Reviews:

-horakthybaraq: me alegra que te haya gustado tanto la trama en general como la pelea en particular :D. Pensé en unir a Aikon a Fairy Tail, Blue Pegasus, Oracion Seis, etc., pero ninguno terminaba de convencerme, así que me inventé un gremio. Lo típico.

Leyenda:

"Hablar"

'Pensar'

Advertencia - Cambio del espacio/tiempo

"Comunicación telepática"


Capítulo 2

'¿Dónde se ha metido? Hace ya seis días desde que salió a por Mystogan. No debería tener tantos problemas para encontrarlo…'- pensaba Vlad, sentado en su despacho, incapaz de atender el papeleo. 'Sabía que esto era mala idea, es que lo sabía'- se lamentaba, dándose cuenta de que lo más probable era que Aikon hubiese sido capturado.

"¡Maestro!"- exclamó uno de los miembros de Armageddon, entrando de golpe.

"¿Qué pasa ahora?"- exasperado.

"¡Blood ha llegado malherido!"- realmente preocupado.

"¿Dónde está?"- levantándose al instante de su sitio.

"Lo hemos llevado a la enfermería, pero parece que se va a desmayar en cualquier momento e insiste en hablar con usted. Si quiere hablar con él, debe ir inmediatamente"- recuperando el aliento después del sprint. Antes de que pudiera decir o siquiera pensar algo más, se dio cuenta de que su Maestro ya no estaba en la habitación.

Enfermería de Armageddon

"Por lo menos dinos qué es lo que te causó las heridas"- pidió una de las enfermeras.

"Ya *jadeo* os lo he dicho. No pienso hablar con n-nadie antes que con Vlad"- respondió el herido y casi desnudo Saiyan, que era el único en el gremio que llamaba a Vlad por su nombre. Entre todos, habían logrado convencerlo de tumbarse en una cama, pero no conseguían sacarle nada de información acerca de la batalla que lo dejó en ese estado.

"Pues habla, entonces"- dijo el Maestro, apareciendo de la nada.

"Misión… cumplida"- logró murmurar antes de desmayarse en la cama.

Se hizo el silencio en la sala hasta que un miembro encontró el valor para preguntar la duda que todos tenían. "¿A qué clase de misión lo ha mandado?"

Seis días después

Habían sido unos días relativamente tranquilos en Armageddon. Las pocas misiones que se habían llevado a cabo eran facilitas y cerca de casa ya que, con Aikon indispuesto, nadie quería arriesgarse a enfurecer a un gremio oficial. Lo bueno era que, según los médicos, hoy sería el día en que su mago clase S podría volver a la acción. Nada de misiones difíciles o largas, claro. Podrían pasar meses hasta que se recuperase completamente… o no.

"¡Ya estoy listo para la acción!"- gritó el sonriente Aikon entrando al vestíbulo. Al no escuchar respuesta, alzó la vista y se encontró con que prácticamente todo el gremio estaba reunido alrededor de la misma mesa. "¿Chicos? ¿Me habéis oído?"- acercándose. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, empezó a escuchar murmullos que procedían del grupo.

"No me lo puedo creer…"

"Sabía que era increíble, pero esto…"

"Menudo monstruo"

"Para monstruosa, la bronca que le va a echar el Maestro en cuanto lea esto"

"¿De qué habláis?"- preguntó el pelinegro, intentando ver lo que los tenía tan ocupados.

Al escuchar por fin al Saiyan, toda la sala enmudeció de golpe. Miraban a Aikon con una mezcla de confusión, sorpresa y… ¿lástima?

"¡AIKON, A MI DESPACHO! ¡YA!"- se oyó la furiosa voz del Maestro Vlad por toda la torre.

"Esto… ¿hay algo que debería saber?"- algo nervioso.

Algunos miembros parecían intentar decir algo, pero sin encontrar las palabras. "Seguramente estés a punto de descubrirlo"- dijo al final uno de los más nuevos. "Además, no creo que sea buena idea hacer esperar al Maestro en este momento"

"¡AIKOOOOON!"

Despacho de Vlad

Aikon asomó la cabeza tímidamente por la puerta del despacho. "¿Querías verme?"

"¡Pasa y cierra!"- furioso.

"¡Sí!"- obedeciendo al instante.

"¿Se puede saber qué es esto?"- poniendo una revista encima de la mesa. Intentó no gritar por primera vez, sabiendo con casi toda seguridad que el resto de miembros del gremio estaban al otro lado de la puerta intentando escuchar.

Aikon necesitó tan sólo un par de segundos para reconocer su revista favorita. "Es el Sorcerer Weekly"- cogiéndola, aparentemente olvidando la furia de su Maestro, al que se le marcó una venita en la frente. "¿Ya es miércoles? Pues sí que he dormido…"- echando cuentas de los días que había estado en cama, aún sin fijarse en la portada. Esto provocó otra venita en la frente de Vlad. "Me pregunto quién está en la portada. Espero que digan algo de Erza…"

"¡Mira la maldita portada de una vez!"- rugió, asustando a Aikon. Preguntándose qué era lo que preocupaba al hombre frente a él, dirigió su vista a la portada, y…

"¡Soy yo!"- exclamó. En la portada aparecía Mystogan en un extremo y él en el otro, y reflejaba el momento exacto en el que el mago de Fairy Tail estaba siendo abrasado por el Cañón Atómico. En letras grandes, ponía "Batalla en Hargeon", y debajo, más pequeño, "Mago clase S de Fairy Tail es derrotado por mago oscuro". Por si fuera poco, en la esquina inferior derecha había un pequeño recuadro que decía así: "Descubre más sobre Blood, el mago más poderoso del gremio oscuro Armageddon"

"¿Sabes qué significa esto?"- preguntó Vlad, viendo la expresión seria y cabizbaja de Aikon.

"Sí… yo…"- agachando aún más la cabeza. "¡Soy la portada del Sorcerer Weekly!"- saltando de alegría por toda la habitación.

Ese fue el momento exacto en el que Vlad llegó a una firme conclusión. 'Este crío es tonto'- dándose una palmada en la cara. "¡Aikon, céntrate! ¡Esto no es bueno!"

"¿Por qué no? ¡Es genial!"- sentándose con un puchero. Siempre que se divertía, aparecía el Maestro para decirle que estaba mal.

"Lo primero… ¿¡cómo se te ocurre enfrentarte a Mystogan en medio de una ciudad!?"

"Oye, pues donde lo pillé"- manteniendo el puchero.

"Y me tengo que creer que un mago de un gremio oficial no te ofreció llevar la batalla a otra parte, ¿no?"- con un tic en el ojo.

"Mm… no, no me suena"- mintió, mirando para otro lado.

"Mentiroso…"- rodeándose de un aura oscura. "Incluso si eso fuese así… yo te prohibí terminantemente usar cierto ataque que es básicamente un atentado contra tu salud…"

"¡No hables así de mi obra maestra!"

"¡Tu obra maestra destroza poco a poco tu corazón cada vez que la usas!"- silenciándolo.

"… d-da igual. El Cañón Atómico e-es el ataque que acabará con Freezer"- murmuró, cabizbajo.

"Ya estoy harto de tus mierdas, Aikon"- serio. "Si quieres morir en un combate buscando una venganza que no te devolverá lo que sea que te quitara ese tal Freezer, me parece bien; pero hasta entonces le debes lealtad a Armageddon"

"Me hice un tatuaje con el símbolo del gremio que me ocupa casi toda la espalda. ¿Te parece poco?"- sin levantar la mirada.

"¿¡De qué sirve tatuarte el puto símbolo si luego utilizas ataques suicidas en combates que no los requieren!? ¡Eres el único mago clase S de Armageddon! ¡Todos los miembros cuentan con que tú siempre estarás ahí para solucionar la situación si algo sale mal! ¡Ellos confían en ti, y mientras, tú te dedicas a lanzar una y otra vez ese condenado ataque y a soñar despierto con la zorra de Erza! ¿¡Es que ellos no significan nada para-!?"- explotó, pero se vio interrumpido cuando su propio subordinado pasó la mano por encima de la mesa y la apretó alrededor de su cuello, dejándolo tan sorprendido que no pudo ni reaccionar a pesar de ser mucho más fuerte que él. Durante sus dos años en Armageddon, había tenido muchas discusiones con Aikon, más o menos serias, pero el joven jamás le había puesto la mano encima.

"No me importa que me insultes… que desprestigies el ataque más poderoso que he diseñado… ni siquiera que dudes de mi lealtad al gremio. Soy capaz de aguantar todo eso con la cabeza gacha, y a los pocos días podemos echarnos unas risas recordándolo"- empezó, con tono serio. "Pero lo que no estoy dispuesto a permitirte es que le faltes al respeto a Erza"- mirándolo directamente a los ojos, haciendo que Vlad sintiera de nuevo algo que creía que había dejado atrás, que no es otra cosa que miedo. "¡No dejaré que insultes a la persona que me salvó la vida!"- lanzándolo fuertemente contra la librería del fondo. Lo peor, o por lo menos lo más extraño, fue que durante décimas de segundo… el pelo de Aikon pareció volverse rubio, y un destello verde esmeralda cruzó sus ojos rojos.

'¿Q-Qué coño ha sido eso?'- fue todo lo que pudo procesar el cerebro del mayor.

"Ahora pienso ir a una misión. Cuando vuelva, tú y yo fingiremos que esta reunión ha ido como lo habría hecho si no hubieras insultado a Erza"- afirmó. No se lo estaba pidiendo, simplemente le estaba informando… y, visto lo visto, Vlad no tenía ningún problema con eso. Y así, sin más, el Maestro de Armageddon observó cómo su único mago clase S partía de nuevo, sin ni siquiera estar totalmente recuperado.

'… si no puedo garantizar su lealtad al gremio… debo tomar medidas'- pensó, comenzando a planear.

Dos días después

Era una noche de luna llena y Aikon estaba empezando su regreso a la torre. No le hizo ninguna gracia que los médicos no le permitiesen coger una misión clase S, pero podía hacer más bien poco al respecto, así que se conformó con una normalita. Por si las moscas, había llevado una pequeña mochila en la que iban medicinas, agua, comida y el último ejemplar del Sorcerer. Tardó más en llegar al lugar de la misión que en completarla, y eso nos lleva a la situación actual. 'Tsk, ¿quién se cree Vlad para hablar así de Erza? Peor aún, ¿quién querría hablar así de ella? Es… es… perfecta'- pensaba Aikon con una sonrisa, recordando los buenos momentos vividos con su amiga pelirroja, que eran muchos para el tiempo que estuvieron juntos. 'Ahora que lo pienso, lo más seguro es que me haya visto en el Sorcerer, ¿no?'- deteniéndose. 'Eso puede ser un problema… pensaba decirle que pertenezco a un gremio oscuro un par de semanas después de volver a juntarnos. Si se entera por una revista, a lo mejor no me deja explicarle que la diferencia entre Armageddon y los gremios oficiales es mínima'- preocupado. 'Ahora que lo pienso…'- recordando el momento en el que obligó a uno de los miembros del gremio a leerle el artículo antes de salir a la misión. El idioma Saiyan y el humano se parecían al hablarlo, pero absolutamente nada al escribirlo, y nadie se había molestado en enseñarle a leer; así que tenía que hacer que alguien se lo leyese cada miércoles. En todos estos años, sólo había aprendido a leer cosas muy básicas, así que con los títulos no solía tener problemas, pero los artículos en sí eran otra historia. No es difícil adivinar quién fue la que le enseñó lo poco que sabe, y ese es sólo uno de los motivos por los que, además de apreciar a Erza, la admira como ejemplo a seguir.

Flashback

"Hace apenas unos días, la ciudad costera de Hargeon fue testigo de un combate entre dos poderosos magos clase S: Mystogan de Fairy Tail contra Blood de Armageddon. A continuación, haré una crónica acerca de dicha batalla, y en las siguientes páginas me dedicaré a plasmar en papel toda la información que he logrado reunir sobre el mago victorioso, que no es otro que Blood. Sin embargo, lamento informaros de que llegué un par de minutos tarde, así que no puedo decir exactamente qué es lo que propició el intercambio de golpes entre estos increíbles-"- fue todo lo que leyó el narrador obligado antes de ser interrumpido por Aikon.

"Sáltate eso. ¿Para qué quiero que leas sobre una batalla en la que yo mismo he participado?"

"Como gustes"- pasando la página.

Lo primero que encontraron fue que el artículo estaba escrito a doble página sobre una fotografía en la que aparecía Aikon en el aire sosteniendo la gigantesca Supernova sobre una sola mano. 'Este fotógrafo sí que sabe'- admirando como el ángulo contrapicado realzaba el poder y la belleza de su técnica.

"Se sabe más bien poco acerca de este poderoso mago, aparte de que es el principal y casi único responsable del brutal crecimiento que ha experimentado el gremio oscuro llamado Armageddon y que, obviamente, Blood no es más que un apodo. Asimismo, es su único mago clase S conocido, y lleva el símbolo del gremio tatuado en la espalda. Su posesión más conocida es un colgante plateado que parece contener una imagen, y que puede que sea muy preciado para él, ya que muchos de sus clientes (que han querido permanecer en el anonimato) afirman haberlo visto mirándolo con cariño. Sus características físicas, como podéis ver en las fotos, son realmente únicas: ojos del tono más intenso de rojo que encontraréis, musculatura definida, cola de mono, e incluso su pelo parece ser más negro y brillante de lo humanamente posible. Todo junto da lugar al cuerpo de Blood, y ya es trabajo de nuestras queridas lectoras decidir si esta exótica combinación queda bien o no.

Hablemos ahora de su personalidad. A pesar de no ser precisamente un santo, está lejos de ser un monstruo sin piedad, e incluso hay testigos que afirman que siempre detiene su ataque cuando su rival no puede seguir combatiendo (yo mismo soy uno de esos testigos, y os aseguro que si Blood hubiese querido, Mystogan no habría salido vivo de su choque). Durante los dos años en los que sabemos de su existencia, Blood no ha llevado a cabo ninguna misión de asesinato. ¿Palizas brutales? Sí. ¿Robos con agresión? Sí. ¿Vandalismo? Desde luego que sí. ¿Asesinatos? Ni uno solo. Cabe mencionar que corren rumores de que a su llegada al gremio, prohibió terminantemente los asesinatos, ya sean buscados o accidentales. Los adjetivos que se pueden usar para describirlo forman una larga lista: lanzado, compasivo, malvado, bueno, agresivo, audaz… fuerte, sobre todo fuerte. Para acabar, y esto es algo que me llamó mucho la atención, cuando se disponía a lanzar el brutal ataque conocido como Supernova (cuya foto sirve de fondo para este artículo); Mystogan lo convenció de detenerlo voluntariamente al decirle que, de lanzarlo y causar graves daños a la infraestructura de la ciudad… Erza lo odiaría. Han leído bien: Blood renunció a lanzar la brutal técnica que seguramente habría dejado el combate visto para sentencia al enterarse de que Titania no aprobaría ese comportamiento. No he podido encontrar más información al respecto, pero ¿es posible que Blood y Titania se conozcan en persona? Y, de ser así, ¿son amigos… o algo más?

En cualquier caso, sí que os puedo prometer algo: a partir de hoy, seguiré de cerca a este peculiar mago. Les ha hablado Jason. Corto y cierro"

Fin del slashback

'Bueno… me dejó bien… más o menos'- sacando la revista y echando un vistazo a las múltiples y buenas fotos que sacó ese tal Jason durante el combate. 'Aunque no entiendo qué quiso decir con eso de amigos o algo más'- pensó, valorando el artículo en su totalidad. 'Espero que Erza no se lo tome mal'. Sin embargo, su preocupación sobre la opinión de la maga de Fairy Tail se vio cortada de raíz cuando un rugido inhumano en una ciudad cercana provocó un ligero temblor de tierra y causó que se le cayera la revista… justo en un charco.

'…'- mirando boquiabierto la estropeada publicación del Sorcerer. '…'- levantando la vista lentamente y dirigiendo su mirada hacia el lugar de la explosión. 'No sé quién o qué ha provocado esa explosión… solo sé que se ha cargado el ejemplar del Sorcerer en el que yo era portada… y por eso… ¡va a sufrir!'- despegando a toda velocidad con un rumbo claro.

A 500 metros de ahí

"¡Lisanna, no hagas tonterías!"- gritaba la herida Mirajane Strauss, viendo cómo su hermana se acercaba sin temor al descontrolado Elfman. Quién le iba a decir hace dos días que aceptar esta misión podría ser lo último que hiciese jamás.

"Tranquila, Mira-nee. Elf-niichan no va a hacerme daño"- dijo la menor de los Strauss, sonriente, mientras se dirigía hacia la monstruosa versión de su hermano.

"¡No puede controlarse! ¡Aléjate de él!"- incapaz de moverse. 'No, no, no, no, ¡no! ¡Tengo que levantarme!'- tratando, sin éxito, de ponerse en pie, mientras se veía obligada a ver cómo su hermano alzaba el brazo para golpear fatalmente a Lisanna. '¡Basta, basta, BASTA!'- era lo único que pasaba por su cabeza, conteniendo las lágrimas a duras penas. Sin embargo, inmediatamente después oiría un grito que destrozaría por completo el oscuro futuro que se les venía encima a los Strauss.

"¡Supernova!"- fue lo que se escuchó justo antes de que apareciese, como de la nada, una esfera descomunal de energía, que impactó contra Elfman apenas segundos antes de que pudiese golpear a la joven peliblanca.

'… c-casi… casi me mata…'- pensaba Lisanna, pálida del miedo que había conseguido ocultar para acercarse a su hermano, pero que ahora se hacía visible.

El tremendo ataque logró incluso tumbar a la bestia. "¡Tú! ¡Tú has destrozado mi revista!"- gritó una voz desconocida para las hermanas. "¡Te vas a enterar!"

Mirajane POV, hace unos segundos

'¿D-De dónde ha salido ese ataque? Algo… no, alguien… alguien acababa de salvar a mi hermanita'- pensé, en shock.

"¡Tú! ¡Tú has destrozado mi revista!"- gritó alguien. ¿Quién? Ni idea. Estoy segura de que jamás había oído esa voz antes. "¡Te vas a enterar!"- gritó de nuevo, apareciendo por fin ante nosotros. Era un chico de mi edad, pelo negro, ojos rojos y… ¿cola de mono? Bueno, sea como sea, no hay lugar a dudas. Él es el salvador de Lisanna… aunque no parece que le importe demasiado. De hecho, sólo parece interesado en Elfman.

"¡GROAR!"- rugió Elfman, levantándose.

Por mucho que haya salvado a mi hermana, no tiene ninguna oportunidad contra Elfman en ese estado. Yo podría derrotarlo sin muchos problemas si no estuviera herida, ya que Elfman no está al nivel de la bestia, pero no es el caso. "¡Lárgate, estás interfiriendo en nuestra misión!"- fue lo que grité, con mi orgullo negándose a dejarme aceptar ayuda de un desconocido.

"¿Eh?"- confuso, mirando ahora en mi dirección. Parece que se acababa de dar cuenta de mi presencia. "Oye… ¿qué te ha pasado?"- acercándose, aparentemente preocupado por mis múltiples heridas.

"E-Estoy bien. ¡No necesito tu ayuda!"- intentando, sin éxito, que no se me acercara. "¡Soy una maga clase S y no necesito ayuda de nadie!"- viendo cómo llegaba a mi lado.

"Nadie, absolutamente nadie, puede ganar siempre sin ayuda"- me contestó, serio de repente. "Querer hacerlo todo tú sola no demuestra valentía, sino estupidez"- pasando uno de mis brazos por sus hombros, dejando que apoye mi peso en él, algo que me permitió volver a ponerme en pie.

Yo no sabía qué decir. No estaba en mi carácter quedarme sin responder cuando alguien me llevaba la contraria, pero, en el fondo, sabía que tenía razón. "M-Mi hermana…"

"¿Qué?"

"A-Ayuda a mi hermana"- dije débilmente, señalando a Lisanna, que aún se encontraba en shock.

"¡GROAR!"- volvió a rugir Elfman (del que casi me había olvidado), lanzándose a por nosotros, pero para cuando pudo darse cuenta ya no estábamos ahí.

"Quedaos aquí"- dijo el desconocido, arrodillado a nuestro lado, tras dejarnos a Lisanna y a mí sobre una colina cercana. He de reconocer que su velocidad era impresionante, y el ataque de antes no estuvo precisamente mal, pero aun así…

"Agradezco tu ayuda, pero lo mejor que puedes hacer es irte ahora. No tienes ninguna oportunidad contra él"- advertí, somnolienta de pronto. La dura misión y el daño recibido en ella empezaban a pasar factura, pero el frío me impedía dormir. Me gusta mi ropa, pero no se puede decir que caliente mucho… a mí no, al menos.

"No me subestimes. Yo también soy un mago clase S, y nadie me ha derrotado en más de cuatro años"- ofendido. Parece que a alguien no le gusta que cuestionen su fuerza.

'*suspiro*… hombres…'- pensé cansadamente. Aunque no me gustase admitirlo, el sueño se estaba empezando a apoderar de mí, y en estas condiciones no podía hacer nada ante la situación. "Muy bien, inútil, escucha con atención. Esa bestia es en realidad mi hermano pequeño, que ha intentado, obviamente sin éxito, transformarse en un monstruo al que acabamos de derrotar y era muy parecido a ese. Bueno, técnicamente sí que ha conseguido transformarse, pero la magia de dicha bestia era demasiado fuerte para él y ahora no es capaz de controlarse. A pesar de esto, no deja de ser mi hermano, así que si cuando despierte veo que has hecho algo aparte de debilitarlo…"- acercándome a su oído. "… te mataré. ¿Entiendes?"- susurré amenazadoramente.

"…"

"…"

"… no he pillado ni la mitad de lo que has dicho"- afirmó con una cara completamente seria, sacándome una gotita de sudor en la nuca. "Pero básicamente, entiendo que es tu hermano y que por eso no puedo matarlo, ¿no?"

"Supongo que se puede resumir así…"- empezando a tener serias dudas sobre si era buena idea dejar la seguridad de mi familia en manos de alguien como él. 'Tampoco es que tenga elección'

"Eso está hecho"- levantándose con confianza. Pareció darse cuenta del problema que me impedía dormir, así que se quitó la chaqueta que cubría su armadura ligera y me la puso a modo de manta. Viéndole los brazos me doy cuenta de que los tenía envueltos en vendajes. "¿Por qué llevas ropa tan corta a una misión? Apenas te cubre, no abriga y menos aún protege"- preguntó, sonando genuinamente confuso.

"¡C-Cállate! ¡Yo visto como quiero!"- protesté, sonrojada por la vergüenza.

"Vale, vale. Sólo preguntaba…"- agachando ligeramente la cabeza. Parecía que se había ofendido por mi respuesta y yo empecé a sentirme mal por gritarle. Sin embargo, antes de que pudiera decir nada, volvió a mirarme sonriente. "No te preocupes. Descansa, y para cuando despiertes, todo estará bien"- y con eso, desapareció de mi vista.

"M-Mira-nee"- llamó Lisanna, quien hasta hace un momento estaba casi segura de que estaba inconsciente, desde mi izquierda.

"… ¿sí?"

"¿Quién es él?"

"… no tengo ni idea"

Normal POV, con Aikon

El Saiyan volaba veloz buscando a Elfman, que no estaba donde lo había dejado. 'Supongo que sería muy estúpido pensar que un monstruo descontrolado iba a quedarse quieto tanto tiempo'- pensó. Ahora tenía mucho sentido, pero lo cierto es que se le acababa de ocurrir.

"¡GROAR!"- escuchó a lo lejos. Por la dirección desde la que venía el rugido, parecía obvio que el mediano de los Strauss se dirigía a la ciudad.

'Ay Dios mío, la que puede liar si llega'- acelerando el paso. En pocos minutos, alcanzaría a la bestia, que estaba a punto de usar ambas manos para aplastar la primera y diminuta casa de la ciudad que encontró a su paso. "¡Yo creo que no, amigo!"- cogiendo una enorme roca que tenía justo debajo y lanzándosela a la cabeza. No pareció haberle hacho prácticamente nada al monstruoso ser, pero por lo menos logró que cejase en su intento, salvando la casa y con ella a las personas que se encontraban dentro.

Dentro de la casa

"¿Q-Qué ha pasado?"- preguntó un chico rubio de unos 15 años.

"Eh… no lo sé… pero no voy a quejarme"- respondió una rubia de la misma edad. Hace escasos minutos, habían sido despertados por varios rugidos lejanos. Confiando en que no sería nada, no se molestaron en salir de su casa, pero esa resultó ser una mala idea. Casi de la nada, apareció ese monstruo y, sin tiempo de reacción, sólo les quedaba prepararse para el impacto. Impacto que nunca llegó. "Fíjate"- mirando ahora por la ventana, logrando que su acompañante la imitase.

"Joder… es enorme"

"No, bobo. Me refiero a eso"- apuntando a la única persona cercana al monstruo.

"Ah, vale. ¿Crees que él es el que nos salvó?"

"Seguramente"

"Qué huevos… ¿deberíamos ayudarlo?"

"Espera… de momento vamos a observar"

"¿Seguro que va a estar bien?"

"Seguro. ¿No reconoces su cara?"

"… no todos podemos distinguir una cara desde tan lejos, ¿sabes?"- resoplando.

"Perdona, es que a ratos se me olvida que eres un inútil"- sonriendo. "Ese es Blood"

Las lindezas que pensaba decirle a la chica se esfumaron de su mente en cuanto escuchó el nombre. "¿Blood? ¿Como el de la portada del Sorcerer?"

"El mismo"

"Vaya… ¿no se supone que es un mago oscuro? ¿Qué le importa si ese ser nos mata o no?"

"*suspiro*… no lo sé, genio. Estoy del mismo lado de la ventana que tú. Por eso he dicho que lo mejor será esperar y observar"

"Vale, vale. Eres insoportable por las noches, ¿sabes?"

Fuera de la casa

"¡GROAR!"

"Eso ya lo has dicho… varias veces"- suspirando al final.

"¡GROAR!"

"Lo que tú digas…"- volviendo a elevarse en el aire. "Pareces fuerte, y normalmente jugaría un poco contigo, pero no me hace ninguna gracia que hayas intentado matar a tus hermanas. Además, mi padre solía decir que un hombre de verdad siempre debe estar listo para defender a las mujeres… pero no lo entiendo muy bien. Mi madre, Kolra, Erza, Angel… todas ellas son mujeres, y pueden o podían defenderse perfectamente. Es más, seguramente Angel y Erza sean más fuertes que yo. ¿Por qué tengo que defenderlas? Aunque, por otro lado, siempre hay que defender a tus amigos… ¿tú qué opinas?"

"¡GROAAAR!"

"… no tienes mucho criterio, ¿sabes?"- situándose a la altura de su cara. "En fin, lo que te decía. Que no tengo tiempo que perder contigo"- clavando su mirada en la luna. "Así que terminaré CON ESTO RÁPIDO"- transformándose en un enorme Ozaru, que igualaba en tamaño a Elfman. El aumento de tamaño provocó la ruptura de los vendajes, pero no de la ropa, que estaba hecha de un material mágico que le permitía crecer con él. El desquiciado mago se lanzó inmediatamente contra él, pero Aikon no tuvo ningún problema en aguantar su carga y agarrarlo. "¿ESO ES TODO? PATÉTICO"- lanzando una ráfaga de ki por la boca directamente a la cara del humano.

"¡GUAH!"- retrocediendo, o más bien intentándolo, ya que Aikon no lo había soltado.

"YA NO PUEDES HACERME FRENTE, JAJAJAJA"- procediendo a golpearlo repetidas veces con distintas partes de su cuerpo. Tras algunos minutos, se dio cuenta de que su rival había quedado inconsciente. 'PUES VAYA MIERDA. NI SIQUIERA ME HA TOCADO, Y SEGURO QUE PODRÍA HABERLO DERROTADO sin transformarme'- volviendo lentamente a su forma normal mientras Elfman hacía lo propio. 'Supongo que es bueno que no me haya plantado cara ahora que sigo sin estar recuperado, pero no puedo evitar sentirme decepcionado'- recogiendo el cuerpo inerte del mediano de los Strauss y comenzando su camino hacia la posición de los otros dos.

Con Mirajane y Lisanna

'Espero que estén bien…'- pensaba Lisanna, preocupada por el bienestar de su hermano y su salvador. La joven permanecía despierta, insegura de qué hacer, mientras su hermana mayor dormía a su lado.

"Hola"- dijo Aikon apareciendo de repente, y asustando a Lisanna.

"¡Oye! ¡No me des esos sustos!"- con un puchero infantil.

"Perdona, perdona…"- sonriendo mientras dejaba a Elfman en el suelo junto a Mirajane. "¿Tienes alguna herida grave?"

"No"

"¿Y tu hermana?"

"Creo que tampoco, pero ¿por qué preguntas?"- confusa.

"No iba a dejaros completamente a vuestra suerte, ¿no?"- despegando lentamente del suelo.

"¿Ya te vas?"- algo triste.

"Pues sí. He perdido mucho tiempo aquí, y quiero llegar a casa hoy. Además, creo que no termino de caerle bien a tu hermana"- rascándose nerviosamente el cuello al tiempo que se estabilizaba a una altura considerable, pero suficientemente cerca de Lisanna como para oírla sin problemas.

"¿Por qué dices eso?"- confusa.

"Pues… en lo poco que hemos hablado, se ha burlado de mí, me ha insultado y me ha amenazado de muerte"

"…"

"…"

"… ah… eso… no te lo tomes muy a pecho. Mi hermana siempre es así con la gente de fuera de la familia. De hecho, suele ser peor"- con una gotita en la nuca.

"Ah... bueno es saberlo, supongo. De todas maneras tengo que irme"

"Vaya… bueno… entonces parece que me toca a mí agradecerte por todo lo que has hecho por nosotros. Me llamo Lisanna, por cierto. Mis hermanos son Mirajane y Elfman"- recordando que no se habían presentado en ningún momento. Desde luego, la situación no estaba como para presentaciones.

"Esto… llámame Blood"- se presentó, inseguro de si podía confiarle su nombre, comenzando a alejarse. Es curioso que ahora dude antes de identificarse cuando hace unos días no tuvo problemas en decirle su nombre a Mystogan. 'Pero de Lisanna no sé absolutamente nada, mientras que Mystogan es compañero de Erza. No puede ser mala persona'- se justificó a sí mismo. Menuda sorpresa se habría llevado si hubiese hecho un par de preguntas… pero no las hizo. "¡Espero que volvamos a vernos!"- gritó para ser oído, desapareciendo completamente de la vista de la joven.

"Sí… y yo…"- viéndolo marchar. 'Será mejor que haga un fuego para calentarnos'- dándose cuenta de que empezaba a hacer frío de verdad. 'Blood, eh… ¿por qué me suena tanto su cara?'- intentando recordar dónde lo había visto.

Dentro de la casa, hace unos minutos

"J-Joder… ¿ese es el poder de un mago clase S?"- preguntó el chico, atónito ante lo que acababa de ver.

"Eso parece…"- pensativa.

"¿Estás bien?"

"Sí, es sólo que… ¿no estás harto de trabajar solo?"

"Trabajo contigo"

"Me has entendido, estúpido"- irritada.

"Pues… no me he parado a pensarlo. ¿Por qué?"

"Ese tal Blood nos ha salvado la vida y parece bastante fuerte, ¿no? ¿Y si nos unimos a Armageddon?"- propuso.

"Pero… son un gremio oscuro"- inseguro.

"¿Y qué? Ese gremio no comete asesinatos, y llevamos toda la vida engañando y robando para sobrevivir. Sería lo mismo que ahora, sólo que nos sobraría el dinero. Además… siento curiosidad por Blood. ¿Tú no?"

"Supongo que sí, pero unirse a un gremio oscuro no es una decisión que pueda tomarse a la ligera"- razonó. "¿Qué tal si lo consultamos con la almohada?"

"*bostezo*… me parece bien"- comenzando el camino a la habitación que compartían, frotándose un ojo.

Al día siguiente, gremio de Fairy Tail

Erza Scarlet se encontraba sentada en solitario, comiendo lentamente un trozo de pastel de fresa, sin ánimos para detener la pelea entre Natsu y Gray. Había llegado la mañana anterior de una misión, y lo primero que se encontró fue a Cana preguntándole una y otra vez que de qué conocía a Blood, con una cara que indicaba que se hacía una idea. Extrañada al escuchar el nombre de uno de los magos oscuros más famosos en los bajos fondos, preguntó que de qué le estaba hablando, a lo que su compañera prácticamente le lanzó la última publicación del Sorcerer Weekly a la cara. Al coger el ejemplar, quedó completamente a cuadros. Ese era… no, no podía ser… pero en realidad sí que lo era. 'Aikon… ¿qué has hecho con tu vida?'- viendo una y otra vez las fotos de la batalla de Hargeon, y comparando la imagen del agresivo y poderoso Aikon que aparecía en ellas con el alegre, inocente y cariñoso que ella conoció. 'Sobre todo cariñoso'- recordando con una sonrisa las numerosas y muchas veces desmedidas muestras de cariño de su amigo. Sin embargo, pronto sería sacada de sus pensamientos por un murmullo que se extendió rápidamente por toda la sala. Todos comentaban por lo bajo, o por lo menos miraban la puerta con cara de asombro. '¿Qué pasa?'- dirigiendo su mirada hacia donde el resto. No tardó en ver lo que los impresionaba, y francamente, no podía culparlos por su reacción.

"Tengo que hablar con el Maestro sobre mi última misión… aunque parece que ya os habéis enterado del resumen general gracias a cierta revista"- fue todo lo que dijo el recién llegado antes de seguir avanzando con paso firme.

Fuera del gremio

Los hermanos Strauss recorrían los últimos metros que los separaban de su gremio. "Anímate, Elf-niichan. Al final todo acabó bien"- dijo la menor, con una sonrisa.

"Sí… pero…"- dubitativo.

"Hazle caso y no le des más vueltas, ¿quieres?"- murmuró Mirajane, que empezaba a desesperarse por la actitud de su hermano. Habían pasado casi 24 horas desde el incidente y no había síntomas de mejora en su actitud, y eso que sólo fue un susto. 'Supongo que le llevará un poco de tiempo… pero por lo menos no hay que lamentar nada grave. Pudo ser mucho peor…'- imaginando con un escalofrío lo que habría sucedido de no ser por Blood. 'Y el muy cretino se fue sin darme la oportunidad de darle las gracias'- enfadada. ¿Que ese motivo era absurdo? Bueno, nadie dijo que la Demonio de Fairy Tail necesitara un buen motivo para enfadarse.

Apenas un par de minutos después, llegaron al gremio, pero había algo… raro. No sólo no se oía el escándalo habitual, sino que no se oía nada en absoluto. "¿Hola? ¿Chicos? ¿Hay alguien?"- preguntó Elfman mientras entraban. Al hacerlo, se encontraron con que todos los miembros presentes parecían estar esperando algo frente a la puerta del despacho del Maestro.

"¿Qué os pasa?"- preguntó Mirajane en un tono claramente molesto por la falta de recibimiento. Sus palabras llamaron al fin la atención de las personas allí presentes, pero no tendrían oportunidad alguna de explicarse, pues inmediatamente se abrió la puerta y de ella salió a uno de los últimos miembros que te esperas encontrar un día cualquiera en el gremio. "¿Mystogan?"- sorprendida.

"Hola"- saludó simplemente, mientras Makarov también salía con expresión seria.

"¿Y bien?"- preguntó Erza, que parecía ansiosa por alguna razón que los hermanos no entendían, pero parecía obvio que se habían perdido algo.

"Tras el informe detallado sobre la misión… he decidido que no tomaremos represalia alguna contra Armageddon en general o contra Blood en particular". La noticia parecía haber calmado a Erza, pero sólo un poco. Seguía intranquila, como si estuviese debatiendo consigo misma si esa era la decisión correcta.

"Espera, espera, espera"- interrumpió Mirajane. "¿Cómo que represalia contra Blood? ¿Qué se supone que ha hecho? A mí, desde luego, no me pareció capaz de hacer nada malo. Es más, me pareció excesivamente bueno"- afirmó. El hecho de que Mirajane saltase en defensa de alguien que no fuese de su familia ya era bastante extraño, pero que encima su intento de disimular esa defensa con un insulto se quedase en más halagos no hizo sino despertar la duda de en qué circunstancias se habían conocido.

"¿Cómo que no sabes lo que hizo Blood? ¿Es que no has leído el Sorcerer de esta semana?"- preguntó Macao, extrañado.

"Pues no. No he tenido mucho tiempo estos últimos días, que digamos"

"Yo sí"- dijo Lisanna. "Bueno, más o menos. Empecé a leer la portada justo antes de salir de misión. Decía no sé qué de una batalla en Hargeon, y aparecían Mystogan y…"- dejando la frase en el aire. "… p-por eso me sonaba tanto… Blood es el que se enfrentó a Mystogan en Hargeon"- sorprendida, y sorprendiendo a su vez a sus hermanos.

"No sólo se enfrentó a mí. Me derrotó, y pudo haberme matado de haber querido"- dijo Mystogan, dejando pensativa a Mirajane, mientras Elfman y Lisanna quedaron en shock. ¿Mystogan derrotado? Eso no se veía todos los días.

"¿Blood es más fuerte que tú?"- preguntó la mayor.

"No, pero aun así me derrotó, y eso es lo más preocupante"- confundiendo a todos excepto al Maestro.

"¿Por qué? ¿No es mejor que seas más fuerte?"- preguntó Erza, seria.

"En absoluto. Cualquiera puede hacerse fuerte… pero muy pocos son capaces de derrotar en combate a alguien superior. A priori, hay quien podría pensar que es suerte, pero ya he conocido a un par de personas de ese perfil, y os aseguro que lo suyo es cualquier cosa menos suerte. Cuando son mejores, aprovechan su ventaja a la perfección. Cuando son inferiores, se crecen ante la adversidad y castigan cualquier error, por pequeño que sea"- razonó, haciendo que varios miembros mediten sobre sus palabras. "Al principio, ni siquiera me pareció digno de ser llamado clase S salvo por dos ataques increíbles que ha diseñado. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que aunque no sea de los mejores magos que hay por el mundo, tiene una cualidad que todos quisieran: es un rival incómodo, y lo es tanto para un mago novato como para un clase S consagrado"

"Efectivamente"- intervino Makarov. "Sin embargo, basándonos en que las acciones de Blood nunca buscaron dañar a un inocente y fueron en defensa de su gremio, al que creo recordar haberte dicho que no era buena idea molestar…"- lanzando una rápida mirada desaprobatoria a Mystogan, quien agachó la cabeza. "… podemos determinar que esa… llamémosla habilidad… está en manos relativamente buenas"

"¿¡Cómo que buenas manos!?"- protestó Natsu, de repente. "¡Es un mago oscuro, e hirió de gravedad a uno de nuestros compañeros!"

"Por mucho que me moleste admitirlo, Natsu tiene razón, Maestro"- afirmó Gray, quien ya se había quitado la camiseta, de forma más calmada.

Las palabras de los jóvenes causaron una discusión entre todos los magos salvo Erza, los Strauss y Mystogan, que se mantuvieron al margen. La mayor parte de las voces en la discusión parecían estar de acuerdo con el Dragonslayer. Sin embargo, Makarov no tardaría en poner fin al alboroto.

"¡Silencio!"- exclamó, haciéndolos callar. "Aunque parezca una contradicción, no todos los magos oscuros son malvados, Natsu. Muchos, simplemente no han encontrado un camino mejor en la vida, así que tienen que recurrir a alternativas que a los demás nos parecen malas. Según el informe que publicó Jason y las palabras del propio Mystogan, no parece haber maldad en él, así que no me parece bien juzgarlo sin ni siquiera conocerlo. En la vida, no todo es blanco o negro. Podemos pensar que Armageddon es un gremio ilegal y que por lo tanto son los malos, pero ese es un planteamiento muy precipitado. Estoy seguro que no sabes que conocí al Maestro de Armageddon en persona, y menos aún que lo que él quiso en un principio fue fundar un gremio legal"- sorprendiendo a todos. "Sólo nos hemos visto una vez, pero en cierto modo se puede decir que ese encuentro fue el origen de Armageddon. Un día, un mago vino a verme expresamente para preguntarme qué debía hacer para fundar un gremio. Lo primero que me llamó la atención fue que ni siquiera tenía que esforzarme para notar su poderosa magia, pero ese detalle no me pareció realmente importante. Le expliqué el procedimiento, y él lo anotaba todo encantado, hasta que llegamos a una parte en concreto… la económica. A pesar de su fuerza, apenas tenía dinero para sobrevivir por sí mismo, pero no dejó que eso lo desanimase. Me dijo que simplemente le pediría un préstamo al Consejo, me agradeció la ayuda, y se fue.

A partir de ese momento, tomé interés en su historia, así que me informaba con cierta frecuencia acerca de sus progresos. Pedía fondos cada semana, pero la respuesta era siempre la misma: no. Al cabo de más de un año, dejó de intentarlo. La noticia me entristeció, porque se veía que le ilusionaba de verdad la idea por la que luchaba, así que le escribí una carta ofreciéndole yo mismo un préstamo de mi bolsillo para empezar. Cuando me llegó la respuesta, supe que el Consejo se había cargado lo que pudo haber sido un gran gremio. En ella decía que no necesitaba mi caridad y que el mundo iba a ver su creación muy pronto. Sólo era una carta, pero se notaba el rencor y la frustración en cada palabra. Pocas semanas después, se empezó a hablar de un nuevo gremio oscuro dirigido por un poderoso mago que había salido como de la nada, y ese fue el nacimiento de Armgeddon"- relató, mientras sus hijos escuchaban atentamente.

"Nadie sale de la nada"- dijo Mystogan de repente. "Es sólo que la gente no se fija en ti hasta que estás en lo más alto"

"Yo no lo habría dicho mejor"- respaldó el Maestro. "Incluso a día de hoy, y a pesar de todo el rencor acumulado de Vlad, la diferencia en cuanto a reglamento entre un gremio legal y el suyo es ínfima. Lo que quiero decir con todo esta historia, Natsu, es que no debemos suponer cosas que no sabemos con certeza. Por ejemplo, tú das por sentado que Blood es malvado. No obstante, Mystogan ha combatido prácticamente a muerte contra él y opina que es una buena persona. Además, aunque no tengo ni idea de qué se conocen, Mirajane parece estar de acuerdo"- ante lo que ella asintió.

'Supongo que cuando alguien salva la vida de tu hermana y la tuya propia, el mínimo nivel de estima que le puedes tener es pensar que es buena persona'- pensaba la mencionada peliblanca.

"Vaya… no lo había visto así"- dijo Natsu, pensativo y algo avergonzado.

"No te preocupes. Aún eres joven, y es normal que saques conclusiones precipitadas"- animó Makarov. "Ahora, que cada uno vuelva a sus propios asuntos"- volviendo a entrar en su despacho.

Erza se disponía a seguir el consejo de su Maestro hasta que notó que una mano la agarraba suavemente del brazo. "¿Podemos hablar un momento en privado?"- pidió Mystogan, ocultando a la perfección el nerviosismo que le producía estar cerca de la pelirroja, sabiendo las consecuencias negativas que tendría en la mente de la joven el mero hecho de ver su cara.

"Eh… claro"- siguiéndolo al piso superior.

Mientras tanto

"Mira-nee, Elf-niichan"- llamó Lisanna.

"¿Hm? ¿Qué pasa?"- preguntó Mirajane, mientras Elfman también se acercaba.

"He estado pensándolo mucho desde ayer y… creo que lo mejor será que deje de ir de misión con vosotros"- dejando en shock a sus hermanos.

"¿Qué? P-Pero ¿por qué?"- preguntó el mediano.

"Ayer me di cuenta de que siempre que una misión se complica, tenéis que estar protegiéndome. Soy una carga para vosotros, y no pienso seguir siéndolo"- afirmó con convicción.

"¡Pero cómo vas a abandonar el equipo sólo porque una misión se haya torcido!"- exclamó Mirajane, preocupada ante la posibilidad de que la ruptura del equipo afecte a su vínculo.

"¿Quién ha hablado de abandonar el equipo? Lo que yo digo es que voy a dejar de ir con vosotros un tiempo para poder entrenar y dejar de ser una carga, bobos"- conteniendo una risilla, mientras los otros dos implicados suspiraban aliviados.

"Maldita sea, Lisanna. No nos des esos sustos"- murmuró Elfman.

"Perdón, perdón"- empezando a reír al no poder contenerse más.

En el piso superior

"¿Qué es lo que querías decirme?"- preguntó Erza, una vez hubieron llegado.

"No se me dan bien estas situaciones, así que iré directo al grano"- informó el enmascarado.

"Te escucho"

"No sé cuándo o cómo conociste a Aikon, al que doy por sentado que conociste por ese nombre…"- viéndola afirmar con la cabeza. "… pero sí sé una cosa. Sea lo que sea lo que hicieras por él, lo marcó de por vida, y ahora te lleva grabada a fuego en el corazón"- sorprendiéndola. No sabía muy bien qué esperar de esta conversación, pero desde luego que no era eso. "Al hablar de ti se le ilumina la cara, e incluso llegó a decir, y cito textualmente, Erza fue la luz que iluminó mi momento más oscuro. No estoy aquí para decirte lo que debes hacer o dejar de hacer, pero si te pido que no actúes en caliente y hagas algo de lo que puedas arrepentirte más tarde. Cada acción tuya puede significar un mundo para Aikon. Tenlo en cuenta"- deshaciéndose al instante en niebla, dejando tras de sí a una pensativa Erza.

'Con que la luz que iluminó tu momento más oscuro, ¿eh?'- pensaba mientras se le formaba una sonrisa en el rostro. 'Joder, Aikon… hasta cuando llevamos años sin vernos, me haces sonreír'- comenzando a bajar las escaleras para terminarse la deliciosa tarta de fresa que dejó a medias. 'Ni siquiera hacía falta hablar con Mystogan. Sólo con las palabras del Maestro ya estaba dispuesta a darte una oportunidad, aunque he de reconocer que lo que le dijiste a Mystogan sobre mí es muy tierno'- alcanzando su preciada tarta. 'De verdad que no sé cómo pude dudar de ti'

Fin del capítulo 2


Y aquí está el segundo capítulo de "El despertar de un guerrero", que es el capítulo con más palabras que he escrito jamás :D

Por si alguien se pregunta si la mención de Angel es un error, ya os digo que no. *PEQUEÑO SPOILER DE LA HISTORIA* Aikon conoce a Oración Seis, pero eso ya se verá en el siguiente capítulo *FIN DEL SPOILER*. De verdad os digo que no debéis considerar esto un spoiler importante, ya que será una de las primeras cosas en verse en el próximo capítulo, pero yo aviso por si hay alguien que quiera que todo sea "sorpresa".

Actualmente, como se ha dicho en el capítulo, Aikon es más débil que Mystogan o cualquier clase S de Fairy Tail. Aun así, no es lo que se dice débil, precisamente. Sin embargo, a pesar de estar por debajo del nivel de un clase S, puede hacerles frente gracias a la Supernova, el Cañón Atómico y otro ataque que aún no ha utilizado. Si sumamos esos ataques a su tenacidad, que se traduce en resistencia, tenemos a un combatiente muy capaz.

Por último, y como ya habréis visto algunos, he empezado a aprovechar de verdad mi perfil. Básicamente he puesto una lista de animes y videojuegos que me han gustado mucho y otro apartado en el que podéis ver el estado de mis historias, incluyendo cuál será la próxima en ser actualizada y el progreso del capítulo que se está escribiendo.

Recordad que siempre espero vuestras opiniones acerca del capítulo o de mí como escritor.

Muchas gracias por darle una oportunidad a mi historia.

Adiós.