LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHENIE MEYER.

Entre en la cabaña, era grande y espaciosa había dos camas una estaba pegada junto a una ventana que tenía una cortina blanca, y la otra estaba pegada a la pared. Deje mi maleta en la primera cama que vi, la que estaba junto a la ventana.

—Esa cama es mía—mire a Alec con enojo

—Y ¿se puede saber donde dice tu nombre?—dije mientras me acostaba en la cama.

—en ningún lado, solo que yo la vi primero—

—ja, madura, ya no tienes 5 años— de mala gana lanzo su maleta a la cama que estaba alado de la mía.

Me levante de la cama, y abrí mi maleta, saque mi reproductor de mp3 y lo encendí, no tenía ganas de lidiar con él, antes de que de que encendiera mi reproductor Alec se levanto y de un movimiento se quito su camisa mojada, no pude evitar quedarme con la boca abierta, tenía un cuerpo muy guao.

—¿y tú que miras?—

—y-yo nad-da—tartamudee trate de mirar hacia otro lado, sonrojándome profundamente, se metió dentro del baño y yo trate de calmarme para quitar el rubor de mis mejillas, no pude más me levante y salí, no quería volver a verlo hasta que fuera necesario.

Encontré un pequeño camino que se adentraba en el bosque, parecía que me llevaría algún lugar donde nadie me molestaría, así que lo seguí, al final del camino se encontraba un pequeño muelle a la orilla de un lago, parecía tranquilo así que me acerque y me senté en el borde, respire aquel aire tan puro y cerré los ojos, deje mi mente en blanco y me concentre en el sonido de la naturaleza a mi alrededor, las aves volando sobre las copas de los arboles, el aire que susurraba y provocaba que algunos árboles se balancearan al unisono —¿sabes es lindo—la mire extrañada

—perdona ¿pero qué cosa es linda—

—el escapar, el olvidarte de todo y de todos—

—lo dices como si tú lo hicieras muy a menudo—tomo aire lentamente, miro a lo lejos, se quedo en silencio un minuto antes de seguir hablando.

—sí, me gusta escapar de la realidad muy seguido—esbozo una media sonrisa pero no había alegría en ese pequeño gesto

—¿Puedo preguntarte de que es lo que escapas?-dije con cautela, no quería arruinar la amistad que acababa de hacer.

—claro— espere en silencio a que continuara—mi hermano y yo vivimos con mi tio Aro, nuestros padres fallecieron cuando teníamos cinco años, no se si te has dado cuenta de lo mucho que nos parecemos—asentí—bueno, es que él y yo somos gemelos, cuando nuestros padres murieron, Alec cambio, ya no jugaba, no quería salir, no quería hacer nada, solamente decía que todo era su culpa—la mire sin comprenderla—mi hermano estuvo presente el día que mis padres fallecieron, ellos murieron en un accidente de auto, mi hermano iba sentado en la parte trasera, iban camino al supermercado cuando un conductor ebrio los golpeo por la parte trasera, el auto de mis padres perdió el control y se estrello ,ellos perdieron la vida al instante pero mi hermano sobrevivió, paso varias semanas en el hospital recuperándose, tenía dos cortes profundos en la espalda que le provocaron una hemorragia, necesito varias transfusiones de sangre para recuperarse, hasta la fecha él se siente culpable por todo eso, mi tío lo a llevado con psicólogos pero él no cambia de idea, ahora simplemente se lamenta en silencio por eso no le gusta estar con personas desconocidas—soltó una leve risa como para quitarle importancia al asunto—sabes yo creo que en realidad el tiene miedo—

— ¿Miedo?— pregunte

—si miedo, miedo de volver a amar, de volver a vivir, miedo de perder a alguien de nuevo—

No sabía que decir me había quedado sin palabras ahora entendía tantas cosas, Dios y yo que lo había tratado tan mal. Tendría que hacer algo para arreglarlo.