Mejor tarde que nunca...

Para mi querida y hermosa 'primita' Ines, por su cumpleaños n° 14, FELIZ CUMPLEAÑOS, atrasado v.v


Capítulo 3: ~ Recuerdos parte I ~

Sentada en la silla del bacón de su hogar una rubia de coletas miraba hacia el horizonte, teniendo a los primeros rayos del sol y el cantar de las aves como única compañía. Estaba mirando sin ver en realidad, puesto que su mente estaba en una época más feliz que la actual. Ella se había sumergido en el mar de sus recuerdos y en sus divagaciones personales.

Le costaba creer lo ingenua que había sido al pensar que todo sería fácil y maravilloso.

Posando sus manos en su regazo fue que dejó de lamentarse y recordó unos de los mejores días de su vida, antes que todo se derrumbara, antes que todo en su vida fuera una lucha constante que sólo le traía incertidumbre, porque lo único claro en su presente era que nada estaba definido y nada era seguro.

El viento removió las hojas de los árboles y el apacible sonido que trajo consigo la transportó lejos de su infierno personal a los días en que todo en su vida era esperanza y seguridad, a pesar de su trabajo de ninja.

*·.·.·*·.·.·*

Acababa de llegar a Konoha y ya no necesitaba un guía que la acompañara a todas partes por el temor de que se perdiera. Aun así, había visto a su querido Shikamaru apenas y llegó a la villa. El pelinegro la estaba esperando, como siempre, en los portones de la gran aldea. Se saludaron felices de volver a verse a pesar que constantemente lo hacían, aun así, el tiempo juntos fue corto. El moreno la guió, como de costumbre, a la torre Hokage, rápidamente ella terminó con el papeleo ahí y, cuando se disponían a salir del lugar, la Godaime solicitó a Shikamaru que se quedara unos momentos más. Tsunade necesitaba de su ayuda y el pelinegro no pudo negarse.

Prometiéndole que la buscaría más tarde fue que se despidió con un corto, pero cálido beso de la mujer que le quitaba el sueño, ella le sonrió feliz y se retiró del lugar.

Andaba por las calles de la aldea admirando todo, como si fuera la primera vez que la recorriera, cuando escuchó como una voz muy conocida para ella la llamaba a todo pulmón y al voltear hacia su interlocutora no pudo hacer más que sonreír feliz de volver a verla.

– ¡Temari!, ¡Temari!– La joven que la llamaba corría veloz hacia ella, sonriendo levemente – que alegría verte, hace unos seis meses que no venías por acá – la chica de pelo rosa no contuvo su alegría al ver, nuevamente, a su amiga.

– Sakura – Mencionó el nombre de la kunoichi de la hoja mientras una leve sonrisa surcaba su rostro – Yo también me alegro de verte – La rubia amplió su sonrisa. Ambas jóvenes se abrazaron como solo aquellos que no se han visto en largo tiempo hacen – ya ves… el trabajo ha estado pesado – agregó, riendo y separándose de la de Konoha lo justo para verla a la cara.

– ¿Y cómo es que Shikamaru no está contigo? – Preguntó curiosa la de ojos jade rompiendo, por completo, dicho abrazo.

– Está con la Hokage… ya sabes a lo que me refiero – Sonrió traviesa al pensar que el moreno debía de estar bastante cabreado con el trabajo que la Godaime le hubiera dado.

– Oh, ya veo – Le devolvió la sonrisa a Temari – ¿dime es verdad eso que escuché?– La alumna de Tsunade cambió s sonrisa a una pícara al preguntar, con una chispa divertida en sus ojos.

– ¿Qué escuchaste? – Le preguntó Temari, también divertida. Sabía a lo que se refería su amiga, pero evitó la pregunta simplemente por el placer de hacerla rabiar.

– Jo, tu sabes – Dijo cruzándose de brazos. Pero al ver que la de Suna no le contestaría tan fácilmente fue que decidió aclarar por completo el tema – ¿es verdad que te vas a casar con Shikamaru?

Temari la miró y sonrió ampliamente, no cabiendo su felicidad en sí. Luego se lanzó a abrazar a su amiga mientras le decía:

– ¡Siii! – La chica de rosa se sorprendió por la reacción de la 'fría' Kunoichi de la arena. Sakura se quedó estática, con los brazos a sus costados, no creyendo que tan temida mujer estuviera tan eufórica – Soy tan feliz, Sakura. Unir mi vida a la de él es algo simplemente maravilloso, nunca pensé que alguien pudiera hacerme sentir de esta forma. ¡Es ridículo estar así! Pero no puedo evitarlo – Con esa declaración, la de ojos jade, comprendió la actitud de Temari, una de las más crueles kunoichis del mundo shinobi. "Estas más enamorada de lo que pensaba… ya te hemos perdido" rió quedamente al saber que su amiga, aquella testaruda que no daba cabida al amor hace años atrás, iba a casarse con quien menos se esperaba y el saber que se ponía así de loquita al pensar en todo aquello, le hizo abrazarla cálidamente. En definitiva, la fiera aquella había sido domada.

– Me alegra verte así – Dijo, tras dejar de reír, la alumna de Tsunade, separándose un poco de su emocionada amiga – Temari

– ¿hum? – A la rubia no le agradó el cambio de semblante de la ninja-medico, cuyo rostro se mostraba más que travieso.

– No te nos escapas – Advirtió, rompiendo el abrazo – hoy en mi casa quédate a dormir y nos cuentas TODO de tu relación con Shikamaru. Mira que muchas estamos curiosas por saber cómo fue su relación – La de Konoha acompañaba sus palabras con exagerados ademanes – si hasta nos sorprendimos de que el vago ese tuviera novia y más nos sorprendimos al saber que eras tú – Terminó de decir Sakura mientras comenzaba a andar por la calle junto a la rubia de Suna.

La Kunoichi de la arena rió nerviosamente antes de contestar a la de cabello rosa.

– Créeme que fue una sorpresa para todos y más para mis hermanos, hubieras visto sus rostros cuando se enteraron. – Sakura se sorprendió al escuchar eso. Nunca hubiera imaginado que los hermanos de la fiera de Temari fueran tan sobreprotectores con ella – Gaara siempre permanece impasible, pero aquella vez parecía más el Gaara que conociste en los exámenes Chuunin, Shikamaru tuvo suerte al lograr escapar de la arena de él y de las marionetas de Kankurô. Aunque más sorpresa fue lo del compromiso, al parecer nadie creyó que duraríamos tanto o que fuéramos tan en serio. – Lo último lo dijo con algo de hastío en su voz, era ofensivo que nadie pensara que llegaría a casarse con el pelinegro. Aunque… a decir verdad, ni ella podía creerlo al conocer su 'gran' carácter. Ningún hombre había querido lidiar con este, salvo… "salvo él" pensó, sonriendo levemente al recordar a aquel genio vago de Konoha que solía apoderarse de sus pensamientos.

– guuu, calma, calma, me contarás todo esta noche junto a las demás – Detuvo Sakura la charla, aunque en el fondo quería saber más y más de aquello.

– Bien, entonces nos vemos a la noche – Y con un movimiento de mano se despidió de la Kunoichi de la hoja, alejándose de ella lo antes posible. No quería seguir siendo interrogada por Sakura a pesar de saber que a la noche tendría que soportar las preguntas de cuatro o, más bien, tres mujeres bastante insistentes. Por ahora prefería relajarse y mentalizarse para aquel momento, que casi sería una masacre. Como prefería tener que enfrentarse a sus hermanos nuevamente en vez de a toda esa tropa de obstinadas mujeres que tenía por amigas.

Y sin que se diera cuenta había llegado la noche. No había podido ver a Shikamaru, porque él tenía una misión que realizar. Le hubiera gustado estar con él antes de enfrentar el peor interrogatorio de su vida, pero simplemente ya no podía ser y no le quedaba más que afrontar a sus amigas. Tal vez y se la pasaba bien recordando los momentos de su relación con el moreno.

Llegó con mejor ánimo a la casa de Sakura en donde ya la esperaban Tenten, Hinata, Ino y la anfitriona, por supuesto. Entró y saludó muy feliz, era como ver a un grupo de niñas que no se encontraban en años o en su primera pijamada. A penas y cerrar la puerta de la casa fue atosigada por los abrazos, felicitaciones y las mil preguntas que las mujeres le hacían. Definitivamente, su interrogatorio acababa de empezar.

Gracias a la ayuda de Hinata fue que logró llegar al sofá. La pelinegra había argumentado que dejaran que la rubia de Suna se pusiera cómoda al igual que ellas. Sin embargo, apenas se sentó, las preguntas comenzaron de nuevo y esta vez ninguna de sus amigas aceptarían evasivas. A Temari no le quedaba más que contestar a lo que ellas quisieran saber.

– Bien, cuenta – Exigió Ino quien estaba en el sillón de en frente del de Temari. La de morado se detuvo un momento y luego de mirar a todas sus amigas, continuó – ¿Cómo empezó todo? – Preguntó con su tono de voz más inocente y angelical, pero con una sonrisa maliciosa que la delataba.

– Ya se saben esa historia – Evadió astutamente la aludida – Repetirla sería aburrido – Comentó para que no insistieran, ya que era vergonzoso tener que contar aquello una y otra vez.

– Bien, bien, ya entendimos – Cortó Tenten, quien estaba sentada en el apoya-brazo del sillón en que estaba la rubia de Konoha, la castaña se encontraba a la derecha de Ino – Te avergüenza recordar lo torpes que fueron los dos en ese entonces – afirmó la muchacha, produciendo el sonrojo avergonzado de la rubia de Suna, quien sentía a su orgullo derrumbarse por aquellas palabras.

– Ya, deja eso – Pidió Sakura, sentada a la derecha de Temari, en el gran sofá, Hinata ocupaba el lugar de la izquierda – Mejor cuéntanos todo lo que pasó después, sabemos que la Hokage fue la primera en enterarse, pero ¿y después?

La curiosidad de sus amigas no tenía límites y eso la estaba comenzando a exasperar. A pesar de saber a que iba, nunca se imaginó que ellas serían tan curiosas; sin embargo, debía admitir que las preguntas de ellas le hacían irremediablemente recordar todo lo vivido y lo pasado junto al estratega de la hoja. Y con un suspiro resignado fue que comenzó a responder las preguntas de las chicas de Konoha.

– Estuvimos esa tarde en el bosque hasta que se oscureció – comenzó a contar la de Suna. A su mente volvía a revivirse aquella tarde simple y mágica. Calló y se sumió en sus recuerdos.

"pero eres mi problemática"

"y tú eres mi vago"

¿Cómo poder olvidarlo? Ese día no sólo fue vergonzoso en muchos sentidos, también fue maravilloso y como él diría: problemático, en todos sus sentidos. Luego de decirnos aquellas palabras, tomó mi mano y me dirigió a un pequeño claro, nos tumbamos y disfrutamos de la compañía del otro. No es como si tuviéramos mucho que decirnos, pero cuando estaba anocheciendo él se levantó y me dijo 'acompáñame' le miré curiosa y al rato me levanté un poco molesta por su falta de atención. ¡Hombre! ¡Que ofrecer la mano para ayudar a levantarse nunca ha matado a alguien!

Una vez a su lado, Shikamaru cubre mis ojos con un pañuelo que acababa de sacar de su chaqueta. '¿Qué te pasa?' pregunté alarmada, intentado desvendarme. 'es una sorpresa' me dice mientras sujeta gentilmente mi mano para evitar que me quite el pañuelo. Lo segundo que supe fue que me cargó en sus brazos. Avergonzada y con las mejillas teñidas en rojo no pude hacer más que dejarme llevar. Ya era una constante el actuar sumisa a su lado y no es como si me molestara del todo, más bien, para nada. Dejar mi actitud ruda de lado, con él, era fantástico.

Después de un tiempo andando, él se detiene y me baja.

Siento como me rodea y queda detrás mío para así desatar el nudo del pañuelo. Una vez mis ojos están libres de tan molesto objeto logro ver el lugar en que estamos. Es el inicio de otro claro, la diferencia radica en que éste posee una pequeña lagunilla en el centro, los árboles rodean el lugar y, como es de noche, las estrellas y la luna ya han aparecido.

La luna… es tan bella en este lugar. Hay luna llena y ésta se ve más grande y luminosa de lo normal. Alumbra de tal forma que el agua ha adquirido destellos azulados.

'hermoso' le dije, impresionada y alucinada por tal escena, y él, colocándose a mi lado, sonrió al decirme 'más lo eres tú'.

Un beso depositado en mi mejilla y un pequeño calor en aquel lugar me hicieron ser conscientes de que adoraba que actuara así, al igual que me avergonzaba.

Las manos entrelazadas y la pequeña caminata hasta la orilla de la lagunilla no fueron conscientes hasta que la frescura del agua se hizo presente en el ambiente. Otro beso y uno más en los labios, con las manos aun tomadas, se hicieron presentes al tiempo que los ojos de ambos se encontraban mientras que mágicas palabras volvían a ser pronunciadas '¿quieres ser mi novia?'. La suavidad o la dulzura con que surcaron el aire impidieron que fueran asimiladas completamente.

Un '¿qué?', la sorpresa en el rostro y la repetición de tan bella melodía, hicieron que surcara la más amplia y sincera de las sonrisas en el rostro de ambos. El tan anhelado

'sí', la risa fresca y las palabras burlescas por la petición colorearon las mejillas de él de un rojo intenso y vivaz. '¿no lo era ya? G-e-n-i-o… que ya antes me lo has pedido y he aceptado' la burla resuena en los oídos de él y la sonrisa altanera mostrada instantes después no hacen más que alentarlo a responder: 'aquella no cuenta, Tsunade-sama me presionó y no pude pedírtelo como deseaba hacerlo'. La sinceridad de las palabras de uno dio paso a la sorpresa del otro. Una sonrisa sincera y el abrazo efusivo a él terminaron aquella linda petición.

Los grillos cantando y el viento soplando indicaron la hora de volver…

Ante el silencio de la rubia, Sakura reaccionó intentando llamar nuevamente su atención.

– ¿Qué sucedió ahí? – Y la voz de la chica resonó en los oídos de la aludida. Temari reaccionó, se ruborizó levemente y contestó.

– Me volvió a pedir que fuéramos novios – La escueta respuesta les hizo entender al resto que no obtendrían más información de aquello y, de cierta forma, lo respetaron.

– ¿Sólo eso? – La voz de Ino denotaba una falsa decepción – Shikamaru es tan aburrido para todo. Mira que desaprovechar que estaban los dos solos, en el bosque, pidiéndote algo que ya había hecho.

La insinuación de la rubia de larga coleta resultó, el intenso rojo en el rostro de la muchacha de la arena lo confirmaba. La risa inundó la habitación. Ver a la siempre fuerte y arrogante Temari sonrojada peor que la tímida y sumisa Hinata era algo digno de ver.

– O…no me digas que hay algo que no nos quieres contar – Volvió a arremeter Ino, no dispuesta a desaprovechar tan valiosa y única oportunidad de ver a su amiga tan avergonzada – Temari… dinos la verdad, ¿Qué pasó en el bosque? – Preguntó alarmada, falsamente claro está.

La nueva insinuación hizo que todas las miradas se posaran sobre la de Suna y que todas fueran igual de insistentes que la de la rubia de Konoha.

– Nada – Dijo una vez su vergüenza inicial se esfumó – Después de estar toda la tarde en el bosque fuimos a la casa de él – Explicó con simpleza, recuperando su color normal de piel y la seguridad que la caracterizaba. La rubia de coletas esperaba que así sus 'queridas' amigas se calmaran y dejaran de lado el tema que insinuaban, pero al notar los rostros sorprendidos de las muchachas, su rostro denotó su confusión – ¿Qué? – preguntó sin entender que las tenía así.

– Ósea que conociste a sus padres ese mismo día – Afirmó la de coleta larga, aun algo sorprendida.

– Sí – Contestó como si nada la de ojos verde esmeralda, sin llegar a entender lo que perturbaba tanto a las muchachas.

– ¿Y? ¿Que pasó? ¿Como se lo tomó Yoshino-san? – preguntó, rapidamente, Ino una vez salida de su asombro inicial. Entonces, Temari entendió el por qué del aturdimiento de sus amigas. Recordó como se sintió aquella vez y simplemente un escalofrío surcó su espalda. Los recuerdos volvían a inundarla sin poder detenerlos.

'Ya es tarde' anunció Shikamaru y sólo asentí. Nuevamente me tomó de la mano y no hice más que seguirlo. Embobada como estaba por el hermoso paisaje que nos había rodeado cuando me pidió ser su novia y la propia dicha de escuchar esas palabras nuevamente, me impidieron ser consciente del lugar hacia el que nos dirigíamos. Llegamos al patio trasero de una casa, lo miré desconcertada 'mi casa' me dijo y me quedé algo más tranquila.

– No sabía lo que se me avecinaba – Murmuró la rubia de Suna, aun perdida en sus pensamientos – Si hubiera sido consciente de aquello, entonces hubiera optado por la mejor opción – Continuó. Sus amigas la escucharon y temblaron cuando pronunció la frase siguiente – irme de inmediato de ahí.

– ¡Temari! – La castaña de chonguitos hizo volver a la realidad a la mayor de todas – ¿Qué sucedió?

Antes de contestar, la de ojos color esmeralda tragó saliva sonoramente. El gesto no pasó desapercibido y sólo causó que el resto la imitara, nerviosas y ansiosas por saber aquello que preguntaban.

– Entramos a la casa y Yoshino-san lo retó por lo tarde que era, una vez se percató de mi presencia me miró mal…seguro pensó que era la responsable del retraso de él, no le agradé… ya saben, pensó que era mala influencia para su hijo – El resto sólo asentía.

Esperaban a que la rubia se decidiera a volver a hablar, estaban nerviosas y el silencio de Temari no las ayudaba. Entonces, para el alivio del resto, ella continuó con su relato.

– Shikamaru nos presentó y le dijo que era mi guía en Konoha, él la conocía mejor y había captado la primera mala impresión que se había llevado de mi…no era el momento para contarle que éramos novios ni nada por el estilo. – Sentenció.

– Pero ¿ella no sospechó? – Para la sorpresa de todas, fue Hinata quien había hablado. La impresión de sus compañeras y que la miraran de forma tan escrutadora no le agradaba – Yo… también tengo curiosidad – Se excusó encogiéndose de hombros y entonces la atención volvió a Temari.

– Debió imaginarse que algo raro pasaba, veníamos del bosque y llegamos por la parte trasera de la casa, eso ya es bastante sospechoso… pero que él le pidiera si me podía quedar a cenar lo fue más – Y no sólo lo fue para la madre de Shikamaru, las muchachas que escuchaban alzaron sus cejas, sorprendidas de que alguien como él actuara de tal forma – Sí, esa misma reacción tuvo Yoshino-san.

Un suspiro resignado y el aturdimiento del que aun eran presas sus amigas, le dieron el tiempo para que nuevamente sus recuerdos la absorbieran.

La cena fue tensa, no por el padre de Shikamaru ni por él. Su tensión e incomodidad se debían a las preguntas con la que la atosigaba la madre del joven. ´Así que eres de Suna' había comenzado a decir la intimidante mujer, a ella no le quedaba más que asentir 'tres días, ¡vaya!, debió ser un viaje agotador' una sonrisa forzada y la sutileza del asentimiento le hicieron vislumbrar el camino que estaba tomando la conversación, aún más su objetivo.

'Así que eres la hermana del Kazekage' un nuevo sí y la continuación de aquel monólogo le anunciaron que nada bueno traería aquello '¿la hermana mayor?' la respuesta a la pregunta derivó a algo inevitable. '¿Qué edad tienes?' la amabilidad con que fue pronunciada la pregunta y la sonrisa, aparentemente, verdadera que le ofrecían no eran más que el camuflaje para la hostilidad de la mujer frente a ella. La respuesta hizo inevitable el 'Oh, eres mayor que mi hijo por tres años' dicho con burda sorpresa.

Aquella implacable mujer le estaba mostrando lo que se negaba a ver: la incapacidad para estar ambos juntos, eran muchas las barreras que los separaban.

La cabeza gacha de la orgullosa y problemática chica de Suna le indicaron que era hora de actuar antes de que las palabras de su, igualmente, problemática madre causaran más estragos de los que ya lograba vislumbrar.

Las palabras dichas sin previo aviso, la sorpresa en el rostro de los dos mayores y la mueca de disgusto e incredulidad de su madre le indicaron que no saldría tan fácilmente de aquel lío. Un '¿Qué dijiste?' amenazador de su queridísima progenitora no le hicieron plantearse mejor la situación. Con convicción y seguridad lo repitió: 'Temari es mi novia, se lo pedí hoy y aceptó'.

– ¿Cómo se enteró Yoshino-san? – Preguntó después de bastante rato la de ojos jade.

– Shikamaru se lo dijo mientras cenábamos – No pensaba decirles el suplicio que tuvo que pasar antes a manos de los comentarios de su suegra y no deseaba recordarlos ahora que se llevaba bien con ella. Recordar sus palabras aun le provocaba dudas a ella, duda de si estaba bien que mantuviera una relación con un joven menor que ella.

– ¡¿CÓMO ES QUE EL COBARDE DE SHIKAMARU SE ATREVIÓ A DECIRSELO ASI COMO ASI A LA GRAN Y TEMIBLE YOSHINO-SAN? – Gritó Ino. La rubia se había puesto de pie y su cara reflejaba una incredulidad y sorpresa enorme. El grito de la chica había evitado que la rubia de Suna volviera a dejarse inundar por dudas, en vez de eso sonreía divertida por la reacción de la otra rubia.

– Según me dijo después – Sí, ella también se había sorprendido de que lo hubiera dicho –Fue porque era más problemático y molesto seguir escuchando a su madre interrogarme.

– ¿Qué pasó entonces? – Preguntó la del clan Hyuuga, sin recibir esta vez ni una mirada de sorpresa por parte de sus amigas.

– Ella pensaba que algo raro pasaba entre los dos, pero nunca se imaginó que llegara a ese extremo – Le contestó aun sonriendo – Me miró con ira, yo era una mujer mayor y de otra valdea que estaba corrompiendo a su único hijo, a su niño. Si hubiera sido por ella, yo hubiera sido sacada de su casa a escobazo limpio, como una vil y sucia rata.

Todas se miraron con algo de temor, la madre del vago y pacifico de Shikamaru era una leona dispuesta a todo por defender a su familia. Aun no entendían como es que había terminado aceptando a Temari.

– ¿Cómo es que no lo hizo? – Preguntó Tenten una vez se dio cuenta del silencio en que estaban sumidas.

– Shikaku-san actuó como un ángel caído del cielo y evitó que la furia de su señora cayera sobre mí – Dramatizó la de coletas – Felicitó a su hijo y me dio la bienvenida a su familia. Y, antes que Yoshino-san pudiera replicar, me dio las gracias por haber salvado años atrás a su hijo de una ninja del sonido.

La sorpresa no se hizo esperar en el rostro de sus amigas, como se notaba que Shikaku-san era el padre de Shikamaru. El hombre era tan o más inteligente que su hijo y lo había demostrado salvando a ambos de las garras de su temperamental mujer.

– Entonces a Yoshino-san se le iluminó el rostro, nunca esperó que yo hubiera salvado a Shikamaru – Contó la rubia de ojos verdes con una sonrisa en los labios – Comenzó a preguntarme por aquello y al notar que yo tenía un carácter fuerte y decidido, simplemente me aceptó…creo que le impresionó que hubiera salvado a su hijo y más que después lo hubiera regañado en el hospital.

– Sorprendente – Fue lo único que pudieron decir sus amigas. Ella les volvió a sonreír y decidieron dejarla descansar de tantas preguntas.

– Traeré algo para comer – Anunció Sakura mientras iba a la cocina.

– Te ayudo – le dijo Ino, siguiéndola.

– Que gran idea, Sakura – Dijo la castaña, juntando sus manos, feliz. Su estómago comenzaba a clamar por algo de comida, por lo que siguió a las otras dos.

Hinata y Temari permanecieron en un cómodo silencio que le permitió a la rubia volver a recordar.

'Con que Temari-san te salvó la vida y además de acabar con tu enemigo te reprendió en el hospital' resumió Yoshino la historia que le acababan de contar. El sí de su hijo le devolvía la risa que hace minutos atrás acababa de parar. El ambiente parecía más ligero que antes y la ruda mujer no había vuelto a mencionar el noviazgo de los jóvenes luego de la interrupción de su marido.

Al menos, hasta que trajo un poco de té de la cocina y notó la mirada embelezada de los chicos. Arrugó su entrecejo y luego de repartir las tazas y ver la tierna sonrisa de la joven de Suna no pudo hacer más que suspirar resignada. Se sentó y la miró seriamente 'eres mayor que mi hijo la tensión volvió, la muchacha contestó apenas y de forma audible 'sí, pero…'. La interrupción dio paso a la sorpresa, nunca hubieran imaginado recibir tal respuesta de parte de tan ruda mujer. Las palabras de aceptación flotaron en el aire y en la cabeza de los menores, haciéndolos sonreír dulcemente.

'Si el vago sin intereses de mi hijo te ha elegido es porque algo especial vio en ti. Bienvenida a la familia Nara, Temari-san'

Una sonrisa dulce recorrió el rostro de la rubia ojos verdes después de recordar tan maravillosas palabras. La relación que mantenía con la madre de Shikamaru era el de amigas, después de un comienzo tan desastroso, le impresionaba el hecho de llevarse tan bien con ella. Pero no dudaba al pensar que eso se debía a lo parecida que eran y a la complicidad que adquirían cuando de mandar o regañar a los hombres de la familia Nara se trataba.


Neechan, he ganado nuestro duelo jujuju. ya me cobraré mi premio hahaha ;)

Gracias por la paciencia infinita que siempre me tienen jeje ^^U y muchas gracias por leer :D

~REVIEW~

(?)

Besitos y abrazos, hasta la proxima ;)