CAPITULO 3.

Había pasado una semana desde mi accidente con aquel mortifago, por supuesto, Harry ya estaba aquí lo primero que hizo al llegar fue pelear. Sirius me ha estado ignorando, no sé por qué. Me evita siempre que puede y cuando no puede se pone todo serio y gruñón.

Ginny se estaba convirtiendo en algo así como mi mejor amiga, cuando ella no estaba jugando Quiddicht con Ron, Harry y Sirius, estaba conmigo en la biblioteca hablando.

-Sabes que creo, Ginny? Deberías empezar a salir con otras personas. –Dije sacando su cabeza del libro que leía.

-Qué?

-Claro, no te hace nada bueno quedarte esperando a que Harry note que él te gusta y que tu le gustas a él. Si empiezas a salir con otras personas y dejas de ser "invisible" a la parte hormonal y masculina de él, te va a empezar a notar. –Cuando termine se quedo pensativa.

-Si, es probable que tengas razón. Voy a jugar un rato. –Dijo levantándose de la butaca verde esmeralda. Esta casa todavía tenía mucho Slytherin en ella, considerando que la gran parte de personas que nos estamos quedando aquí somos Gryffindors, pero esta casa le pertenece a Sirius, si me perteneciera a mí, hace cuanto yo no cambiaría la decoración

Fui a las cocinas, pensando. Desde que entre en Hogwarts he pasado casi todas las vacaciones y casi todas las navidades con mis amigos, sin mi padre ni mi madre. Me pregunto cómo se sentirán al respecto o, porque me dejan hacerlo? Me gustaría ir, pero en todo caso, no puedo, no ahora. No con todo lo que está pasando en el mundo mágico.

-Ah, disculpa. –Le dije a Sirius cuando choque con él en las cocinas.

-No importa, Hermione. –Dijo antes de salir apresuradamente por la puerta de la cocina, que cerré con un movimiento de varita antes de que pudiera salir.

-Sirius, te ocurre algo? –Pregunte.

-Bueno, la puerta se acaba de cerrar en mi cara y la comida que le llevaba a Harry y a Ron esta en el piso ahora.

-Lo siento –Dije con una sonrisa. – Es que… últimamente me has estado evitando, o son locuras mías?

-Son locuras tuyas, Hermione. No tengo absolutamente nada contigo. –Luego abrió la puerta y salió, dejando aquel desastre en la cocina. Eso me dolió un poco. Creí que lo que había pasado en la habitación que había arriba había cambiado un poco las cosas, pero él sigue viéndome como la mejor amiga de su ahijado.

Un rato más tarde, estaba sentada en una butaca de una de las miles de habitaciones de la casa. Estaba esperando la respuesta a la lechuza que envié a mis padres en la mañana, justo después del accidente en las cocinas. Hedwing picoteó la ventana para que la dejara entrar.

Querida Hermione,

Nos alegra mucho que nos hayas escrito, y claro que si, no necesitas permiso ni avisar para venir a tu propia casa, cariño.

Esperamos verte pronto. Ven pronto, hija. Te extrañamos.

Con amor,

Mama y Papa.

Creo que eso soluciona las cosas un poco, realmente no tengo ganas de quedarme aquí mucho tiempo. No sé qué me pasa, no puedo dejar de pensar en Sirius Black pero eso no se puede permitir. Tengo que irme, rápido. Hice mi Baúl y lo baje al vestíbulo.

-Querida, vas a algún lado? –Pregunto la Sra. Weasley.

-Justo la estaba buscando, si, voy a pasar un par de semanas con mis padres. Realmente los extraño y casi no los veo desde que empezó Hogwarts. –Parece que no la convencí con eso. –Pero, si no es mucha molestia, volveré pronto.

-Hmm, segura que es eso? –Dijo con una mueca. –Claro que si Hermoine, sabes que puedes volver cuando quieras. –Dijo abrazándome. –Te voy a extrañar, regresa pronto.

Fui a despedirme de Ginny, de Harry y de Ron. Agradecí mucho no haberme encontrado con Sirius. Muy pronto encontré polvos flu y lo siguiente que vi fue la sala de mi casa.

SIRIUS

Porque Hermione se fue? Todos parecían entender muy bien que ella fue a ver a sus padres, pero yo eso no me lo creía. Ya llevaba 5 dias fuera.

-Todo bien, canuto? –Me pregunto Remus mientras estaba leyendo en la biblioteca.

-Oh, esplendido, querido amigo. –Respondi con sarcasmo.

-Eso tiene que ver con que Hermione no este, o me equivoco? –Subi una ceja y gruñi. Odio que me conozca tanto. –Entonces, puedo suponer, que la extrañas y que quieres que este aquí.

-Remus…

-Porque seria eso?

-Remus hablo en serio…

-Que pasa entre tu y Hermione Granger?

-Ella encontró unas fotos de nosotros en Hogwarts. Unas fotos donde sale Mary, Gabrielle… Donde sale Ness… -Remus estaba con ojos como plato. – Yo… Estaba deprimido, realmente quería morir y estar del mismo lado que James, que Lily, estar con Ness. –Le estaba contando todo lo sucedido ese dia. –Ella fue muy comprensiva, me dijo que no tenia que contarle nada si no quería, que no le debo nada. Aunque le dije que si quería, creo que ella quiere descubrirlo sola.

-Ya veo, asi que sientes algo por ella? –Me sorprendi, era tan obvio?

-No. –A Dumbledore no podía mentirle, era inútil, pero a Remus si.

-Ay, Sirius. Cuando te vas a dar cuenta que no vale la pena que me mientas?

-Soy tan obvio?

-Yo, que te conozco y he sido tu amigo desde que tienes 11 años, si, eres obvio para mí.

-Y para Dumbledore también…

-Bueno, el te conoce desde hace tanto como yo.

-Dumbledore me propuso algo, pero dijo que podía hacerlo oficial después de la audiencia.

-La audiencia… Es mañana, verdad? –Asenti. –Yo voy contigo, es muy probable que te dejen libre. No has hecho nada malo.

-Pero si no, regresare a Azkaban.

-A ti Azkaban no te afecta.

-No, porque realmente creo que merezco ir para allá. Por mi culpa ellos están muertos Remus, ya hemos hablado de esto. Fui yo quien les dije que hicieran de Petter su guardián. –El solo negó con la cabeza, sabía que era caso perdido intentar convencerme de lo contrario.

-Te das cuenta de lo popular que es tu audiencia mañana? –Dijo dejando el diario el Profeta en una mesa. –Todos quieren ver como el nuevo ministro esta lo suficientemente loco para si quiera considerar hacerte una audiencia.

-Bueno, la primera vez me metieron en Azkaban sin siquiera juzgarme. Sera publica?

-Hmm, no. –Dijo Remus releyendo el periódico. –Aquí dice que solo tus acompañantes y altos funcionarios del ministerio se les permitirá ir. Aunque la gente esta haciendo revueltas a ver como te cortan la cabeza. Hey, esto es una metáfora. –Dijo ante mi mirada. –Tambien están haciendo toda clase de cosas, concursos y esas cosas para escuchar teorías de cómo saliste y que historia tiene Dumbledore por contar. Sabes que de lo que hablo Dumbledore con el ministro es confidencial, y como Scrimgeour es mucho mas reservado que Fudge, nadie sabe sobre eso.

Bueno, al menos no mucha gente ira, eso me tranquiliza mas.

A la mañana siguiente, me puse mis mejores túnicas y me levante muy temprano. Dumbledore y Remus me acompañarían a la audiencia, Harry también quería ir, pero no lo dejaron, todos dicen que esto es un problema de "adultos". Tonks y Molly estaban casi que llorando, deseándome suerte y Molly arreglándome mi túnica y mis cabellos, diciendo que tenía que cortarlos para no seguir pareciendo un fugitivo.

Ya habíamos llegado al ministerio, nos metimos en el ascensor que empezó a descender.

-Departamento de misterios. –anuncio una voz femenina y se abrieron las puertas, estábamos en un piso muy diferente a los demás, habíamos pasado por aquí el año pasado, cuando casi muero y Herms me salvo, esa vez no pude ver muy bien donde estaba.

Las paredes estaban desnudas; no había ventanas ni puertas, aparte de una, negra y sencilla, situada al final. Creo que fue ahí donde entramos la ultima vez. Dumbledore cruzo a la izquierda, había allí una abertura que conducía a unos escalones.

-Estamos a tiempo, casi 8 minutos de adelanto. –Dijo Dumbledore sacando su reloj de arena.

Llegamos al final de los escalones y corrimos por un pasillo muy parecido a las mazmorras de Hogwarts, paredes bastas y antorchas en ellas. Las puertas de este pasillo eran de gruesa madera, con cerrojos y cerraduras de hierro.

Remus se paro enfrente de una puerta oscura con 10 pintado en plata en ella, agarro el cerrojo de hierro y se apoyo en la pared, abriendo la puerta. Estaba nervioso, muy nervioso, si decidían que no tenia razón, simplemente…Los dementores me darían el beso.

-Esta es la misma sala donde Harry tuvo su audiencia en las vacaciones pasadas. –Comento Dumbledore.

-Llega mas temprano de lo requerido, Señor Black. –Dijo una voz masculina, fría y cortante.

-Mejor temprano que tarde, no? –Dije, algo nervioso.

-Sientese. –Dijo, señalando una silla que había en el centro de la sala con los reposabrazos cubiertos de cadenas. Me tome un momento para pensar a cuantas personas se les había sentenciado ir a Azkaban en esa silla.

Me sente y mire al frente, habían unas mas de 50 personas con túnicas moradas con una ornamentadas "W" de plata al lado izquierdo del pecho. Me miraban fijamente, con miedo. El resto del lugar, de la mazmorra redonda, estaba cubierta de gente de todo tipo, periodistas, funcionarios del ministerio con cargos importantes y otros no tanto. El Señor Weasley estaba por ahí. Luego vi, mas atrás un punto rosado.

"Tonks" pensé, creía que no podían venir, a su lado habían 5 cabezas rojas, también estaban Harry y… Hermione. Hermione estaba allí. Mire a Remus, el se volteo y la vio, solo le sonrio a ella y luego a mi para reconfortarme. Aunque había mucha gente, el silencio era agobiador.

-Estamos aquí, en esta vista el 20 de Julio de 1996. –Comenzo Scrimgeour. –Por el delito de matar a 13 muggles inocentes y a Peter Pettigrew a finales del año 1981, por huir de Azkaban a los 12 años de permanecer allí y su huida de la misma. Tambien consta que huyo de Ley sin explicación alguna de cómo lo hizo cuando fue capturado en 1994, otros cargos en su contra son: Agredir a un profesor de Hogwarts que intentaba salvar la vida a tres estudiantes a los que usted secuestro y confundió el mismo dia de su captura. Todos estos delitos cometidos por Sirius Orion Black.

-Interrogadores: -Continuo, desesperándome. -Rufus Scrimgeour, ministro de magia; Susan Bones, jefa del Departamento de Seguridad Magica; Dolores Jane Umbrige, subsecretaria del ministro; Escribiente del tribunal, Percy Ignatius Weasley. Testigo de la defensa: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore y Remus John Lupin. –Dumbledore, aunque después de que reconocieran que Voldemort si había regresado y le devolvieran todos los títulos que tenia, no le quisieron otorgar el titulo de presidente de Wizengamont hasta finalizado este caso.

Al terminar de hablar, Dumbledore hizo aparecer dos butacas al lado de la silla donde yo me encontraba, se sentaron Remus y Dumbledore. Me voltee y vi a Hermione y a Harry mirándome, me estaba poniendo nervioso.

-Ya dicho los cargos, venimos con el interrogatorio. Es usted, Sirius Orion Black, dueño de la casa numero 12 de Grimmould place, en Londres?

-Si.

-Es usted un fugitivo de Azkaban responsable de la muerte de 13 muggles inocentes y del mago, Primera clase de Merlín, Peter Pettigrew?

-Aunque admito ser un fugitivo de Azkaban, no me considero culpable de la muerte de esos muggles y mucho menos de ese mago. Fue Peter quien asesino a esos muggles y el, sigue con vida. –Al yo terminar de hablar, toda la sala se lleno de murmullos.

-Si usted, dice que no los mato, como explica que Peter no haya aparecido en los siguientes años, que lo único que haya quedado de el haya sido su dedo y todo lo que los muggles que se encontraban en los al rededores vieron?

-Ellos solo vieron lo que Peter Pettigrew quizo que vieran, el me incrimino y luego causo la explosión que acabo con todas esas vidas, cortándose el dedo, convirtiéndose en una rata y huyendo por las alcantarillas.

-Esta usted sugiriendo, que Peter Pettigrew es un animago?

-No lo sugiero, se lo estoy afirmando.

-Eso es imposible –dijo Umbrige, soltando una de sus odiosas risitas. –El ministerio vigila muy de cerca cada uno de los animagos. En el siglo XX solo ha habido 7 de ellos, Señor Black.

-Solo ha habido 7 registrados, querida Umbrige. –Dijo Dumbledore con voz muy amable. –Pero, consta de mi, que Peter se convirtió en animago en su 5to año de Hogwarts. Junto con sus compañeros de estudio. –Decidimos decir la verdad, que mas daño podía causar?

-Y esos compañeros serian…?

-James Potter, Peter Pettigrew y mi persona. Asi fue como me escape de Azkaban.

-Podria usted comprobarlo? –Me levante de la silla y di dos pasos mas adelante, las personas que estaban cerca retrocedieron, me converti en un enorme perro negro y di unas cuantas vueltas a paso lento alrededor de la silla, Dumbledore sonreía al igual que Hermione y Harry. Se escucho un "Ohh" en la mazmorra. –Quisiera usted explicarnos porque decidió convertirse en animago junto con sus amigos? –Mire a Remus y el asintió.

-Bueno, como usted sabra, mi mejor amigo, aquí presente, es un hombre lobo. Lo descubrimos en nuestro 3er año y desde entonces empezamos a investigar, y resulta que los hombre lobo no le hacen daño a animales, solo a humanos. No queríamos que estuviera solo, asi que en 5to año nos convertimos en animagos.

-Y usted, señor Dumbledore, era conciente de esto?

-No, no hasta que Sirius fue capturado y charle con el, con el ministro Fudge esperando fuera del despacho. Me conto su historia, su versión y me pareció que estaba en lo correcto. Luego el ministro cerro la puerta del despacho y bajamos a la enfermería.

-Y que lo hizo ir a Hogwarts, Señor Black?

-Sabia que Peter estaba ahí, convertido en rata. Queria cometer el asesinato por el que fui enviado a Azkaban, pero, gracias a mi ahijado, Harry Potter, que no me dejo cometer el asesinato, Pettigrew escapo con vida.

-Como sabia usted que el estaba en Hogwarts?

-Por esto. –Dije, dándole a Remus un pedazo de periódico, el se lo dio al primer ministro y continue. –Mira la rata en el hombro de aquel niño? El es Ron Weasley, identifique a la rata por que, si nota en una de las patas, le falta un dedo…

-Lo único que fue encontrado de Peter Pettigrew. –Me iterrumpio el ministro.

-Niega usted ser seguidor de Voldemort?

-Lo niego. Primero muerto.

-Niega usted ser el guardian del encantamiento que protegía a los Potter?

-Lo niego, les hicimos a todos creer que yo era el guardian, pues James era mi mejor amigo, cuando en verdad yo le dije que fuera Peter en secreto, pues asi Voldemort estaría persiguiéndome a mi, a la persona incorrecta. –Cuando termine hubo un murmullo, será que la gente esta empezando a creerme?

-Como puede comprobar que todo esto es verdad?

-Yo sugiero que le demos varitaserum –dijo con esa risita la mujer-sapo. –Ven como se pone nervioso? Toda esto solo es una mentirilla bien ensayada. –Ante los murmullos de aceptación del publico, mandaron a Percy a buscar un frasco.

-Señor Lupin, podría usted confirmar esta historia?

-Claro, en mis noches de transformación con la poción matalobos, ellos siempre estuvieron conmigo. Yo mismo creía que Sirius era culpable hasta que vi a Peter en la casa de los gritos a las afueras de Hogwarts.

-Aquí dice que Severus Snape estuvo en la casa de los gritos con ustedes. El sabia todo esto?

-No lo sabia, el Sr. Snape estuvo indispuesto durante gran parte de la reunión que tuvieron en esa casa, el nunca se entero de esto. Entrego a Sirius Black porque pensó que era lo correcto.–Dijo Dumbledore.

-Cuando se encontraban en la casa de los gritos, ustedes acusaron a Peter de cometer estos cargos, correcto?

-Correcto. –Dije, ahora que parecían creerme, estaba mas calmado, la verdad es que era muy bueno para ser verdad, creo que Dumbledore tenia que ver en esto. De otra forma nunca me hubieran creido.

-Y que dijo en su defensa?

-Al principio, dijo que fue obligado por Voldemort, a lo que respondi, muy groseramente, que era mentira, que cualquiera de nosotros hubiéramos muerto en lugar de traicionarlo. Luego lo admitió, dijo que Voldemort tenia armas que nadie conocía…

-Señor, aquí esta el varitaserum. –Me lo sirvieron en una taza, la mitad del pequeño frasco y me lo tome.

-Ahora, Señor Black. Esta usted bajo los efectos del Varitaserum, correcto?

-Correcto.

-Es verdad toda esta historia que acaba de contar?

-Cada parte de ella.

-Porque deberíamos creerle?

-Porque, nunca, ni en un millón de siglos, yo seria capaz de traicionar a mi mejor amigo. No seria capaz de acabar con su vida ni con la de Lily y mucho menos tratar de asesinar a mi ahijado. Todo lo que he dicho es verdad.

-En ese caso. Tomaremos un descanso donde se discutirá el veredicto. Señor Black, porfavor acomapañe a los aurores. –Me pare y muy nervioso los segui, me dirigieron a una sala pequeña, con una butaca a esperar. Todavia sentía el efecto de varitaserum cuando me llamaron otra vez a la mazmorra. Estaba nervioso.

-El Wizengamont, democráticamente ha decidido que Sirius Black, queda libre de todos los cargos por los que fue enviado a Azkaban, que queda perdonado por ser animago no registrado gracias al dar información crucial de uno de los seguidores de Voldemort. Se le revoca la Primera Orden de Merlin a Peter Pettigrew y se le otorga la misma orden a Sirius Black y una indemnización por ser enviado a Azkaban durante 12 años y buscado por otros 4 años sin ser previamente juzgado. Y, mis disculpas por todo eso. –Ya había relajado el tono, el ministro. –Ahora Sirius, le tengo una pregunta, según el exministro Fudge, usted no presento indicios de perder la cabeza como varias personas que han estado en Azkaban si lo hicieron, a que se debe?

-Bueno, creo que fue a que no me quedaban buenos recuerdos, no quedaba esperanza en mi. No tenían ningún buen sentimiento que extraer. Yo… Yo me sentía culpable de matarlos por hablerles sugerido que su guardian fuera Peter. Yo me había quedado sin familia, sin amigos. Remus me había dado la espalda. Dumbledore me había inculpado. Que me quedaba? Nada.

El ministro, con la misma cara inexpresiva pero mas comprensivo dijo: -Ya veo, bueno, Sirius, disfruta de tu nueva vida. Eres libre. Nadie, nadie puede negarte la entrada a un lugar, nadie puede discriminarte como nosotros lo hicimos, nadie puede hacerlo. Seras tratado tan justamente como cualquier otro mago ciudadano. Se limpiara tu nombre también en el mundo de los muggles. Ahora si tienes mas de una esperanza para recuperar los años perdidos y hacer tu vida. Se levanta la sesión.