Spanglish Girl:
Capitulo: I feel… ¿Cómo se dice "para el demonio"?
Apreté los puños mientras buscaba con la mirada donde sentarme. Ayer me había saltado el almuerzo y si antes pensaba que lo peor había pasado me di de cara con la realidad: no tenia con quien sentarme. Iba a parecer una entupida sentándome sola, no se, por lo menos en Argentina no se almorzaba en la escuela por ende no estaba acostumbrada a esto. Si bien en todos lados se forman grupos el sitio donde te sientas y con quien parecía acentuar aun mas la división de los grupos de amigos y yo no entraba en ninguno.
Busque con la mirada a Joanna, la chica que era un par de años mayor que yo, pero no había ni rastro de ella ¿Qué debía hacer, sentarme sola, irme, no almorzar…? Era horrible ver de pronto como no encajas, como eres una total extraña en un sitio que de primeras parece no querer aceptarte. Suspire.
Realmente tenia mucha hambre por lo cual iba a comer si o si y ya había perdido diez minutos parada como entupida en la esquina buscando donde sentarme y la gente se estaba dando cuenta. Divise cerca a una mesa con un montón de chicos enormes y entre ellos vi al chico que se sentaba conmigo en mi clase de español ¿Ir a sentarme con Seth? No, ni loca. No lo haría principalmente porque apenas lo conocía, segundo porque la mesa rebosaba de chicos y no había lugar y tercero porque no soportaría estar rodeada de chicos que no conozco y mas aun considerando lo vergonzoso que me resultaba comer en publico.
Me di media vuelta cuando uno de los chicos que estaban con Seth me miro y le dijo algo a Seth, dios, esperaba que no se diesen cuenta que los miraba. Sin ganas de pasar una vergüenza mayor de lo que era estar sola con la comida en mano y ser pillada mirando a un chico que esperaba no fuera 'perseguido' sali casi corriendo del lugar. De algún modo termine en el patio donde la lluvia amenazaba con caer pero me dio igual y hambrienta comencé a comer.
-Oye, chica- Me llamo una voz femenina y me gire.
Una chica de pelo castaño de varias tonalidades estaba a mi lado acuclillada sonriéndome. La mire extrañada y la salude sin mas que un 'Hello' Automáticamente la chica sonrío divertida, maldije mi acento y supuse que se iría pero en verdad se quedo a mi lado. Por cortesía y para que no pensara que era soberbia o maleducada le sonreí y le pregunte su nombre.
-Marie Celan- Respondió y luego de forma casi automática agrego- La mejor amiga de Seth.
-Oh.
Lo suponía, si se habían dado cuenta de que los había estado mirando y habían enviado alguien a averiguar, no es como si yo nunca hubiera enviado a una "aliada" a averiguar si un chico realmente me miraba. La chica capto la idea y asintió medio avergonzada.
-Oye, ha de ser difícil- Comento Marie mirando mi plato- Eso es poca comida amiga, te morirás de hambre.
-No, estoy bien- Respondí.
Marie se sentó a mi lado y comenzó a hablarme muy despacio como intentando hacérmelo mas fácil. De vez en cuando repetía la oración de otra forma como para cerciorarse de que la entendiera. Podía ser que yo no fuera específicamente una experta en el ingles pero si no lo entendía la primera vez no iba a entenderlo la segunda y la tercera solo por que lo dijera mas lento pero no mencione nada, no quería que me malentendiera.
-Eres muy alta para tener catorce años- Me dijo luego de que le dijera mi edad.
-Si, lo se. Pero mis padres son muy altos. Además casi cumplo quince.
-Yo tengo quince, pero voy adelantada porque estudie en casa hasta hace poco y bueno, termine en un curso un grado mas alto.
Sonreí, siempre hacia eso cuando en verdad no entendía algo del todo. Solo esperaba que no me insultara o dijera algo importante. Ella siguió hablándome un rato hasta que toco el timbre que indicaba que el almuerzo había acabado. Marie se paro y me pidió mi celular. Anoto mi numero y el suyo lo puso en mi celular y luego se fue con un simple "nos vemos después"
Me hubiese gustado tener ese carácter pues así se me hubiese hecho mas simple adaptarme porque ya quisiera tener la osadía de sentarme al lado de alguien y ponerme a conversar como si fuésemos viejas amigas. Angélica, una amiga de mi antigua escuela, era exactamente igual y quizá por ello me había sentido extrañamente cómoda. Sentí una puntada en el vientre al recordar a Angélica, o Angie, y desee tenerla conmigo en ese instante. Ella siempre sabia que hacer y cuando no sabia improvisaba y ya: recordé en ese instante la despedida en Ezeiza*:
Angelica, Cristina y Carolina estaban frente a mi, las primeras dos llorando y la otra al borde de romper en llanto. Cristina me abrazo tan fuerte que sentí que nunca iba a liberarme y eso no me molesto en lo absoluto. Luego me abrazo Caro y al final Angie, y allí fue cuando me largue a llorar. No quería irme, no quería dejarlas, no quería dejar todo lo que era mío hasta entonces.
-Oh, no llores Mar…- Suplico Marcos y al verlo lo abrase y llore sobre su pecho… el odiaba verme llorar.
Y lo que mas me dolía a mi era dejarlo a el, simplemente no podía evitar querer aferrarme a mi novio. Marcos siempre había estado allí para mi y yo simplemente me iba. Abrase a mi novio mas fuerte aun y el me dejo que lo apretara todo lo que quisiera mientras me acariciaba la cabeza y me abrazaba ¿Quién querría dejar a un chico que te amaba tanto como el a mi? No podía, simplemente lo necesitaba.
-Shhh, no llores Mar- Me pidió- Sabes que volverás o iremos allá, ya veremos como.
-No es cierto, no me dejaran volver y tu eres claustrofóbico, no puedes subir a un avión…- Le desmentí y el se rió.
-No importa, ya veré que hago.
Llore mas fuerte mientras le soltaba, mi maquillaje se había corrido pero no me importo en ese momento, solo le quería a el. Su pelo rubio cenizo estaba alargo y no pude sino pedirle un mechón: nunca me había dejado que le cortara el pelo principalmente porque le parecía algo tonto y cursi pero por primera vez me otorgo uno de sus rizos rubios.
La siguiente en decirme algo fue Angie, me miro con sus ojos negros y con su voz fuerte me aconsejo:
-No les temas a los Yankies, es un país nuevo pero conociéndote lo harás bien. Tu siempre haces las cosas bien… oye, recuerda no temer, si estas sola solo conversa con quien tengas al lado y si no le entiendes, bueno, háblale en español, seguro que entenderá menos que tu.
-Angelica, yo no soy tu, no soy tan desvergonzada, ni tan corajuda… - Ella se rio.
-Pero allá nadie sabe eso.
Me encontré a mi misma llorando, hace rato que había sonado la campana y supuse que aquí saltarse las clases era fácil. Fui a la enfermería fingiendo un dolor y la enfermera me dejo quedarme y aviso a mi profesor. Apenas la enfermera me dejo tome mi teléfono movil y vi porque vibraba, Marie me había enviado un mensaje.
"Hello, why you're not in class?"- rezaba el mensaje.
(Hola, ¿Por qué no estas en clase?)
"I' m in the 'enfermery'"- realmente no sabia como se decía enfermería así que en vez de poner 'ia' le puse la 'y', sinceramente no sabia is iba a entenderme
(Estoy en la 'enfermery')
"Where are you?" Me envío unos minutos luego.
(Donde estas?)
"In the 'enfermery'!"
(En la 'enfermety')
Luego de unos instantes ella volvió a enviarme otro mensaje, para ese instante supuse que estaría confundida.
"hahaha, in the infirmary, little idiot" Bueno, era parecido despues de todo
(ja ja ja, en la enfermería, idiotita" )
Los siguientes mensajes eran solo para joderme por la equivocación entonces, cuando las bromas ya se le iban de las manos, me enfade y no le conteste los siguientes tres mensajes. Luego de unos momentos mas, cuando mi teléfono no paraba de vibrar decidí responderle en español.
"No me jodas, perdón si mi idioma natal no es el ingles. Quiero verte a ti hablando español."
"sorry i don't understand you"
(perdon, no te entiendo)
"Exactly, you're feeling as my"
(Exactamente, te sientes como yo)
Ella dejo de enviarme mensajes y yo me acomode en la cama, me resultaba graciosa la idea de una enfermería aun me resultaba graciosa, en mi país si te sentías mal llamabas a casa e iban a buscarte; libertad instantánea. Pero aquí te enviaban a la enfermería hasta que estuvieras mejor y una enfermera controlaba tu estado para ver si realmente estabas enferma.
-A mi me parece que estas bien, linda- Me informo la enfermera de pelo castaño y como no supe que inventar respondí:
-No te entiendo- La enfermera, al igual que el resto del mundo, sabia que yo no hablaba mucho ingles.
-¿Te sientes mal?
-Si, me duele…- Invente y en vez de decir estomago lo señale repetidas veces y puse mi cara de descompuesta.
La enfermera pareció creerme y me dejo estar luego de tomarme una pastilla. La mujer de pelo castaño firmo unos papeles y no se que otra cosa mas y me pregunto si mis padres podían venir a buscarme, negué con la cabeza. La enfermera notablemente molesta por mi presencia o quizá por no poder comunicarse apropiadamente pero pronto pareció tranquilizarse y según entendí fue por un café
-Bueno, pudo salirme peor- Me dije
Me levante de golpe, ¿en que momento me había dormido? Le reste importancia y me pare rápidamente sintiendo un leve mareo que pronto se desvaneció. Tome mis cosas del suelo y m despedí de la enfermera para ir corriendo a mi ultima clase. Solo había planeado saltarme química, no matemática y lengua. Corrí mas fuerte apretando el paso para llegar a mi casillero, cosa que también era nueva para mi, tomar mis cosas y volver a salir corriendo rumbo a la clase de lengua. Lo mas irritante era que teníamos que cambiar de salón cada dos minutos en vez de tener un aula fija, yo prefería mil veces el aula fija con compañeros fijos.
-¡Marts!- Me llamo Joanna desde el otro lado del pasillo.
-Hola- Conteste mientras acomodaba mi pelo detrás de mis hombros.
-Escuche que te saltaste dos clases, es el segundo día, chica.
-No quería saltarme tantas clases- me defendí- me quede dormida.
Joanna no me creyó ni una sola palabra de lo que dije y me hizo entrar en su curso, aun no empezaban sus clases.
-Debes socializar, Marts- Dijo ella encogiéndose de hombros.- El es Michael, puedes llamarlo Mike.
El chico rubio aludido se acerco me saludo y converso conmigo unos momentos, detrás de el vinieron tres chicos mas.
-Ellos son Christian, Mateo, y Jonathan- Enumero según llegaban.
Converse con ellos brevemente, bueno, ellos preguntaban y yo respondía por que no me daban tiempo a formular una oración sin que me preguntaran algo. Joanna me presento a otras chicas entre las que se encontraban Dakota, Luz, Anna y Beth. De todas las chicas la que mas me agrado fue Beth pues fue la única que se molesto en dejarme decir algo por mi cuenta además me escuchaba atentamente y no se burlo de mi asentó como las demás.
-Se lo que es ser nueva- me comento- y me imagino cuan difícil debe ser para ti.
Ella me dijo otras cosas pero no entendí mucho, el timbre fue mi principal factor de ruido. Me despedí rápidamente y salí corriendo por los pasillos, choque con un par de chicos pero no me debute. Llegue a tiempo, solo unos infantes antes que la profesora. Me senté en el ultimo banco junto con una chica que no parecía encantada de que estuviera con ella.
"Nashua Kell" rezaba el rotulo de una de sus carpetas, lindo, pensé. La salude antes de que la profesora empezara su clase pero ella no me respondió de primera. Primero se arreglo su pelo castaño hasta la cintura, entorno sus ojos obscuros y sonrío altiva de costado;
-Sere sincera, no me agradas. No me hables y yo no te hablare, tenemos un acuerdo- No fue necesario que entendiera todo, su tono de voz hostil me fue mas que suficiente para entender el mensaje.
-No seas tan ruda, Nash- dijo alguien desde atrás.
No me voltee, sentía como me miraban examinándome minuciosamente con la mirada. Me acode mi pelo castaño casi rubio detrás de los hombros y nerviosa empecé a trenzarlo intentando disimular cuan asechada me sentía. La clase se me hizo eterna y cada cinco minutos miraba m i reloj de pulsera, parecía que los grupos ya estaban formados porque cuando la profesora se retiro unos minutos se formaron grupos instantáneamente
Me alegre infinitamente cuando el timbre que indicaba el final del día sonó, tome mis cosas, revise mi celular y me fui del curso apresurada. Apenas salí al pasillo me sentí pequeña a pesar de mi estatura pues todos iban conversando, de a dos, de a tres, o muchos. Y yo, en cambio, iba sola con la cabeza gacha queriendo llegar urgentemente a casa.
Cuando salí de la escuela en el portón estaba Joanna con todos los chicos que me había presentado hoy, ella se acerco dejando al grupo atrás y me saludo con la misma camaradería con la que saludaba a todo el mundo.
-Vamos por helado,¿Vienes, chica?- Yo asentí con la cabeza y ella me jalo hasta el grupo donde me sorprendió ser acogida.
Dakota se acerco por primera vez en serio y empezó a preguntarme sobre mi día, mi respuesta fue "lindo" pero la verdadera era "aterrador". La heladería era pequeña pero bonita y calida a pesar del frío. Luz y Beth guardaron una mesa mientras los demás íbamos a comprar lo que queríamos. Descubrí que Beth era diabética cuando me lo dijo Christian.
-Oh, que horrible- comente intentando usa una buena selección de palabras.
-Supongo pero ella ya no lo siente tanto, lo es desde niña- M e respondió Christian
- Si, es posible.
Pedí mi helado de chocolate, bueno mas bien lo señale, pero cuando intente pagarlo Christian negó con la cabeza y lo pago el antes de que pudiera protestar o mejor dicho antes de que pudiera pensar como demonios protestar en ingles. El chico de tez tostada y pelo negruzco no dejo que le devolviera el dinero y nos fuimos a sentar. Junto a nosotros había otro grupo de personas tan grande cómo el nuestro y entre ellos vi a Marie quien estaba conversando con un chico y apenas ella se dio cuenta de mi presencia se acerco a mi.
-Hola, ¿Dónde estabas? Te busque por todo el patio de salida.
-Perdón, estaba con ellos.- Le indique y ella suspiro.
-Bien, supongo que será otro día- Comento y se fue a sentar de nuevo.
No era necesario entender ingles para saber que Marie coqueteaba con el chico de pelo negro y tez oscura. Sonreí, definitivamente Marie era del tipo de Angie, descarada y sin vergüenza. Yo me concentre en mi grupo y en la conversación de la cual me sorprendí entendía. Al final termine comiendo otro helado y esta vez lo pague yo a pesar de que los demás querían pagármelo.
-Es como tu bienvenida- me intento convencer Luz, pero yo igual pague.
-Además… ¡Los chicos pagan!- Exclamo Dakota en tono bromista y de modo exagerado causando gracia.
-¿Cómo que los chicos pagan? ¡Pero si te has comido media heladería!- Contesto uno de los chicos y nosotras reímos.
Bueno, quizá no era tan difícil encajar. Lo difícil era no quedarse sola cuando los chicos de tu edad parecen repelerte.
