Aparentemente amanecía una mañana tranquila. En una habitación del bloque B, concretamente en la habitación de una pareja recién llegada a la aldea de la música, podemos ver a una pelirrosa dormir plácidamente ajena a lo acontecido anteriormente en esa habitación, pues hacia unas horas que allí había estado su querido azabache.

La joven pelirrosa poco a poco se estaba despertando. Se incorporó un poco quedando sentada en la cama y con su mano izquierda aguantando su peso. Con la otra mano se restregaba el rostro para ir espabilando. Se levantó de la cama con temple, dio un sonoro bostezo y se fue al cuarto de baño de la habitación mientras se rascaba la espalda.

Preparó la bañera, cogió el albornoz y a continuación se sumergió en el agua templada. Pasado un cuarto de hora decidió que era el momento de salir del agua y vestirse para el largo día que le esperaba.

El conjunto constaba de unos short grises con tiras de amarillo fluorescente en los laterales, una sudadera gris con letras grandes que ponías "Swag", unas calcetas hasta la rodilla con dos lineas amarillo fluorescente arriba y unos deportes DC con cordones de colores.

Se peinó el cabello en una cola alta con un flequillo hacía el lado, pero como no quería ir peinada igual que Ino se recogió el flequillo con dos horquillas.

Para terminar se maquilló levemente con sombra de ojos, un poco de coloretes y un labial rosa pastel que hacía que sus labios parecieran más carnosos.

Decidió salir a desayunar, así que cogió un kunai y lo escondió en el bolsillo ancho de la sudadera, así nadie lo notaría.

—Listo...-Susurró al viento mientras salía de la habitación.- "¿Dónde demonios estará Lee?"-Pensó preocupada mientras desalojaba el edificio saludando al recepcionista que se quedó mirándola atontado.

Caminó por las calles de la aldea atrayendo todas las miradas curiosas y lujuriosas de algunos aldeanos.

Paró delante de un sitio que estaba bien de precio, luego buscaría a Lee, ahora tenía demasiada hambre para saber donde se había metido.

Entró al restaurante atrayendo de nuevo todas las miradas del lugar, en especial la de un azabache.

—Pero Sasukito, ¿para que necesitas salir a divertirte si para jugar contigo ya estoy yo?-Preguntó desde el asiento de frente del azabache una pelirroja de gafas.

—Hmp...No te importa donde haya ido.- Respondió friamente.

—Pero no te hace falta irte con ninguna zorra de cuarta, yo soy mejor que ellas.- Dijo con arrogancia Karin mientras se colocaba bien las gafas.

—En eso concuerdo con la pelos de escobeta, ¿por qué irte con otras zorras si tienes a la más grande de ellas en taka?-Preguntó con burla el chico de dientes afilados haciendo enojar a la pelirroja.

—¡Repite eso si puedes!-Exclamó la chica de las gafas intentando pegar a Suigetsu, más en cuanto intentó tocarlo se convirtió en agua.-¡Maldito sushi con patas!-Gritó mientras intentaba repetidas veces volver a pegarle sin resultado.

Sasuke veía la escena mientras se pellizcaba la parte superior de la nariz por que le estaba empezando a doler la cabeza. Juugo solo se dedicaba a mirar a sus compañeros con una gota de sudor en su cabeza.

De un momento a otro el local quedó en silencio por la entrada de la chica que estaba causando sensación en la aldea.

—"Sakura..."-Pensó con asombro el portador del sharingan.

Caminando lentamente la chica se sentó en una mesa alejada de la del chico azabache.

El camarero se acercó a la chica y tomó nota de lo que iba a pedir, una vez echo eso se retiró a entregarlo a cocina.

Suerte que la ojijade no lo vio, por que si no se podía armar gorda.

A los pocos minutos entró por la puerta Lee, el "novio" de la pelirrosa.

NARRA SASUKE:

Ese estúpido entró por la puerta y miró en varias direcciones hasta divisar a Sakura.

Se acercó a ella, le dijo algo y después la...besó.

No sé porque, pero siento como mi interior explota al ver como ella corresponde ese beso, ¿no se suponía qué ella me amaba a mí?

—¡Vaya! Y yo que quería follármela esta noche...-Me aguanté las ganas de matar al estúpido de Suigetsu por no montar un espectáculo.

—¡Baka! Ella no me llega ni a los talones.-Dijo Karin, es cierto, Sakura no le llega a los talones, sino que la supera por altura, por que mi linda pelirrosa es mucho mejor que esa zorra...¡Un momento! ¿Dije mi linda pelirrosa! ¿Desde cuando Sakura es mía, me parece linda y la llamo pelirrosa?

—Está mucho más buena que tú zanahoria con patas.- Ahí si concuerdo con Suigetsu, Sakura ya no es una niña, se ve tan diferente...

—¡Maldito!-De verdad que me dan dolor de cabeza, ¿no se callaran por más de dos minutos?

—Juugo...- Susurré llamando la atención del susodicho.

—Decidme Sasuke-sama.-

—Quédate con estos dos, si no se callan mátalos.-Ordené, pues ya me tenían hartos. Aún así al parecer me escucharon y se callaron de inmediato, Juugo parecía ser una persona tranquila, pero con la maldición era un monstruo.

FIN DE LA NARRACIÓN DE SASUKE:

NARRA SAKURA:

Vi entrar a Lee por la puerta, en cuanto me vio vino corriendo.

—¡Oh mi linda flor de cerezo! ¿Me has echado de menos?-Preguntó, iba a contestar, pero me calló con un beso al cual tuve que corresponder si quería dar el pego como pareja delante de todos los aldeanos, pero claro, cada vez que lo besaba sentía repulsión.

—Estuve investigando un poco...-Susurró mientras se sentaba delante mía. ¿Qué habría encontrado?

—¿Qué encontraste?-Pregunté.

—Pues al parecer ese tipo le lava el cerebro a los de su escuadrón prometiéndoles chicas, alcohol y drogas si lo encubren.-Explicó Lee y yo me quedé de piedra, ¿eso era lo qué a mi me esperaba?

—Lee, ¿me disculpas un momento?-Pregunté, no iba a llorar delante de todo el mundo, me encerraría en el baño y volvería con la cabeza bien alta.

—Sí, pero...¿estás bien?-Sé que Lee siempre se preocupó por mí pero yo aún así no podía volver a abrir mi corazón, él se merecía una chica de verdad, no una muerta en vida.

—Sí, no te preocupes, volveré en seguida.-Con eso creo que lo relajé...

—Está bien...-Dicho esto por su parte me fui a los cuartos de baños de chicas.

Entré y me posé delante de uno de los lavabos, me sentía extraña, como cuando tienes que elegir algo que cambiará tu vida y no sabes que escoger, irónico, yo me encuentro en esa situación.

La misión es simple para Tsunade-sama, entrar en una guardia como una cantante, que me retengan y le digan a Lee que seguramente fui raptada por los ninjas de una aldea vecina y que harán todo lo que este en su mano para ayudarme, después de eso tengo que tener sexo con tíos que ni siquiera conozco, por último descubrir donde retienen a las chicas, idear un plan para llevármelas y capturar o matar a Tsuki Anakato y a todos sus subordinados.

Sí, una misión simple para una ninja de mi nivel, solo había una pega, yo soy virgen...

Podría haber elegido perder mi virginidad con cientos de chicos, pero no pude entregársela a ninguno ya que yo había elegido a quien dársela, a Sasuke...

FIN DE LA NARRACIÓN DE SAKURA,

NARRA SASUKE:

Llevaba unos cuantos minutos observando a la molestia oculto en uno de los baños, la notaba pensativa. Lo que debería pensar sería importante o frustrante, ya que por la forma que apretaba el lavabo cualquiera habría dicho eso...

Oculté mi chacra y fui acercándome lentamente. Ella bajó la cabeza ocultando así su rostro por su cabello. Finas lágrimas se perdían por el desagüe del lavabo.

Me sentía mal por verla así, en el fondo sabía que yo debería de tener algo de culpa.

Al parecer ella se dio cuenta de mi presencia y lentamente fue girando su rostro. Creo que fue demasiada impresión, por que cuando me vio se quedó estática en el sitio.

—No puede ser...Sasuke-kun.-Susurró mientras cientos de lágrimas bajaban por sus níveas mejillas.

—Sí que puede ser.-Dije arrogante. No lo pude resistir más y corte la distancia que nos separaba. La acerqué a mi de la cintura y le di un tierno beso que fue correspondido.

FIN DE LA NARRACIÓN DE SASUKE.

El beso se fue haciendo más intenso. Sasuke toco levemente el muslo de Satura como si estuviera diciéndole que enrollara las piernas en su cintura. La pelirrosa comprendió y aún un poco consternada y asombrada subió sus piernas. El portador del Sharingan la sujetó de la cintura a la chica mientras que la esta hacía presión con las piernas enrolladas en la cintura del chico. Sasuke la sentó en el lavabo permitiendo así a la ojijade dejar de sujetarse de su cintura.

Sasuke se acomodó en el espacio que la chica había dejado al soltarse de su cintura y dejar las piernas abiertas.

Se separaron un momento por la falta de aire y antes de que se volvieran a juntar Sakura lo impidió.

—Deten-te...-Susurró entrecortada a escasos centímetros del rostro del azabache.

—¿Por que debería?-Preguntó con voz ronca.

—Primera razón, no sé que haces aquí, segunda razón, yo ya tengo novio y tercera razón, estoy enfadada contigo.-Enumeró mientras el azabache.

—Estoy aquí por qué nos han mandado matar a un tipo.-Respondió a la primera duda de la pelirrosa.-Vas a dejar a ese estúpido incompetente.-Ordenó y de paso insultó a Lee.- Y a lo último que has dicho, no parecías estar enfadada hace un momento.-Susurró sensualmente mientras rozaba su miembro contra la intimidad de la pelirrosa ocasionando que está gimiera.

—Maldito...-Masculló mientras intentaba darle una bofetada, más fue parada por el ojionix.

—Ahora me vas a explicar todo.-Ordenó mientras la besaba apasionadamente.

—No tengo nada que explicar.-Susurró mientras apartaba la mirada del chico.

—Entonces...¿por qué llorabas molestia?-Preguntó con una sonrisa arrogante.

—¡Mhp!-Exclamó.-Te propongo un trato, tú me cuentas tu misión aquí y yo te cuento la mía.-Propuso.

—Aquí no.-Negó.

—Pues entonces ven después a el Bloque B apartamento 215.-Ordenó mientras el azabache asentía ocultando el hecho de que el ya había estado en ese lugar.-Te espero a las 20:00, ya le inventaré algo a Lee.-Explicó mientras fruncía el ceño y habría los ojos.-¡Mierda, Lee! Lo dejé esperando.-Se acordó mientras intentaba apartar al azabache para que le dejara salir.-¡Aparta!-Ordenó, más el azabache no se movió del sitio.

—No te irás una vez que me has dejado así.-Dijo el portador del Sharingan mientras dirigía una mirada a su pantalón ninja ocasionando que la ojijade se sorprendiera.

—¡Ese es tu problema!-Exclamó ruborizada.

—Se convirtió en el tuyo desde que lo causaste.-Explicó indiferente.-Así que o lo solucionas o no irás a ver a tu "noviecito".-Amenazó con un cierto cambio de vos al pronunciar la última palabra.

—Esa ni tu te la crees.-Susurró roja a más no poder.

—Mhp...-Emitió mientras dirigía una mano de la pelirrosa hacía su miembro.

La chica tragó grueso y se relamió los labios al sentir la poderosa erección del chico contra su mano, Sasuke solo puso una de sus sonrisas torcidas al ver como la chica se relamía.

Sakura empezó a mover la mano sobre el pene de Sasuke notando como palpitaba y se movía. Metió su mano por el pantalón del azabache para darle más placer. Primero tocó el miembro y después se dirigió al glande, donde pudo notar que ha el chico le daba más placer.

Sasuke soltaba gemidos roncos mientras posaba las manos en la pequeña cintura de Sakura. Poco a poco notaba como se iba a correr, así que se apoyó en el hueco del cuello de la pelirrosa y seguidamente expulsó todo el semen.

—Ya...ya está, ya te puedes apar...-No pudo terminar la frase ya que el chico estaba depositando suaves besos y lamidas en la nívea piel del cuello de la ojijade.-¡Qué demonios estás...AUCH!-Gritó al sentir como Sasuke succionaba su cuello causando así un chupetón.-¿¡Pero tu estás demente!?-Exclamó mientras se sobaba la parte afectada del cuello.

—Eso te marca como mía.-Susurró mientras la besaba.-Nos vemos más tarde.-Susurró para luego rápidamente marcharse.

—"Sasuke-kun..."-Pensó tocando levemente sus labios, después se lavó las manos y se fue para reunirse con Rock Lee.

Sasuke se sentó junto a su equipo ante la atenta mirada de Karin, Suigetsu y Juugo, que hacía mucho tiempo que no veían a su jefe tan feliz y con ese brillo en los ojos.

La pelirrosa regresó a su mesa mientras Lee se levantaba e iba a ofrecerle asiento a la chica. Antes de regresar a su asiento le dio un casto beso en los labios ocasionando que a Sasuke le ardiera la sangre y que frunciera el ceño.

—Sasukito, ¿estás bien?-Preguntó melosa la pelirroja.

—Mhp.-Musitó.- "Sí, mejor que ese estúpido cuando termine con él."-Pensó con una sonrisa de medio lado mientras planeaba su venganza.