Candy Candy pertenece a Misuki e Igarashi. De ser mía, Candy y Terry se quedaban juntos (eventualmente), Annie se hacía mas fuerte y decidida, Neil y Eliza dejaban de ser malos, Albert se quedaba con la Doctora Kelly, Susana encontraba el amor con alguien mas y Stear no se iba a la guerra ni moría xD.
Capitulo 1: "De 0 a 50: La Bienvenida de Spooky y El Espécimen 1: Screamers "
El vestíbulo tenía paredes, techo y piso de piedra, propinando un aspecto rústico muy interesante. Era amplio, sin algo interesante, salvo una puerta que se encontraba al fondo. Entonces...
-Hola. Soy Spooky -anunció una tierna voz femenina- Y esta es mi casa.
Terry, sobresaltado, miró hacia arriba y vio que el vestíbulo tenía un pequeño balcón, sobre el cual se encontraba de pie lo que parecía una niña.
Esta se acercó flotando. Era un fantasma.
No obstante, era una ternurita, como si fuera dibujada por un niño pequeño.
Su pelo era largo azul claro, de ojos negros, con un vestido que la cubría toda de color celeste y portaba una linda y afable sonrisa...que podía resultar ser engañosa.
Spooky volvió a hablar, como desafiándolo.
-¿Puedes tu, humilde visitante, pasar a través de mil habitaciones?, ¿Puedes encontrar, qué mentiras hay al final?, ¿O incluso hay un final?. Porque realmente no lo sé. De todas formas, solo...solo ve.
Y tal como vino, la dueña de casa se fue.
Lo cierto es que le parecía una tontería que Spooky dijera que no sabía si había un final. ¡Por Dios, era la dueña! debía saberlo mejor que nadie. Era evidente que le quería imponer la incertidumbre.
-¿Y no me podría mejor pirar de esta mansión de una buena vez?- preguntó en voz alta mientras forzaba la puerta de entrada, la cual ya estaba trabada. No tenía escapatoria.
-Bueno, yo me metí en esto y debo llegar hasta el final, así que...aquí vamos.
Respiró profundo para relajarse y caminó hacia la puerta. La abrió y pudo ver que al otro lado había un pasillo largo, también de piedra. Y que estaba en la habitación uno. El número de color amarillo estaba colgado en el techo.
Y avanzó. Había una constante melodía tétrica en el ambiente, que a veces cambiaba pero era igual. También escuchaba repentinos ruidos que le enchinaban la piel. De a poco aceleró, hasta correr.
Pero se dio cuenta de que podía correr por un tiempo limitado, luego estaba obligado a seguir caminando hasta la siguiente puerta o hasta que su capacidad de correr se estabilizara en pocos segundos, que aunque eran pocos, serían un tiempo precioso si en algún momento debía huir...tampoco podía saltar, perdió tal capacidad por arte de magia.
Avanzaba sin descansar, y se encontraba con cosas extrañas.
La habitación 5, por ejemplo, era púrpura y enorme, que parecía un pasillo. Otras a veces tenían una o dos camas, a veces con algún cuadro tétrico como adorno. Otras eran verdes, con una especie de lago con una sustancia del mismo color y bizcosa. En fin variaban un poco, pero al ser parecidas, sentía que daba vueltas en círculos, pero al ver que avanzaba de habitación, se relajaba.
Otras tenían dos, tres, hasta cinco puertas para escoger.
Aún así, no se podía quejar...por ahora...
Pues de pronto, en la habitación 30, un sonido fuerte que se escuchó repentino y en toda la mansión, le presentó frente a la cara un fantasmita verde de cartón muy sonriente, que parecía también el dibujo de un pequeño de cinco años. Lo hizo saltar.
-Estúpido y tierno fantasma...tu y tu estúpida cara...¡me asustaste hijo de...tu mamá!-masculló y siguió su camino.
A veces los screamers era una tierna araña morada, o una calabaza. Cada vez era mas inmune a los sustos que le propinaban.
En la habitación 40, vio una mesa pequeña, sobre la cual había un papel escrito. Y leyó:
"Al principio este lugar me parecía tierno, pero he estado aquí por días...
Me siento bastante reseco ahora, y me sigue dando la sensación de que estoy siendo mirado por algo.
Esto para nada es relajante..."
-Okey...- murmuró el castaño, dejando la nota en el mismo lugar. Decidió que siempre leería esas notas.
Finalmente llegó a la habitación 50, que era totalmente diferente.
Había una especie de cartel donde salía un gatito que decía "aguanta". También una especie de ascensor y una mesa con otra nota. Leyó:
"Se que algo está siguiéndome.
Pero siento que doy vueltas por las mismas habitaciones una y otra vez...
Ojalá que dejando notas como migas de pan demuestre que estoy progresando, y que esto llegue a algún destino.
Solo espero no quedarme sin tinta.
Tengo una terrible sed..."
-Mfff...solo espero que no haya una nota que diga "¡Ups! estoy muerto" o algo así.
Luego fue hacia el botón del ascensor que decía "Abajo". Lo apretó y vio como descendía.
Cuando se detuvo, abrió la puerta frente a el...
Continuará...
No es algo TAN tétrico, pero es pero que les guste ;).
-Anmoncer1708: Mas que tanto susto, a la audiencia (creo yo) le provocará suspenso. Con Terry...bueno, se asustará mucho xD. Ojalá me perdone. Con Candy, ella aparecerá de nuevo mas al final, no quise que acompañara a Terry porque se hace pipí xD. En fin, ojalá te siga gustando.
-Rose de Grandchester: Me alegra que te guste ;). Ojalá disfrutes este capítulo...y tal parece que la inspiración se te fue xD.
-Lady Lyuva: Espero haber resolvido algunas dudas. Lo de la familia, se me hace justo, pues la ha pasado ya bastante mal. Esto tan creepy no será (bueno, no como los tuyos, que me dejan un poco triste) pero si de suspenso. Ojalá te siga gustando ;).
-Skarllet Northman: Relax, que el gato no morirá. Saludos.
Bendiciones.
Betina C.
