Capítulo beteado por Lore Cullen, Beta FFAD

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EDWARD'S POV

Estar en este lugar me llena de paz, aunque es muy raro ya que solo estoy rodeado de lapidas. Miro a mi alrededor y solo veo lo mismo, soledad; era obvio, es un cementerio.

Desde que se fue todo cambio, absolutamente todo. Creo que porque era la estabilidad de esta familia. Familia. Pasé mi mano por mi cabello jalándolo con frustración seguido de una sonrisa irónica, ya ni eso éramos.

Su ida dejó un gran vacío en mí. Mi única forma de estar cerca de él es venir aquí. Cualquiera que me viera diría: este tipo está loco cómo puede hablar solo, pero no me importa yo sé que me escucha.

Pero el solo recuerdo, de cómo paso todo me llena de rabia, ya que se podía evitar.

Flashback:

Abuelo, ¿me podrías decir adónde vamos?pregunté dirigiéndome a ayudarlo a subir al auto. Cerré la puerta, rodeé el auto y me subí al asiento del piloto.

No seas preguntón y maneja dijo mientras se ponía el cinturón de seguridad.

Ok, no más preguntas ¿Pero me podrías decir por dónde es que tengo que ir? Porque tampoco es que sea adivino dije socarronamente.

Deja tu sarcasmo, muchacho.Lanzándome una mirada y elevando a la vez su bastón amenazadoramente—. No me hagas darte con esto. Te diré a dónde iremos, ¿te acuerdas de la casa dónde pasábamos el verano con la abuela? Bueno, quiero ir allá demandó a la vez que yo prendía el motor del auto y lo ponía en marcha.

Me quedé pensando, ¿por qué el abuelo quería ir al lugar que le haría recordar más a la abuela y su ida? Se podría decir su nido de amor, el lugar donde escaparon porque su relación era prohibida. Ahí criaron a sus hijos, pasaron buenos y malos momentos.

Abuelo, sé que amabas mucho a la abuela pero creo que ya es tiempo que la dejes ir le dije dándole a entender que ya no volverá y no hay que seguir martirizándose por sus recuerdos.

Lo sé, hijo. Solo quiero ir por última vez y te juro que ya no vuelvo a pisar ese lugar, ¿de acuerdo? dijo como haciendo un trato, pero esa frase me dio una sensación no grata.

Asentí con la cabeza. Me quedé pensando cuando vería un amor igual al que tuvieron mis abuelos. Creo que cualquiera que los haya visto los hubiera envidiado destilaban amor por cada uno de sus poros, eran una perfecta imagen del verdadero amor.

— ¿Te acuerdas del camino? preguntó.

Claro, abue. No te preocupes lo tranquilicé, justo doblando por la senda que llevaba a la casa—. Listo, llegamos.

Salí del auto, lo rodeé y le ayudé a bajar. Al hacerlo él se quedó inmóvil parecía que se hubiera quedado en shock. no se movía para nada y me asustó.

Abuelo, ¿estás bien?le pregunté en un tono preocupado y desesperado, al escucharme salió de su letargo.

Sí, hijo. Perdóname por asustarte es que este lugar es… No terminó lo que quería decir. Vi su expresión de dolor y sus ojos llenándose de lágrimas, pero de un momento a otro vi que pasó por sus ojos una expresión de alegría y la tristeza desapareció—. Bueno hijo, no vine aquí a llorar sino para decirte y dejar en claro, que esta casa te pertenece. Tú sabes que tu padre no tiene mucho agrado ni tiempo para esta casa, pero sé que tú la valoraras y cuidaras de ella.

Giré con asombro.

Sentía como si estuviera despidiéndose, pero alejé esos malos pensamientos ya que no lo veía mal, solo una vez lo internaron pero fue por causa de la perdida de la abuela. Iba a decirle algo pero se me adelantó.

Por supuesto que tendrás esa responsabilidad cuando ya seas mayor de edad y sepas valerte por ti mismo.Volteó a verme. Yo seguía que no cabía en mi asombro—. ¿Aceptas?

Sí, claro que sí. Es hermosa y siempre la quise tener dije casi atolondrándome con mis palabras. Esa sería la casa donde alguna vez viviría y formaría una familia, una verdadera familia.

Bien, ahora volvamos porque sino Esme se volverá histérica dijo volviéndose al auto, sacándome de mis ensoñaciones

Conduje regreso a casa, en el camino iba conversándole a mi abuelo de cosas sin importancia. De lejos, vi la silueta de la casa.

Todo estaba tranquilo. Estar con él era como un profundo bocado de aire puro. Siempre me gustaba que me aconseje, que me contara sus historias. Como cuando estuvo en el Ejército, todo, absolutamente todo. Él es como el padre que casi nunca veo.

Sentí un inmenso impacto en mi cuerpo y todo se volvió negro.

Sentía que alguien jalaba de mí, pero no tenía fuerza ni para abrir los ojos; me sentía confundido, me dolía cada milímetro de mi cuerpo.

¡EL ABUELO! Ese pensamiento me despertó por completo, vi el asiento del copiloto no estaba ahí.

Cálmate, muchacho. El señor está siendo atendido dijo el bombero como adivinando mis pensamientos, mientras me sacaba del auto convertido en algo inservible.

Tengo que hacer una llamada dije con una voz rasposa, casi no mía, pensando en lo preocupada que debía estar mama.

Cuando lleguemos al Hospital podrás llamar a tus familiares dijo el hombre.

Llegamos al Hospital y una enfermera me examinó. Curó mis heridas, revisó mi expediente y me instalaron en un cuarto privado.

Suerte que no pasó a mayor este accidente comentó la enfermera. Me fijé en su carnet y vi que se llamaba Maribel.

Sí, felizmente hablé. Vi que revisaba un montón de papeles a los pies de mi cama

Estamos queriendo contactar con su padre, pero no responde. Dirigió su mirada hacia mí.

Eso no es una novedad. El gran Carlisle Cullen no tiene tiempo si no es para sí mismo. Salió involuntariamente de mi boca—. ¿Sabe usted si entre mis cosas encontraron mi celular?

Sí, aquí lo tengo. Me lo pasó y tenía varias llamadas perdidas, después las tendería primero tengo que llamarlo.

Timbró y timbró, hasta que contestó.

Ahora que quieres, Edward. Estoy muy ocupado respondió furiosamente. Me dolió escuchar eso, pero ahora mis sentimientos no importaban.

SABES QUE ESTOY HOSPITALIZADO AL IGUAL QUE EL ABUELO, POR UN PUTO AC… Fui interrumpido.

No estoy de humor ahora para tus bromas. Si fuera verdad tu madre me estaría llamando. Después hablamos tengo cosas más importantes que hacer cortó.

Volví a ver a mi alrededor. La enfermera puso algo en mi intravenosa y mis parpados empezaron a cerrarse.

Cuando volví a despertar, me enteré que estábamos en el Jackson Memorial Hospital. Que pasaron exactamente 3 meses, en los que la única que nos ayudó a mi abuelo y a mí a recuperarnos fue mi madre.

En mi caso fue rápida la recuperación ya que fueron leves los daños, ya que solo chocamos contra un minicooper. El chofer de esta era drogadicto y alcohólico.

El airbag también fue un gran instrumento de salvación contra el impacto así que no me quebré ningún hueso. Él más perjudicado de todo era mi abuelo, a su edad, que le suceda algo como esto era muy perjudicial para su salud, ya grave.

Pasó el tiempo, él se recuperaba y recaía, pero llegó el momento que sus fuerzas se acabaron y falleció. Fue el día más devastador de toda mi vida, perdí a la única figura paterna que tenía, mi amigo, mi aliento.

Fue un día gris, el peor de todos. Todos nuestros familiares asistieron al velatorio, excepto él.

Por su culpa perdí al ser más importante de mi vida. Juré que se arrepentiría por esto.

HOLA,

SÉ QUE NO HE ACTUALICADO EN BASTANTE TIEMPO, PERO AQUÍ LES DEJO LA VERSIÓN DE NUESTRO QUERIDO ED.

ESPERO SUS REVIEWS