Capítulo 2 LAS LUNAS DE LEHON
Es un Mundo Extraño, un planeta rodeado de océanos, marcado por un conjunto de islas, donde su verde es exuberante, su ambiente es seductor, destella poder y misterio; secretos ocultos que esperan ser revelados a quien se atreva a descubrirlos, un rincón casi olvidado, en las Regiones Desconocidas; un planeta llamado Rakata Prime.
Justo en la isla principal, descendía la Nave insignia del nuevo Líder Supremo; de ella bajaba un figura alta, imponente, era un joven de pelo negro, su tez era blanca en extremo, sus ojos eran oscuros, su nombre, Kylo Ren; atrás de él, lo acompañaba otro joven, este era pelirrojo, de aspecto déspota, su mirada hacia el lugar revelaba que así era, quien con cara de asombro veía todo lo que habían avanzado la construcción de Naves y Ejércitos; las personas de diferentes razas, los veían con expectación, habían sabido hace unas horas, que el nuevo Líder Supremo vendría y si, ahora estaba ahí, miraron con interés, solo por unos segundos, después volvieron a sus actividades.
A su encuentro salió el Capitán Linka Sori, este con la más atenta amabilidad, saludo a su nuevo Líder y a su General, para llevarlos a una enorme infraestructura, acorazada por la más alta tecnología, ahí residía el verdadero poder de la Primera Orden. Después de la batalla de Crait, se dirigieron a este planeta; que aunque Hux tuviera conocimiento de él, en su soberbia pensó que el Supremacy no necesitaba de nada más, que todo lo podía satisfacer desde esa Capital Móvil; que tener una base de operaciones en un planeta, era ser vulnerable ante los demás, pero se había equivocado.
—Esta es nuestra nueva base de Operaciones, no quiero que un Raddus, atraviese mi capital—dijo fríamente y con una mueca de disgusto.
—Líder Supremo eso paso, porque la estúpida Resistencia …— el General intento defenderse.
—No quiero explicaciones, de no ser por esta base, ahora no contaríamos con casi nada, así que sirva de algo y lo que dice, que sabe, empléelo en esta Centro de Operaciones, si quiere seguir siendo General, yo no seré tan permisivo como Snoke, no quiero fallas. — con determinación expreso
El Joven General se interpuso ante su Líder; eso sí es tener valor, pero un valor estúpido, pensó Kylo Ren, sin embargo lo escucho, con los ojos entrecerrados y a punto de explotar por tal atrevimiento.
—El Supremacy, cuenta con la más alta tecnología y se puede sobreponer a esto, desde ella misma, solo es cuestión de tiempo; tener una base de operaciones nos pone en el riesgo de ser atacados y destruidos como Hosnia Prime— esto le causo gracia a Líder Supremo que contesto.
— ¿De verdad lo cree? Snoke no fue tan listo, un Raddus casi parte en dos al Supremacy, y entonces ¿Qué? no se percató de eso General, un Mon Calamari, nos demostró que también podemos ser blancos de ataques, en él Hiberespacio o pensó que la tenía blindada contra eso; pues se equivocó terriblemente, y por eso estamos aquí. Necesitamos también una Base. — apenas le iba a contestar Hux, cuando este, lo dejo con la palabra en boca.
Kylo Ren se dirigió a un turbo ascensor escoltado por su sequito de soldados de asalto; al llegar al último piso entro a un enorme salón, desde el cual ejercería su poder, entro a esa enorme habitación y vio por el enorme ventanal que tenía esta, como el corazón de ese Mundo Desconocido, como a veces le llamaban, trabaja arduamente, conocía Rakata Prime, ahí estaba la Forja Estelar, esa fábrica potencialmente magnifica creadora en masa de Droides de combate y Naves espaciales, siendo alimentado por su estrella y por… el Lado Oscuro. Parte del entrenamiento que recibió de Snoke había sido ahí, rememoro esos días de miseria y desolación, nadie estaba con él, estaba solo, pagando el castigo por haberse defendido de Luke y por haber quemado su Templo. Al pensar esto, recordó a la persona que le había contado esto suceso precisamente, y como ella creía que Luke era un Héroe, si lo fue, a él nunca se lo demostró; vio el cielo, vio el océano que tenía enfrente, si Rey hubiera aceptado unirse al él, en estos momentos estarían viendo el mismo paisaje; una oleada de enojo asomo a su rostro, ella lo había rechazado, lo había traicionado, ¿Cómo esperar que salvara a la Resistencia?, ¿en qué cabeza cabe?, él había matado a Snoke por ella, para salvarla a ella, solo a ella, a su igual, porque si de algo estaba seguro, es que Rey, era su igual en la Fuerza, y en todo, pero no la salvo porque creyera en su causa. Y ¿Qué estaría haciendo ella ahora?, ¿Dónde estaría? Que le importaba a él, bueno si le importaba, pero solo para destruirla, claro era por eso.
Pasaron diecisiete días, estaba fastidiado y cansado de Hux, de verdad era insoportable; sin embargo reconocía que era capaz, en lo que hacía; así que no quedaba más remedio que soportarlo, claro lo tenía que estar vigilando, porque él sabía, que Hux lo traicionaría, en cuanto le diera la oportunidad; era trabajo doble, pero había ganado algo, ahora ya no tenía a quien obedecer, ni escuchar esa voz, que tanta veces lo había atormentado y humillado; sabiamente Snoke dijo en sus últimas palabras, que él mataba a su verdadero Enemigo, claro era Snoke su verdadero enemigo; y ahora no servir a nadie más, más que a él; pero su mente se encontraba absorta completamente absorta en su plan, que tenía perfectamente trazado, primero demostrar que la Primera Orden no es una régimen dictatorial; como lo ha hecho creer, la estúpida Resistencia, dos encontrar a la Resistencia y con ello a Rey. Así que traería aliados, tomo el Holoproyector y pulso el botón de llamada, no imaginaba como los encontraría, pero si sabía que esperar de ellos, Lealtad.
El Holograma se abrió y pudo ver a un tipo alto, musculoso y con aspecto de un mercenario a sueldo.
— ¿Marek, donde esta Roan?— el chico sonrió era un joven de la misma edad.
—De perdido pregunta, ¡Hola Marek! ¿Cómo has estado viejo amigo?—dijo riéndose al recriminarle esto.
—Marek, no estoy para cortesías, ¿Dónde está Roan y Zirrut?, necesito hablar con ellos—
—Ya estoy aquí, no te enfades Maestro Ren o debería llamarle, ¡Líder Supremo!—dijo Roan con una sonrisa.
—Ya supimos la buenas nuevas, que por fin te deshiciste de él viejo ridículo de Snoke, ¡por la fuerza, que eso fue grandioso! Antes eras mi ejemplo, ahora eres mi ídolo— dijo Marek con efusividad
—Marek, ya cállate por favor, ¿quieres?, esto es serio, Roan dile a Zirrut que se prepare, van a dejar Lah´mu, mandare una de mi naves, para que los recojan, van a venir a Rakata Prime, los necesito aquí, y que busquemos a una usuario de la fuerza, en particular.
—Como ordene Maestro. — contesto solemnemente.
— ¡Hola Maestro, que gusto de verlo!— dijo Storni, un joven alto rubio musculoso, de aspecto guerrero, pero con una cara infantil, quien iba decir que esa cara de niño, era uno de los mejores peleadores de la galaxia.
— Igual a mí, Storni, bueno ya saben dónde estoy…— en ese momento llego otros dos chicos uno de tez blanca y otro de tez oscura, al verle casi gritaron. Era Temiri y Niho
—¡hermano! ¡Maestro!, Hasta que te acordaste de nosotros— Ren, solo rodo los ojos, ya se lo imaginaba, sabía cómo eran sus amigos, y alumnos, esto ya se lo esperaba. Rio con disimulo
—Bueno, esto no es una junta, con ustedes no se puede, el único con el que necesito hablar no está—dijo molesto
— ¿Te refieres a Zirrut? ese siempre metido en los libros, la verdad que flojera con él, yo solo necesito pelear, golpear, beber, y una hermosa Tw'leck a mi lado — Ren solo rio al escuchar esto, tenía los brazos cruzados, observando a Marek y el resto de sus amigos, no habían cambiado en nada, esto era lo más parecido que tenía a una familia.
— ¿en serio Marek, tú no te callas?
—Jamás, Maestro — dijo con un gesto triunfante.
— ¿para qué quieres que busquemos a una usuaria de la fuerza?, porque lamento decirte, que ella se ha ocultado, si la sentí, estuvo contigo o más bien peleo a lado tuyo— dijo Zirrut, un chico con aspecto de sabio, todos se quedaron estupefactos, al oír esto, miraron a Kylo, intrigados, a la vez que pedían respuestas con la mirada, Kylo solo esquivo la mirada, no quería hablar de ello y menos atreves de un Holo.
— ¿una chica, una usuaria de la fuerza? ¿Tienes novia Ren?— dijo Marek con sorpresa, pero a la vez curiosidad. —Ben no contesto a esa pregunta, solo ordeno.
—Bueno entonces sabrás porque quiero que vengas, así que ya di ordenes— en ese momento fue interrumpido por Merek …Otra vez
— ¡Maestro! Y el idiota de Hux, sigue en su puesto, porque si es así—
—Si es así, nada y ya cállate, porque de lo contrario, te dejaré en Lah'mu— en seguida se cortó el Holo de Kylo Ren, la llamada había terminado.
Ver a sus amigos de alguna manera lo reanimo, no es que estuviera triste, al fin, tenía lo que quería, y cumplía las expectativas de su tío, cuando quiso matarlo, porque Luke había visto oscuridad, en él, un Vader renacido; la expectativas de su padres, cuando ellos pensaban que era un monstro, todo se estaba cumpliendo, pensó amargamente, era lo que todos habían pensado que sería, por llevar esa oscuridad; pero también llevaba esa Luz, que cada día, se hacía más presente en él, el mismo Snoke pensó que él, Kylo Ren era el estudiante perfecto, Luz y Oscuridad, en un solo ser; sintió rabia al recordar esto, acaso el pidió ser poseedor de la fuerza; ¿el pidió esto?, no era justo, un furia se estaba apoderando de él; cuando recordó que solo una persona le ofreció su mano, sin intención de hacerle daño, entendido su soledad, se había abierto a él, para mostrarle, lo sola que también estaba ella, y el dolor que carcome las entrañas, y la sintió, el deseaba sentirla, cuando toco su mano. Rey, Rey. No busco la conexión entre ellos, aunque del alguna manera, él seguía con ella, muy a pesar de él, claro está, así se quiso convencer; no sería el quien la buscara, en estos diecisiete días, que transcurrieron la pensaba de vez en cuando, solo de vez en cuando.
Pero al final, se había rendido, mientras miraba esas lunas del Sistema Lehon, no pudo evadir, el recordarla; deseaba ardientemente verla otra vez, nunca se había sentido de esta manera, sintió una presencia que le era familiar, un firma en la fuerza, que le era ya conocida. Rey.
Enseguida volteo, ahí estaba ella, con sus bellos ojos avellana, al menos no tenía esa mirada, que tenía en Crait, esa mirada de enojo, reproche y posiblemente también de decepción, él siempre se había acercado a Rey en sus encuentros, ahora, era ella la que se acercó a él, lentamente, y entonces la palma de la mano de Rey, le dio un revés a la mejilla de Ben, lo había abofeteado.
SI Kylo Ren pensaba que era un sueño el ver a Rey, esa bofetada, le indicaba claramente que no, le dolió la mejilla, pero más le dolió, recibir algo que a criterio suyo no esperaba merecer.
— ¡¿Cómo, porque Rey?! — dijo sorprendido y acomodándose el cabello, a la vez que se sobaba la mejilla— bueno al menos ya vamos mejorando, la primera vez que nos vimos, en Ahch-To, me disparaste ahora solo me abofeteas, eso ya es ganancia— expreso sarcásticamente, pero a la vez sonrió.
— ¿y todavía lo preguntas?, ¡Traicionaste a la persona que tenías que ser!, te fallaste, uno es instrumento de la Fuerza y no al revés, Ben yo te quise ayudar, yo te quiero ayudar, pero tú, tú…eres…eres— Rey estaba exaltada, decepcionada, pero su decepción se convirtió en rabia voraz, cuando lo vio ahí tan tranquilo, y no pudo dejar pasar la oportunidad de decirle todo lo que sentía y pensaba.
— ¡Rayos! Rey, crees que te falle, cuando tú me abandonaste, ¿Y yo que soy? ¡Dilo! No calles lo que piensas, ¿soy qué?— él también, estaba ya enojado, se había acercado a ella como retándola, quedando muy juntos.
— ¡eres un idiota! Después de la pelea antes los guardias de Snoke, pudiste encontrar tu verdadero camino, luchamos juntos, ¡me salvaste la vida!- dijo en tono suplicante la chica de Jakku
— Si, te salve la vida porque...- se mordió el labio y se quedó con las palabras en la garganta, lo iba decir, pero, y si lo rechazaba… otra vez.
Ella lo observo, deseo que terminara la frase, talvez algo bueno saliera de todo esto, sin embargo esta fue su respuesta, acercándose mas a ella.
—no te salve la vida, porque creyera en la resistencia, te salve la vida, porque— otra vez se detuvo, esto desespero a Rey, que respondió
— a veces me dan ganas de...—
—De matarme, siempre lo has deseado— contesto irónicamente, a la vez que él se acercó un poco más ella, se inclinó, quedando cara a cara, vio sus labios, esos labios, y esa carita enojada, esa mirada ardiente pero no de repulsión hacia él, sino de otro sentimiento que no logro adivinar, estaba demasiando abstraído en Rey
La última Jedi lo vio directamente a sus ojos, eran como estrellas, el tiempo se podría detener en ellos y ella viviría feliz así, eternamente.
La luz de la luna inundaba a ambos en sus respectivos lugares, ese brillo que se reflejaba en el rostro de ambos, esas miradas que delataban sentimientos cada vez más claro en ellos.
—Ben—la chica castaña susurro su nombre, demasiado cerca de la boca de Ben Solo
—Rey, si vas a matarme, solo hazlo— dijo en un susurro casi ahogado— porque de lo contrario—Ben la tomo por la cintura y la acerco aún más a el —voy a morir de amor por ti— Rey lo tomo de los cabellos y lo atrajo hacia ella, lo beso, precipitadamente, ansiosamente, con hambre desesperada, desde hace mucho lo deseaba, lo anhelaba, lo necesitaba, y Ben saboreaba cada beso, cada contacto con su lengua, y también lo deseaba, la salvo porque la amaba, era su respuesta, pero el miedo lo retuvo, ahora que por fin en un beso intenso, caliente, más que apasionado, develaron sus fervientes sentimientos, sus cuerpos estaba más unidos que nunca, todo lo que pasaron, todo lo que sintieron, por fin desembocada en estos besos incesantes, solo se separaron para respirar, él sonrió al verla y la tomo en sus fuertes brazos, la elevo; Rey no se esperaba que la cargara, solo rio, pero su sonrisa era felicidad pura, y más al ver el rostro de Ben Solo ¡otra vez!, en ese instante, ambos deseaban detener el tiempo, pero la felicidad duro poco, alguien había entrado a la cueva donde estaba Rey…..Era Rose
—¿Rey, con quien hablas?.—
