Comprometidos

Red Machart

Han pasado 3 años desde que se ganó la guerra ninja. Gaara se ve obligado a casarse con una kunoichi de Konoha. Sin embargo, la novia será una opción inesperada, que hará que la vida en Suna de un vuelco. FemNaru.

Naruto ® Masashi Kishimoto.


Capítulo Tres: Como nos conocimos…

Señoras y señores, capítulo Flashback, ajusten sus cinturones y pónganse ya sea un casco a prueba a balas o una olla de cocina en la cabeza…

Era un nueve de octubre, y la noche caía como un manto oscuro sobre la villa de Konoha, la cual era solamente iluminada por las luces de las estrellas y la chispa de una lámpara en la calle. El clima era cálido y agradable, una noche que estaba hecha para disfrutarla.

Sabaku no Gaara caminaba por estas calles, sintiendo la brisa en su piel, en su pelo. Mantenía los ojos cerrados y su rostro tenía tatuada una expresión fría y monótona. Sus oídos estaban atentos a cualquier sonido, cualquier ruido que osara perturbar la paz de aquella noche. Cualquier cosa que lo hiciera, y alterara su calma, sufriría como consecuencia la muerte. Porque eso era a lo que él se dedicaba, la razón única de su existencia, la razón por la cual él solo se amaba a sí mismo. Él vivía para matar, nada más y nada menos.

Mientras tanto, no muy lejos de ahí, Uzumaki Naruko se encontraba recorriendo las calles, aunque por diferentes motivos. Mañana sería su cumpleaños, así como también el día del aniversario de cuando Kyuubi atacó Konoha hacía ya trece años, así que tenía que tener todo listo para mañana no tener que salir de su apartamento a menos de que se le antojara una extremadamente sangrienta paliza. No se le antojaría. Ningún año se le antojaba.

En medio de su atontamiento y, no seamos modestos, gracias a su torpeza natural, chocó repentinamente con algo duro, arenoso y caliente.

—¡Coño!—exclamó sobándose la espalda baja, donde había aterrizado bruscamente contra en suelo, rebotando.

Gaara miró a la chica que acababa de chocar contra él con una mirada tan fría que, déjame decirte, querido lector, te hubieras hecho sopa. La chica vestía un mini-chaleco color naranja con una camisa azul debajo de este. Llevaba puestos unos pantalones que le iban grandes, de color naranja también, que terminaban donde empezaban sus sandalias azules. Tenía unos guantes con los dedos recortados (mitones) y placas metálicas en ellos. Llevaba el largo cabello rubio suelto hasta la altura del codo, marcas en las mejillas, y los ojos le brillaban con el desconcierto propio de alguien que acaba de sufrir una caída dolorosa y vergonzosa.

Naruko se dio cuenta de que era observada y rápidamente alzó la vista para encontrar al chico raro de la arena que casi hace 'Sopa a la Lee', usaba mucho maquillaje y tenía cara de que no había podido ir al baño en un mes. Lo había visto con Sasuke el otro día, mientras le daba lecciones de vida a Konohamaru (para que cuando conociera a alguien como Sakura, supiera exactamente que bromas gastarle).

Una sonrisa se extendió por su rostro, ajena a los pensamientos asesinos del Sabaku no.

—¡Eh! Tu eres aquel chico que vimos Sasuke y yo el otro día, y el que hizo puré de llama de la juevntud—dijo ella poniéndose de pie y poniendo una mano en el hombro de él.

—¿Cómo…?—comenzó.

—No me gusta que me toquen. Todo aquel que me toque merece la muerte—las palabras salieron de la delicada boca de Gaara en un sonido que se asemejaba bastante a un gruñido.

La mano de Naruko se quitó rápidamente del lugar donde anteriormente había estado posada, como un acto reflejo. Había sentido como cosquillas. El algodón NO daba cosquillas.

Naruko le dirigió una mirada enojada a Gaara.

—¡Uuuyyy! ¡Cuidado con el principito que se nos va a quebrar, estamos hechos de cristal! Gracias deberías tener para decirme eso luego de lo que le hiciste a mi amigo, ¿sabes lo que le va a costar a Lee volver a caminar? ¡Claro que no! A ti solo de preocupa el 'Juguemos a hacer picadillo a los viejos enfermos y a los niños inocentes'—exclamó Naruko ofendida mientras lo señalaba acusadoramente con el dedo índice.

—No me señales, y apártate, a menos de que desees morir una muerte dolorosa y lenta—dijo Gaara sin perder la compostura.

Naruko se le quedó mirando un momento con los ojos sorprendidos, antes de estallar en una estruendosa carcajada, que rayaba casi en lo vulgar.

—¡Deberías de verte en un espejo! Suenas como el Padrino con la voz de un niño, ¿eres hilarante por naturaleza o qué?—se burló Naruko en voz de grito, mas paró abruptamente al sentir como la arena envolvía sus extremidades—¡Ahhh!—gritó saltando hacia atrás antes de que la arena la cubriera por completo—¡Violación, he dicho! ¡Maldito pervertido de clóset!

—Eres una niña verdaderamente estúpida—dijo Gaara con su voz monótona—Me asombra que la villa aún nadie haya intentado matarte.

—¡Oh, lo han intentado! Lo que pasa es que soy demasiado astuta para ellos—dijo Naruko recordando la fecha que se avecinaba, enorgulleciéndose de sus dotes de maestra del ocultismo.

—Entonces deben ser personas verdaderamente inútiles, o con una discapacidad severa—dijo Gaara mientras mandaba su arena a por Naruko—En cambio yo, nada puede distraerme. Cuando siento deseos de matar, nada puede zacearme hasta que cumplo con mi objetivo.

"Con que nada, ¿eh?" pensó Naruko sonriendo mentalmente.

—Entonces prepárate, porque por primera vez en tu vida, ¡te vas a tener que quedar con las ganas!—dijo mientras corría hacia Gaara a toda velocidad.

—¡Sabaku…!—comenzó a exclamar Gaara, mas se vio cortado cuando sintió un húmedo lengüetazo en su mejilla izquierda.

—¡Argh! ¡Qué asco, hombre! ¡Sabes a arena de gato! ¿Sabes? Bañarse no hace daño—gritaba Naruko mientras se alejaba corriendo por los tejados, y su risa burlista inundaba la noche.

Ahora, Gaara normalmente la hubiera perseguido, extra-torturado, y luego matado despiadadamente. Pero él se quedó allí, mirando a la nada con expresión incrédula.

Esa niña… esa niña era la niña más rara que Gaara había conocido n su vida sin haberla matado primero. Y no era su hermana.

Aún anonadado por lo que acababa de pasar, Gaara se preguntó donde rayos había comido esa niña arena de gato, y si de verdad olía tan mal.

Ahora que lo pensaba, necesitaba un baño…


¡Y así fue, queridos lectores, como nuestros protagonistas se conocieron! ¡Gracias por leer, los quiero mucho!

Review Replies:

Midnight Fantasies: ¡Claro que sé quién eres, te veo todos los días! Michiiiii! OwO Gracias por tu review, lo aprecio un montón Marianne! Te kelooo! xD Nos vemos mañana.

Kimera 225: Jajaja, es que estoy emocionada con este fic y me la paso escribiendo, jeje. ¡Se desmayó! Jajaja, concuerdo contigo, yo también haría lo mismo, ¡Gaara es sexy! Esooo, empecé la revolución! Jajajaja, gracias por el review, te keloo! Bye-bye!

DhampirCry: ¡Yay, mi mamá me ha hecho lo mismo, solo que con otras cosas que no son biberones! Este capi es un poquito más largo que el anterior OwO Gracias por el alagao, lo aprecio mucho. ¡He aquí el flash! Gracias por seguirme, en el próximo capi te daré la descripción de sus ropas actuales. Xoxo, bye-bye!