«Boku no hero academia no me pertenece, sólo juego con los personajes de Horikoshi Kōhei».

«Universo combinado con el Omegaverse y la enfermedad ficticia Hanahaki».

«El Hanahaki aquí es llamado por "Ninfa Cloris"».

Si estoy pecando en el OOC, perdónenme y háganmelo saber, quiero evitar ese camino.


III

Todoroki podía sentir la mirada esmeralda en su persona, su amigo tan pronto entró al salón lo buscó y ahora no apartaba la mirada de él. Tenía planeado ignorarlo, pero lo conocía y sabía que no iba lograr nada con ello, además si lo seguía evitando sólo crearía más incomodidad que no proyectaba nada bueno a futuro por eso cuando se acercó por su lugar se deslizó un poco para que comprendiera que podía sentarse a su lado.

—Buenos días, Midoriya —dijo tan pronto se sentó a su lado.

—Bueno… —Susurró suave, pero carraspeó un poco y continuo—. Yo diría tardes —contestó nervioso y asombrado de que el contrario le dirigiera la palabra, la semana pasada no habían hablado ni un poco y que le cediera lugar no significaba que le hablaría. Por eso estaba nervioso, tanto como la primera vez que hablaron. Era tan raro.

—Cierto —Lo estaba mirando directamente y el pecoso no pudo evitar sonreír con confianza.

—Tengo algo de curiosidad —La mirada de Todoroki cambio un poco, tal vez aun no quería hablar de esa razón por las que debía guardar distancia, como si él y los demás fueran enemigos—. La maestra Yamamoto te da clases, ¿no?

—Ah —dijo mirando el techo—. Te refieres al proyecto de parejas que dejo en su clase, sólo sé que ella escoge una clase al azar para ello. Además nos da materias distintas, así que no podría ayudarte con ello.

—Lo sé, lo sé —dijo bajando la voz un poco con cada palabra que salía de sus labios—. Sólo que creí que…

Shouto miró al chico de cabellos verdes murmurar muy bajito, tanto que parecían más balbuceos y no entendía qué quería decir de esa manera, pero no hubo tiempo para preguntar ya que el maestro de la clase había llegado y tampoco podría preguntarle después, no podía estar en el mismo lugar que cierta persona.


Izuku no le pidió a Todoroki que lo acompañara a comer con los demás, tampoco el otro se veía con esas intenciones y por eso cuando se acabó la clase cada quién fue por su camino al menos hablaron más que en las anteriores dos semanas. Aun se preguntaba ¿Qué había pasado? ¿Qué clase de problema causaba que usara excusas para no estar con ellos? Dejó de pensar en su amigo ante la aparición en el camino de Uraraka.

—¡Izuku, mira lo que tengo! —Le mostró un libro ilustrado, pero demasiado cerca de su cara, apenas podía distinguir los colores vivos así de cerca. Ella notó eso y lo alejó llevándolo a su pecho riendo nerviosa por su alegría poco disimulada—. Perdón, me emocione.

—Está bien, ¿de qué es?

—Fauna y flora —contestó abriendo una de las primeras páginas—… del mundo, hasta hay cierta sección que habla de nuestra fauna y flora siendo tan nula por las bajas temperaturas.

—Oh, eso es interesante.

—¡Lo es! Lo conseguí gracias a Tsuyu y ahora ella es mi heroína —Volvió abrazar el libro, le alegraba ver a su amiga tan feliz ya que desde su suceso ella parecía un poco menos animada, tal vez por eso Asui había buscado un libro como ese. Ochako estaba muy interesada por ese tema, hasta su carrera iba por esas ramas—. Además te explica dónde puedes encontrarlas o abundan más. Sin duda esto es mi nuevo tesoro.

El chico rió ante la emoción que pululaba su amiga por todo su rostro.

—Podríamos verlo juntos —agregó la castaña mirándolo con curiosidad.

—Oh, claro.

Ochako volvió a sonreír.

—Ah, pero hoy tengo algo que hacer y no podre…

—No importa, Izuku —interrumpió ella para luego reír un poco mientras miraba alrededor—. Tenemos todo el tiempo del mundo.

Sólo había sido algo que debió pasar sin pena ni gloria, ese dialogo dicho por la castaña no significaba nada y para Midoriya fue distinto, era seguro que la intensión de ella no era mala, el problema era él. Dejó que su mente pensara de manera negativa la frase, para ella el tiempo estaba siempre disponible y para él era un reloj de arena. Las palabras por muy simple que fueran afectaban. Trató de mostrarse positivo por ello, dejarlo pasar; eso debía hacer. En cambio Uraraka sabía y entendía su frase, una de aliento para ella y casi un deseo para lo que sea que pudiera escucharla, plegarias a lo desconocido. Ellos "Sí" tenían tiempo, estaba segura que las flores tarde o temprano morirían y su amigo seguiría balbuceando información, reiría, se pondría nervioso por su acercamiento desmedido y viviría.

—El amor es cruel —masculló aun mirando a la nada. El joven no logró escucharla.


Shouto a veces consideraba que la vida era un poco más que irónica, cruel le quedaba mejor para describirla. Él que había estado queriendo evitar desde hace dos semanas a cierto joven e irónicamente resultaba que esa persona estaba ahí paseando por un pasillo o más bien llevando un carrito de libros de un lado a otro por la biblioteca. No lo notó hasta pasado quince minutos, llevaba veinte en el lugar leyendo sus apuntes sólo para no encontrarlo ni en el comedor o algún pasillo de cualquier edificio de la universidad. Había creído que estaría ya esperando a Midoriya en el comedor de la zona este, pero caminaba por el lugar sin enterarse que estaba él ahí y su pecho comenzó a punzar.

—Como no pude notarlo —susurró entre divertido y agotado, el pecho era lo de menos, alguien como Iida no pasaba desapercibido, menos para él y aun así. Por un momento pensó en levantarse e irse, pero tampoco quería mostrarse o más bien actuar de una manera poco normal… estaba pensando demás las cosas. La otra persona ni siquiera se había fijado en su persona, no haría nada malo. Le afectaba lo que pensaba el otro más de lo que quisiera admitir.
Cambio su postura tan pronto notó que Tenya también se había percatado de su presencia, huir quedaba descartado. Notó que colocó el pequeño carrito de libros vació junto a los otros para luego acercarse a su mesa.

—No te había visto, Todoroki —dijo tan pronto estuvo a su lado—. ¿Estas usando bien las instalaciones?

—Sí, lo hago —dijo dando una sonrisa leve, no podía no hacerla cuando Iida era tan serio con cualquier cosa y demostraba su personalidad firme con ello—. Aunque sólo estoy repasando notas para mi próxima clase.

—Eso está bien, un lugar como este silencioso y tranquilo hace que uno se pueda concentrar. También es bueno que uno estudie debidamente aun si no hay exámenes próximos, pero no olvides que para ello debes comer algo para compensarlo —Se ajustó los lentes—. Ah, pero no puedes comer aquí.

—Lo sé, gracias.

—Entonces, no te molesto más —Él ya estaba alzando una de sus manos como despedida y dando la media vuelta.

—Por cierto, no estaba enterado que eras encargado de la biblioteca —Debía estar lejos de él, pero a la vez lo quería cerca. «Debí irme cuando pude» pensó.

—No lo soy, sólo estoy ayudando un poco porque la bibliotecaria ha tenido un accidente en la nevada pasada así que ayudo a las dos personas encargadas —Tal vez el joven de lentes no notaba que estaba moviendo sus manos y hablaba en un tono un poco más fuerte para remarcarlo todo—. No hago más que acomodar los libros que se van usan, aun así si puedo ayudarles un poco entonces está bien.

—Eso suena tan tú, Iida.

El cosquilleo en sus mejillas surgió tan pronto notó la suave sonrisa del contrario combinado con ese comentario, era posible que Todoroki no se percataba cuando sonreía y que esa sonrisa provocaba tanto en las personas, era de pocas expresiones, pero las suficientes para saber cuándo eran tan reales y sinceras. Quizás por eso siempre terminaba con sus mejillas cosquilleando. Carraspeó y se arregló los lentes para luego mirar al frente para cambiar de tema porque la última vez que alguien vio sus mejillas cosquilleantes fue Tsuyu y había dicho algo que le parecía poco acertado. Eran amigos.

—Recuerdas que aquí fue donde nos conocimos —Volteó a verlo y tan pronto sus ojos estaban fijos en los otros el contrario giró su rostro y él prefirió ver los enormes estantes lleno de libros.

—Lo recuerdo —susurró—. En ese momento creía que movías las manos demasiado por nerviosismo.

—¿Qué estás diciendo? —Movió su mano izquierda mientras lo preguntaba, controló un poco su voz por el lugar en el que estaba y no quería perturbar a nadie alrededor. Rió porque lo había hecho apropósito y al parecer el contrario lo entendió muy bien ya que él también sonrió. De ahí hubo silencio, ninguno de los dos parecía querer volver hablar.

—Bueno, te dejaré estudiando, debo seguir ayudando aquí.

—Claro, sigue esforzándote.

—Por supuesto.

Todoroki por supuesto que recordaba el día en el que se conocieron. Todo había sido por Midoriya, en una ocasión le dijo que era un poco o demasiado entrometido en los temas de los demás, pero que eso también era algo bueno y muy distintivo de su personalidad, después de todo logró hacerlo cambiar de mentalidad.

—¿Te gusta alguna clase de…

—No vine aquí hacer amigos, terminemos este proyecto lo más pronto posible.

Esa fue su primera interacción después de que fueran emparejados para un pequeño trabajo por la clase que han compartido desde hace dos años. Desde ese entonces ha cambiado y lo sabe bien, su actitud de antes podría considerarla como la de un adolescente sin deseos de madurar, cerrarse en un punto. Analizó un poco el lugar y recuerda bien que en la mesa más cerca de la recepción sucedió, el pecoso quería presentarle a uno de sus mejores amigos y lo hizo ahí. Desde ese momento comenzó no sólo a convivir con Midoriya si no con todos lo que lo rodeaban, pero para Shouto no es el único recuerdo de cómo conoció a Iida.

Tenía la cuchara en su boca, pero no recuerda el sabor de esa gelatina en ese momento Yaoyorozu se le acercó a saludar de manera amable como de costumbre cada que se encontraban en la fiesta especial de la Fundación. No recuerda mucho de la conversación, pero sí cuando le presenta a dos personas, una la reconoció al instante como el amigo de Midoriya; ese al cual le presentó hace sólo tres días.

—No esperaba que nos encontráramos aquí.

—Debo decir que estoy asombrado por la coincidencia al igual que tú —contestó Todoroki con calma.

—¿Se conocen? —preguntó Momo algo curiosa.

—Algo así —respondió Iida, su hermano igual miraba la situación con interés—. Es la persona que me presentó Izuku. Hermano, te conté un poco de él.

—Oh, vaya, es un gusto conocerte, la señorita Yaoyorozu ha hablado un poco de ti, Tensei Iida —Se dirigió a esta tan pronto escuchó la explicación de su pequeño hermano. Extendió su mano, el chico la tomó y estrecharon manos.

—Es un gusto, Shouto Todoroki, no sé cuánto haya podido decir Yaoyorozu de mí.

—No mucho en realidad —agregó la chica con calma—. Sabes muy bien que no soy de las que hablan a espaldas de otro.

—Lo sé, muchas gracias por venir —dijo lo último a los dos hermanos. Notaba la similitud en esos dos aunque por el carácter seguro que variaban mucho, pero por la forma en la que hablaba Tenya de su hermano mayor mostraba gran admiración a este.

El pequeño pitido de su reloj de mano lo sacó de sus pensamientos, debía ir a clases.

—Nos vemos —susurró tan pronto paso por el pasillo donde estaba Iida acomodando libros.

—Suerte en tus clases, presta atención —dijo asomándose un poco entre los estantes.

Sólo asintió ante ello, pero no pudo evitar que un pensamiento surgiera por esa frase dicha: «Como una madre».


Kirishima se encontraba de camino a su club cuando pudo reconocer al rubio del día anterior, parecía mucho más animado que aquel día en el que se conocieron por la sonrisa que le dedicaba a la chica a su lado.

—¡Hey! —Tan pronto gritó el rubio volteó y su expresión cambio de manera drástica, pero el pelirrojo parecía no captarlo porque sólo se limitó a sonreír—. Rayitos, ¿aún sigues buscando a Bakugou? —Fue lo que preguntó tan pronto estuvo a su lado, la chica siguió su camino.

—Sí —dijo guardando la fotografía de su amigo, eso le pareció sospechoso, no cualquiera lleva la foto de alguien por ahí—. He de suponer qué sabes su paradero.

—Soy su mejor amigo, no su madre.

—Claro… Espera, ¿rayitos? —Acaba de darse cuenta de la forma en la que lo había llamado.

—Ah, bueno… —Divertido señaló su cabeza—. Tu cabello —agregó despreocupado y el rubio acomodo más su gorro verde para cubrir bien su cabellera. Que en otras circunstancias no estaría tan a la defensiva con ese pelirrojo dientes de tiburón ¡Que sus dientes eran geniales! Pero él estaba ahí por trabajo y no haciendo amigos.

—El otro día me diste hora y lugar —dijo volviendo al tema principal y cruzándose de brazos.

El pelirrojo se encogió de hombros restándole importancia a ello e imitó al contrario al cruzarse de brazos—: Ese día sabía un poco, no significa que siempre deba hacerlo. No soy su madre —repitió.

—Claro —Su respuesta fue un completo "No te creo nada" o algo así, Kaminari le costaba ser tan despectivo como podría serlo otra persona.

—¿Para qué necesitas verlo?

Primero miró el suelo que estaba limpio, ni un charco congelado de la nieve derretida, claro que no podría derretirse si hacia el frío que hacía, luego suspiró.

—Un asunto importante del cual debo hablar con él —contestó al final—. Si no quieres decirme donde se encuentra no tienes, voy a seguir buscándolo.

—¿No eres alguien sospechoso?

—¡¿Ah?! —Soltó consternado por ello—. ¿Por qué yo soy el sospechoso y no él?

—Bakugou no va por ahí con una fotografía de alguien, sólo es un poco "gruñón". Además que yo sí lo conozco así.

—Entonces dices que tienes que conocerme para no ser sospechoso.

—¡Así es! —Sonrió mostrando sus dientes, mientras parecía que levantaba el pecho orgulloso.

Denki quiso replicar sobre ese comentario aunque no conocía a ese dichoso Katsuki Bakugou y el pelirrojo no le estaba ayudando nada, además la mención de la foto lo hizo ser un poco consciente de que tal vez si parecía sospechoso, en ese momento su celular comenzó a sonar recordándole la cita que tenía con cierto joven de cabellos verdes.


Uraraka había salido corriendo del comedor como alma que llevaba el diablo porque al parecer su clase se adelantó sin previo aviso, sólo tenía cinco minutos para llegar a ella antes de que el maestro la dejara fuera, Tsuyu se retiró primer como de costumbre, Iida se disculpó ya que no estaría comiendo con ellos por tres semanas porque estaría ayudando en la biblioteca principal y por ese motivo Midoriya tenía en sus manos el libro de "Flora y fauna mundial". Tampoco era un problema tenerlo, sólo que seguro sus otros dos amigos eran mejores teniendo ese libro en manos; después de todo Asui e Iida estaban por las mismas zonas de la universidad en las que estaba Ochako y podían dárselo, en cambio él estaba al otro extremo del campus.

—No voy tarde —susurró al ver la hora en su reloj, había quedado con su asesor en un pequeño café cercano a la universidad, no quería que alguien más se enterara, pero si lo hacía lucir sospechoso era más grande la posibilidad de que lo descubrieran y por eso debía hacerlo lucir como unas simples reuniones con un conocido. Por andar distraído al doblar en la esquina chocó con una pasante, el libro cayó al suelo y de mera casualidad…

—Lo siento —dijo la chica apenada.

—Está bien —«Leí por ahí que las casualidades no existen» pensó Izuku alzando el libro aun abierto, la imagen eran flores, pero no cualquier tipo de flores, eran las mismas que él escupía cada que Bakugou aparecía en su mente y deseaba que lo amará o eso dictaba la enfermedad. A veces pensaba que la Ninfa Cloris no era amor verdadero, sólo egoísmo y mentiras llenas de muerte.


Debía prestarle atención a su clase como le había pedido su amigo, pero su mente le recodó la plática que tuvo con Yaoyorozu antes de presentarlo ante los hermanos Iida.

Ella se acercó a saludarlo con amabilidad.

—Me alegra encontrarte, no estabas con tu hermana.

—Me dio hambre —dijo mostrando el plato de gelatina en manos.

—Puedo notarlo —Sonríe divertida, luego de manera automática arregló uno de sus mechones detrás de su oreja, es como un tic que el chico ha visto como algo natural en ella—. No sé si recuerdas que te mencione que hace unos meses ingrese mi examen de preparación para ser asesor.

—Sí, lo recuerdo.

—Bueno, hace unas semanas que ya lo soy.

Todoroki dejó el plato vacío en la mesa del buffet y le sonrió a la joven mujer.

—Felicidades, sé lo mucho que deseabas serlo. Ahora debes esforzarte mucho.

—Gracias y lo tengo muy bien contemplado —dijo ella juntando sus manos con suavidad y un leve sonrojo en sus mejillas acentuando su emoción—. En realidad invite a mi paciente y ha venido con su hermano. No espere que vinieran y no sé si te molesta que te los presente.

—No hay ningún problema —Era la verdad, no le molestaba ello, quizás en el pasado le pudiera sonar un poco molesto y tal vez por eso la azabache parecía un poco nerviosa.

—Sé que no lo harías, pero quisiera mencionarlo —Jugaba un poco con sus manos—. Te pido por favor que no menciones nada sobre su enfermedad.

—No es que lo haga.

—Lo sé, lo siento —Agachó la cabeza.

—Debe ser grave como para que lo recalques, Yaoyorozu.

—Lo es —susurró—. La verdad es que él acaba de salir de rehabilitación hace unos pocos días —Volvió arreglar su mechón—. El ingreso a la fundación después de ello, él no quiere la operación como una alternativa fiable.

—¿Qué clase de rehabilitación?

Momo le sonrió afligida con la vista fija en el suelo y respondió—: Estuvo cargando con la enfermedad sin saberlo, ya sabes cómo varia los síntomas, aunque el caso de él es distinto ya que en vez de adueñarse de sus pulmones las raíces de las flores llegaron a su columna vertebral dañándola de manera permanente y como dije se niega a la cirugía. Por el momento, claro.

Todoroki en ese momento sólo logró colocar su mano en el hombro de la chica para animarla, no sabía qué decir y no encontraba las palabras para algo así, sabía que la azabache era bastante fuerte, pero era su primer caso y ese no se oía nada bien, aunque ninguno de esos casos lo sería. La joven volvió a sonreír para luego buscar a las dos personas. Una ya la conocía.

—Pronto será su aniversario luctuoso —susurró Todoroki.


El capítulo no es tan largo o eso creo yo, pero me costó mucho terminarlo e iniciarlo. ;u;

Me estoy esforzando. Si les gusta pueden decírmelo sin pena, también si no les gusta. XD
Los tomatazos siempre son bienvenidos. Me gustan con sal. (?)

Cambie la portada, ¿no es linda? En realidad es simbólica y referente al fanfic, es como que tiene pistas ocultas. LOL
Es un fanart creado exactamente para el fanfic. ;u;

Página donde se subió el fanart también: www. facebook / KirumoSanchez /

Junten los espacios porque aquí no deja poner links o yo no sé ponerlos. XDUu Que es posible.

Sin más que decir.

Larga vida y prosperidad.