"Solo Tres Deseos"
Magdalia Daidouji: Nya! Hola a Todos! x3 Muchas gracias a todos por sus reviews y paciencia!
¡COMENZAMOS!
"Solo Tres Deseos"
Capitulo 3: Tamaño
Historia por: Magdalia Daidouji
Personajes Propiedad de: CLAMP
Se suele decir que el tamaño de una persona no importa, y que lo que vale es el tamaño de su corazón. Yo apoyo la idea, pues creo que es correcta…en nosotros, los humanos. Pero yo hablo de la altura de una pequeña hada, una criatura que cabía en la palma de la mano, pues era un poco mas grande que el dedo pulgar, muy pequeña. Y en su caso, al contrario de los humanos, la estatura si era un asunto de importancia…pues siendo así de diminuta había muchas cosas que no podía hacer. Justo ahora se presentaba el primer problema al ser de mañana….
"No me agradezcas...fue tu deseo...además...es el deseo mas amable que he escuchado...todos los chicos siempre piden lo mismo, dinero y chicas y...pero...tu eres diferente...eres...muy bueno...Syaoran"-decia ella cerraba sus ojos avergonzada al hablar, y revelaba sus pensamientos acerca del chico...que conforme mas lo trataba...se volvía aquel tesoro que debía encontrar.
Al oírla decir aquello no encontró palabras para contestar, el sonrojo invadía sus mejillas con rapidez, haciendo que esa "cualidad" suya de colorarse tan rojo como un tomate saliera a relucir. No encontraba como romper el silencio…pero seguro su madre si.
"¡Syaoran, ¡Ya esta el desayuno, ¡Llama a Sakura para que venga a desayunar!"-se escucho el grito la señora de la casa, Li Yelan, ya sentada en la mesa de la cocina en compañía de sus cuatro hijas…solo esperando la presencia de ambos castaños.
Era hay donde el primer problema se hacia presente… ¿Cómo mentirle a su madre, ¿Qué excusa darle?...parecía que el tamaño del hada no venia de mucha ayuda.
"¡Hoe, ¿Qué hacer?...aun no ha pasado medio día, no podré transformarme…"-decía el hada con preocupación casi mordiendo sus uñas.
"…Yo…diré que saliste al centro comercial desde temprano…"-decía Syaoran mientras su mirada estaba en el piso, pensativo si seria algo creíble para su madre o no.
"¡Si!... ¿Qué es un centro comercial x.XU"-pregunto la castaña con ingenuidad al no tener la mas remota idea de que se le hablaba.
"Huh…es un lugar muy grande donde va mucha gente y compra cosas"-respondio Syaoran tratando de ser breve y concreto con su respuesta, algo que la flor de cerezo pudiese entender fácilmente.
"Ya veo, ¡Excelente idea, Syaoran!"-dijo Sakura sonriendo animosamente hacia el ambarino.
"Entonces espera aquí, regresare cuando acabe de desayunar, te traeré algo"-dijo el castaño apunto de abrir la puerta de su habitación, girando su mirada hacia atrás donde estaba Sakura, sonrió levemente hacia ella antes de abrir la puerta y salir del cuarto dejando a la pequeña hada sola nuevamente.
Syaoran caminaba algo temeroso hacia el comedor, pareciera que actuaba como un soldado frente a su general, en lugar de un hijo frente a su madre. Trago saliva por el nerviosismo y tomo asiento al lado izquierdo de su madre.
"¡Ne, ¡Ne, ¿¡Dónde esta Sakura?"-grito Faren muy expresiva, con su rostro extrañado al igual que el de sus tres hermanas.
"¡Nosotras no la hemos conocido, ¡Madre dijo que era una niña muy encantadora, Syaoran!"-
"¡Creemos que podría ser tu novia!"- Dijo Feimei entusiasta alzando sus brazos al aire en pose de triunfo como si el que su hermano menor fuese a tener novia fuera un logro mas para la familia.
"Basta. ¿Dónde esta ella, Syaoran?"-dijo Yelan posando su severa e inquisidora mirada sobre Syaoran, haciendo a las cuatro chicas callar en el instante, regresando a mantenerse ocupadas comiendo sus alimentos, mientras el pequeño lobo decidía echar una mentira blanca.
"Fue al centro comercial desde temprano, madre"-respondio Syaoran sin titubear, si ya pensaba que su madre sabía que eso era una mentira, ¡si tartamudeaba que no llegaría a pensar!
"Coincidencia. Iremos al centro comercial por la tarde. Estate listo, Syaoran. Dejare una llave aquí por si ella regresa mientras nosotros nos vamos"-dijo Yelan comenzando a mostrar su rostro mas relajado dándole un poco mas de confidencia a su hijo.
"Como usted diga, madre"-respondió el ambarino, mientras intentaba en su mente comenzar a tratar de idear un plan que pudiera ayudarlo a salir de aprietos. Termino de comer sus bocadillos mas aprisa que las demás, en una servilleta tomo un pan de los que estaba en la charolilla y se retiro a su habitación.
"Te traje un pan, es dulce, los cocina Shiefa…"-dijo Syaoran cerrando la puerta tras de si, viendo al hada aletear frente a el, manteniéndose volando a la altura de su mentón.
"¡Muchas Gracias!"-respondió la de ojos jade esmeralda aleteando fuertemente desmotrando la felicidad que la recorría por dentro al ser tomada tan en cuenta por su nuevo amo.
"No es nada"-dijo Syaoran con su pequeña y tranquila sonrisa que alarmaba las emociones del hada coloreando su rostro de color rosa.
"… ¿Qué comen las hadas?"-pregunto el pequeño lobo que se volvía muy curioso sobre las hadas…acerca de una en especial…la única que conocía y tenia…Sakura.
"Comemos muchas cosas…es mas común que comamos la miel de abejas, es muy deliciosa, fresca y limpia…"-comenzaba a decir Sakura cerrando sus ojillos con ternura y su boca se alargaba en una pequeña sonrisa de nostalgia al recordar la comida de la cual gozaba.
"Hay miel en casa, ¿Quieres que te traiga?"-preguntó el ambarino en el instante, ya que por alguna extraña razón sentía la necesidad de satisfacer cualquier deseo que el hada pidiera… ¿irónico, no?... ¿No debía ser ella quien gustaba de complacer deseos?"
"¡N-No te preocupes por mi!... ¡Este pan esta delicisioso, ¡Si!"-dijo la castaña con una cómica expresión en su rostro, con ojos que parecían punto, y sonrojo que cubría todo su rostro, rápidamente dio una atolondrada mordidita al pan y comenzó a atragantarse por atrabancada.
"X.xU"
"¿¡S-sakura? ¿¡Estas bien?"-grito Syaoran algo alterado al ver al hada no poder pasar el bocado con tanta facilidad, después de unos segundos logro ingerirlo, dejando a ambos libre de preocupación.
"Lo lamento"-dijo ella avergonzada deteniendo el vuelo de sus alas, posándose sobre la mano de Syaoran.
"Todo esta…-"
"¡XIAOLANG, ¡Recuerda alistarte, hermanito!"-se escucho el alegre grito de su hermana Faren que seguro paseaba por los pasillos camino a su habitación.
"¡Es verdad!...Sakura, saldré al centro comercial por la tarde… le dije a mi madre que tu estabas ahí así que debe pensar que allá te encontraremos… Shiefa siempre entra a mi habitación sin tocar… sería arriesgado tenerte aquí…mmm…"-comenzaba a decir el joven Li, mientras ponía su mano libre sobre su barbilla, interrogándose a si mismo que hacer al respecto… ¿Cómo no delatar la existencia de un hada en su casa?
"Y-yo…yo…puedo irme…si el centro comercial es un lugar muy grande, seguro lo encontrare y te esperare ahí…para cuando llegues ya estaré en forma humana"—dijo Sakura, finalizando la sugerencia con una sonrisa tierna, encontrando una rápida solución…tal parecía no estaba tan hueca de ideas, y tenía buenas soluciones en la mente.
"… ¿Esperarme?... Aun faltan horas… ¿Qué harás allá sola, Que pasaría si algo malo llegara a pasarte"-comenzaba a rechazar la sugerencia que había hecho la chica de ojos jade esmeralda, la preocupación comenzaba a atacar como punzadas al corazón.
"Si algo me llegara a pasar, mi deuda no quedaría pendiente, otra hada llegaría para cumplir los deseos que aun te quedan, Syaoran"-respondió ella con ingenuidad alguna, aun sonriendo con dulzura, sin sospechar en lo absoluto la intención con la que el pequeño lobo había hablado.
"¡No se trata sobre los deseos, ¡Me preocupas!..."-grito el sin siquiera haberse esperado un segundo mas para contestar al "tonto" comentario que Sakura había hecho.
"Hoe"-dijo la castaña. Rápidamente ambos abrieron sus ojos grandes en sorpresa. El era serio, tierno…pero orgulloso, y decir sus sentimientos en tal manera no era algo que acostumbraba, por lo que al instante giro su cabeza un poco hacia la derecha, bajándola con suma vergüenza, tomando una apariencia mas seria, con el sonrojo adornado ambas mejillas, sin saber que mas decir.
"Etto…Todo va a estar bien, Syaoran. Promesa de hada"-dijo ella animándose a tomar la palabra para deshacer la distancia silenciosa entre ellos. Aun sonrojada por lo que el ambarino le había revelado, tomo valor para alzar vuelo, manteniéndose flotando un poco enfrente de Syaoran, a la altura de la nariz del chico.
"…ten cuidado"-dijo el levantando su mirada hacía a ella, siendo capaz de verle en ese momento sin sonrojarse. Comenzó a caminar hacía la ventana que tenia su habitación, que se ubicaba justo sobre su cama, daba una vista al patio. Ya había hecho su decisión.
"El centro comercial es llamado: Iroku, hay tres centros comerciales, el que encuentres mas cerca de aquí se llama así…"-dijo Syaoran abriendo su ventana, lugar por el cual dejaría salir a la bella flor de cerezo a emprender vuelo hacia su nuevo destino.
"¡Entonces, nos vemos allá, Syaoran!"-dijo ella dulcemente por ultima vez, y salio con un vuelo impresionantemente veloz, tanto que parecía una estrella fugaz, dejaba caer su brillo por donde pasara, probablemente brillo que daba bendición.
Volaba muy alto, de esa manera todo lo podría ver pequeño…tan pequeño como ella, así sabría de una manera más acertada cuales eran los populares centros comerciales, aquellos gigantes locales de comercio, en donde ahora debía estar.
"¡Hoe, ¡Hay muchos lugares muy grandes!...Syaoran dijo que era el mas cercano a su casa… llamado: Iroku…me acercare un poco mas…"-dijo Sakura que parecía un avión en aterrizaje, pues abría sus manos como alas, y descendía suavemente por los cielos.
Y finalmente, después de casi una hora de vuelo, logro encontrar el famoso centro comercial de nombre: Iroku, donde debía esperar pacientemente por Syaoran.
Se asomo por los grandes ventanas del local, ver a tantas personas dentro de un edificio le atemorizaba, no sabía lo tan infestado que un lugar como ese podría estar. Así que giro hacia el lado derecho y vio en el centro del estacionamiento, una pequeña plaza que le daba estilo al lugar. Le recordaba mucho a su hogar por lo que no lo dudo y voló hasta quedar de pie sobre una rama de árbol.
No había nadie en la "plaza", estaba desierto, parecía que la gente había sido consumida por los anuncios de bajas ofertas y habían corrido como si fuese el fin del mundo, hacia las tiendas.
"Hoe…el cielo se esta nublando…me pregunto si lloverá…quizás si voy arriba y veo… ¡No, no!...le dije a Syaoran que todo estaría bien…esperare aquí hasta que llegue"-dijo la castaña ahora adoptando posición de sentada sobre la frágil rama del árbol, seguro tan poco peso como el de ella no lograría quebrantar la madera.
Unas horas mas había transcurrido, y el joven de cabellos rebeldes no podía dejar de pensar en ella… no sabía como estaba o si había llegado, incluso dudaba de que hubiese ido al centro correcto.
"Sakura…Sakura…."-decía el recostado en su cama, con su brazo recostado sobre su frente, sin explicación alguna para su sentir.
'¿Qué me pasa?... ¿Por qué me preocupo tanto por ella?'-se decía el ambarino en pensamientos, incapaz de encontrar una respuesta…pues ni siquiera cuando Meiling se había perdido en uno de esos centros, se había preocupado en tal modo. De alguna manera sentía…que…
"¡Xiaolang, ¡Hora de irnos, lobo!"-dijo su hermana Faren tocando la puerta de la habitación del chico, sacándolo de "complicados" pensamientos.
"Esta bien"-respondió el lobo poniéndose rápidamente de pie, se sentía tan feliz por dentro porque al fin irían al centro comercial y ya podría encontrarse con Sakura, verla, y asegurarse de que estuviera sana y salva.
Sakura sintió las horas pasar…y sabía lo que ocurriría cuando medio día pasara…el cambio en su físico ocurriría y se transformaría en esa bella chica de 15 años capaz de caminar entre humanos. El tiempo transcurrió y la transformación paso. Solo que ahora i seria imposible para una pequeña rama sostener el peso de un humano. Por lo que la chica fue caer al suelo en el instante. La rama en la que había estado posada no tenia gran distancia del piso por lo que el golpe no fue grabe, solo sintió un dolor pasajero.
"¡Hoe, ¡Duele!...duele mucho"-Tal vez no tan pasajero, después de todo, una caída es una caída.
"¿Qué te duele, niña?"-repentinamente se oyó una voz masculina, sin duda nada agradable, todo lo contrario a la voz de Syaoran que le hacía sentir pequeñas mariposas bailar dentro de su estomago, al solo oírlo.
"Etto… ¡N-no es nada, ¡Estoy bien!"-dijo Sakura girando su rostro hacia donde había escuchado la voz, pero con sus ojos entrecerrados sonriendo tiernamente, intentando no preocupar a quien fuera que había hecho esa pregunta. Pero al abrir sus ojos para ver a "don preocupación", vio el rostro demacrado de un chico alto, probablemente de unos 15 o 16 años, vestido como callejero, con guantes rotos y un gorro sobre sus cabellos que estaban un poco por debajo de la oreja.
"¿De que estas disfrazada, linda?... ¿De un hada?...jajaja"- La ironía existe.
"Y-yo…etto…y-yo… ¡T-tengo que irme!"-dijo ella nuevamente con una de sus "brillantes" y rápidas ideas para escapar del problema, pues había olvidado que se transformo con su vestimenta de hada, y que Syaoran le había dicho lo nada popular que era ver a una chica vestida de esa manera. Además que no sabía la respuesta a dar, el chico le atemorizaba, por lo que se puso rápidamente de pie apunto de correr y escapar del lugar.
"¿¡A dónde crees que vas?-grito el chico y detuvo la huida de la castaña al jalar uno de los pétalos de flor de su falda impidiendo que corriera.
"¡Y-Yo tengo que irme, ¡En verdad, ¡Por favor, déjeme ir!"-decia Sakura con mucho mas terror al verlo reaccionar así y estar jalando de su vestimenta, intimidándola mucho mas.
"¡Estaba hablando contigo, preciosa, ¡No debes irte, hasta que termine de hablar, ¿Entendido?... Y ahora que quiero conversar contigo… ¿Por qué no nos vamos a otro lado, para hacer la charla algo privado?"-dijo el chico mala cara, con negras y sucias intenciones tomando a la castaña por la cintura, cargándola en sus brazos por la fuerza, Sakura intentaba patear, pero su fuerza no era nada contra la de un chico.
"D-déjeme i-ir…p-por f-fav-or…"-empezaba a ahogarse en su llanto, dejaba cristalinas lagrimas caer de sus ojos… no sabia que haría…no podía usar la magia frente a un humano que no fuera su dueño, según las reglas establecidas por las de su especie.
"Después cariño, después"-dijo el chico y llevando a Sakura en brazos camino hacia un lote vacío que había mas adelante del estacionamiento, no muy lejos, pero era un lugar sin nada, que el chico encontraba interesante para charlar.
El ambarino por fin había llegado al centro comercial, se guió por su instinto y pensó que si el fuera un hada, no acostumbrada a tratar con humanos, no hubiera entrado dentro del edificio por lo que prefirió buscar por el estacionamiento, cual por cierto era enorme.
"Sakura… ¿Dónde estas?"-decia Syaoran con desesperación corriendo entre cada hilera que había en el estacionamiento, esperando verla por alguna parte, esperando por el, con su sonrisa calida en los labios.
"Sakura no esta aquí, busca en lugares vacíos cercanos… te necesita"-escucho una voz en su cabeza, como si alguien hubiera hecho comunicación con el por telepatía… no sabia como había sucedió…ni a quien pertenecía la voz…pero al escuchar "te necesita" , su latir aumento fuerte y velozmente, la preocupación recorría todo su ser. Giro su mirada hacia delante y vio frente a el al lote baldío
Escucho un grito, probablemente de auxilio, que no quebró sus oídos sino su corazón y corrió sin pensarlo dos veces hacia el lugar.
Al llegar veía a un chico acorralando a la persona que el mismo había estado buscando. Cada vez la tenía mas cerca de una esquina, parecía que intentaba besarla…y eso era algo que nuestro pequeño lobo, jamás permitiría.
"Es un beso"-decia el chico, ahora poniendo su mano sobre las mejillas de Sakura intentando manipular su mentón de esa manera evitaría que se moviera tanto y podría besarla.
Hasta que sintió que alguien toco puso una mano sobre su hombro, por detrás.
"Que ray…-"-dijo el chico girando su mirada hacia atrás, para encontrarse con un rostro no muy amistoso, con ojos sumamente molestos, no duro mas de un segundo viendo esa cara, pues lo que vio en el siguiente instante fue un puño. (N.a: Nya! Syaoran eres mi héroe! X3…bueno el héroe de Sakura XDU) Fue tan duro el golpe, que lo dejo inconsciente tirado en el suelo.
"S-Syao-ran…"-dijo ella con sus ojos tan abiertos en desconcierto, con las lagrimas deteniéndose por unos segundos. ¿Había ido a salvarla?
"¿Te lastimo, ¿Estas bien?"-pregunto el rápidamente, quedando frente a ella, con sus ojos que delataban suma preocupación.
"¡Syaoran!"-grito ella y se lanzo a sus brazos rápidamente…jamás había vivido una experiencia como esa y no quería que sucediera de nuevo…y sentía que el único refugio donde podía estar a salvo era en los brazos del castaño.
"¿¡E-estas lastimada?"-preguntó el, dejando al sonrojo llegar a sus mejillas, pensando que se había lanzado sobre el por aquella razón.
"N-no…pero…quiero abrazarte… ¿N-no puedo hacerlo?"-dijo ella separándose nuevamente de el, aun con sus cristalinos ojos que no veían el fin de las lagrimas. Esa pregunta le recordó mucho al ambarino al momento en que ella había hecho esa misma pregunta, y el había pedido que se separara de ella…esta vez…no sería así…ya que… aceptaría un abrazo por parte suya…cada vez que lo pidiera o no…
"Puedes hacerlo"-respondió el sonrojándose, con su pequeña pero encantadora sonrisa, viéndole fijamente a los ojos.
La castaña sonrió levemente para si al escuchar esa respuesta… y comenzó a acercar su rostro al del castaño…sus labios…
El comenzó a inclinar mas su rostro hacía ella…hasta que sus labios al fin rozaron, no un beso…aun no…pero era como si quisiera ser uno…pues sus labios rozaban los del otro…como si tuvieran miedo de dar el gran paso hacia el beso…y quizás…así era.
Sin atreverse ambos a lograrlo…decidieron ignorar ese momento…y regresar a donde habían quedado…un abrazo.
-Fin del capitulo-
Magdalia Daidouji: Muchas gracias a todos por sus reviews, esta ocasión me temo no podre responderlos apropiadamente, pero quiero que sepan que los lei todos y me encantaron x3 y prometo agradecer en la manera acostumbrada el próximo capitulo.
-Agradecimientos a:
Nardu-Chan
Selenne Kiev
GATITOS Y PERRITOS
Malfoys red-haired lover
Ebblin-chan
Cristy
Cynthia
Mao-Ayanami-pl
Sakura Ika
Doremi3
Nataly
Nati-chan
Shiriko-Sakura
Serenity-Princess
Lulablack
Megumi-chan
-Fin de los agradecimientos-
Magdalia Daidouji: Esta vez vi personas que no había visto antes en mis reviews y quiero agradecerles mucho que se hayan animado a leer mi historia, me siento muy feliz por ello, muy muy feliz. Prometo agradecerles como lo hago normalmente en el proximo capitulo. Solo que ahora ando corta de tiempo T.TU el señor tiempo es…malvado x.XU.
Nota: XDU espero les haya gustado el cap…si no… no me lo digan XD
Nos leemos pronto.
