Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Los Juegos de Hambre y Suzanne Collins, yo solo me divierto con ellos, o sea sin fines de lucro.

Léase Nota de Autor por fa…


Capitulo II

All My Loving…

Y el amor es un fuego; y cuando digo
te quiero, oh Dios, te quiero, ante tus ojos
{…} y siento mi cara centelleante que deslumbra.

Elizabeth Barret; Y no Obstante el Amor por ser Amor

Hace cinco años…

Llovía torrencialmente y ella apenas lo notaba mientras caminaba por la plaza, no quería volver a casa, no quería encontrarse con el llanto de su hermanita, no quería encontrarse con el cuerpo de su madre; por que eso era, nada más un cuerpo cuya vida se había ido en el momento de la muerte de su padre y que dejaba morir a sus hijas; Katniss se llevo las manos a la cabeza queriendo arrancarse cada cabello solo de pura desesperación, pronto se acabarían el poco efectivo que tenían, era cuestión de días. Por que no importaba que tanto lo racionara, ese dinero no le alcanzaría hasta la mayoría de edad, que era cuando podía acceder a la cuenta de ahorros que había dejado su padre; mientras a ella y a su hermanita les había tocado comer lo menos posible y en algunos casos ella no comía en absoluto y como iban las cosas, tal vez estuviera muerta en unos meses mas; sacudió la cabeza con fuerza presa del pánico que tenia a la muerte y las lagrimas empezaron a brotar de sus ojos confundiéndose con la lluvia. Se dejo caer sin mirar adonde, encogió sus piernas hasta que sus rodillas le tocaron el pecho y apoyo la espalda en la pared que sintió tras de ella, escondió la cara y se quedo ahí sin querer saber del tiempo; nada mas quería desaparecer y que terminara todo esa pesadilla.

Levanto la cabeza sobresaltada al sentir una mano sobre su hombro miro hacia arriba y se encontró con unos hermosos ojos azules, azules como el agua que había en el lago donde su padre le enseño a nadar, el niño se alejo un poco y ella pudo verlo casi completamente, se dio cuenta que lo conocía, por que era su compañero en clases y estaba tan mojado como ella solo que el llevaba la camiseta sucia y lo que parecía una pelota en la mano; seguramente anduviera jugando, ahí la envidia la pincho, pero al mirar de nuevo aquellos ojos se le olvido por que sentía envidia de el, se le olvido ligeramente el frio que sentía; miro unas sombras pasar por aquella mirada y con sorpresa se dio cuenta de que el le estaba haciendo señas para que lo siguiera y de nuevo ella solo pudo concentrarse en su mirada, la cual parecía fuerte y decidida, aunque sabia que el tenia la misma edad que ella; pero no le importo, le siguió hasta la puerta trasera de una casa y la hizo entrar; ahí comprendió que estaba en la panadería, el calor de los hornos incluso apagados la sobrecogió. No miraba al chico por ningún lado se empezó a poner nerviosa, cuando lo vio aparecer tras unas cortinas llevaba consigo una bolsa y se la extendió a ella, Katniss no necesito mirar el interior de la bolsa el aroma a panes recién hechos le entro por la nariz haciéndola estremecer, negó con la cabeza y abrió ligeramente la boca para decir que no debía hacer esto, pero el al detuvo, apretándole la bolsa contra el pecho; el iba a decirle algo pero en ese momento una voz lo detuvo

-Peeta, ¿que haces?- Era la voz de una niña a unos pasos de la cortina de donde el había salido, hablando bajito y mirándolos a ambos

-Calla Delly, o…-No hubo tiempo para un "o que" de ninguno; el ruido del otro lado indicaba que alguien se estaba moviendo, Peeta abrió desmesuradamente los ojos al oír su madre quejarse y entrando al lugar donde ellos estaban.

No se lo pensó dos veces, ninguno, Katniss se dio media vuelta para salir de ahí y Peeta casi la empujo para que empezara a correr y no necesito decirlo en el preciso momento en que ella salía se empezaron a escuchar los gritos de aquella mujer. Katniss no supo en que momento se hallo en casa, estaba parada en medio de un charco de agua que ella misma escurría, con la bolsa aun apretada contra su pecho, la miro incrédula, preguntándose que había sido del niño, si le habría hecho algo su madre; luego pensó en que aquello parecía un robo y se asusto al darse cuenta de que tal vez vendrían agentes a llevársela… Pero nada ocurrió, guardaron un pan y el otro lo cenaron esa noche, una de las mejores cenas que ella podía recordar de esos meses y al día siguiente; dispuesta a darle las gracias al niño, lo busco a la salida, lo vio a lo lejos, no estaba solo sino que con un grupito de chicos de su salón y en su rostro se pintaba un horrendo cardenal que casi le cerraba el un ojo. El levanto la vista y la miro, ambos se miraron durante un segundo apartando las miradas luego. Ella regreso la mirada a su hermanita que estaba agachada recogiendo algo del patio, le enseño un diente de león, el primero que ella veía desde que su padre murió hace ya tres o cuatro meses, Prim lo hizo bailar ante los ojos de ambas y Katniss sonrió ampliamente, bien segura de lo que haría a continuación. No dejaría morir a su hermanita ni tampoco así misma, ese diente de león la hizo sentir esperanzada, todo saldría bien.

Katniss observo sus tenis, perdida en un mar de recuerdos, miro de nuevo hacia el interior de la panadería, Madge hablaba con el que, si no mal recordaba, era el padre del chico del pan. Las preguntas se arrebolaron en su cabeza: ¿Por qué Madge estaba empeñada en que vinieran a pagar el pan de Haymitch? ¿Qué coño había hablado con el muchacho en la cocina? ¿Por qué el se fue tan molesto? Le hubiera gustado que el se quedara un poco mas…se golpeo la cabeza mentalmente por sus ideas, a ella que mas le daba el chico del pan, eso había sido hace muchos años atrás; pero a quien engañaba aquel gesto para ella era demasiado importante y aun quería agradecerle.

En la panadería Madge zapateaba nerviosamente, Peeta se había dado por desaparecido y el padre de este tenia muy poca idea de donde estaba o simplemente el hombre no quería decirle nada a ella. Lo vio desaparecer por una puerta colocada atrás de los mostradores, estaba planteándose ir a dejar a Katniss y Finnick de regreso a la villa para buscar mejor ella sola cuando Alex el hermano mayor de Peeta, apareció por la misma puerta, sabia que el era el mejor amigo de Peeta seguro que sabia algo así que decidió arriesgarse

-Hola Madgie

-Hola…ah…Alex ¿Tu sabes donde puede estar Peeta?- Ella lo miro esperanzada, el frunció ligeramente el ceño y miro por la ventana que hacia de escaparate, sonrió al ver a la chica parada ahí afuera hablando con otro muchacho muy alto

-Explícate…- El tono de el hacia pasar aquello como una sugerencia y Madge rodo los ojos a sabiendas de que aquello seria un intercambio mas de información

-Fue un mal entendido ¿vale? Creo que el pensó que el chico de ahí, Finnick, y Kat son pareja o algo así; pero ellos son primos…-Madge no dijo nada mas sabia que Alex entendería lo demás y pareció hacerlo pues abrió la boca en un insonoro "Oh"

-Mmmm…Deberías buscar en la pradera. Pero te aconsejo que vayas sola, tal vez luego, otro día podrás dejarlos a solas encerrados en un armario, si quieres, pero hoy no.

- Yo no haría eso, soy una buena amiga…-Madge continuo con tono falsamente ofendido e inocente– Eso seria algo muy salido…

Ambos se carcajearon sin poder evitarlo, ella no pensaba ser tan extrema…aun no por supuesto. Se despidió del muchacho con la mano y se dispuso a seguir su plan de Cupido, pero antes tenia otro asunto pendiente con Katniss

-Vamos turistas, su guía Madge los llevara a su hogar temporal, espero les resulte muy acogedor…-Tomo del brazo a ambos y los llevo consigo camino a la Villa

-¿Qué paso con tu amigo?- Pregunto Finnick mirando hacia atrás, Madge los llevaba casi a rastras en poco tiempo ya habían perdido la plaza de vista y se encontraban a medio camino de la Villa Vencedores, el se estaba divirtiendo allá justo cuando Madge salió, el ya le había puesto el ojo a una linda rubia que andaba por ahí, pero definitivamente la amiga de Katniss se propuso aguarle la fiesta llevándoselo del lugar antes de poder siquiera decirle "hola" a nadie

-Oh, el esta bien, yo te dije tenia que volver rápido…

-Pues yo no lo vi por ahí- El cobrizo sonrió y se gano una mirada asesina de Madge- ¿Tu lo viste Katniss?... ¿Katniss?

-¡Eh!- Katniss casi dio salto al sentir la mano de Finnick en la espalda

-¿Estas bien? –Madge tomo del brazo a Katniss la que sonrió y asintió brevemente con la cabeza

-Si solo un poco cansada, nada más- Y bien podría ser cierto no habían parado desde que pusieron un pie fuera del tren y su encuentro con el chico del pan a estas alturas de la tarde le parecía extenuante. Pero en realidad, su cerebro no había parado de pensar en los ojos azules del muchacho, ni en la manera en como la miro, o en lo corta que Madge se había quedado, en cuanto a descripción física, cuando en mas de alguna ocasión ella preguntaba por el; por que su amiga no le dijo en ningún momento lo bien que se veían los músculos de su brazos flexionándose…Si, si lo admitía…en la cocina de su tío no se había fijado en lo ridícula escena solo lo había visto a el y su brazo estirándose para alejar el pan de Madge y como se veía de fuerte ese brazo con la camiseta de manga corta que le había visto "Contrólate Katniss, al carajo su brazo y sus hermosos ojos azules, deja de pensar así. No puedes, no puedes métetelo bien en la cabeza. Tu no viniste a buscar rollo, estas aquí para despejarte… ¿Acaso esta mal que te fijes en alguien? ¿No es eso despejarse?... ¡Mierda! Claro que no, no, no y no…ya pasaste por eso…"

-Muy bien, aquí estamos- Katniss agradeció la voz de su amiga interrumpiendo sus ilógicos pensamientos y miro la casa que estaba frente a ellos, era idéntica a la de Haymitch y quedaba justo enfrente, Madge los hizo pasar, no sabia que esperaba, pero la sorprendió el olor de la comida preparándose y que la casa estuviera impecable como si los estuviese esperando

-Que bien huele eso…-Finnick camino directo a la cocina solo guiándose por el aroma de la carne que le hacia agua la boca, en definitiva necesitaba comer, entro a la cocina seguido de su prima y de Madge, se detuvo al mirar a una señora algo mayor moviendo cosas en las ollas- ¿Hola…?

-Ella es Sae, vendrá a prepararles la comida, fue un acuerdo con Haymitch-Madge se adelanto para responder, Sae que ya los había escuchado entrar se giro y los saludo amablemente indicándoles que tomaran asiento que pronto les serviría el estofado – Bueno, los dejo en manos de Sae, yo debo irme…

-¿No comerás con nosotros?-Katniss la detuvo con su pregunta mientras Finnick se limito a seguir observando el contenido de la olla- No…quede de comer en casa- "Eres una mentirosa…" pensó mientras le sonreía a Katniss y se encogía de hombros ligeramente- Lo lamento comeré con ustedes mañana ¿Si?

-Vale… nos vemos mañana para que vayamos por ahí- Katniss le sonrió y la abrazo ligeramente, Madge se despidió y en el momento que estuvo fuera de la vista de ellos salió disparada hacia la pradera, menos mal había atinado a ponerse unos tenis esa mañana y no las delicadas sandalias que había pensado en un principio, su cabeza se lleno de plegarias para que Peeta aun siguiera ahí.

Cinco años atrás…

El sonido que provoco aquel golpe resonó por toda la casa, o eso le pareció a el, pero la sensación fue sustituida por el intenso dolor que le abarco la mitad de la cara, sintió como las paredes se movían peligrosamente ¿Se estaba cayendo la casa? Esperaba que no, quería ver a Katniss mañana, tal vez cogía el valor para hablarle. El dolor fue creciendo y en su cabeza apareció un dolor intermitente como si fuesen punzadas, de reojo pudo ver a su madre que lo seguía viendo con… ¿Odio?; era difícil distinguir cuando sentías que la cabeza te iba a estallar

-¡¿Por qué lo hiciste?!- otra vez la misma pregunta, otra vez el mismo silencio en respuesta y en aquel mismo tono que tenia la mujer a la hora de gritar, si ella seguía hablando con esos decibeles a el en serio le estallaría la cabeza.

Desvió su mirada hacia, Delly su hermana menor…bueno no, era su hermana melliza pero para el, lo mismo, al principio le cabreo que ella abriera su bocaza para decir lo que había sucedido con su niña cantora; pero en este momento se sentía agradecido, había evitado que su madre llamara a agentes de la paz para que fueran tras Katniss por que según ella era una ladrona, pero ahora mismo estaba interesada en que su hijo sufriera la desaparición de un par de panes con pasas y almendras y el no podía decirle que lo había hecho por que amaba a aquella niña, si suena estúpido viniendo de un crio de once años, pero era cierto estaba tremendamente enamorado de ella desde que tenia uso de razón; o eso creía el, por que no parecía haber nada antes de ella, así que si su razón apareció ese día que la escucho cantar, bueno, que así sea.

-¡Respóndeme mocoso desgraciado!- La mujer volvió a alzar la mano y en ese mismo instante la iba a dejar caer sobre Peeta, pero la detuvo el padre de este que la miro con los ojos entrecerrados lleno de furia contenida, pero solo le soltó la mano a la mujer y tomo a Peeta de los hombros llevándolo escaleras arriba; ahí en aquel baño del corredor lejos de los oídos de su madre Peeta le confeso a su padre lo que había hecho y los porqués.

Siempre agradeció la reacción de su padre, aquel día solo le sonrió con dulzura mientras le lavaba la cara y las palabras que le dio aun los acompañaban "Si lo hiciste por amor, entonces debes sentirte orgulloso de lo hecho por que lo que se haga por amor nunca esta mal… en este caso no lo esta al menos" sonrió ante la ultima parte y la verdad es que pensaba que cualquier cosa que hiciese por ella jamás estaría mal, por que la amaba demasiado.

-Creí…creí que ya no te encontraría…Peeta- El rubio se sobresalto al escuchar la voz de una persona y se encontró a Madge a espaldas de el, la miro con detenimiento, estaba sosteniéndose en sus muslos, ligeramente encorvada y tratando de obtener todo el oxigeno posible en un par de inhalaciones, noto también como el sudor perlaba su piel y empezaba a manchar el cuello de su camiseta rosa vieja

-¿Estas bien?-La rubia soltó un bufido ante las palabras del chico y se dejo caer a su lado, estirando las piernas y apoyando las manos en el pasto para echar la cabeza atrás esperando regularizar su respiración ante la atenta mirada de su amigo

-Vete al carajo Peeta…-volvió su cabeza a la posición normal e inhalo profundamente dejando salir despacio el aire, odiaba las carreras, vaya que si- Te he buscado por casi toda la maldita ciudad…

-Estas exagerando chica de las fresas…-Ambos sonrieron, era verdad lo que Peeta decía, aquello era una horrible exageración pero no podía evitar decirlo así que ella se encogió de hombros y prosiguió

-Bueno, va, solo te busque en tu casa y alrededor de esta, es difícil cuando tienes a unos visitantes a tu cargo ¿Sabes?-Madge le miro con cierta intensidad, acaso ¿pretendía que el había olvidado lo que paso en casa de Haymitch? El sonrió tristemente y negó con la cabeza mientras regresaba su mirada al horizonte- Mal interpretaste todo…

Las palabras de Madge lo hicieron girar la cabeza con brusquedad y casi sintió como los tendones en su cuello se quejaban, entrecerró los ojos y la examino, ella le devolvía la mirada apenada, comprendía que si ella le hubiera dicho de ante mano las cosas no hubieran sido tan bruscas para el, o por lo menos no hubiera mal interpretado la presencia de Finnick

-¿De que hablas?

-Finnick no tiene nada con Katniss- Madge sonrió al ver la sorpresa pintándose en los ojos azules del chico- déjame acabar…- lo detuvo levantando una mano al darse cuenta que el intentaba hablar- Finnick la acompaña por que es su primo, primo, sobrino de la madre de Kat… El ya vivía en el distrito cuatro y es como dos años mayor que ella. No lo niego es un tipo que esta como quiere, pero es primo de ella, no otra cosa que tu alucinada cabeza haya imaginado ¿entendiste?

Madge lo miro con los ojos entrecerrados midiendo cada reacción que pasaba por Peeta, desde la sorpresa inicial, la vergüenza por su reacción, el cabreo cuya razón ella desconocía, y otras mas hasta que llego a una amplia y destellante sonrisa que le llegaba hasta la mirada; Madge sonrió, feliz de haber aclarado la situación tan estúpida que habían pasado y no pudo evitar sentir esa sensación de felicidad hacia Katniss, a ella le encantaría encontrar un chico que la amase así como Peeta amaba a su mejor amiga y ella; como que se llamaba Madge Undersee, alias chica de las fresas, iba a poner a esos dos juntos; así tuviera que amarrarlos a un árbol en el bosque hasta que Katniss lograra ver que Peeta era el correcto, por que de Peeta no dudaba, pero Katniss era harina de otro costal. Se rio por lo bajo de su mal chiste.

-A veces temo por ti Madgie- Las palabras burlonas de Peeta la sacaron de su ensoñación y este se rio alto y claro por la mirada furibunda que esta le lanzo – ¡Auch! – Ahora Madge era la de la sonrisa triunfante mientras Peeta se pasaba la mano izquierda por el hombro justo donde Madge decidió darle un golpe de los suyos, pero no perdía la sonrisa tonta que se le había pegado a la cara tras la revelación de la ojos azules

-Por eso ya no te ayudare con Katniss…- Peeta perdió la sonrisa de forma fugaz, mientras Madge le daba la espalda y se cruzaba de brazos

-Oye no… Madge…digo, señorita Undersee no me haga esto- El rubio se puso frente a ella caminando de rodillas, y ella seguía haciendo pucheros ofendida- Por favor le suplico no me abandone, hare lo que quiera; lo que usted quiera pero no diga esas aberraciones – el la zarandeo de los hombros suavemente mientras seguía con aquel falsete de suplica

-¿Lo que yo quiera?-La rubia mostro interés alzando una ceja interrogante intentando no reírse por la cara de el

-Si señorita lo que quiera la hija del alcalde del maravilloso distrito doce…-Esta vez Madge no pudo mas y soltó una gran carcajada, yéndose hacia atrás para quedar acostada en la hierba; sintió como Peeta se tiraba al lado suyo, ambos miraron el cielo que se pintaba de colores por el atardecer -¿Y bien?

Madge dejo ir un suspiro y entrelazo sus manos a la altura del abdomen, pensando en que pediría…en realidad era simple, el pedido tenia que ver con el mote que el mismo Peeta le había puesto años atrás

-Pastelillos, ya sabes de cuales, en cantidades industriales y tartas, de fresas también y…bueno ya sabes que tienen que ser de fresas- El chico rio ante el clásico pedido, solo que esta vez le tocaría pagar a el por un tiempo indeterminado; pero eso era poco si Madge se atrevía a apostar por el

-Eres la mejor amiga que puedo pedir – Madge se sonrojo por el cumplido y sonrió ampliamente, imaginando que Katniss en estos momentos no le diría lo mismo

-Lo sé – contesto con suficiencia, frunció el ceño ligeramente y volvió a hablar muy seria esta vez- Pero te lo advierto Mellark, que si lastimas a Katniss, puedes irte olvidando de dejar una jodida descendencia ¿Esta claro?

- Clarísimo – Peeta tembló ligeramente al ver de reojo la mirada asesina que le dedicaba Madge- Pero no te preocupes no pienso lastimarla jamás, aunque ella al final no quiera estar conmigo, por que la amo demasiado y si ella es realmente feliz con quien sea; será suficiente para mi.

Madge asintió con vehemencia, segura de sus palabras, luego volvió a sonreír y decidió hacerle una pequeña confesión

-Es una chica afortunada, hablo de Kat, yo quisiera encontrar alguien que sienta por mi, lo mismo que tu sientes por Katniss – Peeta observo a Madge de reojo, ella miraba el cielo y una sonrisa imperceptible se dibujaba en sus labios; hablaba bajito como si alguien pusiese oírla pero en su voz había certeza y decisión, dejando claro que ella no sentía lastima de si misma ni mucho menos envidia de su amiga, solo le confesaba algo muy de ella

-Pues encontraremos a un sujeto digno de ti en el camino – La rubio sonrió divertida por lo que había escuchado, el lo dijo tan completamente decidido como ella, cuando se propuso juntarlo con Katniss

-¿Sabes otra cosa panadero?

-¿Qué chica freso mana? – Ambos soltaron risitas por la variación del mote

-Ella me preguntaba por ti, no siempre, pero lo hacia…

Las palabras de Madge calaron en el cerebro de Peeta y se incrustaron en el como garrapatas, no supo si Madge le había dicho algo mas, por que en el momento que soltó eso, una sonrisa tonta se prendió en su cara. No se lo podía creer, Katniss no se había olvidado de el durante esos años que había estado lejos, una chispa de esperanza se prendió en su pecho, consiente de que lo que sea que Madge planeara tenia una verdadera oportunidad de funcionar.


Empiezo por aclarar lo del recuerdo d los panes: Pues he variado la escena del pan un poco… no es que la situación de este Panem sea igual que la del libro, no hay tales juegos claro ni una extrema pobreza, pero en ese momento Katniss no tenia el poder de adquirir mas dinero por medio de los ahorros de su padre…se los explico, pues no se para que no se pierdan y sigan la idea en fin espero que le haya gustado…

Otra cosa es que quería poner un día fijo de actualización ya que no pienso volver a atrasarme tanto en esto, pensaba en que podían decidir ustedes entre los sábados o domingos por que se me s mas facil en estos dias, durante semana pueden atrasarme la uni y otrras cosas D:

Ah! y prefieren que les conteste asi los reviews, digo, por PM o ver las respuestas aca en la actualizacion?

Y no olviden dejar un review si? :3 Pueden ser criticas, si son constructivas mejor, o sugerencias o lo que quieran… Muchisimas gracias a las chicas que me han dejado Reviews me han dado animos, tambien por los follows y favs y a cualquier lector fantasma que se anime a leerme :3

Besos..

Bett..