¡Hola! Me aleg… ¡VIERON EL MANGA! ¡OMG! ¡OMG! Un beso Zervis y lo que pasó… ¡OMG! Ahora entiendo por qué Jellal no besó a Erza, lo hizo para protegerle… D: :Okno: Él solo es un princeso. 737)9 Bien, espero les guste el cap, habrá uno más… Es necesario. xD
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. Su dueño y creador es Hiro :MasTeValeQueEnElBesoJerzaNoSucedanDesgracias: Mashima. EwE)9
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
| Tres |
~Decisión~
Él gruñó extasiado al sentir la mano de ella en su endurecido miembro.
Ella continuó acariciándolo por sobre el pantalón y sintió como él aumentaba el movimiento de sus labios en su pecho y como su otra mano se encargaba de masajear de manera experta el otro. Gimió extasiada y él volvió a meter su lengua en su boca mientras bajaba sus manos al cierre de su falda y comenzaba a bajarla con algo de dificultad debido a lo apretaba que le quedaba, pero el peliazul en ningún momento desistió. Cuando la falda cayó lejos al ser retirada el hombre le acarició las piernas con exquisita delicadeza haciendo que la piel de la mujer se erizase completamente, haciéndola acariciar la espalda del hombre con necesidad, recibiendo de él nuevas caricias más íntimas…
Más apasionadas…
La boca del hombre bajó de su boca a su cuello y volvió a chupar con esmero, la pelirroja sentía que él deseaba tatuar cada caricia en su cuerpo y ella no podía evitar sentir que estaba más que dispuesta a dejarse tatuar por completo, cuando él metió un dedo bajo sus bragas y lo introdujo lentamente en su humedad ella se arqueó y gimió más fuerte que antes haciendo que el sacase el dedo y la mirase con los ojos preocupados pero nublados por la lujuria…
― ¿Te lastimé? ―ella negó atontada por el deseo recibiendo la sonrisa más picara que había visto en él― ¿Te gustó? ―ella que no pensó que podía ponerse más roja de lo que ya estaba asintió ante esa ardiente mirada haciendo que la sonrisa de él se ensanchara, metiendo esta vez dos de sus dedos, tan suave y lentamente que la pelirroja podía sentir con precisión cada centímetro que se adentraba en ella, además el hombre no la había dejado de mirar a los ojos mientras lo hacía, no se perdía de ninguna de sus reacciones, por eso estuvo muy seguro cuando encontró un pequeño botón de carne muy especial en ella, cuando lo tocó ella se arqueó más y se mordió un labio para no gritar cuando el comenzó a mover sus dedos circularmente...
Apresándolo, soltándolo, rozándolo…
―No te contengas… ―la regañó divertido con su deliciosa voz ronca y aterciopelada mientras se acercaba a ella y le besaba el cuello, hundiendo su nariz e inhalando el intoxicante aroma de la mujer― o... tendré que castigarte, MI hermosa Erza…
A la pelirroja la respiración se le detuvo al escuchar salir su nombre de manera tan erótica de los labios de ese hombre, su hombre…
Su amado Jellal…
Lo que había pensado que pasaría la noche en que planearon la estrategia de seducción no se acercaba ni en la más mínimo a lo que estaba sintiendo.
No cuando sentía la boca del hombre bajar por su cuerpo…
Ardiente, traviesa y necesitaba.
Lo que sufrió aquel día en el restaurante al ser engañada por sus amigas para que actuase valía la pena.
Más que eso…
…Valía toda su vida…
|***° «*»° ***|
Ese día en que pensó que su vida se le escurría en lágrimas y tres pares de brazos la abrazaban.
― ¿Estará embarazada? ―sonaba el murmullo de uno de los comensales de la mesa cerca de ellas.
―Tal vez el novio la dejó… ―agregó la otra voz.
―Creo que no sabe lo que siente… ―susurró alguien una mesa delante de ellas.
―Posiblemente descubrió que le iba más a las mujeres o de plano a quien amaba no la ama ―contestó un hombre muy emocionado tres mesas más atrás de ellas.
De pronto todo el restaurante murmuraba mientras las veía.
Las lágrimas volvieron a resbalar por los ojos de la pelirroja y los hipidos estremecieron de nuevo su cuerpo, cuando la voz de uno de los camareros tosió para llamar la atención al puño de mujeres abrazadas en esa mesa...
Todo el restaurante miró expectante.
― ¿Le importa? ¡Estamos teniendo un momento aquí! ―la azabache lo fulminó con la mirada― ¡¿Qué nunca ha visto a cuatro mujeres abrazadas y sollozando!?
―No, señorita, es que… ―hablaba nervioso el camarero. Esa mujer parecía irradiar un aura oscura―, los demás clientes se ven distraídos por…
― ¡Ni una mierda! ―y se levantó para enfrentar a los clientes que murmuraban viéndolas con desaprobación― ¿¡Que nunca han visto a cuatro mujeres con el periodo sincronizado!? ―Ultear Milkovich se escuchaba claramente en cada rincón del restaurante― ¡Estamos sensibles, con calambres y nos duelen los pechos! ¡Dejen de vernos y sigan comiendo o se van a enterar de que es lo que sale de mi desgarrado endometrio…!
Todos en el restaurante volvieron a ver incómodos sus platos y continuaron con su vida ―no así con la comida― y ahora con la sabiduría renovada de no fastidiar a una mujer en el día veintiocho.
Y menos a cuatro…
― ¡Ultear! ―La miró roja la pelirosa.
― ¡Ja! ―sonrió victoriosa la azabache― ¡Se lo merecían por metiches!
―Todo esto es por mi culpa… ―se limpió las lágrimas la pelirroja― lo siento…
― ¡No, claro que no! ―la miraba preocupada la pelirosa― Fue culpa nuestra por dejarnos llevar y venir a abrazarte. ¡Lo siento! Pero nos conmoviste por tu buen corazón… No pensábamos que amabas tanto a Jellal ―le sonrió con ternura y la pelirroja se sonrojó al darse cuenta como expuso su verdadero sentir.
―Sí, es verdad. Discúlpanos, Erza. Sí te soy sincera ahora creo que el mártir de Jellal no te merece… ―la azabache se volvió a sentar en su silla y suspiró―, pero donde manda el corazón, la razón sobra…
― ¿D-de qué están hablando? ―las miró con la nariz roja la chica enamorada.
―Lamento todo esto, Er Chan… pero era necesario…
― ¿A qué te refieres Mira? ―miró a su amiga sin entender nada.
―A esto, Er Chan… ―le pasó un sobre con una mirada culpable.
La pelirroja tomó el sobre y sacó el papel doblado que había dentro, inmediatamente reconoció el tipo de papel, era el mismo en el que venían escritas las cartas que le llegaron cada semana a su casa. Abrió el papel y leyó, sus ojos danzaban incrédulas entre línea y línea y su cara enrojecía al ritmo de su desbordado corazón, en especial al llegar a la última línea…
La firma…
―Con esperanzas de poder decirte de frente que soy tuyo… Jellal Fernandes…
Leyó en un susurró incrédulo la pelirroja.
Miró a todas sin saber qué decir y volvió a leer la carta. Al terminar volvió a hacer lo mismo, la cara de incredulidad era aún más visible, volvió a leer la carta e intentó hablar pero se calló y…
Volvió a leer otra vez la carta.
Las otras mujeres se miraban con una sonrisa nerviosa y cómplice.
Ultear llamó al camarero y le pidió un vodka doble, el cual pasó a la pelirroja que seguía en su mundo. Ésta tomó el trago de un sorbo y Ultear pidió una botella entera al camarero.
―Creo que se desconectaron por completo todos los enlaces emocionales de su cerebro, creo que el cambio entre decepción y amor correspondido fue muy brusco… ―nerviosa habló la pelirosa mientras iba a su silla y buscaba su móvil para llamar a Jellal a que las socorriese.
―Er Chan, si no hablas ahora llamaré a una ambulancia. ―habló preocupada la albina.
La azabache le tendió otro trago, pero esta vez le agregó un poco de tabasco ―la botellita entera en realidad― y la pelirroja se lo volvió a tomar. Solo que esta vez comenzó a toser como una descocida al sentir el picante.
― ¡ULTEAR! ―casi le gritaron las otras dos mujeres.
―Situaciones desesperadas, medidas desesperadas… ―elevó los hombros para restarle importancia mientras preparaba otro trago pero le fue arrebatada la botella por la albina que negó con la mirada.
―Creo que mejor llamaré a Jellal, él tal vez…
― ¡NO! Cofcof ¡No.. no lo lla-llames! ―por fin habló con la voz un poco ronca a causa del chile la pelirroja para luego tomarse el vaso de agua que le pasaba la albina.
― ¿Estás mejor, Er Chan?
―S-sí… sí pero… ―se limpió el agua que se le había escurrido de la boca con la servilleta blanca que estaba en la mesa― ¡Qu-qué diablos significa esta carta? ―las miró con los ojos abiertos.
― ¿Aún no has entendido? ―La azabache puso los ojos en blanco mientras le quitaba la botella a la peliblanco y se servía ella un trago― Olviden lo que dije antes, ustedes dos están hechos el uno para el otro… ¡Oh, l´amour! ―se tomó el trago, puso el vaso en la mesa y continuó― Eso ―señaló la carta― son los verdaderos sentimientos del idiota y mártir de Jellal. Él te ama y tiene miedo de decírtelo… Créeme, Meredy y yo hemos vivido su drama en carne propia. ―la mencionada asintió con lo dicho por su amiga.
― No… esto tiene que ser… una broma… él a mí…
― ¡TE AMA! ―respondieron con voz cansada todo ser vivo en el restaurante a coro y cuando la azabache los volvió a ver enojada fingieron no estar pendientes de esa historia de amor.
Todo Fiore disfrutó del nuevo chisme.
Por suerte la gente siempre olvida y equivoca los nombres de los desconocidos al relatar los rumores de turno.
―Lamento haberte engañado… Pero quería que aceptaras de verdad lo que sentías y estuvieses dispuesta a actuar, pelirroja… ―la albina evitó decir el nombre ahora que sabía que todo el restaurante las escuchaba.
En ese momento cuatro copas de vino y cuatro copas de helado llegaron a su mesa.
―Di-disculpe, nosotras no hemos ordenado eso… ―le miró extrañada la pelirosa al mesero.
―Bueno, en realidad el dueño del bar se los envía ―contestó el rubio entregando a cada una la orden―, dijo que… ―habló algo incómodo― "entre mujeres debemos apoyarnos…"
Las cuatro mujeres lo vieron de pies a cabeza, si bien no era muy alto, estaba muy delgado y tenía una cara de rasgos finos no parecía mujer, aunque el nombre…
―Eve Tearm ―leyó la azabache la plaquita con nombre que llevaba en la blanca camisa el chico para luego llevarse una mano a la boca sorprendida― ¡No me digas que tú…! ¡Pero que buen trabajo te hicieron! Dime… ―le miró traviesa― ¿También te pusieron eso? ¿Te funciona?
― ¿Eh? ¿A qué se ref…? ¡NO! ¡Claro que no! ―casi gritó rojo con un tomate al entender que lo estaban creyendo transexual― ¡Yo soy y siempre he sido un hombre! ¡El mensaje como se los dije no era mío, era del dueño! ―señaló con la cabeza a un hombre calvo, regordete, con vestido y maquillado que elevaba la copa de vino hacía ellas.
Las mujeres se volvieron a ver divertidas y levantaron las copas y brindaron a la distancia con Bob, él… más bien la dueña del restaurante que en un par de minutos las terminará invitando a su salón privado para comenzar cierto plan, y…
…Quien se convertiría en una gran amiga de ellas a partir de ese momento…
|***° «*»° ***|
Mientras esa amistad entre féminas se daba, el peliazul se levantaba de su cama a buscar otro pote de helado.
Nunca había sido aficionado a los helados, pero desde que compartió con la pelirroja aquel helado en el parque y ella le confesó su gran debilidad por el helado de fresa, Jellal Fernandes empezó a llenar su congelador con helados por si alguna vez y si por alguna razón, que ni el mismo entendía por qué, podría ocurrir un milagro así en su vida, el de que ella llegase a entrar en su apartamento.
―Pero ella tiene a Simon… ―murmuró ceñudo mientras hundía la cuchara de nuevo en el pote de helado y volvía a comer con un puchero en la cara.
Desde que escuchó lo que dijo la chica llamada Millianna, se sentía terriblemente celoso y de mal humor, por eso a pesar de la insistencia de Ultear y Meredy decidió no acompañarlas a comer, no quería arruinarles la comida con su humor de perros.
No lo merecían.
Ellas dos le habían dicho miles de veces que si no se sinceraba con la pelirroja algún otro se la iba a terminar llevando…
¿Y cómo no?
Erza Scarlet era inteligente, divertida, tenía un corazón de oro y además era la lujuria andante.
Y el admitía con todo su criterio de hombre saludable que la lujuria no pudo haber escogido mejores piernas para andar o mejores pech…
Se atragantó con el helado al pensar en el cuerpo de la mujer.
Suspiró derrotado. No importaba cuanto se lo negase a los demás ni a él mismo, lo que sentía por ella era demasiado grande y jamás podría vivir con eso acumulado en silencio dentro de sí mismo…
Se sentó en su cama mientras seguía viendo la televisión, que, aunque Ultear había acertado lo de comer helado no había acertado en lo que veía en su depresión ―pre y pro― mártir, en realidad Jellal veía un documental sobre las constelaciones.
A él siempre le había gustado la astronomía.
Recordó las veces que se habían quedado juntos hasta tarde cuando salían. Siempre paraban un momento en el recorrido a casa de ella y miraban las estrellas, ella le preguntaba sobre los nombres y él encantado le explicaba, mientras se perdía en los ojos emocionados de ella. Incluso una vez se habían quedado hasta muy noche en el campus de la universidad mirando las luces en el nocturno cielo.
―La Gran Chariot. La constelación de la guía según los astrólogos y navegantes ―sonaba la televisión y de pronto el peliazul le prestó atención recordaba como esa había sido la primera constelación de la que le habló a la pelirroja― ambas, aún siendo ramas tan diferentes de estudio, afirman que está constelación nunca fallará al que busque guía, claro, la astrología no es una ciencia y se refiere al destino de la persona. Un concepto romántico de un grupo de esferas de plasma ardiente a millones de años luz ―espetaba sarcástico la voz del documental al referirse al lado místico de la constelación― los antiguos Etherianos solían pedir guía o señales a ésta constelación durante el séptimo día del mes, los libros de ésta civilización dicen que… ―el peliazul ya no prestaba más atención, solo miró el calendario, justamente ese día era siete. Dejó el helado en la cama, se acercó a la ventana y la abrió, miró hacia el norte donde se perfilaba la constelación, cerró los ojos y pidió una señal…
No sabía qué hacer con lo que sentía.
¿Debía callarlo para no ser una molestia en la relación de la pelirroja con SImon?
¿Debía confesarlo para poder intentar superarlo y no terminar golpeando a cualquiera que Erza alguna vez llegase a escoger como novio… o marido?
― Te invoco Gran Chariot… Dime… ¿Qué debo hacer? ―soltó en un susurró, abrió los ojos y miró al estrellado cielo nocturno y de pronto rió de su locura.
Tal vez no sabía que hacer pero estaba más que seguro de algo…
…El amor nos hace crédulos e idiotas… muy idiotas…
|***° «*»° ***|
Tres… mejor dicho, cuatro mujeres veían expectantes a una pelirroja.
Ya habían vaciado cuatro botellas de vino entre todas y puesto al día al nuevo integrante del equipo de contra ataque de mártires y habían llegado a un acuerdo.
Para hacer que el mártir actuase según lo que realmente sentía y se dejase de peros, la pelirroja debería utilizar todo su arsenal seducción.
Todo.
― ¿Estás decidida? ¿Seducirás a nuestro principito para que se decida?
―Sí, claro que lo estoy… pe-pe-pero… yo no sé cómo se-seducir… ―los miraba sonrojada la mujer.
―Oh, vamos, Erza. Con ese cuerpo que te gastas no es como que tengas que hacer mucho, además, por más correcto que te parezca Jellal en realidad es bastante pervertido, la otra vez lo encontré viendo las fotos de la playa cuando fuiste con Meredy y los de tu curso….
― ¡Con razón me faltan fotos! ―las miró asombrada la pelirosa― ¡La foto de Erza San bronceándose y la foto saliendo del agua con la tabla de surf! ―recordó rápidamente las pérdidas.
― ¡Ahí lo tienes! ―rió la azabache mientras se llevaba la copa de vino a los labios― Ponte de nuevo ese traje de baño amarillo, espéralo en su apartamento y verás cómo se le quita lo mártir… ¡No te preocupes, yo tengo la llave de emergencia! ―le cerró un ojo travieso la mujer.
―Ara, así que es esa clase de personas… Ya no estoy segura de que querer darle en matrimonio a mi Er Chan…
― ¡Oh, vamos! Mira… Tú mejor que nadie sabe que un poco de perversión viene bien, con todo respeto, al profesor Dreyar se le nota que es un animal en la cama ―le sonrió perversa la azabache mientras las demás veían expectantes a la albina.
―Ara… ¿Qué no estábamos hablando de Er Chan? ―preguntó roja la mujer, apurando la copa de vino.
― ¡Ja! ¡Lo ves!
Todas las demás rompieron a reír.
― ¡Ay! Queridas, y sí hacemos algo más… no sé… disimulado… ―habló la nueva amiga Bob.
― ¿A qué se refiere? ―preguntó la pelirosa que se sentía cohibida entre tanta plática sexual.
―Bueno, ya sabes, es fácil enloquecer a un hombre de una sola acción ―se sonrojó al decir eso y las demás volvieron a llenar la copa con más alcohol, si Bob decidía contar alguna anécdota de su vida sexual, era mejor estar bien alcoholizada― pero es mejor irle quitando el control de a poco, y además este mártir en particular creo que sí pierde el control de un solo movimiento después se va a sentir culpable por no intentar controlarse y volveremos al principio…
― ¡Exacto! Eso es lo que pensamos…―dijeron en coro la albina y la azabache.
― ¿En-entonces qu-qué…? ―la pelirroja se sentía demasiado avergonzada por discutir tan libremente con esas mujeres el cómo seducir al amor de su vida.
―Entonces lo que necesitamos es que él pierda el control de a poco... ¡Que se emocione! Y que de pronto se detenga… ¡Que piense que no puede más! Y entonces se contenga… ―hablaba emocionada la señora Bob― ¡Mejor que mi último libro erótico!
― ¡EHHH! ―le miraron todas.
―Oh, sí. Yo escribo libros eróticos… ―se echó viento en la cara con la mano― ¿No los han leído? Son especiales para damas. Mi nombre artístico es Madame Pegasus…
Esta vez fue el turno de la pelirroja de tragarse todo el contenido alcohólico de la copa de un trago.
Madame Pegasus era su autora favorita.
― ¡Haremos lo que usted nos diga, Madame Pegasus Sama! ―con brillos en los ojos las mujeres se sentaron a los pies de la que consideraban la reina de los relatos de romance y erotismo.
―Bueno, mis pequeñas, lo primero es que me muestren una foto del chico a ver si me inspiro.
―Yo no tengo, ¿Y tú Meredy?
―Tampoco, ya sabes que a Jellal no le gusta tomarse fotos. ―contestó con puchero.
― ¿Er Chan? ―Miró maliciosa la albina a su amiga.
―Ya, ya… ―con un suspiro resignado la pelirroja se estiró hasta alcanzar su bolso en el sofá y sacó su móvil en donde buscó en la galería del mismo, para después pasarle su móvil a Madame Pegasus― N-no es una muy bu-buena foto, se la tomé sin que se diera cuenta… ―contestó roja como su cabello.
Esa foto se la había tomado una tarde en que el profesor Gildarts le había pedido acomodar los formularios de nuevos ingresos, había tardado más horas de lo pensado, pero Jellal la había estado esperando en una de las bancas del campus ya que ese día habían quedado de ir al planetario. Cuando ella llegó lo vio acostado en la banca como si ese fuese el lugar más cómodo del mundo, ella no pudo evitar la tentación y había acercado un dedo al tatuaje del chico, delineándolo suavemente, el peliazul había sonreído adormilado y a Erza le había parecido la cosa más adorable del mundo, así que sacó su móvil y sacó la foto, por suerte el flash no fue necesario, la luz del ocaso hizo un excelente trabajo.
Era su foto favorita.
Su fondo de pantalla en la computadora, de hecho…
Al final esa noche terminaron quedándose en el campus, el cielo estaba despejado y las estrellas estaban más hermosas que nunca.
― ¡Que bombón! ―miraba sonrojado la foto Madame Pegasus― Ahora entiendo porque llorabas pensando que te lo habían ganado…
― ¿Así que fotos a escondidas? ―le miraba traviesa la azabache― ¡Ay, Mira! Y tú pensando que mi hijo iba a ser una mala influencia para la tuya.
―Ara, parece que mi hija ha sido corrompida por el vicio sin darme cuenta, al final no son más que una pareja de acosadores pervertidos… ¡Perfectos el uno para el otro!
― ¡Amén! ―respondieron las demás menos la pelirroja que se debatía entre esconderse por la pena o golpearlas a todas por seguir agarrando sus sentimientos de chiste. Al final decidió levantarse y tomar el móvil de las manos de Madame Pegasus que parecía querer pasarse la foto a su propio teléfono.
―La admiro mucho Madame Pegasus, pero… pero ésta foto solo es mía… ―le dijo sonrojada y se volvió a sentar mientras guardaba su móvil nuevamente.
―Y posesiva y celosa… ¡Tan iguales que asustan!
De nuevo rieron a costa de la pelirroja.
― ¡Bueno! ¿Me van a ayudar o qué? ―apretando los puños para no estallar preguntó la mujer.
―Es verdad, para eso estamos chicas ―carraspeó para recomponerse Madame Bob― creo que lo primordial es que parezca algo casual su encuentro, por ejemplo, a la salida del trabajo…
―Jellal trabaja en casa desde su lap top… ―respondió la azabache―, y al local de tatuajes solo va al cierre, ya que el local queda bajo su apartamento.
― ¿Y sí lo busca cuando esté por cerrar? ―preguntó la pelirosa.
―Probablemente evite quedarse a solas con ella, o simplemente salgan a una "Cita De Amigos" a un lugar concurrido ―la albina puso los ojos en blanco mientras daba su observación.
― ¡Mira! ―se avergonzó más la pelirroja.
―Er Chan, ya sabes lo increíblemente ingenua que me has parecido por pensar que él te invitaba a salir solo por amistad ―se llevó el dedo a la mejilla pensativa―, ahora que lo pienso… cuando salí con Laxus a la primera "Cita De Amigos" entre nosotros, terminamos encerrados voluntariamente en su apartamento por tres días ―confesó sonrojada mientras se mordía el labio.
El alcohol y su capacidad de delatar secretos.
― ¡MIRA!
―Ara…
― ¿Hay fotos del tal Laxus? ―preguntó emocionada Madame Pegasus.
―Claro que… ―la albina que había empezado a sacar su móvil de su bolso se detuvo y las miró con una sonrisa y negó.
― ¿No tienes fotos de tu esposo? ―preguntó asombrada la azabache.
―No con ropa… ―terminó risueña la albina.
―Oh… ―suspiró mordiéndose un labio la señora Bob― Mira, ¿No quieres más vino? ―la albina asintió mientras le llenaban la copa.
Ultear se aguantó una carcajada y le cerró un ojo cómplice a Madame Pegasus.
Esas fotos les sonaron muy interesantes…
Erza se tapaba la cara de la pena. Esa conversación cada vez subía más y más de tono.
―Tal vez sí… ―carraspeaba incómoda la pelirosa, la más inocente del grupo― ¿Erza San, usted no querría hacerse un tatuaje?
― ¿Eh? Bueno, nunca lo había pensado…
― ¡Excelente idea, Mer! ―la abrazaba la azabache― Si Erza llega a la hora del cierre pidiendo un tatuaje, estoy segura que aunque él ya no tatúa tanto como antes… ¡Él mismo se ofrecerá a tatuarla! ―abrazaba emocionada y más fuerte a la pequeña pelirosa por su gran idea.
―Ul… cofcof… ¡Me vas a matar!
― ¿Y están seguras que él se ofrecerá? ¿No le dirá que vuelva cuando este otro tatuador? ―preguntó serio la Madame, era hora de planear de verdad.
―No conoces a ese celoso, Madame Pegasus. Jamás permitiría que otro la toque, y mucho menos que la tatué… Estoy segura que piensa que esa piel no debe ser explorada por nadie más que él… ―le cerró un ojo a la pelirroja que no hallaba como controlar sus capilares de tantas veces que había enrojecido ya.
―Y además su máquina de tatuar favorita está en su apartamento ―agregó la pelirosa emocionada.
―Y él no tatúa con otra que no sea esa… ¡Erza lo ves! ¡Qué hombre más fiel es Jel! ―la pelirroja se mordió un labio emocionada por saber eso.
― ¡Esto está cada vez mejor! Y como me cuentan que es medio alma antigua que escribe cartas… ¡Es posible que la termine llevando a su apartamento!
―Es posible, además en la sala tiene la primera silla de tatuar que compró… Probablemente querrá que la "Primera vez" de su amada... ―le cerró un ojo picaro a la pelirroja y luego aclaró― tatuándose… sea especial… ―la azabache se sirvió sonriente más vino y la pelirroja se empinó la botella para poder tragarse ese comentario.
― ¿Y en dónde creen que debe tatuarse Er Chan para hacerlo perder el control?
― ¡El trasero!
― ¡El tobillo!
― ¡Un pecho!
― ¡Los dos pechos!
― ¡La espalda! ―declaró la pelirroja acallando las demás opciones.
― ¿La espalda?
― ¡La espalda!
― ¡Oh, sí la espalda!
― ¡Ya paren la emoción! Solo es una espalda. Además, a excepción del tobillo de la más centrada de todas ―miró con una sonrisa a Meredy―, las otras opciones son muy descaradas… ―se cruzó los brazos frente a su pecho y asintió para sí misma.
―Tienes razón, además la espalda es más erótica ―declaraba emocionado Madame Pegasus mientras movía su trasero en el sillón―, la posición en la que debe sentarse, el momento de quitarse la blusa, el sostén que debe soltarse, la piel expuesta inocente y completamente al tatuador detrás de ti, pasando sus manos lentamente por la suave y tersa piel… ―casi suspiraba extasiado mientras relataba.
Mientras la escritora de libros eróticos relataba, ellas imaginaban a un tatuador diferente en especial, para cada una de ellas…
De pronto…
…Todas empezaron a sentir que algo se escurría de sus narices…
|***° «*»° ***|
Tres días después de la reunión de estrategia, el apartamento de la pelirroja era invadido por otras tres mujeres.
― ¡Lista para la operación "Seduciendo al Mártir" ―habló entusiasmada la azabache al cruzar la puerta y dirigirse a la puerta abierta al fondo que imaginó era la habitación de la pelirroja.
― ¡Buenos días, Erza San! ―saludó apenada la pelirosa por el comportamiento tan liberal de su casi hermana.
― ¡Buenos días, Er Chan! Madame Pegasus no ha podido venir porque está en una reunión con su editor, parece que se le ocurrido una idea para una nueva trilogía erótica. ―le cerró un ojo divertida y se encaminó a donde había ido la azabache.
― ¿Qué hacen aquí? ―la pelirroja miró la hora, apenas eran las ocho de la mañana y ya todas estaban en su casa― No se supone que el local cierra a las seis… ―preguntó mientras entraba en su habitación pero enmudeció al ver como la albina revisaba su armario tirando ropa a la cama y la azabache sostenía en alto una de sus mini bragas.
―Lo siento, Erza San… ―hablaba la pelirosa mientras recogía un poco el tiradero que hacían las otras dos.
―Preparativos, querida… ―habló la azabache― con esta ropa interior tan sexy es posible que Jellal termine antes de empezar… ―se carcajeó la mujer mientras veía la etiqueta― ¡Oh, sí! Nice Body! Es la mejor marca para seducir…
―Y debemos asegurarnos que vayas vestida de la manera apropiada, Er Chan ―la albina le cerró un ojo cómplice a la azabache.
―Ahora ve a desayunar y a bañarte… ¡Tenemos mucho que hacer! ―y emocionada tiró las bragas de la pelirroja al aire.
La pelirroja suspiró resignada. «Serán unas largas horas»
Y lo fueron…
A las cinco salieron del apartamento de ella. Por alguna razón terminaron vistiéndola con una enagua tubo beige y una camisa negra de manga larga y cuello de tortuga que se le apegaba al cuerpo y que tenía un escote arriba del pecho, además le habían rizado un poco las puntas del cabello, por suerte le escogieron zapatos de tacón medio. La verdad se había sorprendido. Pensó que la vestirían muy provocativa pero así parecía que venía del trabajo o de alguna salida formal.
Al llegar al local vieron que él ya estaba allí, pero también estaba con otros dos tatuadores, Erza reconoció a uno como Gray, un chico de primer año al que ella había dado algunas tutorías; quien sonrojado, tatuaba a una chica de pelo celeste en la parte alta de la pierna y Ultear reconoció al otro como Eric, uno de los más antiguos tatuadores del local.
Le dijeron a Erza que pasara casualmente para llamar la atención del peliazul y así lo hizo ésta, pero el peliazul no daba señales de verla. Tal vez estaba pendiente de lo que sucedía en el local.
Media hora después la mujer peliceleste que se tatuaba la pierna salió del lugar algo triste y seguidamente salió el chico llamado Gray que la tatuaba, quien comenzó a caminar sonrojado junto a ella y le puso su chaqueta encima haciendo que la mujer cambiará a una sonrisa su semblante.
Momento que aprovechó la pelirroja para pasar de nuevo, pero en esta ocasión el peliazul hablaba divertido con el tal Eric, conversación que se alargaba demasiado, Erza ya había pasado tres veces más y no parecían a punto de terminar, las otras mujeres observaban todo desesperadas desde su escondite, por suerte para ella, Ultear, perteneciente al área criminalista de la policía contaba con contactos muy útiles, así que llamando a Hibiki; uno de los encargados de informática de la policía, pudo obtener el número del móvil del llamado Eric y lo llamó:
―Eric, escucha en silencio y solo asiente, soy Ultear la madre de Jellal ―la albina contuvo una risita y la pelirosa negó con la cabeza― sal ahora mismo del local o te juro que te arrancó tu preciada culebra. ―la mujer escuchó claramente como el hombre tragaba grueso y asintió. En menos de un minuto salía nervioso por la puerta―. ¡Listo! ―sonrió victoriosa.
―Excelente movimiento, Ultear San. ―sonrió con aprobación la albina, recibiendo a cambió una sonrisa de la mujer.
― ¿Por qué Erza San no entra? ―preguntó la pelirosa viendo su reloj. ―Ya son las seis, Jellal debe de estar por cerrar, y él cierra por dentro, ya que pude acceder a su apartamento desde ahí. ¡No la verá!
Las tres miraron nerviosas a la pelirroja que no se decidía a pasar de nuevo.
Y es que ella estaba asustada.
De pronto le cayó todo encima, esta era casi que una oportunidad única «¿Y sí sale todo mal» se mordió el labio nerviosa. «¿Y sí me rechaza» Estuvo a punto de irse corriendo pero su móvil sonó, lo atendió:
― ¿Qué piensas que haces. Er Chan? ¡Llevas media hora allí y Jellal San debe de estar por cerrar.
―Mira yo… no sé…
― Escúchame bien, Erza Scarlet ―las dos mujeres junto a ella y la que escuchaba vía teléfono se estremecieron de miedo al escuchar el tono de la albina―, ¡No te vas a acobardar ahora! ¡Tú no eres así! ¡Recuerda quien eres! Es lo que quieres, debes ser fiel a tu persona… Si no actúas no obtienes…¡Lo que te dijiste a ti misma al dejar Rosemary para venir a estudiar lo que de verdad querías!¡Fue lo que me dijiste a mí para que no dejara a Laxus!―estaba por colgar el teléfono pero agregó― ¡Y si no entras a ese local te golpearé como nunca antes! ―y ahora sí colgó el teléfono.
Nadie rió. Todas temían la verdad detrás esas palabras.
― ¡Me a-amenazó! ―miraba atónita el teléfono y de pronto rió― ¡Jajajaja! Me lo merecía… ―apagó el teléfono y lo echó en su bolso. Se acercó a la ventana del local una vez más, fingiendo ver los precios, pero en realidad buscaba con la mirada al peliazul, no lo pudo ver pero sentía que alguien la observaba.
De pronto recordó lo que sintió cuando pensó que lo había perdido…
Metida en esos tristes recuerdos, sintió un mechón de su cabello resbalar lentamente de su hombro hasta el escote en su pecho causándole deliciosas cosquillas. Imaginó que así sería sentir los dedos de él al acariciarla.
«Es lo que quiero… Debo ser fiel a mi persona… Si no actúas no obtienes»
Se mordió un labio y entró decidida al local.
Golpeó el escritorio y declaró.
― ¡Quiero un tatuaje! ―se sintió tonta al instante y lo escuchó responderle sarcástico.
Algo que adoraba de él.
Aunque generalmente era amable y dulce con ella Jellal Fernandes tenía un lado burlón y sarcástico adorable que le agregaba un picante desquiciante a su personalidad.
Lo miró frente a ella mientras se levantaba cuan alto y apuesto era y se mordió un labio nerviosa y sonrojada, vaqueros azules desgastados, una camisa negra de cuello alto que le dejaba los ejercitados brazos expuestos y su precioso cabello azul despeinado tan naturalmente, como si acabase de tener la mejor sesión de sexo de su vida…
Como pudo haber pensado alguna vez dejarlo ir y cedérselo a otra.
Sonrió picara mientras lo miraba a los ojos deseosa y haciéndolo sonrojar.
Ella era Erza Scarlet, luchaba siempre por lo que quería, y no se iba a rendir en esa batalla por la conquista completa del corazón, alma y cuerpo de Jellal sin dar batalla…
…Una muy exquisita batalla…
¿Reviews?
:D Sus reviews hacen que la historia no termine pausada D:
Rincón De La Escritora:
¡No saben lo que me divertí haciendo este cap! xDD Y sí, al final serán cuatro caps… Les dije que no estaba segura. xDD Pero, lo necesario es necesario.
Espero les guste el cap y esperen el siguiente donde todo el lemon ya vendrá completo. ¡Jajaja! xD ¡Soy un poco maligna! EwE
Por cierto, subí dos nuevas historias "Baby & Me" Un GaLe con Jerza y "Heterochromia Iridum" un Jerza. Ojalá les puedan dar una oportunidad. QwQ)9
"Dulce Destino" lo actualizaré también ésta semana.
Por cierto, han escuchado la canción "La Leyenda Del Hada Y El Mago" de Rata Blanca. Es perfecta para el Zervis. Tal vez Mashi se inspiró en ella. (?) D:
¡Gracias por su apoyo! nwn7
Agradecimientos.
Sonye San: Somos iguales, ambas leemos de madrugada. XD
Lo sé, lo sé… soy malvada… ¡Jojojo! A,A Claro que es un princesa, por suerte en esta historia hay varios dispuestas a rescatarlo de su torre. xDDD
¿El plan funcionando? Pues… obvio… xDDD Tremendas pervertidoras y sus consejos. xD
Gracias por el apoyo. ¡Te amodoro! O3O)b
Jellal-BK201: ¡Yey! Alguien más que aprueba mi misión. Esperemos ver que pasa en este arco con Erza y Jellal, y si no pasa nada… ¡Pues matamos a Mashima! :okno: Espero te guste el cap. ¡Gracias por comentar! QwQ)9
Liv-Scarlett: ¡De nada! Las jerzadoradoras debemos felicitarnos. xD ¡Aww! Que linda… +se sonroja+ o/w/o
¡Jajaja! Les pasó a varios, pensaron que no era el cap correcto. Pero… era parte de mi plan. (¿) xD Mira y Ultear son un amor, la verdad me encantó ponerlas juntas, y me encantará cuando Ul aparezca en Mi Maid. xDD
Pobre Simon, es el encargado de unir el ship y el nada que recibe a cambio. xDD No sabes lo que he disfrutado escribiendo las partes de Ul, ¡Jajaja! La verdad yo me llevaría muy bien con ella. EwE
Jellal es tan hermoso… ¡AY! No sé… ¡Lo amo! Pero no los venden en ningún lado… QwQ)8 Y sí, es un acosador, siempre aparece en el momento que Erza más lo necesita… ¡La ve entre las sombras! ¡lo sé! xD
Bueno, este no fue el último, ya sospechaba que serían tres o cuatro y bueno… ¡Habrá uno más! D:
¡Gracias de acá hasta Édolas por emocionarte con estas historias locas, significa demasiado! TToTT)b
PD: ¡Y yo encantada de leerlo! ¡Me has hecho muy feliz! QwQ
DanaLoves Ohana: Me pasó lo mismo… ¡Oh, Mashi no juegues con mis sentimientos! U,U
Es divertido adaptar cosas del manga, como que le da más aire de FT. Algo que me preocupa por ser AU. D: Jellal es un amor… o3o ¡necesito uno! xD
Ni que lo digas, mirá que ella dando a luz y el tomando fotos… xDD
Pues acá hay más y habrá uno más… Calculé mal.. ¡Jaja! xDD
¡Gracias infinitas! NwN7
Artemisa Neko-Chan: Y sigo siendo malvada… xDDD Pero ahora con la M y la A en mayúscula (¿) xD
Los é, esos pobres se enredan solos, por suerte hay gente dispuesta a cortar con tijera esos nudos. xDD Laxus sabe lo que puede pasarle de dar un mal paso, pero el ama demasiado a MIra como para hacerlo. X3
Gracias por el apoyo. ¡Espero no me mates! xDD
IBLWE: Entre clase y clase ¡Rulea! xD
Me encanta usar las referencias del manga, me hace sentir que le doy más alma de FT. X3 Y lo de casa-sexo-menteras va para el siguiente y último cap. xD
También me dio mucha pena la parte de Ul. U,U
Y sí, Ezra y Jellal son las reinas del drama. Aunque más Jellal (¿) xDDDD
Gracias por avisarme, los corregí velozmente. D: ¡Jajaja!
Espero no me mates por el lemon. xD
¡Gracias por ser tan genial! N3N /
AmeliaCipri: ¡Casi me quedó sin el review de fangirleo intenso! DDD: ¡Oh no! ¡NO!
Ah, pues ya ves, los quise poner candentes a los muchachos. EwE Esas mujeres juntas son un peligro. Con ellas como equipo lograríamos todos nuestros ships. xDDD ¡Yo ruego en cada cap por el Jerza! ¡Solo imaginar que no suceda me da depresión! +se tira al piso a llorar+
OMG! Si vos escribes te juro que me tendrás de fangirl en primera fila! ¡OMG OMG! *w*)8
Cada vez que alguien suspira al leer lo que escribo se me viene una nueva idea a la mente para llenar al mundo de Jerza… :Okno: Pero me emociona saber eso. xDD
Yo confió en que Jellal se perdoné a si mismo y se una al Gremio, aún recuerdo cuando Mavis dijo que él tenía el mismo corazón de todos los que pertenecían a FT. ¡Ay! ¡Se emociona! ¡JERZA MASHIMA JERZA! E,Ë)9
Ya ves, se unió alguien más a las mujeres… xDD
¡Cómo siempre! Demasiadas y extraordinarias gracias por leer… Te mando muchos sueños Jerza… o3o7
Anmona Annima: ¡Jajaja! Eso les pasó a varios. Mi plan fue un éxito. (¿) EwE
Me encantó eso del destino tiene cara de una bruja y un demonio. xDDD Ur es tan malvada que la amo. xDDD Es tan genial…
Pues estos chicos son dramáticos pero tenemos personas dispuestas a abofetearlos con la realidad. ¡La hermosa y shipper realidad! EwE
OMG! Entendiste perfecto por qué esa canción… *w* OMG! No sabes lo que me emocione. X3
¡Muchas gracias a vos por leer! ¡Muchas, muchas gracias! Saludos. O3O
Yuki The Infernal Dragon: ¡Castigo! EwE :Okno: xDD Te has dado cuenta y has rectificado el mal, no te auto castigues como Jellal (¿) D: Sï, soy malvada… A,A Pero te digo, no es vodka barato (¿) xDD Gracias por leer… y buenooo… eso de esperar el lemon… este… como me explico… Ah sí ¡Es tu castigo! EwE xDDDD
Neylare: Los amigos son demasiados necesarios en la vida, en especial si eres mártir o muy densa. xDD
Verdad… ¡Dan muchas ganas de hacer eso! ¡Lo haré algún día! EwE)9
Gracias mil por leer… QwQ7
Itachi Akihiko: ¡Soy muy malvada! ¡Jojojo! EwE)9 Una alianza que creció en este cap. xDD Vodka y helado para todos… ¡Pero para celebrar! xDD
El tatuaje de Erza… Eres la primera en preguntarlo… ¿Qué crees que sea? ¡Jo! A,A
¡Gracias por leer! ¡Demasiadas gracias por el apoyo!
Chicos Del Inbox: Miles de gracias. Los amodoro. O3O
Espero les gustase el cap.
Fav. Follows. Lectores timidos.
Gracias.
¡Adieu!
.o.7
