I Remember You
2
Primer encuentro
Lydia estaba enfurecida.
Las instrucciones de Janson habían sido claras, el edificio en el que habían desembocado era una trampa perfecta para ratones. Desde que con los binoculares visualizaron al grupo A acercarse, encendieron las bocinas con el audio de una mujer gritando para así atraerlos tal como les fue indicado. Todo marchó bien, como era de esperarse, Thomas fue el único del grupo que se acercó apenas vio a Teresa. El resto de las chicas se escondieron en la parte superior de la construcción mientras que otras en el túnel por el cual habían llegado, dejando a Teresa montar toda una escena y de la cual dejó marchar a Thomas así como así, desaprovechando la oportunidad para capturarlo.
Ya que se hubo marchado, las chicas salieron de sus escondites y cuestionaron a Teresa por un largo rato ya que ese no era el plan, y a lo que la aludida respondió diciendo que algo mayor había tomado posesión de ella y la obligó a actuar de esa manera. Tanto a Lydia como a las otras, la historia les resultó familiar, como cuando Beth asesinó a Rachel cuando lograron salir del laberinto, por lo tanto le creyeron.
Sin embargo Lydia ya había tenido suficiente con el plan fallido de Teresa. El caos surgió en el grupo B por lo que Lydia decidió que no se iba a seguir mordiendo la lengua, si iban a sobrevivir y conseguir la cura seria a su manera, estuvieran o no a su favor.
-¡Ya es suficiente! – gritó acallando el escándalo de voces femeninas. – Haremos las cosas a mi manera, les guste o no.
Todas guardaron silencio y la observaron, Lydia no pudo evitar sentirse como aquel primer día que tomó cargo de conducir las primeras exploraciones al laberinto, con una gran responsabilidad encima y dependiendo de la confianza que todas las chicas habían depositado en ella.
Les explicó su plan el cual sería seguir de cerca al grupo A pues a juzgar por el rumbo que llevaban, todo indicaba que se dirigían a la ciudad, lugar que a ellas les habían especificado no ir; una vez ahí, podrían ingeniárselas para separar al grupo dejando a Thomas solo y vulnerable y al final se lo llevarían sin dejar testigos.
El plan sonaba fantástico pero había un solo problema y ese era que todas las chicas se negaban a poner un solo pie en esa ciudad, mismo dilema al cual Lydia se había enfrentado cuando quería hacerlas ingresar por primera vez al laberinto.
No les dio la oportunidad de reprochar sobre su plan y les planteó la pregunta más importante de todas:
-¿Quién vendrá conmigo?
Nadie levantó la mano o se ofreció. Miró a su antiguo grupo de exploradoras y ninguna de ellas si quiera le miró de regreso, Lydia se sintió profundamente herida, era como si cada una de ellas le hubiese dado la espalda y prefiriesen a Teresa.
-Guau, no esperaba tantas voluntarias – bromeó intentando ocultar el dolor en su voz.
-No es que no nos agrade tu plan – dijo una chica rubia, su segunda al mando en las exploradoras, Regina – pero ir a esa ciudad es suicidio seguro. Mira cuantas logramos salir, seria exponernos de más.
Lydia enfureció aún más, frunció los labios para no decir nada hiriente, ¿Desde cuándo los números importaban? ¿Y los riesgos? Se habían enfrentado a los penitentes, ¿eso no había sido exponerse?, ¿qué les podría pasar en la ciudad?
-Yo no sé qué les pasa por esa cabeza que tienen – respondió con severidad – pero yo no me voy a quedar a la merced de alguien como ella – señalo a Teresa dedicándole una mordaz mirada –, yo si voy a hacer algo por conseguir la cura, aunque lo tenga que hacer sola.
Dando un pisotón al suelo, encaminó hacia las provisiones y tomó dos cantimploras sin pedir permiso y de las armas se armó con un arco y flechas antes de salir del escondite furiosa como nunca. Siguió las pisadas del grupo A tan rápido como sus piernas le permitieron, apenas y siendo capaz de distinguirlas en la oscuridad. Le costó un par de horas alcanzarlos y cuando lo hizo se mantuvo a cierta distancia para evitar ser descubierta. Observó cómo se detenían y formaban un semicírculo recostándose en las sabanas que traían encima, esperó a que todos se fueran a dormir lo cual no sucedió enseguida y el sol se encontraba próximo a salir. Esperaba que ante esto despertaran de inmediato y decidieran seguir con su rumbo, sin embargo eso no sucedió señal de que Lydia debía darse prisa.
Sin hacer el menor ruido posible, Lydia se acercó sigilosamente al campamento improvisado de los chicos al tiempo en que sacaba del bolsillo de sus pantalones el retrato que La Rata les había proporcionado para poder identificar a Thomas. Lo observó conforme se movía alrededor de los cuerpos profundamente dormidos de los integrantes del grupo opuesto, se movía suavemente tratando de no pisar a nadie mientras buscaba un rostro familiar además del de Thomas, y no lo hacía por curiosidad sino porque la verdadera razón por la que deseaba espiar en el grupo de chicos era porque, desde que se había enterado de que había otro grupo conformado por chicos, algo había surgido en su interior: una esperanza de encontrar a alguien que ya consideraba perdido. Por lo cual buscaba cualquier señal de algún rostro que despertara el más mínimo reconocimiento dentro de ella.
Solo que esa simple distracción ocasionó que dejase de mirar por donde pisaba hasta que sintió algo blando debajo de su zapato y un quejido bajo que rompió el silencio.
De un salto se apartó con el corazón latiéndole a un ritmo desbordado y se maldijo en su interior al notar por el rabillo del ojo que alguien despertaba.
~Newt
Algo lo despertó pues dormía sin problema alguno hasta que el contacto de algo grueso y pesado lo trajo de vuelta a la realidad y abrió los ojos al instante mientras un quejido salía de sus labios entreabiertos.
Lo primero que vio fue a alguien de espaldas frente a él, alguien que no se parecía a ninguno de los Habitantes ya que tenía el cabello largo y rizado y se trataba de una figura delgada.
El desconocido se dio vuelta y lo encaró, o mejor dicho, la desconocida lo encaró. Newt dio un brinco y retrocedió empujándose con los codos, deseaba despertar a los demás pero no fue capaz de encontrar su voz.
Crank fue lo primero que pensó.
La chica no hizo nada más que sonreírle de una manera sínica y llevarse un dedo hacia los labios indicándole que guardara silencio, acto seguido se echó a correr con gracia y agilidad evadiendo los cuerpos de los demás Habitantes.
Newt no quiso dejarla ir tan fácilmente por lo que echó a correr de igual manera con todo y que su cojera le dificultaba el poder correr a la misma velocidad que ella, mas no se detuvo y comenzó a poder alcanzarla. Parecía como si la Crank no pudiera correr con facilidad sobre la arena y tropezó un par de veces en su huida cosa que logró hacer que Newt pudiera alcanzarla.
Cuando algo se le escapó de las manos con el soplo del viento, la Crank desaceleró el paso en orden de recuperarlo y esa sola acción le dio a Newt la ventaja que necesitaba. Se abalanzó sobre ella tirándola al suelo y la crank gruñó entre dientes por lo que Newt rápidamente la aprisionó con su cuerpo colocándole un brazo sobre la garganta, inmovilizándola por completo.
-¿Quién eres y qué es lo que buscabas? – gritó.
Debajo de él, la chica se retorcía buscando una manera de librarse sin mucho éxito. Newt la observó con atención, su cabello era de un castaño muy oscuro, su piel era blanca y sin rastros de yagas o quemaduras y tenía un par de pecas en el puente de la nariz y en los pómulos, sus ojos eran verdes como las hojas de los árboles, un verde que lo dejó deslumbrado pues resaltaban sus grandes pestañas. Pensó en los Cranks que había visto con anterioridad, los de la ventana la noche del rescate y los que habían visto en el desierto horas atrás, por lo que recordó las palabras del hombre: No todos los Cranks están idos. No todos se encuentran más allá del Final. Hay diferentes clases y niveles.
Aquella chica parecía tan normal como él, no había nada en comparación a los otros Cranks. Pero eso no era todo, por alguna extraña razón Newt sentía que ya la había visto en algún otro lado.
Tal descubrimiento lo impactó por lo que aflojó su agarre.
-No eres una Crank. – dijo casi sin aliento.
Era preciosa, lucia saludable, no como alguien infectado. Miles de preguntas comenzaron a inundar su mente, ¿de dónde había salido? ¿venia de la ciudad a la que ellos se dirigían? ¿y si ella conocía el desierto como para poder ayudarlos?
La esperanza lo invadió por lo que se negaba a pensar que había la posibilidad de que en verdad fuera una Crank.
La chica soltó una carcajada y dejó de luchar por librarse de él. La mirada que le dedicó a Newt lo desarmó, había humanidad en ella; todo su ser se aceleró obligándolo a tragar saliva con fuerza y tomando la ventaja, la desconocida estrelló su frente contra la de él logrando liberarse y lo sujetó de la camiseta mandándolo al suelo de igual manera que él hizo con ella.
Habiéndolo aprisionado con sus piernas, se inclinó sobre él y lo evaluó con aquellos ojos brillantes antes de echarse a reír como una maniaca.
-Soy una Crank – afirmó hablándole muy cerca del rostro – y estoy completamente loca. – volvió a reír.
Newt levantó ambas palmas en señal de rendición, realmente asustado, la Crank era bastante fuerte. Creyó que ese sería su final pues la mirada que ella le dedicaba lo hacía sentir como su siguiente comida, en cambio lo soltó y se apartó de él en un solo movimiento antes de echarse a correr nuevamente.
Habiéndose quedado totalmente helado, Newt no la siguió.
Se levantó sobre sus codos tratando de recuperar el aliento y miró a su alrededor, se encontraba bastante lejos de sus amigos y el sol ya estaba por salir. Cerró los ojos por un segundo preguntándose si todo había sido un sueño, una alucinación o si lo había imaginado, y al abrirlos no encontró señal alguna que le indicara lo contrario. Su ropa la tenía arrugada por la manera en que ella lo había sujetado y el recuerdo de su tacto fue lo que hizo a Newt darse cuenta de que había sido tan real como todo. Toda ella lo había sido, real.
-¿Qué carajos fue eso? – se preguntó a si mismo masajeándose la frente donde lo había golpeado, eso también había sido real.
Con lentitud se puso de pie y volvió por donde había venido. A su regreso se topó con Minho siendo el único despierto y evidentemente esperándolo, observándolo con curiosidad, ¿La habrá visto? Se preguntó Newt.
-Shank, ¿qué demonios fue eso? De la nada saliste corriendo despavorido. – dijo Minho un poco molesto – Oye si querías hacer pis deberías de haber hecho menos ruido.
Newt no había pensado en eso, creyó que nadie lo había notado. Minho tenía razón, al salir tras la chica no se preocupó en ser cauteloso para no despertar a nadie, no como ella había hecho. La forma en la que se había movido con tanta facilidad era otra de las cosas por las que Newt se negaba a creer que se trataba de una Crank. Quizá y la chica estaba recién contagiada, no tan ida y aun no representaba una amenaza, luego estaba lo que le había dicho, que estaba completamente loca; una completa contradicción a todo lo que Newt creía y lo confundía cada vez más…
No podía dejar de pensar en ella y se sintió estúpido por ello pues apenas y prestaba atención a lo que Minho le decía.
-¡Tierra a Newt! – chasqueó los dedos envista de que su amigo no respondía – ¿Qué mosca te picó?
-Ninguna, – dijo abruptamente el aludido y se dejó caer sobre su sabana – solo tenía ganas de ir al baño – le siguió el juego sintiéndose incapaz de poder contarle lo sucedido – no quería despertar a nadie, perdón.
Minho lo conocía tan bien que fue capaz de entender que Newt mentía por lo cual se limitó a mirar a su amigo tenderse sobre la arena y cubrirse la cabeza con la sabana como los demás habían hecho apenas el sol salió.
El asiático se encogió de brazos restándole importancia ya que tarde o temprano se enteraría.
-Bueno procura no irte a dormir con la vejiga llena, pequeño Newtie.
Newt no sonrió ante su broma que lo comparaba con un crio que moja la cama.
-Como sea, solo despiértame cuando sea hora de seguir. – refunfuñó debajo de la sabana.
-Como tú digas, Newtie. – continuo burlándose Minho.
Newt lo ignoró por completo y cerró los ojos apenas encontró una posición cómoda en la cual dormir. Al cerrarlos apareció de nuevo el precioso rostro de la Crank del desierto, por lo que suspiró tratando de eliminar el recuerdo. Pero eso no era todo lo que deseaba eliminar, también tenía la vaga sensación de conocerla…irónico si no recordaba nada.
Son solo ideas mías dijo en su fuero interno a aquellos pensamientos que insistían en que ella era humana, quizá después del todo se trataba de una Crank hizo énfasis en la palabra con tal de que pudiese creerlo.
Finalmente se durmió pero ni en sus sueños se salvó del recuerdo de Lydia.
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El dia de hoy ando motivada asi que decidí traerles dos capitulos, a puesto que la parte de Newt no se la esperaban! He disfrutado mucho escribir sus puntos de vista respecto a lo que pasa durante Prueba de Fuego ya James Dashner solo limitó el narrador a Thomas, asi que pasaran cosas interesantes que bien podrian haber sucedido
Y claro si tienen una duda/comentario/sugerencia o lo que sea no duden en decirmelo o sugerir, siempre es bueno recibir opiniones pero tampoco sean muy duros, esta es la primera vez que escribo en tercera persona y un fanfic de Maze Runner e.e''
Asi que bueno espero haya sido de su agrado, pueden dejar un review si gustan, eso siempre me alegra.
Los veo luego
-Bonnie
