Disclaimer: Shaman King no me pertenece.
Empezando…
-¡Yoh!- lo llamó, éste volteo a verla como también Tamao, los dos tomados de la mano se acercaron más a ella.
-¿Anna?-preguntó Yoh, mientras que sus miradas se mezclaban.
Sus miradas permanecieron unidas por varios segundos, aunque habían pasado años, presentían que su forma de ser no había cambiado. El tiempo los favoreció con algún atributo físico paro no en su totalidad.
-Se puede saber… ¿que haces aquí?- estas palabras fueron pronunciadas por Kino. La anciana a pesar de que el tiempo ella casi permanecía igual. Su cara lucia enfadada aunque casi no lo estaba, era más bien sorpresa.
-Nos volvemos a ver- dijo Anna, giro su rostro y volteo a verlo, su mirada era fría.
Ese encuentro no era para nada agradable, su madre le había contado cosas horribles de la anciana, aunque no sabia si era verdad, ella la juzgaba como la había recordado.
-¿Qué haces aquí?- las dos frente a frente empezaban una conversación no muy agradable.
-Perdón…pero no estoy conversando con usted- dijo fría y despiadadamente sin quitarle los ojos de encima.
-Insolente-
Una discusión sin muchas palabras comenzaba a desenvolverse, esta parecía una lucha por ganar territorio, aunque muchos no pensaban así. Permanecieron en esa posición, sin moverse por un rato un gélido silencio inundaba la habitación, todos sabían que no debían interrumpir, era solo de ellas dos.
-Por favor, sal ahora mismo- a Kino no le parecía bien la presencia de Anna y menos al lado de Yoh.
-¿Por qué no soy bienvenida?- habló claramente, sabia perfectamente que si se ponía a la altura de la anciana saldría perdiendo, pero tampoco podía rebajarse.
-Luego te busco para hablar, ¡vete ya!-
Las interrogaciones por parte de Anna se hicieron mas grandes, vió hacia su alrededor y vio como la gente ya se había reunido a su alrededor. Las miradas le pesaban, ahora menos que nunca debía rebajarse.
-Abuela, ella se puede quedar-esta vez el que hablo fue Yoh. Trataba de defender Anna pero sin darle la contraria a la anciana.
-Deja de entrometerte Yoh-dijo desde lejos Yohmei.
Yoh miró a su abuelo en señal de protesta, inmediatamente después se acerco a Anna y le puso una mano en el hombro. Esta lo volteo a verlo.
-Esto es entre ella y yo- sentenció, mientras que Yoh sentía un especie de miedo con tal roce.
-¿Estas segura?-después de la pregunta ella afirmó sin pronunciar ni una sola palabra.
Algunos recuerdos eran casi borrosos, pero al estar frente a frente estos eran claros y precisos. Algunos dolorosos como el abandono de sus padres, otros alegres como la amistad que algún día tuvo con Yoh.
-No necesito de tu ayuda- con un desplante, volvió su rostro otra vez hacia Kino-De todos modos, me tengo que ir-
Todas las miradas presentes se posaron en ella, el ambiente se sentía pesado, tal vez para muchos era como una derrota muy clara, pero Anna sabía que se tenía que retirarse apropiadamente antes de que terminara peor.
Dio media vuelta y empezó a caminar hacia Hao, no sin antes darle unas frías palabras de agradecimiento a Yoh, aunque nada más fue la intención de defenderla.
Al llegar hasta donde estaba la mesa cogió su bolsa y se dirigió hasta la puerta. Esta sintió como Hao la seguía y sin ganas de hablarle, siguió caminado hasta la salida.
-Llévame de regreso- ordenó sin dejar de caminar.
-Esta bien-el sabia que tenían sus diferencias pero nunca se hubiera imaginado que sucedería algo así.
El le abrió la puerta del auto y se recargo en el esperando a que ella se acercara.
-Anna…espera- no tenia que voltear para ver a quien pertenecía esa voz, paro secamente con la vista aun en frente.
-¿Qué quieres?- tenía curiosidad por preguntar su extraña relación con Tamao, pero claramente no lo iba a hacer.
-No quiero que te vallas…hablare con mi abuela-Yoh la trataba de convencerla, su voz se marcaba con claridad.
-No quiero…-esta seguía dándole la espalda, y la cara a Hao.
-¿Donde te puedo encontrar?-dicho esto empezó a caminar muy lento.
Ella no sabía lo que quería, tal vez quería seguir viéndolo pero simplemente como un conocido, ya no quería estar cerca de esa familia una vez más.
-Flash Back-
-Prepárate…tus papas han venido por ti-
Kino estaba a solas con la pequeña rubia, los papás de esta se encontraban en la habitación contigua. Pensando tal vez una explicación.
La pequeña en su interior estaba asustada, pero su rostro era calculador. Se acercó más a la anciana hasta estar a solo un metro de ella.
-¿Por qué?-Anna quería una explicación, le dolía tanto que sus padres la abandonaran y ahora volvían por ella como si nunca hubiera pasado nada.
-Tus padres no son lo que crees, no van a desistir hasta que te vallas con ellos-respondió Kino, su voz era dura y su rostro no mostraba ninguna expresión-…Y yo no quiero pleitos-
Anna a tan corta edad ya tenía el orgullo que la caracterizaba, así que no quiso protestar como una niña de escaza edad.
-Tú te iras con ellos eh Yoh seguirá con su vida al lado de su nueva prometida-
Eso le dolió mucho, ella se había encariñado tanto que le iba a ser difícil deshacerse de la idea de no estar junto él. Bajó la mirada y salió de la habitación.
Tenia que resignarse aunque sabía que nunca lo haría.
-Fin del flash Back-
-Que te importa…-dijo fríamente, ella quería saber que había sido de él pero no lo iba a hacer-Además tu prometida, no va a querer que me veas-
Yoh no entendió lo que le había dicho, sabía que no le debería hablar mas ya que estaba consiente de su carácter. Se acercó más a ella y le regalo una sonrisa sin que le importara que no la viera.
-Te voy a encontrar…-dijo viendo como ella se subía al auto, seguido de un saludo de su hermano.
Yoh vio como se iban, los recuerdos lo atacaban, el que mas le dolió fue el de su partida. ¡Se había acostumbrado tanto a ella!
Entró al salón donde todavía se festejaba su compromiso, todos seguían como si nada hubiera pasado, sus amigos le hicieron una señal, él fue hacia ellos y comenzó a responder algunas preguntas.
Al final, cuando todos se fueron él se quedo a solas con Tamao. Se acercó a ella, la abrazo y después de darle un tierno beso salieron del lugar, tomados de las manos.
-Te amo- fue lo que dijo Yoh antes de abandonar el lugar.
Al día siguiente era domingo, Anna no tenía nada más que hacer que descansar. Aunque la semana hubiera estado muy pesada ella no lo iba a hacer, salió pues alrededor del mediodía sin rumbo fijo.
Sus pensamientos no estaban con ella, sino en el pasado, el día anterior dejo muchas dudas por resolver, pero había una que en realidad la hubiera querido contestar. No era algo difícil de adivinar: "los sentimientos de Yoh hacia Tamao".
No era que le gustara todavía como antes, si no que con los pocos años que estuvo con él se había formado una especie de adicción, que con el tiempo no pudo recuperarse de ella y ahora con él cerca…menos.
Caminó por un buen rato, con la esperanza de encontrarse con él algún día.
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Nota: Termine!!...tuve algunas presiones..Pero aquí esta!
Gracias por leer!! (y por ayudarme) XD
