Holaaa
¡Comencemos!
Capitulo dos; Recuerdos
-¡Oigan ustedes!- Gritó el pelirosa, esquivando a Juvia, tras oír el grito, un grupo de diez jóvenes voltearon. -¡¿Quienes se creen para hacer llorar a Juvia?!- Preguntó furioso mientras caminaba hacía ellos. -¡Natsu-san, no es necesario que haga esto por Juvia!.- Gritó preocupada la peliazul.
-¿Quieres otra paliza?- Preguntó, el que parece ser el líder del grupo, que recientemente hicieron revolcar al pelirosa en la tierra. -¡Estoy encendido!- Contestó Natsu. -¡Es una pena por que te apagaremos!- El chico hizo un chasqueó con sus dedos y rápidamente todos se arrojaron hacía Natsu. -¡Natsu-san!- Gritó llena de impotencia mientras veía como lo golpeaban, pero no se quedaría sin hacer nada. -¡Ya déjenlo en paz!- Ordeno Juvia, jalando el brazo de uno intentando que dejaran de golpearlo, pero recibió un empujón que la envió al suelo.
-Natsu-san...N-Natsu-san...¡Natsu-san!- Gritó esto último donde sus manos desprendió un potente chorro de agua, que impacto en la mayoría de los jóvenes mandándolos varios metros lejos del pelirosa. -¿Q-qué, ella es un monstruo?- Se preguntaron completamente atónitos. -¡Aléjense de Natsu-san o los haré sufrir!- Ordeno Juvia con una gran ira en sus ojos. -¡Corran!- Gritó desesperado uno echándose a correr, a lo que todos hicieron lo mismo.
Tras ver que se alejaban la peliazul pudo calmar su enojo, enseguida corrió hacia el pelirosa que estaba tumbado en el suelo. -¡Natsu-san!- No hubo respuesta, prácticamente estaba inconsciente. La pequeña maga de agua no tuvo más opción que arrastrarlo hacía bajo de un árbol cercano esperando que despierte.
Llegando el anochecer, ambos eran alumbrados por una farola cercana y el pelirosa comenzaba a despertarse. -¿Juvia?- Preguntó levantándose de golpe. -¡Estas bien, Juvia es muy feliz!- Exclamo está abrazando al pelirosa. -¿Q-qué a sucedido?- Preguntó avergonzado. -Eso no importa, Juvia esta muy agradecida por cuidar de ella siempre- Contestó mientras comenzaba a abrazarlo con más fuerza. -Siempre te cuidaré, somos familia Juvia- Dijo este sonriendo, a lo que la peliazul se separó de el y devolvió la sonrisa.
-Volvamos a casa, tengo mucha de sed- Rió torpemente. -No se preocupe, Natsu-san, Juvia le dará de beber- Así la peliazul junto sus manos y comenzó a concentrarse, algo que llamo la atención del pelirosa, de repente, se lleno de agua sorprendiendo al pelirosa. -¡Wow! ¡Eso es genial Juvia!- Exclamó sorprendido. -Juvia descubrió su magia, Juvia podrá asistir a la Academia Fairy Tail algún día- El pelirosa acercó su rostro y bebió varios sorbos de agua.
-Eso sería genial, también me gustaría descubrir mi magia- Dijo sonriendo. -Juvia creé que la descubrirás muy pronto Natsu-san, ahora volvamos a casa, Juvia quiere revisar tu ojo.- El pelirosa la miro algo confuso y llevo su mano derecha a su ojo. -¡Ahhh, duele, duele, duele!- Gritó el pelirosa, lo que provocó que Juvia comenzara a reír. -Bueno, es muy tarde, volvamos- Ordenó el pelirosa, a lo que la peliazul asintió y se marcharon del lugar, el cual parecía ser un parque de juegos.
Orfanato Porla.
-¡Jose-san hemos vuelto!- Gritó el pelirosa entrando a la edificación.
-¡Natsu-chan, Juvia-chan ¿donde estaba..- No pudo terminar su pregunta debido a un impresión que tuvo. -¿Qué tienes en tu ojo Natsu-chan? ¿acaso estuviste peleando?- Preguntó mientras unas gotas de sudor se deslizaban por su mejilla. -¡Solo quise defender a Juvia!- Contestó enojado. -Me alegra que se lleven bien, pero no luchen con desconocidos en la calle por favor, nunca me lo perdonaría si les ocurre algo. -Dijo Jose. -No se preocupe Jose-san, Juvia aprendió magia, Juvia puede cuidar de todos ahora- Dijo la peliazul sonriendo.
-¿E-enserio? ¿Podrías ense...
Los recuerdos de Natsu se distorsionaron por momentos, hasta volver a recuperarse en...
-Natsu-san, prométale a Juvia que se cuidara y que vendrá a visitarla, ¡Juvia no soporta que se valla!- Gritó lo último comenzando a llorar, abrazando fuertemente al pelirosa, el cual correspondió a su abrazo. -Nos volveremos a ver, lo prometo- Comenzó a aferrarse a ella con más fuerza.
-Es hora de partir Natsu...- Dijo Jose con los ojos hinchados al punto del llanto. -Si-
Así el pelirosa subió a un coche sus cosas y luego el.
Avanzaban y solo observo por detrás como todos sus amigos se despedían de el y Juvia se encontraba sentada en el suelo mientras tapaba sus ojos con sus manos al intentando ocultar su llanto, mientras Jose la intentaba consolar. A Natsu se le partía el corazón, de repente tenía que dejarlos a las personas que adoraba para marcharse a vivir su propia vida, pero aún así soporto su llanto, no debía llorar, algún día volvería a visitarlos, el lo prometió.
-¿Usted quien es?- Preguntó curioso.
-Soy Acnologia, Acnologia Dragneel- Contestó sonriente. -Yo soy Natsu. - Se presentó de igual entusiasmado. -Ahora eres, Natsu Dragneel- Afirmo riendo, lo que provocó una felicidad dentro del pelirosa inexplicable. -¡Suena genial!- Exclamó con una gran sonrisa.
Nuevamente volvió a ocurrir...
Se encontraba parado enfrente del Orfanato Porla, su cuerpo se sentía débil, solo pudo hacer un esfuerzo más y golpear la puerta.
La puerta se abrió dejando ver a la persona tan conocida, para el que rápidamente lo tomo en brazos y lo adentro al lugar.
-J-Jose-san- Pronunció el nombre débilmente con una sonrisa. -¡Natsu-chan! ¿que a ocurrido, donde esta su padre? - Preguntó desesperado- E-el, quería ser más fuerte, hizo un contrato...con alguien llamado...no lo recuerdo...-A Jose se le cayo una gota estilo anime -T-tenia un hermano...Gray...el precio fue que...ambos nos volvamos D-devil-slayers o algo así...l-la magia que...-Jose termino por el. - Consume el alma, una magia prohibida. Al menos ahora estas a salvo.- Una fuerte explosión se escucho en una parte del lugar, alarmando a Jose, quien dejo recostado a Natsu, quien solo quedo inconsciente.
Tras despertar notó todo destruido y congelado, muchos cuerpos inertes por doquier y sangre esparcida por el lugar, el cuerpo que Natsu reconoció de inmediato fue el de Jose, donde se levanto y corrió a el rápidamente. -¿Jose-san?- Pregunto volteándolo, solo comenzó a llorar al ver su mirada sin vida enfrente de el. Enseguida escucho una débil tos entre los escombros, lo que hizo que corriera hacía ella muy veloz.
Quedo completamente atónito al ver de quien se trataba, no lo podía creer, aquella persona siendo aplastada por las rocas era ni nada más ni nadie menos que...- ¡Juvia!- Gritó intentando levantar la roca que aplastaba su estomago. -N-Natsu-san... volviste para vernos...¿verdad?- Preguntó débilmente. -¡Vine para quedarme con ustedes!- Sus intentos eran nulos, no podía hacer nada. -Natsu, prométale algo a Juvia...- Ella se desvanecía, se notaba en su voz, lo que provoco la desesperación del pelirosa que comenzó a intentar romper la roca a puñetazos, pero aún así era inútil. -Que nos visitara por favor...-La peliazul cerró los ojos, sus últimas palabras hicieron hacer explotar en dolor al pelirosa, volviendo a llorar desconsolado junto al cuerpo de Juvia.
-Hmm, nunca me gusto el drama- Al escuchar la voz, Natsu volteó. -Gray...-Dijo atónito, al ver las extrañas marcas en el cuerpo de su hermano(por así decirlo) -Es una lastima todos eran débiles, no hubieran servido en el mundo. - Afirmo Gray con una sonrisa. -¿Tú les robaste la vida?- Preguntó mientras su rostro era ensombrecido por su cabello. -No valían la pena Natsu, solo tú lo vales Onii-chan.-
El cuerpo de Natsu comenzó a rodearse de fuego, lo que llamó más la atención del pelinegro. -¡Te matare bastardo!- Gritó mientras comenzaba a correr en dirección hacía el.
-Pfff, debilucho. - Dijo con una sonrisa. -"Maldición del demonio de hielo: Lanzas"- Unas lanzas surgieron del suelo en dirección al pelirosa a suma velocidad, estaban a punto de impactar pero..
-¡Wahhhh!- Gritó el pelirosa, prácticamente volviendo en si, escupiendo una cantidad de sangre por su boca, tras eso la sangre quedo a un costado de su boca. Pero el gritó alarmo a todos quienes quedaron observándolo por un momento. El pelirosa luchó por mantenerse firme, pero rompió en llanto, lo que sorprendió a muchos.
Rápidamente se levantó de su asiento y salió corriendo fuera de la caféteria a gran velocidad, provocando la preocupación de muchas personas que fueron tras el. -¡Natsu!/¡Natsu-san!/-¡Natsu-ni!(Erza, Chelia, Wendy y Romeo.)
Las lagrimas emergían de los ojos del pelirosa sin parar, el no hacía nada más que correr sin ningún destino fijo...
Eso es todo espero que les haya gustado! muchas gracias por los comentarios! me inspiran a seguir
Lamento la tardanza! estoy a full con la escuela :'c
Quiero decirles que estoy preparando otro fic llamado "Los niñeros dragón" %100 NaWen. :D
Nos leemos luego!
De pie, reverencia y ¡Aye sir!
