Disclaimer: Los personajes de card captor Sakura no me pertenecen. Esta historia la hago sin fines de lucro, solo como diversión.
Ahora tenía solo dos cosas seguras. Una era que Eriol jamás se enteraría de mi embarazo, esto para mantener viva la esperanza de volver a tener la relación que conservaba con Tomoyo desde el jardín de infantes. Y la otra cosa de la cual estoy completamente segura, es que tengo que encontrar la forma de hacer que mi vida vuelva a ser la que era antes de todo este lio en que me había metido, sea como sea.
Consecuencias
Capitulo 3: "Decisiones"
Sakura P.O.V.
Suspiré por vigésima quinta vez en lo que iba de la mañana mientras apoyaba mi cabeza en el banco. No eran ni las ocho de la mañana y yo ya me encontraba hecha todo un lio en mi correspondiente puesto del salón de clases, esperando a que en cualquier momento entrasen mis amigos.
-¿¡Por qué mierda lo hiciste!?- escuché el grito de mi mejor amigo de repente mientras azotaba la puerta, asiéndome saltar en mi asiento. Por lo alterado que venía, supuse que Tomoyo le había sacado en cara lo ocurrido en la fiesta de año nuevo, y él venía a reclamarme por romper nuestro pacto de silencio. Pero lamentablemente no estábamos solos y todos mis compañeros que ya estaban en el salón se nos quedaron mirando.
-Eriol…- quise advertirle, ya que no quería que todo el mundo se enterara de nuestros problemas, pero no me escuchó.
-¡Maldita sea Sakura! Teníamos un acuerdo, Tomoyo no se debía enterar de lo ocurrido- me reclamó acercándose a mi puesto–así que será mejor que me des una buena excusa para que le hayas contado-
-Eriol yo…- no sabía que decir, pero estaba segura que contarle lo de mi embarazo no era una opción –Lo siento, tenía que hacerlo… ella es mi mejor amiga, no podía mentirle así-
-Que yo sepa también lo era cuando nos acostamos y allí no te costó nada prometer no decir nada- me recriminó ahora más bajito, pero eso no impidió que escuchara los gritillos de sorpresa de unos cuantos compañeros, mientras un nudo se me armaba en la garganta impidiéndome hablar. Si hubiese sabido que reaccionarían así, me habría aguantado el contarle a Tomoyo de mi embarazo hasta saber qué hacer, pero necesitaba un consejo, y ella era la única persona en cual confiaba.
-Eriol por favor… tienes que entenderme…- le rogué.
-¿Entenderte?- repitió el con el sarcasmo marcado en su voz –por dios Sakura, casi arruinas mi relación con la mujer que amo ¿Y quieres que te entienda? Tienes suerte que Tomoyo me haya perdonado el no contarle, pero te advierto una cosa, si te vuelves a acercar a ella deberás atenerte a las consecuencias, y queda demás decir que nuestra amistad llegó hasta aquí, Kinomoto. Jamás creí que caerías tan bajo- dicho esto, quien fuese mi mejor amigo desde la primaria, me dio la espalda para dirigirse a su puesto, mientras todo el resto de mis compañeros aun nos miraba atónitos.
Segundos después no aguanté más sus inquisidoras miradas y salí del salón, sin importarme siquiera el haber chocado con la profesora en la puerta.
Seguramente ahora todos en el salón debían de estar creando teorías de cómo fue que paso todo, quizás agregándole detalles completamente alejados de la realidad, pero eso era lo que menos me importaba ahora. Lo que me preocupaba es que mis dos mejores amigos pensaban que yo había hecho todo esto para separarlos y sabía que la única forma de hacerlos entender que no era así, era desasiéndome de aquello que crecía dentro de mí y ya me estaba haciendo una pequeña idea de cómo lograrlo.
Caminé sin rumbo fijo durante un buen rato, hasta que casi choco con el director de la escuela, por lo que antes de que este me viera, me dirigí sigilosamente hasta la azotea del edificio, en donde pude descargar tranquilamente la frustración que sentía.
Shaoran P.O.V.
Decepcionado, quizás no era la palabra adecuada, pero si era la que mejor definía mis sentimientos en esos momentos.
Ayer, luego de dos años, me había encontrado con alguien que sufría silenciosamente como yo, pero que equivocado estaba… Hoy, luego del primer receso me había enterado sin intención alguna por medio de unas compañeras un tanto chismosas que se pusieron a charlar a mi lado, que la gran pena de Kinomoto Sakura no era más que un simple lio de faldas con el novio de su mejor amiga.
Cuando ya llevábamos alrededor de veinte minutos de clases y me di cuenta que ya no podía poner atención por tener a Sakura rodeando en mi mente todo el tiempo, decidí salir, por lo que simplemente me paré sin tomar en cuenta al profesor que estaba adelante, que de seguro también me ignoró acostumbrado ya a mis salidas a mitad de la clase.
Me dirigí inmediatamente a la azotea, ya que ese era el único lugar en que podía distraerme con una pequeña dosis sin que algún maestro de diera cuenta. Y fue una vez que ya tenía encendido mi cigarrillo, que noté que no estaba solo. A unos cuantos metros de mí se encontraba, sentada junto a la reja, la chica que no podía sacar de mis pensamientos.
Por un momento quise alejarme, pero al ver su cara compungida cambié de opinión. No podía ser tan egoísta de esperar que ella estuviese sufriendo tanto como yo. Además que desde la distancia en que me encontraba era posible darse cuenta la manera en que la torturaba el simple hecho de estar en medio de aquel triangulo amoroso, y fue por ese mismo detalle que se me ocurrió pensar que quizás había algo más atrás de aquellos rumores, yo mismo era un claro ejemplo de que la gente puede ser capaz de esconder oscuros pasados sin levantar sospecha alguna.
Luego de unos segundos en que ella aún no se daba cuenta de mi presencia, decidí acercarme sin terminar de entender que era lo que me impulsaba a hacerlo.
-¿Quieres un poco?- le ofrecí de mi cigarrillo cuando me senté junto a ella, logrando a que se sobresaltara por mi repentino saludo.
-¡Li!- exclamó Sakura al reconocerme mientras se limpiaba rápidamente las lágrimas que aun surcaban su rostro –Deberías dejar de aparecerte así, asustas a la gente- me retó sin mirarme a la cara.
-Disculpa, no estoy acostumbrado a esto de las relaciones humanas- le contesté despreocupadamente sin querer ocultar mi obvio rechazo a la sociedad.
-Entonces me parece bastante raro que quieras relacionarte conmigo…- me dijo de forma bastante amarga –supongo que a esta hora ya toda la escuela ha de saber lo que ocurrió en la mañana-
-Sí, ya todos se han enterado, pero quizá a mi me guste ir en contra de todo el mundo e intentar comprenderte, de alguna forma siento que tú, al igual que yo, estas escondiendo tu verdadera tristeza del mundo, que hay algo más que el revolcón con el novio de tu amiga… - le dije tratando de explicarle tanto a ella como a mí mismo la razón de mi comportamiento.
Sakura me miró un momento mientras analizaba mis palabras, hasta que me sonrió dulcemente, aunque el gesto no pasó más allá de una mueca –Eres muy amable Li- me dijo – pero no creo que sigas pensando lo mismo de mi cuando te enteres de mi "verdadera tristeza", incluso te puedo asegurar que ya nadie querrá estar conmigo después de que salga a la luz- la chica volvió a esconder la cabeza entre sus brazos, sollozando nuevamente.
-Tampoco es que yo quiera enterarme- le dije mientras intentaba consolarla torpemente poniéndole una mano en la espalda –No tenemos por qué contarnos todas nuestras penas, simplemente podemos darnos algo de compañía para aceptar las consecuencias de nuestros actos, tengo que admitir que varias veces he querido contar con una amiga en la cual simplemente recargarme en los hombros y poder desahogarme sin recibir preguntas sobre mi comportamiento…- dije mientras me preguntaba a mi mismo si todo esto lo hacía como una forma de pagar por mis pecados cometidos o simplemente era solo otro acto egoísta de mi parte por sujetarme del dolor ajeno para disminuir el propio. Seguramente era lo segundo, pero preferí mentirme con lo primero.
-me parece una buena idea- contestó la castaña luego de meditarlo unos segundos- no sé muy bien como nos podrá ir, pero solo te advierto que puedo llegar a ser muy llorona- me señaló, a lo que yo simplemente me encogí de hombros mientras me volvía a llevar el cigarrillo a la boca y sentía como mi mente se comenzaba a desconectar -¿Estás fumando hierva?- me preguntó entonces las chica Kinomoto apuntando al papelillo que tenía entre los dedos.
Yo asentí, ofreciéndole un poco -¿No quieres probar? A mí me sirve para desconectarme de mi pasado, quizás a ti también te sirva para olvidarte de todo- se lo entregué cuidadosamente para que no se fuese a quemar, mientras ella lo miraba temblorosa.
-Pe, pero… ¿Qué pasa si nos descubre algún profesor?- me preguntó nerviosa, a lo que yo le respondí encogiéndome de hombros nuevamente.
-Nunca lo han hecho, esta no tiene por qué ser la primera vez que lo hagan-
Sakura se quedó mirando un buen rato más el cigarrillo, hasta que uno o dos minutos después me lo devolvió sin darle ni una sola probada –mejor no, no quiero ni imaginarme la cara de mi padre si lo llego a probar, no quiero defraudarlo más- me explicó a pesar que yo ya no le prestaba demasiada atención, por preocuparme de terminarme el cigarrillo antes de que fuese consumido completamente por el fuego.
Sakura P.O.V.
Ya han pasado aproximadamente un par de semanas del incidente con Tomoyo y ni ella ni Eriol me han vuelto a hablar. Pero al menos no estaba completamente sola como creí que lo estaría, durante los recesos y cada tarde después de la escuela, me quedaba junto a Li.
No conversábamos sobre nuestras vidas, nuestras penas o alegrías, simplemente nos sentábamos uno junto a otro en la azotea de la escuela sin decir absolutamente nada, no era necesarios ya que el simple hecho de estar allí nos decía que en cualquier arranque de locura o histeria por los problemas que nos aquejaban el otro estaría listo para apoyar o calmar, según dictase la situación.
Por eso es que no le había comentado nada de hacia dónde me dirigía luego de cancelar nuestro habitual encuentro después de la escuela. Ya que puede que me sintiese cómoda junto a Li, pero yo quería volver a mi vida normal y sólo tenía una forma de lograrlo y a eso era lo que me iba a enfrentar ahora.
Camine con algo de miedo pero con determinación por las peligrosas calles del barrio bajo de Tomoeda, en busca de una dirección especifica que había encontrado en internet hace ya unos días, cuando al fin la encontré estaba frente a una casa de color gris, que de seguro en un pasado pretendió ser blanca, que tenía un jardín bastante descuidado y se veía poco sentido de la limpieza.
"Debe ser para disimular" me dije a mi misma para darme animo a continuar y tocar el timbre de la humilde casa mientras comprobaba la dirección en el pequeño papel que llevaba conmigo.
Solo unos segundos se demoró en salir una mujer de mediana edad, tenía el pelo largo de color negro, aunque algo mal tratado a mi parecer y estaba vestida con un traje de oficina de color marrón, algo desgastado.
Me despabilé luego de unos segundos al darme cuenta que me había quedado mirando a la mujer que esperaba alguna reacción mía para saber a que había venido, el problema es que estaba lo suficientemente nerviosa como para ponerme a pensar en cualquier cosa menos en lo que era realmente importante.
-Esto… soy Kinomoto Sakura- me presenté –ayer pedí una hora para…- la chica de cabellos negros no me dejo continuar al hacerme entrar con rapidez al lugar.
-No es necesario que hables de estos temas fuera de la consulta- me dijo la muchacha –supongo que has traído el dinero-
-S… sí- le dije algo nerviosa entregándole un sobre con algunos ahorros que tenía, más me valía que todo esto resultara bien, porque si no, no sé qué haría sola, con un bebé en brazos y sin dinero alguno.
-perfecto, solo le recuerdo que no hay devolución de dinero si algo sale mal o se arrepiente a último momento, esta es su última oportunidad de retractarse- la mujer me sonrió amablemente a lo que yo asentí algo nerviosa, no podía echar pie atrás –bien, tus datos ya están anotados, así que espera aquí a que el doctor te llame y comenzaremos con el procedimiento- me dijo antes de salir de la pequeña salita en la que ahora me encontraba.
El lugar era bastante más acogedor que el exterior de la casa. Estaba amueblado con un par de sillones para dos personas y una mesa de centro en la cual resaltaban una gran cantidad de revistas de medicinas, las cuales no quise mirar, por miedo a retractarme de mi decisión.
Me encontraba tan nerviosa que no me di cuenta cuando entró un hombre de bata blanca a la habitación, por lo que me sobresalté al escuchar su ronca voz.
-Señorita Kinomoto- me habló, logrando que mis nervios aumentaran más de ser posible –Soy el doctor Tanaka y asistiré el procedimiento, aunque primero debo asegurarme que estás segura de tu decisión- me dijo con amabilidad.
-Claro que lo estoy doctor Tanaka- le dije tratando de parecer firme, esta era la única oportunidad que tenía y no podía echarla a perder.
-Perfecto, entonces sígueme- el hombre, que debía de estar en sus treinta años me guió a una habitación continua, la cual parecía estar adaptada como una habitación quirúrgica. Por un momento pude observar una extraña camilla, un monitor y un montón de instrumentos, pero antes de que pudiese ver estos en detalle el doctor me hizo girar la vista –Si estas decidida a seguir con esto es mejor que no mires- me dijo, a lo que yo tragué en seco, no sabía en qué me estaba metiendo y el miedo aumentaba cada vez más –Ahora necesito que te desnudes y te pongas esta bata. Yo iré afuera un momento y vuelvo enseguida para que comencemos- me dijo entregándome una de las típicas batas de hospitales y saliendo del lugar.
Cuando estuve nuevamente sola comencé a desvestirme con lentitud sin mirar nada más que el piso, con miedo a toparme con algo desagradable. Una vez con la bata puesta me quedé esperando en el mismo lugar la llegada del doctor, que apenas apareció me indicó que me pusiera en la camilla, la cual me dejaba con las piernas abiertas, supongo para darle mejor accesibilidad al médico.
El doctor sin decir ni una sola palabra y ya con unos guantes de látex puestos me amarró las extremidades a la camilla, impidiéndome movimiento alguno y luego me subió la bata hasta el comienzo de mis pechos.
Me sentía bastante incómoda cuando el hombre comenzó a pasar sus manos por mi vientre, además que comencé a temblar irremediablemente y no sabía si era por el gel frio que me estaba poniendo o los nervios que se acumulaban cada vez más.
-Tranquilízate- me dijo el doctor con voz calmada –Esto solo durará unos minutos y luego podrás volver a tu vida normal-
No le contesté, pero comencé a respirar hondo para ver si con eso lograba calmarme. Tenía que hacer esto, era la única forma de poder recuperar mi amistad con Tomoyo y seguir con mi vida anterior. Y para ello todo este esfuerzo y sacrificio valía la pena… ¿O no?
Sentí como el doctor comenzaba a preparar los instrumentos para sacarme de una sola vez al pequeño ser que estaba creciendo dentro de mí. Ya no había vuelta atrás, así que simplemente cerré los ojos y esperé…
Pero cuando creí que la tortura empezaría, pude escuchar un extraño alboroto fuera de la habitación. Y al parecer el doctor también lo escuchó, por que dejó los instrumentos de vuelta en el mesón. Y esperó a ver qué pasaba.
-¡Le digo que no puede pasar!- se escuchó la voz de la mujer que me recibió cuando llegué.
-¡maldita sea no me importa!- dijo una voz masculina que se me hizo bastante conocida –Sé que Sakura está allí y no permitiré que haga una estupidez así que déjeme pasar- exigió.
-Joven por favor comprenda…- intentó detenerlo la mujer, pero antes de que terminara pude ver como la puerta se abría de golpe, dejando ver a Li, bastante agitado.
-¡Sakura!- exclamó él acercándose a mí con bastante rapidez. Ignorando a las dos personas que intentaban detenerlo –Mierda Sakura, ¿Cómo se te ocurre intentar hacer algo así?- me regañó mientras me soltaba de los amarres de mis extremidades y acomodaba mi bata.
-Jovencito, le advierto que salga de este lugar y deje a mi paciente inmediatamente- le dijo el doctor de forma amenazante, pero Shaoran solo lo ignoró mientras me sentaba en la camilla y limpiaba las lágrimas que no tenía idea en qué momento había dejado caer.
-¿Dónde está tu ropa?- me preguntó ahora con voz algo más calmada, a lo que yo le indiqué con un dedo tembloroso un rincón de la habitación, sin tener la fuerza para decir palabra alguna.
-Esta es la última vez que le digo…- siguió amenazando el doctor, mientras Shaoran iba por mi ropa.
-¿Si no qué?- preguntó el burlón mientras volvía a mi lado y me ayudaba a vestirme ya que mis músculos se negaban a ayudarme -¿Llamará a la policía? No creo que le convenga… - Después de eso no hubo más conversación. El doctor y la mujer se quedaron junto a la puerta observando cómo Li terminaba de acomodarme la ropa y me tomaba en brazos para sacarme de allí, ya que mi cuerpo se negaba a responderme.
-Ya está todo bien Sakura- me dijo cuando ya estuvimos lejos del lugar –Ya nadie podrá hacerte daño ni a ti ni a tu bebe- me abrazó aun mas fuerte al sentir como yo seguía temblando por el miedo, recién dándome cuenta de lo que había estado a punto de hacer hasta hace solo unos minutos.
***
Ehh... ¿Hola? xB
mmm... no sé como empesar :/ creo ke se me fue toda la inspiración terminando de escribir esta capitulo xD Pero bueno, primero que todo debo pedirles disculpas por la demora, pero durante este mes estuve trabajando de empaque de regalos (ya se imaginaran que fue una locura) y eso junto con las preparaciones de navidad no me dio tiempo para terminar el capitulo a tiempo, pero como dicen, mas vale tarde que nunca y aquí estoy! :D
Y por otro lado: ¿No creen que hacer un berrinche de vez en cuando resulta? xD Estoy muy feliz por la cantidad de reviews que llegaron :) al menos ya no me dejaron con gusto a poco xD asi que aquí les mando mis agradecimientos a todas/os quienes se dieron el tiempo de comentar porque como sabrás(ahorita mismo me pondré a responderles y a los anonimos les dejo la respuesta luego en mi perfi), saber que a la gente le gusta tu historia y leer sus comentrios es la paga de cada escritor sin fines de lucro y si le vemos el costo de oportiunidad y... bueno ya estoy dando la lata con mis economias xD mejor volvamos a lo que nos concierne que es esta historia:
¿Fuerte lo de sakura? la verdad es que nunca he visto como se realiza un aborto, así que toso esto ha sido pura intuición y espero no haberme equivocado :/
Y ya en que la relación entre Sakura y Shaoran va aumentando y creo que con el acto de heroismo de Shaoran lo hara más :) y bueno, Eriol es un bastardo xD lo siento, no puedo evitarlo xD
Bien, creo que eso sería por hoy para no aburrirles más :) espero que hayan tenido una hermosa navidad junto a sus familias i seres queridos y que tengan un hermoso nuevo año mucho mejor que el que dejamos atras :)
se me cuidaaaan! bye!
