Hola, aca viene una parte interesante, y es que me ha costado escribirla porque, le estoy arruinando la vida a mi personaje favorito! Perdón Toph ): Pero para seguir adelante digo: "tengo que ganar este reto!" El reto es "Mentes perturbadas" y ella sube el suyo a la otra pagina de Ffics que la verdad, no se como se llama! ya le voy a preguntar y les digo... Eso si, ella las va a emparejar xD
Respuestas a "Chica cuervo": No te preocupes me llegaron por correo tus dos RR y gracias por comentar! Y no te preocupes que Toph sigue siendo fuerte. Su debilidad fue estar encerrada, pero se ha mantenido lo suficientemente lucida para saber donde esta parada… te vas a dar cuenta mas adelante! Gracias de nuevo por comentar!
(perdón por lo errores de ortografía, he tenido muy poco tiempo para revisar bien, pero no quiero tardar mas!)
Azula que había estado sentada del otro lado de la habitación, mientras que Toph del otro, se había acercado hasta estar a unos dos metros de ella teniendo un poco de confianza. El gesto podía verse gracioso en ella, pero el poco contacto que tenia con otras personas era extremadamente limitado y hacia que después de años, algo de confianza con alguien sea algo bueno.
- ¿Y porque terminaste aquí, - pregunta algo impaciente - te escapaste?
- La historia apenas comienza… - Mascullo Toph.
- Los siguientes meses, no había cambios, lo de siempre, solo que ya no se había presentado mas desorientación y no parecía confundida, insomnio apenas dormía dos horas al día o menos. – Dijo Jin. – Hacia ya doce meses y medio que estaba ahí, les habíamos dicho a sus padres ya hace tiempo, que esto no funcionaba y que deberían desistir… pero no quisieron.
- Esas personas están enfermas...
- ¿Entonces de que forma fue la que logro escapar? – Pregunto un hombre.
Ella cerro los ojos con pesar, y suspiro.
- Se le ocurrió a Shu, dijo a la madre de la chica, que debía entrar a la habitación, y darle algo, cualquier cosa como un regalo. El pensaba que al estar encerrada hace tanto tiempo, sintiéndose sola y desolada… si uno de sus padres le hablaba después de meses, y le daba algún pequeño regalo, iba a sentir gratitud y felicidad de poder tener un contacto con alguien, y que le daba un regalo, iba a apreciarlo, y tal vez después de un tiempo ella lograra poder empezar comportar de mejor modo.
- No veo como eso pudo hacer que Toph se escapara. – Dijo otro de ellos dubitativos.
- Bueno, la señora Beifong dijo que seria ella quien lo haría. – Dijo Jin haciendo una pausa. –Pero dijo que no sabia que podría darle como regalo. Entonces yo… le sugerí que podía ser una flor en una maceta, algo que tuviera vida…
Poppy Beifong seria quien visitaría a su hija, tenía una maceta en sus manos, con una flor muy hermosa de color blanco y con manchas negras en medio de los pétalos puntiagudos.
Le abrieron la puerta de la habitación. Ella abrió los ojos como platos al cerrar la puerta detrás de ella y ver como las breves paredes de madera tenían muchos rastros de sangre, como otros lugares de las paredes. Las sabanas de la pequeña cama estaba rasgada, y también tenia un poco de sangre en algunas zonas. Muchos lugares de las paredes estaba rasguñados y astillados, ya que a Toph no le importaba romperse las uñas por rasgarlas.
Por un momento se arrepintió de lo que estaban haciendo, pensó que lo que estaba haciendo no estaba ayudando a su hija. Casi, casi, desistió del plan que tenían y decirle a Lao que debían sacar a su hija de ese lugar. Casi. Porque después pensó que lo que estaban haciendo era por su bien, y que estaba segura que finalmente tendría a la hija que querían. Por supuesto era su deber como madre que su hija este bien, y esto era exactamente lo que debería hacer para recuperarla y que sea una chica normal.
Se desagrado aun mas al ver a su hija… el flequillo le había crecido, ahora estaba unos centímetros debajo del mentón. Unas ojeras demasiado marcadas, y su piel que acostumbraba ser un agradable pálido que hacia contraste con sus cabellos, ahora se veía casi de un tono casi grisáceo, debido al encierro y falta de la luz del sol.
- Hola Toph. – dijo Poppy en un susurro ahogado debido a su sorpresa y asco. – Soy yo, tu mamá.
Toph no respondió y se quedo sentada en un rincón de la habitación, ni siquiera mostró emoción alguna, como sorpresa, por lo menos ira.
- ¿Cómo estás? - pregunto, pero de inmediato se arrepintió del eso.
Un musculo de la comisura de la boca de Toph se movió un poco formando en una desagradable mueca. Pero no hizo o respondió nada mas.
- Hija, quiero que sepas que te amo… tengo la esperanza de que lograras salir de aquí, estarás conmigo y tu padre, así seremos felices. – Dijo Poppy poniendo una mano en su hombro.
Estaba haciendo justamente lo que le pidieron que haga, que le diga palabras de aliento y amor, que lograra conmoverla. Poppy lo notó, pero lo ignoro, incomoda.
Toph empezó a respirar de forma entre cortada y una de sus manos empezó a temblar de forma muy leve mientras hacia un puño con esta.
- Ten, es un regalo para ti. – Dijo poniendo la maceta en sus manos. – Se que no puedes verla… pero su aroma es delicioso.
Toph no había mostrado ninguna expresión, pero ahora respiraba de forma mas profunda. Estaba intentando contenerse, trataba de no perder el control frente a ella. Trataba de no lastimarla como realmente quería hacerlo.
- Espero que te recuerde a nosotros cuando la sientas. – Dijo Poppy con dulzura. – Me tengo que ir, y recuerda Toph, todo lo hacemos por tu bien.
La señora Beifong salió de la habitación dejando a Toph sola. Ni bien escucho la puerta cerrarse, el labio inferior y el mentón le tembló un poco. Mientras su respiración se volvía entrecortada y agitada y sus ojos se entrecerraban con ira.
Con la maceta en sus manos se dio vuelta mirando hacia la pared de madera. Después de unos minutos en esa posición, levanto una mano hasta sentir la planta rosando sus dedos. Entonces la tomo en sus manos y la cerro violentamente alrededor de esta, haciendo que la flor de destroce en esta y luego la tomo del tallo para arrancarla de la tierra.
Entonces paso algo increíble para Toph. Rozo con sus dedos la tierra que había en la maceta, y sintió una extensión de poder recorrerla. Tierra, era tierra. En la maceta había tierra, por supuesto que si. Tanto tiempo paso, un año sin sentir una partícula de tierra, que ni si quiera se había percatado de que en la maceta, obviamente había tierra, era casi como si ya eso no existiera para ella.
Pero Toph se sentía incrédula y recelosa. Dejo la maceta en el piso con furia y sus manos apretadas, caminando hacia la puerta.
- ¡¿Que clase de ilusión es esta?! – Gritó hacia la puerta. – ¿Que clase de maldita broma es esta?! ¡Respondan!
Pero ninguno de los doctores estaban ahí, después de que Poppy salió de allí, todos fueron a la sala en el piso de abajo, a discutir sobre el nuevo tratamiento, y comentaban ansiosos de que estaban seguros de que funcionaria.
Despues de un rato de discutir varias cosas, ellos por fin regresaron a sus puestos. Habia una mesa rectangular con cuadro sillas, y papeles con las típicas anotaciones en ellas.
Mientras ellos volvían Toph ya tenia nuevamente la maceta en la mano. Puso una mano debajo de ella y otra encima tocando toda la tierra. Con un movimiento, levantando su mano hizo que cada particula de la tierra se eleve en el aire, a su completa manipulación.
Extendió la otra mano tocando la tierra y haciendo que se ponga tan sólida como una roca, luego le dio una forma puntiaguda.
Entonces, usando su tierra-control, hizo que la roca se estrellara con gran fuerza contra la puerta de madera, haciendo que se quiebre un poco. Otro golpe, dos golpes mas, y su pies ya estaba tocando el suelo de tierra de otro lado de la pequeña habitación de madera.
Repentinamente, sintió bajo sus pies, algo que no sentía en un tiempo que para ella había sido una eternidad, se podía decir que se había olvidado de como era. Vibraciones, de toda la casa entera, incliso, mas alla... objetos, muebles, arboles, otras casas. Y los acelerados latidos del corazón que todos los doctores que acababan de entrar en la habitación, para encontrarse con la oscura mirada de venganza de Toph, quien sintió placer al sentir su terror.
- Que imbéciles… - Dijo Azula soltando una risotada. – ¡¿Una maceta con tierra adentro?! Cuéntame, cuéntame, esto esta interesante.
Toph sonrió de medio lado. Ella tenia razón, como no se les iba a ocurrir que podía hacer tierra-control con el contenido de la maceta.
Entonces siguió con su relato.
Jin, sentada en la mesa sintió un escalofrío al recordar ese momento, sus ojos se pusieron lacrimosos.
- Tuve suerte de sobrevivir… - Dijo en un susurro.
Todos estaban boquiabiertos mientras contaba la historia.
- ¿Entonces los ataco? ¿Que paso después?
Dos hombres de ellos, con túnicas verdes claro, intentaron abalanzarse sobre ella. Pero Toph hizo que una pared de roca los estrellara contra la pared sin ningún tacto. Ella dejo de sentir su pulso, los dos murieron por el impacto, pero le importo tan poco como aplastar a dos hormigas.
Después el otro hombre intento usar su tierra control con ella, sin embargo Toph lo omitía con facilidad, mientras sintió como la única mujer, Jin, se dirigía hasta los dardos paralizantes, pero Toph hizo aparecer del suelo una pared de tierra impidiéndole el paso a la mesa, mientras levanto una plataforma de tierra del piso, haciendo que el hombre perdiera el equilibro y rápidamente le tiro una piedra que le golpeo la cabeza. Dejo también de sentir su pulso.
Ahora le quedaba poco tiempo, cuando se dirigió a la mujer que estaba horrorizada en medio de la habitación, y levanto una montaña de que le dio a la mujer, le pego de frente de forma muy fuerte. No le dio demasiada importancia cuando se fijo que esta, aun tenia un poco de pulso. Y se fue.
Le pareció increíble que todo eso paso en menos de un minuto.
Empezó a bajar las escaleras de la mansión, todavía no era hora de irse, le faltaba buscar a alguien mas.
Y los encontró, se habían alarmado al escuchar tantos ruidos, pero en el momento que estaban a punto de subir las escaleras que ella había bajado, Toph ya estaba en frente de ellos, con su mirada totalmente despiadada.
- Hija… - Dijo Poppy con voz temblorosa. – Que... como…?
- Les alegra verme? - Dijo con sorna. Toph dio una pequeña inclinación de respeto hacia sus padres que no respondieron. - No es de mala educación no responder a un saludo? Deberían encerrarlos en una habitación de madera por eso...
- Toph… sabemos lo que estas pensando. - Empezo Lao. - Pero somos tus padres y...
- No, no, no lo son – Dijo Toph con suavidad, siguiendo si papel educado. – Confíe en ustedes. Pero va a haber consecuencias.
- Toph por favor, ¿que piensas hacer? - Dijo Poppy con rapidez debido al miedo.
- Se van a arrepentir de haberme hecho esto. – Siseó con ira, con la voz algo quebrada.
Lo ultimo que sintió de ellos después de que Toph levantara los brazos y con un movimiento el techo se agrietara en sus costados para luego caer, fue como los dos se caían al suelo aterrados y la miraban con ojos suplicantes, inútilmente ya que no podía ver sus expresiones, y si pudiera hacerlo, tampoco le hubiera importado.
A Jin le corrió una lagrima, mientras contaba que cuando despertó estaba rodeada de médicos, tenia la cabeza vendada. Los demás estaban muertos, todos sus compañeros habían muerto.
- Después de eso ella escapo, pero no fue por mucho tiempo, la encontraron inconsciente dentro de una cueva. – Aseguro Jin. – Y la metieron en la cárcel de alta seguridad en el reino tierra.
Después de unos días de este acontecimiento, le llegaba al avatar un inesperado halcón con una noticia increíble. Toph Beifong estaba viva, en un prisión de alta seguridad en el reino de la tierra y extrañamente desequilibrada.
ZOMG... los mato. Yep, eso hizo, pero se lo merecían por malvados, eso no hubiera pasado si no hubieran metido a su hija claustrofobica a una habitación de madera diminuta! En el próximo capitulo aparece el Gaang! que ira a pasar? D:
Estoy teniendo problemas con el final feliz, final trágico. No me decido cual hacer!
Como siempre gracias por leer. Saludos desde el manicomio. Okno xP
