Capítulo 3: Takashi, Rei e Hisashi cruzaron por el puente libre que unía al edificio de al lado, pero al avanzar por esa parte, Rei divisó a alguien caminar, de forma tambaleante por aquel sitio.
- Oigan, miren. Dijo ella, señalando a la persona que avanzaba.
- ¿Quién será? Se preguntó Hisashi, mientras que trataba de ver quién era el que venía por ahí.
- Es el Profesor Wakisaka, de la clase de estudios sociales. Les dijo Rei, mientras que al develarse más su figura, éste era también uno de los mismos que había estado tratando de entrar en las instalaciones.
Los chicos lo trataron de evadir, pero en ese momento, el muerto atacó a Rei, quien lo apuñaló con la garrocha de salto en el corazón, mientras que más la hundía en el pecho del atacante, éste seguía vivo y no cedía.
- ¡¿Qué pasa con él?! ¡¿Por qué no muere?! Se preguntaba ella, mientras que Hisashi corría en su auxilio y lo tomaba por detrás al Profesor.
- ¡Rei, huye, de prisa, yo lo detendré! Le pidió Hisashi, mientras que con su fuerza, trataba de frenar a Wakisaka.
En ese momento, el Profesor de estudios sociales abrió la boca y se dirigió el que lo trataba de detener.
- ¡¿Qué mierda?! Se preguntó sorprendido Hisashi, mientras que el atacante hundía sus dientes en uno de los brazos del chico, cayó gritando, herido, Rei atacó de nuevo al enemigo, mientras que Takashi saltaba y destrozaba el cráneo del atacante con su bate de baseball: Wakisaka cayó muerto al instante en el piso del puente, envuelto en un charco de sangre.
Después del miedo, Rei se acercó a Hisashi con Takashi, mientras que le vendaba su herida.
- ¿Estás bien? Le preguntó su novia.
- Tranquila, solo una herida, nada más. Le respondió, pero en ese momento, escucharon gritos en la parte de abajo del puente, giraron la vista y vieron a un par de atacantes con una chica que tenían atrapada.
- No podemos ayudarla, debemos seguir, de prisa, vamos al Observatorio. Dijo Takashi, mientras que se dirigían hacia ese sitio seguro.
El lugar estaba lleno de estudiantes fallecidos, su piel era pálida, no podían verlos, pero ellos lograron despejar el camino, hasta subir por la escalera de incendios, pero en el tramo, un zombie, el cual parecía estar muerto, se aferró de la pierna de Rei, jalándola hacia atrás, cosa que terminó siendo rescatada por Hisashi, quien le dio una patada mortal en la cabeza al atacante, el cual rodó por las escaleras. Ya a salvo en el observatorio, observaron la vista de toda la Ciudad: Estaba completamente sumergida en el caos, grandes columnas de humo se elevaban por todas partes, las calles principales estaban atascadas de vehículos con gente desesperada por escapar hacia la seguridad.
- Pero, ¿qué ha pasado? Si hasta unas horas todo era normal. Dijo Rei impactada ante el enorme cambio.
Una fuerte ráfaga de viento se hizo sentir, la cual casi los arroja al piso, observaron la vista y vieron a varios helicópteros militares volar hacia un punto desconocido.
- ¡Un "Halcón Negro"! ¡¿Militares Estadounidenses aquí?! ¡Pero si no hay bases militares por esta región! Dijo Takashi confundido.
- Sea como sea, ellos vienen aquí porque saben que ha sucedido algo aquí. Les dijo Hisashi bastante serio al respecto por lo que se estaba viviendo.
- ¡Aquí estamos, por favor! Les pidió a lo lejos Rei, haciendo señas para que los rescataran.
- Pierdes tu tiempo, no vienen en misión rescate: Saben de algo que ha ocurrido aquí y por eso ya han venido armados. Le dijo Hisashi.
- Pero, ¿de qué hablas? ¿Cómo que no vienen a rescatarnos? Le preguntó Takashi.
- No te das cuenta, no les importamos, solo vienen aquí por un motivo. Ni siquiera les importara si estamos bien o no. Además, miren, estos bastardos no están usando como carnada allí. Les señaló Hisashi, mientras que los muertos vivientes atacaban a todo el que estuviera con vida.
En la zona del gimnasio al aire libre, se escuchaban los gritos de las chicas que estaban tratando de huir de esos monstruos.
- ¡Ayúdenme, por favor! ¡Aléjense, eso duele, eso duele! Gritaba una de las chicas que hacían gimnasia.
- No quisiera imaginarme lo que estará pasando dentro de la escuela. Añadió Hisashi, mientras que dentro de la escuela, parecía la escena de una película basada en hechos reales sobre tiroteos provocados por estudiantes trastornados como la "Masacre de Columbine"*.
Dentro de la escuela, en medio de los gritos desgarradores, seguidos por la muerte que causaban esos infectados, dos amigas iban corriendo, tomadas de las manos por las escaleras de la biblioteca.
- Vamos a salir de aquí con vida, te lo prometo, Toshimi. Le dijo su amiga Misuzu Ichijou a Toshimi Niki.
- Claro, para eso son las mejores amigas. Le dijo ella, pero en el momento que pasaban por el descanso de la escalera, un zombie la agarró a ella de la pierna, arrastrándola por las escaleras, mientras que le mordía el cuello y la infectaba.
Toshimi estaba siendo asesinada por ese infectado, mientras que otros se iban sumando.
- ¡Ahhhh, por favor, Misuzu, ayúdame, no me dejes, por favor! Le pidió ella a su amiga.
- Suéltame. Le dijo la chica con un tono frío.
- ¿Qué? Fue lo último que dijo Toshimi.
- ¡Te he dicho que me sueltes! Le gritó Misuzu, mientras que la pateaba con violencia y la arrojaba hacia los zombies, pero cuando ella iba a escapar, tres infectados en el descanso, la atraparon.
La ventana de uno de los salones estalló, mientras que un grupo de tres zombies trataban de salir para atrapar a uno de los profesores, el Profesor de Educación Física Takayama, quien, asustado, salió corriendo de allí.
- También están aquí. Se dijo, mientras que corría pasillo arriba, hacia abajo huía un estudiante espantado como todos los demás.
Las paredes estaban empapadas de sangre, lo mismo el suelo, los escritorios tirados, cuerpos de los fallecidos servían ahora de alimento para un grupo de dos infectados.
- Esto no puede estar pasando. Tiene que ser un sueño. Sí, tiene que serlo. Se decía, mientras que estaba tratando de despertar de ese "sueño", pero era de verdad.
Se subió a uno de los marcos de las ventanas.
- Esto tiene que ser un sueño: Debería estar recibiendo a los nuevos estudiantes del Club. Se dijo, mientras que se arrojaba por la ventana, hacia el suicidio, impactando su cabeza contra el suelo.
Por las escaleras, un joven caía, víctima de dos zombies que lo mordían por el cuello, mientras que la joven Capitana Saeko Busujima sacaba su espada de Kendo para defenderse.
- Todo esto es obra de "Ellos". Les dijo Hisashi, volviendo a la azotea.
- ¿"Ellos"? Preguntó Takashi.
- ¿No los ves? Aquellas criaturas que están allí, te atrapan y te convierten por una mordida de ellos, en pocos minutos ya eres parte de su grupo de malditos. Son cadáveres, han vuelto a la vida, pero en busca de alimento. Les dijo Hisashi, mientras que después de eso, fortificaban la entrada al observatorio.
Aiden, por otra parte, avanzaba por los pasillos de los salones, mientras que trataba de buscar una salida a todo ese caos.
- Dios, ¿qué es todo esto? Se preguntaba el Justiciero, en ese momento, un joven apareció arrastrándose en el suelo.
- Salga de aquí, no se quede. Salga. Le pidió el chico, antes de morir.
- ¡Oye! Mírame, mírame, tranquilo, te voy a ayudar... Pero en ese momento, el joven que le había suplicado que escapara, se levantó, convertido en un zombie, quien iba a atacar a Aiden, pero él tomó su porra policial, destrozándole la cabeza como si fuera una cáscara de nuez y se derrumbaba en un charco de sangre.
"Debo salir inmediatamente de aquí e ir hacia esa Central del CtOS abandonada. Pero ya" Se dijo el muchacho, mientras que avanzaba por los pasillos, internándose más en su interior.
A su vez, en la azotea, después de asegurar la entrada, los chicos se quedaron allí, esperando a que alguien pudiera venir a rescatarlos.
Pero la salud de Hisashi se iba complicando cada vez más, ya los efectos del virus le estaba haciendo efecto y muy pronto se convertiría en uno de ellos, por lo cual, le pidió un último favor a su amigo de la infancia: Takashi Komuro. El chico de cabellos grises estaba tosiendo sangre, lo cual llamó la atención de Rei.
- ¡Hisashi! ¡¿Qué te pasa?! -Se dirigió a Takashi- ¡Takashi, Hisashi está...! Le preguntó su novia, mientras que se agachaba para ver cómo estaba.
Su ex-novio se quedó perplejo, mientras que los zombies se agolpaban y la noche estaba por llegar.
Su amigo de la infancia estaba cada vez más complicado, su respiración se iba agitando y haciendo más lenta y sus ojos estaban perdiendo color y visión, Rei no podía hacer nada para salvarlo.
- ¡Pero si solo fue mordido por uno! ¡¿Por qué se puso así de mal?! Se pregunta la chica.
- Takashi. Le llamó su amigo con la voz quebrada.
- Es como en las películas. Dijo Takashi.
- Por favor. Le pidió Hisashi.
- ¡Eso es una mentira! ¡Lo que ves en las película, nunca ocurre! Se negó Rei a creer lo que había dicho su ex-novio.
- Pero le está pasando a todos: Una vez mordido, estas acabado. Le respondió Takashi, parado frente a ella.
- Takashi, ¿me ayudarías? Le pidió Hisashi.
- ¿Ayudarte con qué? Preguntó su amigo y el chico herido le señaló con el dedo índice el borde de la baranda de hierro.
- Desde ahí, directo hacia el suelo. El impacto de la caída, debería romper mi cráneo. Le pidió como un último favor: De que lo lanzara al vacío, cosa que al ser escuchado por Rei...
- "Sigh" ¡¿Qué estás diciendo?! Preguntó ella, al borde los nervios.
- ¡NO QUIERO SER UNO DE ELLOS! -Le respondió Hisashi, mientras que al hablar, salía sangre de su boca.
Al moverse, volvió a toser y una gran mancha de sangre cayó al suelo.
- ¡Hisashi! ¡Hisashi! ¡No, no! Gritaba Rei por su novio, mientras que Takashi estaba perplejo, sin saber qué hacer. Más sangre empapó el piso.
- Takashi, quiero ser yo mismo, hasta el final. Le pidió, mientras que la enfermedad hizo que su cuerpo sucumbiera, cayendo al piso, sin parar de toser y agarrándose al pecho.
- ¡Hisashi, resiste, Hisashi! Le pedía en vano ella.
- Rei, aléjate de él. Le ordenó Takashi, mientras que ella pedía que no muriera.
- ¡No puedes morir! Pidió ella que no sucediera.
El ruido de las aspas de los sistemas eléctricos era lo único que se podía escuchar, mientras que el silencio y el humo eran los principales en la ciudad, ahogando los gritos de Rei.
El viento se sentir, las nubes que taparon el Sol se alejaron, volviendo a iluminar el sitio. En aquel sitio, Takashi estaba de pie, Rei lloraba sobre Hisashi, él estaba muerto.
En ese momento, el cuerpo del amigo de la infancia de Takashi comenzó a moverse.
- Déjame pasar. Le pidió el peli negro a su ex-novia, mientras que empuñaba con fuerza el bate de baseball.
- ¡No, no puedes hacerlo! ¡Hisashi no se convertirá en uno de ellos! ¡Es nuestro amigo! Le pidió ella a Takashi de que no lo hiciera.
- Hazte un lado. Le volvió a pedir Takashi e Hisashi se empezó a levantar del suelo.
- Hisashi -Dijo Rei a su novio, esperando de que no les atacara- Él es especial, en uno de ellos no se convertirá. Le dijo, pero su cara cambió por completo, lo mismo su idea de que no les atacaría.
Hisashi estaba de pie, pálido, sin poder verlos, era un zombie.
- ¡Hisashi! Dijo Rei, pero Takashi la sacó de su alcance.
- Vamos. Le sacó su ex-novio de allí.
- Mira, Takashi, no hay forma de que él muriera. Le alegó Rei con los ojos llorosos.
El chico muerto se dirigió hacia ellos, mientras que Takashi empuñaba el bate de baseball.
- Sí, esto no puede ser cierto. Pero está pasando de verdad. Se mostró Takashi, queriendo que todo no estuviera sucediendo de verdad.
- Takashi. Le dijo Rei.
- Lo único que quiero: ¡ES DESPERTARME DE ESTA PESADILLA! Gritó, mientras que corría hacia Hisashi, saltando y destruyendo el cráneo de su amigo de la infancia, ante los gritos de dolor de Rei, al verlo perder a su novio.
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Gritó ella con todas sus fuerzas, mientras que el silencio volvía, un cuerpo caía al piso, envuelto en un charco de sangre: Hisashi había sido rematado por el bien suyo y de sus amigos.
En las cercanías del camino al Observatorio, Aiden escuchó los gritos de aquellas personas.
- Parece que hay sobrevivientes en ese Observatorio. Bien, iré a rescatarlos y luego iré a la Central del CtOS. Resistan. Dijo el Justiciero de Chicago y se puso en marcha hacia la azotea del edificio.
