Como es habitual nada me pertenece. Ni el concepto el cual como indico en el summary está basado en un sketch en tumblr que podéis verlo aquí: post/145140968234/the-only-crossover-that-id-ever-draw-my-new

Ante cualquier duda, sugerencia y demás en los reviews. ¡Y ahora a disfrutar!


El día estaba yendo bastante bien, pensó Adrien repasando mentalmente todo lo que habían hecho. Puede que Damian no fuera muy hablador pero bastante expresivo por sus ojos si uno se fijaba bien, y gracias a sus batallas como Chat Noir el fijarse en los detalles se había convertido en una costumbre. Y la mirada del gothamita brillaba de emoción viendo las armas de la exposición con todo detalle. Al igual que se convirtieron en dos túneles oscuros que le dieron un escalofrío cuando Chloé los vio en el hotel a la hora de comer.

-Dicen que nos están esperando.-comentó Adrien después de leer el mensaje de Nino.-Están encantados con la idea de darte la bienvenida.

Damian se limitó a asentir mientras observaba las vistas mientras conducían a casa de Nino.

-Damian, ¿me preguntan si hay algún tipo de música que te guste?-había aprendido al instante que al contrario que su padre el menor no era de hablar de sí mismo.

-Estoy bien con cualquiera, pero no esperéis que baile.-contestó tajante. Como si estuviera acostumbrado a esa situación.

Veinte minutos después ambos se bajaban del coche mientras Nathalie insistía en que la llamaran si hubiera algún contratiempo, Adrien entendió al instante de que se refería al posible ataque de algún akuma. Si se diera el caso sería horrible para él más que nada por la idea de dejar a su Lady sola mientras el volvía a la seguridad de su casa con Damian al lado suya.

No tardaron mucho en llegar al séptimo piso, la música que salía desde una de las puertas se podía escuchar levemente por el descansillo. Adrien golpeó la puerta con todas sus fuerzas, en pocos segundos apareció Alya y los hizo entrar como si fuera ella la dueña de la casa.

-Mucho gusto soy Alya.-se presentó en ingles, no tan perfecto como el del rubio pero bastante decente.-Espero que te lo pases bien, y si no siempre hay mucho de qué hablar.

Adrien oliendose el tema conociendo el lado periodístico de su amiga se apresuró a tomar a Damian de un hombro para presentarle a los otros invitados, todos chicos de sus clases. Desde Nathanael, que pareció asustarse ante la mirada imponente del invitado, hasta Kim que parecía sopesar las habilidades físicas del chico que apenas era algo más bajo que Adrien.

-Recuerda la apuesta.-canturreo Alex acercándose a ellos adivinando la mirada del otro.-Nada de retos.

-Solo me preguntaba si este chico estará lo suficiente en forma para aguantar nuestro estilo de vida.

-Seguro.-la pelirrosa puso los ojos en blanco para luego presentarse.-Soy Alex, una de las pocas que destrozó el ego de ese cabezón de Kim.

-Mucho gusto.-Damian sonrió demostrando que el susodicho no le imponía ni lo más mínimo..

-Bueno ya solo nos quedan Nino, pero aun sigue ocupado pinchando.-señaló a su amigo con la cabeza que les saludo.-Cuando descanse te lo presentare en condiciones. Y la última persona…

Se le hacia raro que no hubiera visto a Marinette junto a Alya cuando entraron, pero pensó que a lo mejor se encontraba en el baño en aquel momento. Pero a pesar de que había pasado un buen rato no había ni rastro de la chica.

Alya volvió a abrir la puerta cuando oyó que llamaban otra vez, esta vez segura al cien por cien de quien se trataba. Alzo la ceja cuando vio a Marinette aun recuperando el aliento con una caja con el sello de la pastelería de su familia bajo el brazo.

-Menuda novedad…-murmuró para sí haciéndola entrar.-¿Donde te habías metido? Adrien ya está aquí y ha presentado al chico Wayne a todos.

-Lo siento Alya, se me paso la hora mientras decoraba esto.- se dirigió a la mesa con los aperitivos mientras sacaba una tarta Charlotte cuya superficie estaba decorada con varias frutas del bosque y bordeada de crema.

-¡Esta vez te has superado chica!-le palmeo la pelirroja observando el dulce fascinada.

-Ya bueno…-se sonrojo levemente.-Tenía que sorprender también al invitado de Adrien.

-Que por cierto se están acercando.-le dijo al oído para luego desaparecer de su lado.

-Ya pensé que no vendrías Marinette.-Le saludo Adrien sonriendo de forma habitual que hizo que su pulso se acelerara.- Este es Damian Wayne; Damian esta es Marinette Dupain-Cheng otra compañera de clase y una de mis mejores amigas

-¿D...de veras?-sonrió bobamente ante la idea de ser considerada alguien tan importante para el. Luego capto que el extranjero le miraba con cierto aire interrogante y se apresuró a intentar saludarle como correspondía.-Mucho gusto Damian, espero que te gusten los dulces.

-Igualmente. La verdad es que si.-miro la tarta por un momento y Adrien pudo notar el mismo brillo fugaz que pudo apreciar en el museo.

-¡Entonces permíteme darte el primer trozo!-con una sonrisa de oreja a oreja tomó un cuchillo y cortó la tarta en trece trozos idénticos, Alya le acercó un plato en el que lo sirvió para ofrecérselo.

-Gracias.-aceptó sonriendo también levemente tomando el plato y probandolo, pero antes de que pudiera decir algo un grito de Alya hizo que todos los ojos descansaran en ella.

-¿Que ocurre?-pregunto Marinette preocupada, su amiga tenía los ojos clavados en su móvil.

-¡Parece que hay un akuma suelto!-soltó con una sonrisa.-Y se ha mandado a todo el mundo estar dentro de casa por que esta siendo mas peligroso de lo habitual para los civiles. ¡Es mi oportunidad de saber algo más sobre Ladybug!

-Alya no creo que…-intentó detenerla pero antes de que pudiera esta había salido a la velocidad del rayo para conseguir su exclusiva.

-¡No podemos dejarla ir sola!-ante la exclamación de Adrien todos sin pestañear salieron por la puerta para detener a su amiga.

Adrien estaba a punto de salir cuando recordó la presencia de Damian que ni se había movido y se encontraba devorando el dulce ofrecido por Marinette.

-No podemos dejarla vagando y los akumas son algo muy serio.-le explico con gesto serio.-¿Puedes esperar aquí? Estarás más seguro, Damian.

-No te preocupes por mi, Agreste.-Damian siguió tomando el dulce cuando la rubia cabeza desaparecía por el umbral de la puerta

Se lo terminó en poco tiempo, se limpio con una servilleta y dejo el plato en la mesa mientras se dirigía a una ventana; había que darle mérito a esa chica, su nivel de repostería estaba casi al de Pennyworth. Abrió y miró hacia abajo, la calle se encontraba vacía y la distancia hacia el callejón no era nada del otro mundo. Se quitó la chaqueta sonriente para luego salir por la ventana, al fin un poco de acción.

-Es demasiado rápido.-gruñó Chat cuando se puso al nivel de Ladybug.-Y no creo que mi chataclism sea una buena opción con tanto civiles.

La heroína asintió, aquel akuma se trataba de un motorista y los poderes dados por Hawkmonth le hacían llegar a una velocidad que era casi imposible alcanzarlo por no hablar que a pesar de la alerta había muchos civiles aun en las calles a pesar de que podían ser atropellados de una manera inimaginable. El akuma ya se había llevado por delante un kiosko y varias terrazas de restaurantes.

-Solo hay que detenerle de manera que no derrape y pueda causar más daño.-susurro para así sujetando fuertemente su yo-yo, tendría que usar el Lucky Charm en breves instantes. Le Coreour ya estaba en su campo de visión conduciendo a toda prisa entrando en el bulevar de los mariscales.

-A esta velocidad alcanzara la universidad en nada.-exclamó Chat alarmado.-Hay que derribarlo ahora o nunca.

Pero antes de que pudiera decir o hacer algo un objeto fue lanzado desde lejos clavándose en la rueda delantera lanzando por los aires al humano poseído y el vehículo encabritándose peligrosamente.

-¡CHAT LA MOTO!-el vehículo era más peligroso que el humano para los civiles y quién sabía si el akuma se encontraba allí.

Ladybug lanzó el yo-yo atando el vehículo en preciado equilibrio y con su peso sumado al de Chat consiguiente hacer de polea para evitar que hiciera algún daño ya fuera a las calles o a los civiles que se arriesgaban asomándose por puertas y ventana.

Con cuidado soltaron el cordel hasta que la moto tocó el suelo y ambos pudieron observar el objeto punzante clavado en la rueda, se trataba de una especie de cuchilla de hoja muy fina con una forma curiosa. Chat la saco para que descubrieran que el objeto tenía forma de murciélago y tenía que haber sido lanzado por alguien con bastante fuerza y precisión.

-¿Que demon…?

-Eso es mío.-dijo una fría voz.-Os lo cambio alegremente por esto.

Ambos héroes se giraron para observar una figura que descansaba junto al akuma, el cual estaba atado y colgado de una farola mientras farfullaba algo. Era un muchacho cuya altura llegaba hasta la altura de los ojos de Ladybug, vestido con pantalones negros camisa roja con una R estampada en el pecho guantes, botas y antifaz verdes sumando a una capa negra y amarilla. En su mano descansaba el casco.

-Tenéis que liberar al civil.-no era una pregunta.-Y no creo que dispongáis de mucho tiempo sin que aparezca la prensa y se haga preguntas.

Lanzó con gracia y habilidad el casco que la heroína atrapo y lanzó de nuevo contra el vehículo, el chico había acertado era el objeto donde estaba el akuma que no tardó en purificar. Chat como a regañadientes se limitó a tenderle el objeto para que se acercara.

-¿Quién eres?-preguntó cuando estuvo ya al alcance.

-Deberías informaros más sobre vuestros colegas en la profesión.-se limitó a decir el chico en perfecto francés sin acento alguno.

-¡NO ME CREO LO QUE VEN MIS OJOS!-Alya salida como de la nada tenia el móvil enfocando los tres.-¡Robin en París trabajando con Ladybug y Chat Noir!

Casi parecía que flotaba de la felicidad pero en un segundo se puso a enfocar los edificios como buscando algo.

-Que busque lo que quiera, no está aquí.-murmuró el chico.-Estaré un tiempo por la zona, esta noche estaré en lo alto de la torre Eiffel a media noche. Si queréis demostrar que no sois tan inútiles será mejor que aparezcáis.

Con una sonrisa curva y maquiavélica sacó su pistola de gancho y disparó en dirección contraria a donde miraba a la pelirroja y despareció, esta no tardó en volver la vista.

-¿Has venido solo Rob…?-vio que solo estaba los dos héroes de París con los ojos como platos y exclamó-¿Dónde ha ido Robin? ¿Desde cuando lo conocéis? ¿Ha venido con Batman?

-Creo que tendrás que esperar chica del Ladyblog.-le respondió Chat con su galantería mientras Ladybug los ignoraba y volvía a lo suyo, con todo el ajetreo se le había olvidado restaurar la ciudad a su estado.

Chat la miró un momento interrogante y vio como asentía a su pregunta no formulaba.

-Bueno my Lady me tengo que ir, ya te dije que tenía asuntos que atender esto días.-se despidió coqueto

-De acuerdo Chat.-le sonrió de vuelta. Mientras se iba.-¡Ten cuidado con los pájaros!