DIANIRUS POV
-wuaw no puedo creerlo, te metiste con un rufián que conociste una sola noche, sin importarte el hecho de que pudo haberte matado?- vaya que Shandi se preocupaba mucho por las personas, yo habría hecho lo mismo, debo confesarlo, pero nadie debía saberlo. -lo siento-wuaw, eso salió de mis labios, debía estar tan perdida y ensimismada, que no había notado el vacio y el que él había puesto a andar el coche.
- te toca a ti no Dianirus?- así era mi turno me recordó Sixela, pero ella no paraba de tener su cara súper rojísima.
-mmm claro porque no- que quería que les contara, mmm bueno…. Tendría que inventar una historia o , mm bueno podría decirles lo que sucedió hace un año, no eso era una mala idea, ellas sabrían que …
-mmm bueno, ps yo debo admitir que mi historia no es tan extrema, divertida, sexy como la de Sixela- ay ojala lo fuera- pero es lo mejor que me ha pasado, recuerdan mi último cumpleaños??
Era un día soleado, muy raro, ya saben aquí, llueve casi diario, pero pensé, es mi cumpleaños, porque rayos tendría que estar nublado si es un día genial. Ustedes, si ustedes mis llamadas amigas, me habían abandonado, diciendo que tenían cosas más importantes que hacer, así que me quede sola esperando a mi novio Jake, pasaron… 10……20 minutos y mi tranquilidad y paciencia se estaban esfumando, así es que decidí, que lo mejor sería que me fuera caminando a casa, no tenía dinero para pagar un taxi y los buses de por ahí estaban horribles además de pasar como el cometa hayle, así que empecé a caminar , era un camino, no digamos tan largo pero si debía hacerlo a pie , pues digamos que era mejor empezar a hacerlo.
Estaba ya casi a tres cuadras de la escuela, cuando empecé a sentir las gotas de lluvia sobre mi cabeza, no podía pasarme a mí, no hoy!
Ahora sí que empezaba a estar de mal humor, y eso no era nada bueno, a menos que te gusten las gatitas enojadas. Detrás de mi se escucho un claxon uno sonoro, y que conocía a la perfección de ese auto rabitt, que ahora, justo en este momento odiaba.
Otro sonoro claxon detrás de mí, y seguía con mi mirada al frente, estaba decidida a ignorarlo.
-Diani- que ahora me hablaba con cariño, tonto!- Diani, voltea a verme, bebe, te estás mojando-dime algo que no sepa-que no me escuchas, así?, con que planeas ignorarme , bueno , querida Dianirus, a este juego podemos jugar 2- esa era su tonta amenaza?
No escuche cuando el abrió la puerta de su carro, pero si escuche sus zancadas sobre la lluvia, quise correr, pero de que serviría, el era más rápido y fuerte que yo, tanto que en lugar de tomarme por el brazo, me alzo como un costal de patatas sobre su hombro.
-qué demonios haces, Jacob Black- bájame tonto!!!- grite, pero lo cierto es que era relajante estar a su lado sintiendo que él era poderoso, y que podía cuidarme, además del hecho de que su temperatura corporal era de los más agradable, aun teniendo de un lado el frio de la lluvia, su piel tocando la mía hacia que esta pasara casi desapercibido.
-tontita, te vas a resfriar-
-no es cierto- siempre quería llevarle la contraria, además como em podía hacer esto , en mi cumpleaños.
-siempre eres igual de necia, no es así?
- siii- vaya que era cierto , trate de recordar alguna vez que no lo haya sido, alguna vez que haya cedido, y no encontré ninguna , era él, el que siempre , me pedía perdón, era él quien siempre , me buscaba y hacia que la relación siguiera, era él , el por qué seguíamos aquí después de 3 años, vaya 3 años, no podía creerlo, 3 años con la misma persona, y no solo eso, si no que cada vez lo amaba mas, cada vez , necesitaba más de él, de estar a su lado y de verlo, nos sabia por que un día sin ver su cara, sería un día horrible, y hoy eso sentí al esperarlo y no verlo ahí.
-de que te lamentas, de estar bajo la lluvia, de que caminaras hacia tu casa, o de que te cargara??- de que me ames, más de lo que te amo, sería una respuesta muy sincera, pero tal vez no era real.
-no sé, no tienes una respuesta d) todas las anteriores –note cuando metió el freno, en un lugar algo solo, poniendo sus labios sobre los míos, tan detenidamente, como si buscaran algo, que había perdido, tal vez su calidez, o su sabor. Se separo de mí, lamiendo mis labios y poniéndome, tan frenética.
-ok vayamos a casa-que no podíamos seguir besándonos aquí, sin que mis padres nos vieran? Quise preguntar, pero luciría tan tonta?
- está bien, si no hay otro remedio-, pase mi mano sobre su muslo, tratando de tener el mayor contacto, pero sin sobre pasarme
-señorita Dianirus, usted está queriendo seducirme?- tomo de igual modo mi pierna , pero con estas faldas en miniatura, era difícil saber, cuál era el límite permitido, pero él no se detuvo ahí, siguió, buscando abajo , hasta que jugó con el resorte de mi ropa interior.
-mmm no lo sé, tú qué dices?- quería parecer sexy para él, ya que él es mi todo, de una manera inexplicable , aun cuando , de verdad parece , que es por el que la relación funciona, yo también lo quiero y demasiado.
-que estoy más que complacido- si eso era el cielo, y no había muerto, aun, o eso esperaba, el con sus brazos a mi alrededor abrazándome y besándome, calentando cada fibra que había en mi cuerpo además de secar, mi ropa mojada, a veces tenía sus ventajas, el calor de su cuerpo, ese mismo calor recorría mi espina dorsal, y era tan fuerte que me dio un temblor, que no supe distinguir muy bien entre de placer, de frio o de calor. Él lo noto, ya que susurro en mi oído.
-quítate la ropa húmeda, así estarás, mas cómoda- vaya que si eso no era directo, así que decidí pagar le con la misma moneda y me quite la única prenda que tenia húmeda en ese, o que al menos yo sentía.
Retire mis pantaletas con mis piernas y manos, las saque y se las puse en frente para después tirarlas, al asiento trasero.
El solo se me quedo mirando atónito, sin dar crédito, a lo que hacía.
-que paso?- pregunte con cara de inocencia fingida.
-estas tentando mucho a la suerte, lo sabes?-mientras que su, mano, ni tarda , ni perezosa, comenzó a explorar en la nueva parte mmm liberada.
-así?- porque estaría tentándola?, empezaba a no poder pensar, bien , ya que sus caricias me confundían y me hacían sentir , algo, perturbada.
Paseo delicadamente por mi sexo, seguía sin decir nada, creo que ambos sabíamos que podríamos romper el encanto de ese momento, y que era mejor disfrutarlo, así, los dos cerca unidos, como siempre, ahora más en mi cumpleaños.
No entendí muy bien cómo fue que me llevo al asiento trasero, pero ahora el estaba encima de mí, y estaba acariciando mi cara, como si quisiera llevarla con el por el resto de la eternidad, recordar su forma, recordarla con sus manos.
-te amo- dije de una manera muy áspera y grave, me miro directamente a los ojos y me dijo
- te amo, mi bomboncito de cianuro- genial, ahora era un bombón y de cianuro, y comenzó a morder cada parte de mi piel, que quedara expuesta, hasta que grite , no de dolor , si no de necesidad, de que él y yo fuéramos uno, de que él y yo, estuviéramos más unidos que nunca.
Como si hubiera oído mis plegarias, me sentó en cima del, comenzó a explorar mi cuello, donde mordía rasgaba y lamia, mientras sus manos, desabrochaban mi blusa, blanca, que se transparentaba mi sostén.
Fue un golpe de suerte que llevara aquel sostén que tanto odiaba, que se desabrochaba por delante, ya que con un solo clic, pudo quitarlo y continuar con sus caricias hacia mí, sentí crecer su erección entre mis pierna y decidí que era hora de que el tambn disfrutara y fuera atendido.
Saque su masculinidad y la tome, mientras el me miraba, no sabía muy bien qué hacer.
Así que lo quito de mis manos y se puso un condón, vaya que era precavido, yo lo había olvidado, se me había ido de las manos, esta situación, no es que no hubiéramos tenido sexo antes, si no que cada vez para mí era aun mas difícil de controlar que la anterior, cada vez, lo necesitaba más, cada vez lo quería mas, y perdía aun más el control, lo cual no era malo, pero tampoco era lo mejor.
Me invadió, y gritamos al unisonó, estuvimos en una guerra sin cuartel en la cual acabamos exhaustos, necesitando del otro para poder sostenerse, no me había dado cuenta de la hora que es, pero quien lo haría, teniendo a un hombre así a su lado, que con las caricias la hacía volar y literalmente sentirse en el cielo, viendo hasta las estrellas pasar a su lado.
El se puso algo frenético, lo cual no fue más que extraño, se suponía que debía haber llegado a mi casa hace como una hora, pero que pasaría, ellos sabían que siempre me tardaba con Jake, ya fuera hablando, caminando, platicando, y hasta discutiendo, pero aun así, revise mi celular para ver si había alguna llamada, acomode mis ropas, y me senté ene el espacio del copiloto.
-qué pasa? –pregunte por tercera vez, en espera de algo más que sus miradas inquisitorias al reloj del auto y sus gruñidos para sí mismo, pero nop, hubo solo silencio-Jake, me vas a contestar o….
- se suponía que estaríamos en tu casa, hace casi media hora- por dios era eso?
- Jake, ellos saben que estás conmigo, además no hay una sola llamada en mi celular
-mmm- genial, prefería el silencio
No estábamos tan lejos , así que tan solo 5 minutos después llegamos a mi casa, y lo primero que sentí al bajar de ese auto, fue el frio en mi entre pierna , había olvidado mis pantis en su auto!
Pero ya era tarde, mi madre me esperaba, con los brazos abiertos, en el portón y con una sonrisa en su cara, se vería raro si yo regresaba, por mis pantaletas.
Abrace a mi madre, queriendo que la tierra me tragara, dudaba que ella notara si llevaba o no ropa interior, pero mi angustia creció exponencialmente en cuanto abrí la puerta para oír un…
-FELICIDADES!!!- por parte de mi familia y amigos, que se encontraban ahí, para desearme un muy feliz cumpleaños.
Mientras todos me abrazaban, pude distinguir a la distancia a Jake quien con una sonrisa de oreja a oreja, tenía su mano en una bolsa de su pantalón, de donde salía la orilla de un encaje, que pude identificar como de mi ropa interior.
- Y eso fue todo, bueno al menos esa tarde, lo que paso-mmm empezaba a arrepentirme de contarles eso, Amely no dejaba de mirarme con esos ojos que dicen que he hecho algo mal, cuando por fin exploto.
- Te salude en tu cumpleaños y no traías nada debajo- lo sabía, tal vez tengo un sexto sentido, pero sabía exactamente que eso me gritaría. Mientras Shandi y Six solo se reían
- Bueno , y ahora a quien le toca a Amely o a Shandi
No lo sé – me respondió rápidamente Sixela, ps vaya que le dolía haber sido la primera que hablara – que avienten una moneda no?
- Bueno, ahí va – avente la moneda- quien pide águila?
- yo – dijo Shandi
Y ahora la moneda está en el aire.
