Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su autor Kishimoto-sama, este fic lo hice solo y únicamente como diversión

Parejas: NaruxSasu

Beta: Usarechan

Aclaraciones: Esta basado en el programa el cuenta cuentos.

Advertencia: Contiene, yaoi, drama, muerte de personaje.

Nota: Basado en una historia proporcionada por nami_monkey

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El príncipe demonio

El anciano se encontraba con un joven hombre; ambos estaban solos en aquellos momentos, recordando viejos tiempos.

El hombre joven era como el anciano en sus días mozos; viajaba por el mundo contando y recolectando historias.

El anciano soltó una carcajada a causa de los relatos del joven y bromas del mismo.

¿Has escuchado alguna historia interesante? —le cuestionó el anciano. El joven asintió con la cabeza.

Meses atrás había estado en un pueblo donde conoció a un joven guerrero y su muy triste historia.

Esta historia es de un guerrero que conocí en un pueblo muy lejano en tiempos de guerra —el viejo asintió con la cabeza, ansioso de conocer la historia.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

En un pueblo cercano a las montañas y bosques, vivía un joven guerrero. Era apuesto y muy hábil con cualquier arma, además de un estratega increíble.

Su nombre era Uchiha Sasuke; pertenecía a una de las familias más prestigiosas que existieron antes de que la guerra les arrebatara todo. Sasuke había sido el único sobreviviente de su familia y de toda su fortuna y prestigio, ahora solo le quedaba un puñado de tierra y algunas cuantas ovejas.

Un día mientras cuidaba de su rebaño; escuchó el sonido de una batalla, de repente la tierra tembló; un fuerte resplandor lo cegó por unos momentos, asustando a sus ovejas que llenas de pánico retornaron a la seguridad de su corral.

Sasuke Uchiha no era una persona que se caracterizara por ser curiosa, pero en aquella ocasión fue muy diferente. Se introdujo en el bosque de donde había provenido aquel extraño resplandor.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Caminó algunos minutos hasta que se encontró con una gran área de bosque quemada que formaba un círculo —comentó el joven —. Había cuerpos calcinados e irreconocibles y en el centro…

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

En el centro de toda esa destrucción estaba un cuerpo desnudo; tenía cabello rubio y extrañas marcas en el rostro. Fuera de algunas quemaduras parecía estar en perfecto estado.

Sasuke se acercó al joven sin entender la razón; lo cubrió con la manta que había usado en la noche y lo llevó a su casa para curar sus heridas.

— ¡Que demonios! —exclamó el azabache al darse cuenta que el cuerpo del rubio estaba completamente sano; ninguna herida o quemadura existía, pero él estaba seguro de haber visto algunas en todo su cuerpo.

Sasuke había decidido ignorarlo –quizás había sido su imaginación jugándole una broma –. Terminó de ponerle algo de ropa y lo dejó descansar en su cama.

El joven rubio abrió lentamente los ojos revelando unas orbes cielo. Miró la habitación confundido y preocupado. ¿En donde estaba? Trató de levantarse pero su cuerpo simplemente no le respondía.

—Ya has despertado —habló el azabache quien acababa de entrar a la habitación. El rubio ladeó la cabeza observando al recién llegado con cierto recelo pero al mismo tiempo con confusión.

— ¿Quién eres? —preguntó el rubio tratando inútilmente de levantarse.

—Esta es mi casa y soy yo quien hace las preguntas —le cortó secamente —. Tu nombre.

—Soy Naruto… —dijo mirándolo con molestia. Por un momento a Sasuke le pareció ver que el celeste cambiaba a rubí, ¿sería su imaginación?

El azabache era un humano, lo sabía por su olor… un delicioso aroma lo rodeaba además de tener un cuerpo hermoso y deseable… sacudió la cabeza, no debía pensar en esas cosas, no ahora y mucho menos con la persona que lo había ayudado.

— ¿Cuál es tu nombre ttebayo? —preguntó nuevamente.

Él lo miró un momento antes de decir un escueto: Uchiha Sasuke. Un leve sonrojo aparecía en las mejillas del mencionado cuando el rubio le regaló una hermosa sonrisa. Tan bella como un amanecer.

—Puedes quedarte aquí hasta que te recuperes —Naruto hubiese querido negarse pero en su estado no podría ni llegar a la puerta.

—Gracias —murmuró antes de dejarse arrastrar por el dulce sueño.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Pasaron un par de semanas y los dos se llevaban bien a pesar de ser tan diferentes como el día lo era de la noche —comentó el joven narrador —. Naruto era una gran ayuda y compañía para Sasuke quien con el pasar de los días se daba cuenta que sentía por el rubio algo mas que simple amistad.

¿Y Naruto sentía lo mismo? —inquirió el anciano. El mas joven asintió con una traviesa sonrisa.

Oh, sí, él también sentía algo por el azabache desde el primer momento en que le vio —respondió el joven —. Una noche mientras cenaban…

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Naruto no pudo resistir mas, se acercó a Sasuke y lo besó en los labios sin importarle que después el azabache lo lanzara a patadas de su casa; para su sorpresa no fue así, al contrario el azabache lo devolvió apasionado.

La temperatura lentamente fue subiendo hasta volverse lujuria y pasión, que finalmente explotó en la cama y dentro de Sasuke.

Era mas de media noche cuando Naruto se levantó; tomó sus ropas y salió de la casa internándose en el bosque… algo lo estaba llamando y por mas que deseaba resistirse no podía (si lo hacía Sasuke podría estar en peligro). Llegó hasta un pequeño lago en el que él y Sasuke solían bañarse.

La luna estaba en su máximo esplendor iluminando precariamente el lugar, pero no era impedimento para los ojos del rubio. Finalmente se vio rodeado de pequeños y horrendos seres no más grandes que un niño pequeño, traían entre sus manos una esfera luminosa: un alma humana.

—Cómalo mi príncipe… —la voz de esa horrenda criatura era ronca y aterradora.

—No… —murmuró el rubio cuando una de esas criaturas se acercó a él ofreciéndole su carga. Se dejó caer de rodillas, no quería hacerlo pero su hambre era demasiada.

Con manos temblorosas tomó el alma; cerró los ojos disfrutando el dulce olor que despedía el fulgor perteneciente a un infante. La comió despacio, degustando el sabor que tanto odiaba por el simple hecho de no poder resistirse y es que las almas inocentes eran las de mejor sabor; todo un manjar que parecía derretirse en la boca.

Abrió los ojos descubriendo unas orbes rubíes, de pronto todo él había cambiado; arrebataba las almas a los grotescos seres para devorarla como un animal salvaje que no había probado alimento en días.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Cuando hubo terminado se dejó caer de rodillas llevándose las manos al rostro, para cubrir sus lágrimas; nuevamente se había dejado llevar por sus instintos era tan cobarde que no se dejaba morir —dijo el joven con parsimonia —. Tan concentrado estaba en su pena que no se percató de la presencia de Sasuke hasta que éste estuvo frente a él.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Naruto se había quedado paralizado; la impresión fue tal que había regresado a la normalidad.

—Sa… Sasuke… —murmuró con dificultad.

El azabache tenía su espada desenfundada, sus manos y cuerpo temblaba ligeramente; sus ojos destilaban veneno. Levantó su espada apuntando a la cabeza de Naruto.

—Hazlo… —dijo el rubio cerrando los ojos, pero aun así las lágrimas continuaban resbalando por sus mejillas —mátame —pidió en tono suplicante. Si moría en manos de ese hombre estaría feliz.

Sasuke alzó aun más su espada con intenciones de matarlo de un certero golpe; pero no lo hizo, no podía. Dejó que su espada escapara de su mano cayendo al suelo con un sonido metálico; dio un paso abalanzándose contra Naruto y lo abrazó como si su vida dependiera de ello.

—Eres mío —susurró el azabache en su oído —. Me perteneces.

—Sa… Sasuke… —Naruto estaba muy confundido. Cualquiera que hubiese visto lo que el azabache, lo habría matado si la oportunidad se le presentara, sin embargo el Uchiha lo estaba abrazando repitiendo incesantemente que él era suyo, que le pertenecía.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke se enteró que Naruto era un demonio y no uno cualquiera; era el hijo del rey de los demonios —explicó el joven narrador —, sin embargo, a pesar de ser un demonio no era malo. Él odiaba tener que alimentarse de almas humanas pero no tenía opción, pues siempre que dejaba de alimentarse y sus fuerzas estaban debilitadas; aparecían aquellos demonios enviados por su padre para evitar que muriera.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke escuchaba atentamente el relato de Naruto; mientras mas lo conocía mas enamorado estaba de él y mas deseos de estar a su lado se apoderaban de su ser.

—Debes odiarme —afirmó Naruto —. Soy un demonio, ¿Por qué no me matas?

—No te odio —dijo con firmeza —. No te matare por que te amo.

La confesión había sido inesperada, aun así las mejillas de Naruto se sonrojaron y se abalanzó contra Sasuke para saborear esos deliciosos labios y hacerlo suyo una vez más, algo que creyó nunca volver a hacer.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Pasaron algunos meses y Naruto no volvió a alimentarse nuevamente —comentó el joven —. Su salud comenzaba a deteriorarse aun mas rápido que las veces anteriores.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke estaba desesperado, a causa de la preocupación y angustia tomó una decisión; esperó la seguridad de la noche y entró a una casa para robar al más joven de la familia: un bebé de no más de unas semanas de nacido.

Cuando Naruto vio entrar a Sasuke en la habitación que ahora compartían, se quedo sorprendido al darse cuenta del pequeño bulto que momentos después colocó en sus piernas: un bebé.

—Come —Naruto negó violentamente con la cabeza: no podía, no quería —. Por favor —le suplicó en tono lastimero.

—No… si… si lo hago tú…

—Mis manos ya están manchadas con sangre de inocentes —aclaró Sasuke —, uno mas no hará la diferencia.

—Pero… —con un beso el azabache lo hizo callar.

—Hazlo… no miraré si es que te preocupa, pero no te dejaré morir —finalizó antes de abandonar la habitación.

Naruto pasó saliva con dificultad. El bebé lloraba y se removía en sus piernas tan apetecible que un pequeño hilillo de saliva resbaló por la comisura de sus labios, su estomago rugió reclamando su alimento.

—Por favor perdóname —le dijo al pequeño que sostenía. Sus ojos se volvieron carmesí, sus manos se volvieron garras y unos finos colmillos sobresalían ligeramente.

Acercó su boca a la del bebé y comenzó a exhalar el débil humo blanco que salía de la boca del infante que lloraba cada vez más fuerte, de pronto, se detuvo: había muerto pero aun no estaba satisfecho, quería más, necesitaba más. Dejó caer el cuerpo sin vida como si de basura se tratara, se levantó de la cama para salir por la ventana en busca de más alimento.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El pánico comenzó a correr entre las aldeas cuando los muertos y personas que caían enfermos sin razón aparente, comenzaron a aparecer —explicó el joven narrador —. Una mañana…

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Una mañana mientras Sasuke hacia las compras en el pueblo se encontró con un joven al que había conocido poco antes de la guerra.

—Hola Sasuke —saludó el joven antes de soltar una risilla a causa del escueto "Hn" que recibió como respuesta —. Me da gusto que sigas siendo tan "conversador" como cuando te conocí.

— ¿Qué haces aquí? —preguntó secamente. El joven le sonrió.

—Vine por que escuche que en este lugar hay historias muy interesantes sobre un demonio.

Sasuke se sobresaltó un poco pero para su fortuna el joven no se había percatado pues estaba entretenido en hablar y hablar de historias de demonios y personas que enfermaban o morían repentinamente.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Si hubiera sabido que eso ocasionaría una desgracia me habría mantenido callado —comentó el joven con melancolía.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Poco a poco los rumores de un demonio suelto por el pueblo comenzaron a tomar fuerza hasta volverse en lo único de lo que los aldeanos hablaban. Para un joven que vivía de contar historias, aquel pánico no podría ser mejor, pues todas las noches se reunían en la plaza a escuchar sus relatos de demonios y personas que habían luchado y vencido.

—Ya no lo hagas —le pidió Naruto en tono suplicante. Sasuke lo miró sin entender —, ir al pueblo a buscar almas para alimentarme.

—No te dejaré morir —sentenció el azabache.

—Los aldeanos comienzan a sospechar y si te descubren… —con un beso el Uchiha lo hizo callar.

—Cualquier cosa que sea necesaria para protegerte ten por seguro que lo haré.

—Sasuke… yo no quiero que te suceda algo… yo no podría perdonarme si algo te pasara.

Sasuke besó la frente de su rubio asegurándole que nada malo le sucedería en cuanto siguieran amándose.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sin embargo, en una noche sin luna ni estrellas en la que solo la oscuridad reinaba, la desgracia apareció —dijo el joven echando la cabeza para atrás y una fina lágrima escapó de sus ojos —. Como tantas veces antes… Sasuke entró en una de las casas donde un bebé había nacido tan solo días atrás, sin embargo esta vez…

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke había sido sorprendido por el padre de la criatura, quien lo había atacado sin hacerle mucho daño. Se necesitaron de una decena de hombres para poder someter al azabache que hasta ese momento había sido considerado un héroe.

Como si fuera un perro lo encadenaron a un poste, le lanzaron piedras, golpes o le escupían e insultaban.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sin embargo él jamás dejó que sonido alguno saliera de sus labios —habló el joven con voz entrecortada —. Su aspecto era terrible: le habían roto las piernas y brazos, su rostro estaba hinchado y amoratado a causa de los golpes, la sangre estaba por todos lados… fue horrible pero la gente parecía regocijarse con su dolor.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El joven narrador gritó hasta que su voz desapareció. Quería detener la brutal tortura pero lo único que había conseguido fue ser golpeado hasta la inconsciencia y encerrado en una vieja celda.

Desde la casa que compartía con Sasuke, Naruto pudo percibir un dulce aroma: sangre.

—Sasuke… —murmuró al sentir que algo andaba mal; valiéndose de su velocidad demoniaca, corrió a la aldea. El espectáculo que se le presentó fue algo que ni siquiera un ser demoníaco hubiese querido presenciar.

—Sa… Sasuke… —murmuró sintiendo como la furia dominaba su ser.

Los aldeanos estaban tan concentrados gritando y clamando la sangre del azabache que no se habían percatado de la presencia del rubio, hasta que fue demasiado tarde.

Naruto estaba envuelto en un aura rojiza, unas orejas y cola zorruna aparecieron en el rubio; sus manos se volvieron afiladas garras, tenía dos colmillos y gruñía como una bestia salvaje. Sus ojos ahora del color de la sangre destilaban odio y veneno.

— ¡Malditos! —gritó matando a todo el que se pusiera enfrente; no importaba si era hombre o mujer, niño o adulto, todos morían en sus manos; cegado por el odio y la sed de venganza.

Cuando hubo matado a todos se acercó a Sasuke para liberarlo pero ya era tarde para salvarlo: había muerto a causa de las heridas y la pérdida de sangre.

—Sasuke —lloró Naruto manchándose con el vital líquido de su amado. De pronto una esfera luminosa y de cálido fulgor abandonó el cuerpo inerte, revoloteó alrededor de Naruto antes de posarse en sus labios como si lo besara —Sasuke —murmuró con la esfera entre sus garras; cerró los ojos y lentamente acercó la esfera a su pecho introduciéndola en su interior. Naruto no apartó sus manos del pecho disfrutando lo agradable de esa energía.

—Ahora somos uno —susurró mientras su cuerpo se convertía en piedra y posteriormente en polvo que fue arrastrado por el viento.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

— ¿Es así como termina en verdad? —inquirió el anciano. El joven sonrió con tristeza y negó suavemente con la cabeza.

—Es así como me gusta pensar que termina —admitió con melancolía —. A veces imagino que Naruto llegó a tiempo y salvó a Sasuke llevándoselo consigo a un lugar donde podrían amarse y ser felices por siempre.

El anciano se acercó al joven, colocó su mano en el hombro del menor como una forma de reconfortarlo.

—Quizás lo sean —le dijo dulcemente —. Quizás ahora están juntos en un lugar donde serán felices por siempre.

El joven le sonrió y asintió con la cabeza. Sí, seguramente ambos estaban juntos y felices disfrutando de su amor por la eternidad.

Fin

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Lizerg-chan: Buauaaa me pase T_______________T