Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen.
Advertencias: Puede contener lenguaje vulgar, OoC y AU.
Aclaraciones:
— lalala — dialogo.
¨lalala¨ pensamientos
Lalala narración.
*Los personajes tienen las siguientes edades:
Mira: 17 Lisanna: 15 La edad de Elfman no me la sé, pero quiero suponer que 16(?*
Personaje Principal: Mirajane Strauss
Emoción: Negación
Sumary: Trató de reparar su pasado y lo único que logró fue que la herida en su corazón se hiciera más grande. "Este conjunto de drabbles participa en el reto Mes de Apreciación: Septiembre 2016 - "Mirajane Strauss" Del Foro GJM"
Yesterday
- "Nada puede llevarte más cerca de la locura que un recuerdo atormentador que se niega a desvanecerse."
Darnella Ford
-O-
Todo parecía carecer de sentido ahora.
Mirajane tuvo que ser sedada para poder quitarle el cuerpo de su hermana de los brazos.
Pero… ¿Quién podía culparla? ¿Quién se atrevía siquiera a decirle cómo se deben enfrentar las cosas?
Nadie.
Porque nadie sabía lo que ella estaba sintiendo, nadie tenía ni la más mínima idea de lo fatal que ella se sentía. ¿Cómo sonreír después de eso? ¿Cómo siquiera pensar en ser feliz si Lisanna ya no estaría para serlo con ella?
Ya no volvería a ver su sonrisa…
Se podía ver a Mira llorar inconsolablemente sin poder limpiarse las lágrimas gracias al efecto de los sedantes, su única compañía era Erza. La pelirroja se había ofrecido para cuidarla en lo que Makarov terminaba de hacer el papeleo.
—Debes ser fuerte. —Le dijo Erza, con ese tono de voz que imponía. — No solo por ti, también por Elfman, porque él también es tu hermano.
Mira abrió los ojos con sorpresa y por su mente pasaron todos los momentos que habían vivido los tres, desde antes de que sus padres murieran.
No quería dejarla ir y eso era contradictorio, ya que una parte de su cabeza le decía que eso ya lo habían aceptado desde que la vio tan débil y sufriendo; pero había otra que se negaba a aceptar que ya no estaría junto a ella, que ya no escucharía su risa o que no la vería disfrutar con su amiguito de pelo rosa, le dolía pensar que no la vería crecer, que no podría espantarle los novios y que no la entregaría en el altar como ella siempre soñaron, esa parte se negaba a aceptar la triste realidad.
Ya en su casa, lo primero que hizo fue caminar como zombi hacia el cuarto de la pequeña Strauss, se encerró y abrazó el peluche con el que dormía, ahora él estaría tan solo…
-O-
