Capitulo II

Algunos meses después de la batalla en el santuario Iori recibe una carta por parte de Athena: Iori, debo pedirte un favor, necesito que vayas al polo norte, busca a los Blue Warrios, liderados por Alexei, ten cuidado, sé que él no es muy amable, te envió a ti, por que no quiero sé tú eres una santo con el poder suficiente para enfrentar su destinoy cuando ese momento llegue espero que lo entiendas, y recuerda, a veces las promesas deben romperseAthena

Iori aún se enuantra en duelo por la pérdida de su hermano, pero entiende que Athena se lo ha pedido precisamente por esa razón aunque no entendió del todo sus palabras. Así que parte en busca de los Blue Warriors.

Iori llega en busca de Alexei, en Bluegard, el lugar es frío, cubierto de nieve blanca "Es un bello lugar, pero un aura oscura cubre este sitio" murmura sintiendo ostiles energías "¡Ya han venido, salgan y enfréntenme!" grita al sentir la presencia de alguien más.

Tres hombre cubiertos con túnicas salen a enfrentarla "No eres cualquiera al haber sentido nuestra presencia" dice uno de ellos despajándose de la túnica y mostrando una armadura azul "¿Quén eres tú?" cuestiona.

"Soy Iori, santo de Orion, he sido enviado por Athena, busco a Alexei, líder de los Blue Warriors" declara.

Los hombre la miran extrañados al saber el nombre del líder de los Blue Warriors pero se burlan de ella "Eres un guerrero débil, mírate, tu cuerpo es demasiado delgado, nunca podrás enfrentarnos" declaró uno de ellos.

Pero Iori no se inmuta ante los comentarios "Yo solo he venido a ver a Alexei, no he venido a pelear" respondió con frialdad.

El único hombre que permanecía atrás, aún cubierto por la túnica avanza hacia ella y se quita la capa que lo protege, mostrando una armadura reluciente "Yo soy Alexei".

Iori despierta en un calabozo oscuro, no sabe que como llego hasta ahí, solo que después de que Alexei se presento ante ella la invito a formar parte de ellos, ella se negó, dijo ser un Santo de Athena y nada más, Alexei enfureció y la ataco, ella utilizo su Espira de polvo estelar, pero su técnica de protección se vino abajo cuando los otros dos acompañantes también la atacaron. Miró su cuerpo, aun esta intacta su armadura, le preocupaba que descubrieran que era una mujer, cuando estaba estrictamente prohibido para ella que fuera descubierta, de ser así, la muerte sería su único camino.

Entonces una chica de cabellos dorados entro en el lugar "Ya despertaste, comenzaba a preocuparme por ti, permaneciste mucho tiempo inconsciente¿cómo te encuentras?" le preguntó la chica.

Iori la miro con cierta desconfianza "Si, estoy bien, tu curaste mis heridas¿verdad? entonces sabes que..." dijo temerosa Iori, no por su seguridad, sino por su secreto.

La chica la miro "Mi nombre es Natassia, sabes, en el calabozo que esta frente a este había otro santo de Athena, como tú, el fue tras Alexei, mi hermano" comentó la chica sin prestarle atención sobre su secreto.

En pequeño Jacob entró entonces en la celda "¿Quién eres tu, pequeño?" preguntó Iori, intentando ponerse en pie.

"Soy Jacob, amigo de Hyoga" aclara el pequeño niño.

Iori se sorprende "¿El cisne Hyoga esta aquí¿El es el Santo del que hablabas Natassia?" Natassia afirma con la cabeza, entonces Iori sale del lugar.

"Espera, aun estas muy herido, no puedes salir de aquí, Hyoga me pidió que cuidará de ti y de Natassia" le dice Jacob tratando de detener al santo.

"Ya veo, pero si el esta aquí debo ayudarle, debe ser esa razón por la que Athena me envió, díganme¿dónde esta Hyoga?" entonces un estruendo se escucha.

Iori despierta, esta bajo un montón de hielo, Jacob esta a unos pasos de ella "Jacob, Jacob, despierta¿dónde esta Natassia?" le pregunta.

Jacob mira a su alrededor, pero Natassia no está por ningún lado "Iré a afuera a buscarla" dice y sale corriendo seguido de Iori.

Encuentran a Natassia atrapada dentro de un hielo gigante a "¡Por Athena! Jacob, ve y busca a Hyoga, ella no sobrevivirá por mucho" pide Iori.

Jacob corre en busca de Hyoga, Iori intenta sacar a Natassia, pero esta muy débil, y apenas y lo cuartea un poco. Está desesperada y se siente tan inútil, Hyoga y Alexei llegan, Hyoga utiliza su cosmo para quebrar el hielo y saca al Natassia, quien aun respira, Alexei toma a Natassia entre sus brazos y se disculpa con Hyoga e Iori por lo mal que se porto "¿Por qué me has ayudado, Cisne Hyoga?" pregunta Alexei.

"Realmente fue a tu hermana, ahora pasarás el resto de tus días pensando en tus errores" le aclara "Además mi querida madre muerta se llamaba Natassia" susurra Hyoga, entonces toma a Iori, quien se apoya en él para caminar y con Jacob se alejan.

Hyoga lleva a Iori a su cabaña, prende la chimenea y se quita su armadura, Iori esta bastante malherida, Hyoga la recuesta en su cama (Él aún cree que ella es un chico) "Te quitare tu armadura, para curarte" le dice.

Iori esta preocupada "No, estaré bien" dice, levantándose de l cama.

"Oh, vamos, no creas que por ser un santo de plata y yo uno de bronce el que yo te cure te quite jerarquía" le declara Hyoga sonriéndole.

Iori no teme eso, si no que su secreto sea descubierto, pero no puede evitarlo, entonces Hyoga empieza a quitarle la armadura, le quita los protectores de los pies, después de los brazos, el cinturón, la corona, y cuando va a quitarle el protector del pecho Iori lo impide "¡No, Hyoga, no!" grita.

Hyoga se sorprende ante su reacción Jacob regresa, trayendo más leños "Muy bien Jacob, puedes traernos algo de comer, por favor" le pide al niño "Lo haría yo, pero Iori aún está herido y debo curarlo.

Jacob asiente con la cabeza y sale en busca de comida.

"Hyoga, lo siento" susurró, Hyoga lo mira "Este es un secreto, algo que debe mantenerse oculto, pero…" Iori se muerde el labio "Creo que llegó la hora de decirlo" Iori lo meditó unos momentos antes "Hyoga mira" se levanta de la cama y se quita el protector del pecho, se quita la playera y muestra su pecho, cubierto de una venda que impide ver sus formas femeninas "Soy una mujer" dice sonrojada. Hyoga mira sorprendido el cuerpo de Iori "Mi hermano Saga había decidido que yo debía crecer como un hombre, y no como una chica, y que debía ser un Santo, más no un Santo femenino, Shaka acepto y mantuvo el secreto, pero ya no puedo más con él, ya no" Iori se desploma en un mar de lagrimas sobre la cama, Hyoga intenta reconfortarla y la abrazó con fuerza Iori se abrazó a él entonces.

Jacob regresa con comida, Iori esta dormida en la cama y Hyoga esta sentado frente al fuego "Debe estar agotado, sufrió muchas heridas¿cómo se encuentra? preguntó Jacob al verla tan placidamente dormida.

"Esta bien, solo necesita descansar, aunque hay una herida en su brazo, que me preocupa" dijo Hyoga.

Iori abrió sus ojos y descubrió Hyoga dormido sobre una alfombra de piel de oso frente a la chimenea, lo mira y no puede evitar sentir cierta ternura hacia él, mira su herida en el brazo, esta sangrando de nuevo, así que se quita la venda, limpia la herida y la venda de nuevo.

"Debe dolerte mucho" le dice Hyoga.

Iori se sorprende al verlo despierto "No, en realidad no me duele" dice Iori "Es una herida antigua, pero…".

Hyoga mira la herida con atención "Es muy profunda, debió ser con un cuchillo de gran tamaño o una espada¿cómo te la hiciste?" pregunta.

Iori miraba los azules ojos de Hyoga, después de Shaka no había tenido un contacto mayor con un chico "Eh, yo... verás no lo sé, dice Shaka que apareció, te contare la historia:…"

La historia que Shaka le contó a Iori:

"Tenías mucha fiebre, te había encontrado apenas con vida a las afueras del santuario, delirabas y llamabas a Athena en tus sueños, la fiebre no cedía así que fui en busca de algunas hierbas, al regresar tu estabas de pie junto a la ventana, con la mirada al oriente, decía extrañas palabras, me parecían de suplica, vi como estirabas tu brazo al aire, y como si alguien lo tomara lo elevaste, una enorme herida apareció en tu brazo y de ella brotaba mucha sangre, tu mirada seguía en el oriente y llamaste a Athena de nuevo, saliste del trance en el que parecías estar, gritaste y caíste al suelo. Te levanté, la fiebre parecía haber cedido, pero la extraña herida en tu brazo parecía estar hecha con una filosa espada, creí que morirías desangrada, ya que la hemorragia no paraba, te vende el brazo, al amanecer parecía que no había sangrado y cuando despertaste creí que el peligro había pasado, pero la herida no sana, y eso me preocupa" Fin

"Desde entonces tengo esta herida" concluyó Iori.

Hyoga escucho con asombro la historia "¿Y no duele?" preguntó sorprendido.

Iori toco la herida y la presiono, un poco de sangre brotó "No, nunca me ha dolido, eso fue lo que más preocupo a Shaka".

Rato después ambos estaban sentados en la alfombra de piel de oso, recibiendo el calor del fuego "Entonces Shaka es tu maestro, creo que en eso nos parecemos, ya que tu maestro es un santo de Oro y el mío también" declaró Hyoga.

Iori sonrió ante el comentario "Es verdad, tu maestro era Camus de Acuario" observó la chica.

Hyoga se levanto "Debes tener hambre, Jacob trajo un poco de pan y conejo asado, deberías comer un poco" Iori camino hasta la mesa y se sentó en una silla, tomo un poco de conejo, un pan y comenzó a comer. Hyoga la miraba, apreciaba su valor, ya que era una chica muy fuerte, que había tenido que ocultar su feminidad por una promesa a Saga.

Iori salio con Hyoga por la tarde, quien le mostró la villa, también donde entrenaba y el lugar donde estaba el barco donde su madre dormía, ya no deseaba visitarlo, había aprendido la lección. Iori disfrutaba del paseo y de ser una chica normal, Jacob llegó hasta ellos "Hola¿dónde está Iori¿Yú quién eres?" preguntó confundido el pequeño.

"Yo soy Iori, soy una mujer" Iori le explico la verdad y le dijo que ella era ese santo, pero que no debía ser una chica cuando estuviera portando la armadura de santo. Los tres regresaron a la cabaña de Hyoga y Iori les contó como obtuvo la armadura de Plata y lo estricto que Shaka había sido en su entrenamiento.

Al siguiente día Iori e Hyoga decidieron partir a Japón, habían pasado un buen tiempo alejados de la batalla, descansando. Jacob se despidió de ellos, y le pidió a Iori que regresará pronto, que quería seguir escuchando sus historias. Al llegar a Tokio Saori no se encontraba en la mansión Kido, ya que asistió a un baile en las costas, los demás santos estaban ocupados en sus propias vidas.

Iori se reúne con ellos, los cuales se sorprenden al saber que Iori es una chica, ya que ellos estaban seguros de que era un chico, lo que les había preocupado, pues les parecía un chico muy atractivo, ya que posee una belleza exquisita, y no era muy común. Iori no pudo evitar sonrojarse un poco ante los comentarios aduladores de los santos de bronce.

Iori recibe una carta de Shaka, quien le pide que vuelva de inmediato al santuario, ya que necesita que este ahí, sin darle más explicaciones. Iori se preocupa, ya que sabe que Shaka solo la llamaría por algo muy importante, así que decide partir con rumbo al santuario, sin decirle a nadie. Hyoga se preocupa por su ausencia, ella sólo dejo una nota de despedida, pero prometiendo regresar pronto a visitarlo.

Continuará…