Holiwis lectores-san nwn/ perdonen la tardanza es que estuve muy vaga en esto últimamente u.u XD bueh, aca les traigo el tercer capítulo de ¿¡El Prometido de Setsuna!? y que espero que disfruten :D
Agradezco al user tojaka por leer y comentar el capítulo anterior :3
Renuncia: Negima no es mio, todo es de Akamatsu-sensei, excepto mi OC :3
Chapter 3
Ahora mismo , muchas cosas rondaban por la cabeza de Setsuna, la repentina aparición de su amigo Mirai Tsukuda, la proposición de matrimonio entre ellos y el porqué de eso, pero lo que más sorprendió a la espadachín en ese momento, no fue el beso que le dio Mirai a ella en los labio, lo más sorprendente de eso, es la declaración de él hacia ella, y su determinación para conquistarla.
Ella mentiría si dijera que en ese momento no estaba sonrojada hasta las orejas, con el corazón latiendo como loco, y con unos nervios indescriptibles aumentando conforme pasaban los minutos.
Pero la gota que colmó el vaso, fue lo que paso a continuación.
Mirai, percatándose de los nervios de su amiga, su cara que ahora rozaba por el bordo, y su momento de vulnerabilidad, se acercó bruscamente y le dio un abrazo con claras intenciones de no apartarse de la espadachín.
Setsuna se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, y se apartó rápidamente de Mirai, quedando ella solo a un metro de distancia de él, frente a la puerta de la enfermería, y adoptando ahora mismo una mirada intensa y rechazo.
"Mirai-kun, nunca pasara 'eso' entre nosotros…" –Prosiguió hablando- "Yo ya tengo a alguien en mi corazón, y no soy capaz de casarme con alguien que no sea esa persona"
Mirai se sorprendió por lo que dijo Setsuna, entonces, él toma aire y comienza a hablar.
"Y dime Setsuna-chan ¿Qué crees que pasara si no me caso contigo? ¿Crees que tú puedes controlar a tu demonio interno sin perder el control?" –Dijo Mirai con su mirada fija en Setsuna-
"Yo…buscare una forma de controlar mi energía demoniaca, y así ya no hacernos daños los dos" –Dijo Setsuna-
Dicho eso, Setsuna abrió la puerta de la enfermería y se fue de allí para volver a sus clases regulares.
Mientras miraba aquella puerta donde salió aquella chica que robo su corazón, Mirai solo pudo decir lo siguiente.
"Setsuna, voy a hacer que te enamores de mi…ya lo veras…" –Dijo Mirai con una sonrisa determinada en su rostro-
Aula 3-A…
Al llegar Setsuna al salón, puso su bolso (o mochila), que contenía sus libros y útiles escolares en su pupitre. Al ver que Negi aún no estaba allí (probablemente esta ocupado con cosas de maestros), se dirigió a hablar con su Ojou-sama para matar el tiempo, pero al ver el asiento de ella, se dio cuenta que Konoka no estaba.
Eso le resultaba extraño ya que sabía que ella había venido al colegio, así que fue hacia Asuna para saber si sabía algo sobre Konoka.
"E-Eh, Asuna-san…" –Dijo Setsuna hacia la pelirroja-
Asuna se dio cuenta de la presencia de la espadachín detrás de ella, y al darse la vuelta, le dio una mirada que ella no creyo recibir. Asuna le dio a Setsuna una mirada de odio y que no tiene nada de compasión (ya saben, esas miradas que matarían a alguien U¬¬).
"¿Sucede algo Setsuna-san?" –Dijo Asuna con su tono de voz normal, pero con su mirada de enojo aun puesta en ella-
"E-Eh…quería preguntarte si sabías algo sobre O-Ojou-sama, porque no la veo en su asiento, y ella vino aquí" –Dijo Setsuna nerviosa por como la miraba su amiga-
"Konoka se sentía mal, así que me dijo que volvería al dormitorio" –Dijo Asuna-
"A-Ah, ya veo…" –Dijo Setsuna-
La espadachín iba a preguntarle otra cosa a Asuna. Probablemente la mirada de enojo hacia ella, pero "afortunadamente", llego Negi al salón, y dio por comienzo las clases, que como siempre, termino con una pelea entre Asuna y Ayaka, y con las demás del 3-A apostando por una de ellas.
Pero esta clase se sintió diferente para Setsuna, ya que, además de no haber prestado mínima atención a las clases de Negi, o las clásicas peleas de sus compañeras, estuvo muy pensativa sobre su conversación con Mirai, los extraños sentimientos que empezaba a brotar en ella, y…el beso que él le dio.
Setsuna al recordar aquel beso, toco suavemente sus labios con los dedos de sus manos e inconscientemente se dibujó una sonrisa en su rostro, y una sensación de felicidad y calidez se formó dentro de ella. Al darse cuenta de lo que estaba haciendo, sus mejillas ardieron al rojo vivo, y trato de sacar rápidamente esos pensamientos de su mente.
Luego de las clases…..
Al terminar las clases, Setsuna por un momento pensó en ir al dormitorio de Asuna y Negi, para ver a Konoka, pero al percatarse que la fría mirada de la pelirroja hacia ella, no había cambiado, decidió caminar un poco para matar el tiempo, y tal vez, reflexionar un poco sobre las cosas que últimamente le estaban pasando.
Al seguir caminando, Setsuna se dio cuenta que termino frente a la entrada de un parque, que sumado el cielo estaba en la cúspide del ocaso, y el viento cálido que tocaba su rostro, le daba una bella vista en la que cualquiera estaría en ese parque hasta que el cielo se vuelva negro y las brillantes estrellas aparezcan para alumbrarlo.
Ella se adentró al lugar y entonces, pudo percatarse de esa presencia, la presencia de esa chica que siempre hacia latir su corazón más rápido de lo normal, que hacía que sus mejillas se tornaran rojas, que hacia...que olvidara todo lo malo y pudiera disfrutar de lo bueno de las cosas…esa chica que provocaba que ella fuera feliz. Aquella chica que vio Setsuna era sin lugar a dudas, la heredera Konoe y aspirante a ser la curandera más poderosa que se haya visto. Esa chica era Konoka Konoe.
Konoka estaba sentada en un columpio, con una mirada triste, perdida y cabizbaja hacia el suelo. Parecía que no estaba prestando nada de atención a su alrededor, hasta que una voz la saco de sus pensamientos.
"¡Ojou-sama!" –Grito Setsuna hacia Konoka-
Konoka levanto su vista, y pudo notar a la dueña de aquel llamado, era su amiga de la infancia y guardaespaldas Setsuna Sakurazaki, quien corrió hacia ella, con una mirada de preocupación en sus ojos.
"Secchan…" –Dijo Konoka sorprendida por la aparición de su guardián-
"¿Qué hace aquí Ojou-sama?¿No se supone que estabas en los dormitorios como me dijo Asuna-san?" –Dijo Setsuna-
Konoka no respondió ninguna de las preguntas de Setsuna, al contrario, en lugar de eso, ella solo se quedó callada y bajo la vista de la espadachín, con su corazón aun dolido por el recuerdo de lo acontecido aquella mañana en la enfermería, al haber visto a su amiga y a ese chico, que se hacía llamar su prometido, besándose.
Setsuna estaba sorprendida por la actitud de su Ojou-sama, no imagino que ella solo ignoraría sus preguntas y pusiera esa mirada de reflejaba tristeza en su ser. La espadachín quería hacer algo, lo que fuera para que Konoka ya no estuviera triste, porque si algo es que odiara más, es que su princesa estuviera triste.
Sin darse por vencida, Setsuna se sienta en un columpio que estaba a la derecha de donde estaba el de Konoka. Ella estaría ahí, todo el día si fuera necesario, hasta que su Ojou-sama le dijera exactamente lo que estaba sucediendo.
Pasaban los segundos, los minutos, y todo eso…parecía una eternidad, ahora mismo reinaba el silencio absoluto en el que ninguna quería hablar por el miedo. El viento cálido que mecía las hojas, las hermosa puesta de sol que ocurría detrás de las estudiantes, las sombras que caían delante de ellas, y las hojas danzando al ritmo del viento, daba un ambiente perfectamente tranquilo que nadie querría romper.
"Secchan…" –Dijo Konoka hacia la espadachín pero con su mirada aun hacia el suelo-
"¿Q-Que Ojou-sama?" –Dijo Setsuna nerviosa-
"Voy a preguntarte algo, y quiero que respondas con total honestidad ¿Okey?" –Dijo Konoka-
"S-Si, entendido" –Dijo Setsuna-
"¿Cuáles son tus sentimientos por Mirai-kun, Secchan?" –Dijo Konoka con voz firme pero con una mirada de preocupación en sus ojos-
Aquella pregunta le había caído encima como un balde de agua fría. Jamas se espero ese tipo de pregunta, y más por el tono de voz que uso al formularla.
"¿E-Eh?¿P-Porque dices eso Ojou-sama?" –Expreso Setsuna sorprendida y nerviosa-
"Responde Secchan" –Dijo Konoka firmemente-
Setsuna se quedó mirando fijamente hacia Konoka unos segundos, entonces, tomo aire y empezó a hablar.
"Mis sentimientos por Mirai-kun son solamente de amistad Ojou-sama, solo pienso en él como un gran amigo" –Dijo Setsuna con una sonrisa en su rostro-
Al escuchar aquello, un gran alivio se formó en ella, y no pudo evitar sonreír al saber que su guardiana no tiene sentimientos románticos hacia Mirai. Pero al levantar su mirada, noto en los ojos de Setsuna, una, aunque pequeña, inseguridad sobre lo dicho recientemente. Esa mirada provoco que su preocupación y miedo volviera a ella.
"Dime la verdad Secchan ¿Qué es lo que sientes realmente por Miria-kun?" –Esa última palabra la dijo en un tono de tristeza, que para su suerte, Setsuna no noto-
Setsuna se sorprende por lo que dijo Konoka, ya que lo que decía era verdad, porque muy en su interior, había confusión en ella respecto con sus emociones por Mirai, aunque trato de ocultarlo, para evitar malentendidos con Konoka.
"Bien Ojou-sama…tiene razón…" –Suspiro Setsuna y prosiguió- "Yo…no se lo que siento por Mirai ahora, antes estaba segura que solo sentía amistad por él…pero recientemente…siento que…mi corazón se acelera al estar cerca de él…y me pongo roja y feliz cuando pienso en él…yo…tengo miedo que lo que sienta por Mirai sea…amor…" –Setsuna baja su rostro después de confesar aquello-
Konoka no pudo creer lo que escucho. Si Setsuna no tuviera su mirada cabizbaja, ella hubiera notado que los ojos de Konoka estaban abiertos de sorpresa. Konoka tenía una vaga idea, pero nunca se esperó que su amiga realmente pudiera tener sentimientos románticos hacia Mirai.
Como su amiga y compañera, Konoka debía apoyar con entusiasmo el enamoramiento de su Secchan…aunque eso le doliera mucho por dentro.
En los dormitorios…
Ahora mismo, ambas chicas estaban en camino al dormitorio de Konoka, porque Setsuna insistió en que la acompañaría como es debido a su lugar de residencia. Ya cuando llegan allí, la curandera hace algo que deja sorprendida a Setsuna.
Konoka se abalanza hacia su protectora y le da un fuerte abrazo que ruboriza por completo a la espadachín.
"¿¡O-O-Ojou-sama!? ¿Q-Q-Que h-hace?" –Tartamudeo muy nerviosa la espadachín-
Los latidos del corazón de la shinmenryuu se aceleraron como loco, sus manos temblaban del nerviosismo, y sus mejillas se estaban tornando bordo.
"No es nada Secchan" –Dijo Konoka apartándose un poco y mirando a su amiga con una alegre sonrisa- "Es solo que estoy feliz por ti, y quiero que sepas que si necesitas ayuda, puedes decírmelo" –Dijo eso ultimo con un tono no muy alegre-
"E-Esta b-b-bien" –Dijo Setsuna y se apartó de ella- "N-Nos vemos mañana Ojou-sama"
Setsuna sefue de allí a paso rápido por dos razones: estaba muy nerviosa por lo que acababa de suceder y quería volver a su dormitorio, y estaba bastante colorada por el abrazo de Konoka, y no quería que su princesa viera su rostro.
"Hehe, es muy kawaii cuando se sonroja" –Penso Konoka con una sonrisa- "Secchan…este dolor que tengo en mi pecho…espero que se vaya cuando seas feliz…"
Después de despedirse de la espadachin, Konoka se adentró en su dormitorio, sin percatarse que en las sombras, ella fue observada por cierto chico que es muy celoso cuando se trata de su Setsuna.
Ahora mismo, en la rama de un árbol alto, que daba la vista para observar algunos dormitorios, entre ellos el de Konoka, Asuna y Negi, estaba un joven con una sudadera gris, pantalones negros y zapatos del mismo color, observando con cierto enojo la puerta del dormitorio de la heredera Konoe. El joven al quitarse la capucha de la sudadera, se ve que tenía el cabello negro y algo alborotado, y con una curita en su mejilla izquierda. Ese chico era el prometido de Setsuna, Mirai Tsukuda.
"Oh Konoka-ojousama, no permitiré que me quites a mi Setsuna" –Él sonrió- "Ahora que tengo esta oportunidad de estar con ella, no dejare que nadie me la quite, y si es necesario, peleare por mi chica"
Dicho eso, el joven sonrió burlonamente, se colocó la capucha, y desapareció de la vista normal en solo unos segundos usando el shunpo.
"Te veré esta noche princesa" –Fue lo último que dijo Mirai antes de desaparecer-
1:00 AM; Habitación de Konoka, Asuna y Negi….
La escena cambia se muestra al trio de jóvenes magos, durmiendo plácidamente cada uno en sus camas, sin ninguna preocupación alguna. Konoka al parecer estaba teniendo problemas para dormir, ya que estaba sudando a cada rato, se movía a cada rato en su cama para poder acomodarse, y tenía una expresión de miedo en su rostro, como si tuviera miedo de perder algo…o alguien.
"N-No…no te vayas…p-por favor…Secchan…" –Inmediatamente Konoka abre sus ojos, muy nerviosa por su reciente pesadilla- "Solo…fue un sueño…"
Konoka despertó con mucha sed, así que se levantó de su cama y fue caminando sin hacer mucho ruido, ya que Asuna y Negi aún estaban durmiendo, hacia la cocina para tomar un vaso de agua refrescante.
Al cumplir su cometido, ella vuelve hacia su cama con deseos de no tener nuevamente ninguna otra pesadilla, pero repentinamente, alguien toca firme, pero suavemente, tres veces la puerta.
Ella estaba sorprendida por el repentino ruido, así que tomo una chamarra azul que estaba en una de las sillas que estaban cerca de Konoka, se la puso rápidamente sabiendo que afuera hacía mucho frío, y abrió lentamente la puerta del dormitorio para no hacer mucho ruido. La heredera Konoe se sorprendió mucho al ver frente a sus ojos a Mirai quien vestía una chaqueta negra de cuero, con una sudadera azul marino debajo, con su capucha puesta, además de unos guantes blancos con los dedos desnudos junto con unos pantalones grises debajo y zapatos negros deportivos. Mirai estaba mirando fijo y seriamente a Konoka.
"M-Mirai-kun…¿Qué haces aquí a esta hora?" –Dijo Konoka nerviosa-
"Tengo que hablar contigo" –Dijo Mirai firme-
"¿No puede ser mañana?" –Dijo Konoka-
"No, es importante, tiene que ser ahora" –Dijo Mirai seriamente-
"E-Está bien ¿Quieres pasar?" –Dijo ella nerviosa por la actitud del chico-
"No, preferiría que fuéramos a hablar a otro lugar…más privado" –Expreso Mirai con un tono de voz algo misterioso-
"¿Otro lugar?¿Adónde propones ir?" –Dijo Konoka entre nerviosa y curiosa-
"En el patio de la academia" –Dijo Mirai-
"E-Está bien, dame unos minutos para cambiarme e iré contigo" –Dijo Konoka-
"Bien" –Afirmo Mirai
Konoka cerró la puerta de su dormitorio, y fue hacia su armario para tomar alguna ropa para la época de frío.
10 minutos después, Konoka ya estaba lista para reunirse con Mirai. La maga vestía una chaqueta gruesa de color gris azulado, con mangas blancas, y debajo usa una camisa blanca de manga larga. Debajo usa unos pantalones de invierno grises y unos zapatos blancos.
Konoka estaba muy nerviosa a medida que se acercaba a la puerta de entrada. Tenía miedo de lo que fuera que Mirai quisiera hablar con ella, o de lo que le querría hacer.
A medida que daba sus pasos, su corazón latía con rapidez, y sentía un sentimiento extraño en su estómago, como si quisiera vomitar. Pero no era momento de ser miedosa, así que trato de pensar en cosas buenas, entre ellas Setsuna, y pudo abrir con valor la puerta para encontrarse a Mirai , con una mirada despreocupada, al lado izquierdo de la puerta, y con sus manos en los bolsillos.
"Bueno ¿Nos vamos?" –Dijo Mirai sonriendo-
"S-Si" –Dijo Konoka con nervios-
1:30 AM; Patio de la Academia Mahora…
Al llegar al patio, ambos se sentaron en una banca de madera que estaba por allí para conversar más cómodamente. Hacía mucho frío allí, aproximadamente unos 10 grados, el viento que tocaba a aquellos dos jóvenes era congelante, y sus cabellos eran "lanzados" hacía atrás por la dirección de la corriente helada.
Ambos se quedaron callados por unos segundos que parecían eternos.
Entonces el primero en hablar fue Mirai.
"¿Cuáles son tus sentimientos por Setsuna-chan?" –Interrogo Mirai a Konoka-
Konoka nunca se le cruzo por la cabeza que Mirai preguntaría eso, así que como resultado por pensar en las palabras correctas para su respuesta, se puso roja como un tomate.
"¿S-Sentimientos? N-No se dé qué h-hablas Mirai-kun, Secchan es solo mi amiga" –Dijo Konoka muy nerviosa, con sus mejillas muy coloradas-
"¿Enserio? No me mientas Konoka-ojousama, se perfectamente lo que vi hoy en la entrada de tu dormitorio" –Dijo él con un tono de enfado en su voz- "Así que si realmente sientes algo más que amistad por Setsuna-chan, es mejor que lo digas ahora"
Konoka estaba sorprendida, peor, estaba pasmada por las palabras de aquel muchacho. No se esperó que él fuera tan celoso para espiar a Setsuna y a ella en uno de sus encuentros. Ella iba a negar nuevamente sobre la situación, pero repentinamente, algo en su interior…algo dentro de su pecho…algo dentro de Konoka…le dijo que no negara sus sentimientos…que si lo hacía, se sentirá peor de lo que ya está ahora. Entonces…infinitos recuerdos pasaron por su mente…entre ellos los primeros recuerdos con Setsuna de pequeñas…las veces que jugaron juntas, los momentos tristes…y también los momentos en donde esa pequeña espadachín siempre la protegía…
Ahora nuevos recuerdo pasaron…donde estaban en Kyoto, en donde Setsuna la protege a ella de los ataques de esa malvada maga oriental…cuando ellas estuvieron en Cinematown y se sacaron aquella foto juntas…Konoka también recordó cuando esa noche, su compañera la tenía en sus brazos, volando por los cielos con esas grandes y bellas alas blancas…
"Eres como un ángel"
La heredera Konoe recordó cuando dijo aquellas hermosas palabras a su guardián, compañera, amiga, y…primer amor.
Konoka toma aire, y observa con mirada determinada a Mirai.
"Tienes razón Mirai-kun, te he estado mintiendo" –Dijo Konoka- "Yo estoy enamorada de Secchan…y por eso…me duele que haya posibilidad que ella se enamore de ti…" –Konoka se sonroja y prosigue- "Por eso…por eso…peleare por ella…no quiero que Secchan se aleje de mi…no de nuevo…así que si hay chance de que este junto a mi…me acercare tanto como pueda a ella…y me le declarare…" –Expreso con tranquilidad y alegría-
Mirai estaba muy sorprendido por la honestidad de Konoe. Es verdad que le había pedido la verdad sobre lo que pensaba realmente de Setsuna, pero nunca se imaginó que su amor era tal para pelear con ella y declarársele.
"Gracias por ser sincera Konoka-ojousama" –Dijo Mirai sonriendo con felicidad- "Y como tú fuiste honesta conmigo, yo lo seré contigo"
Konoka estaba confundida por las palabras de él.
"Te contare como es que me enamore de Setsuna-chan" –Expreso Mirai con felicidad-
Flashback:
La escena cambia, y se observa un lugar al aire libre que estaba lleno de árboles, arbustos, junto con un gran río y un gran cielo azul despejado, con el clima perfecto, ni muy caluroso, ni muy frío.
En ese lugar se encontraban dos niños de unos 11 o 12 años aproximadamente, entrenando con sus espadas de maderas el kendo para hacerse más y más fuertes cada vez.
Entre ellos estaba un niño de cabello negro, con traje de entrenamiento gris, y unos fieros ojos carmesí observando a su oponente mientras bloqueaba o evadía sus ataques. El otro niño, era en realidad, una niña de 11 años de cabello negro, atado a una cola de lado, con traje de entrenamiento blanco, y unos fríos ojos oscuros como la noche, bloqueando todos los ataques de él chico.
Esos niños eran Mirai Tsukuda y Setsuna Sakurazaki en su entrenamiento matutino al aire libre.
…
Unas horas después, ambos jóvenes decidieron parar con el entrenamiento para tomar un descanso.
"Huf…huf…t-te ganare Setsuna-chan…ya verás…" –Expreso Mirai mientras tomaba bocanadas de aire-
"Huf…has mejorado Mirai-kun, pero aun te falta para poder ganarme" –Dijo Setsuna mientras le daba una sonrisa burlona al niño-
"Y-Ya verás! Estoy seguro que la próxima vez te hare comer el polvo!" –Dijo Mirai enfadado por la actitud de su compañera-
"Hehe, espero verlo" –Expreso Setsuna, ahora con una sonrisa de alegría mientras observaba el horizonte-
Mirai se quedó sorprendido por lo que estaba viendo. Era a su compañera de entrenamiento, con una sonrisa de verdadera felicidad en su cara, nunca vio una expresión de felicidad tal en ella, ya que la primera vez que la vio, era completamente seria, y su mirada tenía una expresión fría, como si no quisiera confiar en nadie.
Ahora que observaba bien, Setsuna tenía una linda sonrisa, y sus ojos extrañamente lo dejaban hipnotizado, como si el tiempo se detuviera, y lo único que importara fuera la felicidad de ella.
De repente, el corazón de Mirai empezó a latir, poco a poco, primero latidos lentos y suaves, luego empezó a aumentar la intensidad. El niño se percató estaba, a su parecer, subiendo la temperatura. Pero lo que en realidad sucedía es que su rostro poco a poco, latido a latido, se tonaba más y más rojo.
Setsuna dejo de mirar el cielo, y se sorprendió por la cara perdida y colorada que tenía su amigo.
"¿Eh? ¿Tienes fiebre Mirai-kun?" –Dijo Setsuna preocupada mientras se acercaba a su compañero-
"¿E-Eh? N-N-No Setsuna-chan" –Tartamudeo Mirai nervioso-
¿Qué le estaba pasando? ¿Porque ahora se estaba poniendo nervioso con la cercanía de su amiga? Antes no le pasaba eso, incluso hubo veces que se bañaron juntos. Pero ahora, con solo ver a Setsuna, sentía que su corazón palpitaba como loco, y sus mejillas se ruborizaban cada vez más.
"Quédate quieto Mirai-kun" –Dijo Setsuna mientras acortaba la distancia de su amigo-
"¿Eh?" –Fue lo único que expreso Mirai antes de darse cuenta de lo que estaba pasando-
Ahora mismo, Setsuna estaba a unos pocos centímetros cerca de Mirai. Ella estaba frente al ruborizado chico, mientras juntaba sus frentes y tocaba con su mano derecha, una parte de su sien, para tomar la temperatura. En ese mismísimo segundo, los latidos de Mirai aumentaron a diez por segundo, y su rostro parecía un tomate maduro. Las manos del joven temblaba y empezaban a sudar por los nervios.
"¿Q-Q-Que e-estas h-haciendo S-Setsuna-chan?" –Expreso muy avergonzado Mirai-
"Estabas muy rojo así que te esto tomando la temperatura" –Dijo Setsuna, y se aparto del chico- "Pero al parecer no tienes nada, aun así"
"A-Ah, y-ya veo" –Expreso Mirai nervioso-
"Aun así, si te sientes mal, dímelo y pararemos con el entrenamiento ¿Si?" –Setsuna le dio una sonrisa a su amigo-
"H-H-Hai" –Afirmo muy nervioso Mirai-
Luego de aquello, los niños decidieron no irse y quedarse a acampar afuera para continuar con su entrenamiento mañana.
En la noche, cuando Setsuna se durmió, Mirai no podía ni cerrar los ojos debido a los nervios de estar solo con ella. Sobra decir cuan nervioso y sonrojado estaba por ello.
Así que con un completo insomnio, Mirai se levantó y camino en silencio hacia el río que estaba frente a ellos para tomar un poco de agua y lavarse la cara.
Cuando se lavó su rostro, Mirai miro fijamente su reflejo con una expresión de angustia y tristeza, muy confundido por lo que estaba pasándole ahora mismo.
"¿Qué me está pasando? ¿Por qué…Por qué me pongo nervioso cuando estoy cerca de Setsuna-chan? ¿Por qué siento que mi corazón estallara cuando la veo sonreír? ¿Y por qué…por qué cuando ella sonríe…tengo este extraño sentimiento en mi estómago?" –Pensó Mirai con angustia-
De repente, Mirai recordó algo.
"Un momento…" –Dijo él para sus adentros- "Setsuna-chan…ella también tenía esa expresión en su rostro cuando hablábamos de…"
La imagen de Setsuna hablando de Konoka apareció en la mente de Mirai.
"Ella…" –Entonces Mirai sintió un dolor en su pecho-
De repente, Mirai toma con mucha fuerza el lugar en donde se encontraba su pecho, y agarro tanto como para arrugarlo, la tela de la ropa de entrenamiento en dirección a su corazón. Unas gotas comenzaron a caer hacia el río, y el chico pensó por un segundo que comenzó a llover, pero al levantar su vista, se dio cuenta que aquellas gotas eran sus propias lágrimas que comenzaron a salir por sus ojos, y cayeron lentamente por su cara. Los labios del joven adoptaron ahora una mueca de tristeza que no había hecho hace años, desde el día en que se enteró de la muerte de su padre.
"¿Por qué rayos estoy llorando?" –Penso triste Mirai- "¿Por qué me duele que a Setsuna-chan le guste alguien más?"
Mirai lloro en silencio mientras cerro sus ojos para que las lágrimas fluyeran más fácilmente. Entonces, repentinamente, él los abrió junto con una cara de sorpresa.
"¿Acaso…a mí me…a Setsuna-chan?" –Pensó Mirai mientras giraba su vista hacia la dormida espadachín que estaba envuelta en un manta- "Eso…es una locura…eso no puede ser…"
Mirai se lavo la cara de nuevo, para ocultar el rastro de lágrimas que hubo, y cuando camino hacia su lugar para dormir, noto que Setsuna no estaba muy bien tapada con la frazada.
"Si no la tapo, cogerá un resfriado" –Pensó Mirai mientras se acercaba a Setsuna-
Mirai camino en silencio hacía la chica, y acomodo su frazada para que no pasara frío.
Cuando él iba a volver a su lugar para dormir, una mano toma una parte de su traje, que lo detiene bruscamente. Él se giró y vio que su amiga tenía una linda sonrisa, y decía palabras que no conseguía entender.
"Se ve tan linda cuando duerme…" –Penso Mirai un poco sonrosado y sonriendo-
"Kono-chan…" –Murmuro Setsuna entre sueños-
Eso sorprendió al joven. Tanto que sentía ganas de llorar de nuevo. Él apretó con fuerza sus puños.
"Kono-chan…te quiero…" –Murmuro Setsuna con una sonrisa-
Mirai se sintió muy sorprendido y confundido…¿Qué es lo que sentiría normalmente alguien en esa situación? Enojo, frustración o tristeza tal vez. Pero Mirai no. Al contrario. Él se sentía feliz de ver esa sonrisa de felicidad en su amiga, incluso si él no era quien la causaba.
Lentamente, Mirai se acercó hacia Setsuna, hasta estar frente a ella arrodillado.
"Dulces sueños, Setsuna-chan" –Dijo mientras esbozaba una sonrisa-
Mirai le dio un suave beso en la frente a Setsuna, y se fue a dormir con felicidad al saber dos cosas: Que estaba enamorado de alguien, y que ese alguien era feliz, aunque no fuera con él.
Fin de Flashback….
Mirai termino de relatar cómo es que se enamoró de Setsuna, y Konoka, quien escucho toda la historia con atención, estaba feliz y confundida. Era feliz al saber que Setsuna si sentía lo mismo que ella, pero estaba confundida al saber que Mirai siempre estuvo enamorado de su amiga, por lo cual, no sabía que sentir en ese instante.
Mirai levanto la mirada y observo las estrellas del oscuro cielo por unos momentos, entonces miro de reojo a Konoka y le pregunto algo.
"¿Ahora deseas saber del porqué de mi compromiso con Setsuna, Konoka-ojousama? –Dijo Mirai con un tono serio en su voz-
Konoka se sorprendió por aquella mirada que él tenía ahora.
"No" –Dijo Konoka- "Lo escuche todo esta mañana en la enfermería"
Ahora era Mirai el que estaba sorprendido a que nunca sintió la presencia de la curandera.
"Y también vi…como besaste a Secchan…" –Konoka miro determinada a Mirai- "Se que quieres casarte para salvar a Secchan…pero…aunque lo que quiero es muy egoísta…yo…yo…" –Tomo aire y prosiguió- "¡No dejare que te lleves a Secchan!¡Porque yo la amo y no quiero que sea infeliz!" –Expreso Konoka-
Mirai escucho eso y no dijo nada por unos minutos que parecían horas.
"Yo tampoco dejare que Setsuna sea infeliz…porque la enamorare y haré que se olvide de ti…" –Dijo él casi en un susurro-
En ese instante, Mirai se pone su capucha y se va alejando del patio caminando con lentitud.
"Konoka-ojousama, si tu de verdad quieres a Setsuna…entonces pelea por ella…" –Él gira su vista para mirarle de reojo a la curandera- "Porque no la soltare tan fácilmente" –Expreso con una sonrisa burlona-
Antes de que la heredera Konoe pudiera decir algo más, Mirai desaparece del lugar en solo un segundo, dejando con mucha confusión a Konoka.
Pero había una cosa muy clara para ella; amaba a Setsuna, tanto para no dejar que la espadachín fuera infeliz con alguien más, y por eso, Konoka pelearía por el amor de Setsuna, y encontraría alguna forma de que ella no se convirtiera en un monstruo.
Porque no dejaría que por nada del mundo, Mirai se llevara a su ángel.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Notas de la Autora:
Y? Que les pareció este capítulo? :D
Cual es su opinión ahora de Mirai? Creen que Konoka logre "tomar" a Setsuna?
Sayonara! nwn/
