sin volver a verle, solo sonrió ligeramente para sí misma.

—Ya te registre en mi teléfono— fue lo que dijo, para finalmente entrar.

Naruto solo sonrió de lado, aquella solo era suficiente. Y se sentía feliz, Hyuga Hinata era ahora alguien cercano a él, y dándole esa oportunidad quería demostrarle que si se podía confiar en las personas.

Y entonces saco su teléfono mientras caminaba de regreso a su casa.

El también había registrado su número en contactos desde que iban en el metro.

¿Fin?

Gracias por sus comentarios, por el momento se queda en estos tres capítulos : 3