• Situaciones incomodas •
El día para Sasuke transcurrió de manera agobiante, el ser golpeado por su director de una forma humillante frente a los nuevos estudiantes lo había dejado traumado por decirlo así ya que durante el resto del día se la paso pensando en eso, sobre todo porque el tal Naruto Uzumaki había quedado como el absoluto vencedor.
Se quejó molesto blasfemando internamente, sumiéndose en su cama pensativo quedándose así hasta que fue hora de marcharse hacia su nuevo trabajo fue así como una sutil sonrisa apareció en su rostro, no solo implicaba ir a su segundo trabajo sino que de alguna forma, Sasuke se encontraba feliz porque sin duda alguna sabía que aquella chica misteriosa iría esta noche. Aun no conocía su nombre, lo cual le intrigaba y lo llenaba de misterio y eso era algo que a él le agradaba. Se sentía muy bien al lado de ella aunque no la conociera formalmente, bueno, él tampoco se había presentado, lo que los dejaba a mano.
¿Debería preguntarle su nombre? Se cuestionó mientras ese fino rostro se dibujaba en sus pupilas.
Quiso ponerle mil nombres pero ninguno de ellos cuadraba con tan hermosa presencia, rodo los ojos un poco y se alisto para irse. Desde hace un tiempo que él no sonreía como ahora, en verdad estaba ilusionado por volver a verla. Se cambio de playera y se colocó la misma sudadera gris del día anterior.
Antes de irse paso a la cocina y busco el recipiente que la chica le había dado, hoy se lo devolvería.
Miró una vez más su reloj llevaba el tiempo justo, sonrió una vez más y salió de su departamento esta vez bajando por el ascensor.
Al llegar a su trabajo se sorprendió un poco, fuera del cubículo ya se encontraba esa hermosa chica mirando hacia la calle esperando a que él llegara. Por alguna razón se sentía nervioso pero supo contralarse. Llego temprano. Pensó acercándose mientras disminuía el ritmo de sus pasos.
─ Llegaste temprano ─le dijo parándose a su lado, instintivamente ella lo busco con sus ojos, su presencia era cálida y apacible. No importaba que no lo pudiera ver pues ella sabía que él estaba ahí.
Sakura sonrió apenada. Su sonrisa de cierta forma era peculiar, ella mordía delicadamente sus labios apretándolos hacia adentro como queriendo contener su risa algo que detallaba mejor la luz en su mirada.
─ Hola ─musitó ella con un ligero rubor en sus mejillas. Sasuke ni siquiera se preocupó por devolverle el saludo simplemente la invitó a pasar, hacía demasiado tiempo que no era cortes y hasta había olvidado literalmente como hacerlo.
─ Vayamos a dentro, creo que está por comenzar ─los dos caminaron hacia el cubículo. Sasuke saco las llaves de su pantalón y la introdujo en el candado, abriendo─. Entra ─le ordeno en un tono amable, ella pasó tanteando el lugar, se acomodó en la silla y espero a que su amigo encendiera el televisor.
Sasuke por su parte se acomodó a su lado guardando su distancia esperando a que ella sacara algunas cosas de su bolso pero esta vez no hubo nada. Una vez que supo que no habría bocadillos se estiro a canalizar el televisor, la novela estaba comenzando.
Sakura se veía tan entretenida pero Sasuke parecía aburrido y hasta incómodo. Movió su cabeza de un lado a otro haciendo un leve movimiento con sus hombros tratando de quitarse el estrés lo cual funciono, por unos momentos se olvidó de su compañera, no hacía nada de ruido lo cual le dejo al chico el suficiente tiempo para pensar que estaba solo fue entonces que saco los pies de sus tenis poniéndose más cómodo al estirar sus dedos. Se cruzó de brazos y espero a que el tiempo avanzara pero algo lo hizo centrarse en ella.
Había algo en el ambiente, algo que incomodaba ahora a Sakura. De vez en cuando ella hacia pequeños gestos arrugando y comprimiendo su nariz mientras inhalaba profundo y exhalaba con aversión. Sasuke se dio cuenta de aquel comportamiento extraño así que la miró profundamente preguntándose qué era lo que le ocurría pero nada le vino a la mente.
─ ¿Crees que puedas abrir la ventana? ─le preguntó sutilmente. A pesar de ser una mujer demasiado directa, no le agradaba la idea de decirle a él que le olían terriblemente los pies─. Lo siento, pero soy un poco sensible a los olores ─enunció tallándose la nariz, sonriendo traviesa y de manera sencilla.
Sasuke la miro, deshizo su entrecejo y rodo los ojos viendo hacia la ventana fue entonces que comprendió lo que la chica había querido decirle. No era que a le molestara que ella no hubiera sido tan directa sino más bien le había molestado el que ella encontrara una manera discreta de decírselo lo cual lo hizo avergonzarse y enojarse al mismo tiempo consigo.
Sakura, al saber que Sasuke no lo haría estiró una de sus manos en la búsqueda del ventanal corredizo que tenía a su costado.
─ Ah ─gimió respirando profundamente, satisfaciéndose con el aire fresco que entraba formando una sonrisa en su rostro─. Creo que mejoro ─dijo inhalando nuevamente.
Sasuke no dijo nada, simplemente se inclinó un poco sobre la silla buscando sus tenis, introduciendo sus pies en ellos, metiéndolos despacio, con cuidado, esperando a no hacer tanto ruido, esperando a no ser tan obvio aunque ya era demasiado tarde. Sakura era muy lista y ya sabía que era lo que había provocado ese tipo de olor.
─ Por cierto, ¿qué tipo de ropa tiene puesta? ─Sasuke se incorporó rápidamente volteando a mirarla sorprendido. Intentaba asimilar esas palabras.
¿Por qué ella querría saber lo que él estaba usando en esos momentos?
Bajo su mirada observándose, usaba su sudadera gris, una playera negra, un pantalón de mezclilla azul oscuro, unos calcetines blancos y percudidos por uso y los cuales eran los causantes de su mal olor ya que no se los había cambiado desde el día anterior. Todo esto hacía juego con sus clásicos tenis blancos que ahora se encontraban sucios y viejos, hacía tanto tiempo que no se compraba unos nuevos y eso era porque estaba tan acostumbrado a usar siempre lo mismo, se sentía tan cómodo con ellos que comprar unos nuevos era…
─ So-solo ro-ropa… ─le respondió apenas en un tartamudeo.
─ No… ─dijo riéndose, llevándose una de sus manos a sus labios─, no me refiero a usted, me refiero a la protagonista de la novela. ¿Qué tipo de ropa lleva puesta ella? ─volvió a preguntar mientras jugueteaba con su cabello de manera graciosa.
─ Bueno, ella usa un traje ─contestó Sasuke divisando la pantalla─. Una falda larga color gris.
─ ¿Y sus zapatos? ─preguntó dejando de jugar con su cabello para ahora poner sus manos debajo de su mentón y recargarse en sus piernas mientras imaginaba el atuendo de la actriz.
─ Los… los tengo puestos ─musitó encorvándose penoso mientras escondía debajo de la silla sus pies como queriendo que ella no se diera cuenta de que el mal olor que había en el lugar era por su culpa.
La hermosa chica sonrió divertida al escuchar como Sasuke arrastraba sus pies escondiéndolos pero no dijo nada, era tan tierno imaginarlo en aquella situación incómoda.
─ Me refiero a que tipo de zapatos usa ella ─le dijo poniendo su mirada en la pantalla.
─ Oh ─contesto él aliviado, bajando la cabeza por confundirse. Volvió a mirar la pantalla luego a Sakura─. Ella usa zapatos de mujer.
─ ¿Zapatos de mujer? ─se cuestionó con el ceño fruncido. No había entendido que había querido decir Sasuke con eso. Dejo la postura que tenía incorporándose para así volver a preguntar─. ¿Lleva zapatos planos? ─Sasuke no contesto, ella supuso que él no era del tipo de personas que se fijaba en la ropa que las personas usaban así que paso a hacer otro tipo de preguntas─. ¿Y cómo es su cabello? ─inquirió curiosa volviendo a su postura anterior.
─ Tiene el pelo lacio y corto ─contesto de forma rápida a lo cual la chica aumento la velocidad en sus preguntas.
─ Y sus aretes, ¿de qué tipo son? ─trataba de imaginar a la protagonista con tan pocas descripciones que él le había planteado.
─ ¿Por qué preguntas tanto? ─demandó Sasuke con voz gruesa sintiéndose presionado con tantas preguntas por parte de ella algo que a Sakura no le agrado pues se sintió ofendida ante la forma corrosiva con la que él le había hablado.
─ Es porque yo no puedo verlo ─respondió haciendo un puchero en sus labios, chasqueando sus dientes, bufando molesta y siéndose incómoda por haber preguntado tanto. Sasuke no dijo nada, solo la observo enojarse, el verla así le saco más de una sonrisa─. ¿Entonces…? ─le preguntó después de un minuto de silencio con la misma voz emocionada de antes. Ella no podía enojarse, mucho menos por algo tonto─, ¿qué tipo de pendientes son?
Vaya, primero se enoja y después está tan feliz preguntando de nuevo. Pensó Sasuke.
─ Se parecen a los tuyos ─contesto mirando en sus lóbulos los pequeños aretes de colores que ella traía puestos en ese momento luego alejo su mirada de ella que se puso feliz mientras recorría de su oreja un mechón de cabello rosado.
─ ¿Enserio? ─parecía estar feliz─. ¿De verdad se parecen a los míos? ─pregunto sin dejar de tocar sus pendientes con ilusión.
─ Sí ─la respuesta de Sasuke fue seca pero a ella no le importo aquella contestación, estaba tan feliz con que pudiera darse una idea más acertada de lo que la protagonista estaba usando así que puso más atención a lo que estaba en televisión, esta vez ya sin preguntar.
De vez en cuando Sakura arrugaba la nariz lo que hacía que Sasuke no supiera que hacer con el olor que, aunque él no lo oliera sabía que ella si podía hacerlo, no importaba que la ventana estuviera abierta, el olor era inevitable.
Debí haberme cambiado, pensó oliendo su ropa la cual tenía un peculiar olor a sucio. Se levantó incomodo alejándose de ella, pensativo, nervioso, apenado.
─ Ahora regreso, no tardo. Si alguien necesita salir solo presiona este botón y la palanca se levantará ─le dijo tomando su mano colocándola sobre un botón rojo que estaba cerca de la ventana─. Silbaran si es que alguien quiere entrar o salir ─terminó de decir a lo cual ella corrió su mano avergonzada al sentir su aquel contacto que la estremeció.
─ Está bien ─articuló con un tenue sonrojo en su rostro.
Sasuke salió del cubículo y camino directo hacia una esquina del estacionamiento acercándose a una llave de agua, se sentó en el descanso que estaba al lado y se quitó sus tenis junto con sus calcetines para así quedar descalzo, movió un poco sus dedos divisándolos, estos se veían limpios pero por alguna razón sus pies olían a sudor así que se dispuso a lavarse, al menos de algo tenía que servir eso que estaba haciendo.
Termino de acerarse sus pies, los seco y camino descalzo hasta llegar a su lugar de trabajo dejando afuera sus tenis, eso hizo que se sintiera más cómodo porque el olor seguramente se dispersaría o al menos ya no olería tanto.
Para cuando regreso, la novela estaba terminando.
─ Es hora de irme ─Sakura se levantó de su silla buscando su impermeable, al parecer de nuevo estaba lloviendo, no era demasiado tempestuosa la lluvia pero si llovía apaciguadamente.
─ Está bien ─contestó Sasuke estirándose a apagar el televisor mientras la ella salía.
─ Oye ─la llamo, ella se detuvo girando en su lugar─. Ten ─le dijo devolviéndole el recipiente el cual coloco en sus manos─. Es tu topper del otro día.
─ Ah ─gimió ella inexpresivamente─. ¿Sabía bien? ─le preguntó un tanto curiosa por conocer la respuesta de su amigo.
─ Sabía mejor de lo que esperaba.
Sakura tomo entre sus manos el topper el cual peso en sus delgados dedos. Ella dejo de sonreír y arrugo su frente llevando a su oído a escuchar el sonido que se producía en el interior del contenedor.
─ ¿Qué son?
─ Son duraznos.
─ ¿Los lavo? ─le preguntó con demasiado interés, ella se refería a los duraznos pero Sasuke se confundió.
─ Sí ─contestó sorprendido.
Al parecer Sakura era demasiado persuasiva, el que ella no pudiera ver había desarrollado extremadamente sus otros sentidos. Bajó su mirada a observar sus pies desnudos. ¿Cómo es que ella…? Pensó casi aterrado.
─ ¿Los trataste bien?
─ ¿Eh?
─ Hay que lavar los duraznos con mucho cuidado antes de comerlos, si uno no lo hace de esa manera se estropearan y su dulce sabor se perderá.
Una sensación de alivio recorrió su cuerpo al saber a lo que Sakura se refería. Quiso responderle pero las palabras no salieron de su boca, estaba respirando profundamente, maldiciéndose internamente por confundirse por culpa de sus nervios. Sin duda, ella lo ponía nervioso.
─ Bueno, de todas maneras muchas gracias por los duraznos ─bajó y subió su cabeza lentamente en señal de agradecimiento─. Los comeré después ─terminó de decir a lo que Sasuke solo la observo─. Por cierto ─le dijo poniendo la punta de su bastón en el suelo─, mi nombre es Sakura Haruno.
Ella sonrío estirando su mano al frente en señal de saludo algo que a Sasuke le pareció extraño, no por la forma en que ella se presentara sino porque ella lo estaba obligado a llamarla así.
Sakura, es un bonito nombre. Pensó divisando la mano aterciopelada de ella que continuaba con la mano en el aire.
Ella al no sentir en su mano aquel estreche se inquietó. Es un poco tonto. Pensó intentando imaginar que cara tendría él ante la situación que estaba enfrentando.
─ Se supone que debes estrechar tu mano cuando alguien te saluda ─le dijo estirando más su mano hacia el frente consiguiendo así que Sasuke completara el enlace.
Ella esperaba con aquel saludo que él se presentará diciendo su nombre pero él, no lo hizo.
─ Waow ─citó ensanchando más su sonrisa─. Es áspera ─le dijo sintiendo sus manos─. Me pregunto, ¿qué clase de trabajo podría dejarlas así? ─intentó concentrarse en cualquier oficio que dejara la piel tan áspera y a la vez tan cálida.
Ese toque masculino había sido especial pues ella nunca había enlazado su mano con una persona que tuviera la piel tan diferente.
Por otro lado Sasuke al sentirse de alguna manera ofendido deshizo su agarre dejando a Sakura con la mano estirada, esté rápidamente metió su mano al interior de la cangurera de su sudadera mientras que Sakura movió sus dedos en el aire apenada, no estaba segura de sí había dicho algo malo. Llevo su mano a tomar su bastón y rodo los ojos sintiéndose incómoda, no esperaba que él se hubiera molestado con aquella pregunta.
─ Yo… esté… gracias por dejarme venir. Disfrute mucho de esta noche viendo la novela junto a usted ─inclinó su cabeza hacia el frente de manera respetuosa luego sonrió educadamente y aunque Sasuke hubiera querido responder no lo hizo, tan solo le devolvió el gesto de la misma manera─. Adiós ─Sakura dio media vuelta sin quitar esa sonrisa de su rostro y escuchó cómo él se alejaba hasta adentrarse en su cubículo, espero unos momentos y luego de escuchar la puerta cerrarse se marchó.
Sakura… Sakura Haruno. Pensó Sasuke al mirarla ponerse el gorro de su impermeable y tocar el suelo con la punta de su bastón.
─ Es un hermoso nombre después de todo ─susurró dibujando una sonrisa en su rostro mientras la veía desaparecer en la oscuridad de la calle.
