Crepúsculo no me pertenece.
Capitulo 3 "Compañía"
Levanté la mirada y me encontré con Edward, estaba hincado a mi lado mirándome a los ojos. Me sentí nerviosa, y mi corazón se puso extraño, talvez mas rápido, o mas acelerado. Solo sabía que esto no era normal. Me di cuenta que aún no contestaba su pregunta, mordí mi labio y me preparé para hablar, esperaba que mi voz sonara decente al menos.
—Claro.
Le hice un espacio para que se sentará junto a mi. Luego me mostró el celular, mi celular. Abrí mis ojos como platos ¿Acaso había escuchado? No, por favor no.
—Es tuyo ¿No?
—S-Si… gracias.
Me lo entregó haciendo que nuestras manos se tocarán, sentí una extraña descarga eléctrica deslizarse por todo mi cuerpo, fue inevitable estremecerme. Al parecer él también había sentido la descarga, ya que hizo una ligera mueca.
—¿Por qué no estas con los demás? —pregunte mientras hacía girar el celular entre mis dedos. Edward se encogió de hombros.
—No me pareció dejar que estuvieras sola, además hacer deporte no es una de mis prioridades ¿No te molesta que este aquí?
Sonreí. "No me pareció que estuviera sola" estuve a punto de decir "Aww" pero me retuve, eso sería inadecuado.
—No, claro que no, es bueno… es decir, siempre estuve sola en esta hora, es bueno tener compañía.
—Pienso lo mismo —sonrió de una manera muy peculiar, su sonrisa era torcida, me gustaba eso.
—Y… ¿De adonde vienen? —pregunté recargándome con mas soltura en el árbol, quería parecer despreocupada, si él se daba cuenta que no estaba totalmente cómoda pensaría mal.
—De Inglaterra.
—Woah —no pude evitar decir.
—Lo se, es lejos.
—¿Y por qué vinieron?
—Esme, mi madre, estaba cansada de siempre lo mismo y aprovechamos que Carlisle tenía una oferta de trabajo aquí en Phoenix —hablaba con tanta soltura y seguridad, eso me gustaba y lo admiraba. Yo no era así.
—¿Tienen la misma edad? —pregunté luego de quedarme un rato viendo sus verdes ojos.
—¿Emmett, Alice y yo? —asentí— Emmett nos gana por un año, pero esta en nuestro mismo curso ya que cuando tenía catorce años se tomó un año "sabático" quedando así con nosotros.
Eso me sorprendió, que estuviera en el mismo curso era fácil de explicar, es decir algo como: Emmett repitió un curso. Pero ¿Un año sabático? Raro.
—¿Un año sabático? ¿Por qué? —pregunte sonriendo sin poder esconder mi curiosidad, el sonrió de lado.
—En esos tiempos odiaba la escuela, más de lo que ya la odia. Carlisle lo dejo para que así estuviéramos los tres en el mismo grado y lo pudiéramos "controlar", podrá parecer grande pero tiene la mente de un niño de seis años —rió entre dientes y desvió la mirada al igual que lo hice yo.
Mire mis zapatos mientras jugueteaba con el cierre del bolso. Una muralla de cabello tapo mi rostro inconcientemente. De pronto sentí como su mano apartaba el cabello, gire para ver a Edward.
—Estaba estropeando mi vista —susurró con una sonrisa, sus palabras me hicieron sonrojar.
—Entonces… —dije guardando mi celular en el bolso.
—Entonces… —repitió lo que dije con el mismo tono que yo había ocupado. Sonrió— ¿Esta es la última clase?
—Si, verás… en este instituto es muy importante el deporte. Jasper esta en el equipo de Futbol, y Rosalie en atletismo, aunque Jasper prefiere el Atletismo.
—Y tú… —dejo la oración inconclusa cejándome imaginar lo que iba a decir.
—En el grupo de los torpes —complete su oración mientras reía entre dientes, Edward se unió a mis risas.
Nuestras voces juntas me parecieron lindas, melódicas, incluso la de él. Me gustaba.
—Lo más seguro es que mis hermanos se unan a algún equipo. Bella —me llamó y yo lo miré enseguida— en vez de estar aquí sentados dos horas ¿Te parece ir a algún lugar? —note un poco de nerviosismo en su voz.
No era como si tuviera que pensar mucho mi respuesta. Una tonta diría que no y según mis profesores era bastante inteligente.
—Esta bien, déjame enviarle un mensaje a Jasper —saqué mi celular y escribí el mensaje diciendo que me iría antes junto a Edward. Lo envié y cerré el celular. Jasper luego me contestaría—. Vamos —dije mientras intentaba ponerme en pie.
Pero Edward puso ambas manos en mi cintura y me levanto con una facilidad increíble. Me sentí cohibida, pero fue placentero que hiciera eso. Era dificil de explicar.
—Gracias… creo. —agradecí asombrada.
Colgué mi bolso en mi hombro y comenzamos a caminar para salir del instituto. Tener algo de compañía no me haría mal, además así podía aprovechar de hablar más con Edward y conocer más cosas de él. Era un chico misterioso, interesante. Era extraño por qué yo no era de esta manera, los chicos (u otras personas) no solían hacerme comportar así. Incluso mas de alguna vez Rose me había llamado "anti-social" por el hecho que no hablaba con mucha gente además de ellos.
—¿Nos dejarán salir y ya, o debemos mentir y decir que te sientes mal? —pregunto con tono divertido.
—No hay problema, no hay nadie a esta hora en la salida, podemos irnos sin mentir —sonreí y tuve ganas de guiñarle un ojo, pero no lo hice.
Salimos del instituto y nos detuvimos frente a un Volvo plateado. Lindo auto.
—Tú auto… —deduje.
—Si —su "si" sonó bastante orgulloso, al parecer le gustaba mucho su auto— No te molesta ¿No?
—No, pero, ¿Y el mió? —apunte a mi Mercedes.
—Oh… —Edward tomo aire mientras pasaba ambas manos por su cabello. Me parecía… lindo, cuando hacía eso.
—¿En qué se irán tus hermanos? —le pregunté con una sonrisa mientras mordía mi labio inferior.
Ya tenía un plan para que fuéramos en mi auto. Me sentía tan en ventaja.
—Tienes razón… la última vez que Emmett tomo el autobús termino haciendo que se estrellará, aunque no hubo heridos. —ambos reímos.
Imagine lo que dijo Edward de su hermano y reí con fuerza junto a él. Había que ser muy... "ingenioso" para lograr aquello.
—Yo puedo manejar, y les dejas el auto a Emmett y Alice —propuse sonriente.
—Creo que suena justo —accedió finalmente suspirando resignado.
Sonreí y saqué las llaves de mi auto, si bien lo encontraba exagerado… adoraba conducir mi propio auto y ya le estaba tomando cariño a mi Mercedes. Me subí al asiento del piloto mientras Edward al del copiloto.
—Y, ¿Adonde vamos? —pregunté mirandolo mientras encendía el auto.
—¿Dónde quieres ir tú? Recorrí la ciudad cuando llegamos y… no lo se. —sonreí, ya tenía algo en mente.
—¿Te gusta el helado?
Edward soltó una risita.
—¿A quién no?
—Bien dicho —sonreí compartíamos el mismo gusto por los helados al parecer.
Comencé a manejar en dirección hacía la heladería que siempre íbamos Jasper, Rosalie y yo. Edward comenzó a pasar los canales de radio. Suspiró frustrado luego de pasar muchas emisoras, al parecer no había encontrado nada que le gustará.
—A tú lado hay discos —le hice saber.
Dudaba que le gustara la música que yo escuchaba. Pude ver a Edward viendo todos los discos que tenía. Me sentí nerviosa otra vez.
—¿De Debussy a Muse? —rió entre dientes— Tienes un gran gusto musical.
—¿Te gusta?
—Es lo mismo que escucho yo —sonreí. ¿Cuántas cosas mas tendríamos en común?
Edward puso el CD de Muse, Supermasive Black Hole comenzó a sonar.
—Buena elección —dije mientras sonreía.
Cuando llegamos a la heladería, Edward se bajo del auto rápidamente y me abrió la puerta. Que caballero es. Edward levantó la vista para ver la heladería y ahí su rostro cambio, sus ojos estaban abiertos como platos. No pude evitar reír.
Canción que escuche mientras hacía el capitulo: Love is on it's way de los Jonas Brothers
