-¡Pero cómo vuela el tiempo! Ya van tres semanas desde que entramos a esta escuela- Comentó Naegi.
-Tienes razón, parece como si apenas ayer hubiese sido la ceremonia de bienvenida- Le respondió Maizono, quien iba caminando a su lado.
-Siento que poco a poco el grupo se va haciendo más unido… En lo que cabe, digo, a pesar de que la asistencia no es obligatoria, prácticamente todos los días han asistido todos, a excepción de Byakuya, Touko e incluso Ikusaba que apenas se han presentado.
-Solo han faltado un par de veces- Replicó Maizono, lanzándole la tan conocida mirada de "No empieces".
-Tienes razón- Le dijo Naegi, un amante de la paz que no quiso llevarle la contraria a su amiga, mientras se acercaban a la puerta del salón donde tendrían clase- Estoy seguro que con el paso del tiempo se acoplaran y todos seremos buenos amigos- Entonces el chico abrió la puerta, para acto seguido caer intentando esquivar un cuaderno que salió disparado desde adentro del aula.
-¡Los libros son para leerse, no aventarse!- Gritaba el prefecto totalmente fuera de sus casillas.
-¡Tu bocota es para que la mantengas cerrada y dejes de decir idioteces!- Le respondió también gritando el motociclista, como si fuera absoluta y totalmente obvio.
-Chicos, chicos, tranquilos ¿Qué está ocurriendo?- Preguntó Naegi levantándose del suelo.
-Que este par de raros no han dejado de gritarse en toda la mañana- Le respondió Leon con un bate entre manos, aunque por una obvia y aceptable razón.
Mondo, sin fijarse, tomó el primer objeto que su mano encontró y lo tiró ferozmente contra su rival, el cual lo esquivó. El objeto iba dirección a Maizono, hasta que Leon lo recibió de un batazo, sonando claramente el cristal quebrándose en mil pedazos.
-Maldición, hermano ¿No me digas que tomaste mi bola de cristal?- Dijo Hagakure bastante perplejo y con cara de sufrido.
-Estoy arto, no puedo continuar en esta academia hasta que veamos si realmente el Capitán Idiota tiene tanto coraje como dice- Espetó Mondo en la cara del prefecto.
-Bien, pensaba seguir reportando tus acciones a la dirección general de la academia, pero supongo que para hacerte entrar en razón tendré que aplicar el castigo yo mismo- Le respondió Ishimaru, sin perder el contacto visual con el vándalo.
-Chicos, no vayan a cometer una tontería- Intervino Naegi- Esto se puede arreglar sin que tengan que llegar a extremos. No estarán pensando en comenzar a golpearse o algo así ¿O sí?
-Por supuesto que no, esto puede arreglarse en una sencilla y rápida competencia- Dijo Mondo.
-¡Oh! Sí, sí, genial, yo apoyo la idea, no hay nada mejor que tener un buen rival con el cual tener un competencia ¿Cierto, Sakura-chan?- Dijo entusiasmada Asahina.
Sakura únicamente asintió en respuesta.
-Bien, está decidido, obviamente será una competencia de cuerpo y mente- Dijo Ishimaru.
-Lo que quieras, patearé tu trasero- Dijo desafiante Mondo.
-Ya chicos, conserven esa energía para su competencia- Comentó Naegi.
-¿Qué les parece si hacemos esto más interesante?- Dijo Celes.
-¿Cómo que más interesante?
-Una apuesta obviamente ¿Qué chiste tiene jugar si no recibirás nada por ganar?
-Me gusta la idea- Respondió Mondo, interrumpiendo la letanía de buenos valores que Ishimaru estaba a punto de decir, y de esta forma logrando que el de ojos carmesíes contestara retador.
-De acuerdo, cuando gane, tendrás que cortarte el cabello en casquillo corto y me ayudaras en el comité de morales públicos durante un mes.
-¡Jajaja, muy bien! Cuando pierdas, vas a afeitarte esas cejas tuyas, y… tirarle huevos al carro del director- Le dijo con mirada maliciosa.
Se oyeron varios suspiros entre los compañeros del grupo.
-Acepto el reto- Dijo Ishimaru sin dudar.
Mientras algunos de los estudiantes se arremolinaban alrededor de los ahora competidores, había una persona que no se molestó en expresar su molestia por permanecer ahí.
-Bien, me retiro- En su usual tono prepotente dijo Togami.
-¿Por? Ya va a empezar lo bueno- Le replicó Asahina con su mejor puchero, al cual consideraba su arma infalible, intentando convencerlo.
-Sin duda esto no es más que una pérdida de tiempo- Le respondió totalmente inmune a su "arma infalible"- Si quieren ver la pelea de dos chimpancés, vean Animal Planet- Y se fue.
Compañeros y los propios competidores hicieron a un lado las sillas del aula, dejando únicamente dos de éstas contrapuestas para que al sentarse pudieran verse frente a frente.
-Bueno, llegó el momento ¿Cara o cruz?- Preguntó Naegi posando sus ojos entre los dos chicos.
-Maldición, cara- Dijo Mondo con una sonrisa socarrona.
-Cruz- Comentó firmemente Ishimaru.
-Muy bien chicos, quien gane esto, decidirá la primer competencia- Dijo Naegi a la vez que lanzaba una moneda al aire.
Cuando la moneda cayó nuevamente en manos del chico, la descubrió y a ojos de todos era cruz.
-Primero competiremos en un simple juego de mesa. Para comprobar agilidad mental, jugaremos ajedrez- Dijo Ishimaru.
-¡Tch! Pan comido, no sé cómo un juego de niños es una competencia, pero bueno- Susurró Mondo, más que nada para sí mismo.
-Ok, iré por un tablero- Comentó Yamada una vez que estuvo en el portal de la puerta.
-No es necesario, pueden jugar en mi tablet- Dijo Fujisaki, mientras sacaba el aparato de su mochila.
En lo que la pequeña desbloqueaba su tablet, la idol se percató de la foto de fondo de pantalla que tenía puesta.
-Oh, que simpático hombre ¿Es tu padre?- Preguntó.
-Sí- Murmuró Fujisaki.
-Se parecen-
-¿Tú crees?- Respondió la pequeña chica, elevando ligera, pero alegremente, su voz.
-Por supuesto ¿Quién es el niñito con él? ¿Tú hermano menor?-
-No tengo hermanos- Volvió a murmurar con todo el ánimo antes ganado por los suelos.
-¿Entonces?- La "Súper Idol" comenzaba a parecerle "Súper Detective" con tantas preguntas.
-N-no importa. Owada, Ishimaru, ya está listo el juego- Dijo rápidamente evadiendo el tema.
Ambos chicos se sentaron en las sillas antes colocadas, sin quitarse la mirada.
El resto de sus compañeros formaron un pequeño círculo alrededor de los dos. A excepción de algunos como Sakura, la cual se sentó lo suficientemente cerca, pero sin realmente formar parte del grupo. O Kirigiri, quien se paró frente a la ventana, contemplando el parque de la academia. Sorprendentemente, Celes sí se unió a los espectadores, tomando una silla y sentándose al lado de Mondo.
-Te tocan blancas- Dijo el prefecto.
-Tú no me mandas, tomaré las negras.
-Como gustes.
Ishimaru se preparó y comenzó sus movimientos.
-Peón e2 a e4.
-¿Eh? ¿Qué es eso? Tú solo mueve el muñequito y ya, no te quieras dar de sabiondo- Mondo vio un momento el tablero y movió su pieza descuidadamente- También pondré mi pieza hacia el frente- Y colocó su peon de e7 a e5, quedando de frente con el de Ishimaru- No creas que me asustas.
Los ojos carmesíes de Ishimaru dieron un vistazo rápido- Reina d1 a h5- Dijo sin agregar nada más.
-¿Y ahora por qué tan callado?- Dijo el bandolero, moviendo una pieza random, prácticamente sin fijarse, el peon a7 a la casilla a5.
-Alfil f1 a c4.
-Uh-huh ¿El burro brinca otras piezas verdad?- Preguntó Mondo.
-En realidad es un caballo, no un burro señor Owada- Le corrigió Yamada.
-Gracias nerd.
-¿Nerd?- Pregunto indignado el chico regordete.
Mondo comenzó su siguiente jugada, movió su caballo de la cordenada b8 a c6.
-Tu turno, Sargento Babotas-
-Reina h5 a f7, jaque mate.
-Jajaja, jaque… ¿Qué?- La cara del motociclista pasó de socarrona a confusa y desde ahí a incrédula.
-Lo que escuchaste, jaque mate.
Mondo revisó y revisó, esperanzado en encontrar alguna forma de salvarse.
-¡Wow! Fue muy rápido- Comentaba Naegi al resto de sus compañeros.
-Era extremadamente predecible. Supongo que el delincuente de la clase no llega ni al nivel de principiante, una lástima- Dijo Celes, agarrándose las puntas de su abultado cabello.
-¡Segundo round! ¡Damas chinas!- Anunció eufórica Asahina.
15 minutos más tarde
-Gané- Ishimaru ya había derrotado a Mondo.
-¡Quiero una revancha!- Exigió Mondo.
-¡Tercer round! ¿Twilight Struggle?- Preguntó la deportista a la pequeña chica informática- ¿Qué es eso?
-Es un juego ambientado en la guerra fría, uno de los jugadores es Estados Unidos y el otro juega como la U.R.S.S, tienes que hacer aliados y llegar antes a la luna, entre otras cosas.
-No importa de lo que trate, tengo que ganarle a este listillo cueste lo que cueste-
-Gané- A pesar del juego estar diseñado para durar alrededor de tres horas, el prefecto venció al motociclista en menos de 30 minutos.
Jugaron otros cuantos juegos, aunque todos con el mismo resultado.
-Pobre Mondo, que desesperante tu situación, el prefecto te ha estado dando una arrastrada- Comentó Junko, con una sonrisa que realmente estaba a punto de romperle la quijada de tan grande que era.
-Owada, tal vez es momento de parar, es la sexta vez que te gana en gato-
-Tienes razón, ya es hora de dejar los putos juegos de niños. Pasemos a la segunda prueba, un reto de fuerza-
-¿De fuerza?-
-Sí, dejare que el Capitán Papanatas escoja algún deporte en el que compitamos-
-¿Por qué dejaras que él lo escoja?-
-No me importa cuál sea, lo venceré sin duda alguna- Contestó el de jodidamente rara cabellera, a la vez que chasqueaba la lengua.
-Entonces solo queda decidir dicho deporte- Dijo Ishimaru.
-¡Oh! ¡Natación, natación! Una competencia estilo libre ¿O prefieren una carrera en tierra? ¡Ya sé! Podrían…- Asahina no estaba compitiendo, tampoco estaba ayudando directamente a alguno de los competidores, pero se veía más emocionada que cualquier persona ahí presente.
-Boxeo- Interrumpió el prefecto.
-¿Eh?-
-¿B-boxeo?- Tartamudeó el gigantesco hámster.
-El boxeo es un deporte de combate en el que dos contrincantes luchan utilizando únicamente sus puños con guantes, golpeando a su adversario de la cintura hacia arriba, dentro de un cuadrilátero especialmente diseñado para tal fin, en breves secuencias de lucha denominadas asaltos o rounds y de acuerdo a un preciso reglamento, el cual regula categorías de pesos y duración del encuentro, entre otros aspectos- Explicó Sakura, poniendo repentinamente interés en el enfrentamiento.
-Sé lo que es el boxeo, gracias. Pero ¿Realmente estará bien dejar al Sr. Ishimaru y al Sr. Owada pelear?
-Es un poco arriesgado, pero esa actitud me agrada- Le dijo la luchadora.
-Dejando eso de lado, no hay equipo ni dónde puedan llevar a cabo la pelea- Comentó Leon, destacando lo evidente.
-Claro que hay, está el cuadrilátero y todos los suministros que se ocuparon de cuando el "Súper Boxeador" estudió aquí- Informó Kirigiri, quien al igual que Sakura, aparentemente tomó más interés y se acercó al grupo.
-¿Cómo sabes eso?
-Porque exploré la escuela en cuanto entramos.
-Maldición ¿Qué mierda estamos esperando?
Ah, realmente iba a ser una tarde muy ocupada para todos ahí.
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-¿Están seguros de esto?- Preguntaba Naegi a sus compañeros, quienes estaban dentro de los vestidores. -¡Por supuesto!- Respondieron los dos al unísono.
-Bah, es imposible hacerlos cambiar de opinión supongo- Se dijo a si mismo Naegi.
-Te digo que Taka va a ganar, es mucho más disciplinado- Discutía Asahina con Fujisaki. En voz tremendamente alta.
-P-pero Mondo es más fuerte, es el más fuerte sin duda- Lo defendía la pequeña, intentando seguirle el paso a la de piel morena.
-¡Cállense! Ya va a comenzar y no dejan oír la presentación, par de gritonas- Celes de verdad no tenía ni una pizca de corazón o sutileza en su pequeño cuerpo
-¿Ah? ¿Para qué quieres oír la presentación? Haz estado con ellos más de 3 sema…- Replicaba y gritoneaba Asahina hasta que se vio interrumpida por una bocina.
-En esta esquina, midiendo 1.76 metros y pesando 66 kg, el típico alumno que le recuerda al profesor que había tarea ¡Ishimaru, el pingüino saltarrocas!- Anunció Junko, a la vez que los reflectores apuntaban al chico, en su usual posición perfectamente erguida.
Ishimaru llevaba puesto un short blanco al igual que los zapatos, una cinta roja alrededor de su pierna izquierda con la leyenda "El mejor de Japón", y un par de guantes tan rojos como sus propios ojos.
-¡Vamos Taka! Destrózalo- Le daba ánimos su porrista personal, Asahina, la cual parecía haber olvidado completamente su anterior enojo.
-En la otra esquina, midiendo simplemente 1.87 metros y con un peso de 76 kg, y un peinado que desafía las leyes físicas ¡Mondo, el que ni en gato gana!- Mientras la chica de cabello rubio hacía la presentación, Mondo brinco dentro del ring, alzando ambos brazos, y gritando lo más fuerte que pudiera.
Mondo vestía un short negro con bordados dorados, sin zapatos, según él porque no los necesitaba, guantes negros, y adicionalmente sobre sus nalgas en el short escrito en letras doradas las palabras "Crazy Diamond".
-Bien, ambos peleadores al centro- Les dijo Junko, a lo que ambos obedecieron- Ya que esto es muy aficionado, será a ocho rounds. Simplemente céntrense en no dar un mal golpe, sería una pena si alguno de nuestros compañeros tuviera un accidente, o incluso muriera- Comentaba Junko en tono divertido.
Mientras, debajo del cuadrilátero, el resto de la clase comentaba acerca del enfrentamiento.
¿Qué acaso nadie se había dado cuenta del comentario totalmente tajante y sínico de la rubia? Total, qué importaba.
¡Tin, tin, tin! Sonó la campana, rápidamente ambos contrincantes se acercaron, dejando una distancia segura entre ellos.
Mondo tomó una postura y guardia brusca, sin duda de un amateur, pero de igual modo se veía muy sólida.
Por su lado, Ishimaru adoptó una guardia más estética, incluso pareciera de un boxeador profesional.
-Vamos, acércate y dame tu mejor golpe- Le decía Mondo a su contrincante, el cual únicamente se mantenía con la mirada fija, sin decir palabra.
Mondo después de dar un par de vueltas, parecía comenzar a desesperarse, así que fue el primero en soltar un golpe. Dio un "uppercut" el cual Ishimaru evadió sin problemas y rápidamente regreso un "jab", que impactó en el costado del vándalo.
Mondo se replegó y soltó un golpe directo con la derecha, el prefecto hizo un "slip" y logró esquivar el puñetazo.
A pesar de ir apenas en el minuto 2:45 del primer asalto, Mondo comenzaba a verse fastidiado, empezando a soltar golpes a diestra y siniestra, siendo evadidos por el buen movimiento de pies, cadera y cabeza de Ishimaru, y los rápidos reflejos de este ayudándole a regresar golpes más certeros sobre el motociclista.
¡Tin, tin, tin! Sonó nuevamente la campana, para después, aparecer la imponente figura de Sakura en medio del campo de combate, separando a ambos chicos y mandándolos a sus esquinas.
-Perfecto Taka, no sabe ni de donde le llueven los golpes. A este paso ganarás nuevamente- Le decía Asahina al chico, mientras le daba un pequeño masaje en los hombros.
-Gracias Asahina, pero realmente es formidable, apenas puedo evadir sus golpes, y pegarle. Aún con guantes es como golpear un roble-
En la otra esquina, Fujisaki le daba una botella de agua al incrédulo Mondo.
-No te preocupes, sé que lo vencerás, solo es cuestión de tiempo para que pruebe tu fuerza- Le decía la pequeña chica, a la vez que le secaba el sudor de la cara.
-No es tan simple, lo subestimé, es mucho más fuerte de lo que hubiera imaginado. ¡Demonios! Que victoria tan satisfactoria será esta- Dijo ciertamente emocionado.
¡Tin, tin, tin! La campana volvió a sonar y los peleadores otra vez acortaron sus distancias.
Sobre el ring la pelea llevaba un ritmo muy parecido al round anterior, y debajo de este, todos los compañeros veían con emoción el combate, gritando para apoyar a su favorito. Claro, a excepción de algunas que no perdían la compostura, Celes, Kyoko y Sakura.
Naegi estaba atento viendo a sus compañeros soltar sus mejores golpes, y vio el momento preciso en que Ishimaru metió un golpe de lleno con el puño izquierdo en el rostro de Owada.
-Owada debería aprovechar su altura y pelear más a distancia, Ishimaru no podría acercarse- Le comentó la artista marcial a Naegi.
-¿Significa que Owada no va a ganar?-
-Ciertamente en una pelea hay un sinfín de factores que llevan al resultado final, Owada es más fuerte, pero Ishimaru tiene una técnica mucho más limpia, sin embargo, nunca nada está escrito-
-Supongo que tienes razón…-
¡Pum!
Repentinamente, Owada logró conectar un golpe en el costado de Ishimaru, tirando a este a la lona.
-¿¡Qué te pareció!?-
Ishimaru se incorporó lo más rápido que pudo, aunque se le veía visiblemente lastimado.
¡Tin, tin, tin! La campana nuevamente se hizo sonar mandando a cada peleador a su esquina.
-Perfecto Owada, ya demostraste quién es más fuerte- Le comentaba llena de ánimos la pequeña joven, al mismo tiempo en que le echaba fijador al peinado del chico.
-Fue un buen golpe ¿Verdad?- Respondió Mondo con una sonrisa- Es duro, pero te di mi palabra de hombre que ganaría, y no pienso romperla-
De mientras en la esquina contraria.
-Tranqui Taka, solo fue un descuido. Mientras sigas como hasta ahora lo vencerás sin duda-
-Incorrecto, si sigo como hasta ahora terminaré cansándome antes de llegar a tumbarlo.
-¿De qué hablas? Tienes un mejor estilo de pelea-
-Exacto, y aún con todo eso, me tiró de un solo golpe… Supongo que es cosa de los genios-
-No entiendo-
-No es nada, Asahina-
¡Tin, tin, tin! Ambos chicos volvieron a acercarse al centro del ring,
-¡Maldición!-
-Eres un gran luchador Owada-kun, incluso creo que podrías llegar a un nivel profesional-
-¿Y que un idiota entrenador me esté diciendo que hacer? No, gracias-
-Esas son las actitudes negativas que te han llevado a lo que eres-
-Cállate ¿Tú qué sabes quién soy?-
-No hay que ser un genio para conocerte. Un idiota problemático y agresivo que encontró refugio en una banda de chicos igual a él, la única diferencia en tu caso es que eres talentoso en algo-
-En serio cállate, no sabes nada. No te atrevas a hablar de mí como si me conocieras cuando ni siquiera te interesa- Dijo en un tono mucho más irritado.
-Si tan solo te centraras más en las cosas importantes y menos en una tonta pandilla creada por algún sin vergüenza…-
-¡Que te calles!- Mondo dio el mejor golpe de la pelea, un recto directo al rostro de Ishimaru.
-¡K.O.!- Anunció eufórica Junko.
El resto del grupo subió rápido al ring para ver el estado de Ishimaru, para quien todo se estaba nublando.
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-¡Ahhh!- Ishimaru comenzó a despertar, estaba recostado en lo que parecía ser una camilla de las que hay en los hospitales, todavía usando su vestimenta de box.
El prefecto se sentó y se sobó la mandíbula- ¿Qué ocurrió?-
-R-recibiste un golpe en la cabeza- Le dijo una chica tímida sentada en la silla de al lado- Tus amigos te trajeron para que te revisara-
-¡¿Qué?!- Preguntó exaltado.
-¡Ah! Perdón, perdón, perdón- Se disculpó repetidas veces la chica, mientras hacia una reverencia.
-No, disculpe, no quería asustarla, pero parece que perdí la segunda competencia- Explicó el de cabello ébano al mismo tiempo que se levantaba de la camilla.
-¿Eh? ¿A dónde va? Tiene que reposar todavía-
Ishimaru hizo una reverencia en agradecimiento, y salió de la enfermería ignorando lo antes dicho por la joven.
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-Ahora sí te pasaste, Owada- Le reclamó la nadadora.
-¿Y en qué se supone que me pase? Estábamos boxeando y fue un nockout limpio, no veo el problema- Le respondió el motociclista, cambiado a su uniforme escolar.
-Sí, pero pudiste haberle hecho mucho daño, tienes que medirte ¿Cierto Sakura?-
-Me temo debo diferir contigo Asahina, Ishimaru fue el mismo que propuso boxear. Sabía exactamente los riesgos y aun así los acepto-
-Já, te dije-
-Dejando todo eso de lado, aunque corta, fue una gran pelea, ambos dieron lo mejor de sí mismos y eso es lo que separa a los guerreros de unos simples peleoneros. Por mi parte, tienen todo mi respeto- Decía Sakura con un pequeño brillo de orgullo en los ojos.
-Emmm… Gracias, supongo-
-Lamento interrumpir, pero ya voy retirándome. Fue divertido verlos pegarse y todo, pero no necesito ser vidente para ver que esto no llegará más lejos, así que nos vemos luego- Comentó Hagakure, caminando hacia la puerta.
-Lo mismo digo hermanos, tengo negocios que atender, see ya'- Les dijo el chico peli rojo antes de ser interceptado por la idol.
-¿A dónde vas?- La chica era realmente curiosa, al parecer.
-¿Recuerdas lo que te platiqué? Acerca de pedir el cambio-
-Ah, claro ¿Irás en este momento?-
-Buscaré a una profesora que me dijeron puede ayudar ¿Quieres acompañarme?-
-Por supuesto- Le respondió- Nos vemos después, Naegi- Le dijo a su amigo, dándole una sonrisa.
-Claro, Maizono-san-
Entonces el beisbolista y la idol salieron de la sala, platicando de diferentes cosas.
-Tal vez los demás también deberíamos comenzar a irnos- Comentó tímidamente la pequeña informática a sus compañeros.
-¡Alto ahí!- De pronto por la puerta apareció Ishimaru, aun usando su atuendo de box- Esto no ha concluido-
-Jajaja, sabía que no sería tan fácil deshacernos de ti- Dijo Mondo levantándose rápidamente, cerrando ambos puños con la mirada fija en su oponente.
-No podía permitirme el seguir inconsciente, todavía no hemos terminado esto-
-¿Realmente planean continuar?- Preguntó Naegi con un deje de nerviosismo- Ya demostraron ambos lo grandiosos que son, tal vez…-
Junko le tapo rápidamente la boca a Naegi- No le hagan caso chicos, me muero por saber cómo acabará esto-
-Hasta el momento es un empate, claramente quien gane el siguiente desafío es el vencedor- Decía Ishimaru con cara pensativa.
-¿Y qué mierda estamos esperando?-
-Debemos pensar en cuál podría ser una competencia adecuada-
-Obviamente una que demuestre quién tiene más agallas-
Mientras los dos competidores se retiraron gritándose uno al otro acerca de qué competencia podrían efectuar, los chicos que quedaban en el lugar decidieron no prestarles atención.
Repentinamente el bolso de la "Súper Modelo" comenzó a vibrar, a lo que la chica se acercó, tomó su teléfono celular y leyó atentamente el mensaje, al terminarlo puso una pequeña mueca de disgusto.
-¿Todo bien, Enoshima-san?- Preguntó Naegi.
-Sí, claro- Le respondió dándole una sonrisa- Me temo que me debo ir, pero no se preocupen, continúen con la competencia- Y sin más dejo el lugar.
-Asahina-san- Repentinamente Ishimaru se paró frente a Asahina, a pesar de tan firme como siempre, tenía un ligero temblor en sus ojos.
-¿Qué sucede, Taka?- Le preguntó ciertamente intrigada por verlo de ese modo.
El prefecto se ruborizó, pero no dejo de clavar sus carmesíes ojos en los celestes de la chica- Asahina-san ¿Quiere salir conmigo?-
-¿Qué?- Le respondió totalmente descolocada y completamente roja- E-es muy repentino Taka… yo…-
-¡Qué inesperado!- Le comentó Naegi a Fujiski y Celes que estaban a su lado.
-Ya lo creo ¿Qué mosca le picó?-
-Tal vez el golpe de Mondo le afecto el cerebro, debió ser como un mazazo en la cabeza- Celes de verdad era cruel.
De pronto el motociclista se acercó a sus compañeros, pero esta vez estaba sorpresivamente nervioso.
-¿F-fujisaki?- Le susurró en tono anormalmente bajo.
-¿Qué ocurre, Owada?-
-T-t-t…-
-¿Owada?-
-¡Oh, mierda! ¡¿Quieres salir conmigo?!-
Aparentemente el grito del vándalo fue demasiado para la delicada chica, puesto que de sus ojos comenzaron a brotar pequeñas lágrimas.
-Y la hiciste llorar de nuevo- Dijo Celes.
-Ya, vale, si no quieres salir conmigo solo dilo-
-Es que, no es eso Owada, pero me temo que… podría haber un pequeño problema o algo-
-No tienes que explicar- Le dijo acariciándole la cabeza y dándole una sonrisa.
-Ok, ok, todo bien, pero ¿Exactamente que se traen ustedes dos?- Preguntó Naegi a Mondo e Ishimaru con ojos inquisidores.
-Obviamente seguimos con la competencia- Dejó saber Ishimaru.
-¿Cómo?- Preguntó intrigada la pequeña chica informática.
-¿Eh? Pues el primero en conseguir una cita gana la competencia, por supuesto-
-¡¿Qué?!- Preguntó exaltada la nadadora.
-Ese es el acuerdo al que llegamos- Le dijo el prefecto.
-¡Ash! Olvídenlo, me voy a correr o a comer donas, qué se yo. Prefiero alejarme de los comisarios de Tontopolis- Dijo Asahina aún roja, pero comenzando a caminar dirección a la puerta- ¿Me acompañas, Sakura-chan?-
-En un momento te alcanzo, Asahina-
Entonces la nadadora salió por la puerta con cierto enfado en su rostro.
-¿Qué ocurrió?- Se preguntó a sí mismo el prefecto, aunque en voz alta.
-Esto, supongo que a las chicas no les gusta que las usen para una competencia o cosas así… Bueno, me refiero, no nos gusta- Le comentó Fujisaki.
-Mmmm… Bueno, supongo que eso podrá esperar, de momento hay que terminar con esta competencia que ya duro demasiado-
-¡Demonios! Claro que sí, está comenzando a ser aburrido-
Ishimaru dio un vistazo rápido a cada uno de los compañeros todavía presentes en la sala, deteniéndose en la detective.
-La respuesta es no- Le dijo fríamente Kirigiri al prefecto antes de que este siquiera soltara palabra.
Por su parte Mondo se acercó a la chica gótica quien parecía haber perdido todo interés en lo que ocurría, puesto que estaba sentada tomando té dándoles la espaldas y con los ojos cerrados.
-Ajam…- Dijo esperando respuesta.
La chica gótica únicamente dio un sorbo a su bebida, sin decir nada.
-Bueno, quería saber… Eh, ya sabes-
-Acepto- Respondió para sorpresa de todos, aún sin voltear a ver al motociclista.
-¡¿En serio?!- Preguntó incrédulo y emocionado Owada, volteando a ver a su contrincante con mirada victoriosa.
-Pero claro, espero me lleves a algún lugar fino- Comentó Celes.
-¿Eh?-
-Algún restaurante estilo europeo sería excelente. Y obviamente rentarás una limosina, no creas que me subiré a una moto-
-P-pero-
-Y claro, tienes que ir con traje, bien bañado y lo más importante…- Celes de pronto dejó su taza de té para voltear a ver a Owada- No quiero que lleves ese ridículo peinado, te cortarás el cabello y llevarás un estilo decente- Celes se levantó, tomó a Mondo del cuello de su camisa y lo vio fijamente a los ojos- ¿Entendido?-
-C-claro-
-Perfecto- Dijo, a la vez que lo soltaba y le daba su usual y tranquila sonrisa.
-Sabes, creo que no sería buena idea que saliéramos-
-Oh ¿En serio? ¿Por qué?-
-Pues ya sabes…- Mondo se detuvo un momento para poder pensar alguna excusa- Tu eres muy refinada y todo, te afectaría que te vieran con un delincuente como yo y todo eso-
-Ajá, tienes que aprender a mentir, como yo-
-¿Como tú?- Preguntó Naegi.
-Claro, ni en sueños saldría con él- Le dijo dándole una sonrisa.
El orgullo y la dignidad de Mondo se sintieron un poco agrietados ese día.
Ambos chicos buscaron entre sus compañeras alguna a quien no le hubieran preguntado, encontrando únicamente a la gran artista marcial. Se acercaron a ella, quien estaba aparentemente meditando, sentada con los brazos cruzados y ambos ojos cerrados.
-Ajam… disculpa compañera…- Comenzó Ishimaru.
-Sí, ya sabes…- Le continuó Owada.
-¡Quisiéramos saber si gustarías salir con alguno de nosotros!- Dijeron firmemente los dos.
La imponente chica abrió únicamente un ojo, vio a ambos jóvenes y se levantó de su asiento.
-Estaría encantada-
-¿Pero con quién?- Quiso saber Ishimaru.
-Ambos-
-¿Ambos?-
-Por supuesto, ya casi es hora para mi entrenamiento de combate, necesito contrincantes fuertes- Dijo mientras empezaba a estirar su cuerpo, dejando ver sus grandes músculos.
-Lamento informarte compañera que no podremos entrenar contigo, tenemos que resolver la competencia en cuanto antes-
-Sí, el Capitán Tonto tiene razón, será en otra ocasión chica- Mondo no estaba dispuesto a arruinar su hermoso peinado ese día.
-Ya veo- Les dijo seria la luchadora- Podrían hablar con nuestras sempais, tal vez alguna quiera salir con ustedes-
-Puede ser una buena opción- Afirmó Ishimaru.
Mientras ambos chicos discutían un poco sobre cómo hablarle a sus sempais, Yamada se le acercó a Naegi.
-Mmmm Sr. Naegi, hablar con nuestras sempais ha de ser interesante-
-A mí me preocupa. Leí un poco de la clase 77 en el foro para nuevos estudiantes de internet, y al parecer dicha clase está llena de personalidades muy… variadas-
-¿A qué se refiere?-
-Nada malo, pero me preocupa que Owada e Ishimaru vayan a hacer alguna tontería- Naegi comenzó a caminar para acercarse a los dos jóvenes- Oigan, tal vez sería mejor que dejaran esto de una vez-
-¡Claro que no!- Le gritó Owada- Hemos llegado muy lejos como para acobardarnos ahora-
-Concuerdo totalmente, vamos Owada, hay que buscar a la clase 77-
-Está bien, de acuerdo, pero… Tal vez sería mejor que fueran al curso de reserva- Les dijo Naegi antes de que partieran.
-¿Eh? ¿Y porque al curso de reserva?- Preguntó Owada, clavando su fiera mirada en Naegi.
-Pues porque ahí será más fácil terminar su competencia. Digo, es más fácil que las chicas del curso de reserva queden impresionadas con dos estudiantes del curso principal ¿No creen?-
-Eso suena un poco clasista… Pero puede que tengas razón- Le dijo Ishimaru- De acuerdo, iremos al curso de reserva, en marcha compañeros-
-Su patético juego ya duro bastante, tengo cosas más importantes que atender- Le dijo Celes.
-¡Sí! Hoy hay maratón de Heretic Angel Mochi Mochi Princess, igual me debo retirar.
-¿Tú, Ogami-san?-
-Como dije, tengo que entrenar. Me quedé para ver el estado del equipo que el "Súper Boxeador" usaba-
-¿Tú que dices, chica?- Le preguntó el delincuente a la detective.
-Al igual que los demás estoy cansada de su competencia- Dijo en tono frio.
Otra vez se comporta distante- Pensó Naegi- Tal vez deba hablar con ella.
Naegi comenzó a caminar a Kirigiri, abrió su boca para formar alguna frase, pero se vio interrumpido.
-¡¿A dónde crees que vas?!- Le dijo Owada, tomándolo por un hombro.
-Ya todos se van, creo que yo tamb…-
-Me temo que todavía te requerimos presente, compañero-
-¿Eh?-
-Necesitamos un árbitro y testigo, para que sea justa la decisión de quién ganará la competencia-
Y ambos chicos salieron por la puerta, arrastrando tras de sí al pobre Naegi, quien suplicaba lo soltaran.
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-Entonces hermanita ¿Qué conseguiste?-
-Pues no mucho. No hay demasiada información al alcance-
-¡¿Cómo diablos no?! ¡Los súper estudiantes son el centro de atención! Claro que debe haber información por ahí- Gritó la hermosa chica completamente cabreada.
-Perdona, solo es un retraso, encontraré lo que necesites- Contestó obedientemente Ikusaba.
-Eso espero, claro que no debería dejarle el trabajo de investigación a alguien idiota como tú… En fin-
