Hola, ¿cómo están? Espero que bien.
Volvemos con un nuevo capitulo de esta historia que veo va gustando. Así que, los dejo para que lean.
DESCLEMIER : Love Live School Idols Proyect, NO me pertenece.
Capitulo 3 : ¿Familia unida?
-#POV GENERAL.#-
Un par de semanas atrás; en el departamento de Honoka y Erena. EUA.
—Honoka, iré a visitar a mis hijas y de paso a toda la familia que me acogió, ¿vienes?—Pregunto emocionada una pelimorada una vez termino de hablar por el celular con su jefe.
—Me encantaría ver a todas, pero en la escuela las cosas no van bien con un grupo algo grande, así que daré un par de clases extras y extremas, por un mes, para los próximos parciales y que si se gradúen.—Respondió la pelinaranja que no apartaba la vista de su computador, bueno ocasionalmente a los papeles que se encontraban a su lado.—Pero por mi no te detengas, ve. Y lleva de mi parte los suficientes abrazos para asfixiar alguna.
—¿Segura?—Pregunto confundida Erena, ya que notaba triste a su pareja desde la ultima vez que había ido.—Hace mucho ya que no ves a chika, ni siquiera cuando fuiste hace unos años. Y no has hablado con ella tampoco, me has dicho que te manda a buzón.—Comento al recordar las expreciones de tristesa y molestia que derrepente se le escapaba a su ojiazul.— Me preocupa esa sonrisa amarga que luego pones.—Confeso al ver que esta por fin la miraba y fingía estar bien.
—Eso fue muy directo...—Susurro Honoka algo irritada.—Pero estoy bien, no intentare nada, lo prometo.—Dijo al saber lo mucho que le amaba Erena, y lo intranquila que se ponía cuando no estaba a su lado, en días con mucho estrés o se sentía triste.—Si la ves, dile que le mando saludos, bienestar... y que lo siento.—Comento lo ultimo con una mueca extraña para la misma Erena que solo sonrió y corrió a abrazar a su esposa.
—Confió en ti.—Susurro a su oído, después de llenarla de besos y consigio sonriera naturalmente.—Bien entonces eso hare.
—Gracias.—Agradeció antes de acercarse a los labios de su pareja y besarla subiendo poco a poco la intensidad.
.
.
.
"Hoy". Retrocedamos una semana atrás.
Aeropuerto.
—¡Ruby, Leah; es bueno verlas!—Dijo con emoción una pelimorada que abrazaba a una adultas completamente avergonzadas por tener la atención de muchas personas centradas en ellas.
—Mamá, recuerdas lo que dije cuando hablamos por teléfono... discreción.—"Recordó" con molesta Leah que intentaba separarse de los fuertes brazos de su madre.
—Si.—Afirmo depositando un beso en la frente de su hija menor.
—Pues este es el momento. Ahora suéltanos.—Pidió ya con una vena de la frente resaltando mucho.—No puedo creer lo mucho que se te pego el actuar de Honoka-san, hay que ver que ya eres grande.—Dijo acomodándose la ropa y recuperando la postura.—Ruby, di algo, en vez de reír.
—No se, yo me acostumbre a esa actitud de mi tía.—Dijo una vez ceso de su sonora risa.—¿Por cierto, no te acompaña?—Pregunto al no ver a la hermana de su madre, más haya del hecho de no ser asfixiada pos dos personas y no una sola.
—No pudo, la universidad en la que imparte clases esta en semanas de prueba y tiene algunos estudiantes problemáticos.—Justifico nerviosa, una vez reacciono a la pregunta.—Bien, les parece irnos, quiero tomar un baño y dormir en una cómoda cama.
—Claro madre.—Dijo con más calma y ahora si reflejando algo de emoción.
—Pero antes, ¿seguras que me puedo quedar con ustedes?—Pregunto con duda, pues aquello que no la terminaba de convencer.
—Claro,—respondió segura y en un grito la pelirroja, que no tardo en ponerse nerviosa; no tanto por ganar de nuevo la atención de los que pasaban, si no, la de su pareja que le fulminaba—digo, tía Honoka no a venido y no queremos que en tu estadía te la pases sola, ademas seguro que a Teiichi y Sakura les encantara conocer a su otra abuela.
—¡¿Cómo?!—Pregunto con emoción y desconcierto viendo a la menor que llevaba su apellido, que tomaba sus maletas de la cinta, una vez las diviso.
—Ruby, eso era una sorpresa para cuando llegáramos a la casa.—Reprocho molesta la mujer que tomo una de las maletas de su madre y empezar a caminar fuera de aquel lugar.
—Leah-chan, lo siento, pero no se me ocurrió otra cosa para convencerla, me dijiste que había que conseguir se quedara con nosotras...—Daba explicaciones Ruby mientras le seguía el ritmo para alcanzarla.
—Parece que ella sigue siendo igual a mi.—Opino para si en un susurro Erena que les seguía, con una sonrisa amplia que demostraba alegría y algo de gracia ante la conversación de su hija con su esposa.
...
Hospitales Nishikino.
—Doctora Nishikino, ¿puede ayudarme con este informe?—Pregunto una mujer de cabellos azules y de ojos morados una vez llego a lado de una pelinegra.
—Doctora Hoshizora, te he dicho me llames por mi nombre, siento que me confunden con mi madre por eso.—Dijo la mujer una vez termino de leer los papeles en su mano y firmar con rapidez para entregar a la recepcionista la carpeta.
—Bueno, es usted la próxima que estará a cargo, no deberías acostumbrarte.—Dijo con tono animado la peliazul y dar un leve golpe a la ojiverde.
—Suspirar.—Sabes déjalo, ¿en que te puedo ayudar, Hoshizora-san?—Pregunto algo cansada.
—Vamos, tenemos la misma edad. Llámame Kanan.—Logro decir una vez recupero la compostura.
—No hasta que tu lo hagas.—Reprocho la pelinegra que tomaba el folder que le entregaba.
—Vamos, parecemos niñas.—Bromeo la otra que abrió el suyo en mano.
—No se... de que hablas. Yo, ya actuó con mucha madurez.—Dijo nerviosa y rascando unos segundos su lunar caracteristico.
—Claro,—dijo kanan que marco con la pluma que traía, un punto de una de las hojas donde quería hacer énfasis—bien es sobre un paciente que tiene...—No pudo seguir, ya que el sonido de un teléfono le interrumpió.
—Lo siento, dame un par de minutos.—Dijo Dia mientras sacaba del bolsillo su celular.
—Claro.—Acepto la mujer, que se acerco a la recepcionista para quitarse un par de dudas.
—Doctora Nishikino Dia, ¿con quien hablo?—Pregunto al ver que el identificador mostraba como, no registrado el numero.
—Vez no me equivoque.—Se oyó una voz con intención de demostrar.
—¿Ruby?—Pregunto al hacerse tan familiar esa voz.
—Ah, hola Dia, ¿como estas?—Se unió otra voz que sorprendió a la mayor de los Nishikino.
—¿Erena-san?—Pregunto aun incrédula, a lo que recibió un sonido afirmativo.—Pues estoy bien, en el trabajo.
—¿Mucho?—Pregunto al instante.
—¿Algo? ¿Me ocupas?—Pregunto curiosa al sentir cierta incomodidad al no reconocer el tono de la pregunta.
—Por ahora no,—respondió enseguida—pero quiera ver si nos podernos ver, igual a ti si te contesta Chika.—Agrego nerviosa y ciertamente con tono sospechoso hasta para Ruby y Leah que miraban a esta por el espejo retrovisor.
—Lo siento, por su acto mal educado.—Se disculpo algo irritada, no solo por recordar le, a su pareja, si no, por el gesto de la peliazul que le indicaba al reloj.—Pero se encuentra revisando y perfeccionando lo mejor posible su próxima obra, así que ahora tampoco va a dormir a la casa.—Agrego explicando y resumiendo lo mejor; mientras seguía a su compañera y a su madre que le veía con dureza para que ya soltara el teléfono.
—Vaya, eso debe ser difícil para ti, ¿verdad?—Pregunto con cierto remordimiento al sentir un tono de dolor en la pelinegra.—¿Y cuando sera su obra?—Agrego esperando saber que día podría ver a su hija desde ya hacia unos años.
—Si, lo es; pero si eso la tiene emocionada y ocupada...Si esta feliz, por mi esta bien...—Se mordió la lengua para no terminar aquella oración.—Perdón ella se mete mucho en eso que es lo mismo que este o no en casa.—Agrego, antes de responder a la pregunta de su suegra.—Sera la próxima semana.
—Bien, pues me encantaría ir, ¿así que me pasas la información?—Pregunto emocionada, ya había ansiado ir eventos anteriores pero el tiempo lo tenia limitado hasta ahora que gracias a ciertos eventos le proporcionaron más tiempo para si.
—Claro, te la mando por mensaje, ahora debo entrar en una reunión importante.—Dijo antes de colgar, pues la mirada de su madre la empezaba perforar; y sabia que realmente había sido por su comentario sobre Chika, y no por las personas que hacían esperar en la sala.
...
Casa de Nishikino Ruby y Leah.
—Adelanta mamá.—Cedió el paso Leah, una vez abrió la puerta.
—Muy bonito lugar, aun simple, esta muy bien decorado.—Dijo Erena que miraba el lugar.
—Gracias, entre las dos la escogimos y mamá Nico dio unos últimos detalles.—Dijo Ruby que terminaba de entrar con la maleta.
—¿Y los niños?—Pregunto con emoción, mientras se acercaba a las fotos en la pared.
—En la escuela, pero Nico-san ya debería estar en camino para recogerlos.—Respondió Leah que entraba en la cocina.—Empezare a preparar la cena. Mientras Ruby te llevara a la habitación de invitados, descansa un rato. Ese grupito es muy desgastan te.
—Erena, perdone le moleste pero me ayuda con la otra maleta.—Pidió Ruby, al sentir lo pesada de esta y saber que no podría con ella.
—Claro, en todo caso es mía. Bien, ya las llevo tu me guías.—Dijo guiñándole el ojo.
.
.
.
.
.
Corto, lo se, pero necesito tomar un tiempo, se que hace nada volví, pero esto acaba de superarme. Bueno creo que ese es el problema, pero no puedo cambiar tan rápido. Solo denme unos días, pronto regresare y seguiré estas historias. Lo siento, no se merecen esto.
Y bueno, ¿que les pareció?
Pasemos a las reviews :
Bellotasarutobi : Gracias por comentar. He aquí un nuevo capitulo que espero te guste.
Ritsuki Kurusawi : Gracias por comentar. Me alegra que te este interesando, aquí un nuevo capitulo que espero también te guste. Y respondiendo a tu pregunta, parece que si.
Observaciones, Sugerencias y Comentarios son recibidos...
Mil disculpas si hay algún error ortográfico...
Y sin más, hasta otra. Bay.
