Capitulo 3 – Preguntas con respuestas
La mañana llego a la ciudad de Nueva York con una baja temperatura de diez grados, luego de la tormenta dada en la madrugada el clima se había acomodado acorde a los meses de otoño. En el departamento de Kitty, su amiga descansaba a su lado en la misma cama, luego de las horas de diversión en la discoteca, luego de que bailaran durante toda la noche y tomaran sin medirse, ambas estaban dormidas con la misma ropa de la noche.
Lentamente la mirada avellana comenzó a acostumbrarse a la luz del día, era un día nublado fuera y el frío se hacía notar con el viento fuerte que silbaba fuera del apartamento, se acomodo lentamente para apoyar su espalda sobre el respaldo de la cama viendo como su amiga aun seguía dormida, con su característico ronquido débil y gracioso para su amiga que sintió una fuerte punzada en la cabeza producto del alcohol que había consumido la noche anterior, la resaca se instalaba en su cuerpo luego de aquella salida que fue más que necesaria para su tranquilidad mental, tomo su celular de la mesa de luz para cerciorarse del horario y supo que era temprano cuando vio marcada las seis y cuarto.
-Kitty-susurro al oído de su amiga que no se inmuto en ningún momento de aquel llamado-voy a irme a casa-le aviso recibiendo por su parte un pequeño quejido para darse la vuelta en la misma cama, la rubia se levanto y solo tendió a sacarles los zapatos que aun llevaba puestos, tomo la frazada del mueble al lado de la puerta y la tapo para que siguiera sumida en sus sueños hasta quien sabe qué hora.
Salir entresemana no era algo habitual en Quinn pero aquella noche solo lo había hecho por su amiga, no quería quedar en el medio de aquella pareja, no deseaba molestar en su intimidad, al fin al cabo la rubia siempre veía aquel departamento como prestado por parte de Santana.
Las puertas del ascensor se abrieron dándole otra punzada en la cabeza a la rubia que solo se acaricio la parte afectada en busca de sus llaves para entrar al apartamento, abrió con algo de lentitud la puerta blanca con la letra C situada en el centro superior y al entrar vio a su amiga desayunando en la cocina mientras tecleaba en su computadora.
-buenos días-la saludo al percatarse de su presencia con una sonrisa radiante que solo genero que Quinn tomara su cabeza con dolor-¿resaca?-pregunto casi susurrando mientras la rubia solo le afirmaba con el dedo índice para sentarse frente a la latina-deberías tomar una ducha, luego un vaso con agua y una pastilla-le aconsejo cerrando lentamente su ordenador para levantarse de la isla-Quinn, tengo que salir en unos minutos para la revista, Rachel sigue durmiendo en la habitación asique no te asustes si la ves deambulando por el apartamento, luego tiene que ir a la universidad-le comento viendo solamente a su amiga tomando su rostro entre sus manos
-voy a ducharme, luego te veo-respondió con su voz ronca caminando con paso lento a su habitación para buscar su pijama y darse aquel baño que necesitaba
-eres una floja-susurro para sí misma la latina viendo el estado en el que se encontraba su amiga
Unos treinta minutos habían pasado desde que se había metido en la bañera, se encontraba relajada tratando de calmar los músculos de su cuerpo, que estaba adolorido por culpa del baile y su dormir con la ropa puesta, trataba de pensar en cualquier cosa menos en su dolor de cabeza, dejando de darle vueltas al hecho de que Rachel se encontraba en ese momento al lado del cuarto de baño durmiendo. ¿Cómo dormiría? ¿Roncaría como Kitty? ¿Susurraría en sueños como Santana? ¿Abrazaría la almohada de plumas al igual que ella?
¿Sería igual de hermosa por la mañana?
-Necesito ayuda-se molesto Quinn al pensar en aquello, contuvo la respiración para hundirse en la bañera tratando de concentrarse en aquella acción en vez de la morena que le había robado el corazón a su mejor amiga
Luego de unos diez minutos más en aquella bañera decidió que era hora de abandonar aquel baño de relajación que solo traían consigo aquellos pensamientos de confusión que tanto la fastidiaban. Con su remera de Bob Esponja y un short negro camino hacia la cocina pero la puerta entreabierta del cuarto de Santana la distrajo por un segundo, aquel segundo consiguió que su mundo dejara de girar, se acerco sigilosamente a aquella pequeña abertura viendo como la morena descansaba en aquella cama con una musculosa blanca que debía ser de la latina, suspiro fastidiada viendo como el cuerpo de Rachel se movía para quedar acomodada a su imagen visual desde aquella puerta. No roncaba como Kitty. No susurraba como Santana. No abrazaba la almohada al igual que ella. Rachel solamente dormía boca abajo con su rostro sereno hacia un costado, Quinn amago el deseo de entrar a la habitación y se detuvo, no podía estar haciendo aquello, esa chica no era nada más que la novia de Santana ¿pero porque no podía dejar de admirarla? ¿Por qué llamaba su atención? Fastidiada camino hacia la cocina en busca de un vaso con agua y una pastilla para aquel dolor de cabeza que no se desaparecía, la radio encendida como todas las mañanas daban los buenos días con una canción de Lady Antebellum y el sonido armonioso de Just A Kiss comenzaba la canción.
-Hey-susurraron a sus espaldas generando más que un dolor de cabeza, generando un torbellino de escalofríos en todo su cuerpo
-Hola-saludo sin mirarla tratando de actuar su timidez por su atuendo tan infantil-tan temprano despierta-dijo con su voz algo temblorosa por los nervios que le generaba tener a Rachel a sus espaldas, luchando con la envoltura de la pastilla
-es una costumbre-sonrió acercándose a la rubia-déjame a mi-le pidió permiso con mirada para sacarle la pastilla del envoltorio-¿Cuándo has llegado?-pregunto interesada mientras le servía agua en una vaso de vidrio y dejaba que Quinn se acomodara en la isla
-Hace una hora-contesto viendo desde atrás a Rachel que tenía una musculosa blanca y un pequeño short negro, ambas prendas pertenecientes a su amiga que se había ido a su trabajo. La mirada de Quinn se perdió en aquel pequeño cuerpo que tenia de espaldas, la morena camino hacia ella con el vaso y la pastilla para alcanzárselo con una pequeña sonrisa. Quinn se quejo mentalmente cuando su última pregunta se vio resuelta en su cabeza, Rachel seguía viéndose hermosa por la mañana.
-Gracias-agradeció para tomar de un trago la pastilla
-¿San se ha ido a trabajar?-pregunto sentándose frente a la rubia
-Si-contesto cortante levantándose de su asiento para lavar el vaso que había utilizado
-¿tienes resaca?-cuestiono divertida desde atrás
-sí, ya se pasara. Un vaso de agua y una pastilla-le comento con una sonrisa débil
-yo sé de algo, ven-le pidió la morena tendiéndole la mano amigablemente
-¿Qué sabes?-dudo apoyándose contra la mesada para verla como se levantaba de su asiento para acercarse a su altura
-a veces Santana también tiene jaqueca, esto creo que servirá-sonrió para tomar con dulzura ambos lados del rostro de la rubia que solo dejo de respirar perdiéndose en la mirada chocolate de Rachel que masajeaba con dulzura los dos costados de su rostro, el dolor de cabeza desapareció en aquel instante en la rubia, el cuerpo de aquella chica tan cerca del suyo, sus manos sobre su piel, estaban solo a centímetros viéndose a los ojos, Quinn vio aquella mirada de timidez en la morena cuando su mirada solo se desvió detrás suyo ¿Qué estaban haciendo? ¿Qué estaba haciendo?
Just a kiss on your lips in the moonlight
Just a touch in the fire burning so bright
And I don't want to mess this thing up
I don't want to push too far
Just a shot in the dark that you just might
Be the one i've been waiting for my whole life
So baby i'm alright, with just a kiss goodnight
-Gracias-exclamo de pronto, volviendo en si a causa de la canción que transmitia la radio, que semanalmente escuchaba su amiga, le agradecio a aquel sonido mentalmente, sino fuera por la radio podia jurar que su corazon acelerado se escuchaba en aquella habitacion, tomó ambas manos a cada lado de su cabeza perdiendo la noción del tiempo cuando vio aquella sonrisa en Rachel, se separaron dejando en la mente de Quinn un gesto dulce que la morena realizó, acomodo un mechón de pelo rebelde detrás de su oreja para luego quedar frente suyo con sus brazos a sus costados, realizando nuevamente aquel gesto que conocía desde la primera vez que se cruzaron en aquella estación. Mordió su labio inferior inconscientemente y acomodo su pelo detrás de su oreja-¿Quieres desayunar?-cuestiono tratando de volver a un ambiente más relajado que aquella tensión que había entre las dos
-me encantaría, ¿tienes café?-sonrió ampliamente
-ahora entiendo la manía de Santana de tomar café-le indico recordando a su amiga, tratando de calmar su corazón desbocado mientras apagaba aquella radio que no ayudaba con sus canciones románticas aquella mañana
-creo que la he contagiado-bromeo volviendo a ser aquella Rachel divertida y amigable, dejando en el pasado aquella situación de minutos atrás
La rubia solo la vio desayunar a su lado mientras veían la televisión en la sala principal, la maratón de Bob esponja entretuvo a ambas comentando también sobre su remera y el fanatismo de la rubia por el dibujo animado. Rachel termino su taza de café para mirar a su lado y descubrir que Quinn se había quedado completamente dormida acurrucada en su lado del sillón de cuero negro, el sueño se había apoderado de su cuerpo en los comerciales de ventas, la morena solo sonrió al verla tan serena con su pelo a un lado de su rostro, su cuerpo se encamino al cuarto de su novia para tomar una frazada que descansaba sobre la cama desecha, llego a la sala para arropar a la rubia que solo se acomodo sintiendo la calidez en su cuerpo.
-descansa-le susurro al oído para dejar un beso en su cabeza, no entendió porque lo hizo pero con aquella chica sentía una extraña conexión, sentía la necesidad de protegerla, de estar cerca suyo, podía jurar que conocía desde hacia tiempo a la rubia y no solo un día y medio, desde su choque en la estación de subte.
Ni Glee ni los personajes me pertenecen
