Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.

Capitulo 3: Un doloroso Adiós

-¡Noooooooooooooo! – un grito de dolor se escucho en toda la iglesia retumbando en las paredes de la misma al ver caer el cuerpo inerte de su querido amor.

Víctor en el último momento la había empujado hacia un lado provocando que quien recibiera el hechizo imperdonable fuera él y no ella.

Las lágrimas empezaron a salir de sus ojos sin que ella pudiese contenerlas mientras lentamente se dejaba caer a su lado.

- Vi… Vict…-el nudo en su garganta no le permitía hablar. Vic… Víctor des… despierta.-le decía moviendo lentamente su cuerpo aun sin poder creer lo que estaba sucediendo. Cuando por fin le salieron las palabras empezó a gritarle. ¡¡¡POR FAVOR!!! ¡¡¡DESPIERTA!!! ¡¡¡QUE DESPIERTES!! ¡¡¡¿¿QUE NO ME ESCUCHAS??!!! - le seguía diciendo sin dejar de llorar. Tu… Tu me prometiste que te no te iba a pasar nada, que siempre estarías aquí, que… que te casarías conmigo… que… que te casarías con… conmigo…

Mientras todos estaban sin saber que hacer ante aquella situación tan dolorosa el mortifago que había asesinado a Víctor estaba intentando escapar pero gracias al profesor Moody no lo logro ya que lo desarmo y lo aprisiono.

Por otra parte los amigos de Hermione y Víctor tampoco podían creer lo que estaba sucediendo, se suponía que este día seria enormemente feliz para ellos pero todo había acabado tan distinto, ahora Víctor estaba muerto.

- Víctor tú no te puedes morir… tú no me puedes dejar. ¡¡¡Dime ¿¿que voy a hacer sin ti??!!! ¡¡¡Dímelo!!!-volvió a gritar sollozando.

Ginny y Luna no pudieron aguantar las lágrimas y empezaron a llorar.

- Hermione… él… él… esta…

- ¡Cállate Ron! Víctor no puede estar muerto, él… él se va a casar conmigo… me… me lo prometió.- seguía diciendo sin dejar de llorar.

- Pero…- no pudo terminar porque fue interrumpido por una voz no muy agradable.

- Tú debías de ser la que estuviera ahí en el suelo. A ti era a quien quería matar asquerosa sangre sucia.-dijo el mortifago con desprecio.

- ¡Cállate! – se oyó decir detrás de él.

Pero en el momento en que la castaña oyo decir eso al mortifago, se paro con mucha rabia y le arrebato la varita a Harry.

- ¡CALLATE MALDITO ASESINO! ¡CALLATE! Ahorita mismo me las vas a pagar.-lo amenazo mientras levantaba la varita y lo apuntaba, la rabia que sentía en esos momentos la había segado.

- Hermione no vale la pena, es un asqueroso asesino.-esta vez quien hablo fue su mejor amigo Harry.

- Claro que vale la pena, él… él mató a la persona mas importante que yo tenía.-la rabia la seguía inundando.

- Ja ja ja.- se empezó a reír el mortifago.

- No te rías, maldito asesino. Te juro que si te sigues riendo te vas a morir.- lo volvió a amenazar la castaña todavía apuntándolo con la varita.

- Por favor.-dijo con ironía el mortifago. Como si te atrevieras asquerosa sang…

En ese momento Harry le dio un fuerte puñetazo que le abrió el labio inferior.

- ¡Cállate! ¡Ya me hartaste! –dijo enojado el moreno de anteojos. Después volteo a ver a su mejor amiga, aquella persona que siempre había estado para él y ahora le tocaba a él estar para ella. Por favor…. Hermione, no lo hagas, tu vales mucho más que este mortifago. A Vic… A Víctor no le hubiera gustado que te mancharas las manos con este insignificante y despreciable mortifago.

Hermione volteo a mirarlo, sabia que tenia toda la razón pero la rabia que sentía no la dejaba pensar claramente. Poco después desistió.

- Tienes razón Harry, yo valgo mucho más que este maldito asesino.-dijo con desprecio y aún lágrimas en los ojos.

Hermione se dio la media vuelta y regreso al lado su amado. No paraba de llorar. Sus amigas no tenían idea de que hacer, no sabían si darle apoyo o si era mejor que no dijeran nada.

Unos momentos después se llevaron al mortifago, el profesor Moody y Tonks. El profesor Lupin se acercó a la castaña quien todavía seguía hablando con el cuerpo ya sin vida de Víctor.

- Hermione tenemos que llevárnoslo, ya no podemos perder más tiempo.-dejo con serenidad.

- Lo… lo se profesor, solo le puedo pedir un favor.-pidió la gryffindor.

- Claro.-dijo.

- Podría sacar a mis papás del escondite y les puede decir donde estoy, como comprenderá no quiero separarme ni un minuto de Víctor.-dijo monótonamente.

- Por supuesto.- sonrió.

- Si quieres nosotras te acompañamos.-dijeron Ginny y Luna.

- Gracias pero quisiera estar sola.

- Si claro pero sabes que cuentas con todos nosotros ¿verdad? -preguntó la pelirroja.

- Si lo se. Gracias.-trato de sonreír pero fue inútil.

Hermione se fue con Víctor, en realidad no podía creer lo que estaba pasando, su gran amor, su único amor, ahora estaba muerto, había sido asesinado por un maldito mortifago.

- No puedo creer.-dijo Ron.

- Nadie aquí lo puede creer Ron.-lo apoyo su amigo Harry.

- Ahora lo que tienen que hacer es darle todo su apoyo a su amiga, estar con ella y no dejarla sola, que sepa que están allí en todo momento y cuando ella los necesite.-dijo el Profesor Lupin.

- Si profesor, así lo haremos.- sonrió Harry.

- Por favor ahora lleven a los señores Granger a su casa para que descansen, yo ya les dije que voy a averiguar como esta Hermione y después les voy a avisar.-dijo nuevamente el Profesor.

- Claro profesor.-dijo Ron.

- Bueno nos vemos, cuando sepa algo yo les avisare.

- Esta bien. Gracias Profesor.- agradeció Ginny.


Al día siguiente todos estaban en el panteón para darle el último adiós a Víctor. Desde los padres de ambos, hasta los profesores, los amigos, en fin, toda aquella persona que sintiera algún aprecio por ellos. El profesor Lupin empezó a decir:

"Yo se que la muerte de este maravilloso joven fue precipitada e inesperada, nadie quería que esto pasara y menos el día que se suponía que iba a ser el más feliz para él. Yo solo les puedo decir que este hombre era muy amoroso, simpático, noble y buena persona además estoy seguro de que se fue feliz porque le salvo la vida a la única mujer a la que verdaderamente amo y con la que iba a compartir toda su vida. Este joven siempre será recordado por su alegría y su bondad, siempre será recordado por sus amigos y sobre todo por su único y gran amor"

Al terminar estas palabras Hermione rompió en llanto, al igual que varios presentes. Unos minutos después enterraron a Víctor mientras todos sus amigos se despedían de él.

- Recuerda que estamos contigo Hermione.-dijo Harry dándole un abrazo.

- Si quieres algo, solo avísanos y nosotros estaremos ahí.-dijo también Ron abrazándola.

- Gracias chicos, lo tendré en cuenta.- dijo agradecida.

- Ya nos vamos. Te queremos Hermione.-esta vez fue Luna quien hablo.

- Hija ¿nos vamos?-le pregunto su mama a Hermione.

- Si mamá.-contesto sin ganas.

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Por otra parte en el Mundo Mágico ya había salido la noticia de que Víctor Krum había sido asesinado por Mortifagos el día de su boda.

- Sr. Malfoy, el desayuno esta listo.-le dijo uno de los elfos.

- En un momento voy.-contesto el rubio.

Bajo al comedor. En la mesa ya se encontraba el periódico "El Profeta", lo agarro, lo empezó a leer y se quedó centrado en una noticia en particular, la noticia de la muerte de Víctor.

- No puede ser.-se dijo.

- Disculpe señor.-le pregunto el elfo que le estaba sirviendo el desayuno.

- No nada.- respondió.

En ese instante llegó Zabini.

- Hola Malfoy ¿Qué haces?-preguntó sentándose en la mesa.

- ¿Qué no ves? Leyendo el periódico.-contesto algo fastidiado, las preguntas de su amigo en ocasiones le parecían tan estúpidas.

- No te enojes Malfoy, solo preguntaba.-respondió Zabini.

- A veces haces preguntas obvias Zabini pero en fin. Por cierto ¿ya te enteraste?-le preguntó Draco.

- ¿De que?-preguntó inocente mientras agarraba un pan tostado y lo metía en su boca.

- Unos mortifagos atacaron en la boda de Granger y asesinaron a Krum.- respondió con serenidad.

A Blaise casi se le atraganto el pan. Eso… eso no puede ser pero ¿por que lo asesinarían?-preguntó incrédulo.

- Según lo que leí, lo hizo para salvar a Granger.-respondio.

- Pero ¿Por qué querrían a Granger?

- No lo se, se me hace muy extraño porque solo es Granger.-dejo el periódico a un lado. Tal vez atacaron porque estaba Potter ahí y lo querían a él, pero aun así es muy extraño.-dijo tratando de reflexionar.

- Si muy extraño además estoy seguro que nuestro Jefe nos pondrá averiguar sobre este tema.

- Te pondrá a ti porque a mi nadie me dice que hacer, yo hago lo que se me da la gana.-dijo con una sonrisa de satisfacción el rubio.

- Si por que tú eres un gran investigador pero como yo apenas estoy empezando.-comento desanimado.

- Pero ¿no te gustaría venir conmigo? Tal vez el volver a ver a Granger te gusto, digo te gustaba antes.-dijo con cara de pícaro.

- ¿Qué dices? Claro que no, a mí nunca me gusto Granger y nunca me gustará.- contesto ofendido.

- Si claro Malfoy. Que te lo crea quien no te conozca.-dijo con una sonrisa.

- Mira ¿Sabes que? Mejor ya vámonos a trabajar porque si no vas a salir golpeado de aquí.-lo amenazo.

- No creo que me vaya tan mal. No creas que no me defenderé Malfoy pero tienes razón mejor ya vámonos a trabajar.

Después salieron de la casa de Draco para dirigirse al Ministerio de Magia.


Pasaron algunos días después de la Muerte de Víctor, Hermione no quería ni tenía ganas de nada. Desde su muerte ella iba al cementerio todos los días a visitarlo, cada tarde estaba con él… cada tarde le hacía las mismas preguntas.

- ¿Por qué? ¿Por que me dejaste? ¿Por qué te fuiste? ¿Qué voy a hacer sin ti? ¿Cómo seguiré viviendo? ¿Sin tu amor? ¿Sin tu cariño?

Pero siempre recibía la misma respuesta, un silencio que la mataba. Siempre lloraba en su tumba y después se iba a su casa. Así eran todos los días desde que murió Víctor. Harry, Ron, Ginny y Luna siempre iban a visitarla pero Hermione nunca los recibía, decía que no sentía bien.

Había entrado en una profunda depresión. No tenía ganas de nada, lo único que quería en esos momentos era reunirse con su gran amor. Con aquel que había perdido el día que se suponía iba a ser el más feliz de su vida.

Había días en que la castaña no comía nada. Sus papás estaban muy preocupados por ella, no sabían que hacer, no sabían a quien llamar y se sentían impotentes al ver a su hija en semejante estado. Así que llamaron a la única persona que sabrían que haría entrar en razón a su hija… llamaron a su mejor amigo.

- Gracias por venir Harry, Hermione esta arriba en el cuarto, sube y por favor hazla entrar en razón.-decía la Sra. Granger angustiada.

- Haré lo que pueda señora.-contesto sinceramente Harry.

Subió al cuarto de Hermione y toco la puerta.

- Ya te dije que no quiero nada mamá.-se oyó desde el otro lado de la puerta.

- Soy yo Harry.-le dijo el moreno.

- ¿Harry?-preguntó confundida.

Se oyo girar la perilla de la puerta, la cual dejo ver a una Hermione pálida y descuidada.

- Dime Harry.-dijo sin ganas.

- Solo quería saber como estabas.-preguntó.

- Estoy bien, como puedes ver, todavía estoy viva.-contesto tristemente.

- Si ya lo veo… Ahmm Hermione ¿Qué es lo que te pasa?-pregunto por fin Harry.

- ¿Qué me pasa de que? A déjame recordar… Ah si se acaba de morir el hombre al que amaba.-contesto con ironía.

- Si lo se, pero eso no quiere decir que tu te dejes morir.

- Y dime Harry, para que vivir si soy infeliz, si la única cosa que me importaba ya no esta, un maldito mortifago acabo con todo en un segundo.-las lagrimas empezaron a recorrer sus mejillas pero no eran lagrimas de tristeza sino de rabia, de enojo y de infelicidad.

- Tienes muchas cosas para ser feliz, tienes a tus papás. Tú mas que nadie sabes lo que yo daría por tener a los míos… por tener aunque sea a uno de ellos… tu los tienes a los dos. Además tienes a Ron, Ginny, Luna y… a mi, me tienes a mi Hermione. Ni te imaginas lo preocupados que estamos por ti… También tienes tu profesión, tienes muchas cosas ¡Por favor Hermione date cuenta! - dijo exaltado Harry.

- Si, lo se pero ahorita eso no me sirve de nada Harry.-dijo cortante.

- ¿Qué acaso no te importamos?

- Si me importan pero…

- ¿Entonces?

- Es que tú no me entiendes ¡Tú no has perdido a alguien que significara mucho en tu vida! – exclamo enojada pero después se arrepintió ya que si alguien sabia mas que nadie de perdida de seres queridos, ese era Harry.

- ¿Qué? Claro que he perdido a alguien, tú muy bien lo sabes. Primero a mis padres, después mi padrino y luego a Dumbledore que han sido las personas más importantes de mi vida y el hecho de que las haya perdido no quiere decir que deje de luchar, es lo que me da fuerzas para no darme por vencido.

Sabía que su mejor amigo tenía razón pero sentía que su perdida no se podía comparar con las de él.

- ¡No es igual Harry! – gritó.

- Claro que es igual pero ¿Sabes algo? Me equivoque contigo. Pensé que eras mas fuerte, que te ibas a sobreponer, no de inmediato pero tampoco que te tirarías a morir como lo estas haciendo. Pero más tristeza me da que no solo yo haya confiado en ti sino que Víctor también… él también se equivoco contigo.-dijo el moreno.

- ¿Qué?-pregunto la castaña con lágrimas en los ojos.

- Lo que oíste, Víctor se equivoco al salvarte la vida. Porque de todos modos tú te quieres morir. De nada sirvió que muriera por ti… que él te salvara… Sabes que si te quieres morir ¡Entonces hazlo! ya no me importa.-el enojo se apodero de su palabras.

- Víctor… yo…

- Me voy, no veré como te suicidas Hermione… como defraudas de esta manera a Víctor… Si quieres ayuda solo háblame, yo vendré cuando sea y a la hora que sea.

El moreno camino lentamente hacia la puerta, quería que esas palabras hicieran recapacitar a la castaña, confiaba en que así seria. Estaba a punto de salir de la habitación cuando oyó pronunciar unas palabras que provenían de Hermione.

- Harry… es… espera… por favor.-le suplico la castaña.

Continuara……………………………………………………………..

Agradecimientos:

Muchas gracias por todos sus reviews, de verdad se los agradezco mucho, sigan así por fa.