Hola! Espero no haber tardado demasiado, pero en este capitulo hay un OC invitado!
Perry el ornitorrinco y demás personajes de Phineas y Ferb son propiedad de Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Bienvenidos a Zombieland tampoco me pertenece, si no a sus respectivos creadores. Exceptuando mis personajes propios (OC's) Y Fayren que pertenece a InuFaiya.
Los pensamientos de Perry y los comentarios de Ike estan entre comillas " "
"Otra vez? Tan pronto?"
-Lo se pero, ya déjame en paz!
Mientras Yake vigilaba afuera, entre a una estación de servicio…al baño. Si no fuera por mi recién adquirido gallinismo crónico, tal vez no me pondrían tan nervioso los lugares cerrados.
Además de eso, encuentro muchas cosas alarmantes. Como los muñecos de nieve, las tiendas departamentales, quedarme solo con un bebe y por supuesto la extraña y perturbadora risa de Candace.
Pero hay algo a lo que le temo más, incluso más que a los zombies…a los malditos payasos! Por culpa de Heinz Doofenshmirtz ahora me parecen aterradores… Cuando le temes a cosas tan comunes, solo sales cuando es absolutamente necesario. Mas o menos lo que hacia antes de que ocurriera todo esto…
Viernes en la noche, tercer día seguido encerrado. Por fin habían aceptado mi solicitud de vacaciones, no como yo esperaba pero era algo. Por ahora tenia todo el fin de semana para descansar, en una base de la Owca en Texas.
Pizza, refresco, frituras y videojuegos. Orgullo? Un poco si. Dignidad? Aceptable. Virginidad? Ehm…mejor no hablamos de eso.
Durante una parte de mi vida, todo lo que quería-además de vacaciones-era encontrar una chica, enamorarme y alejarme un poco de la rutina, tal vez hasta me alejaría de mis dueños y mis hermanas y por qué no? De mi némesis.
En fin, miraba la tele cuando empezaron a golpear desesperadamente la puerta.
-Hey! Hay alguien? Por favor, es una emergencia!
Generalmente no abro la puerta a los demás agentes y mucho menos a un llamado de pánico, pero esa voz me resultaba familiar. Abrí dejando pasar una mancha verde azulado que rápidamente cerro la puerta tras de si.
-Fayren?-pregunte reconociendo a la monotrema delante de mi.
-Perry!-exclamo abrazándome. Si era ella y aunque temblaba un poco no podía dejar de pensar…¿desde cuando se había vuelto tan increíblemente sexy?
Se veía muy alterada y sollozaba un poco, con cuidado la lleva hasta el sofá sentándome a su lado.
-Tranquila, toma-le dije acercándole un poco de refresco
-Gracias
-Y algunas frituras-dije señalando varias bolsas a mi alrededor
-Creo que "algunas" se queda corto- comento sonriendo.
-Si eso creo. Ahora, cuéntame, que te paso?
-Yo…el… Él era el paciente zero y era normal pero…yo, estaba volviendo a mi cuarto pasando por el área medica mientras revisaba unos archivos y entonces…el simplemente vino hacia a mi.-dijo abrazándose a si misma temblando.-Yo creí que tal vez estaba huyendo o algo así ya que…la ultima vez que lo vi se estaba volviendo loco.
-Drogas tal vez?-sugerí extrañado
-Los gatos no se drogan-dijo Fayren mirándome como si eso fuera una locura
-Eso es lo que quieren que creas-le dije acordándome de la hierba gatera
-Pero eso no fue lo peor-continuo
-Hay algo peor?
-El…ha intentado morderme, no como un ataque normal, más bien como si tuviera hambre-dijo lo último casi en un susurro
-Tienes razón, eso es peor-dije estremeciéndome un poco
-Siento haber entrado así, estaba muy asustada- se disculpo dejando su vaso a un lado.
-No, deberías estar asustada. Un gato acaba de intentar comerte, es el tipo correcto de miedo. Digo, es un temor sensato. A mi me asustan cosas sin sentido, como los payasos con narices rojas o la extraña risa de una de mis dueñas.-le dije en un intento absurdo de calmarla, eso si que había sido una horrible experiencia.
-En serio?
-Lo que quiero decir, es que estoy aquí para ti ¿de acuerdo? Y mientras estés aquí no me iré de este cuarto.
-Gracias Perry-dijo abrazándome-¿Te importa si cierro los ojos por un minuto?-pregunto recargándose en mi
-Para nada
Si, hasta ahora esto era lo mejor del fin de semana, bueno tal vez para mí solamente. Pero no lamentablemente no duraría mucho.
Me había quedado dormido, en algún momento sentí como Fayren se había levantado pero no había vuelto desde entonces. Desperté sintiéndome observado, mire alrededor encontrándome con la hembra monotrema a unos metros de mí.
-Fayren?-pregunte bostezando un poco, se veía extraña-Estas bien?
No contesto, empezó a acercarse gruñendo. Tenia una mirada…hambrienta?
-Fayren?-volví a preguntar retrocediendo asustado. Ella gruño y se lanzo hacia a mi.
"Oye creo que eso no es Fayren así que…CORRE!"-dijo Ike levantándome. Corrí en círculos por la habitación con la hembra detrás de mí.
-Escucha, apártate Fayren-dije deteniéndome y sosteniendo frente a mí lo primero que encontré, una licuadora-No quiero hacerte daño pero…-moví el aparato como si fuera un arma, desarmándolo al instante-Mierda
Lo deseche y seguí corriendo pero ahora hacia el baño. Fayren corrió detrás mio y no de detuvo aunque trate de cerrarle la puerta, haciendo que se golpeara.
-Lo siento
Trate de esconderme en un armario, pero ella me alcanzo haciéndome tropezar con la cortina de la bañera. La enrede en ella pero aun así no se detenía y no encontraba con que defenderme…solo papel higiénico.
Salí cerrando la puerta y ocultándome detrás del sofá.
"Lo ves? No puedes confiar en nadie"-comento Ike
-Silencio-pero tenía razón. La primera vez que dejo entrar una chica en mi vida y ella intenta comerme.
La puerta del baño se abrió lentamente de donde salió Fayren tambaleándose. Me dolía mucho verla así.
-Por favor…escúchame…Fayren…si estas allí, solo estas enferma-trate de decirle, pero mi amiga ya no estaba ahí.
Volvió a atacar, rápidamente la esquive y mientras chocaba con un estante salí del lugar encerrándola ahí. Pronto todo el lugar estaría igual…
Ese fue, para mi mala suerte, mi primer encuentro con la plaga del siglo. Es algo parecido a la enfermedad de la vaca loca, pero de "vaca loca" paso a "animal/persona loca" y luego a "zombie loco". Un virus de acción rápida que te hincha el cerebro, te pone furioso, te hace odioso y violento y te dan muchas pero muchas ganas de comer. De alguna forma, me recuerda a Ike.
Ahora continuamos camino a Danville.
-Oye, oí que hay un lugar que no fue alcanzado por toda esta mierda-le comente a Yake
-Hacia el este ¿no?-contesto sin quitar la vista del camino
-Exacto ¿tú oíste lo mismo?
-En el este dicen que en el oeste y en el oeste dicen que es en el este, no tiene sentido-dijo volteando
-No?
-Sabes, eres como un pingüino en el polo norte oyendo que el sur es bueno en esta época del año
-No hay pingüinos en el polo norte-le dije haciéndolo fruncir el ceño
-Quieres sentir que tan fuerte puedo golpear?-dijo levantando un brazo
"Mejor me callo"-pensé mientras negaba con la cabeza.
-En que piensas?-pregunto después de un rato
-Nada, solo en mi antigua vida-conteste apoyándome en la ventana.
-Esta bien
-Y…que hay de ti?-pregunte curioso
-Yo? Pues yo…-pero no continuo, sentí como se detenía la camioneta. Mire al frente, Yake observaba a un zombie humano devorando los restos de otro.
-Me enferma-dije mirando a otro lado-me hace pensar en que podría volver a como eran las cosas antes. Estar en el patio trasero bajo la sombra de un árbol, ver a mis dueños iniciar con el proyecto del día y a su loca hermana intentando acusarlos…y en su lugar tienes esto-continúe mientras se escuchaba un crujido por parte del zombie sobre su presa-Digo te hace sentir…
-Hambre-dijo Yake sin dejar de mirar la escena
-Me preocupas-le dije asustado
-Escucha, sea lo que sea que te esté esperando en Danville, te aseguro que no va a ser nada mas lindo que nuestra amiga aquí disfrutando su manjar-dijo volviendo a avanzar, abriendo la puerta para golpear con ella a la zombie cuando pasamos a su lado.
Yake tiene un sentido del humor enfermizo y aterrador cuando se trata de zombies. Nadie quiere a los zombies pero el realmente los odiaba. De hecho, lo único que lo obsesionaba más que matar zombies, era encontrar un twinkie.
"Aquí vamos de nuevo"-pensé mientras nos deteníamos frente a un centro comercial.
Ahora si, desde aqui comienza lo bueno...
Se aceptan todo tipo de comnetarios.
