Disclaimer para este y los siguientes capítulos: Todos los personajes que conocen son de JK Rowling, el uso de ciertos nombres son mera coincidencia y no tienen el propósito de herir o burlarse de alguien. El nombre del fic lo base en la película "Cuando Harry conoció a Sally" (When Harry met Sally) pero el contenido del fanfic no tiene que nada que ver con el de dicha película.
Advertencia: El siguiente capitulo contiene lenguaje no adecuado para todas las edades.
Cuando Scorpius conoció a Rose
En un Paseo a Hogsmeade
Al día siguiente…
Despertó con el ceño fruncido. ¿Por qué rayos tienen que despertarse tan temprano, y además despertarla a ella con su charla?
Se sentó en su cama y trato de arreglarse algo el pelo. Abrió sus ojos y miro a todas sus compañeras preparándose para…
-¿Pintarse las uñas? –dijo Rose en un tono bastante amargo- ¿A esta hora?
Lisa, la compañera que la había invitado ayer, dio unas pequeñas risas y le sonrió.
-No tuvimos tiempo ayer para hacerlo –explicó-. Estábamos muy ocupadas eligiendo qué debemos ponernos.
Otra de las chicas, Martha, estaba dando saltitos por la habitación con una falda y una blusa que combinaban bastante bien.
-Ay, ojala que esto le guste a Albus –dijo entusiasmada-. Pero, mientras esté bien contigo, Rose –añadió viendo a la chica.
Rose, desinteresada, hizo un ademán con su mano.
Las chicas siguieron con lo suyo mientras ella se levantaba y se peinaba con una expresión bastante amarga. "Estúpido cabello" se dijo a sí misma, mientras trataba de deshacerse de esos nudos en su cabello con su peine, casi arrancándose la cabellera de un tirón.
Lanzó un bufido antes de agarrar una coleta y amarrarse su cabello. Este no iba a ser su día.
-¡No! ¿Qué estas haciendo? –escuchó a Martha decir antes de que se acercara y le quitara su coleta.
Rose la miró molesta, mientras el resto de sus compañeras la rodeaban y empezaban a ver su ropa, y agarrar su peine.
-¿Qué es lo que están haciendo? –murmuró para sus adentros.
La mayoría de las chicas estaban listas, por lo que empezaron a buscar ropa para ella mientras Lisa se encargaba de su cabello y Martha se vestía.
"No es que vamos a un baile o algo" pensó Rose al ver a todas sus compañeras.
Lisa empezó a cepillar su cabello, milagrosamente sacando todos sus nudos sin que le doliera ni un poco a Rose. Ella la miraba sorprendida mientras hacia su trabajo.
-¿Qué te gusta más? –le pregunto Lisa.
-¿Cómo?
-Para tu cabello ¿te gusta tomado, suelto, trenzado…?
Rose tardó unos segundos en responder.
-Um… no sé, tú decides.
Esa respuesta pareció animar bastante a Lisa, ya que empezó a hacer algo en su cabello que ni siquiera quería saber qué era. Escuchaba las voces de sus compañeras de fondo.
-¿Qué te parece esto?
-No, no, es muy delgado para hoy.
-Pero podría usarlo con una chaqueta.
-¿Que acaso no tiene una linda bufanda?
-No, pero mira estas botas.
-¡Wow!
-¡Son de dragón!
-Rose, tienes que decirme dónde las conseguiste.
"Blah, blah, blah… eso es todo lo que dicen" pensaba mientras tenía sus ojos cerrados y Lisa se ocupaba de su cabello. Era tan… relajante. Gente encargándose de sus cosas… Ahhh debería hacer esto mas seguido.
No era tan unida con el resto de sus compañeras. De hecho, no era muy unida a mucha gente de la escuela. Le era fácil hacer amigos, pero prefería pasar las tardes después de clase leyendo un libro o terminando alguna tarea. Pero eso no significaba que fuera la apartada del grupo. En muchas ocasiones había ido a alguna de las juntas que sus compañeras tenían, y hasta incluso el verano pasado fue invitada a la fiesta de Lisa y lo pasó bien.
Esa fue la fiesta donde tuvo su primera conversación con RAI y sintió mariposas en su estómago.
Ambos estaban sentados al lado del otro y de la nada apareció el tema de Quidditch. Aunque hayan conversado por diez minutos (RAI se fue a bailar con la prima de Lisa), fueron los mejores diez minutos que ha pasado hasta ahora. Y sí, se paso el resto de la fiesta recapitulando en su cabeza cada palabra que hablaron, recordando sus expresiones y sus miradas.
-¡A Rose le va a encantar esto!
Rose abrió sus ojos repentinamente y miro a Martha, la dueña de esa oración.
Martha estaba sujetando un atuendo que a ella nunca se le hubiese ocurrido. Sus botas de dragón con una falda y un lindo sweater. "Interesante" Esas compañeras que tiene…
Dos horas después…
Agarró su bolso tranquilamente y siguió al grupo, mientras ellas comentaban en lo que iban a hacer en Hogsmeade.
Se encontraron con los chicos en la sala común, y trato de cubrirse la cara para que Ray no la reconociera. Pero, agh, Albus…
-¡Rose! ¿Por qué tanto maquillaje en la cara?
-No tanto maquillaje tonto, es solo brillo labial.
Oh como lo iba a matar cuando todo esto terminara.
-¿Brillo qué?
Su discusión no pudo terminar, ya que el resto de los Gryffindors se iban yendo de la sala y tuvieron que alcanzarlos.
Caminando por los pasillos, se encontraron con varios alumnos que, al igual que ellos, iban en un grupo grande al pueblo.
-Hola, Rose.
Rose miro a su izquierda, y se encontró con la piel marrón de RAI. Sintió que sus mejillas se sonrojaban.
-Ho-hola, Ray –dijo tímidamente.
-Escuche que la película que vamos a ver es muy buena, esta basada en una obra de Shakespeare.
Una de las cosas que tenían en común era el interés en lo muggle, el siendo hijo de muggles y ella teniendo abuelos que no eran magos. Ambos hablaban acerca de los computadores, autos, celulares, cualquier cosa que la tecnología muggle trajera al mundo. Y lo mejor era que nadie entendía de lo que estaban hablando, excepto Albus, ya que la mayoría eran de sangre pura o de familias que habían vivido muchos años en el mundo mágico.
-Sí, Romeo y Julieta, una de mis favoritas.
-A mí me gusta Julio Cesar, es increíble –contestó el, mostrando sus dientes blancos.
La boca de Ray tenía labios finos, y su nariz era larga, como la mayoría de su gente. El era muy patriota, y siempre llevaba especias de la India con él para ponerle a su comida. Una vez Albus le contó que probó su comida india y que era lo más picante que podía existir en el mundo, pero buena.
Tenía una hermana en el año de James, también en Gryffindor, y era bastante linda. James y ella salieron cuando estaban en quinto año, pero ahora son solo amigos, según él. Lily le ha contado que todavía encuentra cartas de la hermana de RAI en la habitación de James.
-¿Has leído la nueva novela de Victoria Cook? –pregunto Rose, para poder hablar mas rato con el.
-¿Entendiendo mi mundo? –ella asintió- Sí, es bastante buena.
El sonrió, pero justo antes que Rose se desmayara de tanto bochorno, Albus los llamó.
-¡Ey chicos, apúrense que el cine está lleno!
--
Los vio entrar por la sala oscura, él estaba sentado en la esquina contraria a donde entraron, y no sacó su vista de ellos.
Era un grupo bastante grande, casi todos los Gryffindors de su año estaban allí. Hablaban entre ellos, buscando asientos, y para la suerte de Scorpius, encontraron unos al otro lado de la sala.
Se fijo que Weasley estaba hablando animadamente con el chico Singh, que respondía de la misma manera. Malfoy hizo una mueca antes de fijarse en la película que iban a dar, pero había algo dentro de sí mismo que le molestaba y no le dejaba concentrarse.
--
A la mitad de la película, y el segundo vaso de soda, se empezó a poner algo inquieta.
Se movía de un lado para el otro, sin poder concentrarse en la estrella de la película, que a propósito, era tan guapo como el chico que estaba sentado a su lado izquierdo. Miró hacia esa dirección y encontró la mano de RAI en la posa vasos, y daba leves golpes con sus dedos, haciendo un ritmo que en ese momento la hacía más inquieta. Le costaba respirar y sentía una gran presión sobre su pecho.
-Permiso –dijo Rose.
Ray dejó de mirar la pantalla grande para fijarse en la chica que en ese momento se estaba parando.
-Voy al baño.
-¿Necesitas que te acompañe? –preguntó el chico, viéndola algo preocupado.
-No, no importa –le sonrió levemente-. Puedo ir sola, no me demoraré mucho.
Rose salió de la sala seguida por la mirada de Ray. Al salir del cine sintió cómo el aire frío le golpeaba en su cara y se sintió mil veces mejor que estando adentro.
-Estrés –se dijo a sí misma.
¿Y cómo no iba a tener, si tomó la mayoría de sus electivos avanzados (es decir, de quinto año), y siempre estaba ocupada con deberes de la escuela o haciendo otra cosa?
Tal vez debería empezar a calmarse de a poco, ir a un lugar más relajado que un cine lleno de adolescentes gritones sin añadir el alto volumen de la película. Tal vez podría ir a dar un paseo por el lago (si es que no estaba tan frío) o relajarse en su dormitorio más seguido. Suspiró dos veces, pasó las manos por la cabeza tratando de relajarse y se dio vuelta.
¡BAM!
Casi se cae de espaldas al chocarse con un pilar que sospechosamente no estaba antes detrás de ella.
No, espera.
No era un pilar.
Era…
-¿Weasley?
Lentamente, sin mover un centímetro de su cabeza, levantó sus ojos y miró que no era un pilar, era Malfoy.
-¿Malfoy?
Él, como ella, no había movido la cabeza, pero la miraba hacia abajo.
Se dio cuenta que el estaba sujetando sus brazos para que no se cayera de espaldas, y al parecer él también se había dado cuenta de eso ya que la soltó en menos de un segundo.
Dando un paso hacia atrás y todavía sin quitarle los ojos de encima, se le vino algo a la mente.
-¿Estabas viendo "Sobreviviendo Entre los Dragones"? –eso fue más frase que pregunta.
Malfoy, notablemente incómodo, miró a otro lado mientras se arreglaba su chaqueta. Rose, en ese momento, tenía demasiadas ganas de reír que no pudo esconder su sonrisa divertida.
-Puede ser –murmuró Malfoy en voz bastante baja, pero Rose aun pudo escuchar.
La chica, de alguna manera sintiéndose más cómoda, puso sus manos en los bolsillos de su abrigo.
-¿Qué te trajo aquí afuera? –preguntó, su voz sonó más curiosa de lo que debía haber sonado.
--
Estaba seguro que sus ojos tenían la misma curiosidad que los de ella. Después de unos momentos empezó a sentir que Weasley se incomodaba por aquella pregunta, seguro que pensaba que no era educado preguntarla.
-Honestamente –empezó a decir-, no lo sé ¿Y tú?
Weasley lo miró de nuevo, ladeó la cabeza y miró a una diferente dirección, como si estuviera pensando.
-Estrés –respondió.
Alzó una ceja y la volvió a bajar al siguiente instante. Todos sabían que Rose Weasley, la mente más brillante de su generación, o de Hogwarts, estaba tomando cursos avanzados en la mayoría de sus electivos, además que siempre estaba estudiando o haciendo otras cosas.
-Ya veo… -comentó sólo para aportar algo a la conversación.
--
Ambos miraron en diferentes direcciones, hasta de Rose habló.
-No te he visto en la biblioteca estos últimos días –comentó.
Ellos siempre se veían en la biblioteca. A los dos les gustaba sentarse en la parte de atrás, donde nadie podía molestar.
A veces se sentaban juntos o se ayudaban con las tareas, pero últimamente Rose ha estado tan concentrada en sus deberes que apenas se fijaba quien pasaba a su lado o se sentaba en su mesa.
-Yo tampoco –contestó él de vuelta.
Sí, al parecer los dos han estado bastante ocupados.
-¿No sería mejor que entráramos? –preguntó Rose.
Los dos caminaron de vuelta hacia la entrada del cine y tiraron de la puerta.
Pero la puerta no se abrió.
Malfoy trató con las otras puertas, empujándolas y tirándolas, pero no funcionaba.
Un fuerte y agudo sonido salió de una parte, y los dos chicos se taparon sus orejas.
-Ya no puedes entrar al cine –dijo una voz, seguida por una risa bastante burlona.
-Estúpido sistema de seguridad –dijo Malfoy entre dientes.
Soltó las manillas de las puertas y miró a Rose por unos segundos.
La chica sintió una gota caer sobre su frente.
-Oh, mierda.
De un segundo a otro, las calles de Hogsmeade estaban empapadas al igual que ellos.
Malfoy la agarró del brazo y los dos cruzaron la calle vacía. Al llegar al otro lado, ambos corrieron lo más rápido que podían a la tienda más cercana sin leer el letrero que tenía sobre la entrada. Abrió la puerta, que por suerte no estaba bloqueada como la del cine, y los dos entraron apresuradamente. Rose, algo confundida, miró a su alrededor y vio que no estaban en la tienda adecuada para esconderse de la lluvia, especialmente con Malfoy, o cualquier otro ser masculino.
Lamentablemente el cine quedaba en uno de los callejones más alejados del centro del pueblo, ya que no había espacio suficiente para construirlo allí. Rose siempre se preguntó porqué nadie pensó en usar un hechizo reducidor, pero ya era muy tarde para decirle a los constructores que lo hicieran.
El lugar se localizaba en una de las calles más deshabitadas de Hogsmeade, donde solo gente venía cuando tenían emergencias. Tal vez lo construyeron en esa calle para que más turistas vinieran a ver que había allí, pero no fue una muy buena idea construirlo en frente de una…
-¿Necesitan ayuda los jóvenes? –pregunto una señora, tratando de esconder lo molesta que estaba con una voz amable. Llevaba una caja llena de nueva ropa interior para mujeres en sus brazos.
Lencería.
Capítulo tres editado por mi :)
atte
Mrs Scorpius Malfoy
