Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Fujio Akatsuka.


Cuidado con lo que veas

Capitulo 2: Fudanshi.

Cuando Karamatsu se enteró fue porque en recomendaciones de Youtube había salido un video del primer y tercer hermano.

—Masukedo Bit…—Trató de pronunciar con su mal inglés "Masked bitch". —Que extraño. —Murmuró así mismo dándole clic al video con un poco de nerviosismo. —¡¿Ha?! — Se quitó los lentes de sol, que llevaba aunque estuviera dentro de la casa. —¡¿He?! —Parpadeó y frunció el ceño. —¡No puede ser! —Se alejó despacio, sin poder creer lo que veía. —¡AAAAHHHH!

El último grito se escucho por toda la casa, era un gritó escalofriante, como si alguien se hubiera topado con un fantasma. Sus hermanos que se encontraban en la sala llegaron a escucharlo, por un momento también se asustaron, pero al recordar que era Karamatsu él del alboroto, lo ignoraron.

—Ojala haya muerto. —Dijo Ichimatsu acariciando su gato.

—Podríamos hacer una fiesta para celebrar. —Respondió Totty tomándose varias selfies con Jyushimatsu quien dormía debajo de la mesa. —Cute. —Rió bajito.

—Huh…—Se rascó el trasero Osomatsu. —¡Pero que lo pague Choromatsu! —Lo señaló.

—¡¿Yo, por qué?! ¡No me metan en sus planes!—Se alteró el tercero dejando de leer su revista de Idols.

—¡Estoy de acuerdo con nii-san! —Lo aprobó el último, alterando aún más al virgen de la familia.

En ese entonces se escuchó los fuertes pasos del segundo hermano que entraba directamente a la sala con unas leves lágrimas sobresalientes en sus ojos.

—¿Q-Qué te pasa? —Preguntó el mayor al sentir que él narcisista lo abrazaba con fuerza.

—Dime la verdad, brother.

Osomatsu parpadeó mientras los demás los veían impresionados, incluso Jyushimatsu se había despertado por tanto disturbio.

—¿Tienes relaciones clandestinas, bro? —Lo agarró de los hombros presionando suavemente de la desesperación.

—¿Ha?

Los demás hermanos al ver esto, se sirvieron por igual un vaso de agua y lo escupieron en la cara de los mayores al mismo tiempo. —¡¿Qué?!

—¿Cómo crees? Claro que no. —Acarició la cabeza del ególatra, tratando de calmarlo sin importarle que estuvieran mojados por culpa de los otros. —¿Por qué se te vino eso en la mente? Karamatsu.

—Es que hoy…

—¡Regrese! —Dijo la mamá entrando a la casa con bolsas en las manos. —Les traje un aperitivo antes del almuerzo, ninis. —Sonrió complacida al ver como uno por uno salía a recibirla.

—¡Bienvenida! —Gritaron los sextillizos dejando de lado el incidente de Karamatsu. Sin embargo, esto no fue por mucho tiempo, puestres hermanos sabían claramente que tipo de cosas había visto, tal vez no sabían exactamente lo que se refería por ahora, pero ellos lo averiguarían.

Después del almuerzo a Choromatsu no se le había ocurrido mejor idea que ver el historial del navegador, así que subió con cuidado las escaleras hasta llegar al segundo piso donde se encontraba la única computadora de la casa.

—¿To-Todomatsu? —Abrió los ojos enormes al ver que el más afeminado había llegado antes que él, pero más impresionante fue al ver que a su lado estaba Ichimatsu, que lo observaba indiferente. —¿Qué están haciendo?

—¿Qué viniste hacer en el computador, Choromatsu nii-san? —El menor cuestionó con una sonrisa fingida.

—P-Pues…—Se sintió nervioso al no saber cómo responder. —¡Espera! —Se desconcertó. —¡Yo pregunté primero!

Ichimatsu cerró la puerta.

—¡Sabemos lo que hiciste! —Señaló el hipster enojado.

—No sé que estás hablando Totty.

—Sabemos que te gusta ver esos mangas donde los hombres tienen relaciones sexuales sin usar lubricante o condón, sin preocuparse si tendrán una enfermedad de transmisión sexual, además de usar ropa como la de Nya-chan para cumplir los bajos instintos pervertidos que tienes, aunque no me parece tan malo eso…¡Oh! y el sadomasoquismo, aunque eso no lo veo tan mal, tampoco . —El suicida revelaba cada cosa que se había percatado. —Y el incest

Choromatsu cubrió su boca. —¡No digas nada más Ichimatsu!

—¡Sucio, enfermo con poca moral, fudanshi, friki, virgen, responsable! —Lo insultó el sexto Matsuno.

—¿No tratarás de decir "irresponsable"? —Suspiró Choromatsu liberando a Ichimatsu. —Hablemos como personas adultas. —Tosió haciendo una pausa.— ¡Sólo encontré todo en una maldita página! —Se defendió. — ¡¿Y qué hacen espiándome?! ¡Eso es invasión a la privacidad!

—Yo me enteré por Todomatsu.

El virgen y el emo lo observaron.

—Tengo que admitir que se veía interesante las imágenes de esa página. —Sacó la lengua mientras sobaba su propia cabeza.

Los tres suspiraron.

—¿Entonces? ¿Ya saben lo que Karamatsu vio?

—Tienes que verlo por tú cuenta, Choromatsu nii-san. —Habló juguetonamente el menor.

Cuando el más virgen se sentó frente al computador, sus otros dos hermanos se acomodaron detrás de él esbozando una sonrisa enferma al ver como el mayor colocaba play para iniciar la reproducción del video.

Pause.

El Otaku no duró ni veinte segundos y se levantó de su asiento.

—¿No verás todo? —El emo dio play de nuevo. —Aún no has visto como te masturbas con la foto de nii-san.

Choromatsu se avergonzó.

Todomatsu se rió.

—¡Basta! Jamás haría eso con ninguno de ustedes.

—¿Excepto? —El hipster esperaba que el mayor terminara su oración.

—¡Callate! ¡No haría nada con ninguno! ¡Odio a Osomatsu y a todos ustedes, deseo tanto sus muertes como ustedes la mía!

El primer Matsuno deslizó la puerta de la habitación en el mismo instante en que Ichimatsu se encargó de cerrar las ventanas del navegador.

—Adivinen quien ganó en el pachinko. —Sonrió entrando al lugar. —Karamatsu, así que nos gastaremos su dinero en unos tragos y podríamos visitar a Chibita cuando se nos haya acabado todo.

Los otros tres hermanos se habían quedado helados ante la presencia del idiota de su hermano mayor.

—Buena idea Osomatsu nii-san—Rompió el silencio el chico afeminado palmeando el hombro de su hermano mientras daba saltitos dirigiéndose al primer piso, seguido por el más virgen que empujó al mayor de manera brusca como si ahora lo odiara el doble. —¿Paso algo?

—Nada. —Se encogió de hombros el cuarto Matsuno.

—Si necesitas hablar con alguien, cuentas conmigo Ichimatsu. —Le guiño el ojo, para luego acercarse a él y rodearlo con uno de sus brazos. —Soy tú hermano mayor y puedes confiar en mí.

Ichimatsu desvió su mirada hacia otro lado. Tenía que admitir que era un poco difícil ver a su hermano a los ojos, era incomodo porque lo imaginaba tal y como en el video, sin contar que también había visto unas imágenes extrañamente sexuales de él, que por desgracia estás no se veían mal, es más se sentía más basura de lo usual por tener esa clase de pensamientos.

—Sólo tengo una pregunta.

—Dime, dime, dime…Ichimatshu —Jugó con su voz entusiasmado y listo para resolver las dudas del menor.

—¿Quién te gusta de nosotros? —Interrogó aún sin dirigir la mirada al otro, tratando de ser indiferente ante sus propias palabras.

—Huh…esa pregunta es difícil de responder. —Frotó su mentón pensativo. —Creo que…tú, Ichimatsu.

—¿He? —Volteó impresionado por la respuesta, contemplando la sonrisa de su hermano.

—También Karamatsu, Choromatsu, Jyushimatsu y Todomatsu. —Contó con cada dedo mientras los nombraba. Sí, no había entendido la pregunta.

—Eres muy estúpido. —Volvió a su habitual mirada de desprecio, saliendo por fin de la habitación.

En los labios de Osomatsu se delineó levemente una sonrisa satisfactoria mientras se dirigía al computador. Y sin tantear agarró el mouse deslizándolo contra el navegador para darle clic, finalmente terminó borrando el historial que sus hermanos habían dejado. Aunque antes de ello, él por su propia cuenta había examinado rápidamente los nombres o páginas que visitaron. ¿Yaoi? Si no fuera por que tenía un hermano amante de mangas y anime no tendría idea que significaba.

Pero el mayor no tenía ningún problema con que sus hermanos les gustara el yaoi y es que este tampoco se habría percatado que tipo de porno gay estaban viendo. Aún así, no le intereso y no le interesaría si esté destruiría la relación que los seis tenían.

Al día siguiente algo extraño paso.

—Me gustan las tetas grandes, me gustan las tetas grandes, me gustan las tetas grandes. —Murmuraba en posición fetal Choromatsu una y otra vez para convencer a su cerebro que era verdad.

—¿Creen que necesitamos un exorcista? —Osomatsu consultó con los otros que estaban alrededor de la mesa. — ¿O lo dejamos morir?

—¡Qué muera! ¡Qué muera! —Gritó emocionado Jyushimatsu al ver como el tercero casi convulsionaba en su lugar.

Los demás se encogieron de hombros y siguieron haciendo lo habitual hasta que tocaron la puerta, ninguno se digno a levantarse a ver quién era; excepto el hipster que entusiasmado abrió la puerta y luego subió al segundo piso con un paquete, una caja para ser exactos, una caja llena de doujinshis de los sextillizos. Algunos pensaran que se masturbara y leerá toda esa caja llena de Yaoi R18, pero no era así, su plan iba más allá.

Todomatsu abrió su tumblr, su twitter y su facebook sólo para publicar: "¡Tengo lo nuevo en incesto de los Matsuno, contacta conmigo que lo dejaré en un buen precio además de regalo tendrán una foto de su nini favorito des-nu-do! JIJIJIJI :3 no me lo agradezcan chica/os. "

Sí, con todo y carita.

Una vez que público, vio como miles de comentarios llovían pidiendo no solo el doujinshi R18 sino también la foto, cualquier foto estaba bien para muchas, aunque otras deseaban fotos explicitas de su OTP. Sin embargo Totty no podía darles eso, aún. De todas formas ¿Qué importaba? Acababa de encontrar una mina de oro.

Mientras tanto sus demás hermanos seguían lidiando con las cosas enfermas que Choromatsu decía.

—¿Ya lo puedo matar? —Dijo ansioso el futuro asesino Ichi.

—¡Tengo una idea! —Osomatsu se levantó con pesadez, buscando entre sus cosas de su hermano el llavero de Nya-chan. —¿No tienes miedo que pueda pasarle a tú adorada Idol?

—Oppais, Oppais, Oppais, Oppais…—Seguía repitiendo el otaku.

—Bien. —Abrió la ventana, apuntó a un bote de basura de la calle y justo cuando iba a lanzarlo el virgen chillo como nenaza.

—¡Ni se te ocurra!

Pero el mayor lo lanzó.

—¡Te asesinaré, estúpido! —Amenazó a su hermano mientras esté corría para no ser golpeado por el otro, quien lo seguía lanzando humo de las orejas por el enojo.

Mientras tanto Jyushimatsu se reía al ver como ambos hermanos corrían alrededor de la mesa como si fueran niños de diez años e Ichimatsu igual los observaba, se divertía, pero se divertiría más si uno se cae, ¿Buena idea no? Pensó colocando el pie como obstáculo para que su hermano mayor dejara de correr y este cayera por fin. Por suerte su plan funcionó y a penas este se tropezó, el friki empezó a golpearlo.

—Eso sí es divertido. —Sonrió de lado Ichimatsu, sin percatarse que al lado suyo estaba sufriendo Karamatsu, incluso antes que el tercer Matsuno.

El narcisista consiguió un celular para observar más de cerca ese mundo extraño que lo había vuelto de alguna forma gay por sus hermanos. Ya para ese momento había leído unos cuantos comics donde obviamente él era el protagonista, uno con Osomatsu, otro con Choromatsu, otro con Ichimatsu, también con Jyushimatsu y Todomatsu, ninguno estaba tan mal, todos tenían su encanto, pero por que estaba él, claro está. Lo que le gustó fue uno donde Ichimatsu y Todomatsu peleaban por él, eso seguro se sentiría bien si pasara de verdad.

Sacudió la cabeza.

Pero algo mejor le aguardaba, algo que encontró en facebook lo hizo casi llorar de la emoción: Karamatsu girls.

¿Acaso era un club? ¿Su club? Sus ojos se abrieron al ver el nombre, al ver tantas chicas diciendo que lo amaban ¿Qué era eso? Parecía una broma, pero no. Era real.

—¡Lo tengo, Ichimatsu nii-san! —Exclamó Jyushi quitándole el aparato táctil a Karamatsu.

Ichimatsu sonrió.

—Tíralo. —Dijo sacando un bate de la nada.

—¡No! —Karamatsu agarro de los hombros al quinto Matsuno, que se dedicaba a esconder el celular detrás de él. —Jyushimatsu, brother…sí me lo das te compro lo que desees.

Con una sonrisa Jyushi inclinó la cabeza a un lado.

—¡¿Quieres dulces?!

El más tétrico de los Matsuno frunció el ceño.—¿Lo estas chantajeando?

Karamatsu ignoró al emo. —Toma, toma, hasta my money. —Desesperado sacó dinero y dulces de su chaqueta, no había mucho, ni para comprar una soda, peor era nada ¿no?

Jyushimatsu se compadeció de su hermano cuando recibió todo y de volvió el celular.

El de lentes oscuros suspiró aliviado cuando lo tenía nuevamente en sus manos, pero la felicidad le duraría poco; pues el emo golpeó su mueca haciendo que soltará su Smartphone.

El celular se cayó al suelo.

Ichimatsu sonrió con malicia.

Karamatsu se paralizó.

Ichimatsu destrozó el nuevo celular con el bate.

Y Karamatsu lloró.


Nota: El fanfic no es tan explicito en la narración por ser comedia, por ahora. Siento eso D: sobre "Masukedo bit..." no sabía como se escribe BITCH en Japones (Katakana), así que detuve a Karamatsu. Soy una genius(?)