Cap 3 –"Si volviera a comenzar…"

Los días pasaron, mis esfuerzos por hablar con Kentin habían sido inútiles. Y aun así, había intentado mantenerme firme.

-La comida estuvo deliciosa, mamá. – sonreí. – como siempre.

-Me alegro, Alex. Oye. . . – La miré. Antes de que pudiera terminar lo que parecía ser una pregunta, me levanté de la mesa, y recogí mi plato – Sabes, había olvidado decírtelo, veré a una amiga en el parque en un rato, será mejor que vaya para no hacerla esperar. - Ella solo asintió, medio sonriente. Era obvio que había comenzado a sospechar algo pero lo que menos necesitaba era a otra persona preocupada por mí.

-Armin, ¿Qué es lo que le pasa a Alexy? – le preguntó a Armin en cuanto me adentré en la cocina.

-¿Alex? Eh, no lo sé, ¿odia ser impuntual?- rio nerviosamente.

-No hablo de eso Armin, y lo sabes – él no contestó. Me recargué contra la puerta. Me sentía demasiado culpable por dejarle tan responsabilidad a Armin, pero si evadí a mi madre fue porque no me sentía capaz de controlar mis sentimientos con ella, y si con ella no lo lograba, en cualquier momento explotaría con mis amigos. –Ha estado distante estos días, se ve de buen humor, pero evita estar mucho tiempo con nosotros, se la pasa demasiado tiempo encerrado en su cuarto, cuando eres tú el que suele actuar como un vampiro ermitaño – Tenía razón y sabía que no tardaría tiempo en notarlo pero no tenía tantas fuerzas como para fingir todo el tiempo. Estoy seguro de que mi hermano le sonrió para tranquilizarla

-Él está bien – su voz era de duda.

La culpa estaba comenzando a atacarme más, así que me salí rápidamente de la casa y caminé, hasta llegar a la entrada del parque y me quedé parado ahí por unos segundos.

-Hola, Su ¿estás ocupada?, ¿puedes venir al parque? Esperaré. – Al llamarla ella se sorprendió y alegró. Lo menos que podía hacer para compensar mi actitud, era hacer al menos lo que dije en casa. Además, aunque hablaba con Su, entre clases, no era lo mismo que platicar en un ambiente diferente a la escuela. Era de las personas más confiables que había conocido, a pesar lo inquieta que era a veces. « ¿Debería contarle? » Y de hecho, debería, eso ni siquiera tendría que cuestionármelo. Ella ha confiado realmente en mí. Pero no era la falta de confianza la que evitaba que yo dijera lo que estaba pasando, era el hecho de que no quería que molestaran a Kentin y sinceramente tampoco que sintieran lástima por mí, ya me había saboteado lo suficiente yo solo. Y si quería verla la razón era que extrañaba estar con ella, extrañaba…

-¡Alexy! – Me levanté y la abracé, un abrazo de alguien como ella, era justo lo que necesitaba, aunque Sucrette no supiera nada.

-¿Por qué tan de repente?

-Ah! Estaba tan aburrido en casa. Además, alguien debe contarme muchas, muchas cosas – le guiñe. A lo que ella sólo se sonrojó. – Anda, demos una vuelta por el parque. – Le pasé un brazo por los hombros y caminamos por un rato. Me alegró saber que al menos a ella le estaba yendo bien con su chico. Reí como no lo había hecho en días y para cuando regresé a casa, me sentía de cierta forma, más tranquilo.

-¡Alex!- Rosa me miraba con una cara de exasperación- A mí no me puedes ocultar las cosas, no soy así de despistada- Dijo aprovechando que Sucrette había ido en busca de su chico. Efectivamente sabía que ella sería un problema pero aun así esperaba mantener una buena cuartada.-Vamos dime lo que te pasa o tendré que sacártelo por mis propios medios.

-Vamos Rosa, no es nada del otro mundo, es solo que últimamente mis calificaciones han ido en declive y mis padres me han recortado la mesada… menos dinero para ropa y salidas siempre me ponen así.

-Sinceramente no te creo, sé que no tienes de las mejores calificaciones pero…

-¿Qué pasa si fuera un problema que no solo me concierne a mí, sino que le afecta a otra persona?... ¿En mi lugar tú le contarías a alguien?-Sabía que mientras más lo intentara ocultar me iba a delatar por lo cual intenté ser solo un poco sincero.

-Bueno… No… si las cosas son así no creo…- Rosa se llevó una gran sorpresa. Nunca había puesto esa cara de seriedad con nadie que no fuera de mi familia y creo que la había impresionado bastante. Me relajé un poco y volví a mi sonrisa habitual.

-Pues las cosas son así, pero vamos… hay que apresurarnos a comer que ya pronto será la clase de Literatura.

En cada clase mi rutina consistía en asegurarme de ser el último en llegar y entrar con una sonrisa sin mirar a nadie en particular, sentarme y poner atención volteando únicamente al pizarrón a menos que alguien me hablara. Evitaba a toda costa el contacto con Kentin y todo estaba funcionando a la perfección hasta la clase de Educación Física.

-Muy bien, es hora de formar los equipos de vóley. Para que sean parejos yo los formaré. -Uno a uno los nombraba y les pidió que se colocaran en conjunto para después asignar los primeros equipos en jugar.-Iris, Priya, Kentin y Alexy.

« ¿¡Qué!? » Tenía que estar bromeando… Sentí como la sangre abandonaba mi rostro y me empalidecía, ese terrible dolor en el pecho como un vacío. Todos mis esfuerzos en evitarlo habían sido en vano.

-Vamos con Priya y los demás- Iris me dio un leve empujoncito hacia el equipo que parecía esperar únicamente por mí.

« No puede ser, solo respira… cálmate, es solo un juego ». Kentin no volteó a verme en ningún momento mientras me acercaba a ellos pero igual mantuve mi distancia. Comenzó a jugar el equipo de Castiel contra el equipo de Nathaniel… a todos les pareció una lucha muy intensa mientras yo solo miraba de reojo a mi derecha esperando no moverme de ninguna forma extraña.

-Bien… ahora los dos equipos que siguen

Cada quien nos colocamos en una esquina de nuestro lado de la cancha. Nunca me habían importado los deportes pero tampoco era realmente malo, sin embargo en ese momento estaba tan nervioso que sentía que la pelota era tan pesada como una de bolos.

-¡Va para ti Alex!-La voz de Priya sonó desde el frente y lo único que pude hacer fue moverme como idiota descoordinado hacia mi derecha.

-¡HEY!

-Yo… lo… lo siento- Había tropezado y chocado contra Kentin… si… justo contra la última persona la que quería siquiera ver. Ambos terminamos en el piso.

-Solo levántate y sigue jugando -escuché su voz mientras se ponía de pie rápidamente sin siquiera voltear hacia donde estaba.

-¿Estás bien?-Iris dijo un poco asustada y me percaté de que seguía en el suelo.

-¿Alex?-Esta vez Priya se acercó a ayudarme y en conjunto el profesor Boris y los demás también se acercaban preocupados.

Pronto vi a Armin acercarse aún más asustado... « ¿Por qué se acercan?... solo fue una caída, en un momento me levanto ». Después sentí que por mis mejillas se resbalaba algo.

-Alex- Sucrette me miró demasiado triste y preocupada-¿por qué lloras?... ¡si te lastimaste algo dinos!

Las lágrimas habían empezado a brotar y por más que quería no se detenían… toda la tensión, la rabia, el horror y sobretodo la tristeza que había guardado desde ese fatídico día me había traicionado y había buscado su salida sin permiso. Ahora sí, estaba perdido.

-Kentin-

«Alexy está llorando» Por un instante me sentí con la necesidad de acercarme, preguntarle si se encontraba bien, si le había pasado algo, pero no podía…simplemente…no podía hacer eso después de cómo estaban yendo las cosas últimamente, salí del gimnasio pasando desapercibido o al menos eso creí.

-¡Kentin! – voltee pensando que era Alexy, pero no era así, caminé más rápido pero Armin tiró fuertemente de mi brazo haciéndome quedar frente a él. - Eres idiota ¿o qué?

-¿Qué rayos te pasa?

-¿Qué no ves que es por tu culpa que Alexy está así?

-¿Qué? Yo no he hecho nada… - dije tratando de sonar indiferente. –No sé de qué hablas. Así que déjame en paz Armin…

-¿¡no sabes de que hablo!? – Me dio un fuerte empujón en el pecho, haciéndome retroceder- ¿¡Entonces porque saliste así del gimnasio!? ¿¡Que es lo que te traes Kentin!? Sabes muy bien de que va todo esto. Por culpa tuya Alex, no es como era antes, se la pasa encerrado en su cuarto, sonriendo falsamente a mis padres y amigos

-Ya te dije que-

-¡Le he tenido que mentir a mis papás para cubrirlo! ¡Nunca les había mentido antes!

-Nadie te dice que lo hagas…

-¡Eres un maldito idiota, Kentin!- Armin estaba que ardía en rabia…- no sabes nada.

-tú eres el que no sabe nada… -

-No quieras hacerte la víctima ahora, que no te corresponde… - la furia de Armin la transmitían sus ojos. Al parecer se había estado conteniendo desde hace tiempo.

-Y tú deja de exagerar, que no es la gran cosa- mi boca dice solamente lo que no quiero decir.

-¿¡Que!? Alexy-

-Deja de mencionar a Alex, ya te dije que tú no tienes ni la menor idea de que es lo que pasa! Y no lo entenderías, así que deja de entrometerte

-Me meto en esto porque es mi hermano, imbécil - «no sé qué hacer» -Detesto verlo así…

-¡Yo también!- Armin retrocedió, sorprendido – Yo también lo detesto…-me cubrí la cara con frustración. Él se rio con sarcasmo.

-No tenías que ser tan cruel con él, bastaba con decirle no.

-Ya sé…

-Él lo sabía

-Ya sé…

-Tú sólo debías-

-¡Ya lo sé, Armin! – lo miré directo a los ojos- ¡Ya lo sé! Me arrepiento de lo que hice y no solo porque es mi amigo

-¿Es? –se rio nuevamente -¿Entonces porque te arrepientes, idiota?

-¡Por qué a mí también me gusta!-Ni siquiera yo me creo haberlo dicho, dirigí la mirada hacia la entrada del jardín, las dos personas que menos esperaba se encontraban parados ahí…


bonnie the sugar : Gracias por leer! :3