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La mañana de la rubia había sido bastante tranquila a lo que realmente imaginó. Recapituló. Se levantó gracias a la luz solar que se filtraba de entre la cortina de su habitación, lo primero que vio fue un vaso con agua y pastillas para el dolor de cabeza sobre la mesa de noche a un lado de su cama, opto por tomar sólo aquel liquido vital para intentar calmar su incontrolable sed, dejo las pastillas en la mesa. Al salir miró que Gumi hacia el desayuno. Huevo con tocino y pan tostado. Ambas se sentaron a comer, tocaron temas triviales, mas nada de lo sucedido en la fiesta de Meiko. Al terminar, Lily se ofreció a llevar a la peliverde a casa de los gemelos y esta accedió con la condición que sólo si le quedaba de paso. La rubia mintió con tal de llevarla y ahorrarle casi media hora de camino. Tomaron turnos para darse un regaderazo rápido y salir frescas del departamento. Una vez que fue a dejarla, le dijo que le marcara cuando terminara para recogerla, a lo que la peliverde no muy convencida estuvo de acuerdo. Ahora que era libre, decidió ir a donde Meiko en vista de que no había mucho que hacer, era fin de semana y no quería regresar sola a casa.

Al llegar miro que Haku, Kaito y Gakupo seguían ahí. Los primeros dos dormían en los sillones, mientras Galaco, Meiko y el pelimorado platicaban tranquilamente en la barra desayunadora.

—¿Cómo les fue?— Preguntó la rubia pasando sus brazos por los hombros de Gakupo y apoyo su barbilla en la derecha de este. Recibió en respuesta una leve despeinada por parte del chico que revolvió su cabello de manera juguetona.

—Creo que eso debería responderlo Gakupo— Comentó la castaña, mirando divertida a Galaco quien tomaba su desayuno con una pereza extrema.

—Mhmm...— El chico trago su desayuno para responder lo más rápido. —¿Por dónde empiezo?

—Creo que el corte de inspiración se llevó la noche— Meiko sacó del refrigerador otra jarra de agua fría para ella y su cruda amiga.

Gakupo contó la historia de como había encontrado a Galaco, seguido de mencionar en las condiciones en que se encontraba Meiko, así como las exageradas reacciones de su amigo peliazul y cómo tuvo que auxiliar por segunda vez en la noche a Haku.

—Me siento fatal... honestamente...—Dio un sorbo de agua— No tengo idea de como mierda llegue ahí...—Galaco talló su cuello con pereza.

—El cosmos— Sonrió el chico.

—Cállate, estúpido samurai— Golpeó ligeramente el brazo de su amigo.

—La que realmente me preocupa es Haku— Comentó la castaña —No se ha movido en más de cinco horas.

—Y no lo hará, créeme.— Aseguró la rubia mientras se adentraba a la cocina a tomar un vaso de agua.

—La experta ha hablado— Molestó Galaco

—Aún recuerdo las borracheras que nos amarrábamos los fines de semana...—Apoyó sus brazos en la barra a un lado de Meiko—Creo que gracias a ella tengo esta maldita inmunidad al alcohol.

—Te odio.— La chica de cabello de colores llevo su mano a su sien en un intento por apaciguar el dolor.

—Hablando de novias— Gakupo levantó la mirada para sonreírle de manera pícara a la rubia— ¿Cómo te fue con Gumi-chan?

—¿Ohh?

Tanto Meiko cómo Galaco clavaron la mirada en la nerviosa rubia esperando una respuesta. Sabían que no debieron haber tomado más de la cuenta. Siempre se perdían los acontecimientos mós importantes... cómo la mitad de la legendaria fiesta de Kaito.

—N-no se de que me estas hablando— Intentó sonar segura de si misma.

—Oh vamos—El chico llevo su mano a su nuca.— Deja te refresco un poco la memoria...—Miró cómo las otras dos chicas tenían total interés en lo que iba a decir, tanto que se pusieron en su pose de chisme, ambas apoyando su codo en la barra y su mano en su barbilla.—Después de bailar en grupo, cada quien se fue separando, con la intención de buscar un momento a solas, en especial, dejar solas a Lily y Gumi-chan...— Admitió Gakupo.

—¿¡Todo fue planeado, perro desgraciado!?— Lily alzó la voz.

—No todo, en realidad... no... pero cuándo fuimos a seguirle el juego a Meiko, vimos cómo ya las cosas se estaban poniendo buenas, sólo era cuestión que los gemelos se alejaran un poco... —Pausó para ver como Lily se debatía entre si golpearlo o no.

—Pero sigue, compañero del alma—Apuró Meiko queriendo escuchar la historia.

—Pues, Lily y Gumi-chan siguieron bailando, cada vez cómo que les iba subiendo la temperatura...

Ambas chicas miraron divertidas a Lily que ya tenía la cara cubierta por sus manos.

—Hasta que llegó Cul.

—¡¿BROMEAS?!—Galaco casi se levanta de su asiento.

—Cállate, continua—Tapó su boca en sorpresa y la de su compañera con intención de que no interrumpiera más.

—Era un campo de batalla. Se los juro. Todo por tener la total atención de cierta personita que sólo parecía restarle importancia y disfrutarlo.—El chico hacia movimientos con sus brazos cómo si tuviera una espada en sus manos— Al final, Gumi-chan ganó. —Alzó sus hombros como si fuese lo más normal y obvio del mundo.

—Yo no lo recuerdo así...—Se atrevió a comentar la susodicha.

—A ti te vale un carajo todo desde que te conozco—La castaña afirmó.

—Maldita sea, Lily—Comentó Galaco.—Pero bueno, ¿Apoco volviste a hablar con Cul?

—Nunca tuve problema con ella... digo, la veo todos los días en la universidad.

—¿Y volverías con ella?— Esta vez todos clavaron su vista en la rubia.

—N-no...—Miró bastante confundida por la pregunta.— Nunca volvería con un ex...

—¿Y si fuera Gumi?

—Bueno, ¿Qué se traen con Gumi, uh?

—¿Me dirás que no te gusta Gumi-chan?

—N-no en ese sentido, digo, es bonita, tierna, inteligente, atenta y sabe cocinar... pero creo que no es mi tipo.

—¿Te recuerdo a Kotone?—Meiko le sonrió pícaramente a la rubia.

—No es lo mismo... Kotone no sabe cocinar.—Aseguró Lily.

—Leo y Cáncer llegan a ser una pareja bastante extraña, pero, si jala a la perfección.

—Dejate tú y tus estúpidos horóscopos.—Miró con fastidio a Galaco.

Mientras Lily y Galaco argumentaban, tanto Meiko cómo Gakupo se lanzaron una mirada cómplice. Mas se vio interrumpida por el timbre del departamento. La dueña fue a abrir encontrándose con una chica de cabello largo, entre gris-café bastante claro y unos ojos azules. Meiko sonrió con maldad invitándola a entrar. Al hacerse a un lado, los chicos pudieron ver de quien se trataba.

—¿IA?— La rubia miró extrañada— ¡¿No estabas en Francia?!

—Veo que aún recuerdas mi nombre, Lily—Le sonrió en respuesta.

—Uhhhh— Dijeron al unísono Gakupo y Galaco.

—En realidad estaba en Alemania, pero ya regrese, y en vista de que ya acabara el ciclo escolar— Se acercó para saludar a sus amigos—Iba a ir con Yukari y otras amigas a la casa de playa que tiene mi padre. Así que pase para invitarles.—Se cruzó de brazos frente a Lily—Aunque no me espere que te encontrara aquí.

—Ya bésame, se que mueres por hacerlo—Cerró sus ojos extendiendo sus brazos.

—¿De verdad?—IA se acercó para darle un beso en la mejilla seguido de una leve cachetada en la misma.—Sigue soñando, querida—Sonrió con malicia.

Lily sólo ladeo su cara al sentir la mano de la chica, sonrió divertida. Tenía una relación extraña con esa mujer. No habían terminado del todo bien su relación amorosa. Pero les era completamente imposible odiarse mutuamente. De todas sus ex, era con la que sabía que aún podía contar con ella para todo.

—Uh... yo quizá tenga guardia— Comentó el pelimorado algo desanimado.

—Tenía planeado que fuera toda la semana... así que puedes caer cuando quieras—Aseguró la chica.

—¿Será grande la fiestecita, entonces?—La castaña prestó interés a las palabras de su amiga.

—Algo así como el 'IA Fest'—Bromeo la chica.

Así siguieron la tarde platicando sobre como Gakupo llevaba más de tres días sin dormir. Nuevamente la historia completa de la fiesta de hacia unas horas. Y algunas de las aventuras de IA y Lily cuando solían salir.

El celular de la rubia sonó, era un mensaje.

Gumi.

—¿Nueva presa?— IA se acercó a Lily para leer el mensaje.

—No, es sólo mi compañera de departamento...—No prestó atención puesto que estaba tecleando para responderle.

—"Compañera de departamento"—Galaco hizo énfasis en sus palabras, para que IA entendiera.

Mientras la rubia estaba bastante ocupada escribiendo, los otros cuatro se miraron entre ellos. Sonrieron. Estaban pensando exactamente lo mismo.


Al bajarse de la motocicleta, la peliverde se despidió de su compañera quien solo en respuesta acelero a toda velocidad levantando la maquinaria en solo su rueda trasera. No perdió la oportunidad de gritar el nombre de la rubia molesta, en respuesta sólo escuchó la risa de esta. El día en que se le cayera el vehiculo encima aprendería.

Suspiro.

Agradeció que los gemelos no tuvieran la manía de vivir en pisos tan altos, puesto que sólo subió las escaleras al segundo piso, giro a la derecha, paso dos puertas y había llegado. Al tocar la puerta, fue Len quien la recibió este sólo traía puesto unos shorts azules, sus lentes de armazón negro y un bolígrafo en su oreja derecha. El chico se hizo a un lado para que pasara y cerrar la puerta tras de si.

—Rin se esta terminando de bañar... acabamos de llegar de la casa de Meiko.—

El chico mientras se acerco a la mesa donde tenía su computador portátil y la maqueta que estaba haciendo junto a su hermana. A comparación de la suya, la de los gemelos era un monstruo. Tenía entendido que el profesor había accedido a que lo hicieran juntos con la condición de que su proyecto fuera bastante grande y excusar el hecho de que eran dos personas.

—¿Tienes las medidas del terreno?— Comentó la peliverde dándole un vistazo mas de cerca a la maqueta.

—Según son diecisiete mil cuatrocientos metros cuadrados.— Comentó el chico fijando su mirada en la computadora para verificar si estaba en lo correcto.

—No eran veintitrés mil?

—Si, pero sólo podemos usar diecisiete.

—Ya...

—Cuánto usaste?

—Veinte.—La chica jalo una silla para sentarse.

—Te tocara hacerla desde cero?

—Si...

—La entrega final del proyecto es para este martes...

—Ya ni me recuerdes... —Talló con frustración su rostro.

—Dile a Lily que te ayude—Por el filo de su computadora, levantó la mirada para la chica, así podía ocultar su sonrisa pícara.

—La última vez que me ayudo casi se queda sin un dedo y tarde mas de una hora curándola.

—Debió ser fatal.

—Fatal convencerla de que no podría seguir ayudándome con su mano así.

El chico estaba por preguntar acerca de anoche, mas su hermana había salido de su habitación totalmente arreglada, preguntó a su hermano si ocupaban algo en especifico para la maqueta, a lo que su hermano sólo comento que algo de cableado para instalar lo eléctrico, entre madera de diferentes grosores, algo de acetato y papel cebolla para los planos. Rin anotó la lista en su celular, mientras la peliverde aprovechaba para hacer lo mismo. Las chicas se despidieron de Len, dejandolo solo en el departamento. Bajaron rápidamente las escaleras para dirigirse al auto que compartía la rubia con su gemelo. No era ni muy grande, pero tampoco muy pequeño. Rin quitó la radio para poner un USB con algo de música hard rock. Se encamino hacia el centro al ritmo de la voz de Gumi cantando algunas canciones que sonaban.

Ambas se bajaron al local para hacer sus compras, no tardaron tanto puesto que para su suerte, este estaba bien surtido por lo que pudieron encontrar todo en un mismo lugar. Regularmente tenían la dificultad que iban mas en la tarde y encontraban el lugar algo saqueado. Gumi quien había hecho amistad con el dueño, este le recomendó que fuera por las mañanas que el flujo de personas era bastante bajo. Y efectivamente había funcionado.

Una vez que terminaron Rin la invitó a tomar un café, la peliverde acepto la oferta, la rubia condujo hasta el drive thru para ordenar. Rin pidió un doble, mientras que Gumi un cappuchino. Había algo de fila, así que para matar el tiempo Rin bajo aún más el volumen del stereo para iniciar platica.

—¿Y?

—¿Y?—La ojiesmeralda miro extrañada a su amiga.

—¿Ya lograste algo con Lily?

—Oh... eso...—Desvió la mirada hacia su ventana.—No tanto.

Rin, Len y Miku eran las únicas tres personas a las que le había dicho en persona sobre su crush con la rubia. De vez en cuando solían darle consejos para con la chica, pero Lily regularmente no solía prestarle atención a esos pequeños detalles. Con frecuencia, Rin y Miku peleaban por ello, puesto que Rin sentía que Lily si se daba cuenta, mas le encantaba hacerse la tonta e interesante, a lo que Miku, que conocía a la mayor desde hacia bastante tiempo, la defendía que toda la vida había sido algo despistada, ¿y por qué no? Algo tonta cuándo se trataba de esos temas. Len por su parte intentaba tener un punto de vista más neutral puesto que no conocía al cien por ciento a Lily como para juzgarla, más a veces si solía admitir que algunas de sus acciones a contra Gumi le eran un poco a propósito.

—Pero si ayer pasaron bastante tiempo juntas, es más, bailaron más que nosotros.

—Pues, la verdad es que todo iba bien, pero llego su ex a molestar...

—¿Cuál de todas? Según Luka estaban todas.

—La de su universidad, Cul, la pelirroja.

—Oh, ¿y qué?

—Nada, sólo que me vi atacada de manera personal así que respondí el fuego.

—¿Y que hizo Lily?

—Seguir bailando.

—...—Aceleró un poco para acortar la distancia hacia el carro frente a ella.—No se cómo puede gustarte esa idiota.

—Es complicado, ¿sabes?

—Eres mujer, ya lo haces aún más complicado, tomando en cuenta que andas detrás de otra mujer complicada, lo cuál lo hace complicado a la tercera potencia.—Bromeó Rin mirando con sarcasmo a su amiga.

—Y el hecho de tener una consejera aún más complicada, lo hace cuatro veces más complicado...—Siguió el juego.

—Tú me elegiste, ahora te aguantas...—Sonrió de manera genuina esta vez. Guardó silencio un momento.—¿Al final qué paso? Después de verte bailar calurosamente con tu amada pandillera, no supe que más, me senté en el sillón y literal. Morí.

Gumi rió ante el comentario de la menor.

—Pues... casi ahorco a Lily por lo que termino olvidándose un momento de Cul, y así termino huyendo. Al final, como quiera se fue a despedir de ella.

—Esa mujer es una estúpida.—Con su dedo índice y pulgar talló sus ojos y el puente de la nariz.—Pero bueno, supongo que la estúpidez de una, complementa la inteligencia de la otra... —Total sarcasmo.

—Eres mala, Rin

La chica volvió a acelerar levemente para alcanzar la ventanilla, tomar sus pedidos y pagar, paso el cappuchino a su amiga, mientras, antes de acelerar nuevamente, dio un sorbo a ese café negro que en ese momento le caía de maravilla.

—¿Te llevo a casa?

—Mhmm—Miró su celular—Lily dijo que le marcara para recogerme...

—Claro, sólo dime ¿dónde mierda va a meter tu material en su estúpida motocicleta?

—Siempre se las arregla, pero, supongo que tienes razón... de igual manera, no estamos tan lejos...

—Ya, venga, te dejo en el depa.

La rubia condujo hacia el departamento de su amiga, mas en el camino, se veían obligadas a pasar por casa de Meiko, por costumbre, voltearon a ver. De entre mas de veinte carros, identificaron una motocicleta negra y amarilla y un auto bastante pequeño color morado.

—¿No son de Lily y Gakupo?

—Sí—Confirmó Gumi.

La chica se dio un poco de reversa para entrar al estacionamiento del edificio, buscó algún lugar vacío para publico general para estacionarse. Gumi aprovecho para avisar a Lily que estaba en casa de Meiko y para sacar los materiales de una vez. Ambas caminaron al elevador, seguido de clickear el número doce para llegar al piso de la castaña. Al abrirse, miraron a una peligris, era Haku, tenía cara de recién levantada por lo que llegaron a la conclución que no las había reconocido por lo mismo, puesto que no había saludado. Las chicas salieron del elevador y caminaron hasta la puerta de Meiko que esta estaba abierta.

Esta vez, entre Gakupo y Meiko habían movido al pobre Kaito del sillón doble, al triple. Galaco se había apoderado del sillón individual, mientras Gakupo y Meiko ocupaban en el que anteriormente Kaito usaba para dormir, IA se encontraba sentada en el piso de piernas cruzadas, mientras Lily apoyaba su cabeza en estas estando boca arriba acostada en el piso.

—Bienvenidas, señoritas, tomen asiento donde puedan. —Ofreció Meiko.—Y cierren la puerta, por favor.

Las recién llegadas hicieron lo que la castaña les dijo. Rin dejo su café en la mesa de centro y se tiro sobre Gakupo y Meiko, la óltima la empujo de encima de ella por puro juego, mientras el chico intentaba mantenerla sobre el sillón. Gumi dejo su compra sobre la mesa, para sentarse en el descansa brazos del sillón individual.

—¿Que no estabas en Italia?—Comentó Rin a IA, una vez que se estabilizo sobre el regazo de el pelimorado y la castaña.

—Otra perdida.—Gakupo rió.

—Primero Yukari que en Inglaterra, después Lily que Francia, y ahora tu que Italia... Estaba en Alemania.

—Oh, ¿y eso que nos honras con tu presencia?—Preguntó curiosa, Rin, era raro que IA se presentara en persona. Tomó su café de la mesa.

—Estaba aburrida, iba hacia casa de Yukari, pero, ya sabes, debes pasar por Meiko para llegar a cualquier lugar, y vi la berenjena de Gakupo estacionada, así que, decidí bajarme un rato.

—Se llama, 'Dancing Samurai'—Corrigió el pelimorado el nombre con el que había bautizado su auto.

—Es una berenjena, Gakupo, admítelo.

—Apoyo la noción...—Asintió Galaco estando de acuerdo.

El chico sólo suspiro.

—¿Y tu hermano?

—¡Mi hermano!—Saltó de su lugar, casi derramando el café.

—Que bueno que son gemelos.

—Típico, se te olvida que tienes hermano en finales—Meiko alzó los hombros.

—Antes de que huyas, ¿qué haces la próxima semana?—IA empujó a Lily quien se sentó normal sobre el piso.

—Morir, supongo.

—Mi casa de playa. El Viernes. A las ocho de la noche. Toda la semana.—Dijo en sentencias claras, Rin las repitió, comprendiéndolas y memorizándolas.

—Le diré a Len que no muera hasta dentro de la otra semana.

—¡Bien!

La rubia se despidió de lejos de todos para salir corriendo. Ya escuchaba a su hermano sermoneándola. Y de pasada, recriminándole que no le compro café.

—Nunca me gusto la playa, honestamente.

—Claro, por que no tienes nada que mostrar, corazón— IA defendió su evento, mirando los pechos de la rubia.

—¡Hey!—Tomó sus pechos para levantarse y alejarse de la peligris fingiendo estar herida.

—Anda Lily, no le puedes quedar mal a la única ex-novia que no te quiere en la cama, nuevamente.—Galaco habló provocando a la chica. Sabía que se exaltaba bastante fácil. Sólo recibió el dedo medio de la rubia en respuesta. IA por su parte asintió.

Gakupo siguió hablando de que haría lo posible por ir, y Meiko ayudaba a IA a generar más ideas para el ahora bautizado 'IA Summer Fest 2015'.

Lily se acerco a Gumi, se inclinó un poco para quedar más a la altura de la chica y ver que estaba tomado. Nadie parecía estar prestando atención al pequeño momento que ambas chicas compartían.

—Cappuchino—Respondió ante las acciones de la rubia.

—Ohhh...

—¿Quieres probar?—Ofreció acercándoselo un poco.

La rubia lo tomó para llevar el vaso de cartón a sus labios, se quedó con el líquido un rato saboreándolo. Demasiado dulce para su gusto. Extendió el café, a lo que Gumi termino dándole otro sorbo.

—Oh Dios, oh Dios—Galaco se levantó de su asiento para huir a la cocina por algo de agua para su resaca. —Acabo de presenciar en primera fila y en alta definición un beso indirecto mutuo. Oh por Dios.—Levantó sus manos para fingir más dramatismo.

Lily tuvo que llevar su mano a su boca para evitar escupir el café. Gumi sólo se encogió de hombros poniéndose bastante roja de vergüenza. Tanto como Gakupo, Meiko e IA rieron tan fuerte, que Kaito se despertó de su profundo sueño mirando confundido la escena.

Una vez que todos se calmaron, Gakupo y Kaito fueron los primeros en despedirse, poco después, IA los siguió, comentó que aun tenía que ir con Yukari a ayudarle en algunas cosas, esta se acerco a Gumi invitándola de manera mas personal a su evento, de Lily sólo se despidió dándole unas pequeñas y leves palmadas en la mejilla. Al final, estas últimas se fueron a su apartamento.


Tap, tap, tap, tap, tap, tap, tap, tap.

Tap.

Tap, tap, tap, tap.

—¿¡Podrías dejar de jugar eso!? ¡Intento estudiar!

—Ahh, no exageres, Luka.

Toc toc.

Malditos sonidos, Luka maldijo su mala suerte, miró a su compañera de departamento que no tenía la televisión a volumen alto... pero esa maldita guitarra de plástico le estaban taladrando los oídos. La pelirosa, algo fastidiada se levantó de su lugar para abrir la puerta.

Un chico alto cabello morado lacio con una estúpida sonrisa en sus labios apareció, recién iba a abrir la boca para saludar. Cerró la puerta.

—¿Quién era?

—Nadie...—Tomó sus libros, su computadora portátil y camino hacia su habitación.

No muy convencida, la chica de cabellos aqua pausó el juego para ir a la puerta, la abrió encontrándose con el mismo chico. Cerró la puerta.

Dos segundos después volvió a abrirla.

—No te creas —Sonrió juguetona.

—Vaya manera de recibir a la gente tienen en este lugar...

—Ya vez—Se hizo a un lado.—¿Pasas?

—Ah, no te preocupes, sólo venia para avisarles que IA volvió de su viaje.

—¿Ya volvió de España?

—Alemania.

—Casi lo mismo.

—Me dijo que te invitara al 'IA Fest' playa toda la próxima semana.

—¡Genial!

—Y, bueno, en realidad era para pasarle unas notas que conseguí en la guardia a Luka.—Le mostró un pequeño USB en forma de katana.

Por arte de magia, la chica de cabello rosa y ojos cobalto apareció arrebatándole la USB.

—Si lo hubieras dicho desde un principio.

—Cómo te lo voy a decir si me cierras la puerta en la cara...

—Detalles—La chica volvió a desaparecer tras la puerta de su habitación.

—Te la encargo... la hoja de la espada brilla cuándo la conectas... —Dijo preocupado por su USB que amaba sobre todas las cosas.

El chico volvió a despedirse de su amiga, sus pendientes del día por fin había terminado. Ahora sólo quería cerrar los ojos, y despertar el domingo a las once de la noche para ponerse a estudiar para el lunes a las dos de la tarde presentar su examen de fin de curso.

Miku se despidió, camino a la sala para apagar la consola y dirigirse sigilosamente a la habitación de Luka, entró seguido de sentarse en la cama a un lado de ella, miró la pantalla del computador, fotos de tejidos ensangrentados y otras cosas que no reconocía.

—Ewwww—

—Tunel carpiano, sigue jugando y te pasara eso.

Miku apoyo su cabeza en el hombro de la mayor, mientras hacia muecas de asco por cada foto que pasaba la pelirosa. Esta última sólo paso su brazo por el hombro de esta, solamente la quitaba para hacer algunas anotaciones en la libreta, seguido de volver a tomar la posición de antes.

—¿Qué haces la próxima semana?

—Descansar, supongo.

—¿Recuerdas a IA?

—¿Ex de nuestra ninfomana favorita?—Bromeó. Recordaba haber escuchado el nombre anteriormente de los labios de Lily.

—Sí.

—¿Cuál de todas?—Sarcasmo.

—La de cabello gris, que sus papás son millonarios.

—Mhmm, si... — Volvió a apuntar en su libreta mientras buscaba alguna referencia en el libro.

—Hará una mega fiesta en la casa de playa de su padre.

—No tengo traje de baño.—Dijo mientras subrrayaba con el lápiz un párrafo.

—Si, me lo imaginé, siempre puedes ponerte un calzón y un bra, al fin de cuentas es lo mismo.

Luka alzó una ceja por el comentario de la menor. Supuso que en cierto modo tenía razón.

—¿Supongo que eso fue un 'ven conmigo'?

—Sí.

—No tengo opción, supongo.

Miku frunció el entrecejo, sonrió de lado y alzo su puño al aire en victoria. Luka sólo sonrió, mas siguió concentrada en los documentos frente a ella.


Lily ayudo a Gumi a bajar de la motocicleta por que no quería que la ayudara con sus cosas. 'Mujeres' pensó la rubia. Ambas subieron por las escaleras, para llegar a su piso. Lily se quedó en la puerta.

—¿Quieres que vaya por hamburguesas?

—¿Quieres hamburguesa?

—Así no cocinas y te dedicas a empezar de ya la maqueta.

—Quier...- —La rubia la interrumpió antes de cerrar la puerta.

—Especial, sin mostaza, poca cebolla, queso y aguacate extra y en lugar de jalapeños, zanahorias. Memorizado.

Gumi sonrió viendo como la puerta se cerraba dejándola sola en el departamento. Camino hasta su habitación donde aprovecho para ponerse ropa mas cómoda, salió para dirigirse a la puerta a su derecha donde la rubia lo había acondicionado para que fuera su mini estudio, ahí tenia todo lo que necesitaba. En la pared frente a ella había un estante con diferentes tipos de materiales, papeles y cajas con marcadores, reglas y escuadras, a un lado de este tenía una mesa de luz de dibujo, en el centro, había una mesa de un metro por un metro de metal donde podía hacer sus maquetas, y finalmente, a un lado de la puerta un viejo y desgastado sillón doble.

Suspiro.

Ahora que lo pensaba, Lily le había dejado las habitaciones más grandes para ella. Sin más, comenzó a sacar unos pequeños planos para sacar las medidas de su maqueta. Tenía el domingo y lunes para terminarla, quizá si se desvelaba y pedía permiso el para faltar a la escuela, acabaría con algo de tiempo para arreglar detalles. Sacó su escalímetro y un lápiz para marcar la tabla y poder cortarla.


Lily por su parte había decidido ir caminando, al fin de cuentas, dentro del pequeño fraccionamiento tenían un área comercial donde podían comprar tanto comida rápida cómo encontrar tienditas con productos básicos. Cruzó la calle pasando por un lado del edificio de departamentos dónde vivía Kotone. Aún recordaba cuándo se escribían mensajes de edificio a edificio con sus libretas, al fin de cuentas, con binoculares alcanzaban a leer a la perfección ya que sólo las separaba la calle. Ya no recordaba la razón por la que habían terminado. De hecho, ahora que se ponía a pensarlo, no recordaba el por qué de todas aquellas rupturas amorosas. Sus relaciones más sanas definitivamente habían sido con Kotone e IA.

Camino hasta un puesto de madera, se acercó a la caja para ordenar el pedido y pagar. El chico que la había atendido al parecer era nuevo, ya que no reconoció su rostro. Tomó una silla de metal de una de las mesas desocupadas y se sentó a esperar mirando hacia el parque que tenía a la izquierda, era bastante largo, puesto que abarcaba las cinco cuadras del fraccionamiento.

Suspiro.

Veía a la gente pasar reconoció varias caras, la mayoría amigos de Meiko, esa mujer conocía a todos los del lugar, incluso, ella era la responsable de que conociera a la gran mayoría de sus ex-parejas. De reojo miró cómo alguien arrastró una silla a un lado de ella.

—Nunca pensé verte con esa cara. —La voz comentó al ver su rostro melancólico.

—Oh... no sabía que prestabas atención a otra cosa que no fuera tu celular.—Ladeó ligeramente su rostro para ver los ojos miel que menos de veinte veces tuvo la oportunidad de observar en más de seis años.

—Sólo cuando puedo oler la idiotez de las personas—Separó ligeramente la vista de la azul de la rubia para mirar nuevamente la pantalla de su teléfono.

—¿Debería sentirme alagada de que levantes la mirada para verme?

—Bastante.—Esta vez no se molestó en observarla.

—Creo que es lo más lindo que me has dicho en años.—Admitió.

—No te acostumbres.

—No lo hago, se que algún día alguien te atropellara por andar mirando el celular.—Cerró los ojos cruzándose de brazos para sonar bastante segura.

—Tus palabras son tan dulces.—No hubo emoción en su voz. Quizá sarcasmo.

—Ventajas de hablar con un músico.

—Cómo sea, ¿qué te trae por acá?—Cerró su celular para prestar atención a la chica a un lado de ella.

—No quiero quitarle tiempo a Gumi, así que decidí que lo mejor fue salir a buscar algo para cenar.—Respondió sin rodeos. Miró el cabello rubio de la chica, lo traía más largo de lo que recordaba.

—¿Y eso?

—Entrega final.

—Eres muy atenta con ella, ¿acaso te gusta?—Preguntó con intriga. A menos no recordaba que ella hiciera ese tipo de favores y mucho menos ser tan amable con alguien que no fuera ella misma.

—¿Tú también?—Suspiro, mientras dirigía su mirada al cielo.

—No es que me importe.—Alzó sus hombros.

—Entonces, ¿supongo que esta bien si no respondo la pregunta?

—Cómo quieras.

Silencio. Esta vez, Lily decidió romper el hielo.

—¿Supiste que IA volvió?

—Si, ¿qué tal su reencuentro?

—Casual.

—¿Casual 'tuvimos sexo ardiente' o casual 'me recibió con una cachetada'?—Esta vez sonó un poco más divertida.

—Yo le vi cara que quería sexo ardiente, pero, mejor opto por la cachetada.—Bromeó.

—Tus bromas son tan absurdas.—Abrió su celular nuevamente.

—Bien que te gustaban.—Metió sus manos a las bolsas de su pantalón.

Neru bufó en respuesta.

—¿Aún vives con Teto?—Intentó sacar algo de conversación.

—¿Desde cuándo te interesa con quién vivo?

—Sólo es curiosidad.—Miro divertida.

—Sí, aún vivo con Teto.

El chico mencionó el nombre de las rubias, sus pedidos estaban completos. Ambas chicas caminaron hacia sus departamentos, quedaban de camino.

—¿Irás la próxima semana?—Miró Neru buscando la mirada de Lily.

—¿Desde cuando te interesa si voy a sus eventos?—Respondió de la misma manera que ella anteriormente.

—Sólo es curiosidad.—Siguió su juego.

—Quizá. Sólo si Gumi se anima.—Esta vez se encontró con los ojos de Neru, ahora podría presumir que los había visto veintidós veces en más de seis años.

Caminaron la cuadra en silencio. Ambas se despidieron cuando Neru cambio de dirección hacia la derecha y meterse en el segundo edificio. Lily por su parte cruzó la calle para llegar al edificio de su departamento. Antes sacó unas monedas para comprar café helado de una de las maquinas que estaban en el lobby de la construcción. Subió las escaleras.

Nuevamente se puso a reflexionar. Ahora que lo pensaba, sólo había andando con la mayoría de sus parejas únicamente para no estar sola. No le gustaba estarlo, se sentía como león enjaulado. Le gustaba llamar la atención, saber que alguien estaba ahí para ella.

Llego a su hogar, cerró la puerta tras de si, para poner la comida en la mesa.

Gumi salió de inmediato al escuchar que su amiga había llegado.

—¡Wow, qué rápido!

—El tipo era nuevo.—Extendió la bebida helada— Supongo que te dará energías para hoy.

—¡Gracias! Justo iba a marcarte para que me compraras una.

Ambas se dispusieron a cenar, esta vez, a comparación del desayuno no comentaron nada, las dos estaban concentradas en la comida. La primera en acabar fue Gumi quien se excusó para seguir trabajando, la rubia por su parte se tomó más tiempo. Una vez que acabo se dedicó a lavar los platos. Era parte de su acuerdo. Gumi cocinaba, Lily lavaba. Con pereza camino hasta su habitación para sacar un cambio de ropa y regresar nuevamente al baño para refrescarse antes de dormir. Después de cepillar su cabello se dirigió hacia el estudio de Gumi tirandose al sillón.

—Un día lo romperás y te clavaras algún pedazo de madera.

—Esta bien, así tendrás más material para tus maquetas—Bromeó.

—Eres pésima.

—Lo sé.

Lily levantó la mirada para observar a la peliverde quien estaba concentrada sacando medidas. Su cabello estaba atado a en pequeña cola a la altura de su nuca, dejando dos mechones rebeldes libres enmarcando su rostro. Traía puesto esos lentes de armazón rojo, que, desde el punto de vista de la rubia la hacia ver más inteligente y sensual de lo que ya era. Sus labios sostenían un lápiz mientras se dedicaba a cortar piezas que le servirían de estructura para su maqueta.

—Hermosa... —Murmuró pensando en voz alta.

—¿Ah?—Gumi dirigió su mirada hacia la rubia.—¿Dijiste algo?

—Ahm... nada... —De una se levantó del sillón, camino hasta el marco de la puerta—Si necesitas algo, no dudes en despertarme, ¿esta bien?

—Gracias. Buenas noches.

Sin más que decir, la rubia camino hasta su habitación perdiéndose de vista para la peliverde quien miró la lata que descansaba en una de las esquinas de la mesa. Sonrió.

La ojiazul opto por tirarse a su cama. ¿Por qué derepente todo ese asunto de sus ex-novias la esta acosando demasiado? ¿Desde cuándo le importaba las razones por la cuál había cortado? Y más importante. ¿De aquí a cuándo veía atractiva a su compañera de departamento? Desde que Gakupo mencionó su punto de vista de cómo vió las cosas, pareció importarle cada vez más.

¿Se estaba enamorando de Gumi?

¿Por qué hasta ahora? Llevaba cerca de cuatro años conociéndola.

Llevó su brazo a la altura de sus ojos, mientras con la otra apretaba su camisa sin mangas a la altura de su corazón.

—No lo hagas...—Murmuró con dificultad apretando la mandíbula.


Capitulo tres, espero sea de su agrado :)

Una disculpa por errores ortográficos y sintaxis raras Dx (mis amigos aún se ríen por cómo digo las cosas y lo redundante que llego a ser).

iloveyugiohGX93: Thank you! I hope you like this third chapter :)